Seguridad jurídica y competitividad, las claves para impulsar las inversiones

Líderes de asociaciones energéticas de la región advirtieron que la principal barrera para atraer inversiones no es el contexto global, sino la falta de previsibilidad, competitividad y consensos internos, en un escenario donde el potencial energético de América Latina sigue sin traducirse en desarrollo sostenido, en el marco de la tercera jornada de la Conferencia Arpel 2026 que se desarrolla en Buenos Aires.

Frank Pearl, presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo y Gas (ACP), sostuvo que “la soberanía nacional se define en gran parte por la soberanía energética” y alertó que “en algunos países habíamos perdido la pelea de la narrativa política”.

En la misma línea, Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas, señaló que la incertidumbre está “muy asociada a las reglas de juego”, mientras que Roberto Ardenghy, CEO del IBP de Brasil, afirmó que “la industria es muy fuerte y muy preparada” y que la transición energética “no es un fenómeno únicamente ambiental sino también económico”.

Desde Argentina, Ernesto López Anadón, presidente del IAPG, remarcó que “tenemos que ser extremadamente competitivos” y que el eje es el “respeto al inversor”.

Asimismo, Felipe Cantuarias, presidente de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH), advirtió que la inestabilidad política frena el desarrollo, mientras que Raúl García Carpio, Gerente de Hidrocarburos de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía de Perú (SNMPE), alertó que “desde 2010 no se actualiza la política energética nacional”.

En conjunto, los panelistas coincidieron en que, sin reglas estables, seguridad jurídica y visión de largo plazo, la región difícilmente podrá convertir su potencial energético en inversiones concretas y en los países en los que se está implementando la receta correcta, los resultados se están materializando; referido principalmente a Argentina y Brasil.

Riesgos globales y presión regulatoria marcan el escenario energético

Referentes globales del sector están de acuerdo en que el mundo enfrenta un escenario de mayores riesgos geopolíticos y regulatorios, que obliga a sostener inversiones tanto en hidrocarburos como en nuevas tecnologías. Carlos Garibaldi (Arpel) cuestionó enfoques simplistas al afirmar que “la reducción no es solución”, mientras Elizabeth Komiskey (IOGP) pidió una visión más práctica centrada en garantizar el acceso a la energía.

Jennifer Miskimins (SPE) alertó que “estamos experimentando el riesgo ahora mismo”, con un entorno más inestable, mientras Andrea Stegher (International Gas Union) reclamó regulaciones realistas y defendió la sostenibilidad como vía para “reducir la pobreza a través de la energía”.

En tanto, Brian Sullivan (Ipieca) advirtió sobre la volatilidad política y destacó la necesidad de recalibrar inversiones, subrayando que no se puede subestimar el rol de la energía en el progreso. En conjunto, el panel coincidió en que la seguridad energética, la estabilidad regulatoria y el pragmatismo serán claves para enfrentar un contexto global cada vez más incierto.

Inteligencia artificial: energía, trabajo y rentabilidad

Delfina Arambillet, de Globant, advirtió que el avance de la inteligencia artificial plantea al sector energético el desafío de abastecer una mayor demanda de energía y, al mismo tiempo, lograr que su adopción genere valor real.

Señaló que, aunque el 88% de las empresas ya usa IA, solo el 39% ve impacto en su rentabilidad —y muy limitado—, lo que evidencia problemas de implementación más que de acceso.

En ese marco, planteó la necesidad de aplicar la IA con estrategia, gobernanza y criterios éticos, y alertó que su avance obliga a rediseñar el trabajo, con humanos enfocados en supervisar sistemas, mientras las empresas aún están rezagadas en adaptar sus modelos para aprovechar su potencial.

Futuro del trabajo: jóvenes, universidades y empresas

La formación y el empleo de nuevos profesionales en un sector energético en plena transformación tecnológica fueron abordados en tres paneles desde la mirada de universidades, empresas y jóvenes.

El auditorio reunió a representantes académicos de cinco universidades, líderes de talento humano y profesionales emergentes, quienes compartieron visiones sobre los desafíos tecnológicos y culturales del futuro laboral en la industria. “Los jóvenes no solo quieren un trabajo, buscan un propósito”, fue una de las principales conclusiones.

Riesgos climáticos: gestión, estrategia y resiliencia

Las empresas energéticas de la región están acelerando la incorporación de riesgos climáticos físicos en sus operaciones, con foco en lluvias extremas, sequías y degradación de infraestructura, coincidieron Diego Agrelo (YPF), Andrés Mendizábal (TGP), Geonavis Hernández (Ecopetrol) y Laura Kennett (Grupo Rosen), durante el panel moderado por Irene Alfaro.

