Rio Tinto proyecta la producción de 50.000 toneladas anuales de litio grado batería

El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, recibió a las autoridades globales de la minera Rio Tinto, encabezadas por el CEO de Aluminium & Lithium, Jérôme Pécresse y de la que también participaron ⁠Mathieu Perreault, General Manager Finance, Lithium e Ignacio Costa, Gerente General de Argentina, Lithium. Por la provincia estuvieron el ministro de Producción Ignacio Lupión y el secretario de Minería, Gustavo Carrizo.

Durante la reunión, se analizaron los avances y próximos pasos del proyecto Rincón Lithium, que tras el anuncio de inversión de 2.500 millones de dólares y enmarcado en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), se encamina a ser la primera operación de litio a escala comercial de la firma en la provincia.

El mandatario señaló que en el eje minero, Salta se ha consolidado como la plaza más atractiva de la región. En litio, es la provincia con mayor número de minas habilitadas, liderando el camino hacia la transición energética. Ratificó que la licencia social constituye un eje irrenunciable, así como la sustentabilidad.

En esta línea, los directivos de Rio Tinto ratificaron ante el Gobernador su compromiso de avanzar y profundizar la colaboración con las comunidades locales, bases construidas desde el inicio del proyecto en 2022.

Se puntualizó que Rincón prevé alcanzar una capacidad de producción anual de 50.000 toneladas de carbonato de litio grado batería mediante la operación de dos trenes de producción, iniciando en 2028 con el primero de 25.000 toneladas.

En paralelo, ya se encuentra en funcionamiento la planta piloto Rincón 3000 y avanzan obras complementarias, entre ellas la ampliación de la capacidad del campamento y la infraestructura asociada al proyecto.

El desarrollo de Rincón fortalece el posicionamiento de Salta como jurisdicción confiable para inversiones productivas de gran escala, integrando innovación tecnológica, planificación de largo plazo y generación de valor en origen en el marco de una agenda energética global en transformación.

Newmont invertirá U$S 800 millones en Cerro Negro

Newmont anunció una inversión estratégica para reanudar y ampliar Cerro Negro Expansión 1 (CNE1) en la mina Cerro Negro, una iniciativa clave que extenderá la vida útil de la operación más allá del año 2035 y reforzará el desarrollo productivo y económico de Santa Cruz.

Esta iniciativa representa una inversión total de aproximadamente 800 millones de dólares durante los próximos seis años, activando más de 30 obras en superficie y en interior de mina, generando un importante efecto multiplicador sobre la economía local.

“Hoy es un día muy importante para Santa Cruz. En un contexto económico complejo para la Argentina, estamos anunciando una inversión de 800 millones de dólares que nos permite extender la vida útil de Cerro Negro y llevar previsibilidad a nuestras comunidades. Esto es trabajo para los santacruceños, es producción y es futuro. Y además recibimos la confirmación de que ya se está trabajando en un nuevo proyecto, que próximamente también será anunciado. Ese es el camino que queremos para la provincia”, destacó el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal.

El mandatario provincial remarcó además que “esta inversión es una señal concreta de confianza en Santa Cruz y en el trabajo que venimos haciendo para generar condiciones de previsibilidad. Cada proyecto que avanza significa más empleo para nuestra gente, más oportunidades para nuestras empresas y desarrollo real para nuestras localidades. Queremos una provincia que produzca, que agregue valor y que planifique a largo plazo”.

Nuevos puestos de trabajo

CNE1 es esencial para sostener el perfil de producción de Cerro Negro y se espera que permita incrementar los niveles de producción anual a partir de 2028. Sin esta inversión, la producción y el empleo disminuirían en los próximos años. Con CNE1, la operación preserva los puestos de trabajo existentes y crea 270 nuevas posiciones durante la fase de ejecución, con un fuerte foco en maximizar el empleo local y la participación de empresas contratistas.

