Dólar a $1.800: los gremios petroleros ponen en jaque la paritaria firmada

La paritaria petrolera todavía no terminaba de asentarse cuando las declaraciones del vocero presidencial sobre el dólar la pusieron patas para arriba. Adrián Ravier admitió que la divisa podría escalar hasta los 1.800 pesos en los próximos meses, y esa frase bastó para inquietar a toda la industria.

Carlos Gómez, secretario adjunto del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut, no se guardó nada. “Se está generando un problema realmente serio en función de que quien tiene la responsabilidad de comunicar en nombre del gobierno nacional anticipó que para los futuros meses el dólar se dispararía”, disparó.

Para el dirigente, no se trata de un exabrupto menor. Un funcionario que habla en nombre de la Casa Rosada, dijo, no puede tirar ese tipo de definiciones sin que el mercado las lea como una señal. Y esa señal, hoy, tiene nombre y apellido: devaluación.

El dólar despierta temores

En diálogo con La Voz del Sindicato, Gómez fue más allá y puso en duda hasta la intencionalidad del propio vocero. “No sabemos si es a propósito, si es involuntaria, pero que es una declaración del portavoz oficial del Gobierno nacional. ¿Qué quiere decir eso? ¿Están anticipando una devaluación?”, se preguntó, dejando la inquietud picando entre los afiliados.

La paritaria que los sindicatos acaban de cerrar prevé un aumento del 16% para el período abril 2026-marzo 2027, con distintos tramos escalonados. Nada de eso, sin embargo, alcanza para bajar la guardia frente a un escenario cambiario que empieza a moverse.

Por eso, explicó Gómez, la cláusula de revisión que firmaron no es un detalle protocolar. Sirve tanto para destrabar diferencias de interpretación del acta como para reabrir la discusión si, como acaban de insinuar desde el propio Gobierno, aparece una devaluación en el horizonte.

El dirigente repasó la letra chica del acuerdo. Todas las sumas no remunerativas, aclaró, integran la base de cálculo para liquidar vacaciones, aguinaldo y licencia por enfermedad, algo que el gremio defendió punto por punto durante la negociación.

También hay un capítulo impositivo pendiente. Según Gómez, la idea fue blindar el alcance de la paritaria petrolera frente a Ganancias, más allá de que este mes subió el mínimo no imponible. El objetivo, insistió, es que el salario no pierda por otra vía.

“El mercado, no nosotros”

Ahí es donde Gómez marca la diferencia entre lo que dice el sindicato y lo que ya está descontando la city. “Nosotros estamos analizando lo que dice un portavoz del Gobierno nacional en una charla aparentemente improvisada, pero tiene la responsabilidad de representar al Gobierno nacional cada vez que abre la boca”, planteó.

El dirigente fue todavía más filoso al describir el clima financiero. Según su lectura, no son los gremios los que está sobreactuando la preocupación: es el propio mercado el que está criticando la liviandad con la que se manejan estas definiciones desde la vocería oficial, algo que a su entender ya funciona como una habilitación tácita para una devaluación.

Nada de esto, aclaró, se va a esconder debajo de la alfombra. El acta paritaria todavía necesita la homologación del Ministerio de Economía, y ahí los gremios quieren jugar con las cartas sobre la mesa, sin sorpresas de última hora que compliquen los porcentajes ya acordados.

El fantasma de 2019, otra vez presente

Asimismo, Gómez no esquivó la comparación histórica y recordó lo que pasó tras las PASO de 2019 cuando la gestión de Mauricio Macri devaluó el lunes siguiente y congeló el precio de los combustibles, una decisión que terminó golpeando de lleno a las operadoras y a toda la cadena petrolera.

“Si el dólar pasa de 1500 a 1800 es una devaluación de casi el 20%”, calculó el dirigente, dejando en claro que la magnitud no es menor aunque el Gobierno la presente como una simple corrección dentro de la banda cambiaria vigente.

La cláusula que firmaron los gremios prevé la revisión para la segunda quincena de noviembre, salvo que aparezcan situaciones extraordinarias que justifiquen adelantarla. Y, para el dirigente gremial, el combo de declaraciones oficiales más decretos de reforma laboral ya empieza a sumar motivos.

