Vaca Muerta logró el mayor superávit de la balanza comercial de la historia

La balanza energética argentina volvió a marcar un hito en el primer semestre de 2026. El país alcanzó un superávit energético estimado en US$ 6.987 millones, el más alto registrado para una primera mitad de año, impulsado por el crecimiento de la producción de Vaca Muerta, el aumento de las exportaciones y una fuerte caída de las importaciones. Así lo señaló un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

El dato no solo refleja un cambio de tendencia respecto de años anteriores. También confirma el peso que ganó el sector de los hidrocarburos dentro del comercio exterior argentino. Según la entidad, el saldo comercial de la energía creció 87% frente al mismo período de 2025 y alcanzó un registro sin antecedentes para un primer semestre.

La explicación aparece, principalmente, en la expansión de la producción de petróleo y gas. La BCR proyecta que durante 2026 Argentina incrementará un 16% la extracción de petróleo y romperá el récord histórico alcanzado en 1998. En ese escenario, Vaca Muerta ya aporta más del 68% del petróleo y el 67% del gas producido en el país.

Vaca Muerta consolidó su rol como motor de las exportaciones y llevó al país a un superávit comercial histórico

Exportaciones en máximos e importaciones en mínimos

El crecimiento de la producción energética tuvo un impacto directo sobre las ventas externas. Las exportaciones de combustibles y energía habrían pasado de US$ 5.345 millones a más de US$ 8.118 millones durante el primer semestre, lo que representa un incremento cercano al 52%. Además, el sector ya explica más del 15% de las exportaciones argentinas, la mayor participación registrada en dos décadas.

Mientras las exportaciones avanzaron, las importaciones de combustibles siguieron el camino inverso. La Bolsa de Comercio de Rosario proyectó una baja del 29% en dólares respecto del mismo período del año pasado. De concretarse esa estimación, las compras externas del sector caerían al nivel más bajo desde 2007, mientras que su participación dentro de las importaciones totales sería la menor desde 1999.

El informe también analiza el contexto internacional. Durante el semestre, los precios del petróleo estuvieron atravesados por la escalada del conflicto en Medio Oriente, con episodios de tensión vinculados al Estrecho de Ormuz. Sin embargo, la entidad sostiene que el desempeño exportador argentino respondió mucho más al crecimiento de la producción que al efecto de los precios internacionales.

YPF se consolida en Vaca Muerta.

Vaca Muerta explica casi todo el crecimiento

Los números respaldan esa afirmación. De acuerdo con el estudio, el 79% del aumento de las exportaciones energéticas registrado hasta mayo se explicó por mayores cantidades exportadas, mientras que solo el 21% respondió al incremento de los precios internacionales, según datos de comercio exterior del INDEC citados por la BCR.

Para la entidad rosarina, el desempeño de la cuenca neuquina seguirá siendo determinante durante el resto del año. Si las tendencias actuales se mantienen, las exportaciones de energía podrían superar los US$ 14.400 millones al cierre de 2026 y la balanza energética alcanzaría un nuevo récord histórico, con un saldo superior a los US$ 12.000 millones.

El próximo salto dependerá del VMOS

El informe también pone el foco en la infraestructura que acompañará el crecimiento productivo. La Bolsa de Comercio de Rosario destacó que la puesta en marcha del oleoducto VMOS entre Allen y Punta Colorada permitirá ampliar la capacidad de evacuación del crudo de Vaca Muerta. El proyecto prevé incorporar hacia fines de este año unos 190.000 barriles diarios adicionales y avanzar luego hasta una capacidad cercana a 390.000 barriles por día a mediados de 2027. En ese escenario, la entidad proyecta que las exportaciones de energía podrían superar los US$ 18.500 millones durante el próximo año.

El litio impulsaría un récord histórico en las exportaciones mineras

El sector minero argentino podría registrar en 2025 su mayor volumen de exportaciones medidas en valores nominales. Así lo anticiparon la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que proyectan un crecimiento del 14% interanual impulsado principalmente por el litio, el oro y la plata.

La estimación surge del último Informe Productivo de la Minería Argentina elaborado por CAEM, que analiza las perspectivas de producción de las principales compañías del sector. De cumplirse el escenario proyectado, el país alcanzaría una producción superior a 1,1 millones de onzas de oro, más de 19,6 millones de onzas de plata y cerca de 130.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) en 2025.

Según el estudio, el 81% de las exportaciones mineras se concentra actualmente en el oro y la plata. Sin embargo, se advierte que muchos de los principales yacimientos llevan décadas en operación y enfrentan una merma sostenida en sus niveles de producción desde 2020. Esta baja de volúmenes se ha compensado hasta ahora con un incremento en los precios internacionales, aunque las entidades alertan que cualquier retroceso en las cotizaciones podría poner en riesgo la continuidad de ciertas operaciones.

El informe considera un escenario moderado, con un cumplimiento del 85% de los volúmenes estimados y estabilidad en los precios de referencia: US$ 3.300 por onza de oro, US$ 32 por onza de plata y US$ 8.500 por tonelada de litio LCE. Estos valores se alinean con proyecciones del Banco Mundial y el CME Group, y son monitoreados también por la Secretaría de Minería de la Nación.

El DLE comienza a ganar terreno en el litio.

El litio, un motor exportador

Además de augurar un nuevo récord en términos nominales, CAEM y la BCR destacaron que 2025 marcaría el quinto año consecutivo de crecimiento de las exportaciones mineras. En particular, subrayaron el “récord productivo del litio argentino”, con una proyección de crecimiento del 75% interanual, en línea con las ampliaciones de capacidad que se están concretando en distintos proyectos.

Durante el primer semestre de 2025, el crecimiento interanual ya supera el 30%, lo que refuerza las expectativas para el cierre del año. El dinamismo del sector se apoya no solo en los minerales tradicionales, sino también en las crecientes inversiones en exploración y construcción de proyectos de cobre, con los que Argentina busca sumar un nuevo complejo exportador en el mediano plazo.

Desde las entidades remarcaron que el escenario previsto combina oportunidades de expansión con desafíos estructurales. Entre ellos se mencionan los altos costos operativos, la necesidad de mejorar la infraestructura logística y energética, y la incertidumbre regulatoria. Aun así, destacan que la minería tiene potencial para consolidarse como un motor estratégico del comercio exterior argentino.

“El 2025 espera consolidarse como un nuevo año de crecimiento exportador en valor”, afirmaron desde CAEM y la BCR, aunque advirtieron que mantener la competitividad requerirá estabilidad macroeconómica, reglas claras y acceso fluido a insumos y divisas.