DLS sufre las trabas a las importaciones

La industria hidrocarburífera sufre las consecuencias de la traba a las importaciones debido a las cuentas en rojo del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Los actores de Vaca Muerta advierten que los trabajos se pueden paralizar debido a la falta de insumos críticos en los yacimientos. Una de las compañías que puso en evidencia esta situación fue DLS Archer.

La empresa de servicio aseguró que es difícil mantener la actividad o proyectar nuevas inversiones. “Ante el contexto actual de restricciones a las importaciones se está generando una situación crítica para las empresas del sector. En este sentido, existen complicaciones reales que tienen que enfrentar las empresas de Oil&Gas con relación a la provisión de insumos indispensables para mantener su actividad y para aventurarse en nuevas inversiones o continuar con las ya iniciadas”, subrayaron desde DLS.

La empresa realizó una inversión que ronda los 5 millones de dólares y tuvo que suspender los trabajos asociados al acondicionamiento y posterior puesta en servicio de un equipo perforador de última generación – adicional a los que ya tiene trabajando en Vaca Muerta – que estaba programada para septiembre del corriente año, con 50 puestos de trabajo en riesgo de continuidad.

“La compañía tiene en operación 8 equipos perforadores en Vaca Muerta, sin embargo, crece la preocupación por el riesgo de tener que suspender la misma si no se logra revertir la situación mencionada”, aseveraron.

La falta de aprobación del Sistema de Importaciones de la República Argentina, y la consecuente imposibilidad de retirar los elementos importados de la Aduana, son las principales causas de ello, afectando de forma directa a las empresas de servicios petroleros, las cuales son fundamentales para el funcionamiento y desarrollo de la industria en su conjunto”, advirtieron.

“En este contexto de profunda incertidumbre, el tan ansiado desarrollo de Vaca Muerta se ve perjudicado y muchas empresas del rubro comienzan a manifestar la imposibilidad de garantizar las operaciones en el corto plazo”, destacó.

Déficit energético 2023: la eterna tragedia de las importaciones de gas

Es una verdadera pena y un sinsentido que un país con tantos recursos energéticos en potencia como la Argentina continúe adquiriendo gran parte de esta demanda a través de la importación. Especialmente, con la gravedad que esto implica para una economía tan golpeada desde adentro y afuera, como resultado de los vaivenes que se registran a escala internacional, pero también de los propios en relación con ese contexto.

En esta dimensión nuestro país continúa pagando la falta de previsión y el fracaso que representa no haber contado con una infraestructura robusta en materia de producción y traslado de energía durante los primeros meses del transcurso de la guerra en Ucrania.

En el panorama económico global, algunas de las consecuencias más marcadas de la invasión que desató Rusia se vinculan directamente con la escasez del recurso energético. Por sobre todo, tienen que ver con el cambio disruptivo en cuanto a su comercialización, que desde entonces se lleva a cabo en un escenario que tiene a nuevos proveedores como protagonistas, mientras que promete oportunidades inéditas para países como la Argentina, que no supo aprovechar la ventana que planteó la ocasión, como decíamos previamente.

Sin embargo, aún se puede avizorar un devenir auspicioso en el mediano y largo plazo. Para fortalecer este camino, es primordial que concentremos esfuerzos en materializar los proyectos vigentes dentro del sector energético, a efectos de contribuir favorablemente al reposicionamiento del país.

Desde esta perspectiva, como primer paso apremia poner el foco en la manera en que se satisface la demanda interna. Por caso, es fundamental prestar atención a la inminente puesta en marcha del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner. Según estimaciones, éste comenzará a operar a fines de junio, alrededor del inicio de la temporada invernal.

Aunque también será clave que el Gobierno Nacional y las partes involucradas en esta actividad pongan en práctica un nivel aceptable de realismo y sinceramiento en cuanto al temprano desenvolvimiento del proyecto.

En rigor, durante los meses de clima frío el consumo de gas en los hogares se incrementa hasta cinco veces respecto al verano, por lo que de acuerdo a proyecciones este año volverá a ser necesario recurrir a la eterna tragedia de la importación, a fines de poder cubrir los picos de demanda, así como afrontar todo tipo de imprevistos.

