El conflicto en Medio Oriente sigue presionando los precios internacionales del crudo y el mundo entró en una fuerte volatilidad. Argentina no es ajena a esta situación y Horacio Marín explicó que, pese a las subas de la cotización del Brent, YPF solo aplicó un tercio del ajuste que correspondía.

En diálogo con radio Mitre, el presidente y CEO de la empresa de mayoría estatal, reafirmó que la estrategia está enfocada en proteger al consumidor argentino evitando una corrección abrupta del precio en los surtidores.

Marín subrayó que trasladar el incremento total hubiese generado un impacto inmediato en la inflación y habría sido interpretado como una maniobra oportunista en medio de una crisis internacional.

Asimismo, el ejecutivo describió que la compañía se “congeló” en los valores de febrero, convencida de que el salto internacional sería transitorio y destacó que aplicar un aumento significativo con riesgo de revertirlo semanas después hubiera afectado la credibilidad de la empresa y alimentado la percepción de especulación.

Las razones detrás de la decisión

“Desde que empezó la guerra, YPF aumentó un tercio de lo que tendría que haber aumentado. Nos debemos al consumidor y no podíamos aplicar un ajuste tan grande. Si lo hacíamos y después bajaba, la gente iba a decir: ‘YPF especula’”, subrayó el pope de la empresa.

“Ganar unos millones más en una empresa que factura 20.000 millones de dólares es especulación. No estamos para eso, estamos para hacer lo que le conviene a la gente”, agregó.

Marín explicó que tanto YPF como el resto de las refinadoras actuaron con responsabilidad frente a la volatilidad internacional y reconoció que un traslado directo del Brent habría sido injustificado. “Lo que hicimos fue proteger al consumidor en un momento de enorme incertidumbre”, afirmó.

La visión sobre los precios futuros

Al analizar el escenario internacional, Marín señaló que la suba del Brent después de los ataques a infraestructuras energéticas generó una situación excepcional. Sin embargo, insistió en que YPF no podía responder con aumentos automáticos frente a una escalada cuyo alcance todavía es incierto.

Aunque el petróleo podría estabilizarse a un nivel más alto que antes del conflicto, el CEO indicó que eso no implica correcciones inmediatas en el mercado interno y ponderó que la política de precios de YPF seguirá siendo gradual y basada en criterios técnicos, no en variaciones diarias o semanales del mercado global.

También explicó que cualquier ajuste será analizado con cuidado y que la empresa prefiere evitar “picos bruscos” que afecten el poder adquisitivo y la inflación.