Gas, petróleo y Vaca Muerta: la hoja de ruta que proponen los CEOs para la región

La discusión energética en América Latina atraviesa una nueva etapa. Para los principales ejecutivos de la industria, el debate ya no se centra en la existencia de recursos de petróleo y gas natural, sino en las condiciones necesarias para transformarlos en abastecimiento energético confiable y competitivo a largo plazo.

Durante la segunda jornada de la Conferencia ARPEL 2026, realizada en Buenos Aires, referentes del sector coincidieron en que la región dispone de abundantes recursos energéticos, aunque enfrenta desafíos vinculados a la infraestructura energética, la competitividad y la estabilidad regulatoria para aprovechar plenamente ese potencial.

Tanto en los paneles dedicados al petróleo como en los enfocados en el gas natural, los ejecutivos remarcaron que la combinación de inversiones, eficiencia operativa y reglas previsibles será determinante para fortalecer la seguridad energética regional y aumentar la relevancia de América Latina en los mercados internacionales.

Petróleo: competitividad y reglas estables

El panel de CEOs del sector petrolero reunió a representantes de compañías de distintos países de la región. Los ejecutivos analizaron el escenario actual de la industria y coincidieron en que existen oportunidades de crecimiento, aunque condicionadas por factores estructurales que todavía limitan el desarrollo de nuevos proyectos.

La necesidad de ampliar la infraestructura de transporte, reducir costos operativos y garantizar marcos regulatorios estables apareció como uno de los puntos centrales del debate. Según los participantes, la competitividad será un elemento decisivo para que los recursos puedan convertirse en producción sostenible.

Los referentes del sector también destacaron que la volatilidad de los mercados internacionales obliga a las compañías a mejorar sus niveles de eficiencia y productividad. En ese contexto, las inversiones de largo plazo requieren previsibilidad y condiciones que permitan reducir los riesgos asociados al desarrollo de grandes proyectos energéticos.

Gas natural: convertir el potencial en suministro confiable

En paralelo, el panel de CEOs de empresas de gas natural puso el foco en la capacidad de América Latina para responder a una demanda global creciente en un escenario marcado por tensiones geopolíticas y desafíos en materia de abastecimiento energético.

Los ejecutivos coincidieron en que la región cuenta con recursos suficientes para desempeñar un papel relevante en el mercado internacional. Sin embargo, señalaron que el principal reto consiste en transformar ese potencial en suministro confiable, respaldado por inversiones sostenidas y expansión de la infraestructura.

Otro de los puntos destacados fue la necesidad de fortalecer la integración energética regional. Los participantes consideraron que la cooperación entre países permitirá mejorar la seguridad de suministro, diversificar fuentes de energía y reducir la exposición a interrupciones o fluctuaciones de precios.

Además, remarcaron que el crecimiento de la industria dependerá de la ampliación de redes de transporte, el fortalecimiento de los mercados internos y la coordinación entre los sectores público y privado. Bajo esa lógica, el gas fue presentado como una fuente que convivirá con otras tecnologías dentro de un esquema de “adición energética”.

Vaca Muerta como referencia para la región

Uno de los ejes recurrentes de las exposiciones fue el desarrollo de Vaca Muerta, considerado por varios de los participantes como uno de los ejemplos más relevantes de crecimiento energético en América Latina durante los últimos años.

Los especialistas destacaron que el caso argentino demuestra que el éxito de los proyectos no convencionales depende de una combinación de factores que incluyen escala, competitividad, innovación tecnológica y coordinación entre empresas, gobiernos y organismos reguladores.

Según lo planteado durante el encuentro, la experiencia acumulada en Vaca Muerta podría servir de referencia para otros países con potencial shale, como México o Colombia. No obstante, advirtieron que la replicación de ese modelo requiere estabilidad económica, reglas claras y capacidad de ejecución para transformar recursos en producción efectiva.

Refinación: más eficiencia en un mercado de menor crecimiento

Otro de los temas abordados durante la conferencia fue el futuro de la refinación de petróleo, una actividad que enfrenta una desaceleración estructural luego de décadas de expansión sostenida de la demanda mundial de combustibles.

Los participantes señalaron que el sector continuará siendo fundamental para el sistema energético global, aunque con perspectivas de crecimiento más moderadas. En ese escenario, la petroquímica aparece como uno de los segmentos con mayor potencial para generar valor agregado.

