Un barril a U$S 60, equipos e infraestructura incrementarán un 20% la actividad en Vaca Muerta

Durante 2026, Vaca Muerta se prepara para transitar un nuevo año de crecimiento, con un aumento proyectado de más del 20% en su nivel de actividad. El impulso llegará principalmente desde el shale oil, acompañado por precios internacionales favorables, nuevas obras de infraestructura y una mayor disponibilidad de equipos.

Luego de varios años de consolidación, el desarrollo no convencional atraviesa una etapa de mayor estabilidad. Las operadoras avanzan con planes más ordenados, campañas continuas y una planificación que apunta a sostener el ritmo de inversión sin los altibajos que marcaron etapas anteriores.

El precio del barril, estabilizado en torno a los 60 dólares, aparece como uno de los principales factores que explican este escenario. Con ese nivel de cotización, los proyectos en Vaca Muerta mantienen su rentabilidad y permiten seguir apostando por nuevos pozos y desarrollos.

En diálogo con eolomedia, Ernesto Díaz, vicepresidente para Latinoamérica de la consultora Rystad Energy, destacó que los datos anticipan un año muy positivo. “Nuestros pronósticos indican que el nivel de actividad va a ser muy bueno, superior al de 2025. Nosotros seguimos dos indicadores principalmente: los pozos nuevos iniciados mes a mes y la cantidad de etapas de fractura. Las dos cosas juntas nos dan una sensibilidad del nivel de actividad, y para el próximo año esperamos ambos indicadores por encima del 20%”, afirmó.

Este crecimiento, explicó, no surge de manera espontánea. Es el resultado de una combinación de experiencia acumulada, mejoras en los procesos y una mayor coordinación entre las distintas áreas de la industria.

Tecpetrol sumó un perforador para Vaca Muerta.

Precios e infraestructura, las claves del crecimiento en 2026

Uno de los pilares del nuevo ciclo es el sostenimiento del precio internacional del crudo. Con valores cercanos a los 60 dólares, las compañías encuentran un marco favorable para sostener sus planes y proyectar inversiones a mediano plazo.

Díaz explicó cómo incide este factor en las decisiones empresarias. “Uno de los grandes motivos del crecimiento es el nivel de precios que se sostiene alrededor de los 60 dólares, que para Vaca Muerta sigue siendo bastante competitivo. Eso permite que los proyectos sigan avanzando y que las empresas mantengan su ritmo de inversión”, señaló.

A este escenario se suma el avance de obras clave para el transporte del petróleo. La ampliación de la capacidad de evacuación se transformó en una condición indispensable para que la producción pueda seguir creciendo sin trabas.

“La infraestructura ya está encaminada y los tiempos vienen según lo planeado. Esa capacidad se tiene que llenar, y eso va a empujar mayor nivel de actividad del lado del petróleo. Por eso vemos un crecimiento cercano al 20%”, sostuvo el especialista.

La disponibilidad de transporte cambia la lógica de trabajo. Las empresas pueden perforar más pozos, reducir interrupciones y planificar campañas más largas, sin depender de cuellos de botella logísticos.

Este escenario también favorece una mayor coordinación entre perforación, fractura y producción. Los procesos son cada vez más integrados, lo que permite ahorrar tiempo y reducir costos operativos.

Además, la experiencia acumulada en los últimos años permitió mejorar la eficiencia general. Hoy se perfora más rápido, se fractura con mayor precisión y se obtiene más producción por pozo que en etapas anteriores.

Nuevos proyectos y más equipos para sostener el ritmo

El crecimiento previsto para 2026 no estará limitado a los yacimientos tradicionales. Varios proyectos que venían desarrollándose de manera gradual comenzarán a acelerar su actividad, aportando nuevos volúmenes al sistema.

“Seguramente haya proyectos grandes que estén acelerando más allá de los tradicionales. Proyectos nuevos como Rincón de Aranda con Pampa, Bajo del Choique con Pluspetrol, y otros desarrollos deberían avanzar a una buena velocidad. Los grandes proyectos también deberían seguir como hasta ahora”, detalló Díaz.

La ventana norte de Vaca Muerta continuará ganando protagonismo. Se trata de una zona con alta productividad, aunque todavía enfrenta desafíos vinculados a la logística y los costos.

“Los bloques son súper productivos, a niveles muy similares a los del hub core de Loma Campana. El principal desafío es la infraestructura y el costo de los pozos por estar lejos de un centro de servicios desarrollado”, explicó el analista.

Otro factor clave será la llegada de nuevos equipos. Durante los últimos meses, varias compañías cerraron acuerdos para incorporar tecnología de última generación, tanto en perforación como en fractura.

“Hoy no vemos que los equipos vayan a ser un gran inconveniente. Están llegando rigs nuevos y también nuevos sets de fractura con tecnología más moderna. Eso permite acompañar el crecimiento sin que se genere un cuello de botella”, afirmó.

EEUU incrementó sus perforadores por tercera vez en un mes

Las empresas de energía de Estados Unidos (EEUU) subieron nuevos equipos de perforación por tercera vez en cuatro semanas. El recuento de la plataforma de petróleo y gas, un indicador temprano de la producción futura, aumentó de 2 a 548 en la semana al 7 de noviembre. Así lo estableció el informe de Baker Hughes.

A pesar del aumento de la plataforma de esta semana, la compañía informó que el recuento total todavía había bajado 37 plataformas, o un 6% por debajo de esta época el año pasado.

Asimismo, Baker Hughes dijo que las plataformas petroleras se mantuvieron estables en 414 esta semana, mientras que las plataformas de gas aumentaron en 3 a 128, su nivel más alto desde agosto de 2023. El número de plataformas diversas también disminuyó de 1 a 6.

En Texas, el estado productor de petróleo y gas más grande de EEUU, el recuento de plataformas cayó de 1 a 234, el más bajo desde septiembre de 2021. En Luisiana, mientras tanto, el conteo de plataformas aumentó en 2 a 43, el más alto desde septiembre de 2024.

El recuento de plataformas de petróleo y gas disminuyó en aproximadamente un 5% en 2024 y un 20% en 2023, ya que los precios más bajos del petróleo y el gas en EEUU llevaron a las empresas de energía a centrarse más en aumentar los rendimientos de los accionistas y pagar la deuda en lugar de aumentar la producción.

Los equipos en EEU

Las compañías independientes de exploración y producción (E&P) rastreadas por la firma de servicios financieros de Estados Unidos TD Cowen dijeron que planeaban reducir los gastos de capital en alrededor del 4% en 2025 desde los niveles vistos en 2024.

Eso se compara con el gasto interanual aproximadamente plano en 2024, aumentos del 27% en 2023, el 40% en 2022 y el 4% en 2021.

Proyecciones

A pesar de que los analistas pronostican que los precios spot del crudo en Estados Unidos disminuirían por tercer año consecutivo en 2025, Estados Unidos. La producción de crudo proyectada por la Administración de Información de Energía (EIA) aumentaría de un récord de 13,2 millones de barriles por día (bpd) en 2024 a alrededor de 13,5 millones de bpd en 2025.

Por el lado del gas, la EIA proyectó un aumento del 56% en los precios spot del gas en 2025, lo que provocaría que los productores impulsaran la actividad de perforación este año después de que una caída de los precios del 14% en 2024 causó que varias empresas de energía redujeran la producción por primera vez desde que la pandemia de COVID-19 redujo la demanda de combustible en 2020.

La producción de gas proyectada por la EIA aumentaría a 107,1 mil millones de pies cúbicos por día (bcfd) en 2025, frente a 103,2 bcfd en 2024 y un récord de 103,6 bcfd en 2023.