“Cerro Negro es un activo con un potencial geológico extraordinario, y nuestro compromiso es llevarlo a su máxima expresión con responsabilidad y visión a largo plazo. El reinicio de CNE1 marca una nueva etapa de expansión que nos permite extender la vida útil de la mina y sostener una operación más sólida. Lo haremos como siempre: poniendo la seguridad en el centro, con disciplina operativa, eficiencia y foco en el cumplimiento de nuestros compromisos de producción”, señaló Tito Cacho, gerente general de Newmont Cerro Negro.

Newmont refuerza su compromiso de largo plazo con Santa Cruz y Argentina, subrayando su dedicación para ampliar el empleo local y potenciar el rol de las empresas radicadas en la provincia a lo largo de toda la cadena de valor de las obras.

Newmont invertirá USD 800 millones en Santa Cruz con respaldo del gobernador Claudio Vidal para extender la vida útil de la mina más allá de 2035.

El compromiso de Newmont

“CNE1 es una inversión en infraestructura minera y también en las personas, en el desarrollo gradual de capacidades y talento local para ampliar las oportunidades y acompañar el futuro de las comunidades de Santa Cruz”, señaló María Eugenia Sampalione, directora país de Newmont, quién agregó: “Llevar adelante esta iniciativa de manera responsable requiere condiciones estables y predecibles, un diálogo constructivo y un compromiso compartido para desarrollar capacidades locales a lo largo del tiempo”.

Tanto Newmont como el Gobierno de Santa Cruz enfatizan la importancia de mantener la colaboración entre las autoridades públicas, el sector privado, los sindicatos y las instituciones educativas para asegurar que esta inversión se traduzca en crecimiento sostenible, desarrollo laboral y prosperidad de largo plazo para la provincia.

CNE1 se ejecutará bajo los permisos ambientales vigentes y de acuerdo con los estándares globales de Newmont, garantizando operaciones responsables y cuidado del ambiente, al tiempo que acompaña el desarrollo productivo de largo plazo de Santa Cruz.

Uso del agua y glaciares: la minería pide reglas claras

La Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) reafirmó su compromiso con la protección de los glaciares y del ambiente periglacial con función hídrica relevante, y planteó la necesidad de llevar certezas técnicas a la discusión en torno a la Ley de Glaciares. El objetivo, señalaron, es despejar temores genuinos y evitar interpretaciones que no mejoran la protección ambiental.

Desde la entidad remarcaron que la minería moderna en Argentina se desarrolla bajo criterios de sustentabilidad, con controles técnicos exigentes y un uso eficiente de los recursos naturales. En ese marco, subrayaron el impacto positivo del sector en términos de empleo y desarrollo productivo en distintas regiones del país.

Actualmente, la actividad minera genera más de 100.000 puestos de trabajo directos e indirectos. Según proyecciones del sector, esa cifra podría duplicarse en los próximos años si se consolidan nuevos proyectos, siempre bajo estándares ambientales rigurosos y marcos normativos claros.

El uso del agua en la minería

Uno de los puntos que más interés genera en el debate público es el uso del agua. Desde CAEM explicaron que la minería representa una fracción mínima del consumo hídrico total. En las regiones donde hay actividad minera, aproximadamente el 93% del agua se destina a la agricultura, mientras que la industria utiliza el 7% restante.

Dentro de ese porcentaje industrial, la minería ocupa apenas el 1%. Esta proporción, señalaron, suele ser desconocida o malinterpretada en el debate público, lo que alimenta preocupaciones que no siempre se corresponden con los datos reales del uso del recurso.

En los yacimientos metalíferos, el agua cumple múltiples funciones operativas, desde la perforación segura hasta la separación de minerales. Sin embargo, a diferencia de lo que suele suponerse, la mayor parte del agua utilizada no se pierde.

Recirculación y eficiencia hídrica

Entre el 70% y el 90% del agua empleada en los procesos mineros se mantiene dentro de circuitos cerrados, donde se recircula de manera continua. Esto permite reducir significativamente la necesidad de nuevas captaciones y minimizar el impacto sobre las fuentes naturales.