Frente a márgenes más ajustados y mayores exigencias regulatorias, las empresas coinciden en que la competitividad estará determinada por la eficiencia operativa, la flexibilidad de las instalaciones y el aprovechamiento de herramientas tecnológicas como los datos y la inteligencia artificial.

La integración energética gana protagonismo

Las discusiones también abordaron el rumbo de las políticas energéticas de América Latina, en un contexto marcado por la necesidad de atraer inversiones y garantizar seguridad de suministro para acompañar el crecimiento económico de la región.

Los especialistas señalaron que el gas natural ocupa un papel estratégico dentro de esa agenda, no solo como respaldo para otras fuentes de energía, sino también como componente estructural de los sistemas energéticos de numerosos países.

En ese marco, los participantes coincidieron en que la consolidación de una agenda regional basada en integración, estabilidad regulatoria y cooperación entre países será uno de los factores que definan la capacidad de América Latina para transformar sus recursos energéticos en desarrollo económico y abastecimiento confiable.

Cacciola: “La oportunidad para desarrollar la minería en Argentina es ahora”

La minería atraviesa un escenario más favorable que el de un año atrás, impulsada por la implementación del RIGI y los recientes cambios regulatorios vinculados a la Ley de Glaciares. Así lo planteó el presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Roberto Cacciola, durante una jornada sobre competitividad de la cadena de valor minera.

El dirigente empresario consideró que el sector logró posicionarse en un lugar diferente dentro de la agenda económica nacional. “Hoy el sector está bastante mejor que hace un año porque se ha avanzado con los proyectos del RIGI y la reciente modificación de la Ley de Glaciares”, sostuvo Cacciola frente a empresarios y representantes de proveedores.

Además, remarcó que estos avances deben ser interpretados como señales positivas para el desarrollo de nuevas inversiones. Según explicó, la consolidación de reglas más claras y previsibles es uno de los factores que pueden permitir que la minería gane escala y mejore su competitividad frente a otros mercados internacionales.

Río Negro busca impulsar la minería.

Proveedores y estándares internacionales

Uno de los ejes centrales de la exposición estuvo enfocado en el desarrollo de proveedores mineros. Para Cacciola, las compañías demandan estándares internacionales de operación y seguridad que deben ser cumplidos por toda la cadena de valor para poder integrarse al negocio.

El presidente de CAEM explicó que las empresas buscan “estándares de clase mundial” y aclaró que no se trata únicamente de una discusión vinculada a costos o precios. “Esto no es una cuestión de precio, es una cuestión de riesgo bajo”, afirmó durante su exposición.

En ese sentido, vinculó la competitividad con la necesidad de alcanzar niveles de “cero accidentes”, avanzar en certificaciones y profundizar procesos de digitalización y automatización. También sostuvo que las exigencias que se aplican a las empresas mineras deben extenderse de igual manera a los proveedores locales.

Educación, ciencia e integración regional

Cacciola también destacó la necesidad de fortalecer el vínculo entre la industria, el sistema educativo y el sector científico. A su entender, la formación técnica y la innovación serán determinantes para que Argentina pueda desarrollar proveedores capaces de competir en proyectos de gran escala.

“Nos tenemos que poner a trabajar y no hay otro camino”, señaló el titular de la cámara minera, quien insistió en la importancia de concentrarse en los temas estructurales que condicionan el crecimiento de la actividad en el país.

Otro de los puntos que remarcó fue la necesidad de lograr una verdadera integración federal minera. Para Cacciola, el desafío pasa por garantizar que el desarrollo de la actividad tenga impacto concreto en las comunidades y regiones donde se ejecutan los proyectos extractivos.

La Mesa Federal Minera y el reclamo tributario

En ese marco, recordó el lanzamiento de la Mesa Federal Minera realizado el 7 de mayo en San Juan. Según explicó, el objetivo será elaborar un documento consensuado que permita definir prioridades y ordenar el trabajo conjunto entre provincias, empresas y proveedores.

El dirigente señaló que uno de los principales temas será revisar la carga impositiva que enfrentan las compañías. “Las provincias van a tener que hacer un esfuerzo para que las empresas puedan competir”, advirtió al referirse al peso de Ingresos Brutos, sellos y tasas municipales.

Para Cacciola, cumplir con estándares internacionales no alcanza si luego la estructura tributaria termina afectando la competitividad. “No sirve cumplir con los estándares si después con la carga tributaria no somos competitivos; no nos van a contratar”, sostuvo.

