Gas, petróleo y Vaca Muerta: la hoja de ruta que proponen los CEOs para la región

La discusión energética en América Latina atraviesa una nueva etapa. Para los principales ejecutivos de la industria, el debate ya no se centra en la existencia de recursos de petróleo y gas natural, sino en las condiciones necesarias para transformarlos en abastecimiento energético confiable y competitivo a largo plazo.

Durante la segunda jornada de la Conferencia ARPEL 2026, realizada en Buenos Aires, referentes del sector coincidieron en que la región dispone de abundantes recursos energéticos, aunque enfrenta desafíos vinculados a la infraestructura energética, la competitividad y la estabilidad regulatoria para aprovechar plenamente ese potencial.

Tanto en los paneles dedicados al petróleo como en los enfocados en el gas natural, los ejecutivos remarcaron que la combinación de inversiones, eficiencia operativa y reglas previsibles será determinante para fortalecer la seguridad energética regional y aumentar la relevancia de América Latina en los mercados internacionales.

Petróleo: competitividad y reglas estables

El panel de CEOs del sector petrolero reunió a representantes de compañías de distintos países de la región. Los ejecutivos analizaron el escenario actual de la industria y coincidieron en que existen oportunidades de crecimiento, aunque condicionadas por factores estructurales que todavía limitan el desarrollo de nuevos proyectos.

La necesidad de ampliar la infraestructura de transporte, reducir costos operativos y garantizar marcos regulatorios estables apareció como uno de los puntos centrales del debate. Según los participantes, la competitividad será un elemento decisivo para que los recursos puedan convertirse en producción sostenible.

Los referentes del sector también destacaron que la volatilidad de los mercados internacionales obliga a las compañías a mejorar sus niveles de eficiencia y productividad. En ese contexto, las inversiones de largo plazo requieren previsibilidad y condiciones que permitan reducir los riesgos asociados al desarrollo de grandes proyectos energéticos.

Gas natural: convertir el potencial en suministro confiable

En paralelo, el panel de CEOs de empresas de gas natural puso el foco en la capacidad de América Latina para responder a una demanda global creciente en un escenario marcado por tensiones geopolíticas y desafíos en materia de abastecimiento energético.

Los ejecutivos coincidieron en que la región cuenta con recursos suficientes para desempeñar un papel relevante en el mercado internacional. Sin embargo, señalaron que el principal reto consiste en transformar ese potencial en suministro confiable, respaldado por inversiones sostenidas y expansión de la infraestructura.

Otro de los puntos destacados fue la necesidad de fortalecer la integración energética regional. Los participantes consideraron que la cooperación entre países permitirá mejorar la seguridad de suministro, diversificar fuentes de energía y reducir la exposición a interrupciones o fluctuaciones de precios.

Además, remarcaron que el crecimiento de la industria dependerá de la ampliación de redes de transporte, el fortalecimiento de los mercados internos y la coordinación entre los sectores público y privado. Bajo esa lógica, el gas fue presentado como una fuente que convivirá con otras tecnologías dentro de un esquema de “adición energética”.

Vaca Muerta como referencia para la región

Uno de los ejes recurrentes de las exposiciones fue el desarrollo de Vaca Muerta, considerado por varios de los participantes como uno de los ejemplos más relevantes de crecimiento energético en América Latina durante los últimos años.

Los especialistas destacaron que el caso argentino demuestra que el éxito de los proyectos no convencionales depende de una combinación de factores que incluyen escala, competitividad, innovación tecnológica y coordinación entre empresas, gobiernos y organismos reguladores.

Según lo planteado durante el encuentro, la experiencia acumulada en Vaca Muerta podría servir de referencia para otros países con potencial shale, como México o Colombia. No obstante, advirtieron que la replicación de ese modelo requiere estabilidad económica, reglas claras y capacidad de ejecución para transformar recursos en producción efectiva.

Refinación: más eficiencia en un mercado de menor crecimiento

Otro de los temas abordados durante la conferencia fue el futuro de la refinación de petróleo, una actividad que enfrenta una desaceleración estructural luego de décadas de expansión sostenida de la demanda mundial de combustibles.

Los participantes señalaron que el sector continuará siendo fundamental para el sistema energético global, aunque con perspectivas de crecimiento más moderadas. En ese escenario, la petroquímica aparece como uno de los segmentos con mayor potencial para generar valor agregado.