El déficit energético es una película repetida con la que el Ejecutivo va lidiando sobre la marcha: en marzo, a raíz de la ola de calor extremo que padeció el centro del país, la empresa estatal Energía Argentina contrató un cargamento de Gas Natural Licuado (GNL) por un costo de 30 millones de dólares. La adquisición se concretó a un precio unitario de 15 dólares por millón de BTU, que es la unidad térmica británica con la que se miden estas transacciones.

En estos días el Estado encara licitaciones para importar alrededor de una docena de cargamentos, los que llegarán entre mayo y agosto al puerto de Bahía Blanca. Se prevé que esta operación requiera gastos por más de 500 millones de dólares, siempre y cuando se mantengan los precios actuales en el mercado mundial.

Al parecer, se trata de una medida estratégica de sustitución de importaciones, maniobra en la que se aprovecha la diferencia en el valor de los combustibles que usan las centrales termoeléctricas y el GNL, que bien se puede utilizar en reemplazo de los primeros.

Con todo, a pesar de las diferentes tácticas que esgrime la administración nacional, prevalece el absurdo de que la Argentina no logre autoabastecerse, aún encontrándose en posesión de los recursos necesarios para hacerlo.

De esta manera se continúa especulando sobre factores que trascienden nuestras fronteras, dando lugar a todo tipo de riesgos. Por ejemplo, en febrero se celebró un ahorro de 2.100 millones de dólares frente al Presupuesto 2023 al momento de contratar 30 cargamentos de GNL a un precio prepago de 1.300 millones, cuando en realidad lo que ocurrió fue que estos valores continuaron bajando tras la licitación, de modo que se perdió un ahorro extra de 1.000 millones de dólares.

En 2023, el gasto total en importaciones de GNL rondaría los 2.000 millones de dólares, aunque por cierto son altas las probabilidades de que esa proyección se incremente al igual que el año pasado, cuando se superaron los 2.800 millones de dólares debido a imprevistos.

Sobre esta base es que insistimos desde la Federación acerca de la pronta consolidación de una actividad como la exploración y explotación offshore en el Mar Argentino norte, particularmente en Mar del Plata.

Tenemos la certeza de que esta propuesta superadora contribuirá a lograr el tan ansiado autoabastecimiento energético, un horizonte hacia el que marcharemos firmemente desde este mismo año, dejando atrás las dificultades inherentes a todo proceso especulativo que se vincule con la tragedia de la importación.

En cuanto antes se inicie la actividad de exploración, más temprano podremos confirmar resultados positivos y el comienzo de un camino con el potencial para cambiar la historia de Mar del Plata y de todo el país.

Otra ventaja de la actividad offshore es que promete generar una transformación productiva en la ciudad. Su motorización creará más y mejores puestos de trabajo altamente calificados en toda la región, tanto directos como indirectos. Sin dudas, ello implica un plus para una fuerza laboral tan perjudicada en su mesa familiar como la nuestra a raíz del impuesto a las Ganancias, que a todas luces no es más que un impuesto al trabajo.

En resumen, sostenemos que la exploración y explotación offshore en Mar del Plata es una solución segura, de bajo riesgo, rumbo a dar por finalizado el drama constante de las importaciones en materia energética. Además, se trata de un paso enorme en favor de quienes representamos, los trabajadores y trabajadoras del gas y del petróleo, así como un beneficio de implicancia histórica en cuanto a soberanía y emancipación nacional.

Nación consideró que “no hay faltantes de insumos”

Matías Tombolini aseguró que las autorizaciones para importaciones que se otorgaron entre octubre del año pasado y abril último superaron en un 12% a las que se concedieron en el mismo periodo entre 2021 y 2022, por lo que remarcó que “no hay falta de insumos” para la industria.

“Las autorizaciones de importaciones desde que se implementó el sistema SIRA, entre octubre de 2022 y hasta abril de 2023, son 12% superiores al mismo período del año anterior. Lo que manifiesta el presidente de JP Morgan es mentira”, sostuvo el secretario de Comercio de la Nación en Twitter.

