El poder de la tecnología en la reducción del 65% de emisiones

De acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía (IEA), la narrativa ha cambiado drásticamente: el debate ya no se centra en la posibilidad técnica, sino en la capacidad operativa. El 65% de las reducciones de emisiones necesarias ya se pueden lograr con las herramientas que tenemos hoy.

La pregunta clave es: ¿Cómo pueden los operadores, bajo presión, equilibrar el desafío energético esencial —confiabilidad, asequibilidad y sostenibilidad— utilizando la infraestructura existente? La respuesta es la Transformación Digital.

Este año no solo veremos más ambición, sino un cambio de mentalidad radical: los operadores industriales comenzarán a utilizar la inteligencia artificial y las plataformas de datos como su principal arma para la descarbonización y la rentabilidad.

Cuatro dinámicas impulsarán esta aceleración en 2026:

1) La eficiencia máxima es una obligación para la supervivencia.

Presionadas por los precios y la necesidad de retornos a corto plazo, las empresas redoblarán sus esfuerzos en optimizar cada activo. En Estados Unidos, casi tres cuartas partes (70%) de las petroleras y gasíferas planean reestructurar sus portafolios. Los ganadores no serán quienes esperen nuevos ciclos de construcción, sino quienes maximicen de forma constante el valor de la infraestructura existente.

  • Tecnologías clave: Los gemelos digitales y las plataformas de optimización en tiempo real serán protagonistas al eliminar silos y extraer eficiencias incrementales de activos envejecidos.
  • Aceleradores de IA: Los agentes de IA especializados impulsarán el mantenimiento predictivo y los diagnósticos en tiempo real, generando ganancias de productividad y ampliando la capacidad humana.

2) La IA avanzará supera la velocidad de la regulación

Tras años de cautelosos proyectos piloto, la IA (modelos generativos, machine learning y analítica avanzada) entra en la fase de implementación empresarial masiva. Su impacto más profundo se sentirá en la ingeniería y la descarbonización.

3) Disciplina de capital y presión desde las juntas directivas
A medida que las herramientas digitales exponen las ineficiencias en tiempo real, los inversionistas y consejos de administración serán implacables con los activos de bajo rendimiento y las ejecuciones lentas.

  • La nueva credibilidad: El capital fluirá hacia operadores capaces de demostrar mejoras operativas medibles.
  • Requisito de Inversión: En 2026, demostrar con datos las reducciones de emisiones, los ahorros de costos y las mejoras de confiabilidad se convierte en un requisito previo para atraer inversión, asegurar financiamiento y generar confianza regulatoria.

4) Sostenibilidad y Rentabilidad no son opuestos: La Conexión del Ecosistema.
La cadena de valor energética (upstream, midstream y downstream) comenzará a operar como un ecosistema totalmente integrado, en lugar de un conjunto de silos desconectados.

  • Pragmatismo sobre Idealismo: Este cambio no se impulsa por idealismo, sino por puro pragmatismo: las empresas necesitan satisfacer a los accionistas mientras cumplen con las exigencias ambientales. Esto solo es posible dentro de flujos operativos eficientes.
  • Ventaja Competitiva: La vasta experiencia de las compañías de petróleo y gas en la gestión de cadenas de suministro globales será un activo invaluable. La inteligencia en tiempo real será esencial para satisfacer la creciente demanda global mientras se reducen las emisiones de manera efectiva.

En síntesis: La transición energética se acelerará a través de la excelencia operativa y la integración digital. Las empresas que conecten sus operaciones, confíen en sus datos y desplieguen inteligencia a escala serán las únicas preparadas para resolver el desafío energético. La confiabilidad, la asequibilidad y la sostenibilidad pueden coexistir, pero solo con una disciplina operativa rigurosa respaldada por Inteligencia en Tiempo Real.

Y-FRED: la fórmula argentina para sacar más petróleo de Vaca Muerta

Vaca Muerta requiere enfocarse tecnologías que permitan llevar los niveles de eficiencia al siguiente nivel. Las compañías buscan que la producción de los pozos sea cada vez más redituable y, para eso, es necesario encontrar soluciones propias en el shale neuquino.

YPF es una de las compañías que lidera esa aventura y le encargó a Y-TEC trabajar en un proyecto que permita mejorar los costos. Y-FRED es el nombre del polímero de diseño desarrollado especialmente para las etapas de fractura en Vaca Muerta.