Frente a márgenes más ajustados y mayores exigencias regulatorias, las empresas coinciden en que la competitividad estará determinada por la eficiencia operativa, la flexibilidad de las instalaciones y el aprovechamiento de herramientas tecnológicas como los datos y la inteligencia artificial.

La integración energética gana protagonismo

Las discusiones también abordaron el rumbo de las políticas energéticas de América Latina, en un contexto marcado por la necesidad de atraer inversiones y garantizar seguridad de suministro para acompañar el crecimiento económico de la región.

Los especialistas señalaron que el gas natural ocupa un papel estratégico dentro de esa agenda, no solo como respaldo para otras fuentes de energía, sino también como componente estructural de los sistemas energéticos de numerosos países.

En ese marco, los participantes coincidieron en que la consolidación de una agenda regional basada en integración, estabilidad regulatoria y cooperación entre países será uno de los factores que definan la capacidad de América Latina para transformar sus recursos energéticos en desarrollo económico y abastecimiento confiable.

Cómo el gas de Vaca Muerta puede transformar el mapa energético de Sudamérica

Vaca Muerta, junto con otros grandes recursos gasíferos de la región, podría convertirse en uno de los principales motores de una nueva etapa de integración energética latinoamericana, de acuerdo con el reporte “Oportunidades para el desarrollo del gas en América Latina y el Caribe”, presentado durante la Conferencia ARPEL 2026.

El estudio fue elaborado de manera conjunta por la Unión Internacional del Gas (IGU), la Asociación de Empresas de Petróleo, Gas y Energía Renovable de América Latina y el Caribe (ARPEL) y la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE). El documento analiza el papel que puede desempeñar el gas natural en la transición energética regional.

A pesar de contar con abundantes recursos, América Latina y el Caribe representaron apenas el 5% de la producción mundial de gas durante 2024. Según el informe, existe una amplia brecha entre el potencial geológico de la región y el nivel de aprovechamiento de esos recursos.

Infraestructura e inversiones para conectar la región

Para avanzar en una mayor integración energética, el reporte estima que serán necesarias inversiones superiores a US$ 10.000 millones destinadas a la construcción y ampliación de gasoductos de integración regional. La infraestructura aparece como uno de los principales desafíos para aprovechar el potencial gasífero existente.

El documento también advierte que la movilización de capital público y privado requerirá condiciones regulatorias estables. Según el análisis, los marcos jurídicos, los esquemas de financiamiento y las reglas del sector deberán mantenerse más allá de los ciclos políticos para atraer inversiones de largo plazo.

Dentro de ese escenario, las reservas de Vaca Muerta, los desarrollos offshore convencionales y los yacimientos presalinos de Brasil son señalados como activos capaces de impulsar una nueva fase de expansión energética en el Cono Sur. A ellos se suman las capacidades productivas de Venezuela, Bolivia, Perú y Trinidad y Tobago, además de las oportunidades exploratorias en Guyana y Surinam.

Beneficios para Argentina y los países vecinos

El informe sostiene que el crecimiento de la producción de gas argentino podría generar beneficios directos para Argentina mediante una reducción de las importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) y un aumento de las exportaciones energéticas. El documento plantea además que el país podría fortalecer su presencia en el mercado global de GNL.

A nivel regional, el reporte identifica oportunidades para distintos países. Brasil podría acceder a una fuente de energía más competitiva para sostener procesos de industrialización, mientras que Bolivia tendría la posibilidad de monetizar infraestructura de transporte actualmente subutilizada.

Para Chile y Uruguay, el acceso al gas proveniente de Argentina podría representar una alternativa de menor costo frente al GNL importado. De esta manera, la integración energética aparece como una herramienta para mejorar la competitividad y la seguridad del abastecimiento regional.

El gas como herramienta para reducir emisiones

Uno de los ejes centrales del documento es el papel del gas natural en los procesos de descarbonización. Según datos citados del IPCC, la sustitución de combustibles de mayor intensidad de carbono por gas permite reducciones significativas de emisiones en la generación eléctrica.

El reporte indica que el reemplazo del diésel puede disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en aproximadamente un 24%, mientras que la sustitución del fuel oil alcanza una reducción cercana al 28%. En el caso del carbón, la baja puede llegar al 42% por unidad de energía primaria.

