Carlos Ormachea: “El desarrollo de Vaca Muerta es claramente un proyecto de exportación”

En el plenario de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, donde se debate el “súper RIGI”, el presidente de la CEPH, Carlos Ormachea, repasó el impacto del RIGI en el desarrollo de los proyectos de petróleo y gas en Argentina, y explicó por qué el Régimen permitió acelerar las inversiones en Vaca Muerta.

La Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos representa a las compañías que llevan adelante las inversiones más importantes para aumentar la producción de crudo y gas. En este sentido, Ormachea explicó que se trata de un negocio particular, con proyectos de capitales intensivos, donde la mayor parte del desembolso se ejecuta antes de facturar el primer barril.

“La naturaleza del negocio de upstream se caracteriza porque son proyectos de magnitud, muy capital intensivos, porque la mayor parte de la inversión se ejecuta antes de empezar a facturar”, ponderó el titular de la cámara.

El foco puesto en Vaca Muerta

Asimismo, Ormachea manifestó que Vaca Muerta concentra lo más relevante del desarrollo, aunque remarcó la necesidad de sostener también los yacimientos convencionales en distintas provincias. El país ya está abastecido en su demanda interna de energía, por lo que el crecimiento adicional apunta directamente a los mercados externos.

Ese desarrollo adicional debe competir con condiciones similares a las de otros países productores. Por eso, el titular de la CEPH destacó el rol de la Ley Base, tanto en su capítulo RIGI como en la reforma de la Ley de Hidrocarburos, para equiparar la competitividad del país frente al resto del mundo.

Entre los cambios centrales mencionó la baja en el impuesto a las ganancias, la eliminación de retenciones a las exportaciones a partir del tercer año de producción y la devolución más ágil del crédito fiscal de IVA, que antes representaba un costo financiero extra del 21% para estos proyectos.

“Este mecanismo que permite recuperar el IVA facilita el financiamiento de los proyectos y mejora las condiciones competitivas”, explicó Ormachea.

Vista Energy prevé un cierre de año aumentando su producción.

Beneficios para igualar la cancha

El presidente de la CEPH remarcó que estas medidas suelen leerse como beneficios excepcionales, aunque en rigor buscan equiparar al país con sus competidores internacionales y explicó que durante años el país operó con una anomalía regulatoria que encareció artificialmente estos proyectos frente al resto del mundo.

“Estas medidas son un beneficio extraordinario porque todavía no se pueden dar a todos los jugadores de la economía, pero en el fondo ponen a quien invierte en condiciones semejantes a las de cualquier competidor en el mundo”, sostuvo el dirigente.

En este sentido, remarcó que la industria ya respondió con inversiones concretas desde antes de estos ajustes normativos, aunque el nuevo marco aceleró el ritmo de ejecución de los proyectos. Según el ejecutivo, el sector cuenta hoy con 17 proyectos presentados al RIGI por 145.380 millones de dólares, de los cuales seis ya fueron aprobados por 30.860 millones.

“No estoy hablando de una oportunidad ni de algo que puede llegar a ocurrir. Estoy hablando de algo que ya está ocurriendo desde hace más de tres años”, enfatizó Ormachea.

La proyección a 2035

La cámara elaboró una proyección propia sobre la evolución esperada de la producción de hidrocarburos hasta 2035. El objetivo es alcanzar 1.700.000 barriles diarios de petróleo y 300 millones de metros cúbicos diarios de gas, muy por encima de los niveles actuales.

Como referencia, Ormachea recordó que el último mes el país produjo 918.000 barriles diarios y 160 millones de metros cúbicos de gas, cuando hace apenas tres años esos números eran de 520.000 y 120 millones respectivamente. El crecimiento del gas estuvo más limitado por infraestructura y mercado.

En materia de exportaciones, la proyección de la CEPH ubica los envíos en 30.000 millones de dólares para 2030 y 40.000 millones para 2035, con un saldo comercial positivo de 28.000 y 38.000 millones de dólares respectivamente en cada uno de esos años.

