GeoPark apuesta fuerte por el shale y apunta a costos récord en Vaca Muerta

GeoPark ratificó su compromiso con Vaca Muerta, donde prevé iniciar una etapa de desarrollo intensivo entre 2026 y 2028. La petrolera destinará inversiones anuales de entre 240 y 250 millones de dólares para consolidar su posición como operador relevante en la formación shale argentina.

El plan contempla un crecimiento gradual del CAPEX, que pasará de 60-70 millones de dólares en 2026 a niveles superiores a 200 millones anuales cuando comience el desarrollo pleno de los bloques Puesto Silva Oeste y Loma Jarillosa Este.

Durante la charla con inversores, los ejecutivos destacaron que el desarrollo en Argentina será uno de los pilares que permitirá duplicar el tamaño de GeoPark hacia 2030. El CEO, Felipe Bayón, subrayó que la operación local “se convirtió en un ejemplo de ejecución rápida y disciplinada”, recordando que el cierre de la adquisición se completó en apenas 21 días.

La compañía busca aprovechar la calidad geológica de Puesto Silva Oeste, donde prevé altos factores de recuperación y potencial de upside por la dureza y composición de la roca. Según los técnicos, las condiciones del área podrían permitir resultados productivos superiores al promedio de otros bloques shale.

La meta de GeoPark

GeoPark informó que el OPEX actual en Vaca Muerta ronda los 25 dólares por barril, pero su objetivo es llevarlo a entre 6 y 7 dólares mediante optimización logística y construcción de infraestructura propia.

Los costos por pozo se ubican entre 13 y 15,5 millones de dólares, aunque la compañía espera reducirlos con la curva de aprendizaje y el uso de equipos más modernos.

“Conectando nuestra producción a instalaciones existentes y luego a nuestras propias plantas, podremos bajar significativamente los costos”, explicó Jaime Caballero, Chief Financial Officer de la compañía.

El plan también incluye financiamiento en el mercado argentino, donde GeoPark ya cuenta con autorización de la Comisión Nacional de Valores para colocar deuda por hasta 500 millones de dólares. Según la empresa, las tasas locales  resultan más competitivas que las internacionales, lo que refuerza la viabilidad financiera del proyecto.

Argentina como laboratorio de desarrollo

Los directivos señalaron que la experiencia obtenida en el shale argentino servirá como modelo para futuras oportunidades no convencionales en Colombia, si el próximo gobierno habilita el desarrollo de fracking.

“Vaca Muerta nos está permitiendo fortalecer nuestras capacidades técnicas, formar equipos y preparar a la compañía para el futuro de los no convencionales en la región”, destacaron.

Con una curva de inversión ascendente, la compañía espera que los proyectos argentinos comiencen a aportar volúmenes significativos hacia 2027, y que en 2028 ya estén contribuyendo de forma estable al flujo operativo consolidado.

GeoPark prevé que, una vez estabilizada la producción, el CAPEX anual se mantenga en torno a 220 millones de dólares, con márgenes positivos y generación de caja libre.

GeoPark apunta a duplicar su valor con un plan de inversión récord en Latinoamérica

GeoPark presentó ante inversores su hoja de ruta para los próximos cinco años, que prevé una inversión de entre 500 y 600 millones de dólares. La compañía busca duplicar su tamaño en América Latina mediante eficiencia operativa, disciplina financiera y el desarrollo simultáneo de proyectos en Colombia y Argentina.

El plan fue detallado por los principales directivos durante una conferencia con analistas internacionales, donde destacaron la fortaleza del portafolio y la flexibilidad de financiamiento para sostener el crecimiento.

El CEO, Felipe Bayón, explicó que el objetivo de GeoPark es consolidarse como una compañía más eficiente, rentable y con menor exposición geográfica. En ese marco, el foco estará centrado en Colombia y Argentina, luego de la venta de activos en Ecuador y la reducción de su presencia en otros mercados.

En Colombia, la empresa destinará entre 110 y 140 millones de dólares anuales al desarrollo de los campos Llanos 34 y CPO-5, donde proyecta mantener la producción estable y con altos márgenes. En Argentina, el gasto de capital se incrementará de 70 millones de dólares en 2026 a 250 millones de dólares anuales en 2027 y 2028, impulsado por los desarrollos en Vaca Muerta.

GeoPark: eficiencia operativa y tecnología

La compañía destacó los resultados obtenidos en reducción de declinaciones naturales de sus campos. En Llanos 34, la tasa de declino pasó de 23% a 14% en un año, con una proyección de alcanzar el 10% en 2026 gracias a la inyección de agua, polímeros y técnicas de perforación optimizadas.

GeoPark también informó que está utilizando modelado 3D y herramientas de inteligencia artificial para mejorar la localización de pozos, analizar la geología y optimizar inversiones. Estas tecnologías, según la empresa, permitieron reducir un 30% los costos de perforación y extender la vida útil de los pozos maduros.

En términos de costos, la compañía informó break-even de 45 dólares por barril en Colombia y 55 dólares en Argentina, valores que considera competitivos frente a los precios internacionales actuales.

Financiamiento y disciplina de capital

GeoPark aseguró que cuenta con un “toolkit financiero flexible” para sostener el crecimiento. Entre las alternativas, destacan emisiones locales de deuda en Argentina por hasta 500 millones de dólares, líneas de crédito por 100 millones y prepagos de crudo como el implementado en Colombia con BP.

La empresa prevé mantener sus dividendos trimestrales de 1,5 millones de dólares hasta mediados de 2026, cuando planea suspenderlos temporalmente para reinvertir en expansión.

Felipe Bayón destacó que GeoPark está en una posición sólida para afrontar escenarios volátiles en precios o cambios políticos. “Queremos mantenernos enfocados, disciplinados y cumplir las promesas. El crecimiento debe basarse en la rentabilidad de los activos y no en proyecciones”, afirmó.

El plan prevé que hacia 2030 la producción y el valor de la compañía se dupliquen, apalancados en la consolidación de su operación en Colombia y el desarrollo a escala en Vaca Muerta.