Cobre: el protagonista silencioso de la carrera por la inteligencia artificial

La carrera por la inteligencia artificial no se libra solo con procesadores y servidores. Detrás de cada centro de datos hay un insumo mucho más viejo que cualquier chip: el cobre, cuya demanda empieza a crecer al ritmo de las nuevas instalaciones tecnológicas que se multiplican alrededor del mundo.

En el foro Vientos de Cambio de la Fundación Libertad y Progreso, el CEO de Antofagasta PLC, Iván Arriagada, lo dijo sin vueltas: los centros de datos van a crecer un 50% en la próxima década. Y advirtió que eso tensiona todavía más un mercado que ya viene ajustado por la electrificación.

Según Arriagada, la mirada apunta directo al Cono Sur. Argentina, Chile y Perú aparecen entre los países con margen para ampliar su industria cuprífera frente al escenario internacional, y las empresas mineras ya empezaron a mirar la región con otros ojos.

La IA también necesita cobre

El vínculo entre inteligencia artificial y minería no se queda en una proyección de foro. Un estudio de S&P Global calculó que el consumo mundial de cobre podría pasar de 28 millones de toneladas en 2025 a 42 millones en 2040. Un salto del 50%.

Ahí aparece un jugador que hasta hace poco pesaba mucho menos: la infraestructura digital. Los centros de datos consumieron cerca de 1,1 millones de toneladas de cobre en 2025 y podrían necesitar 2,5 millones en 2040, más del doble que hoy.

Para 2030, las instalaciones dedicadas puntualmente al entrenamiento de IA representarían casi el 58% del cobre que use todo ese segmento. El metal está en todos lados: alimentación eléctrica, refrigeración, transformadores, y en las redes que mueven la electricidad que estos complejos consumen las 24 horas.

La Comisión de Minería del Senado dio dictamen al proyecto que modifica la Ley de Glaciares. El debate seguirá en sesiones extraordinarias después de febrero.

U$S 5.250 millones bajo la Puna

En Salta, esa discusión ya tiene nombre y coordenadas. A 35 kilómetros de Tolar Grande está Taca Taca, el yacimiento de cobre, oro y molibdeno de la canadiense First Quantum Minerals, la gran apuesta provincial para saltar del litio al cobre a gran escala.

El proyecto atraviesa hoy su etapa de factibilidad. El último informe técnico habla de una inversión inicial de US$5.250 millones y de una mina a cielo abierto que procesaría 40 millones de toneladas de mineral por año, ampliable a 60 millones desde el quinto año.

Durante la primera década, First Quantum calcula un promedio de 291 mil toneladas de cobre anuales, con picos de 323 mil. A lo largo de sus 35 años de vida útil estimada, el promedio bajaría a unas 209 mil toneladas por ejercicio, sumado al oro y al molibdeno.

Permisos que todavía faltan

El Gobierno salteño calcula que la construcción podría demandar hasta 4.000 trabajadores, y la operación, unos 2.000. Son proyecciones: Taca Taca todavía necesita la aprobación de la Evaluación de Impacto Ambiental y Social y los permisos de uso de agua para avanzar.

First Quantum esperaba tener esas autorizaciones durante el primer semestre del año, junto con la presentación al RIGI. Llegado agosto, la aprobación ambiental definitiva y las concesiones hídricas seguían pendientes, aunque el proyecto sigue entre las prioridades de la compañía.

Mientras tanto, el mercado que algún día va a recibir ese cobre ya cambió. A los autos eléctricos y las redes de transmisión se suma ahora la inteligencia artificial, y uno de los yacimientos más grandes de Salta sigue esperando, bajo tierra, el momento de entrar en producción.

SLB advirtió que “duplicar la capacidad de Vaca Muerta no es sostenible”

Durante el panel de Shale in Argentina: Unleashing Vaca Muerta to the World, Patricio Whitney, Managing Director de SLB para Argentina, Bolivia y Chile, puso números sobre la mesa: la industria del shale planea duplicar pozos, etapas y producción, y eso arrastra a toda la cadena logística. Para el directivo, el desafío ya no pasa solo por tener el equipo disponible, sino por asegurar que el resto de la infraestructura provincial acompañe ese salto.

Whitney reconoció que el RIGI cambió el punto de partida de la conversación en Vaca Muerta. En sus palabras: “El RIGI de Argentina nos ha abierto la puerta para salir al mundo, y eso nos trae una oportunidad en la que estamos mirando solo un año, pero si miras más allá entendemos la escala industrial a la que nos vamos a enfrentar”.

Ahí está, según explicó, el corazón del problema: las empresas de servicios petroleros ya cuentan con la tecnología y el equipamiento necesarios para responder a ese crecimiento. Lo que falta, insistió, es garantizar el personal calificado que sostenga la operación día a día, un punto que suele quedar en segundo plano frente a la discusión sobre capacidad instalada.

Productividad, el diferenciador frente a otras cuencas

El directivo de SLB fue claro respecto a los límites físicos del crecimiento. No alcanza con sumar equipos: hay que sacarles más rendimiento a los que ya están operando en el yacimiento, apostando a la productividad como palanca central.

“Duplicar la capacidad no es sostenible. Necesitamos ver cómo hacer un poco más con lo que ya tenemos”, planteó Whitney, marcando el eje de su intervención en el panel.