Así se refirió al discurso de apertura del presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina (Amcham Argentina), Facundo Gómez Minujin, pronunciado en el marco de un encuentro que la entidad realiza en Puerto Madero.

Allí, Gómez Minujin, quien también preside JP Morgan en Argentina, dijo que “la falta de divisas para abastecer los requerimientos de las importaciones, el comercio administrado y el ingreso a cuentagotas de insumos para la normal producción de nuestras industrias, llevan al país al borde de una nueva crisis”.

Por su parte, Tombolini remarcó que “la supuesta falta de insumos no se verifica en el comportamiento estimado del EMAE (actividad económica) para el primer trimestre del 2023, ni del PBI 2022”, y aseguró que “Argentina, lejos de ser una economía cerrada, totalizó en 2022 un intercambio comercial de los más altos de su historia”. Así, señaló que “las importaciones 2022 también fueron de los registros más elevados de la serie”.

“La administración de comercio se priorizó hacia insumos productivos, pero no hay importaciones prohibidas. En dicho período fueron aprobadas un 83% del total de las solicitudes en el sistema SIRA”, precisó el funcionario.

Afirmó que “sí existe una restricción externa nueva, no prevista en el diseño inicial de la hoja de ruta del orden macroeconómico proyectada por el ministro de Economía, Sergio Massa, al asumir: la sequía”.

“Este factor nos obliga a ser más cuidadosos que antes, sobre todo en plazos de pago, para calzar ingresos y egresos de dólares sin caer en devaluación, que sólo genera pobreza”, indicó el secretario.

Por este motivo, destacó que “se avanzó en el uso de divisa propia así como de yuanes, que representan más del 12% de las autorizaciones de importación del año vigente”, y subrayó que “lo que sí debemos mirar con detenimiento es el rol de los bancos, que ayudaron en la formación de activos externos en el país”.

Ganancias: los gremios piden soluciones a Massa

El ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, y la secretaria de Energía de la Nación, Flavia Royón, recibieron este martes a las organizaciones sindicales nucleadas en la Confederación Argentina de Trabajadores y Empleados, de los Hidrocarburos, Energía, Combustibles, Derivados y Afines, Agua, Saneamiento y Medio Ambiente (Catheda).

La reunión que duró una hora y media y se desarrolló en el Palacio de Hacienda donde la Confederación expuso sobre la situación, problemas y necesidades, en la que se encuentra el sector trabajador.

Por Catheda estuvieron presentes: Guillermo Pereyra, Guillermo Moser, Juan Carlos Crespi, Julio Schiantarelli, José Luis Lingieri, Oscar Mangone, Juan Miguel García, Martin Pereyra, Guillermo Mangone, Fabián Hermoso, Sergio Sasia, Hugo Moyano, Jerónimo Moyano y Manuel Arévalo.

En ese sentido, el presidente de Catheda, Guillermo Pereyra, reiteró el pedido de eliminar el impuesto a las ganancias, revisión de topes de aportes a obras sociales, que se destrabe la importación de equipo destinado a la producción de petróleo, gas y derivados, tener participación en la toma de decisiones del futuro de las represas hidroeléctricas, participación en el diseño de políticas del sector agua y saneamiento, reparación histórica que para el desarrollo federal de vías de transporte, recomposición salarial para trabajadores de estaciones de servicio y constituirse en fuente de consulta en materia de proyectos del sector energético nacional.

El objetivo de Catheda es poder aportar soluciones al estado de situación que frena el desarrollo de actividades tan necesarias e importantes para el futuro de Argentina.

En ese contexto, la secretaria de Energía de la Nación expresó que se encuentra abocada a la búsqueda de soluciones en materia de importación de bienes de capital y que espera tener una respuesta positiva en breve plazo.

Hay que recordar que durante el Congreso de Catheda que se llevó a cabo en marzo en el Centro Recreativo del Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa donde se dejó en claro que el impuesto a las ganancias se debe “eliminar de manera urgente” para “no seguir castigando a los trabajadores”.