Los panelistas coincidieron en que la resiliencia operativa requiere integrar datos, planificación y decisiones de inversión, priorizando riesgos materiales y fortaleciendo capacidades de monitoreo, predicción y respuesta. Entre las principales recomendaciones destacaron institucionalizar la gestión climática de forma transversal, involucrar a la alta dirección, mejorar la calidad y disponibilidad de datos y utilizar estos análisis como herramientas de gestión para garantizar la continuidad operativa en un contexto climático cada vez más exigente.

Gas, petróleo y Vaca Muerta: la hoja de ruta que proponen los CEOs para la región

La discusión energética en América Latina atraviesa una nueva etapa. Para los principales ejecutivos de la industria, el debate ya no se centra en la existencia de recursos de petróleo y gas natural, sino en las condiciones necesarias para transformarlos en abastecimiento energético confiable y competitivo a largo plazo.

Durante la segunda jornada de la Conferencia ARPEL 2026, realizada en Buenos Aires, referentes del sector coincidieron en que la región dispone de abundantes recursos energéticos, aunque enfrenta desafíos vinculados a la infraestructura energética, la competitividad y la estabilidad regulatoria para aprovechar plenamente ese potencial.

Tanto en los paneles dedicados al petróleo como en los enfocados en el gas natural, los ejecutivos remarcaron que la combinación de inversiones, eficiencia operativa y reglas previsibles será determinante para fortalecer la seguridad energética regional y aumentar la relevancia de América Latina en los mercados internacionales.

Petróleo: competitividad y reglas estables

El panel de CEOs del sector petrolero reunió a representantes de compañías de distintos países de la región. Los ejecutivos analizaron el escenario actual de la industria y coincidieron en que existen oportunidades de crecimiento, aunque condicionadas por factores estructurales que todavía limitan el desarrollo de nuevos proyectos.

La necesidad de ampliar la infraestructura de transporte, reducir costos operativos y garantizar marcos regulatorios estables apareció como uno de los puntos centrales del debate. Según los participantes, la competitividad será un elemento decisivo para que los recursos puedan convertirse en producción sostenible.

Los referentes del sector también destacaron que la volatilidad de los mercados internacionales obliga a las compañías a mejorar sus niveles de eficiencia y productividad. En ese contexto, las inversiones de largo plazo requieren previsibilidad y condiciones que permitan reducir los riesgos asociados al desarrollo de grandes proyectos energéticos.

Gas natural: convertir el potencial en suministro confiable

En paralelo, el panel de CEOs de empresas de gas natural puso el foco en la capacidad de América Latina para responder a una demanda global creciente en un escenario marcado por tensiones geopolíticas y desafíos en materia de abastecimiento energético.

Los ejecutivos coincidieron en que la región cuenta con recursos suficientes para desempeñar un papel relevante en el mercado internacional. Sin embargo, señalaron que el principal reto consiste en transformar ese potencial en suministro confiable, respaldado por inversiones sostenidas y expansión de la infraestructura.

Otro de los puntos destacados fue la necesidad de fortalecer la integración energética regional. Los participantes consideraron que la cooperación entre países permitirá mejorar la seguridad de suministro, diversificar fuentes de energía y reducir la exposición a interrupciones o fluctuaciones de precios.

Además, remarcaron que el crecimiento de la industria dependerá de la ampliación de redes de transporte, el fortalecimiento de los mercados internos y la coordinación entre los sectores público y privado. Bajo esa lógica, el gas fue presentado como una fuente que convivirá con otras tecnologías dentro de un esquema de “adición energética”.

Vaca Muerta como referencia para la región

Uno de los ejes recurrentes de las exposiciones fue el desarrollo de Vaca Muerta, considerado por varios de los participantes como uno de los ejemplos más relevantes de crecimiento energético en América Latina durante los últimos años.

Los especialistas destacaron que el caso argentino demuestra que el éxito de los proyectos no convencionales depende de una combinación de factores que incluyen escala, competitividad, innovación tecnológica y coordinación entre empresas, gobiernos y organismos reguladores.

Según lo planteado durante el encuentro, la experiencia acumulada en Vaca Muerta podría servir de referencia para otros países con potencial shale, como México o Colombia. No obstante, advirtieron que la replicación de ese modelo requiere estabilidad económica, reglas claras y capacidad de ejecución para transformar recursos en producción efectiva.

Refinación: más eficiencia en un mercado de menor crecimiento

Otro de los temas abordados durante la conferencia fue el futuro de la refinación de petróleo, una actividad que enfrenta una desaceleración estructural luego de décadas de expansión sostenida de la demanda mundial de combustibles.