Reducir los tiempos improductivos, sostener etapas más largas y extraer mayor volumen por metro perforado son, para el ejecutivo, las variables que van a definir la competitividad de Vaca Muerta frente a otras cuencas del mundo. Esa mejora, agregó, es la que permitirá bajar el punto de equilibrio y habilitar la exportación a gran escala.

SLB sigue creciendo en el fracking de Vaca Muerta.

Comparar puertas adentro y capacitar en el territorio

SLB decidió correr el eje de los benchmarks internacionales hacia una mirada más local. Whitney explicó que la comparación con otras cuencas sigue siendo útil como referencia, pero que las soluciones tienen que diseñarse a partir de las condiciones específicas de Neuquén.

“Empujar el límite ahora” fue la frase que, según contó, se le quedó grabada tras una reunión reciente sobre rendimiento operativo: “El enfoque que estamos adoptando es hacer comparaciones a nivel local, aprender localmente y diseñar para eso”.

La otra pata de esa estrategia es la formación de talento. La compañía ya incorporó su primera cohorte de entrenadores locales, pensada para acompañar el crecimiento de la actividad en los próximos años, no solo puertas adentro de SLB sino para toda la industria del petróleo y gas.

Del trabajo aislado a la mirada integral del cliente

Whitney planteó una autocrítica poco habitual en este tipo de paneles: las petroleras y las empresas de servicios suelen optimizar cada etapa del proceso por separado, perforación, completación, producción, pero pierden eficiencia en las transiciones entre una y otra.

“Somos muy buenos optimizando piezas individuales de lo que hacemos, pero en las transiciones de las interfaces hay muchas oportunidades”, señaló, apuntando a un enfoque más holístico de la cadena de valor.

Ahí entran la inteligencia artificial y las operaciones remotas, herramientas que SLB viene incorporando en los últimos dos años para que sus equipos manejen geociencia, subsuelo y datos desde un mismo lugar. El objetivo, dijo, es que la tecnología permita supervisar operaciones más grandes sin sumar recursos proporcionalmente.

El relevo generacional golpea la puerta del yacimiento

El cierre de la intervención de Whitney giró en torno a un cambio que ya se nota en el campo: la llegada de perfiles jóvenes que no vienen dispuestos a pasar años en el terreno antes de asumir responsabilidades, algo que obliga a repensar la estructura tradicional de la industria.

El monitoreo remoto de instalaciones como el CPF permite hoy supervisar procesos que antes exigían presencia física constante, aunque Whitney fue tajante en un punto: la tecnología acompaña, pero no reemplaza a quienes tienen que tomar decisiones con conocimiento real de lo que ocurre en el yacimiento.

“Todavía necesitamos tener personas tomando decisiones que sepan qué está pasando”, aseguró Whitney, antes de que el panel avanzara hacia la siguiente ronda de preguntas sobre el futuro operativo de Vaca Muerta.

YPF apunta a operaciones autónomas en la perforación de pozos en Vaca Muerta

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín se reunió con Dharmesh Mehta, Executive Chairman de Corva, para renovar el acuerdo que la petrolera mantiene con la compañía tecnológica. El objetivo sigue siendo el mismo desde el inicio: seguir empujando la transformación digital de la construcción de pozos.

Entre YPF y Corva construyeron algo que va más allá de un software de monitoreo. Es un modelo de operación en tiempo real, apoyado en datos, analítica avanzada e inteligencia artificial, que cambió la forma en que se planifican y ejecutan los pozos en Vaca Muerta.

Desde que se creó el RTIC de Perforación y Workover, Corva pasó a ser una de las plataformas centrales para integrar perforación, fractura e intervenciones en un mismo entorno digital. Todo lo que antes estaba disperso ahora se lee desde un solo lugar.

 

De monitorear a decidir en tiempo real

Ese cambio no fue menor. Se pasó de un esquema tradicional, donde solo se observaban los datos, a una gestión activa de las operaciones. Hoy los especialistas y los equipos de campo ven el desempeño en tiempo real y actúan sobre eso.

La ventaja se nota en el día a día: se anticipan eventos de riesgo, bajan los tiempos improductivos y las decisiones se toman más rápido y con mayor precisión. Es la diferencia entre reaccionar ante un problema y adelantarse a que ocurra.

Ahora el acuerdo entra en una etapa distinta, pensada para avanzar hacia operaciones progresivamente autónomas. Entran en juego advisors, analítica predictiva, alertas inteligentes, automatización y copilotos digitales capaces de asistir procesos cada vez más complejos.

La meta compartida entre ambas compañías es consolidar al RTIC como el sistema operativo digital de la construcción de pozos, integrando personas, procesos, datos e inteligencia artificial para acompañar el crecimiento de YPF en Vaca Muerta.

La IA impulsa un boom de las celdas de combustible para centros de datos

La demanda de energía de los centros de datos está cambiando el mapa de la infraestructura tecnológica. A medida que la inteligencia artificial (IA) acelera la construcción de nuevos complejos, las empresas buscan alternativas para garantizar un suministro eléctrico confiable sin depender exclusivamente de redes cada vez más saturadas.

En ese escenario, un nuevo informe de Rystad Energy proyecta que el mercado global de celdas de combustible multiplicará por diez sus ingresos hacia 2030. La consultora estima que pasará de mover unos 2.800 millones de dólares en 2025 a cerca de U$S 30.000 millones al final de la década.

