Chubut aprobó el estudio de impacto ambiental de un proyecto de uranio

La aprobación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto Laguna Salada por parte del Gobierno de Chubut reactivó el debate sobre el futuro productivo de la provincia. En un contexto marcado por la crisis petrolera y la pérdida sostenida de empleo, la medida aparece como un avance técnico que vuelve a poner a la minería en el centro de la escena.

El aval otorgado por la administración que encabeza Ignacio Torres habilita formalmente el inicio de nuevas etapas de exploración. Para distintos sectores sindicales, esta decisión representa una oportunidad concreta para comenzar a discutir la habilitación integral de la actividad minera como alternativa económica.

Mientras la industria hidrocarburífera continúa mostrando signos de retracción, con empresas que reducen operaciones y personal, la minería vuelve a aparecer como una de las pocas actividades capaces de generar inversiones de magnitud en el corto plazo. En ese marco, el EIA aprobado funciona como una señal institucional relevante.

La iniciativa corresponde a la firma Jaguar Uranium Corp., que impulsa el desarrollo de un yacimiento de uranio en el centro de la provincia. Con la autorización ambiental, la empresa queda en condiciones de profundizar sus tareas exploratorias en el área.

El avance administrativo fue recibido con expectativa por parte de los gremios, que desde hace meses reclaman políticas activas para revertir el deterioro del mercado laboral. Para los sindicatos, el paso dado por el Ejecutivo debería traducirse ahora en definiciones más amplias sobre el marco regulatorio y político de la actividad.

Detalles del EIA y alcance del proyecto

El permiso ambiental aprobado abarca el sector denominado “Guanaco”, ubicado al sur de la localidad de Las Plumas. Según informó la compañía, la autorización permitirá acelerar el cronograma previsto para las tareas iniciales del proyecto en la zona de Laguna Salada.

Desde Jaguar Uranium señalaron que el yacimiento representa un objetivo de exploración y desarrollo a gran escala. Con la aprobación, se pondrá en marcha la denominada Fase 1, orientada a confirmar el potencial geológico y económico del depósito de uranio ubicado en Laguna Salada.

El director ejecutivo de la empresa, Steven Gold, destacó que la autorización constituye un “hito importante” para la compañía. Además, valoró el trabajo de las autoridades provinciales en el análisis ambiental del proyecto y el acompañamiento institucional brindado.

Con el EIA aprobado, la firma queda habilitada, previa presentación del plan correspondiente, a desarrollar estudios geofísicos, muestreos de superficie, excavación de zanjas, construcción de accesos, perforaciones exploratorias y la instalación de campamentos operativos en el área.

Estas tareas permitirán avanzar en la caracterización del yacimiento y definir los próximos pasos del emprendimiento. En paralelo, el proyecto se convierte en una referencia para otros desarrollos mineros que podrían impulsarse en el territorio provincial en el futuro.

Presión sindical en Chubut

La aprobación del EIA se da en un contexto de fuerte presión sindical para que la minería sea incorporada formalmente a la matriz productiva de Chubut. En los últimos dos años, la caída del petróleo dejó miles de trabajadores sin empleo y profundizó la fragilidad económica en varias localidades.

Frente a este escenario, distintos gremios comenzaron a manifestar públicamente la necesidad de avanzar con proyectos mineros. Consideran que el desarrollo del sector permitiría generar empleo formal, atraer inversiones y diversificar la economía provincial, actualmente dependiente de actividades en retroceso.

El reclamo se potenció tras las declaraciones del presidente Javier Milei, quien sostuvo que la minería se expandirá en todo el país generando cientos de miles de puestos de trabajo. Sus palabras fueron interpretadas como una señal favorable para el sector.