“Es una solución pensada a medida para Vaca Muerta, que combina eficiencia técnica con competitividad económica. Gracias a su diseño molecular, permite operar mejor y a menor costo, con ensayos de laboratorio que ya muestran mejoras muy significativas frente a los productos comerciales disponibles”, sostuvo Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, en una visita que realizó en las instalaciones de Y-TEC.

“Hacer más competitiva a Vaca Muerta también implica desarrollar soluciones propias, alineadas a nuestra operación y al talento de nuestros equipos”, agregó el pope de la empresa de mayoría estatal.

Según informó Y-TEC, el polímero Y-FRED es la combinación de ciencia aplicada, desarrollo local y trabajo integrado con la operación para acelerar resultados y crear valor para el negocio.

Las particularidades del shale

Tal como viene informando +e, la próxima etapa de Vaca Muerta no estará centrada solo en perforar más pozos, sino en recuperar el petróleo que aún permanece atrapado en la roca. La industria busca diferentes técnicas para sumar millones de barriles de petróleo y el uso de polímeros parece ser el camino para seguir.

La recuperación terciaria (EOR, por sus siglas en inglés) consiste en inyectar compuestos químicos que modifican las propiedades del reservorio para facilitar el flujo del crudo hacia los pozos productores. Aunque su aplicación en yacimientos convencionales está ampliamente probada, el verdadero desafío es adaptarla a las condiciones particulares del shale neuquino, caracterizado por baja permeabilidad, alta salinidad y temperaturas elevadas.

YPF revolucionó su modelo de trabajo.

Según explicó Álvaro Campomenosi, tecnólogo senior de I+D de Y-TEC, el potencial de Vaca Muerta contrasta con un factor de recobro muy bajo, que en promedio se ubica entre el 3% y el 7%. Esto implica que entre el 90% y el 98% del petróleo original queda en el subsuelo, aun cuando los pozos dejan de ser económicamente viables. Reducir esa brecha permitiría mejorar la rentabilidad y extender la vida útil de los desarrollos.

Los surfactantes cumplen un rol clave en este proceso. Estas moléculas reducen la tensión interfacial entre agua, petróleo y roca, y modifican la mojabilidad del reservorio. De ese modo, ayudan a liberar el crudo atrapado en los poros, facilitando su migración hacia las fracturas y, finalmente, hacia el pozo. Este fenómeno, conocido como imbibición espontánea, permite movilizar hidrocarburos que antes permanecían inmóviles.

En laboratorio, los resultados muestran que ajustar variables como salinidad, temperatura y concentración es fundamental para maximizar la eficiencia y evitar problemas operativos, como la formación de emulsiones. Sin embargo, el verdadero reto es trasladar estos resultados al campo, donde cada reservorio presenta características propias.

Del laboratorio a Vaca Muerta

Para ello, primero se realiza una caracterización detallada de fluidos y roca, que permite seleccionar la formulación química más adecuada. Luego se ejecutan pruebas piloto para validar el comportamiento en condiciones reales. También es clave asegurar la compatibilidad de los surfactantes con otros aditivos utilizados en la fractura hidráulica y su estabilidad dentro del reservorio.

El monitoreo posterior, mediante trazadores y análisis de salinidad y concentración, permite evaluar el desempeño de la química y su impacto en la producción. Campomenosi advirtió que una selección inadecuada puede no solo ser ineficiente, sino también dañar la formación.

AVEVA posiciona a América Latina como el cerebro de la innovación industrial y acelera la digitalización energética

Para AVEVA, la transformación digital industrial tiene un epicentro claro: América Latina. La región se ha convertido en un espacio estratégico donde la empresa británica de software industrial crece a doble dígito desde hace más de una década.

Durante el AVEVA Day Argentina, el ejecutivo destacó el rol que el país cumple dentro de ese crecimiento. “América Latina es un mercado prioritario. Venimos creciendo en doble dígito hace 12 años seguidos. Este año no es la excepción”, afirmó Claudio Muller, Regional Sales Director LATAM de AVEVA, en diálogo con eolomedia.

El ejecutivo también remarcó que la compañía está ampliando su equipo de ventas, preventas y partners en toda la región.

El encuentro reunió a empresas de energía, minería, alimentos y manufactura, que pudieron conocer las tendencias tecnológicas más recientes en materia de análisis de datos, automatización e inteligencia artificial. AVEVA, que desde 2021 forma parte del grupo Schneider Electric, apuesta a profundizar la digitalización en sectores clave de la economía argentina.