Ese crecimiento responde a una necesidad concreta. Los desarrolladores de centros de datos enfrentan tiempos de espera cada vez más largos para conectarse a las redes eléctricas, especialmente en Estados Unidos. Frente a esas demoras, la generación de energía en el propio sitio comienza a ganar terreno como una solución cada vez más atractiva.

La red eléctrica ya no alcanza el ritmo de la IA

El documento de Rystad Energy señala que los plazos para obtener una conexión a la red en Estados Unidos se triplicaron desde 2015. Hoy, un gran proyecto puede esperar entre tres y seis años antes de recibir el suministro necesario para comenzar a operar, un plazo difícil de compatibilizar con la velocidad de expansión que exige la inteligencia artificial.

“La disponibilidad de energía se convirtió en una de las principales limitaciones para el crecimiento de los centros de datos, y los operadores buscan cada vez más soluciones por fuera de la red eléctrica. Las celdas de combustible dejaron de ser una aplicación de nicho para convertirse en una parte medible de la matriz de generación firme“, afirmó Lein Mann Bergsmark, vicepresidente de Investigación de la Cadena de Suministro de Tecnologías Limpias de Rystad Energy.

La consultora calcula que entre 2026 y 2030 la demanda acumulada de celdas de combustible por parte de los centros de datos alcanzará los 10,4 gigavatios (GW). Además, estima que cerca del 40% de la capacidad prevista para los centros de datos en Estados Unidos en 2030 optará por generación propia en lugar de depender de una conexión convencional a la red.

Chubut y el futuro de los data centers.

Una tecnología que gana protagonismo

Las celdas de combustible ofrecen una ventaja que hoy resulta determinante para los operadores tecnológicos: pueden instalarse con mayor rapidez que una nueva infraestructura eléctrica y funcionan con gas natural, aunque también están preparadas para utilizar biogás, gas natural renovable o hidrógeno cuando esos combustibles estén más disponibles.

El informe también revela que Norteamérica concentrará el 91% de la capacidad mundial instalada de generación propia para centros de datos. La combinación de demoras en las redes eléctricas, incentivos fiscales y una cadena de suministro consolidada explica buena parte de ese liderazgo.

“La pregunta ya no es si las celdas de combustible tendrán un papel relevante, sino si la cadena de suministro podrá crecer al mismo ritmo que la demanda”, sostuvo Bergsmark al analizar el desafío que enfrenta la industria en los próximos años.

El desafío de la cadena de suministro

El fuerte crecimiento proyectado ya impulsó nuevas inversiones industriales. Según Rystad Energy, la capacidad de fabricación de celdas de combustible podría alcanzar los 4 GW anuales hacia 2030, frente a los 1,8 GW disponibles en la actualidad.

Dentro de ese mercado, las celdas de combustible de óxido sólido (SOFC) se consolidaron como la tecnología dominante para suministrar energía continua a los centros de datos. La empresa Bloom Energy concentra prácticamente todos los contratos visibles de esta tecnología para alimentación primaria, una posición de liderazgo que también plantea interrogantes sobre la capacidad de abastecimiento si la demanda continúa acelerándose.

Otro punto de atención pasa por las materias primas. La tecnología SOFC desarrollada por Bloom Energy depende del escandio, un metal crítico cuya producción mundial ronda apenas las 60 toneladas anuales y cuya cadena de suministro está fuertemente controlada por China. Para Rystad Energy, ese factor podría convertirse en un cuello de botella a medida que el mercado siga creciendo, aunque la consultora también prevé que los costos de estos sistemas caerán entre 20% y 25% hacia 2030, siempre que los fabricantes logren reducir los costos del sistema completo y no solo de las celdas.

Chubut apuesta a un proyecto de U$S 3.300 millones para convertirse en un hub digital

Durante años, Chubut fue identificada por su producción petrolera, la generación de energía eólica y la industria del aluminio. Ahora busca sumar un nuevo capítulo a esa matriz productiva. La provincia presentó un proyecto que apunta a convertirla en uno de los principales polos de infraestructura digital del país, apoyado en una inversión estimada en U$S 3.300 millones.

La iniciativa fue expuesta por el gobernador Ignacio Torres durante un encuentro realizado en la Embajada de Polonia, donde participaron representantes de empresas tecnológicas, organismos nacionales e inversores vinculados al desarrollo de centros de datos. El objetivo fue mostrar las condiciones que ofrece la provincia para captar inversiones asociadas al crecimiento de la inteligencia artificial.

El proyecto forma parte del programa Chubut Hub Digital 2030 y contempla la construcción de un Data Center en la Zona Franca de Trelew. Además de la infraestructura informática, prevé desarrollar nuevas conexiones de fibra óptica que permitan mejorar la conectividad internacional y transformar a la provincia en un nuevo nodo de telecomunicaciones.

Argentina, entre los mercados emergentes para data centers, pero con un obstáculo clave

Un negocio que crece al ritmo de la inteligencia artificial

La expansión de la inteligencia artificial disparó una carrera global por construir nuevos centros de datos. Estas instalaciones requieren enormes cantidades de energía, disponibilidad de suelo, conectividad internacional y estabilidad regulatoria, factores que distintos gobiernos buscan combinar para atraer inversiones de largo plazo.