Los participantes señalaron que el sector continuará siendo fundamental para el sistema energético global, aunque con perspectivas de crecimiento más moderadas. En ese escenario, la petroquímica aparece como uno de los segmentos con mayor potencial para generar valor agregado.

Frente a márgenes más ajustados y mayores exigencias regulatorias, las empresas coinciden en que la competitividad estará determinada por la eficiencia operativa, la flexibilidad de las instalaciones y el aprovechamiento de herramientas tecnológicas como los datos y la inteligencia artificial.

La integración energética gana protagonismo

Las discusiones también abordaron el rumbo de las políticas energéticas de América Latina, en un contexto marcado por la necesidad de atraer inversiones y garantizar seguridad de suministro para acompañar el crecimiento económico de la región.

Los especialistas señalaron que el gas natural ocupa un papel estratégico dentro de esa agenda, no solo como respaldo para otras fuentes de energía, sino también como componente estructural de los sistemas energéticos de numerosos países.

En ese marco, los participantes coincidieron en que la consolidación de una agenda regional basada en integración, estabilidad regulatoria y cooperación entre países será uno de los factores que definan la capacidad de América Latina para transformar sus recursos energéticos en desarrollo económico y abastecimiento confiable.

Cómo el gas de Vaca Muerta puede transformar el mapa energético de Sudamérica

Vaca Muerta, junto con otros grandes recursos gasíferos de la región, podría convertirse en uno de los principales motores de una nueva etapa de integración energética latinoamericana, de acuerdo con el reporte “Oportunidades para el desarrollo del gas en América Latina y el Caribe”, presentado durante la Conferencia ARPEL 2026.

El estudio fue elaborado de manera conjunta por la Unión Internacional del Gas (IGU), la Asociación de Empresas de Petróleo, Gas y Energía Renovable de América Latina y el Caribe (ARPEL) y la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE). El documento analiza el papel que puede desempeñar el gas natural en la transición energética regional.

A pesar de contar con abundantes recursos, América Latina y el Caribe representaron apenas el 5% de la producción mundial de gas durante 2024. Según el informe, existe una amplia brecha entre el potencial geológico de la región y el nivel de aprovechamiento de esos recursos.

Infraestructura e inversiones para conectar la región

Para avanzar en una mayor integración energética, el reporte estima que serán necesarias inversiones superiores a US$ 10.000 millones destinadas a la construcción y ampliación de gasoductos de integración regional. La infraestructura aparece como uno de los principales desafíos para aprovechar el potencial gasífero existente.

El documento también advierte que la movilización de capital público y privado requerirá condiciones regulatorias estables. Según el análisis, los marcos jurídicos, los esquemas de financiamiento y las reglas del sector deberán mantenerse más allá de los ciclos políticos para atraer inversiones de largo plazo.

Dentro de ese escenario, las reservas de Vaca Muerta, los desarrollos offshore convencionales y los yacimientos presalinos de Brasil son señalados como activos capaces de impulsar una nueva fase de expansión energética en el Cono Sur. A ellos se suman las capacidades productivas de Venezuela, Bolivia, Perú y Trinidad y Tobago, además de las oportunidades exploratorias en Guyana y Surinam.

Beneficios para Argentina y los países vecinos

El informe sostiene que el crecimiento de la producción de gas argentino podría generar beneficios directos para Argentina mediante una reducción de las importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) y un aumento de las exportaciones energéticas. El documento plantea además que el país podría fortalecer su presencia en el mercado global de GNL.

A nivel regional, el reporte identifica oportunidades para distintos países. Brasil podría acceder a una fuente de energía más competitiva para sostener procesos de industrialización, mientras que Bolivia tendría la posibilidad de monetizar infraestructura de transporte actualmente subutilizada.

Para Chile y Uruguay, el acceso al gas proveniente de Argentina podría representar una alternativa de menor costo frente al GNL importado. De esta manera, la integración energética aparece como una herramienta para mejorar la competitividad y la seguridad del abastecimiento regional.

El gas como herramienta para reducir emisiones

Uno de los ejes centrales del documento es el papel del gas natural en los procesos de descarbonización. Según datos citados del IPCC, la sustitución de combustibles de mayor intensidad de carbono por gas permite reducciones significativas de emisiones en la generación eléctrica.

El reporte indica que el reemplazo del diésel puede disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en aproximadamente un 24%, mientras que la sustitución del fuel oil alcanza una reducción cercana al 28%. En el caso del carbón, la baja puede llegar al 42% por unidad de energía primaria.

