GeoPark apunta a duplicar su valor con un plan de inversión récord en Latinoamérica

GeoPark presentó ante inversores su hoja de ruta para los próximos cinco años, que prevé una inversión de entre 500 y 600 millones de dólares. La compañía busca duplicar su tamaño en América Latina mediante eficiencia operativa, disciplina financiera y el desarrollo simultáneo de proyectos en Colombia y Argentina.

El plan fue detallado por los principales directivos durante una conferencia con analistas internacionales, donde destacaron la fortaleza del portafolio y la flexibilidad de financiamiento para sostener el crecimiento.

El CEO, Felipe Bayón, explicó que el objetivo de GeoPark es consolidarse como una compañía más eficiente, rentable y con menor exposición geográfica. En ese marco, el foco estará centrado en Colombia y Argentina, luego de la venta de activos en Ecuador y la reducción de su presencia en otros mercados.

En Colombia, la empresa destinará entre 110 y 140 millones de dólares anuales al desarrollo de los campos Llanos 34 y CPO-5, donde proyecta mantener la producción estable y con altos márgenes. En Argentina, el gasto de capital se incrementará de 70 millones de dólares en 2026 a 250 millones de dólares anuales en 2027 y 2028, impulsado por los desarrollos en Vaca Muerta.

GeoPark: eficiencia operativa y tecnología

La compañía destacó los resultados obtenidos en reducción de declinaciones naturales de sus campos. En Llanos 34, la tasa de declino pasó de 23% a 14% en un año, con una proyección de alcanzar el 10% en 2026 gracias a la inyección de agua, polímeros y técnicas de perforación optimizadas.

GeoPark también informó que está utilizando modelado 3D y herramientas de inteligencia artificial para mejorar la localización de pozos, analizar la geología y optimizar inversiones. Estas tecnologías, según la empresa, permitieron reducir un 30% los costos de perforación y extender la vida útil de los pozos maduros.

En términos de costos, la compañía informó break-even de 45 dólares por barril en Colombia y 55 dólares en Argentina, valores que considera competitivos frente a los precios internacionales actuales.

Financiamiento y disciplina de capital

GeoPark aseguró que cuenta con un “toolkit financiero flexible” para sostener el crecimiento. Entre las alternativas, destacan emisiones locales de deuda en Argentina por hasta 500 millones de dólares, líneas de crédito por 100 millones y prepagos de crudo como el implementado en Colombia con BP.

La empresa prevé mantener sus dividendos trimestrales de 1,5 millones de dólares hasta mediados de 2026, cuando planea suspenderlos temporalmente para reinvertir en expansión.

Felipe Bayón destacó que GeoPark está en una posición sólida para afrontar escenarios volátiles en precios o cambios políticos. “Queremos mantenernos enfocados, disciplinados y cumplir las promesas. El crecimiento debe basarse en la rentabilidad de los activos y no en proyecciones”, afirmó.

El plan prevé que hacia 2030 la producción y el valor de la compañía se dupliquen, apalancados en la consolidación de su operación en Colombia y el desarrollo a escala en Vaca Muerta.

Argentina y OLADE firman un convenio para potenciar la integración regional

La Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) y el Consejo Federal de Inversiones (CFI) de Argentina firmaron un Convenio Marco de Cooperación Interinstitucional para impulsar el desarrollo y la integración energética a través de la planificación, la asistencia técnica y el intercambio de conocimientos.

El acuerdo se formalizó durante la Jornada Federal de Planificación Energética, organizada por el CFI, que reunió a ministras y ministros provinciales del área, equipos técnicos y organismos internacionales con el objetivo de construir una mirada compartida sobre el futuro energético del país.

El secretario general del CFI, Ignacio Lamothe, destacó que “pensar la planificación energética desde una perspectiva federal implica construir, junto a las provincias, una hoja de ruta común que vincule la energía con el desarrollo productivo del país. Es una tarea colectiva que requiere cooperación, continuidad y visión de largo plazo.”

Por su parte, Guido Maiulini, jefe de Asesoría Estratégica de OLADE, subrayó que “la planificación energética es una tarea profundamente política. En este sentido, el multilateralismo y el federalismo comparten una misma lógica: articulan realidades diversas, intereses y capacidades distintas para construir estrategias compartidas y sostenibles. No se trata solo de tener un plan, sino de sostener un proceso de planificación conjunto que exprese la cooperación entre países y territorios, capaz de adaptarse y responder a contextos geopolíticos, climáticos y tecnológicos en permanente cambio.”

Maiulini presentó las principales líneas de trabajo que impulsa OLADE en América Latina y el Caribe, orientadas a fortalecer la planificación y la integración energética, como el Consejo de Planificación Energética Regional, un espacio técnico-político que promueve la armonización de metodologías y escenarios entre los países; el reciente lanzamiento de ENLACE, un hub de conocimiento energético regional, el Proyecto de Integración Gasífera del Mercosur + Chile; la Iniciativa de Integración Energética CELAC–Unión Europea; el Grupo de Trabajo de Energía Nuclear y la Iniciativa Hydro for Net Zero, entre otros.

Asimismo, Rodrigo Moreno, consultor de OLADE, presentó el caso chileno de planificación energética de largo plazo, destacando la importancia de anticipar las necesidades del sistema y articular a los distintos actores públicos, privados y territoriales en la definición de escenarios futuros. Subrayó que esta mirada proactiva permite orientar las inversiones en infraestructura, facilitar la integración de energías renovables y asegurar una transición justa y ordenada.

El Convenio Marco establece mecanismos para desarrollar proyectos conjuntos de investigación, formación y fortalecimiento institucional, con foco en planificación energética, marcos regulatorios y convergencia regional. También prevé la realización de talleres, seminarios y publicaciones técnicas, el intercambio de experiencias y datos entre equipos de ambas instituciones, y la gestión de financiamiento para proyectos conjuntos que acompañen a las provincias en el diseño de estrategias energéticas sostenibles.

Con esta firma, OLADE y el CFI reafirman su compromiso con la cooperación interinstitucional y la planificación estratégica como pilares para una transición energética justa e integrada, entendiendo que los desafíos del desarrollo energético requieren acciones coordinadas y una visión común entre los países de América Latina y el Caribe.