El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, presentó ante inversores en Houston los números que definen la hoja de ruta de la compañía hasta 2030. Lo hizo en el marco del evento Shale in Argentina: Unleashing Vaca Muerta to the World, donde repasó metas de producción, exportación e infraestructura, con un tono directo y sin vueltas, como suele hacerlo.
“El objetivo de YPF es que aporte en el 2030 más de 30.000 millones de dólares”, planteó Marín, aunque aclaró que las eficiencias logradas ya elevan esa proyección. “Hoy nos está dando 58.000 millones de dólares a valores actuales”, agregó.
El CEO explicó que la meta implica duplicar la producción actual de la compañía en los próximos años. Según detalló, buena parte del crecimiento se apoya en la evacuación de crudo, que hoy ronda los 41.000 barriles diarios y que apunta a superar los 50.000.
Un círculo virtuoso con reglas claras
Marín atribuyó el salto productivo a lo que definió como un “círculo virtuoso”: la transformación macroeconómica, el cambio regulatorio y, sobre todo, la sanción del RIGI. Sin ese régimen, sostuvo, no habría existido un desarrollo tan acelerado del sector energético en los últimos años.
“YPF no es una nacional, YPF es una compañía privada donde el Estado tiene participación y nosotros trabajamos exactamente igual que todas las compañías”, remarcó, al defender el modelo de gestión que impulsa desde su llegada a la conducción de la petrolera.
Según proyectó, la industria destinará 130.000 millones de dólares a Vaca Muerta en los próximos cuatro o cinco años. Comparó ese ritmo de inversión con el de una de las petroleras más grandes del mundo operando en simultáneo en Neuquén.

Resultados históricos y eficiencia
Marín repasó los números del último balance con orgullo. “El tercer trimestre pasado fue histórico, el EBITDA fue el mayor de la historia de YPF”, afirmó, y remarcó que ese resultado se sostiene incluso con precios internacionales más bajos.
Como ejemplo de la transformación interna, mencionó los llamados “quiebres”: estaciones de servicio sin combustible. “Cuando yo llegué YPF tenía 239 quiebres por día. Hicimos un cambio tecnológico y pasamos a tener 40”, contó, orgulloso del resultado logrado en pocos meses.
También citó el desempeño bursátil de la compañía como prueba del cambio de rumbo. “La acción estaba a 10 dólares y ayer cerró a 51,24 dólares”, graficó, para ilustrar la revalorización que tuvo YPF desde que asumió la conducción.

El salto exportador: VMOS y el GNL
El CEO también repasó el estado de Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la obra de infraestructura hecha por privados que demandó una inversión de 3.000 millones de dólares. Según explicó, el proyecto avanza en tiempo y forma y prevé el primer embarque de crudo en enero de 2027.
“El tercer cuarto del año que viene, Argentina va a enviar gas por primera vez a Alemania. Ya está el contrato firmado”, anunció, en referencia al proyecto de exportación de gas natural licuado que lidera YPF junto a otras compañías.
Marín también adelantó que el proyecto Argentina LNG, de doce millones de toneladas, podría ubicar al país entre los principales exportadores de energía del mundo. Cerró su exposición con una frase personal: “Respiro, transpiro, pienso, amo YPF”, dijo, visiblemente emocionado.