El desafío social de la minería

El presidente de CAEM también planteó que la expansión de la actividad traerá aparejados nuevos conflictos sociales y económicos. En ese contexto, consideró que la capacidad para administrar y resolver esas tensiones será clave para consolidar el crecimiento del sector.

“Las crisis del crecimiento van a traer conflicto”, afirmó Cacciola, quien remarcó que el éxito de la industria dependerá de la forma en que se enfrenten esos desafíos y de la capacidad para generar beneficios visibles en términos de empleo y desarrollo regional.

Finalmente, el dirigente volvió a insistir en que la minería argentina todavía enfrenta el desafío de consolidar legitimidad social. “Si no hacemos las cosas bien, la gente se va a aburrir de nosotros”, advirtió. Y concluyó con una definición que buscó transmitir urgencia: “Hay que ponerse a trabajar y la oportunidad es ahora”.

YPF creará un departamento dedicado exclusivamente a las arenas en Vaca Muerta

La producción no convencional argentina avanza a paso firme, pero aún enfrenta desafíos logísticos que limitan su crecimiento. Entre ellos, uno clave: el transporte de las arenas silíceas. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, adelantó que la compañía creará un área específica para abordar de forma integral ese problema.

“Vamos a poner una persona dedicada únicamente al tema de la logística de la arena full time, y un equipo”, anunció Marín en el marco del Energy Summit organizado por Forbes.

“Ya tenemos armadas todas las situaciones para el crecimiento de YPF, pero tenemos que empezar a concretar”, agregó y explicó que el objetivo es convertir un cuello de botella histórico en una oportunidad para ganar eficiencia operativa y acelerar el desarrollo del shale.

El abastecimiento de arenas silíceas representa uno de los principales desafíos logísticos del sector. En la actualidad, buena parte de ese insumo debe transportarse desde Entre Ríos, lo que encarece los costos y retrasa los proyectos.

Marín explicó que YPF ya realizó un diagnóstico profundo sobre la situación y que el nuevo equipo tendrá la misión de implementar soluciones concretas en el corto plazo. “Tenemos que concretar, y concretar significa hacer los contratos”, remarcó el CEO.

Si bien una de las opciones que se analizó fue el uso del ferrocarril, Marín reconoció que “el tren tarda muchos años” en ponerse operativo. Por eso, la compañía buscará alternativas logísticas inmediatas que acompañen el ritmo de expansión que se espera para los próximos cuatro o cinco años, periodo que describió como el “pico de actividad” en Vaca Muerta.

Tren de pasajeros y eficiencia operativa

Más allá del transporte de arenas, Marín destacó otro proyecto que considera estratégico: la creación de un tren de pasajeros en la zona neuquina. Según explicó, el servicio tendría múltiples beneficios económicos y sociales, además de reducir los costos logísticos de la industria.

“YPF tiene un costo operativo de 50 millones de dólares en combis por año, y la industria en general está entre los cien y ciento veinte millones. Ese tren se paga solo”, afirmó. “Te da muchos más beneficios a la gente, va más rápido, llega con calidad, y eso se traduce en productividad”.

El ejecutivo agregó que existen organismos internacionales interesados en financiar la obra: “Un domingo me pidieron una reunión, quieren financiarnos. Si alguno hace trenes, que levante la mano o que vaya a YPF. Tenemos todo armado para hacerlo”, destacó.

YPF logró un nuevo récord en el fracking de Vaca Muerta.

Innovación tecnológica en YPF

Asimismo, Marín también se refirió a los avances tecnológicos que YPF implementa para aumentar la eficiencia y reducir las pérdidas operativas. “Tenemos drones, tenemos todo lo que quieras. Ahí vamos a bajar las pérdidas, estamos viendo todo lo que es el cierre de pozos por interferencia para hacerlo mucho más eficiente”, explicó.

El pope de la empresa de mayoría estatal detalló que la compañía está aplicando metodologías desarrolladas en Estados Unidos para evitar la generación de pozos ‘child’, aquellos que suelen producir menos que los pozos padres debido a interferencias entre fracturas. “Tenemos dieciséis mil pozos para perforar, y tenemos que ir mucho más rápido que todos”, enfatizó.

Escala, competitividad y reducción de costos

Otro de los ejes abordados por Marín fue la necesidad de aprovechar la escala de YPF para reducir los costos de perforación y operación. Recordó que la empresa cambió su estrategia de contratación de servicios, abandonando el modelo fragmentado que limitaba su ventaja competitiva.