Además, el estudio destaca que el gas funciona como respaldo para las energías renovables, especialmente las fuentes variables como la solar y la eólica. Como ejemplo menciona la crisis hídrica registrada en Brasil durante 2021, cuando la generación eléctrica a gas debió incrementarse para evitar interrupciones en el suministro.

Transporte, desarrollo económico y acceso a la energía

La dependencia de combustibles líquidos sigue siendo elevada en varios países de América Central y el Caribe. Naciones como Granada, Haití, Barbados, Cuba, Nicaragua, Belice, Guyana y Surinam obtienen más del 50% de su electricidad a partir de derivados del petróleo.

En esos mercados, la incorporación del gas natural podría generar beneficios ambientales y económicos de manera relativamente rápida, sin exigir transformaciones estructurales profundas en los sistemas eléctricos. El informe considera que esta sustitución representa una de las oportunidades más inmediatas para avanzar en la transición energética.

En el sector del transporte pesado, el documento identifica al Gas Natural Comprimido (GNC) y al Gas Natural Licuado (GNL) como alternativas disponibles para reducir emisiones. Según el análisis, el cambio hacia estos combustibles puede disminuir alrededor de un 20% las emisiones respecto de otras opciones tradicionales.

Vaca Muerta y las nuevas oportunidades energéticas

Desde la perspectiva económica, la monetización de las reservas de gas de Vaca Muerta permitiría incrementar exportaciones, reducir importaciones energéticas y fortalecer las balanzas comerciales de distintos países. El reporte también vincula el acceso a energía asequible con mejoras en indicadores sociales.

Como ejemplo, menciona el caso de Colombia, donde el Índice de Pobreza Energética Multidimensional elaborado por Promigas registró una reducción de la pobreza energética entre 2022 y 2024. Según los datos citados, unas 300.000 personas dejaron de encontrarse en esa situación durante ese período.

El documento también destaca el potencial de los gases renovables, particularmente el biometano, como complemento del desarrollo gasífero regional. Según el informe, su integración permitiría generar nuevas fuentes de ingresos en zonas rurales, mejorar la gestión de residuos y aprovechar la infraestructura existente para reducir emisiones y ampliar el acceso a la energía.

Presentarán el reporte “Oportunidades para el desarrollo del gas natural en América Latina y el Caribe”

Elaborado por la International Gas Union (IGU), la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) y la Asociación de Empresas del Sector Petróleo, Gas y Energía Renovable de América Latina y el Caribe (ARPEL), el reporte “Oportunidades para el desarrollo del gas natural en América Latina y el Caribe” presenta la situación actual del sector en la región, y analiza las oportunidades para una mayor integración en el Cono Sur, así como el potencial para realizar inversiones en exportación de GNL que permitan ampliar los mercados para el desarrollo de Vaca Muerta.

El documento, que se presentará en la jornada del 2 de junio, fue desarrollado a partir de instancias de intercambio con empresas y stakeholders del sector. Establece recomendaciones para impulsar el desarrollo del gas natural de manera consistente con el crecimiento socioeconómico regional, contribuyendo al mismo tiempo a la reducción de emisiones y al cumplimiento de las metas de transición energética y política climática de los países de América Latina y el Caribe.

Además, explora el rol del gas natural y del GNL en la descarbonización del sector eléctrico; el crecimiento de las energías renovables; la integración con gases bajos en carbono como el biometano y el hidrógeno verde; y la reducción de la pobreza energética en la región.

Organizada por Arpel, la Asociación de Empresas de Petróleo, Gas y Energía Renovable de América Latina y el Caribe, en la Conferencia 2026 se debatirán tanto los temas estratégicos del sector como las tendencias en Upstream, Midstream y Downstream. Allí se reunirán más de 500 ejecutivos, autoridades gubernamentales y referentes internacionales.

La Conferencia Arpel 2026 tiene lugar del 1 al 4 de junio. Entre los disertantes de la jornada inaugural se encuentran: Horacio Marín, Presidente del Directorio y CEO de YPF; Daniel Yergin, vicepresidente del Directorio de S&P Global; Martín Terrado, COO de GeoPark y Presidente del Directorio de Arpel; Ernesto López Anadón, Presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG); NJ Ayuk, Presidente Ejecutivo de African Energy Chamber; Andrés Rebolledo, Secretario Ejecutivo de OLACDE; y Daniel González, Viceministro de Energía y Minería de Argentina.

Para conocer la agenda completa, puede ingresar en: https://www.arpel.org/disertantes-y-agenda