Además, el estudio destaca que el gas funciona como respaldo para las energías renovables, especialmente las fuentes variables como la solar y la eólica. Como ejemplo menciona la crisis hídrica registrada en Brasil durante 2021, cuando la generación eléctrica a gas debió incrementarse para evitar interrupciones en el suministro.

Transporte, desarrollo económico y acceso a la energía

La dependencia de combustibles líquidos sigue siendo elevada en varios países de América Central y el Caribe. Naciones como Granada, Haití, Barbados, Cuba, Nicaragua, Belice, Guyana y Surinam obtienen más del 50% de su electricidad a partir de derivados del petróleo.

En esos mercados, la incorporación del gas natural podría generar beneficios ambientales y económicos de manera relativamente rápida, sin exigir transformaciones estructurales profundas en los sistemas eléctricos. El informe considera que esta sustitución representa una de las oportunidades más inmediatas para avanzar en la transición energética.

En el sector del transporte pesado, el documento identifica al Gas Natural Comprimido (GNC) y al Gas Natural Licuado (GNL) como alternativas disponibles para reducir emisiones. Según el análisis, el cambio hacia estos combustibles puede disminuir alrededor de un 20% las emisiones respecto de otras opciones tradicionales.

Vaca Muerta y las nuevas oportunidades energéticas

Desde la perspectiva económica, la monetización de las reservas de gas de Vaca Muerta permitiría incrementar exportaciones, reducir importaciones energéticas y fortalecer las balanzas comerciales de distintos países. El reporte también vincula el acceso a energía asequible con mejoras en indicadores sociales.

Como ejemplo, menciona el caso de Colombia, donde el Índice de Pobreza Energética Multidimensional elaborado por Promigas registró una reducción de la pobreza energética entre 2022 y 2024. Según los datos citados, unas 300.000 personas dejaron de encontrarse en esa situación durante ese período.

El documento también destaca el potencial de los gases renovables, particularmente el biometano, como complemento del desarrollo gasífero regional. Según el informe, su integración permitiría generar nuevas fuentes de ingresos en zonas rurales, mejorar la gestión de residuos y aprovechar la infraestructura existente para reducir emisiones y ampliar el acceso a la energía.

Geopolítica, Vaca Muerta y el rol del gas natural en la región: ejes de la Conferencia Arpel 2026

En un escenario internacional atravesado por tensiones geopolíticas y cambios estructurales en los mercados energéticos, la Conferencia Arpel 2026 pondrá el foco en tres temas que hoy definen el rumbo del sector en América Latina y el Caribe. Se realizará del 1° al 4 de junio en Buenos Aires, y comenzará con la participación de Daniel Yergin, vicepresidente del Directorio de S&P Global, quien ofrecerá una mirada estratégica sobre “Geopolítica y energía bajo Trump 2.0”, aportando contexto y perspectiva a una agenda global en plena transformación.

A continuación, un bloque central abordará los escenarios geopolíticos y de negocio para el sector energético de América Latina y el Caribe, con la participación de referentes de instituciones internacionales como el Center for Energy Studies del Baker Institute de Rice University, el Instituto de las Américas de la Universidad de California, S&P Global Energy y MAP Latam.

Durante la primera jornada tendrá lugar además una entrevista central a Horacio Marín, presidente del Directorio y CEO de YPF, quien analizará el proceso de transformación de la compañía y su rol en la evolución de la industria de petróleo y gas en Argentina.

CEOs del sector analizan el rumbo de la industria

Uno de los pilares del programa serán los paneles de CEOs, espacios que reunirán a máximos ejecutivos de compañías líderes para debatir sobre inversión, crecimiento y sostenibilidad en un entorno marcado por la incertidumbre y la aceleración de los cambios.

El panel de petróleo contará con la participación de Julio Friedmann (ENAP), Cecilia San Román (ANCAP), Andrés Cavallari (Raízen), Ricardo Hösel (Oldelval), Felipe Bayón (GeoPark) y Carlos Gilardone (Quintana Energy).

Por su parte, el panel de gas natural reunirá a Tomás Delgado (TGP), Horacio Pizarro (TGN), Oscar Sardi (TGS), María Julia Aybar (Hunt Oil Company) y Juan Manuel Rojas (Promigas).

En conjunto, estos espacios ofrecerán una visión directa sobre cómo las compañías están redefiniendo sus estrategias frente a la volatilidad de los mercados, la evolución de la demanda y los desafíos asociados a la transición energética.

Vaca Muerta y el desarrollo de los no convencionales

 El desarrollo de los recursos no convencionales ocupará un lugar destacado en la agenda, con un panel específico sobre Vaca Muerta y su proyección como motor de crecimiento para la región.

