Jorge Ávila: “Si encontramos shale oil, la Cuenca del Golfo San Jorge pasa al frente otra vez”

La exploración no convencional en Chubut dejó de ser una promesa de escritorio. “Estamos por el buen camino”, subrayó Jorge Ávila, secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado del Chubut. Hay shale gas en la formación D-129. Ahora falta lo más importante: encontrar petróleo.

“Si eso se encuentra, pasamos al frente otra vez”, dijo el dirigente gremial en diálogo con Petroleros TV. La frase pesa en la Cuenca del Golfo San Jorge, un territorio que durante décadas vivió del convencional y que en los últimos años vio caer equipos, puestos de trabajo y expectativas.

A su lado estaba José Dante Llugdar, titular del Sindicato de Petroleros Jerárquicos de la Patagonia Austral, que prefirió poner el anuncio en perspectiva. “Esto no empezó ayer”, remarcó y recordó que Ávila había adelantado el proyecto años atrás y que la gestión siguió con el gobernador de Chubut, Ignacio Torres. “Lleva trabajo, gestión”, insistió, como para desarmar la idea de un hallazgo repentino.

Qué se encontró en la formación D-129

Detrás del entusiasmo hay datos concretos. Pan American Energy (PAE) reconvirtió Cerro Dragón en una concesión de explotación no convencional después de verificar shale gas en la formación D-129. La compañía detectó intervalos de entre 70 y 150 metros de espesor, a menos de 3500 metros de profundidad, con gas húmedo y una sobrepresión favorable para producir.

En la AOG Patagonia 2026, el CEO de PAE, Marcos Bulgheroni, contó que la operadora ya lleva más de 18 meses extrayendo gas no convencional de esa roca y que prepara un tercer pozo horizontal. Su pronóstico fue directo: está convencido de que en el Golfo San Jorge se desarrollará una nueva cuenca no convencional.

En este sentido, Ávila habló justamente de ese paso y ponderó que el gremio trabaja para poner en marcha el equipo de PAE destinado a los pozos profundos que completarán la etapa no convencional. Y aseguró que los resultados ya dieron señales importantes para producir petróleo y gas con destino a la exportación.

El pedido de un perforador más

La otra mitad de la agenda pasa por el convencional. El sindicato confirmó que el perforador de Manantiales Behr empieza a trabajar, pero Ávila quiere más y planea pedirle a PECOM, que sume un segundo equipo en la zona central.

En la charla se recordó que hace un año la cuenca tenía cinco perforadores en funcionamiento y que pronto superaría los diez. Con el precio del barril en niveles cómodos para las operadoras, Ávila admitió que ya se discute sumar equipos en otros yacimientos de Chubut.

Para el dirigente, la reactivación se mide en nombres propios. Habló de trabajadores a los que les faltan uno o dos años para jubilarse y que ahora pueden llegar tranquilos. “Es el mérito de todo sindicalista”, sostuvo. También mencionó a compañeros de otros sectores que perdieron su puesto y que espera ver de vuelta en la industria petrolera.

Ávila defendió los retiros de los últimos tiempos. Dijo que quienes se fueron cobraron y salieron bien arreglados, y que muchos veteranos eligieron dar un paso al costado para que se quedaran los más jóvenes. Sobre las críticas a los trabajadores petroleros del gremio, fue claro: “La entiendo, no la comparto”.

Llugdar aportó una escena que lo resume. Contó que se cruzó con una mujer que trabajaba en relaciones laborales de una empresa de perforación y que le recordó un consejo de Ávila a los operarios: había que prepararse para el futuro. Hoy, dijo, parte de esa gente formada en Chubut trabaja en otras cuencas.

“Los cambios están, nos guste o no”

Sobre el final, Ávila agradeció la preocupación por su salud y aclaró que se trata de un problema que arrastra hace tiempo. Destacó a la conducción, al cuerpo de delegados y a José Bahamonde, a cargo del proceso electoral del gremio petrolero. Espera volver a la actividad normal en pocos días.

Después habló de tecnología y del futuro de la cuenca. “A nosotros no nos podrán gustar los cambios, pero los cambios están y se van a utilizar, nos guste o no nos guste”, aseguró.

PAE instalará 20 plantas de polímeros en Cerro Dragón bajo el primer RIGI Upstream para el convencional

Pan American Energy (PAE) anunció una inversión adicional de más de u$s 1.200 millones en Cerro Dragón, el mayor yacimiento de petróleo convencional ubicado en Chubut. El proyecto apunta a extender la vida productiva del principal yacimiento convencional de la provincia mediante recuperación terciaria.