En ese escenario, Chubut intenta posicionarse aprovechando una ventaja que ya explotan otras industrias: su potencial para generar energía eólica. La provincia concentra algunos de los mejores factores de capacidad del mundo, una condición especialmente valorada por compañías que buscan reducir la huella de carbono de sus operaciones digitales.

El proyecto también contempla convertir a la provincia en un segundo punto de anclaje nacional para las telecomunicaciones mediante nuevas obras de fibra óptica. Esa infraestructura permitiría mejorar la salida internacional de datos y fortalecer la conectividad tanto para empresas tecnológicas como para otros sectores productivos.

“Nuestra provincia cuenta con ventajas comparativas muy importantes para este tipo de industrias, entre ellas los mejores rindes de viento del mundo, extensión territorial y energía a buen costo. Pero nada de eso tendría valor sin calidad institucional”, sostuvo Ignacio Torres durante su exposición.

TotalEnergies podría construir un parque eólico en Chubut.

Green Capital mostró interés en desarrollar el proyecto

Uno de los datos más relevantes del encuentro fue el interés manifestado por Green Capital, firma internacional dedicada al desarrollo de proyectos vinculados con infraestructura sustentable y tecnología. La compañía analizó la propuesta presentada por la provincia y abrió la posibilidad de avanzar con capitales privados para el desarrollo del hub digital.

Si bien todavía no existe una decisión definitiva de inversión, la presencia de la empresa le otorgó otra dimensión a la presentación. En un mercado donde los grandes operadores evalúan múltiples destinos para instalar nuevos centros de datos, captar el interés de un desarrollador internacional representa un primer paso importante.

La iniciativa fue presentada ante el Gobierno nacional y se articula con organismos como ENACOM, además de empresas tecnológicas, cámaras empresarias y actores del sistema científico. La intención es consolidar un ecosistema capaz de acompañar una inversión de gran escala.

“Cuando hablamos de inteligencia artificial suele haber más incertidumbres que certezas, pero de lo que sí estamos seguros es de que representa una oportunidad económica enorme”, afirmó Torres al defender el potencial del proyecto.

Chubut y el futuro de los data centers.

Energía, seguridad jurídica y conectividad

Los grandes Data Centers consumen cantidades crecientes de electricidad y necesitan garantizar abastecimiento durante las 24 horas del día. Ese requisito explica por qué la disponibilidad energética se convirtió en uno de los principales factores que analizan los inversores al elegir dónde instalar este tipo de infraestructura.

En ese punto, el Gobierno provincial sostiene que la combinación entre generación renovable, disponibilidad territorial y el marco normativo vigente puede transformarse en una ventaja competitiva frente a otros destinos de la región.

Torres también destacó el papel del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) como herramienta para ofrecer previsibilidad a proyectos que requieren desembolsos multimillonarios y plazos de recuperación de varias décadas.

“Estamos trabajando junto al Gobierno nacional para agilizar los procesos y desburocratizar todo lo necesario para que estas inversiones puedan llegar rápidamente”, señaló el mandatario.

El desafío de crear un nuevo perfil productivo

Más allá del anuncio, el proyecto también busca instalar un debate sobre el perfil productivo que podría desarrollar Chubut durante los próximos años. La demanda mundial de infraestructura para inteligencia artificial abrió oportunidades para regiones capaces de ofrecer energía abundante y competitiva.

La provincia sostiene que, además de los recursos naturales, cuenta con otro activo estratégico: la formación de profesionales. Torres destacó el papel de las universidades locales y consideró que el recurso humano será determinante para acompañar el crecimiento de una industria intensiva en tecnología.

La expectativa oficial es que la construcción de un centro de datos de gran escala genere un efecto multiplicador sobre otros proyectos vinculados con servicios tecnológicos, infraestructura energética y nuevas inversiones privadas.

“Toda inversión genera empleo, pero además trae infraestructura que abre la puerta a nuevos proyectos. El momento para avanzar es ahora”, expresó Torres durante el encuentro.

Una apuesta que todavía debe convertirse en obra

El proyecto todavía atraviesa una etapa de desarrollo institucional y búsqueda de inversores. Para avanzar será necesario completar estudios técnicos, consolidar el esquema de financiamiento y ejecutar las obras de conectividad y energía previstas para abastecer al complejo.

Durante la jornada realizada en la Embajada de Polonia también se firmó un Memorándum de Entendimiento (MoU) entre Green Capital y el Gobierno de Chubut. Del acto participaron representantes de empresas como Wärtsilä, Schneider, Envision y Ore Energy, que acompañan el desarrollo de soluciones tecnológicas y energéticas vinculadas al proyecto.

En paralelo, la provincia continuará promoviendo Chubut Hub Digital 2030 como una plataforma para captar inversiones relacionadas con la inteligencia artificial, los centros de datos y la infraestructura digital, un mercado que concentra parte de las mayores apuestas de capital que hoy se observan a nivel global.

Data centers: el desafío energético que frena el despegue de Argentina

América Latina atraviesa el mayor crecimiento mundial en data centers, impulsada por la expansión de los grandes proveedores de servicios en la nube y por la creciente demanda de infraestructura vinculada con la inteligencia artificial. En ese escenario, Argentina aparece como uno de los países con mejores perspectivas para captar nuevas inversiones durante los próximos años.

El dato surge del informe Global Data Center Trends 2026, elaborado por CBRE, que muestra que el inventario combinado de los principales mercados latinoamericanos aumentó 41,3% interanual durante el primer trimestre de este año. El desempeño ubicó a la región por encima de otros mercados internacionales en expansión.