AVEVA apuesta por Vaca Muerta, el litio y la infraestructura

Consultado sobre las prioridades de inversión en el país, Muller fue concreto: Vaca Muerta ocupa un lugar central en la estrategia. La compañía trabaja junto a operadoras y nuevos actores que están ampliando su presencia en el yacimiento neuquino. “Estamos acompañando las inversiones en Vaca Muerta con nuevas empresas que están creciendo allí”, explicó.

Entre esas compañías mencionó a YPF, Pan American Energy, Tecpetrol y una serie de compañías que están reforzando sus proyectos de gas. Además, AVEVA observa con atención la expansión de la minería del litio, un sector que enfrenta desafíos de competitividad pero que sigue atrayendo capitales globales.

El tercer foco está en la infraestructura energética, un ámbito donde la compañía detecta grandes oportunidades vinculadas a la expansión de gasoductos, redes eléctricas y conexiones portuarias. “Hay una necesidad de nuevas obras para sacar el gas de Vaca Muerta y mejorar la salida hacia Chile, Paraguay y Bolivia”, señaló Muller. En ese contexto, la digitalización de los procesos y la eficiencia operativa se vuelven ejes fundamentales para garantizar competitividad.

Digitalización industrial y nube: avances con prudencia

Uno de los temas que más interés genera entre las empresas locales es la incorporación de soluciones en la nube y sistemas de inteligencia artificial. Muller reconoció que el sector industrial suele ser más conservador a la hora de adoptar nuevas tecnologías, sobre todo por razones de ciberseguridad y resiliencia operativa.

“El mercado de energía y minería tiende a ser más cauteloso cuando hablamos de cloud”, indicó. Sin embargo, aclaró que muchas firmas argentinas ya están utilizando aplicaciones avanzadas de análisis y machine learning en entornos cloud. “Techint, por ejemplo, presentó una solución que está completamente en la nube”, mencionó el directivo.

AVEVA impulsa la adopción de su plataforma AVEVA Connect, que permite integrar información, ejecutar análisis en tiempo real y desarrollar aplicaciones colaborativas dentro de un entorno seguro. Se trata de un ecosistema que crece de manera similar a una “App Store industrial”, en el que distintos proveedores pueden ofrecer servicios y valor agregado sobre datos compartidos.

La combinación entre procesamiento local y servicios cloud es, según Muller, la fórmula adecuada para avanzar sin comprometer la continuidad operativa. “Mismo cuando operamos en cloud, debemos mantener un respaldo local. Las interrupciones globales demuestran la necesidad de sistemas híbridos”, sostuvo.

La presencia de AVEVA en Argentina se apoya en un modelo de canales y socios estratégicos. Su distribuidor local es Leverix, mientras que a nivel global la compañía mantiene alianzas con consultoras de gran escala como Accenture y Deloitte. A través de esa red también opera un amplio grupo de integradores que implementan soluciones específicas para clientes locales.

Otro punto central en la agenda de la compañía es la formación de talento digital. Muller reconoció que la brecha entre habilidades y demanda tecnológica sigue siendo un reto para el sector industrial, pero también una oportunidad. “Muchas profesiones evolucionan rápidamente. El data mining, por ejemplo, fue reemplazado por tecnologías que automatizan la preparación de datos”, explicó.

Esa automatización, sumada a la expansión del trabajo remoto, abre nuevas posibilidades para profesionales de toda la región. “Las empresas que permiten trabajar de manera remota son más atractivas. Y AVEVA responde a esa tendencia con soluciones colaborativas globales”, remarcó el directivo.

El enfoque colaborativo también se refleja en los desarrollos de inteligencia artificial y analítica avanzada. “El resultado depende de la calidad del dato inicial. Hoy la tecnología local ya puede limpiar y preparar los datos automáticamente, de modo que lo que llega a la nube está listo para ser analizado”, puntualizó Muller.

Flexibilidad y visión a largo plazo en un contexto desafiante

En un entorno económico cambiante, la adaptabilidad es un activo esencial. Muller explicó que AVEVA ajustó su modelo de negocios en Argentina para seguir atendiendo a sus clientes pese a las restricciones cambiarias. “Creamos pagos mensuales y bimensuales en lugar de exigir desembolsos únicos en dólares. Eso nos permitió mantener presencia donde otros se fueron”, dijo.