“Rompimos esa idea. Ahora vamos a servicios con uno solo o, en algunos casos, particionando en dos. La escala que tiene YPF es muy grande, y la tenemos que aprovechar”, señaló. El CEO adelantó que la compañía espera incrementar su ritmo de perforación en un 50% hacia 2026, lo que requerirá un esfuerzo coordinado en toda la cadena de suministro.

Marín también aludió al denominado “costo argentino”, que incluye las tasas e impuestos que encarecen la actividad. “Para poder ser competitivos, sobre todo en GNL, tenemos que bajarlos”, sostuvo, agregando que la agenda de reformas económicas en marcha “va a ayudar”, aunque reconoció que no alcanzará por sí sola a eliminar las brechas de costo con otros países productores.

Chevron llevará la producción de El Trapial a 30 mil barriles diarios

Chevron reafirmó su compromiso con Argentina y, en particular, con el desarrollo de El Trapial, uno de sus activos clave en la Cuenca Neuquina. Según explicó Ana Simonato, Country Manager de la empresa, la meta es alcanzar una producción de 30 mil barriles diarios, frente a los 25 mil actuales, en un escenario donde la competitividad y la eficiencia son factores determinantes.

En el marco de la Argentina Oil & Gas (AOG) 2025, Simonato destacó que el rol de Chevron a nivel global está vinculado a mantener activos que brinden su máximo potencial y estén alineados con la estrategia de la compañía. “Lo que buscamos es incrementar el valor, y para eso hay que ser agresivos en tecnología, diversos en las operaciones y no depender de una sola área”, aseguró.

Estrategia y condiciones para sostener un activo

Durante su intervención, la directiva detalló qué aspectos debe cumplir un proyecto para permanecer en el portafolio global de Chevron. En primer lugar, debe estar alineado con la estrategia corporativa. Luego, demostrar un potencial sostenido que garantice competitividad y generación de valor.

A esto se suman tres elementos clave: un régimen regulatorio estable, que dé previsibilidad y salvaguarde la inversión; la posibilidad de generar alianzas con gobiernos y otras operadoras; y finalmente, el know-how técnico que permite ejecutar los desarrollos de manera eficiente.

“Estamos cómodos en Argentina. La oportunidad está en seguir trabajando con las provincias y el gobierno nacional, siempre con la mirada puesta en hacer las cosas mejor cada día”, remarcó Simonato.

La ejecutiva también subrayó que desde 2024 comenzaron a darse condiciones más favorables para la inversión, aunque aclaró que el desafío sigue del lado empresarial. “El entorno regulatorio debe ser más predecible y a más largo plazo. Es fundamental respetar las inversiones y asegurar costos competitivos para Vaca Muerta, además de mantener políticas de libre mercado”, afirmó.

Vaca Muerta y la experiencia del Permian

Uno de los puntos centrales de su exposición fue la comparación entre Vaca Muerta y la cuenca del Permian, en Estados Unidos, donde Chevron tiene una vasta experiencia. Para Simonato, la formación neuquina presenta ventajas geológicas claras, aunque enfrenta retos de escala y maduración.

“Vaca Muerta es fabulosa. La calidad de la roca es incluso mejor que en Permian, pero es más compleja. La diferencia está en la escala: Permian lleva más de 20 años de desarrollo y cuenta con una enorme competitividad y zonas de perforación que le otorgan volumen. Sin embargo, Vaca Muerta ha crecido muy rápido y está aprendiendo del Permian”, explicó.

La Country Manager enfatizó que el futuro de la cuenca neuquina depende de la capacidad de todas las empresas de trabajar juntas. “Cuando pienso en escala, pienso en colaboración. Debemos ser competitivos en todos los escenarios, porque el precio del barril no lo podemos predecir. Las alianzas son estratégicas para crecer de forma sostenible”, sostuvo.

En este sentido, señaló que el momento actual exige decisiones firmes. “Estamos en una etapa clave. La oportunidad de desarrollo está, pero debemos enfocarnos en cómo hacemos las cosas mejor cada día, con eficiencia y responsabilidad”, agregó.

Chevron y el objetivo de 30 mil barriles en El Trapial

Dentro de la estrategia local, El Trapial ocupa un lugar central. Se trata de un activo que Chevron busca potenciar en línea con sus criterios globales de rentabilidad y sostenibilidad. “Vamos a ser una compañía de 30 mil barriles en El Trapial. Hoy estamos en 25 mil, pero el potencial nos permite crecer”, aseguró Simonato.

