Vista Energy dio a conocer los resultados financieros correspondientes al primer trimestre de 2025, destacándose por un aumento interanual del 47% en su producción total de hidrocarburos. La compañía alcanzó un volumen de 80.913 barriles equivalentes por día (boe/d), consolidando su expansión operativa.
Este importante avance se explica principalmente por el crecimiento en la producción de petróleo, que también subió un 47% interanual. Vista produjo 69.623 barriles diarios de crudo (bbl/d), un dato que refleja el impacto positivo de su estrategia de desarrollo en Vaca Muerta.
Ingresos y rentabilidad en alza
Los ingresos totales del trimestre llegaron a 438.5 millones de dólares, lo que representa un incremento del 38% en comparación con el mismo período del año pasado. Este resultado fue impulsado por la suba en los volúmenes de producción, en especial los relacionados con el petróleo.
Otro dato destacado fue el desempeño en exportaciones. Los ingresos netos por ventas externas de petróleo y gas alcanzaron los 222.3 millones de dólares, lo que equivale al 53% de los ingresos totales de Vista en el trimestre.
Por su parte, el EBITDA ajustado se ubicó en 275.4 millones de dólares, con un crecimiento del 25% interanual. Este indicador reafirma la solidez de la compañía en términos operativos y financieros.
El aumento de la rentabilidad de Vista
En cuanto al lifting cost —el costo de extracción por barril— Vista mantuvo un nivel competitivo de 4.7 dólares por barril equivalente, sin variaciones respecto al trimestre anterior. Esta eficiencia en los costos contribuye directamente a la rentabilidad del negocio.
La ganancia neta del trimestre fue de 82.8 millones de dólares, superando levemente los 78.7 millones registrados en el primer trimestre de 2024. Este crecimiento moderado en la utilidad refleja una mayor eficiencia operativa y la capacidad de capitalizar los aumentos en producción sin incrementar los gastos de forma proporcional.
Con estos resultados, Vista Energy refuerza su posición como uno de los jugadores clave del sector energético argentino. El crecimiento sostenido de su producción, combinado con una estrategia de exportación robusta y un control eficiente de costos, la posicionan favorablemente para afrontar los desafíos y oportunidades que presenta el 2025.