Esa capacidad de reacción es, según el ejecutivo, una de las razones por las que la compañía mantiene su liderazgo regional. “Latinoamérica es un cerebro de innovación. Las personas tienen una curiosidad natural, menos resistencia a las nuevas tecnologías”, aseguró.

De cara a los próximos años, AVEVA prevé continuar con un crecimiento sostenido de dos dígitos, impulsado por la digitalización energética, la expansión minera y la automatización de industrias como alimentos y bebidas. “Seguimos invirtiendo porque sabemos que el potencial de la región es enorme. Nos adaptamos rápido y acompañamos la dirección que marcan los mercados”, aseveró Muller.

El nuevo petróleo es la información: la apuesta tecnológica de las operadoras

La inteligencia artificial dejó de ser un concepto futurista para convertirse en una herramienta central en el petróleo argentino. Las principales operadoras del país están transformando sus operaciones mediante centros de control en tiempo real, drones, robótica y realidad aumentada. El objetivo es claro: ganar eficiencia, reducir riesgos y anticipar problemas antes de que ocurran.

Desde Vaca Muerta hasta Cerro Dragón, la innovación tecnológica está cambiando la manera en que se produce petróleo y gas. YPF, Pan American Energy y Tecpetrol encabezan este proceso con modelos distintos, pero con una misma dirección estratégica: usar datos e inteligencia artificial como motor de productividad.

Centros de inteligencia en tiempo real: el caso YPF

En diciembre de 2024, YPF inauguró en Buenos Aires su primer centro de operaciones de inteligencia en tiempo real para perforación y terminación de pozos. La iniciativa fue liderada por Horacio Marín, presidente y CEO de la compañía, como parte de la estrategia para fijar nuevos estándares de eficiencia en Vaca Muerta.

El YPF Real Time Intelligence Center (RTIC) opera las 24 horas los siete días de la semana y permite controlar en simultáneo 20 equipos de torre y 8 sets de fractura. La sala procesa más de 100 variables en tiempo real y analiza más de 80 indicadores clave de desempeño. Esta infraestructura, potenciada por conectividad satelital de alta velocidad, permite que cada pozo sea monitoreado segundo a segundo.

En agosto de 2025, la compañía dio un paso más al inaugurar un RTIC en Neuquén, con capacidad para supervisar más de 2.000 pozos. Allí trabajan 130 personas en células operativas que monitorean perforación, mantenimiento, logística y transporte. El centro también controla la actividad de más de 290 camiones y 350 operarios en campo.

Los drones juegan un rol central. Ocho vuelos diarios permiten inspeccionar instalaciones, detectar anomalías y reportar eventos en tiempo real. “Queremos ser la empresa de no convencional más eficiente del mundo”, señaló Germán Piccin, gerente de Tecnología de YPF, durante la presentación del nuevo espacio.

Operaciones remotas y eficiencia: la estrategia de PAE

Mientras YPF consolida su sistema de inteligencia centralizada, Pan American Energy apuesta a la transformación digital en Cerro Dragón, el mayor yacimiento convencional del país. El Centro de Operación Remota (COR) de la compañía permite supervisar todo el campo desde una única sala, abandonando esquemas de supervisión dispersos y costosos.

Antes, las decisiones operativas se tomaban en forma descentralizada, con recorridos de hasta 20 kilómetros para tareas rutinarias. Hoy, un operador remoto puede abrir o cerrar válvulas desde la sala de control, y la información que antes demoraba dos días llega en tiempo real.

“Este tipo de estrategia nos permite ganar un pozo por día”, explicó Sebastián Federico, gerente del COR. Con la digitalización, PAE redujo a la mitad los recorridos en campo, que llegaban a dos millones de kilómetros mensuales, y apunta a seguir bajando esa cifra. La eficiencia no solo se mide en costos: también se traduce en mayor producción y seguridad.

El despliegue de drones y cámaras inteligentes llevó la supervisión a otro nivel. Actualmente, 10 drones realizan patrullajes diarios, detectan irregularidades y emiten automáticamente órdenes de trabajo. PAE planea aumentar esa flota a 40 unidades. Además, las cámaras térmicas permiten identificar fugas o fallas invisibles al ojo humano, lo que acelera las respuestas y minimiza riesgos.