El anuncio se realizó este jueves en París, durante Argentina Week. El CEO de PAE, Marcos Bulgheroni, presentó el proyecto en la sede de la OCDE. La iniciativa contempla 20 nuevas plantas de inyección de polímeros, unos 100 pozos productores e inyectores adicionales y alrededor de 600 intervenciones.

Según explicó Bulgheroni, Cerro Dragón incorporará tecnología para mejorar el factor de recuperación de petróleo en una cuenca madura. La compañía estima que esta técnica puede aportar hasta cinco puntos adicionales de recobro.

La inyección de polímeros permite mejorar el desplazamiento del petróleo dentro del reservorio. De esta manera, busca incrementar la recuperación de hidrocarburos que permanece luego de las etapas primaria y secundaria.

El ejecutivo señaló que PAE desarrollará el programa junto con SNF, proveedor estratégico y principal productor mundial de polímeros. El objetivo es frenar el declino productivo del Golfo San Jorge.

Más producción y actividad en Cerro Dragón

El proyecto prevé una producción incremental de 46 millones de barriles de petróleo durante su desarrollo. En el pico, aportaría unos 16.600 barriles diarios adicionales. Además, contempla una producción incremental de 30 BCF de gas natural. PAE proyecta exportar 18 millones de barriles y destinar el resto al mercado interno y las refinerías.

La recuperación terciaria (EOR) dejó de ser una incógnita para las compañías.

Desde París, el gobernador Ignacio Torres destacó el alcance del proyecto dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). “Es el primer RIGI Upstream convencional de la Argentina”, afirmó Torres durante la presentación.

El gobernador vinculó la inversión con las medidas adoptadas para mejorar la competitividad de la Cuenca del Golfo San Jorge. Entre ellas, mencionó la eliminación del barril criollo y la reducción de aranceles para polímeros.

También destacó el acuerdo de competitividad firmado entre Nación, Chubut, las empresas y los sindicatos. El entendimiento incluyó compromisos para mejorar la eficiencia operativa y sostener la actividad.

La Provincia, además, avanzó con una reducción de regalías para áreas marginales. Nación eliminó retenciones, mientras las operadoras asumieron compromisos de reinversión en la cuenca.

Torres sostuvo que el nuevo programa permitirá “ralentizar y revertir” el declino de una cuenca madura. También vinculó el proyecto con la generación de empleo y mayores exportaciones para Chubut.

El objetivo de sostener la actividad

El anuncio llega mientras el Golfo San Jorge atraviesa un proceso de declino asociado con la madurez de sus yacimientos. Es así que PAE busca utilizar recuperación terciaria para extender la productividad de Cerro Dragón y mejorar el volumen recuperable.

La Cuenca del Golfo San Jorge firmará este domingo el acuerdo de paz social.

En ese sentido, Bulgheroni señaló que el programa permitirá ganar tiempo para avanzar posteriormente hacia el desarrollo no convencional en el Golfo San Jorge.

El ministro de Economía, Luis Caputo, también destacó el anuncio. Lo vinculó con la estabilidad macroeconómica, las señales de precios y los incentivos previstos por el RIGI. “Si no, estas inversiones no vienen”, afirmó Caputo al referirse a las condiciones necesarias para atraer capital al sector energético.

El proyecto de PAE combina recuperación terciaria, nuevas perforaciones e intervenciones sobre pozos existentes. La apuesta apunta a sostener la producción de Cerro Dragón durante los próximos años.

Cerro Dragón: un acuerdo marcado por metas de eficiencia y seguridad

Bajar costos, ganar eficiencia y cuidar la seguridad en cada maniobra. Sobre esos tres ejes se apoya el acta que firmaron este jueves el Sindicato de Petroleros Privados de Chubut, Pan American Energy (PAE) y las empresas de torre para extender hasta el 31 de diciembre dos equipos de pulling en Cerro Dragón.

Los equipos SAI-234 y Nova 68 empezaron a operar en abril con un contrato de seis meses que vencía el 30 de septiembre. El acta atribuye la prórroga a los buenos resultados de ese período y la condiciona al cumplimiento de lo pactado durante los próximos tres meses. Firmaron Adrián Escobar por la operadora y Jorge Ávila por el gremio.

El centro del acuerdo son los tiempos no productivos, las horas en que un equipo de pulling queda parado por esperas, fallas o demoras de logística mientras la operación sigue costando. Las partes reconocen por escrito que esos costos existen y se comprometen a reducirlos durante los trabajos en el yacimiento.

No aparece como una exigencia de un solo lado. El texto habla de optimizar los costos mediante el trabajo conjunto entre el gremio y las empresas. Para PAE, cada hora muerta encarece el barril. Para el sindicato, un equipo que no cierra en números es un equipo que se va, y con él su gente.

