Cobre: el protagonista silencioso de la carrera por la inteligencia artificial

La carrera por la inteligencia artificial no se libra solo con procesadores y servidores. Detrás de cada centro de datos hay un insumo mucho más viejo que cualquier chip: el cobre, cuya demanda empieza a crecer al ritmo de las nuevas instalaciones tecnológicas que se multiplican alrededor del mundo.

En el foro Vientos de Cambio de la Fundación Libertad y Progreso, el CEO de Antofagasta PLC, Iván Arriagada, lo dijo sin vueltas: los centros de datos van a crecer un 50% en la próxima década. Y advirtió que eso tensiona todavía más un mercado que ya viene ajustado por la electrificación.

Según Arriagada, la mirada apunta directo al Cono Sur. Argentina, Chile y Perú aparecen entre los países con margen para ampliar su industria cuprífera frente al escenario internacional, y las empresas mineras ya empezaron a mirar la región con otros ojos.

La IA también necesita cobre

El vínculo entre inteligencia artificial y minería no se queda en una proyección de foro. Un estudio de S&P Global calculó que el consumo mundial de cobre podría pasar de 28 millones de toneladas en 2025 a 42 millones en 2040. Un salto del 50%.

Ahí aparece un jugador que hasta hace poco pesaba mucho menos: la infraestructura digital. Los centros de datos consumieron cerca de 1,1 millones de toneladas de cobre en 2025 y podrían necesitar 2,5 millones en 2040, más del doble que hoy.

Para 2030, las instalaciones dedicadas puntualmente al entrenamiento de IA representarían casi el 58% del cobre que use todo ese segmento. El metal está en todos lados: alimentación eléctrica, refrigeración, transformadores, y en las redes que mueven la electricidad que estos complejos consumen las 24 horas.

La Comisión de Minería del Senado dio dictamen al proyecto que modifica la Ley de Glaciares. El debate seguirá en sesiones extraordinarias después de febrero.

U$S 5.250 millones bajo la Puna

En Salta, esa discusión ya tiene nombre y coordenadas. A 35 kilómetros de Tolar Grande está Taca Taca, el yacimiento de cobre, oro y molibdeno de la canadiense First Quantum Minerals, la gran apuesta provincial para saltar del litio al cobre a gran escala.

El proyecto atraviesa hoy su etapa de factibilidad. El último informe técnico habla de una inversión inicial de US$5.250 millones y de una mina a cielo abierto que procesaría 40 millones de toneladas de mineral por año, ampliable a 60 millones desde el quinto año.

Durante la primera década, First Quantum calcula un promedio de 291 mil toneladas de cobre anuales, con picos de 323 mil. A lo largo de sus 35 años de vida útil estimada, el promedio bajaría a unas 209 mil toneladas por ejercicio, sumado al oro y al molibdeno.

Permisos que todavía faltan

El Gobierno salteño calcula que la construcción podría demandar hasta 4.000 trabajadores, y la operación, unos 2.000. Son proyecciones: Taca Taca todavía necesita la aprobación de la Evaluación de Impacto Ambiental y Social y los permisos de uso de agua para avanzar.

First Quantum esperaba tener esas autorizaciones durante el primer semestre del año, junto con la presentación al RIGI. Llegado agosto, la aprobación ambiental definitiva y las concesiones hídricas seguían pendientes, aunque el proyecto sigue entre las prioridades de la compañía.

Mientras tanto, el mercado que algún día va a recibir ese cobre ya cambió. A los autos eléctricos y las redes de transmisión se suma ahora la inteligencia artificial, y uno de los yacimientos más grandes de Salta sigue esperando, bajo tierra, el momento de entrar en producción.

El proyecto Taca Taca dio un paso más

Salta está en el mapa de la actividad minera. El litio y el cobre prometen cambiar la realidad de la provincia del norte argentino y catapultarla como un jugador fuerte en la transición energética. La provincia estuvo presente en London Metal Exchange Week (LME Week) y le permitió dar un paso más en el proyecto Taca Taca.

Una muestra de ello fue la reunión que mantuvo el gobernador Gustavo Sáenz con autoridades de la minera First Quantum Minerals LTD para dialogar sobre la mina de cobre de clase mundial en Tolar Grande, departamento Los Andes, y obtener aspectos de su operación, fases y planes de inversión.

Del encuentro también formó parte el ministro de la Producción y Desarrollo Sustentable, Martín de los Ríos, y la secretaria ejecutiva de la Mesa del Litio, Flavia Royón.

El impacto de Taca Taca

First Quantum desarrolla en Salta el proyecto Taca Taca, con una inversión de más de 3.500 millones de dólares, abarca 2.500 hectáreas en el departamento de Los Andes y generará más de 4.000 empleos indirectos durante su fase de construcción y 2.800 empleos directos en su fase operativa.

Su ejecución, prevista para 2025, será fundamental para impulsar el Producto Bruto Interno (PBI) de Salta y consolidar a la provincia como un actor clave en el mercado global del cobre.

En este sentido, el Ministerio de la Producción y las secretarías de Ambiente, Minería y Recursos Hídricos de Salta trabajan para la evaluación exhaustiva y profunda del estudio del impacto ambiental y social del proyecto en Tolar Grande.

De este trabajo también participa el SEGEMAR (Servicio Geológico Minero Argentino) con quien la provincia firmó un convenio de colaboración para la evaluación técnica y tareas de fiscalización y monitoreo de las tres fases del proyecto.

Hay que destacar que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) es el motor clave para impulsar este proyecto Taca Taca, facilitando inversiones y posibilitando el desarrollo de infraestructura esencial para su ejecución. Le permitió además a la Empresa pasar de la fase de exploración y garantizar el financiamiento para materializar la construcción en el 2026.

Este encuentro forma parte de una agenda de actividades que lleva adelante la comitiva argentina en Reino Unido para atraer inversiones y avanzar en la concreción de proyectos que beneficien el desarrollo, el crecimiento y genere empleo genuino en todo el país.

En este marco, el mandatario reiteró la importancia de la actividad minera como un gran motor de oportunidades no sólo para Salta sino también para la región y la Argentina, tanto en el aspecto social como en el económico.