La conectividad también es parte del ecosistema tecnológico. La instalación de antenas satelitales Starlink en camionetas y el sistema Drixit permiten monitorear en tiempo real la ubicación y condición de los trabajadores. “La idea no es controlar a la gente, sino darle herramientas para que pueda trabajar en el campo”, remarcó Federico.

Realidad aumentada, IA y drones: la visión de Tecpetrol

En el caso de Tecpetrol, la innovación tecnológica se organiza en tres frentes estratégicos: inteligencia artificial, ex reality (realidad extendida) y robótica con drones.

En diálogo con el canal del IAPG durante la AOG 2025, Alan Calvosa, IT Digital Innovation Manager de la compañía, el objetivo es imaginar “al operario del 2030”, equipado con herramientas que mejoren su seguridad y desempeño.

La empresa utiliza realidad virtual para capacitar a operarios en situaciones críticas antes de que pisen el campo. Se simulan cortes de energía, procesos de arranque de planta y procedimientos de contingencia. El hardware es importado, pero el desarrollo de software y la integración tecnológica se realizan con consultores locales.

En paralelo, Tecpetrol busca incorporar drones autónomos en Fortín de Piedra, su yacimiento estrella. La empresa ya opera un dron de este tipo en México y planea replicar esa tecnología en Argentina. Estos dispositivos permiten hacer vuelos programados, obtener imágenes térmicas y medir emisiones de metano sin necesidad de presencia humana en zonas de difícil acceso.

Fortín de Piedra representa el 16% de la producción de gas del país, por lo que cada mejora operativa tiene un impacto significativo. El despliegue de IA y robótica permitirá anticipar fallas, optimizar rutinas y aumentar la disponibilidad de los equipos en uno de los activos más importantes del sector energético nacional.

La expansión de la inteligencia artificial y la digitalización no es un fenómeno aislado. Es una estrategia transversal que cruza a las principales operadoras del país. Cada compañía adapta la tecnología a su perfil operativo, pero todas comparten un mismo lenguaje: datos, conectividad y eficiencia.

Los RTIC de YPF, el COR de PAE y los programas de innovación de Tecpetrol muestran que la industria hidrocarburífera argentina está atravesando un cambio estructural. El petróleo ya no se produce únicamente con equipos y válvulas: también se produce con información procesada en tiempo real.

Los operarios de campo se están transformando en operadores digitales, los recorridos manuales en vuelos de drones y las decisiones diferidas en respuestas instantáneas. La frontera entre el pozo y la pantalla es cada vez más delgada, y el futuro operativo se está definiendo hoy, en cada sala de control.

Se inauguró el moderno sistema de salud integrado del Sindicato Petrolero

Ante más de 12 mil trabajadores petroleros, el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa presentó el Centro de Monitoreo de Emergencia (CME) y ocho Unidades de Terapia Intensiva Móvil (UTIM), un sistema pensado para los afiliados, sus familias y la comunidad en general.

La presentación contó con la participación del CEO de YPF, Horacio Marín, y de los principales representantes de las empresas de la industria. También estuvieron presentes funcionarios de las provincias de Neuquén, Río Negro y La Pampa.

En un marco festivo, el secretario general del gremio, Marcelo Rucci, destacó la tarea de los trabajadores y el rol central de las familias. “Lo más importante son ustedes”, afirmó, y agregó: “Se puede tener cualquier inconveniente, se puede recuperar un fierro, se puede recuperar una herramienta, pero lo que no se recupera es la vida o la salud de los compañeros”.

Un sistema de salud para la comunidad

Rucci aclaró que el sistema no solo estará a disposición de los afiliados, sino también “del pueblo de Neuquén, del pueblo de Río Negro, de cualquier ciudadano”. Y remarcó: “Otros gremios también podrán usarlo en caso de que lo necesiten”.

El dirigente valoró el acompañamiento de las empresas del sector: “Vinieron prácticamente todas las operadoras. Hemos traccionado juntos algunos temas y en otros debemos seguir trabajando. Pero lo importante es dar una muestra de responsabilidad social, y creo que este ejemplo va a contagiar”. Y reiteró que lo más valioso de Vaca Muerta “es la gente, la tracción a sangre de esa sangre negra”.