En este sentido, recordó que esos decretos avanzan sobre distintos adicionales que hoy forman parte de la base de cálculo de las indemnizaciones por despido sin justa causa.

Además, Gómez remarcó que la cláusula no mira solamente la inflación contra la evolución del salario del convenio. También contempla la posibilidad de presentar una nota y pedir la reapertura paritaria antes de noviembre si el contexto cambiario lo amerita, tal como quedó redactado en el acta.

Acuerdo bajo presión: la paritaria petrolera en Chubut cerró con una suma $380 mil y un bono extraordinario

El Sindicato de Petroleros Privados de Chubut alcanzó un nuevo acuerdo paritario con las cámaras empresariales, en un contexto marcado por la caída de actividad y la incertidumbre en el sector. El entendimiento contempla sumas no remunerativas, un bono extraordinario y una revisión futura, con el objetivo de sostener el ingreso de los trabajadores durante los próximos meses.

La negociación se desarrolló durante varias semanas, con cuartos intermedios y discusiones intensas entre las partes. Según explicó el gremio, las condiciones económicas y la retracción de inversiones obligaron a priorizar un esquema transitorio, que permita garantizar ingresos sin comprometer la continuidad laboral en una región golpeada por la baja en la actividad hidrocarburífera.

El acuerdo establece el pago de una suma mensual de 380.000 pesos no remunerativos a partir de febrero, que se mantendrá hasta la apertura de la próxima paritaria. Además, se incorporó un bono extraordinario de 500.000 pesos, que será abonado en dos cuotas, durante los meses de abril y julio.

En diálogo con La Petrolera, el secretario general del sindicato, Jorge Ávila, destacó el esfuerzo realizado durante la negociación y explicó los principales puntos del acuerdo. En ese sentido, afirmó: “Es una paritaria dura, compleja, pero logramos un cierre que lleva algo para la gente. Son 380 mil pesos mensuales desde febrero y un bono de 500 mil pesos en dos cuotas, para reforzar el bolsillo de los trabajadores en estos meses difíciles”.

Ávila también remarcó que, durante los primeros meses, los incrementos se percibirán sin los descuentos habituales, lo que permitirá una mejora directa en el salario de bolsillo. Según indicó, esta modalidad busca aliviar el impacto de la inflación y de los gastos estacionales, como el inicio del ciclo lectivo y el aumento del costo de vida.

El dirigente sindical sostuvo que el acuerdo es un anticipo de lo que se discutirá en la próxima paritaria anual, prevista para marzo. Allí, las sumas no remunerativas pasarían a integrarse al salario, bajo los nuevos porcentajes que se negocien con las empresas, en función del escenario económico y productivo.

Vaca Muerta y el tiempo de negociación.

Un acuerdo en medio de la caída de la actividad en Chubut

El contexto en el que se firmó la paritaria estuvo atravesado por una fuerte retracción de la actividad en la Cuenca del Golfo San Jorge. Ávila advirtió que muchas empresas redujeron operaciones y que, en algunos casos, ni siquiera existían interlocutores formales para avanzar en las discusiones, lo que complejizó aún más el proceso.

Desde el gremio señalaron que una de las principales preocupaciones fue evitar que la crisis impactara directamente en los salarios. Por ese motivo, se descartaron propuestas iniciales consideradas insuficientes y se insistió en la necesidad de incluir un bono que funcionara como respaldo económico para los trabajadores durante los meses más difíciles.

El secretario general recordó que las primeras ofertas rondaban los 180.000 pesos mensuales y no contemplaban el pago del bono. Frente a ese escenario, el sindicato endureció su postura y dejó en claro que no estaba dispuesto a resignar ingresos, aun en un contexto de menor actividad y reducción de inversiones.

“Nosotros no vamos a negociar nunca el salario de los trabajadores”, sostuvo Ávila, al explicar que el objetivo central fue recomponer el poder adquisitivo luego de los despidos y suspensiones registrados en distintos sectores. Según indicó, el acuerdo permite mejorar el panorama salarial sin generar mayor presión sobre las empresas.