La paz social vuelve a estar en peligro en la parte norte de la Cuenca del Golfo San Jorge. El Sindicato de Petroleros Privados de Chubut paraliza la actividad en los yacimientos de YPF y se moviliza a la histórica sede de Comodoro Rivadavia para entregar un petitorio exigiendo planes quinquenales para las pymes de la región, similares a los que tiene Vaca Muerta.
“Esta movilización nace como pedido a YPF de que hagan algo por la Cuenca y sino lo hacen los responsables del rompimiento de la paz social serán ellos”, advirtió Jorge Ávila, titular de petroleros de base.
En diálogo con La Voz del Sindicato, el dirigente gremial recordó que el convencional sufre la baja de mil trabajadores y que cuando las operadoras empiezan a bajar el trabajo, se debe “salir a defender lo que tenemos”.
La consigna de la movilización será concentrarse en el Estado Municipal de la Capital Nacional del Petróleo para luego marchar hacia la sede de Kilómetro 3. La relación entre el gremio de petroleros convencionales y las autoridades de YPF no pasa por el mejor momento, por lo que Ávila sostuvo que “alguien va a tener que recibirnos, sino vamos a dejarle el petitorio al portero”.
“No podemos seguir con contratos de dos o tres meses con la situación que estamos viviendo. En Vaca Muerta dan contratos de cinco años y acá damos lastima”, criticó y advirtió que “esto va a terminar en un conflicto con YPF, pero nosotros tenemos que defender lo que tenemos”.
Asimismo, Ávila reforzó el concepto de que “YPF quiere fundir a las pymes de la región” y afirmó que “esta puede ser la peor batalla dentro de la historia de Comodoro Rivadavia”. “YPF tiene una intencionalidad de romper la paz social. Las pymes están en una condición irrisoria con contratos de seis meses. Cuando nosotros vamos a pedir una ayuda, ahí nos encontramos con que no tenemos nada. Nos dicen ‘a esta empresa le estamos dando anticipo todos los meses’, pero cómo no le vas a dar anticipo con un contrato de seis meses. Le reconocen el ajuste a cuatro meses y no le sirve para nada esa plata a las empresas”, consideró.
En este marco, el titular de petroleros de base manifestó que el sindicato no está en contra del crecimiento de AESA, siempre y cuando no signifique la vida de las compañías de la región. “No podemos dejar que eso pase. No podemos dejar que maten a todos”, criticó.
Asimismo, Ávila subrayó que los petroleros le “han puesto el hombro” al Gobierno nacional, pero cuando se pidió una ayuda no hubo respuesta por parte de las autoridades. “Miren si no pusimos el hombro que perdimos casi 2000 trabajadores. Le pusimos el hombro a este Gobierno y cuando le pedimos incentivos, una ley o una reunión, nos cerraron la puerta”, cuestionó.