El secretario adjunto, Ernesto Inal, recordó las enseñanzas de Guillermo Pereyra: “Nunca alejarse de la gente”. En un contexto en el que gran parte de la dirigencia está cuestionada, subrayó que el sindicato “elige estar cerca de los trabajadores y rendir cuentas día a día. Ese fue y será nuestro primer deber”. Entre aplausos y bombos, Inal definió la jornada como “un día histórico” para la familia petrolera y aseguró: “Queda demostrado que los recursos de los trabajadores vuelven a los trabajadores”.

Una incorporación al servicio de la comunidad

Tecnología de punta, conectividad permanente y equipamiento de alta complejidad forman parte del sistema de salud que el sindicato ha puesto al servicio de salvar vidas con la máxima eficiencia y seguridad. La inversión en innovación y la puesta en marcha del CME son un compromiso social de la organización, orientado a garantizar la mejor atención sin importar la distancia y priorizando siempre el cuidado de la vida.

“Estamos presentando un logro enorme: una herramienta para los compañeros, sus familias y la comunidad, que refuerza los servicios de salud de nuestra organización”, afirmó Guillermo Leiton, presidente de MEOPP. Subrayó el trabajo de técnicos, médicos, emergentólogos, terapistas y trabajadores que hicieron posible este avance, y remarcó que la inversión realizada “no se mide en números, sino en lo más importante: la vida de los trabajadores y de la comunidad”.

Leiton recordó además a Guillermo Pereyra, “un hombre que entendió siempre la necesidad de los trabajadores y sus familias, levantando la bandera de la justicia social, el compromiso y la lealtad”, valores que hoy continúan Marcelo Rucci y la comisión directiva.

Tecnología e innovación

El Centro de Monitoreo de Emergencia (CME), que funcionará en el edificio de la Mutual Meopp, sobre calle Santa Cruz de neuquen capital, utiliza tecnología de última generación y un sistema de derivaciones en tiempo real para asegurar asistencia rápida y segura, incluso en condiciones complejas. Está equipado con tres pantallas para la visualización simultánea del paciente, la ambulancia y el recorrido; conexión directa al monitor multiparamétrico del paciente; y una sala de reuniones diseñada para el manejo de casos críticos, que permite la integración de profesionales a distancia.

Las UTIM, modelo Mercedes Benz 517 con módulo H5, son ocho ambulancias de alta complejidad para soporte vital. Incorporan desfibriladores bifásicos y DEA, ventiladores pulmonares portátiles y fijos, camilla Galáctica II y un sistema eléctrico UTIM reforzado.

Entre ellas, se destaca una ambulancia exclusiva para traslados neonatales, diseñada para recién nacidos críticos. Está equipada con una incubadora David TI-3000 de doble pared, con humidificación y saturometría Masimo SPO2.

Este proyecto, que operará en toda la  cuenca neuquina, ofrece una respuesta integral en rutas extensas y de difícil acceso, optimiza el traslado de pacientes adultos y neonatales en estado crítico y fortalece el sistema de salud regional, integrándose al esquema sanitario de las provincias para trabajar en conjunto.

Vaca Muerta acelera con fracking digital e inteligencia artificial

Vaca Muerta se posiciona como una de las principales plays del mundo. Su crecimiento no solo depende de la magnitud de sus recursos, sino también de la capacidad para aplicar tecnología en las operaciones de fracking.

En esta transformación, las empresas de servicios energéticos cumplen un papel decisivo al incorporar digitalización, inteligencia artificial y sistemas de monitoreo.

SLB, antes conocida como Schlumberger, encabeza el desarrollo de soluciones que combinan datos masivos, simulaciones avanzadas y algoritmos predictivos. Con estas herramientas, logra optimizar cada etapa de la fractura hidráulica, ajustando en tiempo real presiones, volúmenes de arena y fluidos.

El resultado es un fracking más eficiente, con menores riesgos operativos y reducción de costos, un factor clave para la competitividad internacional de la cuenca neuquina.

La capacidad de procesar información instantánea marca un cambio profundo en la operación. Los pozos se diseñan con mayor precisión y las fracturas alcanzan mejores resultados, consolidando a Vaca Muerta como un polo atractivo para inversiones en un mercado global cada vez más exigente.

Empresas que apuestan a la digitalización

Halliburton también impulsa un fracking digital en la cuenca. Su estrategia combina sensores avanzados, software de modelado y sistemas de predicción que permiten entender mejor el comportamiento de los reservorios.

La información recopilada durante cada operación se procesa con algoritmos que anticipan fallas y sugieren medidas correctivas antes de que ocurran interrupciones.