En esa línea, las partes ratifican su compromiso con la viabilidad de la actividad en la cuenca. La extensión se rige por el Marco de Entendimiento para la Sustentabilidad de la Industria Hidrocarburífera, la adenda de los convenios 605/10 y 611/10, el esquema bajo el que gremio y operadoras vienen ajustando condiciones en los yacimientos convencionales.

La Cuenca del Golfo San Jorge frente a una nueva oportunidad. Chubut recibirá nuevas inversiones con Cerro Dragón como punta de lanza.

Eficiencia como condición para seguir

El cuarto punto pide asegurar el desarrollo normal de las tareas del equipo, sin interrupciones evitables y con estándares de calidad y eficiencia. Traducido al lenguaje del campo: menos horas de espera, maniobras bien planificadas y pozos que se reparan y vuelven a producir en el menor tiempo posible.

La tarea está definida: reparación de pozos en Cerro Dragón. El plazo llega hasta el 31 de diciembre, pero el acta aclara que dependerá de la evolución de los trabajos programados y del cumplimiento de las condiciones previstas. Rendimiento y continuidad quedan atados.

El final también está escrito. Completado el programa, la operadora podrá desafectar los equipos y al personal contratado de forma directa o indirecta, sin derecho a reclamo del sindicato, los trabajadores ni las empresas proveedoras. La cláusula no deja demasiado margen para interpretaciones sobre lo que viene después.

Seguridad, la línea que no se negocia

La búsqueda de eficiencia tiene un límite explícito. El acta obliga a mantener las condiciones de seguridad en cada operación, dentro de la ley aplicable y según los estándares propios de PAE. En boca de pozo, eso significa que bajar tiempos no habilita a apurar maniobras ni saltear procedimientos.

El texto fija el fin primordial: proteger la integridad psicofísica de los trabajadores. En un equipo de pulling, donde se manipulan varillas, tubing y cargas pesadas en turnos largos y con el viento patagónico en contra, esa frase tiene un peso concreto para quienes están en la locación.

Las partes se comprometieron a ratificar el acuerdo ante la autoridad de trabajo correspondiente. Mientras tanto, los petroleros de Chubut que trabajan en el SAI-234 y el Nova 68 siguen en Cerro Dragón, con el 31 de diciembre marcado como fecha de vencimiento.

Crown Point comenzó a perforar en Chubut y se prepara un acto de relanzamiento de El Tordillo

Después de casi tres años de inactividad, el miércoles pasado se reactivó la perforación en El Tordillo y Puesto Quiroga-La Trapera, los bloques que Crown Point adquirió en Chubut tras la salida de Tecpetrol de la Cuenca del Golfo San Jorge. El equipo 307 de San Antonio Internacional (SAI) volvió a mover torre en el yacimiento.

Con el equipo ya perforando, la operadora empezó a cumplir el decreto provincial 1004/25, que la obliga a perforar 5 pozos, con igual actividad prevista para 2027 y 2028 en ambos bloques.

La vuelta del histórico equipo de SAI marca un nuevo capítulo para los activos de la compañía en la región por lo que, según anunció el Sindicato de Petroleros Privados de Chubut, este martes se realizará un acto en El Tordillo, con la presencia del gobernador de Chubut, Ignacio Torres, y del secretario general del gremio, Jorge Ávila, además de representantes de Crown Point y delegados de los trabajadores de San Antonio.

El plan para el sur de Chubut

Tal como viene informando eolomedia, la estrategia de Crown Point pasa por dos provincias: Chubut y Santa Cruz. Ahí están hoy sus activos más rentables, sobre todo tras la compra de las concesiones de El Tordillo y La Tapera-Puesto Quiroga, que la compañía opera desde diciembre de 2025.

Los datos de la presentación de resultados del segundo trimestre analizados por este medio muestran que el plan de la compañía para este semestre es una campaña de perforación de cinco pozos en El Tordillo, con una inversión estimada de 21,6 millones de dólares solo para esa tarea. A eso se suman otros 8,9 millones de dólares para reparaciones, mejoras de instalaciones y abandono de pozos en la misma zona.

En total, la compañía prevé desembolsar 30,5 millones de dólares en las concesiones de Chubut durante el año, dentro de un presupuesto de capital global de 53,5 millones de dólares para todas sus operaciones en el país.

La apuesta de Crown Point

La decisión de volcarse a Chubut tiene respaldo en los resultados del segundo trimestre. La producción llegó a 776.308 BOEs, un 95% más que un año atrás, impulsada casi por completo por los nuevos campos chubutenses.