El proyecto no solo apunta a incrementar la producción, sino también a consolidar la presencia de Chevron en una región estratégica para la seguridad energética de Argentina. Con más de un siglo de historia en el país, la empresa refuerza su plan de largo plazo mediante la adopción de tecnología avanzada, la promoción de asociaciones estratégicas y un diálogo constante con autoridades locales y nacionales.

“El desafío está en seguir siendo competitivos y garantizar que cada barril que producimos agregue valor, tanto para la compañía como para el país. Eso requiere reglas claras, respeto a las inversiones y un trabajo coordinado entre todos los actores de la industria”, concluyó Simonato.

“La diferencia de costos entre Vaca Muerta y Permian es de un 35%”

La inauguración de la Argentina Oil & Gas (AOG) 2025 en Buenos Aires tuvo como protagonista al secretario de Coordinación de Energía de la Nación, Daniel González, quien planteó un mensaje directo: la industria debe trabajar en conjunto para cerrar la brecha de competitividad del 35% que separa a Vaca Muerta del Permian, en Estados Unidos.

Con un auditorio colmado por autoridades nacionales, provinciales, sindicales y empresarios, González aseguró que la energía sigue siendo un sector clave para el futuro del país, pero advirtió que el éxito no está garantizado. “Yo no soy de los que creen que estamos condenados al éxito. Tenemos la suerte de contar con un ecosistema energético más robusto en la Argentina, pero debemos aprovecharlo con inteligencia”, remarcó.

Competitividad y contexto internacional

En su análisis, González puso en perspectiva el escenario global. Recordó que el consumo de petróleo y gas continúa en aumento, aunque con tasas de crecimiento más moderadas. A eso se suman la volatilidad en Medio Oriente y una mayor oferta mundial que estabilizó el precio del barril de petróleo en torno a los 65 dólares.

“El precio del barril a 65 dólares llegó para quedarse, y nadie puede producir más barato que eso. Las consultoras pueden estimar cifras mayores, pero lo cierto es que tenemos que pensar en términos de competitividad”, sostuvo el funcionario.

Según explicó, la capacidad de ajuste del mercado estadounidense sirve como espejo. “En Estados Unidos, los equipos de perforación en Permian bajaron en los últimos años. No debería sorprendernos que en la Argentina también haya ajustes en los niveles de actividad, porque lo que necesitamos es una industria sana y sostenible”, agregó.

El desafío de Vaca Muerta frente a Permian

El secretario detalló que una operadora internacional comparó los costos de desarrollo entre ambas cuencas y encontró que en Vaca Muerta resultan un 35% más altos que en Permian. Lejos de verlo como un fracaso, González planteó que es una señal de que la formación neuquina está jugando en la liga más competitiva del mundo.

“Podemos ver el vaso medio lleno o medio vacío. Somos una industria joven y nos estamos comparando con la más eficiente del planeta. Eso implica que, con esa diferencia del 35%, las inversiones deberán ser aún más grandes para sostener el crecimiento”, indicó.

La clave, subrayó, es el acceso a capitales. “Ese es el mayor obstáculo para Vaca Muerta. Ahora que ya exportamos petróleo y avanzamos hacia el GNL, tenemos que demostrar que podemos jugar en las grandes ligas”, señaló.

Logística, impuestos y trabajo: un esfuerzo compartido

González enfatizó que la brecha de costos no se explica por un único factor, sino por una combinación de elementos. “Los componentes logísticos, impositivos, de mano de obra, de competencia y de escala se reparten de manera pareja. Todo está vinculado. La supuesta falta de competitividad, en realidad, no es tan grande”, dijo.

Para reducir esa diferencia, el funcionario insistió en la necesidad de un trabajo articulado: “La única manera de solucionarlo es estando todos en el mismo barco. Nación, provincias, sindicatos y operadoras tenemos que discutir en serio la competitividad. No hay futuro energético para Vaca Muerta si no lo abordamos como un desafío común”.

La Calera es uno de los bloques top de Vaca Muerta.

Vaca Muerta y el rol del convencional

En su mensaje, el secretario también defendió la importancia del sector convencional. “No hay futuro para Vaca Muerta sin la supervivencia del convencional. La formación no podría exportar sin esa base de producción. Esta discusión abarca a toda la industria, porque necesitamos un desarrollo equilibrado”, afirmó.

