Alemania, Japón y Corea quieren comprar GNL argentino

Uno de los pilares del proyecto 4×4 de YPF es convertir la exportación de gas natural licuado (GNL) en una realidad. Es por eso que la compañía da pasos concretos para que el país sea un polo de referencia y se anime a competir contra Estados Unidos.

Las expectativas que ha despertado el Argentina LNG ha generado que surjan los primeros interesados en el volumen que quedará libre una vez cerrados los contratos principales. Así lo confirmó el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, países como Alemania, Japón y Corea del Sur ya manifestaron interés en adquirir ese remanente estratégico.

Durante el evento “Encuentro de Energía y Producción” celebrado en Bariloche, Marín explicó que si bien gran parte de la producción de los proyectos Argentina LNG 2 y 3 estará asegurada mediante contratos de largo plazo con compañías internacionales (off-takers), habrá un segmento más reducido del volumen total que podrá comercializarse de forma abierta en el mercado internacional.

Qué significa el “volumen libre”

Los contratos tipo take or pay —que garantizan la compra de gas aun si no se consume— permiten una planificación financiera sólida. Pero no todo el GNL estará comprometido por esa vía. Un porcentaje menor quedará fuera de esos acuerdos estructurados. Es allí donde entran en juego los compradores spot o con contratos flexibles.

“Nos queda un volumen pequeño para vender y tenemos un buque de ventas y una red global”, explicó el pope de la empresa de mayoría estatal.

“Tenemos Alemania, tenemos Japón, tenemos Corea. La verdad, muchos países que compran GNL. No vemos que eso vaya a ser un cuello de botella”, agregó.

Este volumen “libre” será clave para captar precios más altos en momentos de demanda pico, lo que puede aportar rentabilidad adicional al proyecto y flexibilidad para YPF.

Horacio Marín brindó detalles de las negociaciones que lleva a cabo YPF con seis países.

La demanda del GNL argentino

La guerra en Ucrania disparó el interés de Europa para no depender de Rusia, mientras que Asia se proyecta como el gran centro de consumo del mundo.

Alemania está en plena transición energética tras cortar sus vínculos con el gas ruso, y busca acuerdos seguros con nuevos productores. Japón y Corea del Sur, por su parte, son dos de los mayores importadores de GNL del mundo.

El gas argentino buscará aprovechar esta coyuntura para posicionarse como un nuevo jugador relevante, sobre todo considerando que su proyecto cuenta con barcos provistos por Golar, infraestructura en marcha y un esquema de financiamiento respaldado por garantías de exportación.

Contratos firmes y márgenes flexibles

El esquema diseñado por YPF prevé que los proyectos Argentina LNG 2 y 3 estén respaldados por acuerdos con grandes compañías energéticas globales. En el caso de Argentina LNG 3, por ejemplo, ENI será uno de los compradores principales, y se espera que una parte del gas vaya a Europa.

Los contratos firmes permitirán avanzar con obras e inversiones sin depender completamente del mercado spot, pero al dejar un pequeño porcentaje abierto a la comercialización libre, YPF se garantiza agilidad operativa y posibilidades de aprovechar oportunidades comerciales.

“El proyecto no será complicado por la calidad de los off-takers”, explicó Marín. “Y con la calidad de las compañías que estamos negociando, creemos que lo vamos a lograr sin mayores obstáculos”, ponderó el CEO y presidente de YPF.

YPF quiere que India sea su primer comprador de GNL

“En YPF podés hacer cosas extraordinarias o comer tostados. Yo vine a hacer cosas extraordinarias”. Esa fue la sentencia de Horacio Marín sobre la impronta que pretende implantarle a la empresa de mayoría estatal. Una muestra de esa misión es que la compañía negocia con seis países para venderle gas natural licuado (GNL).

En el marco del 110° aniversario de Shell Argentina, el CEO y presidente de YPF brindó detalles de su viaje a India. “Nosotros elegimos a India como primer país para vender GNL porque las proyecciones marcan que será uno de los motores del mundo”, afirmó.

El objetivo de YPF

En la gira, la comitiva de YPF se reunió con 7 CEOs de compañías del país asiático y con las autoridades del Ministerio de Petróleo y Gas Natural. “Le vendí 10 millones de toneladas (de GNL). (El ministro) Me hizo muchas preguntas sobre el proyecto y al final instruyó a que empecemos negociaciones en el corto plazo”, subrayó.

Marín también sostuvo que mantuvo dos reuniones en Alemania lo que le permitieron establecer un futuro viaje de negocios en el corto plazo teniendo en cuenta la crisis energética que se vio sometida Europa a partir de la guerra entre Rusia y Ucrania.

“Argentina tiene que llegar con el GNL antes del 2031. No podemos tardar más que eso. En Alemania nos dijeron que habían tachado a Argentina porque se hablaba de 2035. Pero nuestra visión de 2031 nos volvió a meter en el mapa. Nos llamaron de Italia, Hungría y Corea. Estamos tratando de llegar a Japón y estamos negociando con dos empresas grandes de GNL. A partir de ahí podemos buscar financiamiento. Yo soy optimista que vamos a cumplir todos los pasos”, aseveró.

Horacio Marín brindó detalles de las negociaciones que lleva a cabo YPF con seis países.

Cambio de visión

El pope de YPF consideró que Argentina mantuvo un punto de inflexión y camina hacia un nuevo horizonte donde Argentina producirá un millón de barriles de petróleo y mantendrá una visión exportadora.

Asimismo, reiteró que sin el Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI) no habría un proyecto de GNL. “Para que puedas financiar un proyecto de estas características necesitabas un proyecto rentable a bajo precio, que exista libre disponibilidad de divisas y, en caso de controversias, se pueda ir a organismos internacionales. Sin RIGI no se podía hacer nada de esto”, aseguró.

Río Negro como sede del GNL

Sobre la elección del Golfo San Matías para desarrollar el proyecto de GNL, Marín subrayó que se tomó la decisión correcta y recordó que cuando asumió en YPF pidió que se revean los análisis de la elección del lugar para instalar la planta. “Yo veía que Río Negro era más barato. Al final de los estudios los números eran más grandes y favorables a Río Negro”, destacó.

“Le mandé a los gobernadores de Río Negro y Buenos Aires siete puntos y le pedí que los contesten antes del 15 de junio. Río Negro adhirió al RIGI y contestó los puntos al mínimo. Buenos Aires no los contestó”, detalló.