El 17 de enero será marcado como el día que le cambió la vida a más de 400 familias de Comodoro Rivadavia. El deslizamiento del Cerro Hermitte generó que se perdieran las viviendas ubicadas en los barrios Sismográfica, El Marquesado y Médanos.
Los informes del SEGEMAR advertían que la zona era inhabitable debido a los movimientos de la ladera del Cerro Hermitte y por la actividad que llevó adelante YPF en los inicios de la industria petrolera. Sin embargo, la construcción de viviendas avanzó en ese sector de Comodoro Rivadavia y hoy sufren las consecuencias del movimiento del suelo.
La problemática sacó a la luz un problema que lleva décadas sin obtener soluciones concretas: la falta de planificación urbana, la ocupación de terrenos geológicamente inestables y el abandono irregular de pozos petroleros.
Los vecinos tuvieron que abandonar sus viviendas y volver por turnos de 15 minutos para tratar de recuperar parte de sus pertenencias debido a la inestabilidad del terreno. En este marco, una persona encontró el pedazo de caño de un viejo pozo petrolero que salió a la superficie. Los habitantes del sector avisaron inmediatamente a las autoridades para que tomarán acciones.
Monitoreo y medidas preventivas
Si bien la zona fue declarada como inhabitable y es complicado acceder a determinados sectores por el movimiento del suelo, las autoridades realizan un monitoreo del terreno afectado con drones. Según pudo saber eolomedia, se trata de establecer un historial de los pozos que fueron cerrados de manera correcta y aquellos que fueron abandonados.
Asimismo, los especialistas señalan que lo que pasó es una pintura de lo que es Comodoro Rivadavia: barrios que crecieron de manera desordenada, instalaciones petroleras abandonadas y viviendas que fueron construidas en cercanías de un AIB.
En la zona, los servicios fueron cortados: Camuzzi es el proveedor de servicio de gas y la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL) de la electricidad y el agua potable.
Un pozo que despertó alertas
El caño del pozo petrolero que ahora está a intemperie expuso otro tema olvidado en la Cuenca del Golfo San Jorge: la falta de gestión en el abandono de pozos y la falta de control por parte de las autoridades para evitar problemas en mediano y largo plazo.
Según fuentes consultadas, hay por lo menos una decena de pozos viejos en la zona afectada y la preocupación está basada en la integridad de esas instalaciones y la posibilidad de emanaciones de gas de los mismo. “El cierre de esos pozos estaba a cargo de YPF”, subrayaron desde la industria poniendo en foco el pasivo ambiental dejado por la empresa de mayoría estatal.
El último registro de pozos que fueron abandonados correctamente fue hace 15 años y se teme que el problema escale a otra dimensión.