“La Patagonia puede convertirse en el epicentro mundial del hidrógeno verde”

Los diputados Lorena Villaverde (La Libertad Avanza – Río Negro) y Martín Maquieyra (PRO – La Pampa) presentaron en la Cámara Baja el proyecto de Ley 3503-D-2025. La propuesta busca consolidar a la Patagonia como polo de desarrollo del hidrógeno verde y de bajas emisiones, mediante un régimen adaptado a la realidad de esta industria emergente, con beneficios fiscales, seguridad jurídica y reglas claras para inversores.

La iniciativa declara la industria del hidrógeno como actividad de interés nacional y adapta el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), previsto en la Ley 27.742. El proyecto amplía el plazo de adhesión a cinco años y extiende a tres años el cumplimiento de la inversión mínima. También incluye estabilidad tributaria por 30 años, un blindaje normativo clave para atraer capital de largo plazo.

Lorena Villaverde resaltó el potencial regional: “La Patagonia cuenta con condiciones excepcionales para producir hidrógeno verde: extensiones de tierra, recursos eólicos y solares de primera calidad. Con este marco legal buscamos generar empleo local, desarrollo regional y posicionar a la Argentina en el mapa energético global”. La legisladora subrayó que Río Negro ya impulsa proyectos de vanguardia que requieren certidumbre regulatoria.

Estabilidad fiscal y beneficios estratégicos

El proyecto establece que los emprendimientos aprobados no podrán ser alcanzados por nuevos tributos ni por aumentos de los existentes durante tres décadas. Esa previsión responde a la necesidad de generar un entorno competitivo, luego de que en el pasado muchos sectores estratégicos vieran limitadas sus oportunidades por la falta de previsibilidad en las reglas de juego.

Además, los proyectos vinculados a la cadena de valor del hidrógeno gozarán de los derechos de servidumbre eléctrica y gasífera, lo que facilitará la construcción de infraestructura necesaria para transporte y distribución. La autoridad de aplicación, que será designada por el Poder Ejecutivo, tendrá a su cargo la certificación con estándares internacionales, la aprobación de normas de seguridad y la coordinación con organismos públicos, privados y académicos.

El mercado global ofrece un escenario prometedor. La Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA) proyecta que el hidrógeno y sus derivados podrían cubrir el 14% de la demanda energética mundial hacia 2050. En paralelo, países como Alemania y Japón anticipan que deberán importar más de la mitad del consumo que proyectan, lo que convierte a Argentina en un proveedor potencial de referencia.

Retuerto: “El dictamen es un paso decisivo”

En diálogo con LU20, Ismael Retuerto, codesarrollador del proyecto Eco Refinerías del Sur para producir combustible de aviación y secretario de la asociación civil TES (Transición Energética Sustentable), destacó el dictamen favorable de la Comisión. “Es un paso importante, faltan varios más, pero contar con un dictamen en mayoría era decisivo. Recoge buena parte del interés del sector privado y público en las provincias patagónicas”.

El especialista recordó que los proyectos de hidrógeno requieren plazos más extensos que los contemplados inicialmente en el RIGI. “El régimen general ofrecía una ventana de apenas dos años, prorrogable por uno más. Era insuficiente para proyectos que demandan entre cinco y diez años de maduración. Este dictamen, con un plazo de cinco años, representa una salida pragmática e inteligente”.

Retuerto también defendió la diferenciación entre hidrógeno verde y de bajas emisiones. “Chubut tiene condiciones únicas para destacarse en hidrógeno verde. Ponerlo en un plano de igualdad con el hidrógeno proveniente de gas no era conveniente. El mundo demandará cada vez más hidrógeno verde y la Patagonia debe mostrarse lista para producir y exportar”.

Ismael Retuerto ponderó la capacidad operativa de las renovables para abastecer la economía digital del mundo.

Hidrógeno, combustibles sintéticos y proyectos en Chubut

Además de su rol en TES, Retuerto impulsa junto a ingenieros argentinos y una empresa alemana un proyecto de combustible sintético de aviación (SAF) en Chubut. “Partimos de agua de mar desalinizada, que mediante electrólisis se separa en oxígeno e hidrógeno, aprovechando parques eólicos. Luego ese hidrógeno se combina con carbono capturado de emisiones industriales para producir hidrocarburos sintéticos”.

El proyecto contempla una potencia eólica inicial de 750 MW, equivalente a la mitad de la capacidad instalada actual de Chubut. Según Retuerto, el desarrollo requerirá aún varios años de trabajo técnico, pero depende en gran medida de un marco regulatorio sólido que atraiga inversores internacionales. “Sin una ley de hidrógeno clara, no aparecerán los capitales para hacer realidad estos proyectos”, explicó.

Retuerto subrayó la competitividad energética del país: “El costo de la energía en la Patagonia es al menos un 50% menor al del hemisferio norte. Como la electricidad representa hasta el 70% del costo de los derivados del hidrógeno, Argentina tiene una ventaja comparativa inmejorable para posicionarse en el mercado mundial”.

El dirigente de TES sostuvo que la aprobación definitiva de la ley sería una señal al mundo de que Argentina está dispuesta a liderar el nuevo mercado energético. “Algunos sostienen que todavía no hay mercado consolidado para el hidrógeno. Nosotros decimos lo contrario: una ley demuestra que el país y provincias como Chubut están listas para producir y exportar”.

El desafío, agregó, es consolidar un ecosistema industrial que integre a universidades, proveedores locales y empresas internacionales. “Nada de esto será inmediato, pero con una ley se da el paso central. Luego vendrá la construcción de un entorno académico, tecnológico y productivo que transforme a la Patagonia en un centro industrial de hidrógeno verde”.

Con el dictamen favorable en Diputados, la expectativa ahora está puesta en que el proyecto avance hacia su tratamiento en el recinto y luego en el Senado. Para Retuerto, “es una alternativa que debe afirmarse con rapidez, porque marca el compromiso de Argentina con la transición energética y con un futuro de desarrollo sustentable y empleo de calidad”.