YPF volvió a probar el humor de los inversores internacionales y la respuesta fue contundente. La empresa de mayoría estatal cerró la colocación de un nuevo bono a 2035 por 1.200 millones de dólares, la emisión de deuda más grande lograda por una empresa del país en los últimos once años.

El título, con vencimiento a nueve años, salió con una tasa de interés de 7,55% y una tasa efectiva de 7,85%. El spread contra los bonos del Tesoro norteamericano, la medida que el mercado usa para calcular el riesgo YPF, quedó en 300 puntos básicos, el más bajo que consiguió la compañía en toda su historia.

El apetito por el papel superó ampliamente las expectativas. Durante dos días, ejecutivos de YPF se reunieron con más de 50 inversores internacionales en New York y terminaron recibiendo ofertas por hasta 2.200 millones de dólares, casi el doble de lo que finalmente colocaron.

La emisión contó con un pelotón de bancos internacionales como colocadores: BBVA, Itaú, J.P. Morgan, Santander y Balanz. En el plano local participaron Galicia, Macro, CMF, Cucchiara, Latin Securities, Cocos y Puente Hnos, según detalló la compañía en su comunicado de prensa.

YPF evalúa explorar el potencial no convencional de Chubut.

Para qué necesita la plata

El dinero recaudado no quedará ocioso. YPF planea usarlo para precancelar dos obligaciones negociables internacionales que vencen entre 2027 y 2029, corriendo hacia adelante el perfil de sus compromisos financieros y ganando algo de aire en el corto plazo.

El resto del monto se destinará a financiar el plan de crecimiento de la compañía, conocido puertas adentro como el Plan 4×4, que contempla inversiones en Vaca Muerta y en el desarrollo de gas y petróleo no convencional durante los próximos años.

Con esta operación, la petrolera logra estirar la vida promedio de su deuda, un objetivo que viene persiguiendo desde hace tiempo para despejar el calendario de vencimientos y no depender tanto de refinanciamientos apurados.

La recompra de deuda de YPF

Asimismo, la compañía informó a la Comisión Nacional de Valores otra decisión ligada a su estrategia de manejo de pasivos. La compañía resolvió subir el precio máximo de compra de sus ofertas de recompra en efectivo, anunciadas el 7 de septiembre.

El monto pasó de 500 millones de dólares a 1.000 millones de dólares en conjunto, duplicando el techo original. Las condiciones de las ofertas de compra no sufrieron otros cambios, según el comunicado firmado por el responsable de Relaciones con el Mercado de la empresa.

Quienes ya habían presentado sus Obligaciones Negociables para la recompra no necesitan hacer ningún trámite adicional. Las condiciones completas figuran en el documento de oferta publicado el 7 de septiembre en la Autopista de Información Financiera de la CNV.