Vista Energy se afianza como la gran exportadora del shale argentino

Vista Energy se convirtió en sinónimo de expansión exportadora. En el segundo trimestre de 2025, la empresa dirigida por Miguel Galuccio destinó el 58% de sus ventas al mercado externo, consolidándose como el mayor exportador privado de petróleo del país.

El impulso provino de la producción récord de 118.000 barriles equivalentes diarios, con un salto interanual del 81%. En ese esquema, el bloque La Amarga Chica, adquirido a Petronas, resultó clave: aportó un tercio del total y abrió la puerta a un futuro aún más orientado al shale oil.

El informe de Sekoia Research destaca que Vista, a pesar de la caída de precios internacionales, logró transformar su perfil productivo en una plataforma exportadora de escala, menos dependiente del mercado interno y más protegida frente a los vaivenes regulatorios locales.

Exportaciones récord pese a los precios bajos

El segundo trimestre dejó cifras históricas en el comercio exterior. Las exportaciones de crudo aumentaron 131% frente a 2024, mientras que el crecimiento respecto al trimestre anterior fue del 56%. Con ello, Vista alcanzó ventas netas por 593 millones de dólares, de los cuales 345 millones provinieron del negocio exportador.

El dato no es menor: por primera vez desde la desregulación, el total de ventas domésticas de crudo se realizó a precios de paridad de exportación. En un contexto en que el Brent cayó un 21% interanual, Vista logró blindar sus ingresos con un esquema más competitivo y cercano al mercado internacional.

Los analistas de Sekoia remarcan que esta estrategia permite a Vista diferenciarse de competidores con fuerte dependencia del mercado local. El perfil exportador, además, le otorga una ventaja de flujo de divisas y la posiciona como un actor confiable para los mercados globales.

Vista Energy rescató ONs.

Shale oil: el motor del futuro de Vista

El crecimiento de Vista tiene un denominador común: el shale oil. El 88% de su producción en 2Q25 provino de formaciones no convencionales. Esto permitió reducir los costos de levantamiento a apenas 4,7 dólares por barril, menos de la mitad que en 2019.

La compañía no solo apuesta por la eficiencia, sino también por la escala. Con reservas probadas de 375 millones de boe, de las cuales dos tercios aún no se desarrollaron, Vista cuenta con un horizonte de casi 15 años de producción asegurada.

El futuro también está ligado a la infraestructura. La puesta en marcha del oleoducto Vaca Muerta Sur, sumado a la ampliación de Oldelval, permitirá evacuar crecientes volúmenes de crudo hacia el Atlántico. Esto consolidará la estrategia exportadora y abrirá nuevos mercados en Asia y Europa, más allá del destino tradicional en Estados Unidos.

Oportunidades y riesgos en el camino

El salto exportador de Vista no está exento de desafíos. En 2025, el barril promedio se vendió a 62,2 dólares, un 13% menos que en 2024, lo que impactó en márgenes. Sin embargo, con un EBITDA ajustado de 405 millones y márgenes del 66%, la compañía mostró capacidad de sostener rentabilidad aún en ciclos bajos de precios.

El otro frente es financiero. Vista triplicó su deuda en un año, alcanzando 2.599 millones de dólares, tras emitir bonos internacionales y financiar adquisiciones estratégicas. Aunque el endeudamiento genera presión, Sekoia aclara que la relación deuda neta/EBITDA se mantiene en niveles razonables y que, con la integración plena de La Amarga Chica, incluso podría bajar.

En este contexto, el futuro luce promisorio: si los precios internacionales repuntan, Vista tiene la capacidad instalada para multiplicar exportaciones y seguir liderando el shale argentino. Su perfil exportador, combinado con costos ultracompetitivos, la ubica como una de las compañías con mayor proyección en América Latina.