Aunque el estudio destaca las oportunidades que existen para el Cono Sur, también advierte que el desarrollo definitivo dependerá de resolver problemas estructurales, especialmente aquellos vinculados con la infraestructura energética, condición indispensable para abastecer instalaciones que demandan grandes volúmenes de electricidad.

La IA a punto de generar una crisis energética en EEUU.

América Latina acelera el desarrollo de infraestructura digital

El reporte sostiene que el crecimiento regional fue impulsado principalmente por los hyperscalers, las grandes compañías globales de servicios en la nube, junto con la rápida expansión de proyectos asociados a la inteligencia artificial, que requieren cada vez más capacidad de procesamiento y almacenamiento de datos.

Dentro de ese escenario, Buenos Aires, Montevideo y Asunción aparecen como los mercados emergentes con mejores condiciones para expandir su capacidad instalada. El informe destaca que las tres ciudades combinan conectividad internacional, disponibilidad de talento especializado y marcos regulatorios que evolucionan para acompañar nuevas inversiones.

En el caso de Buenos Aires, CBRE señala que dispone de una amplia base de empresas tecnológicas y una infraestructura de conectividad que favorece la instalación de nuevos centros de datos. Para Montevideo, en tanto, resalta la presencia de un proveedor global de nube, un consolidado régimen de zonas francas y un entorno regulatorio estable.

 

El principal desafío sigue siendo la energía

El informe también analiza la disponibilidad de capacidad en la región y advierte que continúa reduciéndose a medida que crece la demanda. En ese contexto, Santiago Diz, Senior Broker Industrial de CBRE Argentina, sostuvo que tanto Argentina como Uruguay enfrentan un mismo obstáculo para transformarse en mercados plenamente desarrollados.

“El desafío central es la energía y la infraestructura asociada. Argentina y Uruguay tienen condiciones iniciales atractivas como la conectividad, recursos humanos calificados y estabilidad técnica, pero hasta que eso no esté resuelto a escala, seguimos siendo mercados con potencial, no mercados consolidados. El trabajo está en acelerar esa transición”, afirmó el especialista.

El reporte incorpora además a Paraguay entre los países con perspectivas favorables. Según el análisis, su amplia disponibilidad de energía hidroeléctrica a costos competitivos, junto con un esquema regulatorio más ágil, lo posiciona como una alternativa atractiva para proyectos que requieren suministro eléctrico estable y de gran escala.

Los mercados más desarrollados de la región

Mientras algunos países buscan consolidarse, otros ya lideran ampliamente la capacidad instalada de data centers en América Latina. Durante el primer trimestre de 2026, São Paulo, Querétaro, Santiago de Chile y Bogotá concentraron en conjunto 1.045 MW de capacidad operativa.

São Paulo encabezó el ranking regional con 536,7 MW, seguido por Querétaro con 298,2 MW. Más atrás se ubicaron Santiago de Chile, con 165,8 MW, y Bogotá, que alcanzó 44,3 MW, consolidándose como los principales polos de infraestructura digital latinoamericana.

Uno de los casos que más llamó la atención fue el de Querétaro, cuya capacidad instalada creció 450,2% interanual. El informe atribuye ese desempeño a la convergencia de cuatro factores: disponibilidad de energía, infraestructura adecuada, decisiones regulatorias favorables y una fuerte demanda internacional encabezada por los hyperscalers.

La falta de líneas de alta tensión son el cuello de botella de las renovables.

La demanda mundial mantiene la presión sobre la oferta

CBRE sostiene que la expansión de las startups de inteligencia artificial, los neoclouds y los hyperscalers está absorbiendo la nueva oferta de infraestructura a un ritmo inédito. Como consecuencia, varios mercados internacionales registran niveles mínimos de disponibilidad y una ocupación prácticamente total de los nuevos desarrollos.

América Latina no escapa a esa tendencia. El informe identifica a Santiago de Chile como la ciudad con menor disponibilidad de la región, con apenas 3,3% de vacancia y solo 5,4 MW libres, debido al elevado nivel de prealquiler de nuevos proyectos antes de su entrada en operación.

Frente a este escenario, CBRE prevé que la demanda continuará creciendo durante 2026 y sostiene que garantizar el acceso a energía suficiente será un requisito indispensable para que mercados emergentes como Argentina logren transformar su potencial en inversiones concretas para el desarrollo de nuevos data centers.

Del litio a la inteligencia artificial: qué propone el Súper RIGI que debate el Congreso

La Cámara de Diputados inició el debate en comisión del proyecto que crea el Súper RIGI, una nueva herramienta impulsada por el Poder Ejecutivo para captar grandes inversiones en actividades que todavía no tienen desarrollo en el país o que permanecen en etapas experimentales y piloto. La iniciativa fue presentada durante un plenario conjunto de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Industria y Ciencia y Tecnología.

La exposición principal estuvo a cargo de Daniel González, coordinador de Energía y Minería del Ministerio de Economía, quien definió al esquema como una evolución del régimen aprobado en la Ley Bases. Según explicó, el objetivo es generar condiciones para atraer proyectos que hoy no contemplan a Argentina entre sus posibles destinos de inversión.