Este enfoque mejora la seguridad, agiliza la ejecución y aumenta la productividad. Además, permite a las operadoras planificar fracturas más eficientes y con mayor continuidad, factores que repercuten en la reducción de costos y en la consolidación de Vaca Muerta como motor energético de Argentina.

Calfrac Well Services, por su parte, incorpora equipos de alta potencia que logran fracturas más rápidas y potentes. La compañía complementa su capacidad técnica con sistemas de control digital y sensores que generan información en detalle sobre el desempeño de cada etapa. Estos datos se convierten en un insumo clave para la mejora continua de procesos.

Vaca Muerta y la eficiencia

La apuesta de Calfrac no se limita a la eficiencia técnica. También promueve prácticas que reducen emisiones, optimizan el consumo energético y aprovechan de forma más efectiva los recursos locales. Su enfoque coloca a la empresa como un socio estratégico para un desarrollo sostenido y responsable de la cuenca neuquina.

Tenaris, en tanto, aporta innovación desde la industria del acero. Sus tubos de alta resistencia están diseñados para soportar las exigencias del fracking no convencional. La compañía además avanza en procesos digitalizados y soluciones integradas que permiten conectar la producción industrial con las necesidades específicas de las operadoras en Vaca Muerta.

La combinación de innovación en materiales y abastecimiento ágil desde sus centros industriales en Argentina contribuye directamente a la productividad. La empresa refuerza la competitividad de la cadena de valor al ofrecer productos adaptados a las condiciones locales y con tiempos de entrega más cortos.

Vaca Muerta rompe récords en etapas de fractura de la mano de YPF.

Un fracking potenciado por datos y equipos

El despliegue tecnológico en Vaca Muerta no es un esfuerzo aislado de cada empresa. Se trata de un ecosistema integrado en el que operadoras, pymes y proveedores locales trabajan en conjunto para adaptar soluciones globales a la realidad de la cuenca.

Cada innovación amplía la capacidad de producción, genera empleo calificado y promueve un crecimiento con base tecnológica.

Los efectos ya se reflejan en los resultados productivos. En los últimos años, Vaca Muerta registró récords de extracción de petróleo y gas. La digitalización y la inteligencia artificial aplicadas al fracking permitieron aumentar la productividad por pozo, al mismo tiempo que los costos operativos se mantienen en descenso.

La transición hacia un fracking digital implica también un cambio cultural en la manera de operar. El monitoreo remoto, la automatización de procesos y la toma de decisiones basada en datos consolidan un modelo más ágil, previsible y eficiente para el desarrollo de hidrocarburos no convencionales.

La proyección es clara: la innovación seguirá marcando el rumbo. Empresas como SLB, Halliburton, Calfrac y Tenaris continúan ampliando sus soluciones, con nuevos equipos, algoritmos más sofisticados y procesos industriales diseñados para potenciar la producción.

El fracking digital y la inteligencia artificial ya forman parte del presente de Vaca Muerta. La combinación de conocimiento global, adaptación local y nuevas tecnologías transforma a la cuenca en un centro de referencia energética.

Su evolución continuará de la mano de quienes integran esta cadena, impulsando a Argentina hacia una mayor competitividad en el mercado mundial de hidrocarburos.

Entró en marcha la primera mina híbrida de toda la Puna Argentina

En un verdadero hito para la minería argentina, Lindero operada por Mansfield Minera S.A., subsidiaria de Fortuna Mining Corp., se convierte en la primera mina híbrida operativa en la Puna salteña. Esto es posible gracias a una planta de energía solar fotovoltaica de última generación, desarrollada y operada por la empresa argentina SECCO.

El proyecto consistió en anexar a la central térmica existente, un sistema fotovoltaico y un banco de baterías de ion-litio cuyo almacenamiento permite optimizar la generación de energía limpia. De este modo, la mina funcionará durante el día únicamente con energía solar, reduciendo el consumo anual de combustible en aproximadamente un 40% y representando un avance crucial en la transición energética del sector.

Tecnología de vanguardia en un entorno extremo

Situada a 420 Km de la ciudad de Salta y emplazada en el centro del Salar de Arizaro a 3.800 metros de altitud, esta innovadora planta cuenta ahora con una potencia adicional de 6 MWp, generada por 10.908 paneles solares bifaciales.

