Vaca Muerta atraviesa una etapa decisiva en su madurez operativa y en su potencial de crecimiento exportador. Así lo planteó Miguel Galuccio, fundador y CEO de Vista Energy, durante el Energy Day organizado por EconoJournal. En un auditorio colmado de referentes del sector, el ejecutivo trazó un análisis directo sobre la competitividad del shale argentino y su posicionamiento global.

Galuccio destacó que Argentina ya es un “exportador estructural neto”, un hito que hasta hace pocos años pertenecía al terreno de las expectativas. El cambio de escala, según explicó, no se explica solo por la geología de Vaca Muerta —que calificó como probada y de clase mundial—, sino también por un atributo que marca la diferencia frente a otras cuencas líderes: el ciclo corto.

La eficiencia como arma estratégica

Uno de los momentos centrales de su presentación fue la comparación técnica y económica entre Vaca Muerta y el Presal brasileño. Galuccio reconoció la “economicidad envidiable” de los proyectos de aguas profundas del país vecino, pero dejó en claro que existe un elemento decisivo donde el shale argentino tiene una ventaja contundente.

“En un mundo volátil, tener un recurso de ciclo corto te da una ventaja competitiva increíble. Brasil no tiene el ciclo corto que tenemos nosotros. Detener hoy 15 FPSO que están viniendo para Brasil no es a costo cero. Nosotros podemos frenar, arrancar y acelerar en plazos de tres meses”, afirmó.

La flexibilidad operativa, explicó, es clave en un mercado global atravesado por fluctuaciones de precios y primas de riesgo geopolíticas. En ese contexto, la capacidad de ajustar capital y actividad casi en tiempo real se convierte en un factor determinante. “Tenemos roca de calidad, costos decentes y ciclo corto. Perforamos un pozo en 13 días y lo completamos en otros 20”, detalló.

Ese nivel de agilidad contrasta con la rigidez de los megaproyectos offshore, donde las inversiones millonarias y los plazos de ejecución no permiten modificar el ritmo productivo sin costos significativos. Para Galuccio, ese diferencial posiciona a Vaca Muerta por encima del Presal en términos de competitividad estructural.

Miguel Galuccio respondió sobre el impacto de las elecciones en Vista Energy,

Vaca Muerta y las independientes de EEUU

Proyectando la próxima etapa de crecimiento, el CEO de Vista subrayó que el verdadero salto de escala llegará cuando la cuenca pase de los actuales 550.000 barriles diarios a un nivel tres veces mayor. Para alcanzar esa meta, afirmó, será indispensable sumar nuevos actores al ecosistema local.

“Los que hoy están buscando casas o van a empezar a buscar nuevas casas son los norteamericanos y las compañías independientes”, señaló. Según explicó, estas empresas cuentan con amplia experiencia en shale en Estados Unidos, están familiarizadas con la gestión del underground risk y poseen la capacidad de inversión necesaria. Pero, advirtió, la clave será reducir el overground risk asociado a la estabilidad regulatoria y macroeconómica de Argentina.

“Claramente no tienen el recurso que tenemos nosotros y están en una etapa de madurez que no estamos nosotros. Tienen el know-how y la profundidad de bolsillo. ¿Podemos ser casa de ellos? Yo creo que sí”, aseguró, planteando la posibilidad de un desarrollo en el que convivan “10 o 12 Vistas” para sostener el crecimiento.

Ese horizonte —conocimiento, capital y escala— podría acelerar la consolidación de Vaca Muerta como un hub energético regional, especialmente en un contexto de demanda global que, según Galuccio, se mantendrá sólida hacia 2027.

De una apuesta de “creyentes” al motor exportador del país

En su repaso, Galuccio recordó que cuando impulsó el desarrollo masivo de Vaca Muerta desde YPF en 2012, la formación era “para creyentes”. Hoy, el escenario es completamente distinto: el país revirtió un déficit energético de 7.000 millones de dólares y podría cerrar el año con un superávit similar impulsado por el aumento de exportaciones.

Sin embargo, aclaró que aún queda camino por recorrer. “Estados Unidos tiene 450 equipos de perforación en el ocaso; nosotros tenemos 40 en el amanecer”, comparó, resaltando la necesidad de incorporar más infraestructura y sostener la mejora de costos. También remarcó la importancia de avanzar en reglas estables y un marco impositivo que incentive inversiones de largo plazo.