El resultado neto también dio vuelta la página: la empresa pasó de una pérdida de $6.320 millones en el segundo trimestre de 2025 a una ganancia de $13.112,7 millones en el mismo período de este año, con el petróleo recibido a 90,24 dólares el barril.

Los ingresos del trimestre treparon a $32.484,9 millones, contra un resultado negativo de $2.955,7 millones un año antes. El salto se explica, otra vez, por los volúmenes que aportan las concesiones adquiridas en Chubut a fines de 2025.

Santa Cruz no queda afuera del plan

El otro foco de inversión es Santa Cruz, donde Crown Point opera al 100% las concesiones de Piedra Clavada y Koluel Kaike. Ahí la empresa proyecta una campaña de tres pozos, con un presupuesto de 7,8 millones de dólares, más 3,8 millones de dólares en reparaciones y mejoras.

En conjunto, Chubut y Santa Cruz absorben más del 95% del capex previsto para 2026. Las concesiones de Mendoza y la extensión de los contratos en Tierra del Fuego que aún quedan vigentes reciben una porción marginal del presupuesto anual.

Durante el primer semestre, la compañía ya había ejecutado 7,3 millones de dólares en Chubut y 2,1 millones de dólares en Santa Cruz, según el propio reporte financiero presentado ante la Comisión Nacional de Valores.

Dólar a $1.800: los gremios petroleros ponen en jaque la paritaria firmada

La paritaria petrolera todavía no terminaba de asentarse cuando las declaraciones del vocero presidencial sobre el dólar la pusieron patas para arriba. Adrián Ravier admitió que la divisa podría escalar hasta los 1.800 pesos en los próximos meses, y esa frase bastó para inquietar a toda la industria.

Carlos Gómez, secretario adjunto del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut, no se guardó nada. “Se está generando un problema realmente serio en función de que quien tiene la responsabilidad de comunicar en nombre del gobierno nacional anticipó que para los futuros meses el dólar se dispararía”, disparó.

Para el dirigente, no se trata de un exabrupto menor. Un funcionario que habla en nombre de la Casa Rosada, dijo, no puede tirar ese tipo de definiciones sin que el mercado las lea como una señal. Y esa señal, hoy, tiene nombre y apellido: devaluación.

El dólar despierta temores

En diálogo con La Voz del Sindicato, Gómez fue más allá y puso en duda hasta la intencionalidad del propio vocero. “No sabemos si es a propósito, si es involuntaria, pero que es una declaración del portavoz oficial del Gobierno nacional. ¿Qué quiere decir eso? ¿Están anticipando una devaluación?”, se preguntó, dejando la inquietud picando entre los afiliados.

La paritaria que los sindicatos acaban de cerrar prevé un aumento del 16% para el período abril 2026-marzo 2027, con distintos tramos escalonados. Nada de eso, sin embargo, alcanza para bajar la guardia frente a un escenario cambiario que empieza a moverse.

Por eso, explicó Gómez, la cláusula de revisión que firmaron no es un detalle protocolar. Sirve tanto para destrabar diferencias de interpretación del acta como para reabrir la discusión si, como acaban de insinuar desde el propio Gobierno, aparece una devaluación en el horizonte.

El dirigente repasó la letra chica del acuerdo. Todas las sumas no remunerativas, aclaró, integran la base de cálculo para liquidar vacaciones, aguinaldo y licencia por enfermedad, algo que el gremio defendió punto por punto durante la negociación.

También hay un capítulo impositivo pendiente. Según Gómez, la idea fue blindar el alcance de la paritaria petrolera frente a Ganancias, más allá de que este mes subió el mínimo no imponible. El objetivo, insistió, es que el salario no pierda por otra vía.

“El mercado, no nosotros”

Ahí es donde Gómez marca la diferencia entre lo que dice el sindicato y lo que ya está descontando la city. “Nosotros estamos analizando lo que dice un portavoz del Gobierno nacional en una charla aparentemente improvisada, pero tiene la responsabilidad de representar al Gobierno nacional cada vez que abre la boca”, planteó.

El dirigente fue todavía más filoso al describir el clima financiero. Según su lectura, no son los gremios los que está sobreactuando la preocupación: es el propio mercado el que está criticando la liviandad con la que se manejan estas definiciones desde la vocería oficial, algo que a su entender ya funciona como una habilitación tácita para una devaluación.

Nada de esto, aclaró, se va a esconder debajo de la alfombra. El acta paritaria todavía necesita la homologación del Ministerio de Economía, y ahí los gremios quieren jugar con las cartas sobre la mesa, sin sorpresas de última hora que compliquen los porcentajes ya acordados.

