Chubut busca convertirse en un polo global de data centers con energía eólica y baja latencia internacional

La provincia de Chubut recibió esta semana un informe técnico que plantea una oportunidad inédita para transformar su matriz productiva y proyectarse al escenario tecnológico global. El documento, elaborado por Ingenieros Argentinos Asociados (IAA) y entregado al gobernador Ignacio Torres, recomienda avanzar en la instalación de un complejo de data centers de hiperescala impulsado íntegramente por energía renovable.

El estudio fue elaborado por un equipo de referentes nacionales en diseño de redes y centros de datos: los ingenieros Miguel Pesado, Carlos Chhab y Eduardo Schmidberg, entre otros especialistas del sector. Durante el proceso, también participaron actores privados y organizaciones provinciales como la Federación Empresaria del Chubut y la Asociación Transición Energética Sostenible.

El punto de partida del informe es claro: el crecimiento exponencial de la inteligencia artificial, el procesamiento de datos y los servicios digitales está redefiniendo el mapa energético mundial. Las grandes tecnológicas requieren ubicaciones con abundante energía limpia, clima frío, amplio territorio y conectividad internacional de alta capacidad. Para los autores, Patagonia y especialmente Chubut cumple con todas esas condiciones.

Un recurso de clase mundial

Uno de los principales argumentos técnicos del informe es la disponibilidad de energía renovable de alta calidad. Chubut posee un recurso eólico considerado “de clase mundial”, con factores de capacidad cercanos al 60%, superiores incluso a regiones como el Mar del Norte, referencia global en energía eólica.

Actualmente, la provincia tiene 22 parques eólicos en operación, además de un potencial adicional estimado superior a los 12.000 MW distribuidos a lo largo de más de 450 kilómetros. Esta combinación permite generar electricidad con uno de los costos nivelados (LCOE) más competitivos del planeta, condición clave para atraer infraestructura digital intensiva en consumo energético.

Los autores plantean que, a diferencia del modelo tradicional que transporta la energía hacia los centros urbanos del norte del país, el nuevo paradigma tecnológico propone lo inverso: llevar la industria y los servicios hacia las zonas donde la energía limpia es abundante.

TotalEnergies podría construir un parque eólico en Chubut.

Territorio disponible y logística estratégica

El estudio también destaca la disponibilidad territorial de la provincia. Chubut cuenta con más de 150.000 hectáreas aptas para instalar data centers redundantes en tres zonas —Norte, Sur y Oeste— con acuerdos de disponibilidad a 40 años.

El terreno es amplio, estable y escalable, una ventaja clave para desarrollos tecnológicos con proyección de varias décadas. A esto se suma la capacidad industrial instalada en Comodoro Rivadavia y Trelew, los dos principales centros poblacionales de la provincia.

La provincia también dispone de dos puertos de aguas profundas, utilizados habitualmente para cargas complejas como aerogeneradores, y tres aeropuertos ubicados a menos de 50 kilómetros de los nodos proyectados. Esta infraestructura logística es inédita en el país y esencial para construir, operar y mantener instalaciones de hiperescala.

La clave para atraer data centers globales

Uno de los factores diferenciales del proyecto es la posibilidad de asegurar baja latencia internacional, un requisito crítico para empresas como Amazon, Google o Microsoft, que analizan constantemente nuevos destinos para expandir su infraestructura digital.

El informe propone una conexión submarina desde la costa chubutense hasta Las Toninas, en Buenos Aires, donde llegan cables internacionales como Firmina, Tannat y Malbec. En paralelo, recomienda reforzar la red terrestre para alcanzar el punto de amarre del cable Humboldt en Chile, lo que permitiría conectividad directa con el Pacífico.

Esta configuración brindaría una salida y entrada simultánea a los dos océanos, reduciendo los tiempos de transmisión y posicionando a Chubut como la puerta de comunicación del hemisferio sur con el resto del mundo. Según los ingenieros, se trataría de una solución única en Sudamérica.

Dos data centers TIER IV y un ecosistema de innovación provincial

El documento propone instalar dos data centers en espejo, ambos diseñados bajo normativa TIER IV, el máximo estándar global para disponibilidad, redundancia y seguridad. Estas instalaciones operarían con energía completamente renovable, integrando eólica, solar, hidráulica y sistemas de baterías (BESS).

El esquema también considera el uso del clima frío patagónico para reducir drásticamente el consumo energético destinado al enfriamiento, además de la posibilidad de utilizar agua de mar como circuito intermedio y proveer excedentes desalinizados a comunidades locales.

El proyecto incluye además la creación del Centro de Innovación Chubut (CIC), un espacio destinado a formar talento local en inteligencia artificial, redes neuronales y habilidades futuras, además de impulsar startups tecnológicas y programas de cooperación global.

Una oportunidad histórica para reposicionar a Chubut

El informe concluye que Chubut reúne condiciones excepcionales para convertirse en el principal hub de data centers de América Latina. En un contexto global donde la demanda energética de la inteligencia artificial puede crecer entre 200% y 600% hacia 2030, las empresas tecnológicas buscan destinos con energía limpia, confiable y de bajo costo.

A esto se suma el nuevo clima económico nacional y herramientas como el RIGI, que podrían incentivar inversiones de gran escala en sectores de alto valor agregado.