El funcionario sostuvo que el nuevo régimen busca posicionar al país dentro del grupo de jurisdicciones más competitivas para desarrollos tecnológicos e industriales de gran escala. En ese sentido, señaló que muchos de los emprendimientos a los que apunta la iniciativa todavía no tienen una localización definida a nivel global.

Un esquema distinto al RIGI original

Durante su presentación, González destacó que el Súper RIGI tendrá una vigencia superior a la del régimen actualmente en marcha. Mientras el RIGI cuenta con una duración de dos años más una prórroga adicional ya aplicada, el nuevo esquema propone un período de cinco años con la posibilidad de extenderlo por un año más.

El funcionario remarcó que la diferencia principal radica en el tipo de proyectos que podrán acceder a los beneficios. Según indicó, el régimen vigente buscó acelerar decisiones de inversión en emprendimientos ya identificados, mientras que la nueva propuesta apunta a iniciativas que aún no existen en el país.

Asimismo, explicó que el programa será más restrictivo porque excluye expresamente a los proyectos vinculados con recursos naturales e infraestructura, sectores que sí forman parte del alcance del RIGI actual. La intención oficial es concentrar los incentivos en actividades asociadas a procesos de industrialización y desarrollo tecnológico.

Daniel González adelantó que Nación ampliará el RIGI a los proyectos incrementales de petróleo y gas.

Más valor agregado y mayores exigencias

De acuerdo con González, el nuevo esquema apunta a generar un impacto superior sobre la cadena de valor industrial, promoviendo la transformación de recursos y la creación de actividades de mayor complejidad productiva. Bajo esa lógica, sostuvo que el régimen podría traducirse en una mayor generación de empleo respecto de los proyectos tradicionales.

Otra de las diferencias centrales es el nivel mínimo de inversión requerido. El proyecto establece un umbral de US$1.000 millones, muy por encima de los US$200 millones exigidos por el régimen original. Además, no podrán incorporarse ampliaciones de emprendimientos existentes, una posibilidad contemplada actualmente por el RIGI.

Durante su exposición, González defendió los resultados obtenidos por el régimen vigente. Indicó que hasta el momento se registraron 39 proyectos y estimó que la cifra podría ubicarse entre 50 y 60 iniciativas antes del vencimiento previsto para julio de 2027.

El balance oficial del RIGI

Al detallar la composición de los proyectos adheridos, el funcionario señaló que 20 corresponden al sector minero, 13 a petróleo y gas, tres a energía eléctrica, dos a industria y uno a logística e infraestructura.

Según los datos presentados ante los legisladores, las iniciativas alcanzadas por el régimen se distribuyen en 13 provincias y representan inversiones por aproximadamente US$138.000 millones, con una proyección de 179.000 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos.

González aseguró que estos desarrollos tienen capacidad para incrementar significativamente las exportaciones argentinas. También sostuvo que, una vez consolidada la explotación de los recursos naturales, el país podrá avanzar hacia procesos de integración industrial que permitan multiplicar la generación de valor agregado y empleo.

Tecpetrol sumó un perforador para Vaca Muerta.

Vaca Muerta y las perspectivas de inversión

En otro tramo de la presentación, el coordinador de Energía y Minería destacó el crecimiento de las inversiones en Vaca Muerta. Según expresó, los desembolsos actuales en la formación no convencional son aproximadamente un 50% superiores a los registrados tres años atrás.

Además, proyectó que el ritmo de expansión continuará durante los próximos años y estimó que las inversiones podrían volver a crecer entre un 50% y un 100% en el mediano plazo, impulsadas por el desarrollo de nuevos proyectos y la ampliación de infraestructura vinculada a la producción hidrocarburífera.

Las declaraciones fueron parte de la defensa oficial del régimen de incentivos y de la estrategia económica orientada a fortalecer la llegada de capitales para sectores considerados estratégicos por el Gobierno.

Críticas de la oposición

Durante el debate también surgieron cuestionamientos por parte de la oposición. El diputado nacional Martín Lousteau consideró que la iniciativa implica una selección de sectores favorecidos y cuestionó los criterios utilizados para definir las actividades incluidas dentro del nuevo esquema.

El legislador sostuvo que algunos de los proyectos anunciados en los últimos años ya estaban previstos con anterioridad a la implementación del RIGI. Desde su perspectiva, el régimen pudo haber acelerado determinadas decisiones de inversión, pero no necesariamente fue el factor determinante para su concreción.

Lousteau también manifestó reparos sobre la continuidad de mecanismos de promoción sectorial mediante beneficios especiales y planteó que el país debería avanzar hacia instrumentos más amplios y menos focalizados.

Se puso en funcionamiento la planta compresora Mercedes.

Qué industrias podrán acceder al Súper RIGI

La iniciativa apunta a sectores vinculados con la industrialización de minerales críticos, la fabricación de baterías, el desarrollo de hidrógeno verde, la producción de vehículos eléctricos y la elaboración de componentes para energías renovables.

También contempla actividades relacionadas con reactores nucleares pequeños y medianos, semiconductores, inteligencia artificial, paneles solares, turbinas eólicas y otros desarrollos tecnológicos considerados de frontera.

Para estos proyectos, el régimen propone una estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por 30 años. Entre los incentivos previstos se incluyen una reducción de la alícuota del impuesto a las Ganancias al 15%, amortización acelerada de inversiones, certificados de crédito fiscal para cancelar IVA y una tasa unificada del 10% para contribuciones patronales.