El fantasma de 2019, otra vez presente

Asimismo, Gómez no esquivó la comparación histórica y recordó lo que pasó tras las PASO de 2019 cuando la gestión de Mauricio Macri devaluó el lunes siguiente y congeló el precio de los combustibles, una decisión que terminó golpeando de lleno a las operadoras y a toda la cadena petrolera.

“Si el dólar pasa de 1500 a 1800 es una devaluación de casi el 20%”, calculó el dirigente, dejando en claro que la magnitud no es menor aunque el Gobierno la presente como una simple corrección dentro de la banda cambiaria vigente.

La cláusula que firmaron los gremios prevé la revisión para la segunda quincena de noviembre, salvo que aparezcan situaciones extraordinarias que justifiquen adelantarla. Y, para el dirigente gremial, el combo de declaraciones oficiales más decretos de reforma laboral ya empieza a sumar motivos.

En este sentido, recordó que esos decretos avanzan sobre distintos adicionales que hoy forman parte de la base de cálculo de las indemnizaciones por despido sin justa causa.

Además, Gómez remarcó que la cláusula no mira solamente la inflación contra la evolución del salario del convenio. También contempla la posibilidad de presentar una nota y pedir la reapertura paritaria antes de noviembre si el contexto cambiario lo amerita, tal como quedó redactado en el acta.

Paritaria petrolera: Santa Cruz y Chubut cerraron acuerdos con el mismo 16%

Los gremios petroleros de Santa Cruz y Chubut cerraron sus paritarias 2026 con las cámaras empresariales. El Sindicato Petrolero, Gas Privado y Energías Renovables de Santa Cruz (SIPGER) y el Sindicato de Petroleros Privados de Chubut acordaron un aumento salarial total del 16%, aunque con matices que conviene mirar de cerca.

En Santa Cruz, el acuerdo lo cerró el secretario general Rafael Güenchenen tras varias semanas de negociación. La recomposición salarial arranca en julio con una suma no remunerativa del 6% y se completa en octubre con un 4% adicional, llegando a un acumulado del 10%.

Ese 10% pasa a ser remunerativo recién en octubre. Después llega otro tramo: 3% no remunerativo entre octubre y diciembre, que se vuelve remunerativo en enero de 2027, y un último 3% entre enero y marzo, remunerativo desde abril. El total del período cierra en 16%.

Qué cambia en el acuerdo de Chubut

El gremio de Chubut, conducido por Jorge Ávila, firmó su acuerdo en Buenos Aires tras negociar desde el lunes. La estructura porcentual es calcada a la de Santa Cruz: 6%, 4%, 3% y 3%, con el mismo calendario de remunerativización. Ahí termina el parecido.

Chubut suma un plus que Santa Cruz no menciona: una suma fija de 250 mil pesos, arrastrada de un acta anterior, que se paga junto a los haberes de julio. Es dinero extra por fuera del esquema porcentual, algo que marca una diferencia concreta en el bolsillo.

Además, el acuerdo chubutense precisa que las gratificaciones impactan sobre viandas y ayuda alimentaria, y no solo sobre el salario básico. También deja asentado que esas sumas cuentan para el cálculo del aguinaldo y las vacaciones, algo que el comunicado de Santa Cruz no aclara.

Los trabajadores son el nuevo cuello de botella de Vaca Muerta.

Cuál acuerdo conviene más

Si se mira solo el porcentaje, los dos acuerdos son idénticos: 16% distribuido en los mismos tramos y con las mismas fechas de pase a remunerativo. Ahí no hay ganador. La diferencia aparece en los detalles que cada gremio decidió hacer públicos.

El acuerdo de Chubut tiene más letra a favor del trabajador: el bono de 250 mil pesos, la explicitación del impacto en aguinaldo y vacaciones, y un pedido formal de exención de Ganancias sobre las gratificaciones. Ninguno de esos tres puntos figura en el texto difundido por SIPGER.

Eso no significa que Santa Cruz haya cerrado un acuerdo peor, sino que comunicó menos detalles. Es posible que algunas de esas condiciones como el impacto en el aguinaldo, ya estén contempladas por norma general y no necesiten mención expresa en el acta.

Lo que sí es un dato concreto y verificable es la cláusula de revisión. Chubut fijó fecha: la segunda quincena de noviembre de 2026, para reevaluar variables económicas. Santa Cruz habló de “instancias de revisión antes de la finalización del período”, sin precisar cuándo se reunirán las partes.

Los próximos pasos de la paritaria

Las bases de cálculo del acuerdo de Chubut toman como referencia el salario de abril de 2026 e impactan sobre conceptos convencionales y no convencionales. Ese dato fija el punto de partida sobre el cual se aplican todos los porcentajes acordados para el resto del período.

