El sector minero argentino podría registrar en 2025 su mayor volumen de exportaciones medidas en valores nominales. Así lo anticiparon la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que proyectan un crecimiento del 14% interanual impulsado principalmente por el litio, el oro y la plata.
La estimación surge del último Informe Productivo de la Minería Argentina elaborado por CAEM, que analiza las perspectivas de producción de las principales compañías del sector. De cumplirse el escenario proyectado, el país alcanzaría una producción superior a 1,1 millones de onzas de oro, más de 19,6 millones de onzas de plata y cerca de 130.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) en 2025.
Según el estudio, el 81% de las exportaciones mineras se concentra actualmente en el oro y la plata. Sin embargo, se advierte que muchos de los principales yacimientos llevan décadas en operación y enfrentan una merma sostenida en sus niveles de producción desde 2020. Esta baja de volúmenes se ha compensado hasta ahora con un incremento en los precios internacionales, aunque las entidades alertan que cualquier retroceso en las cotizaciones podría poner en riesgo la continuidad de ciertas operaciones.
El informe considera un escenario moderado, con un cumplimiento del 85% de los volúmenes estimados y estabilidad en los precios de referencia: US$ 3.300 por onza de oro, US$ 32 por onza de plata y US$ 8.500 por tonelada de litio LCE. Estos valores se alinean con proyecciones del Banco Mundial y el CME Group, y son monitoreados también por la Secretaría de Minería de la Nación.

El litio, un motor exportador
Además de augurar un nuevo récord en términos nominales, CAEM y la BCR destacaron que 2025 marcaría el quinto año consecutivo de crecimiento de las exportaciones mineras. En particular, subrayaron el “récord productivo del litio argentino”, con una proyección de crecimiento del 75% interanual, en línea con las ampliaciones de capacidad que se están concretando en distintos proyectos.
Durante el primer semestre de 2025, el crecimiento interanual ya supera el 30%, lo que refuerza las expectativas para el cierre del año. El dinamismo del sector se apoya no solo en los minerales tradicionales, sino también en las crecientes inversiones en exploración y construcción de proyectos de cobre, con los que Argentina busca sumar un nuevo complejo exportador en el mediano plazo.
Desde las entidades remarcaron que el escenario previsto combina oportunidades de expansión con desafíos estructurales. Entre ellos se mencionan los altos costos operativos, la necesidad de mejorar la infraestructura logística y energética, y la incertidumbre regulatoria. Aun así, destacan que la minería tiene potencial para consolidarse como un motor estratégico del comercio exterior argentino.
“El 2025 espera consolidarse como un nuevo año de crecimiento exportador en valor”, afirmaron desde CAEM y la BCR, aunque advirtieron que mantener la competitividad requerirá estabilidad macroeconómica, reglas claras y acceso fluido a insumos y divisas.