Desde la cámara destacaron que esta eficiencia no es solo el resultado de tecnología, sino también de planificación, ingeniería y monitoreo permanente. La minería moderna, aseguraron, puede operar en zonas cordilleranas sin afectar reservas hídricas estratégicas.

Experiencias internacionales en países con larga tradición minera, como Canadá o Suecia, muestran que es posible combinar desarrollo productivo con resguardo ambiental, aplicando estándares técnicos avanzados y controles estrictos.

Los Azules uno de los proyectos de cobre más grande del mundo.

Controles ambientales y marco regulatorio

Además de la eficiencia operativa, la actividad minera en Argentina está sujeta a un marco regulatorio riguroso. Para operar, cada proyecto debe presentar un Informe de Impacto Ambiental, regulado por la Ley 24.585, que evalúa de forma integral su interacción con el entorno, incluido el recurso hídrico.

Estos estudios se actualizan cada dos años y son evaluados y auditados por autoridades provinciales. En muchos casos, participan organismos técnicos, universidades y comunidades locales a través de esquemas de monitoreo ambiental participativo.

A estos controles oficiales se suman auditorías permanentes y la adopción de estándares internacionales de sostenibilidad, como HMS/TSM, ICMM, ISO o IRMA. Estas certificaciones agregan capas adicionales de control y contribuyen a mejorar la eficiencia en el uso del agua.

La necesidad de aclaraciones técnicas

En el contexto del debate sobre la Ley de Glaciares, desde CAEM plantearon la importancia de incorporar aclaraciones técnicas más precisas, especialmente en lo referido a las zonas periglaciares. El objetivo es evitar que crioformas sin función hídrica relevante sean consideradas áreas estratégicas.

Según la entidad, estas interpretaciones generan restricciones innecesarias que no fortalecen la protección ambiental y, al mismo tiempo, limitan el desarrollo productivo y la generación de empleo. “Proteger el ambiente requiere leyes claras”, sostuvieron.

Gualcamayo ingresa al RIGI con un megaproyecto aurífero de U$S 665 millones

El Gobierno nacional aprobó la incorporación del proyecto minero Gualcamayo al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), con una inversión comprometida de USD 665 millones. La confirmación llegó a través del ministro de Economía, Luis Caputo, y convierte a esta iniciativa en el segundo emprendimiento minero de San Juan en ingresar al régimen, luego de Los Azules.

La empresa Minas Argentinas S.A., controlada por Aisa Group, informó que el Comité Evaluador del Gobierno emitió un dictamen técnico favorable para el Proyecto Carbonatos Profundos (DCP). Este aval constituye el paso previo a la resolución definitiva y sienta las bases para transformar a Gualcamayo en un complejo productivo con proyección mínima de 30 años.

Desde la compañía destacaron que la aprobación del RIGI refuerza su estrategia de largo plazo para reactivar la minería en San Juan y aportar al desarrollo económico nacional, mediante la generación de empleo, incorporación de tecnología y previsibilidad para inversiones de gran escala.

El plan aprobado contempla desembolsos por más de USD 660 millones, incluyendo USD 50 millones destinados exclusivamente a exploración geológica. El núcleo del proyecto es el desarrollo del yacimiento Carbonatos Profundos, que cuenta actualmente con más de 3,5 millones de onzas de oro en recursos certificados bajo los estándares internacionales NI 43-101 y JORC. De ese total, 2,45 millones de onzas ya están clasificadas como reservas.

El proyecto Gualcamayo

Según el último reporte técnico de abril de 2025, el distrito minero Gualcamayo concentra más de 5 millones de onzas de oro en recursos, con 3,2 millones de onzas en la categoría de reservas probadas y probables. La empresa se encuentra finalizando una actualización de estos datos y proyecta un incremento del 20% respecto del informe anterior.

En paralelo, Minas Argentinas avanza con un programa de exploración distrital tanto de corto como de largo plazo. Hasta el momento, apenas el 4% de la superficie del proyecto fue explorada en profundidad, lo que abre un amplio margen para ampliar la base de recursos y extender la vida útil del yacimiento.