En Santa Cruz, la Comisión Directiva del SIPGER firmó el acta este miércoles, cerrando así una negociación que Güenchenen había definido como prioritaria para sostener el poder adquisitivo del sector frente a la inflación acumulada del semestre.

Ambos gremios coincidieron en dejar abierta una nueva ronda de conversaciones antes de que termine el período paritario, algo habitual en el sector petrolero patagónico ante la volatilidad de las variables económicas de la industria.

En dos semanas, Burgwardt y Expro anunciaron su salida de Chubut

La crisis de las empresas de servicios petroleros en la Cuenca del Golfo San Jorge sumó un nuevo capítulo. Apenas dos semanas después de que Expro comunicara que dejará de operar en la región, Burgwardt notificó oficialmente que también abandonará Comodoro Rivadavia.

En diálogo con La Voz del Sindicato, el secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut, Jorge Ávila, confirmó que ambas situaciones ya están siendo abordadas por el gremio. Mientras Burgwardt pone en riesgo alrededor de 125 puestos de trabajo, Expro dejará otros 28 trabajadores que deberán ser reubicados si se quiere evitar un nuevo golpe sobre la actividad.

“La semana que viene va a ser difícil, pero estamos trabajando para llevarle tranquilidad a la gente. Vamos a garantizar que los retiros se hagan como corresponde y vamos a hacer todo lo posible para sostener la continuidad laboral”, afirmó Ávila.

Dos salidas en menos de dos semanas

La salida de Burgwardt abrió una negociación para definir indemnizaciones y buscar alternativas laborales para quienes queden desafectados. El dirigente gremial manifestó que la empresa notificó que no pretendía continuar con su contrato y el gremio comenzó inmediatamente a intervenir para ordenar el proceso.

En este marco, Ávila insistió en que el sindicato no impedirá que una empresa abandone un contrato si considera que ya no puede sostenerlo. Sin embargo, aclaró que la prioridad pasa por defender a los trabajadores y evitar que la crisis termine trasladándose directamente al empleo.

“Nosotros no le impedimos a una empresa que se vaya. Lo que hacemos es trabajar para que la gente pueda seguir teniendo trabajo. Siempre pusimos el hombro cuando una empresa dejó la Cuenca y esta vez vamos a hacer lo mismo”, señaló.

El dirigente explicó que el escenario se volvió todavía más complejo con la confirmación de la salida de Expro, que llegó mientras el sindicato aún intenta resolver la situación de Burgwardt. Para el gremio, la sucesión de retiros refleja el deterioro que atraviesa el sector de servicios petroleros en la región.

La Cuenca pierde empresas y se achican las alternativas

Ávila recordó que el proceso no comenzó ahora. En los últimos años también dejaron la Cuenca del Golfo San Jorge compañías como Halliburton, Weatherford y Calfrac, una tendencia que fue reduciendo la cantidad de empresas disponibles para absorber personal cuando alguna contratista decide retirarse.

Según explicó, esa pérdida de actores termina afectando directamente las posibilidades de sostener el empleo. Cada empresa que deja la región implica menos alternativas para reubicar trabajadores y una mayor competencia por los pocos contratos que siguen activos.

“Hoy tenemos, no sé si llegamos a diez empresas de operaciones especiales en la Cuenca. Si seguimos perdiendo empresas, lo único que hacemos es rifar quién se va y quién se queda”, advirtió el secretario general.

El dirigente sostuvo que la preocupación es todavía mayor porque la mayor parte de los trabajadores afectados pertenece a sectores que difícilmente sean absorbidos por otras compañías. Personal de limpieza, seguridad, administración y bases operativas aparece entre los grupos con menos posibilidades de conseguir una reubicación inmediata.

El desafío inmediato pasa por evitar nuevos despidos

En el caso de Burgwardt, el sindicato trabaja sobre un esquema que contempla retiros para los empleados con mayor antigüedad y reubicaciones para los trabajadores más jóvenes. Ávila considera que una indemnización puede representar una salida razonable para quienes están próximos a jubilarse, pero no para quienes recién comenzaron su carrera en la actividad.

Al mismo tiempo, el gremio abrió una negociación para encontrar alternativas para el personal de Expro, aunque reconoció que el margen de maniobra es cada vez más reducido por la escasez de empresas que permanecen operando en la Cuenca.

“Expro ya notificó que se va. Ahí hay 28 personas para sacar. Si nosotros no tenemos cómo ubicar esos 28 compañeros, ya empezamos a perder trabajadores”, alertó Ávila.

El dirigente también vinculó la decisión de varias contratistas con el deterioro de las condiciones económicas de los contratos y explicó que muchas empresas enfrentan licitaciones con tarifas más bajas y sin adicionales que antes permitían sostener la estructura operativa.