Además, los quebrantos podrán deducirse sin límite temporal, mientras que los dividendos tributarán una alícuota del 7%, que descenderá al 3,5% luego de cuatro años. El proyecto también contempla exenciones de derechos de importación y exportación, la eliminación de restricciones operativas y un esquema progresivo de acceso a divisas que permitirá disponer del 100% de los dólares generados por exportaciones una vez transcurridos tres años de adhesión al régimen.

Gas, petróleo y Vaca Muerta: la hoja de ruta que proponen los CEOs para la región

La discusión energética en América Latina atraviesa una nueva etapa. Para los principales ejecutivos de la industria, el debate ya no se centra en la existencia de recursos de petróleo y gas natural, sino en las condiciones necesarias para transformarlos en abastecimiento energético confiable y competitivo a largo plazo.

Durante la segunda jornada de la Conferencia ARPEL 2026, realizada en Buenos Aires, referentes del sector coincidieron en que la región dispone de abundantes recursos energéticos, aunque enfrenta desafíos vinculados a la infraestructura energética, la competitividad y la estabilidad regulatoria para aprovechar plenamente ese potencial.

Tanto en los paneles dedicados al petróleo como en los enfocados en el gas natural, los ejecutivos remarcaron que la combinación de inversiones, eficiencia operativa y reglas previsibles será determinante para fortalecer la seguridad energética regional y aumentar la relevancia de América Latina en los mercados internacionales.

Petróleo: competitividad y reglas estables

El panel de CEOs del sector petrolero reunió a representantes de compañías de distintos países de la región. Los ejecutivos analizaron el escenario actual de la industria y coincidieron en que existen oportunidades de crecimiento, aunque condicionadas por factores estructurales que todavía limitan el desarrollo de nuevos proyectos.

La necesidad de ampliar la infraestructura de transporte, reducir costos operativos y garantizar marcos regulatorios estables apareció como uno de los puntos centrales del debate. Según los participantes, la competitividad será un elemento decisivo para que los recursos puedan convertirse en producción sostenible.

Los referentes del sector también destacaron que la volatilidad de los mercados internacionales obliga a las compañías a mejorar sus niveles de eficiencia y productividad. En ese contexto, las inversiones de largo plazo requieren previsibilidad y condiciones que permitan reducir los riesgos asociados al desarrollo de grandes proyectos energéticos.

Gas natural: convertir el potencial en suministro confiable

En paralelo, el panel de CEOs de empresas de gas natural puso el foco en la capacidad de América Latina para responder a una demanda global creciente en un escenario marcado por tensiones geopolíticas y desafíos en materia de abastecimiento energético.

Los ejecutivos coincidieron en que la región cuenta con recursos suficientes para desempeñar un papel relevante en el mercado internacional. Sin embargo, señalaron que el principal reto consiste en transformar ese potencial en suministro confiable, respaldado por inversiones sostenidas y expansión de la infraestructura.

Otro de los puntos destacados fue la necesidad de fortalecer la integración energética regional. Los participantes consideraron que la cooperación entre países permitirá mejorar la seguridad de suministro, diversificar fuentes de energía y reducir la exposición a interrupciones o fluctuaciones de precios.

Además, remarcaron que el crecimiento de la industria dependerá de la ampliación de redes de transporte, el fortalecimiento de los mercados internos y la coordinación entre los sectores público y privado. Bajo esa lógica, el gas fue presentado como una fuente que convivirá con otras tecnologías dentro de un esquema de “adición energética”.

Vaca Muerta como referencia para la región

Uno de los ejes recurrentes de las exposiciones fue el desarrollo de Vaca Muerta, considerado por varios de los participantes como uno de los ejemplos más relevantes de crecimiento energético en América Latina durante los últimos años.

Los especialistas destacaron que el caso argentino demuestra que el éxito de los proyectos no convencionales depende de una combinación de factores que incluyen escala, competitividad, innovación tecnológica y coordinación entre empresas, gobiernos y organismos reguladores.

Según lo planteado durante el encuentro, la experiencia acumulada en Vaca Muerta podría servir de referencia para otros países con potencial shale, como México o Colombia. No obstante, advirtieron que la replicación de ese modelo requiere estabilidad económica, reglas claras y capacidad de ejecución para transformar recursos en producción efectiva.

Refinación: más eficiencia en un mercado de menor crecimiento

Otro de los temas abordados durante la conferencia fue el futuro de la refinación de petróleo, una actividad que enfrenta una desaceleración estructural luego de décadas de expansión sostenida de la demanda mundial de combustibles.

Los participantes señalaron que el sector continuará siendo fundamental para el sistema energético global, aunque con perspectivas de crecimiento más moderadas. En ese escenario, la petroquímica aparece como uno de los segmentos con mayor potencial para generar valor agregado.

Frente a márgenes más ajustados y mayores exigencias regulatorias, las empresas coinciden en que la competitividad estará determinada por la eficiencia operativa, la flexibilidad de las instalaciones y el aprovechamiento de herramientas tecnológicas como los datos y la inteligencia artificial.

La integración energética gana protagonismo

Las discusiones también abordaron el rumbo de las políticas energéticas de América Latina, en un contexto marcado por la necesidad de atraer inversiones y garantizar seguridad de suministro para acompañar el crecimiento económico de la región.

Los especialistas señalaron que el gas natural ocupa un papel estratégico dentro de esa agenda, no solo como respaldo para otras fuentes de energía, sino también como componente estructural de los sistemas energéticos de numerosos países.

