YPF oficializó cambios en su estructura organizativa de primer nivel que entraron en vigencia el 19 de agosto de 2025. La decisión responde a la necesidad de reforzar la efectividad de sus procesos internos y enfrentar con mayor solidez los desafíos financieros y estratégicos que atraviesa la compañía en plena expansión de Vaca Muerta y del negocio del GNL.

Según informó la empresa a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y a los mercados, el Directorio aprobó una reorganización clave: la división de funciones que estaban concentradas en la Vicepresidencia de Finanzas (CFO). A partir de ahora, esas responsabilidades se separan en dos nuevas áreas estratégicas.

Nuevas vicepresidencias en la primera línea de YPF

En línea con el Plan 4×4, que guía la transformación de la petrolera estatal, se crea la Vicepresidencia de Administración y Reporting, que quedará a cargo de Juan José Mata. Su función será consolidar la transparencia y eficiencia en los procesos administrativos y en la presentación de resultados.

Al mismo tiempo, se establece la Vicepresidencia de Finanzas, que será liderada por Pedro Kearney, con foco en el diseño de esquemas de financiamiento para los megaproyectos de exportación de crudo y gas natural licuado (GNL) que lleva adelante YPF. Ambos cargos apuntan a darle mayor dinamismo y especialización a la gestión económica de la compañía en un contexto de inversiones récord.

Además, el Directorio designó de manera interina a Ariel Polotnianka como Chief Audit Officer, con la misión de fortalecer los procesos de control interno y auditoría en una etapa de fuerte crecimiento y exposición internacional.

YPF consiguió financiamiento en el mercado.

Salida del CFO y agradecimiento del Directorio

La reorganización también implicó la aceptación de la renuncia de Federico Barroetaveña, quien se desempeñaba como CFO. Según el comunicado, el alejamiento responde a motivos personales. El Directorio agradeció su “trabajo y dedicación” durante su gestión, en la que acompañó la etapa inicial del Plan 4×4.

La reestructuración ocurre en paralelo a un trimestre en el que YPF consolidó hitos productivos. El shale ya representa el 59% de la producción total de crudo de la compañía, con un promedio de 145 mil barriles diarios, un 28% más que en 2024. En el segundo trimestre de 2025, la empresa destinó el 71% de sus inversiones —unos 1.160 millones de dólares— al desarrollo de Vaca Muerta.

En materia de exportaciones, la compañía alcanzó un récord de 44 mil barriles diarios, con un salto interanual del 43%. Estos envíos se verán potenciados con la construcción del oleoducto VMOS, una obra de 3.000 millones de dólares que ya alcanzó el 23% de ejecución y que permitirá evacuar 550 mil barriles por día hacia los mercados internacionales a partir de 2027.

La apuesta por el GNL y los mercados globales

La reorganización interna también busca responder a las demandas financieras que impone el desarrollo del proyecto Argentina LNG, que YPF impulsa junto a Eni. En agosto, la sociedad SESA obtuvo aprobación final para contratar un segundo buque FLNG, que se sumará al primero previsto para 2027. Esto permitirá al país contar con una capacidad inicial de 5,95 millones de toneladas anuales de GNL para exportar al mundo.

En lo económico, YPF cerró el trimestre con un EBITDA ajustado de 1.124 millones de dólares, afectado por la baja del precio del Brent y de los combustibles locales, aunque compensado en parte por menores costos de extracción y mayores ventas de gas. El resultado neto fue de 58 millones de dólares, revirtiendo la pérdida del trimestre anterior.