Para IAA, Chubut tiene la posibilidad concreta de insertarse en la economía del conocimiento global, generar empleo calificado y liderar un cambio estructural en su matriz productiva, apalancado en un recurso natural estratégico: el viento patagónico.

Drones, datos y operación remota: la revolución digital que impulsa PAE

La Expo Industrial de Comodoro Rivadavia reunió a referentes de la industria energética en un espacio donde la tecnología y la innovación marcaron el pulso del debate. En el panel “Transformación Digital, innovación en procesos productivos”, Sebastián Federico, gerente del Centro de Operación Remota (COR) de Pan American Energy (PAE), compartió la experiencia de la compañía en Cerro Dragón, el mayor yacimiento convencional del país.

“Estamos lejos de que la Cuenca deje de existir. Es la Cuenca convencional más grande de la Argentina”, afirmó Federico, quien destacó que, lejos de un declive, la región atraviesa una “etapa de madurez inicial”.

Innovación y eficiencia en Cerro Dragón

Con la magnitud de su producción, Cerro Dragón enfrenta desafíos de escala que requieren nuevas herramientas. Según Federico, la clave está en la combinación de tres pilares: eficiencia, tecnología e innovación.

“Cerro Dragón necesita combinar eficiencia, tecnología e innovación. Esos tres pilares llevaron a PAE a crear el centro integrado de operaciones”, explicó. El COR se convirtió en una referencia en la industria y ha recibido visitas de especialistas nacionales e internacionales, interesados en un modelo gestado íntegramente con recursos locales.

La digitalización permitió abandonar esquemas tradicionales de supervisión. Antes, las decisiones eran descentralizadas, con operarios recorriendo largas distancias para realizar tareas rutinarias. Hoy, el modelo remoto en tiempo real ofrece anticipación y adaptabilidad, con resultados contundentes en reducción de costos y aumento de producción.

El modelo PAE: decisiones en tiempo real

El COR permite tomar decisiones instantáneas frente a desvíos en la operación. Federico lo definió como una “estrategia dual”: una operación centralizada en tiempo real y un monitoreo remoto de campo. “Este tipo de estrategia nos permite ganar un pozo por día”, subrayó.

El impacto es concreto: un operador remoto puede abrir o cerrar una válvula desde el centro, tarea que antes requería recorrer hasta 20 kilómetros. También, con la digitalización de balances de agua, el retraso de dos días en la información pasó a ser inmediato.

“Más que en plata, nos gusta medir en producción. Porque lo que ocurre en dólares depende de contextos y mercados”, sostuvo. La eficiencia operativa también se refleja en la reducción de recorridos: de dos millones de kilómetros por mes, el control de campo bajó a la mitad, con una meta de seguir reduciéndolos.

Supervisión inteligente y drones en campo

Uno de los avances más significativos fue la incorporación de drones y cámaras inteligentes para la supervisión. “No tiene sentido que la gente ande dando vueltas en el campo para ver si encuentra algo”, explicó Federico. Actualmente, diez drones recorren los pozos y generan datos en tiempo real. El objetivo es llegar a 40 unidades para cubrir toda la extensión de Cerro Dragón.

Cuando un dron detecta una irregularidad, dispara automáticamente una orden de trabajo. Esta tecnología no solo minimiza la exposición de los trabajadores a climas extremos, sino que también agiliza la respuesta operativa.

En paralelo, las cámaras térmicas instaladas en el yacimiento detectan fallas invisibles al ojo humano, como un caño pinchado. “Le cambiamos la función a la gente que está en el campo. El operador sigue estando, pero ahora con un rol distinto, potenciado por la tecnología”, destacó Federico.

La seguridad también se vio reforzada con herramientas de conectividad. PAE instaló antenas de Starlink en las camionetas del yacimiento, junto con el sistema Drixit, que detecta anomalías de salud y emite alertas si un trabajador permanece inmóvil durante más de cinco minutos.

“La idea no es controlar a la gente, sino darle herramientas para que pueda trabajar en el campo”, aclaró Federico. Con este modelo, los traslados se redujeron, lo que aliviana el tránsito en la Ruta 26 y disminuye riesgos.

En cuanto al impacto laboral, Federico fue contundente: “La tecnología viene a potenciar a las personas”. Los operarios de campo se transformaron en operadores remotos, mientras que drones y cámaras realizan las tareas rutinarias. Los trabajadores se concentran en funciones de mayor valor agregado y surgen nuevas especializaciones.

Un cambio cultural en la Cuenca

La reconversión laboral, resaltó Federico, requiere tanto aptitud como actitud. “Los operadores multifunción ejecutan tareas de valor agregado. Y aparecen nuevas especializadas. Las operaciones remotas toman una nueva magnitud. Lo que pasa con la gente es que hay que reconvertirse”, aseguró.

Para el ejecutivo, la innovación ya no es una opción, sino una necesidad. “Quizás muchos se sentían cómodos en un modelo tradicional, pero la generación que viene nace innovando. Es necesario innovar”, remarcó.

La experiencia del COR en Cerro Dragón, con fibra óptica, radioenlaces, drones, cámaras inteligentes y conectividad satelital, muestra cómo la transformación digital redefine el futuro de la Cuenca del Golfo San Jorge.

“Era un sueño crear este centro. Hoy nos visitan colegas de la industria de todo el mundo para ver cómo lo hicimos. Y lo logramos con recursos locales”, concluyó Federico.