Asimismo, incorpora un sofisticado sistema BESS (Battery Energy Storage System) de almacenamiento de energía, compuesto por 30 PCS (Power Convertion System) y 2 subestaciones transformadoras que brindan un total de 12 MWh de almacenamiento, permitiendo estabilizar picos de consumo.

Gracias a esta tecnología, la mina no solo se abastecerá de energía limpia durante el día, sino que también almacenará los excedentes en las baterías con el fin de generar una reserva para utilizarla cuando la demanda del proceso lo requiera. De este modo, se optimiza el aprovechamiento de la energía renovable, brindando autonomía y confiabilidad al sistema.

Para la implementación de este proyecto minero en altura, SECCO desarrolló e implementó un Power Plant Controller (PPC) de diseño propio, capaz de coordinar y gestionar de forma inteligente el funcionamiento de una central híbrida en condiciones extremas, ya que fue diseñado para resistir las condiciones territoriales y climáticas más exigentes.

Este sistema de control, desarrollado íntegramente por ingeniería nacional, permite optimizar el uso de fuentes renovables, priorizando su despacho y reduciendo significativamente la dependencia de combustibles fósiles. El diseño fue realizado a medida para la operación de Mansfield, atendiendo a los requerimientos específicos del yacimiento ubicado en un entorno aislado y de difícil acceso.

La mina Lindero es un caso único en Argentina.

Una alianza estratégica con mirada sostenible

Gracias a este desarrollo, firmado entre Mansfield y SECCO en 2024 y ahora ya puesto en marcha, el yacimiento aurífero aprovecha de manera eficiente su recurso natural: la significativa radiación solar al que está expuesto, propio del lugar donde se encuentra ubicado.

“Esto es un avance importantísimo para todos, algo muy deseado y un camino que seguramente comenzarán a recorrer muchas empresas mineras más. Operar con energía proveniente de fuentes renovables, que además deviene en la reducción de los costos de producción y la disminución de las emisiones de CO2 en el medio ambiente, se volverá una ecuación ineludible para la planificación de las actividades del sector. Nos enorgullece ser los primeros en haber dado este gran paso”, señaló Agustín Frezze Director de Legales y Asuntos Institucionales de Mansfield Minera.

Integrar energía renovable en un sistema minero que antes dependía por completo de una central térmica diésel, es un avance decisivo hacia la descarbonización de sus operaciones.

Esta medida no solo genera un impacto ambiental positivo al reducir drásticamente su huella de carbono, sino que también optimiza la logística general, ya que disminuye la necesidad de transportar combustibles fósiles en una de las regiones geográficas más desafiantes del país.

“Estamos muy contentos de haber desarrollado esta iniciativa que significa un avance en la transición hacia la eficiencia energética y que, paralelamente, optimiza también los resultados de nuestros clientes. En este caso, junto a Mansfield, hemos generado una verdadera alianza estratégica desde la que buscamos constantemente encontrar soluciones que hagan foco en el triple impacto: social, económico y medio ambiental. Y lo mismo hacemos con todos nuestros clientes, siempre buscando soluciones a medida para cada necesidad” – expresó Georgina Balán, Directora de Planeamiento Estratégico de SECCO.

Cabe destacar que INDUSTRIAS JUAN F. SECCO S.A., la compañía argentina encargada del diseño, desarrollo, puesta en marcha y operación de este proyecto, es líder en soluciones energéticas con más de 85 años de trayectoria.

La mina del futuro

Mediante proyectos a medida para cada cliente de la Argentina y la región, la empresa gestiona actualmente más de 1.500 MW de generación instalada y 225.000 HP en compresión de gas, distribuidos en más de 220 plantas y centrales.

Con esta iniciativa consolida, una vez más, su posición como socio fundamental en el desarrollo de soluciones energéticas sustentables para diversos sectores, en este caso puntualmente para la minería.

Por su parte, MANSFIELD MINERA S.A., sociedad argentina (subsidiaria de la canadiense FORTUNA MINING CORP.), que se dedica a la exploración y desarrollo de proyectos mineros en la Provincia de Salta hace más de 25 años, reafirma su compromiso de crecimiento sostenido y, con este proyecto, refuerza su posición a la vanguardia de la eficiencia energética en una de las industrias más estratégicas para el futuro del país, contribuyendo al desarrollo sustentable de las comunidades y áreas cercanas a la operación de Mina Lindero, fomentando la protección y cuidado del medio ambiente.