Los estudios de prefactibilidad se encuentran en una etapa avanzada y la compañía confirmó que en el corto plazo comenzará con las ingenierías y la factibilidad técnica. La etapa de construcción, prevista para fines de 2027, demandará entre 1.000 y 1.500 trabajadores, mientras que en la fase operativa, estimada para fines de 2029, se consolidarán alrededor de 600 empleos directos permanentes.

El visto bueno de Nación

El desarrollo incluye una mina subterránea de última generación, una nueva planta de procesamiento y la instalación de una planta de oxidación a presión (POX), una tecnología clave para el tratamiento de minerales complejos. Esta planta será una de las primeras de su tipo en Sudamérica y posicionará a San Juan entre los polos mineros más avanzados de la región.

Además, el proyecto incorpora un parque solar fotovoltaico de 50 MW que permitirá abastecer gran parte de la demanda energética de la operación y reducir de forma significativa la huella de carbono.

La aprobación del RIGI representa un punto de inflexión para Gualcamayo, que hace apenas dos años atravesaba un proceso de cierre. El anuncio fue celebrado por el ministro Luis “Toto” Caputo, quien destacó públicamente la incorporación del proyecto sanjuanino al régimen de incentivos a través de sus redes sociales.

Los Azules será un proyecto de cobre regenerativa y de bajo carbono

El estudio de factibilidad presentado por McEwen Copper Inc. confirmó que el Proyecto Los Azules, ubicado en San Juan, es técnica y económicamente viable. El emprendimiento cuprífero proyecta producir cátodos de cobre de alta pureza, con una vida útil de 21 años y un diseño sustentable que reduce en más de un 70% la huella ambiental frente a operaciones tradicionales.

Según la compañía, el proyecto ingresó al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), cuenta con permisos ambientales aprobados y busca convertirse en la primera mina de cobre regenerativa de la Argentina.

El presidente y principal accionista de la empresa, Rob McEwen, destacó que Los Azules será “un activo de larga vida útil que jugará un rol clave en la transición global hacia la energía limpia”. Agregó que el cobre es fundamental para la electrificación y que la compañía está preparada para producir de manera responsable y eficiente.

Por su parte, Michael Meding, vicepresidente y gerente general del proyecto, subrayó que se trata de “una hoja de ruta clara y ejecutable”, respaldada por experiencia operativa en el país y alianzas estratégicas para financiar infraestructura crítica.

El estudio de factibilidad independiente, realizado bajo el estándar NI 43-101, concluye que la iniciativa presenta un VAN (8%) de USD 2.940 millones después de impuestos, una TIR del 19,8% y un plazo de repago de 3,9 años. La inversión inicial estimada es de USD 3.170 millones.

Los Azules es uno de los proyectos de cobre más importantes del mundo.

Alta producción y bajos costos operativos

Los Azules proyecta una producción promedio de 204.800 toneladas anuales de cátodos de cobre en sus primeros cinco años de operación y 148.200 toneladas anuales durante toda su vida útil. El costo en efectivo C1 será de USD 1,71 por libra, con un costo total sostenido (AISC) de USD 2,11 por libra.

El yacimiento alberga 10.200 millones de libras de cobre en reservas probadas y probables, además de importantes recursos medidos, indicados e inferidos que podrían extender la operación más allá de los 30 años con tecnologías complementarias.

La operación se basará en lixiviación en pilas y un proceso SX/EW que permite obtener cobre Grado A (99,99%) directamente en el sitio, sin necesidad de fundición. Este enfoque elimina la generación de relaves y reduce costos logísticos y ambientales.

Energía renovable y menor huella de carbono

Uno de los pilares del proyecto es su perfil ambiental. La iniciativa contempla el uso de energía 100% renovable —eólica, hidráulica y solar— y una reducción del 72% en las emisiones de carbono respecto de operaciones convencionales. La meta es alcanzar la neutralidad de carbono para 2038.

Además, el consumo de agua se reducirá en un 74% en comparación con una planta concentradora tradicional. El diseño no requiere diques de relaves y posiciona a Los Azules entre las minas con menor intensidad de carbono a nivel mundial, con 1.082 kg CO₂-e/t Cu frente al promedio de 4.026 kg CO₂-e/t Cu de la industria.

