Una consulta pública para el proyecto offshore de Shell

El Ministerio de Ambiente de la Nación lanzó la convocatoria a la Participación Pública en las Evaluaciones de Impacto Ambiental para las tareas de exploración sísmica 3D previstas en dos áreas offshore concesionadas en el Mar Argentino que llevará adelante la empresa Shell.

El objetivo de la convocatoria es recoger y valorar las inquietudes y observaciones de la ciudadanía sobre el proyecto “Argentina Sísmica 3D CAN_107 y CAN_109” y su estudio de impacto ambiental, para de esta manera garantizar la participación efectiva y contribuir a la mejora del proceso de evaluación.

Por esta convocatoria se pone a disposición el estudio de impacto ambiental presentado por la empresa Shell Argentina que se encuentra actualmente en revisión por parte del Ministerio de Ambiente, autoridad a cargo del proceso de evaluación de impacto ambiental.

Todo titular de un permiso de reconocimiento superficial, permiso de exploración o concesión de explotación de hidrocarburos más allá de las 12 millas marinas deberá cumplir con un procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental y obtener una Declaración de Impacto Ambiental antes de ejecutar un proyecto en el área de ese permiso.

El registro o adquisición de datos sísmicos en operaciones costa afuera es un tipo de actividad exploratoria que proporciona información básica sobre las características generales del subsuelo del lecho marino, lo que permite una mejor comprensión de la potencial existencia de reservas de hidrocarburos en las zonas estudiadas.

El área de proyecto se ubica a más de 170 kilómetros costa afuera del área costera más próxima de Mar del Plata, provincia de Buenos Aires, y los bloques CAN_107 y CAN_109 poseen una superficie aproximada de 8.341,35 y 7.873,93 km2, respectivamente.

Los bloques se encuentran dentro de las 200 millas marinas de la Zona Económica Exclusiva Argentina, y se insertan parcialmente en la Zona Común de Pesca Argentino-Uruguaya como está definida por el tratado del Río de la Plata, por lo que se aclaró que en base al plan actualizado de adquisición sísmica, no se realizarán operaciones sobre el área común de pesca.

Las cualidades del proyecto offshore de Equinor en Brasil

El proyecto offshore del consorcio integrado por Equinor (35%), Repsol Sinopec (35%) y Petrobras (30%) promete cambiar la economía de Brasil en los próximos años.

El bloque BM-C-33 fue descubierto en el 2010 por Repsol Sinopec y la empresa noruega se convirtió en operador en 2016 debido a las proyecciones de gas y petróleo de la zona.

Ubicado en la Cuenca de Campos, BM-C-33 comprende tres descubrimientos Pão de Açúcar, Gávea y Seat, que contienen reservas recuperables de gas natural y petróleo/condensado superiores a mil millones de barriles equivalentes de petróleo.

El bloque se ubica aproximadamente a 200 km de la costa de la localidad de Macaé y tiene una capacidad de exportación de gas es de 16 millones de metros cúbicos estándar por día (Mm3/d) y puede representar el 15% de la demanda de gas brasileño al inicio. Se espera que la puesta en marcha sea en 2028.

El proyecto se explotará en base a un FPSO (unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga), capaz de procesar gas y petróleo/condensado y especificarlos para su venta sin necesidad de un procesamiento adicional en tierra.

“La decisión final de inversión de BM-C-33 es un hito importante para los socios y para Equinor. Junto con los socios y proveedores, hemos desarrollado un proyecto significativo que proporcionará a Brasil energía para satisfacer sus crecientes demandas energéticas y creará valor para los propietarios y la sociedad, contribuyendo al desarrollo industrial local. Brasil es una de las áreas principales de Equinor y la inversión en BM-C-33 enfatiza la importancia estratégica de nuestro portafolio brasileño“, dice Geir Tungesvik, vicepresidente ejecutivo de Proyectos, Perforación y Adquisiciones de Equinor.

“BM-C-33 es uno de los principales proyectos en el país para suministrar nuevas fuentes de gas doméstico, siendo un contribuyente clave para el desarrollo adicional del mercado de gas brasileño. El gas exportado desde el proyecto podría representar el 15% de la demanda total de gas brasileño al inicio. Su desarrollo también contribuirá a la seguridad energética y al desarrollo económico, generando muchas nuevas oportunidades de empleo a nivel local“, dice Veronica Coelho, Gerente de País de Equinor en Brasil.

Bajar las emisiones

BM-C-33 será el segundo FPSO de Equinor en Brasil que utilizará turbinas de gas de ciclo combinado, lo que reducirá significativamente las emisiones de carbono durante las operaciones.

La tecnología también se aplicará en Bacalhau, en la Cuenca de Santos, y combina una turbina de gas con una turbina de vapor para aprovechar el calor excedente que de otra manera se perdería. Al implementar esta tecnología, la intensidad promedio de CO2 de BM-C-33 a lo largo de su vida útil será inferior a 6 kilos por barril de petróleo equivalente.

BM-C-33 será el primer proyecto en Brasil en tratar el gas en alta mar y estar conectado a la red nacional sin necesidad de un procesamiento adicional en tierra. Se planea exportar el gas a través de un gasoducto marino de 200 kilómetros desde el FPSO hasta Cabiúnas, en la ciudad de Macaé, en el estado de Río de Janeiro. Los líquidos se planean descargar mediante buques cisterna de trasbordo.

Un consorcio invertirá 9 mil millones en el offshore de Brasil

Equinor y sus socios han decidido invertir unos 9.000 millones de dólares para explotar el yacimiento de gas y condensado BM-C-33 descubierto frente a las costas de Brasil, según informó la empresa noruega.

Se calcula que el yacimiento, que tiene más de mil millones de barriles de petróleo equivalente recuperable, comenzará a producir en 2028.

“El gas exportado desde el proyecto podría representar el 15% de la demanda total de gas de Brasil en el momento de su puesta en marcha“, dijo Equinor en un comunicado.

“Su desarrollo también contribuirá a la seguridad energética y al desarrollo económico, permitiendo muchas nuevas oportunidades de empleo a nivel local”, añadió.

El gas del yacimiento se inyectará directamente en la red nacional a través de un gasoducto de 200 kilómetros que desembarcará en la ciudad de Macaé, en el estado de Río de Janeiro. Los líquidos de petróleo se descargarán en buques cisterna.

Equinor tiene una participación del 35% en el proyecto, mientras que Repsol y Sinopec poseen el 35% y Petrobras el 30% restante.