La paritaria petrolera vuelve a la mesa con un piso del 7,5%

La paritaria petrolera vuelve a activarse. El Sindicato de Petroleros Privados de Chubut llevó su planteo a las cámaras empresarias y fijó un nuevo plazo: el 20 de julio. Desde entonces la negociación se resuelve cada 90 días, un cambio que el gremio no eligió, pero ya asumió como parte del terreno de juego actual.

El reclamo central es un aumento salarial del 7,5%, que cubriría el trimestre abril, mayo y junio. A eso se suma otro pedido, tan importante como el primero: que los 380 mil pesos no remunerativos que ya cobraban los trabajadores queden blanqueados dentro del recibo de sueldo, de manera que ese ingreso cuente para aguinaldo y aportes jubilatorios.

“Nosotros estamos pidiendo el 7,5% de aumento salarial y que se ratifique todo lo que teníamos en negro, que pase a ser blanco, para que el trabajador lo pueda tener en el bolsillo y no quede afuera”, explicó Jorge Ávila, secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut.

El dirigente contó por qué el esquema de negociación quedó atado a ese plazo puntual y cuestionó que “antes se discutía un convenio anual, como se hizo siempre, con un gobierno serio”. Ahora la inflación obliga a revisar los números cada 90 días, algo que el gremio terminó incorporando a su calendario habitual de reclamos salariales.

El impuesto a las Ganancias sigue preocupando a los gremios petroleros.

La crítica a la reconversión y la brecha interna

En este sentido, Ávila puso el foco en otro problema que atraviesa a la actividad: la diferencia salarial entre categorías y comparó el sueldo de un operario de boca de pozo, expuesto a tareas físicas duras y con riesgo de lesiones, con el de los puestos jerárquicos que crecieron en número dentro de las empresas del sector.

“La responsabilidad de corregir el salario es de la operadora, no es nuestra. Nadie se va a ir a trabajar al frío por un millón de pesos”, cuestionó Ávila en diálogo con La Voz del Sindicato.

Según el dirigente, empresas como Halliburton, San Antonio o Expro redujeron personal operativo en los últimos tiempos, pero no achicaron la estructura jerárquica. Al contrario, sumaron cargos de conducción mientras recortaban puestos de base, una reconversión laboral que el sindicato observa con desconfianza desde hace meses y que, según Ávila, terminó ampliando la brecha salarial interna.

Qué espera el gremio antes del cierre

“Cuando ves que el sueldo de un jerárquico es de 25 millones y el tuyo va a ser de uno, tampoco te conviene sentarte a pensar cómo vas a recomponer este lío que armaron ellos mismos”, planteó Ávila al describir el clima interno entre los trabajadores del sector.

El sindicalista remarcó que la actual operación empresarial genera más ruido que soluciones para el gremio. “Hoy la operación empresarial nos molesta más de lo que nos ayuda”, sostuvo, y señaló la brecha salarial y el achique de personal operativo como las dos razones centrales de ese malestar.

La primera parte de la paritaria petrolera se había cerrado en abril, con un esquema trimestral que fijó pautas salariales hasta fin de junio e incluyó sumas no remunerativas. Ese mismo punto, el de los pagos en negro, es el que el sindicato busca ahora convertir en salario formal y con aportes.

Con el plazo puesto en el 20 de julio, las cámaras empresarias deberán responder al pedido del 7,5 por ciento y a la exigencia de blanqueo salarial. Ávila fue claro sobre el objetivo del gremio para esta etapa: “Veamos todo el camino para terminar cerrando un acuerdo que le sirva a todos”.

Petroleros quiere que la CEOPE abandone Chubut

La crisis petrolera en Chubut ya no golpea únicamente a la perforación o la producción. Ahora el foco está puesto en las operaciones especiales, un segmento que perdió a buena parte de sus principales compañías y que atraviesa un proceso de achicamiento que, según el Sindicato de Petroleros Privados, amenaza con dejar sin trabajo a decenas de operarios.

En ese escenario, el secretario general del gremio, Jorge Ávila, sostuvo que la CEOPE dejó de representar una salida para la Cuenca del Golfo San Jorge y afirmó que prefiere que los servicios pasen directamente a manos de las operadoras.

“Nosotros lo que podemos es que la CEOPE se vaya. No me interesa tenerla en una situación tan difícil. Prefiero que lo hagan las operadoras. Prefiero que lo haga Pan American, CAPSA o PECOM“, afirmó Ávila en diálogo con La Voz del Sindicato.