La empresa energética YPF Luz financiará la construcción de la línea de transmisión eléctrica, mientras que fabricantes de equipos como Komatsu y Sandvik presentaron propuestas preliminares de financiamiento.

Apoyo estratégico y financiamiento internacional

El proyecto cuenta con el respaldo de socios estratégicos como Stellantis y Nuton —una iniciativa tecnológica de Rio Tinto—, además de un acuerdo de colaboración con International Finance Corporation (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial. Este acuerdo busca alinear el proyecto con los estándares ESG de la IFC y facilitar un potencial financiamiento futuro.

La estructura accionaria actual incluye a McEwen Inc. (46,4%), Stellantis (18,3%), Nuton (17,2%), Rob McEwen (12,7%) y otros accionistas minoritarios. En total, las propuestas preliminares podrían respaldar más de USD 1.100 millones en financiamiento para equipamiento e infraestructura.

A nivel regulatorio, el proyecto obtuvo la Declaración de Impacto Ambiental en diciembre de 2024 y su adhesión al RIGI en septiembre de 2025, asegurando estabilidad legal y tributaria por tres décadas.

Oportunidades de expansión y tecnología

El plan base considera la explotación de sulfuros secundarios mediante lixiviación convencional, pero la compañía analiza incorporar la tecnología Nuton® para procesar sulfuros primarios y extender la vida útil de la mina. Esta tecnología podría elevar las recuperaciones a más del 76% y permitir una operación de bajo impacto ambiental sin relaves adicionales.

Los Azules también planea explorar cuatro objetivos cercanos al yacimiento principal —Tango, Pórfido Norte, Franca y Mercedes—, lo que podría aumentar los recursos y la capacidad productiva.

El cronograma contempla iniciar la construcción en 2026, comenzar las operaciones SX/EW en 2029 y obtener el primer cátodo en 2030. El informe técnico NI 43-101 será presentado en un plazo de 45 días.

El proyecto fue diseñado para diferenciarse de las minas de cobre convencionales. Además de operar con energía renovable y bajo consumo de agua, busca generar impactos positivos en el ecosistema andino, la biodiversidad local y las comunidades vecinas.

Según la compañía, Los Azules se ubicaría en el puesto 26 a nivel mundial en producción anual de cobre una vez en marcha, y en el décimo lugar en recursos minerales totales entre depósitos sin desarrollar. Su perfil ESG lo convertiría en un modelo para la industria cuprífera global.

Entró en marcha la primera mina híbrida de toda la Puna Argentina

En un verdadero hito para la minería argentina, Lindero operada por Mansfield Minera S.A., subsidiaria de Fortuna Mining Corp., se convierte en la primera mina híbrida operativa en la Puna salteña. Esto es posible gracias a una planta de energía solar fotovoltaica de última generación, desarrollada y operada por la empresa argentina SECCO.

El proyecto consistió en anexar a la central térmica existente, un sistema fotovoltaico y un banco de baterías de ion-litio cuyo almacenamiento permite optimizar la generación de energía limpia. De este modo, la mina funcionará durante el día únicamente con energía solar, reduciendo el consumo anual de combustible en aproximadamente un 40% y representando un avance crucial en la transición energética del sector.

Tecnología de vanguardia en un entorno extremo

Situada a 420 Km de la ciudad de Salta y emplazada en el centro del Salar de Arizaro a 3.800 metros de altitud, esta innovadora planta cuenta ahora con una potencia adicional de 6 MWp, generada por 10.908 paneles solares bifaciales.

Asimismo, incorpora un sofisticado sistema BESS (Battery Energy Storage System) de almacenamiento de energía, compuesto por 30 PCS (Power Convertion System) y 2 subestaciones transformadoras que brindan un total de 12 MWh de almacenamiento, permitiendo estabilizar picos de consumo.