Sobre el marco regulatorio, González recordó que la ley de hidrocarburos en el pasado hablaba de autoabastecimiento, mientras que ahora la Ley Bases apunta a un esquema de mercado más libre. “Este gobierno no piensa que debe decirle al sector privado cómo hacer las cosas. Nuestro rol es generar condiciones para que crezca, con reglas de juego estables y previsibles”, señaló.

Estabilidad macroeconómica y reglas claras

El funcionario aprovechó la inauguración de la AOG para enviar un mensaje de confianza a las empresas: “Estamos para acompañar al sector, ordenando la macroeconomía, bajando la inflación y reduciendo subsidios. La forma de generar condiciones es con reglas claras y estabilidad”.

Admitió que aún existen tensiones financieras. “Al día de hoy tenemos un atraso del 30% del mes pasado. Es cierto que tenemos que pagar lo que se debe, pero también es importante entender el contexto. Siempre habrá algún grado de atraso, pero trabajamos para que no sea más grande y para que la industria tenga previsibilidad”, aseguró.

Asimismo, González destacó el carácter estratégico de la energía para el futuro del país. “Tenemos una de las industrias más pujantes, que supo reinventarse gracias a Vaca Muerta. No estamos condenados al éxito, pero sí tenemos la posibilidad de alcanzarlo si trabajamos juntos”, aseveró.

Argentina puede exportar transición energética si avanza en infraestructura y costos

En AmCham Energy Forum 2025, la conversación giró en torno a una idea clave: Argentina tiene la oportunidad de convertirse en un actor central de la transición energética global, siempre que logre sortear los desafíos de infraestructura, costos e integración regional.

Durante el panel “Transformaciones estructurales en el mercado energético global”, el director de Aleph Energy, Daniel Dreizzen, y el vicepresidente de Techint, Javier Martínez Álvarez, coincidieron en que el gas puede ser el puente hacia un modelo económico más competitivo, sustentable y exportador.

Una oportunidad de desarrollo regional

Dreizzen destacó la urgencia de avanzar en infraestructura para la licuefacción de gas natural. “El mundo va hacia el LNG. Convertir el gas en un commodity ya está pasando. Argentina tiene una oportunidad ahora, pero hay que ser competitivos”, sostuvo.

Recordó que el país fue uno de los pioneros en desarrollar Vaca Muerta y que logró importantes eficiencias logísticas en sus primeras etapas. Sin embargo, advirtió que para no perder terreno frente a otros jugadores globales, es clave mejorar la competitividad en toda la cadena.

Martínez Álvarez reforzó esta mirada y remarcó que el gas “puede ser un vehículo de integración regional y una conexión directa con mercados internacionales de LNG”.

Otro eje fuerte del panel fue el vínculo entre gas barato, industrialización y atracción de inversiones. “Siempre me pregunto por qué volvieron a fabricarse autos en Estados Unidos. La respuesta es la energía barata. ¿Por qué no usar el gas para más industria? Tenemos una cultura gasífera”, planteó Dreizzen.

Martínez Álvarez coincidió y agregó: “El gas no solo permite crecer en exportaciones, sino que genera valor agregado local. Habilita industrias de alto consumo energético y un país con energía competitiva”.

Cómo aprovechar la experiencia global

El panel también abordó el desarrollo energético en otras regiones. Dreizzen mencionó a Australia, Noruega y Brasil como ejemplos de países que apostaron fuerte por el gas y la transición. “Uno de nuestros retos es reducir costos e insumos. Tenemos una cultura industrial y petrolera de más de 100 años. No hay que ser extremistas”, dijo.

Martínez Álvarez apuntó que Vaca Muerta podría seguir el camino de Noruega y generar capacidades industriales propias a partir del desarrollo del gas.

“Así como Noruega construyó industrias enteras desde su petróleo, Argentina tiene la chance de generar conocimiento local y construir valor en torno a su energía”, afirmó.

El nuevo mapa energético

Para Dreizzen, Argentina tiene un diferencial clave: emite solo el 0,8% de los gases de efecto invernadero. “Eso nos posiciona de otra manera en la transición energética. Tenemos la posibilidad de exportar transición energética”, expresó.

También resaltó el rol de la minería en esta etapa. “La minería permite la electrificación y es parte esencial de la transición. Podemos exportar eso también”, dijo durante el evento realizado en el hotel Alvear Icon, en Buenos Aires.

En su cierre, Martínez Álvarez subrayó que, aunque el país enfrenta muchos desafíos, la energía sigue siendo “una extraordinaria oportunidad para la nación”, especialmente en un mundo que exige transformaciones estructurales rápidas y profundas.