Participarán Juan Manuel Ardito (YPF), Ricardo Ferreiro (Tecpetrol), Ricardo Digregorio (Pan American Energy) e Ignacio Mazariegos (GeoPark), quienes analizarán el estado actual de desarrollo, las perspectivas de expansión y los desafíos vinculados a infraestructura y acceso a mercados internacionales.

La agenda incorporará además otros temas clave como la expansión del uso y la exportación de LNG en la región, con la participación de Promigas y Naturgas de Colombia, la International Gas Union, TGS, Rystad, la Argentina-Texas Chamber of Commerce e YPF.

En materia de integración energética regional, participarán Petrobras, el Instituto Brasilero de Petróleo, Gas y Biocombustibles (IBP), TGN, OLACDE y Tecpetrol, aportando una mirada complementaria sobre las oportunidades de articulación entre países.

Tendencias en refinación y nuevos desafíos

La Conferencia Arpel 2026 será también escenario de distintos paneles sobre las nuevas tendencias en refinación, con la participación de representantes de Ecopetrol, YPF, PAE, Arthur D. Little, Raízen, ENAP, Trafigura, ANCAP y S&P Global Energy.

Exploración en aguas profundas, gestión de riesgos climáticos y de transición, transformación digital, ciberseguridad industrial, inteligencia artificial y futuro del trabajo serán otros de los ejes que atravesarán el programa, reflejando la creciente complejidad del sistema energético global.

Por último, las asociaciones del sector tendrán un rol destacado en dos espacios dedicados al análisis del presente y futuro del sector energético desde una perspectiva global y regional, con foco en las realidades específicas de cada país. Participarán Ipieca, SPE International, IOGP, IGU, WPC Energy, IBP, ACP, SNMPE, SPH, Naturgas y el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG).

Organizada por Arpel, la Asociación de Empresas de Petróleo, Gas y Energía Renovable de América Latina y el Caribe, la Conferencia reunirá en Buenos Aires a autoridades gubernamentales, referentes internacionales y ejecutivos de primer nivel, consolidándose como un espacio clave para anticipar tendencias, generar oportunidades y fortalecer el diálogo entre los principales actores de la industria energética regional y global.

Los interesados en obtener más información pueden ingresar a https://www.arpel.org/arpelconferencia

La 8ª Conferencia Arpel 2026 se realizará en Buenos Aires

Luego de siete ediciones bienales realizadas en Punta del Este, Lima y Cartagena de Indias, la 8ª Conferencia Arpel 2026, organizada por la Asociación de Empresas de Petróleo, Gas y Energía Renovable de América Latina y el Caribe tendrá lugar del 1° al 4 de junio en el Hotel Hilton Buenos Aires bajo el lema “Juntos somos Energía”.

La elección de Buenos Aires como sede responde al creciente protagonismo de Argentina en el escenario energético regional, particularmente a partir del desarrollo de Vaca Muerta y del potencial offshore, que han consolidado al país como uno de los puntos de mayor proyección para la industria en la región.

Durante cuatro jornadas, la Conferencia reunirá a CEOs, ministros y secretarios de Estado, parlamentarios, reguladores, representantes de asociaciones intergubernamentales, empresariales y profesionales, así como a ejecutivos de empresas operadoras y proveedoras, académicos, consultores, expertos técnicos y jóvenes profesionales del sector.

Carlos Garibaldi, Secretario Ejecutivo de Arpel, señaló que esta octava edición “se enfocará en analizar cómo fortalecer la competitividad y la sostenibilidad del sector hidrocarburos, en un contexto que exige avanzar en seguridad energética y crecimiento económico para América Latina y el Caribe”.

En la Conferencia Arpel 2026 se debatirán tanto los temas estratégicos del sector como las tendencias en Upstream, Midstream y Downstream.

Entre los disertantes confirmados se destacan Horacio Marín, Presidente del Directorio y CEO de YPF; Ricardo Ferreiro, Presidente de E&P de Tecpetrol; Felipe Bayón, CEO de GeoPark; Javier Rielo, SVP de E&P Américas de TotalEnergies; Cecilia San Román, Presidenta de ANCAP; Julio Friedmann, Gerente General de ENAP, y Patrick Brunings, Ministro de Petróleo, Gas y Ambiente de Surinam, además de la participación de Daniel Yergin, vicepresidente del Directorio de S&P Global, quien conversará sobre Geopolítica y Energía.