En ese marco, los participantes coincidieron en que la consolidación de una agenda regional basada en integración, estabilidad regulatoria y cooperación entre países será uno de los factores que definan la capacidad de América Latina para transformar sus recursos energéticos en desarrollo económico y abastecimiento confiable.

La industria energética argentina y la tecnología geoespacial: del monitoreo de ductos a la gestión en tiempo real de Vaca Muerta

Cada vez que una empresa detecta una anomalía en un ducto antes de que se convierta en una fuga, cuando un operador de campo en la Patagonia actualiza el estado de un activo desde una zona sin conectividad, o cuando un centro de control recibe en tiempo real la información de cientos de sensores distribuidos en una cuenca productiva, hay tecnología geoespacial, ductos, sensores, industria energética e infraestructura crítica detrás. Algunos de esos casos fueron los que se expusieron hoy en la Conferencia de Usuarios Aeroterra 2026 (CUA 26), realizada en el Sheraton de Buenos Aires.

Los sistemas de información geográfica (GIS) permiten integrar en una sola plataforma datos que en la industria energética suelen vivir dispersos: información de exploración y producción, lecturas de sensores en campo, estado de la red de ductos, historial de inspecciones y variables ambientales por zona. Lo que cambió con la incorporación de inteligencia artificial no es solo la velocidad del análisis, sino su alcance: patrones que antes requerían equipos técnicos especializados para ser detectados hoy pueden identificarse de forma automática y traducirse en decisiones concretas para quienes operan infraestructuras críticas.

“La tecnología geoespacial está presente en procesos que la mayoría de la gente no ve pero que tienen impacto directo sobre la energía que llega a su casa, la seguridad de las redes que la transportan y la eficiencia con la que se produce. En el CUA 26 quedó claro que en Argentina esa adopción ya no es una promesa a futuro”, afirmó Marco Viola, Vicepresidente de Aeroterra.

La diferencia entre actuar a tiempo y llegar tarde ante una falla en infraestructura crítica puede medirse en costos, en tiempo de respuesta y en seguridad operativa. El track de Recursos Naturales del CUA 26 incluyó sesiones sobre gestión inteligente de ductos, centros de control de activos con IA en tiempo real y operaciones móviles en campo, tres de los desafíos más concretos que enfrentan los operadores que trabajan en cuencas como Vaca Muerta. Tecpetrol, uno de los mayores productores de gas no convencional de la formación neuquina, fue uno de los expositores del bloque y presentó su experiencia de implementación ante una audiencia compuesta por referentes de YPF, Pan American Energy, Pampa Energía, Vista Oil & Gas, TGN y TGS, entre otras empresas del sector.

El CUA 26, organizado por Aeroterra —distribuidor exclusivo de Esri en Argentina y Uruguay— convocó a más de 1.000 asistentes y cerca de 150 expositores del sector público y privado, consolidándose como el espacio de referencia de la comunidad geoespacial argentina, la transformación digital y la innovación aplicada al sector energético.

Vaca Muerta y la IA serán protagonistas de Aeroterra 2026

El jueves 21 de mayo se celebrará en el Hotel Sheraton de Buenos Aires la Conferencia de Usuarios Aeroterra 2026 (CUA 26) bajo el claim “Integrando todo”. El evento, organizado por Aeroterra —distribuidor exclusivo de Esri, líder mundial en sistemas de información geográfica, en Argentina y Uruguay— reunirá a más de 150 referentes del sector público y privado para compartir casos reales de implementación de tecnología geoespacial en industrias clave del país.

La industria energética tendrá un rol central en la jornada. Operar en entornos como Vaca Muerta implica gestionar activos dispersos en territorios extensos, coordinar equipos en zonas remotas y tomar decisiones críticas en tiempo real: exactamente el tipo de desafíos para los que la plataforma ArcGIS ofrece respuestas concretas.

Desde el análisis de reservorios no convencionales y la planificación de pozos en upstream, hasta el control inteligente de ductos y la integración con sistemas como SAP en midstream, la tecnología geoespacial cubre toda la cadena de valor del sector. En seguridad y ambiente, suma monitoreo de riesgos, seguimiento ambiental y análisis de incendios: funciones de impacto directo en cuencas de alta actividad productiva.

“La incorporación de inteligencia artificial a la plataforma ArcGIS abre posibilidades que hace pocos años eran impensadas: análisis que antes requerían equipos técnicos especializados hoy están al alcance de cualquier organización. En el CUA ’26 vamos a mostrar, con casos reales, cómo esa transformación ya está ocurriendo en Argentina”, afirmó Javier Distefano, Chief Technology Officer de Aeroterra.

La jornada se estructura en tres tracks. El de Recursos Naturales —el más directamente vinculado a la industria energética— incluirá sesiones sobre gestión inteligente de ductos, centros de control de activos con IA en tiempo real y operaciones móviles en campo, con expositores de Tecpetrol, uno de los mayores productores de gas no convencional de Vaca Muerta, entre los participantes confirmados. Los tracks de Gobierno y Seguridad y Servicios Públicos completarán una agenda orientada a la toma de decisiones basada en datos territoriales en sectores críticos.

Agenda completa y más información: https://www.aeroterra.com/es-ar/eventos/cua/conferencia-usuarios-aeroterra?date=2026-05-21