Gracias a esta tecnología, la mina no solo se abastecerá de energía limpia durante el día, sino que también almacenará los excedentes en las baterías con el fin de generar una reserva para utilizarla cuando la demanda del proceso lo requiera. De este modo, se optimiza el aprovechamiento de la energía renovable, brindando autonomía y confiabilidad al sistema.

Para la implementación de este proyecto minero en altura, SECCO desarrolló e implementó un Power Plant Controller (PPC) de diseño propio, capaz de coordinar y gestionar de forma inteligente el funcionamiento de una central híbrida en condiciones extremas, ya que fue diseñado para resistir las condiciones territoriales y climáticas más exigentes.

Este sistema de control, desarrollado íntegramente por ingeniería nacional, permite optimizar el uso de fuentes renovables, priorizando su despacho y reduciendo significativamente la dependencia de combustibles fósiles. El diseño fue realizado a medida para la operación de Mansfield, atendiendo a los requerimientos específicos del yacimiento ubicado en un entorno aislado y de difícil acceso.

La mina Lindero es un caso único en Argentina.

Una alianza estratégica con mirada sostenible

Gracias a este desarrollo, firmado entre Mansfield y SECCO en 2024 y ahora ya puesto en marcha, el yacimiento aurífero aprovecha de manera eficiente su recurso natural: la significativa radiación solar al que está expuesto, propio del lugar donde se encuentra ubicado.

“Esto es un avance importantísimo para todos, algo muy deseado y un camino que seguramente comenzarán a recorrer muchas empresas mineras más. Operar con energía proveniente de fuentes renovables, que además deviene en la reducción de los costos de producción y la disminución de las emisiones de CO2 en el medio ambiente, se volverá una ecuación ineludible para la planificación de las actividades del sector. Nos enorgullece ser los primeros en haber dado este gran paso”, señaló Agustín Frezze Director de Legales y Asuntos Institucionales de Mansfield Minera.

Integrar energía renovable en un sistema minero que antes dependía por completo de una central térmica diésel, es un avance decisivo hacia la descarbonización de sus operaciones.

Esta medida no solo genera un impacto ambiental positivo al reducir drásticamente su huella de carbono, sino que también optimiza la logística general, ya que disminuye la necesidad de transportar combustibles fósiles en una de las regiones geográficas más desafiantes del país.

“Estamos muy contentos de haber desarrollado esta iniciativa que significa un avance en la transición hacia la eficiencia energética y que, paralelamente, optimiza también los resultados de nuestros clientes. En este caso, junto a Mansfield, hemos generado una verdadera alianza estratégica desde la que buscamos constantemente encontrar soluciones que hagan foco en el triple impacto: social, económico y medio ambiental. Y lo mismo hacemos con todos nuestros clientes, siempre buscando soluciones a medida para cada necesidad” – expresó Georgina Balán, Directora de Planeamiento Estratégico de SECCO.

Cabe destacar que INDUSTRIAS JUAN F. SECCO S.A., la compañía argentina encargada del diseño, desarrollo, puesta en marcha y operación de este proyecto, es líder en soluciones energéticas con más de 85 años de trayectoria.

La mina del futuro

Mediante proyectos a medida para cada cliente de la Argentina y la región, la empresa gestiona actualmente más de 1.500 MW de generación instalada y 225.000 HP en compresión de gas, distribuidos en más de 220 plantas y centrales.

Con esta iniciativa consolida, una vez más, su posición como socio fundamental en el desarrollo de soluciones energéticas sustentables para diversos sectores, en este caso puntualmente para la minería.

Por su parte, MANSFIELD MINERA S.A., sociedad argentina (subsidiaria de la canadiense FORTUNA MINING CORP.), que se dedica a la exploración y desarrollo de proyectos mineros en la Provincia de Salta hace más de 25 años, reafirma su compromiso de crecimiento sostenido y, con este proyecto, refuerza su posición a la vanguardia de la eficiencia energética en una de las industrias más estratégicas para el futuro del país, contribuyendo al desarrollo sustentable de las comunidades y áreas cercanas a la operación de Mina Lindero, fomentando la protección y cuidado del medio ambiente.