La agenda contempla, entre otros ejes:

  • Perspectivas geopolíticas globales y regionales sobre oferta y demanda de hidrocarburos.
  • Desarrollo del gas natural, integración regional y oportunidades vinculadas al GNL.
  • Nuevas tendencias en refinación.
  • Potencial en recursos no convencionales y aguas profundas.
  • Riesgos climáticos y de transición energética, y su impacto en la sostenibilidad y el financiamiento del sector.
  • Transformación digital, inteligencia artificial y excelencia operativa.
  • Innovación y futuro del trabajo, desde la mirada de universidades, empresas y jóvenes profesionales.

Además de los más de 20 paneles y charlas notables, la Conferencia Arpel 2026 incluirá visitas a instalaciones y actividades institucionales de la Asociación.

Para mayor información, visitar www.arpel.org o contactarse a través de infoconf@arpel.org.uy

GeoPark apuesta fuerte y adquiere los activos de Frontera Energy en Colombia

GeoPark anunció la adquisición del 100% de los activos de exploración y producción de Frontera Energy en Colombia, en una operación valuada en USD 375 millones más un pago contingente de USD 25 millones. La transacción representa un punto de inflexión en la estrategia regional de la compañía.

La operación, comunicada oficialmente desde Bogotá, posiciona a GeoPark como el mayor operador privado de petróleo y gas en Colombia y fortalece su plataforma de crecimiento en América Latina. Además, refuerza su capacidad financiera para sostener e impulsar sus inversiones en Vaca Muerta.

El acuerdo no incluye la compra de la sociedad holding canadiense de Frontera ni sus activos en Guyana o infraestructura, sino exclusivamente su portafolio de exploración y producción en territorio colombiano. De esta manera, GeoPark enfoca su estrategia en activos de alta productividad y sinergia operativa.

La transacción tiene como fecha efectiva el 1 de enero de 2026 y está sujeta a las aprobaciones regulatorias correspondientes. Será financiada mediante caja disponible y líneas de financiamiento comprometidas, sin emisión de nuevas acciones.

Según informó la compañía, esta adquisición permitirá duplicar su producción y reservas, mejorar su generación de flujo de caja y consolidar una plataforma regional más resiliente frente a los ciclos del mercado energético.

Geopark sigue creciendo en Vaca Muerta.

Una plataforma regional más fuerte y con foco en el crecimiento

Con esta operación, GeoPark busca consolidar una estructura regional integrada entre Colombia y Argentina, combinando activos maduros, oportunidades exploratorias y una gestión disciplinada del capital. El objetivo central es crear valor sostenible a largo plazo.

Felipe Bayón, CEO de la compañía, destacó que el acuerdo es el resultado de un proceso de diálogo de más de un año con Frontera Energy. Según explicó, la incorporación de estos activos posiciona a GeoPark como el mayor operador privado del país y fortalece su perfil financiero.

Uno de los ejes estratégicos es el desarrollo integral de campos como Quifa y otros bloques en la cuenca de los Llanos. La empresa apunta a extender la vida productiva de estos activos, moderar su declinación natural y maximizar la recuperación de reservas.

GeoPark cuenta con una amplia experiencia en Colombia, con más de dos décadas de presencia en el país. Este conocimiento operativo, sumado a relaciones consolidadas con comunidades, reguladores y contratistas, es clave para garantizar una integración eficiente.

La compañía anticipa un incremento sostenido en la actividad de perforación, reacondicionamiento de pozos, ampliación de instalaciones y proyectos de gestión hídrica. Estas inversiones impactarán en el empleo local, las regalías y la recaudación fiscal.

En términos productivos, se espera que la producción pro forma supere los 90.000 barriles equivalentes por día hacia 2028. A su vez, el EBITDA proyectado ronda los USD 950 millones, casi el doble de las estimaciones previas como empresa independiente.

La mayor escala permitirá reducir el punto de equilibrio en efectivo en aproximadamente USD 8 por barril, fortaleciendo la resiliencia financiera ante escenarios de precios volátiles.

Felipe Bayón es el nuevo CEO de GeoPark.

Impacto financiero, reservas y sinergias operativas

Uno de los principales beneficios de la operación es el crecimiento transformacional de las reservas. La adquisición incorpora cerca de 99 millones de barriles equivalentes en reservas 1P y 147 millones en reservas 2P certificadas.

Con esta incorporación, GeoPark más que duplica su base consolidada de reservas, mejorando la visibilidad de sus flujos de caja de largo plazo y respaldando una agenda de desarrollo sostenida.

Desde el punto de vista de la valuación, el precio de entrada resulta atractivo. La operación implica múltiplos de aproximadamente USD 6,1 por barril en reservas 1P y USD 4,1 en reservas 2P, además de un EV/EBITDA estimado en 2,0 veces.