Las inversiones directas en el desarrollo de campos e infraestructura rondarían los 20.000 millones de dólares anuales hasta 2030, según explicó el dirigente, con una desaceleración posterior una vez completada la etapa de construcción de instalaciones.

El encuentro técnico de MEOPP ART Mutual fue declarado de interés provincial y municipal en Neuquén. Reunirá a organismos públicos, especialistas y actores del sector productivo. Petroleros logró un nuevo acuerdo.

El impacto en el empleo

El sector también proyecta un fuerte impacto en materia de empleo directo e indirecto. Según la cámara, los puestos de trabajo directos se multiplicarán por dos, mientras que en la cadena de proveedores el crecimiento llegará a 2,5 veces y hasta 6,5 veces en los eslabones siguientes de la cadena productiva. “Estamos hablando de un número material de empleos, de más de medio millón de posiciones que se van a generar de acá al 2030”, detalló Ormachea.

El titular de la CEPH también consideró que el RIGI permitió avanzar con inversiones que de otro modo no hubiesen ocurrido, y que además adelantó en el tiempo proyectos que estaban previstos para más adelante, con impacto directo en la actividad económica del país.

Vaca Muerta generaría una balanza externa superavitaria de U$S 6.000 millones

En el Precoloquio de IDEA realizado en Rosario, el presidente de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), Carlos Ormachea, expuso la proyección y los desafíos que enfrenta la industria energética argentina. Según indicó, el sector exporta por 10.000 millones de dólares anuales y en 2024 cerrará con un superávit externo de 6.000 millones, impulsado por la producción de Vaca Muerta.

Durante el panel “La Argentina productiva: visión de los líderes”, Ormachea resaltó que la formación neuquina es un proyecto con vocación exportadora y celebró los cambios recientes en la política económica. Destacó que la actual administración permitió que los precios domésticos se fijen en base al mercado y se flexibilicen las exportaciones, condiciones que consideró clave para atraer inversiones y consolidar el crecimiento.

Energía abundante, precios de mercado y obras estratégicas

El titular de la CEPH remarcó que Argentina cuenta con una ventaja diferencial: energía abundante y barata. “Tenemos los recursos, el know-how y una cadena de valor establecida que demostró capacidad y voluntad de crecer”, sostuvo.

Ormachea repasó que en los últimos años se concretaron proyectos de infraestructura que impulsaron la actividad y que hay obras más ambiciosas en ejecución, con capacidad de ampliar aún más la producción y las ventas externas. Según estimó, si las condiciones de mercado se mantienen, en 2030 las exportaciones podrían trepar a 30.000 millones de dólares.

También valoró la sanción de la Ley Bases y el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), que a su entender favorecen el desarrollo y fortalecen el vínculo con los mercados internacionales. “Lo más importante es que se estableció la reconexión financiera con el mundo”, subrayó.

Reducir el costo del capital, una meta clave

Ormachea puso especial énfasis en la necesidad de bajar el costo del financiamiento para ganar competitividad internacional. “Cuando exportamos, competimos con el mundo, principalmente con Estados Unidos, y hoy tenemos una desventaja por el costo de capital”, advirtió.

En esa línea, consideró que el crecimiento de la industria dependerá de que la cadena de valor local pueda expandirse, incorporar tecnología y acceder a crédito más barato. Planteó que las operadoras tienen un rol importante para ayudar a sus proveedores, mediante alianzas estratégicas que les den previsibilidad en la demanda y les permitan obtener financiamiento.

Asimismo, señaló que el sector debe afrontar otros retos, como la incorporación de personal capacitado y la mejora de la infraestructura en las zonas de producción, factores que también impactan en la eficiencia operativa.

El presidente de la CEPH insistió en que el desarrollo de Vaca Muerta debe pensarse con un horizonte exportador. “No tiene sentido planificar la producción de hidrocarburos solo para el consumo interno a 80 años”, afirmó.