Estas métricas se ubican por debajo de los múltiplos de mercado de GeoPark, lo que genera una creación inmediata de valor para los accionistas. Además, no contemplan sinergias futuras ni potenciales descubrimientos.

En materia de balance, la compañía proyecta un apalancamiento neto cercano a 2,0 veces EBITDA en 2026, con una reducción progresiva hasta 1,4 veces en 2028 y por debajo de 1,0 en el largo plazo.

La transacción incluye la asunción de deuda por USD 310 millones y obligaciones vinculadas a una facilidad de prepago. En conjunto, el valor empresarial estimado ronda los USD 600 millones.

En paralelo, se espera que la integración genere sinergias anuales recurrentes de entre USD 30 y 50 millones a partir de 2027. Estos ahorros provendrán de optimización operativa, uso compartido de infraestructura y eficiencias administrativas.

El portafolio adquirido incluye 17 bloques en Colombia, con presencia destacada en la cuenca del Valle Inferior del Magdalena y en los Llanos. Ambos núcleos ofrecen complementariedad con los activos actuales de GeoPark.

Además, la operación incorpora proyectos ambientales y de gestión del agua, como la planta SAARA y el proyecto ProAgrollanos, que refuerzan el enfoque en sostenibilidad.

GeoPark pone primera en Vaca Muerta.

Vaca Muerta como eje central de la estrategia futura

Más allá del impacto en Colombia, uno de los principales objetivos de la operación es fortalecer la capacidad de inversión de GeoPark en Vaca Muerta. La mayor generación de caja permitirá sostener un crecimiento disciplinado en el shale argentino.

La compañía considera que el desarrollo no convencional en Argentina es una de las principales fuentes de valor futuro. Por ese motivo, busca asegurar financiamiento estable y un balance sólido para acompañar ese proceso.

La mejora en el flujo de fondos operativos permitirá acelerar proyectos, ampliar programas de perforación y profundizar alianzas estratégicas en la cuenca neuquina. Esto posiciona a GeoPark como un actor cada vez más relevante en el mercado argentino.

Asimismo, la diversificación geográfica reduce riesgos y estabiliza ingresos, un factor clave para sostener inversiones de largo plazo en entornos macroeconómicos complejos.

Desde la perspectiva corporativa, la operación consolida un modelo basado en escala, eficiencia y prudencia financiera. GeoPark apuesta a combinar activos maduros con oportunidades emergentes, manteniendo una disciplina estricta en la asignación de capital.

La empresa también destaca la opcionalidad adicional del portafolio adquirido, con potenciales incorporaciones de reservas en campos como Quifa y Cubiro, así como mayor exposición al gas natural.

En este contexto, la adquisición de los activos de Frontera no solo amplía la presencia regional de GeoPark, sino que refuerza su posicionamiento como una compañía preparada para liderar el próximo ciclo de crecimiento energético en América Latina, con Vaca Muerta como uno de sus pilares estratégicos.

GeoPark apunta a duplicar su valor con un plan de inversión récord en Latinoamérica

GeoPark presentó ante inversores su hoja de ruta para los próximos cinco años, que prevé una inversión de entre 500 y 600 millones de dólares. La compañía busca duplicar su tamaño en América Latina mediante eficiencia operativa, disciplina financiera y el desarrollo simultáneo de proyectos en Colombia y Argentina.

El plan fue detallado por los principales directivos durante una conferencia con analistas internacionales, donde destacaron la fortaleza del portafolio y la flexibilidad de financiamiento para sostener el crecimiento.

El CEO, Felipe Bayón, explicó que el objetivo de GeoPark es consolidarse como una compañía más eficiente, rentable y con menor exposición geográfica. En ese marco, el foco estará centrado en Colombia y Argentina, luego de la venta de activos en Ecuador y la reducción de su presencia en otros mercados.

En Colombia, la empresa destinará entre 110 y 140 millones de dólares anuales al desarrollo de los campos Llanos 34 y CPO-5, donde proyecta mantener la producción estable y con altos márgenes. En Argentina, el gasto de capital se incrementará de 70 millones de dólares en 2026 a 250 millones de dólares anuales en 2027 y 2028, impulsado por los desarrollos en Vaca Muerta.

GeoPark: eficiencia operativa y tecnología

La compañía destacó los resultados obtenidos en reducción de declinaciones naturales de sus campos. En Llanos 34, la tasa de declino pasó de 23% a 14% en un año, con una proyección de alcanzar el 10% en 2026 gracias a la inyección de agua, polímeros y técnicas de perforación optimizadas.

GeoPark también informó que está utilizando modelado 3D y herramientas de inteligencia artificial para mejorar la localización de pozos, analizar la geología y optimizar inversiones. Estas tecnologías, según la empresa, permitieron reducir un 30% los costos de perforación y extender la vida útil de los pozos maduros.

En términos de costos, la compañía informó break-even de 45 dólares por barril en Colombia y 55 dólares en Argentina, valores que considera competitivos frente a los precios internacionales actuales.

Financiamiento y disciplina de capital

GeoPark aseguró que cuenta con un “toolkit financiero flexible” para sostener el crecimiento. Entre las alternativas, destacan emisiones locales de deuda en Argentina por hasta 500 millones de dólares, líneas de crédito por 100 millones y prepagos de crudo como el implementado en Colombia con BP.

La empresa prevé mantener sus dividendos trimestrales de 1,5 millones de dólares hasta mediados de 2026, cuando planea suspenderlos temporalmente para reinvertir en expansión.

Felipe Bayón destacó que GeoPark está en una posición sólida para afrontar escenarios volátiles en precios o cambios políticos. “Queremos mantenernos enfocados, disciplinados y cumplir las promesas. El crecimiento debe basarse en la rentabilidad de los activos y no en proyecciones”, afirmó.

El plan prevé que hacia 2030 la producción y el valor de la compañía se dupliquen, apalancados en la consolidación de su operación en Colombia y el desarrollo a escala en Vaca Muerta.

Argentina y OLADE firman un convenio para potenciar la integración regional

La Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) y el Consejo Federal de Inversiones (CFI) de Argentina firmaron un Convenio Marco de Cooperación Interinstitucional para impulsar el desarrollo y la integración energética a través de la planificación, la asistencia técnica y el intercambio de conocimientos.

El acuerdo se formalizó durante la Jornada Federal de Planificación Energética, organizada por el CFI, que reunió a ministras y ministros provinciales del área, equipos técnicos y organismos internacionales con el objetivo de construir una mirada compartida sobre el futuro energético del país.

El secretario general del CFI, Ignacio Lamothe, destacó que “pensar la planificación energética desde una perspectiva federal implica construir, junto a las provincias, una hoja de ruta común que vincule la energía con el desarrollo productivo del país. Es una tarea colectiva que requiere cooperación, continuidad y visión de largo plazo.”

Por su parte, Guido Maiulini, jefe de Asesoría Estratégica de OLADE, subrayó que “la planificación energética es una tarea profundamente política. En este sentido, el multilateralismo y el federalismo comparten una misma lógica: articulan realidades diversas, intereses y capacidades distintas para construir estrategias compartidas y sostenibles. No se trata solo de tener un plan, sino de sostener un proceso de planificación conjunto que exprese la cooperación entre países y territorios, capaz de adaptarse y responder a contextos geopolíticos, climáticos y tecnológicos en permanente cambio.”

Maiulini presentó las principales líneas de trabajo que impulsa OLADE en América Latina y el Caribe, orientadas a fortalecer la planificación y la integración energética, como el Consejo de Planificación Energética Regional, un espacio técnico-político que promueve la armonización de metodologías y escenarios entre los países; el reciente lanzamiento de ENLACE, un hub de conocimiento energético regional, el Proyecto de Integración Gasífera del Mercosur + Chile; la Iniciativa de Integración Energética CELAC–Unión Europea; el Grupo de Trabajo de Energía Nuclear y la Iniciativa Hydro for Net Zero, entre otros.

Asimismo, Rodrigo Moreno, consultor de OLADE, presentó el caso chileno de planificación energética de largo plazo, destacando la importancia de anticipar las necesidades del sistema y articular a los distintos actores públicos, privados y territoriales en la definición de escenarios futuros. Subrayó que esta mirada proactiva permite orientar las inversiones en infraestructura, facilitar la integración de energías renovables y asegurar una transición justa y ordenada.

El Convenio Marco establece mecanismos para desarrollar proyectos conjuntos de investigación, formación y fortalecimiento institucional, con foco en planificación energética, marcos regulatorios y convergencia regional. También prevé la realización de talleres, seminarios y publicaciones técnicas, el intercambio de experiencias y datos entre equipos de ambas instituciones, y la gestión de financiamiento para proyectos conjuntos que acompañen a las provincias en el diseño de estrategias energéticas sostenibles.

Con esta firma, OLADE y el CFI reafirman su compromiso con la cooperación interinstitucional y la planificación estratégica como pilares para una transición energética justa e integrada, entendiendo que los desafíos del desarrollo energético requieren acciones coordinadas y una visión común entre los países de América Latina y el Caribe.