Menos empresas y más incertidumbre

El dirigente sindical describió un escenario que viene deteriorándose desde hace varios años y recordó la salida de Halliburton, Weatherford y Calfrac, mientras que ahora se suma la decisión de Expro de abandonar Comodoro Rivadavia. Para el gremio, cada empresa que deja la Cuenca reduce aún más las posibilidades de sostener el empleo.

“Hoy tenemos, no sé si llegamos a 10 empresas de operaciones especiales en la Cuenca. Si seguimos perdiendo empresas, lo único que hacemos es rifar quién se va y quién se queda”, sostuvo Ávila al describir la situación que atraviesa uno de los sectores más castigados de la industria.

Además, el secretario general reveló que Expro ya notificó oficialmente su salida y que esa decisión deja un nuevo frente abierto para el sindicato, que ahora busca reubicar a los trabajadores afectados antes de que se pierdan puestos laborales.

“Expro ya notificó que se va. Ahí hay 28 personas para sacar. Si nosotros no tenemos cómo ubicar esos 28 compañeros, ya empezamos a perder trabajadores”, aseveró.

Jorge Ávila pidió mantener los puestos de trabajo en Chubut.

La discusión por el modelo de trabajo

Para Ávila, la crisis también obliga a revisar un esquema laboral que durante años funcionó con elevados niveles de horas extras, adicionales y francos acumulados, pero que hoy, con una actividad mucho menor, dejó de ser sostenible para muchas empresas.

El dirigente recordó que hubo compañías donde los trabajadores llegaron a acumular hasta cinco años de vacaciones sin tomar y que los traslados terminaban generando jornadas con adicionales del 140%, 160% o hasta el 180%. A su entender, esa realidad ya no puede repetirse.

“No podemos seguir sosteniendo una actividad que genera sueldos altos para unos y bajos para otros. Hay que demostrar que eso terminó y que tenemos que encontrar un camino que nos sirva a todos”, consideró.

Ávila insistió en que la prioridad dejó de ser mantener esquemas salariales extraordinarios y pasó a ser la preservación del empleo y explicó que la caída de la perforación redujo drásticamente la demanda de servicios especiales y muchas bases operativas prácticamente dejaron de trabajar.

Operadoras en lugar de empresas de servicios

El sindicalista planteó que las propias operadoras podrían asumir las tareas que actualmente realizan las compañías de operaciones especiales. Desde su mirada, ese camino permitiría evitar nuevas quiebras y abrir una negociación distinta para sostener los puestos de trabajo.

“Las empresas de operaciones especiales están dejando el servicio y las que quieren hacerlo son las propias operadoras. Entonces no van a quedar empresas de operaciones especiales. ¿Con quién vamos a discutir después?”, se preguntó.

Ávila fue todavía más allá y aseguró que, si las empresas continúan funcionando bajo los costos actuales, muchas no podrán sobrevivir. En ese caso, advirtió, el conflicto dejará de ser salarial para convertirse directamente en un problema de pérdida de empleo.

“Si seguimos así vamos a fundir todas las empresas. Y los que se van a quedar sin trabajo son los trabajadores. Hoy la prioridad es defender lo que tenemos.”

La tecnología también cambió la industria

Otro de los cambios que mencionó el dirigente tiene que ver con la incorporación de nuevas tecnologías en los equipos petroleros. Según explicó, muchas tareas que antes requerían un importante esfuerzo físico hoy se realizan mediante sistemas mecanizados, modificando la organización del trabajo.

Ese proceso, indicó, también cambió el perfil de quienes ingresan a la actividad. Incluso recordó que, durante la reubicación del personal de Calfrac, varias mujeres fueron incorporadas a equipos donde años atrás era impensado desempeñarse.

“Hoy el trabajo cambió. Antes había que poner el hombro durante doce horas. Ahora la actividad se maneja con grúas y con otra tecnología. Eso hizo que muchas tareas sean distintas.”

Ávila señaló que el sindicato tuvo que gestionar nuevas oportunidades laborales para trabajadores que provenían de operaciones especiales y terminaron desempeñándose en equipos de workover o pulling, muchas veces en funciones completamente diferentes a las que realizaban anteriormente.

Una negociación que recién empieza

Para el gremio, el desafío inmediato pasa por evitar que la crisis continúe expulsando empresas de la Cuenca. La preocupación ya no está solamente en las compañías que cerraron, sino también en aquellas que sobreviven con contratos de corto plazo o con dificultades para afrontar sus costos operativos.

“Hay empresas que ya están changueando, que consiguieron un contrato por un mes y ni siquiera tienen plata para pagarlo. Nosotros tenemos que ver cómo defendemos la cantidad de trabajadores que todavía quedan dentro de la industria”, sostuvo Ávila.

Restinga Alí volvió a crecer: la producción aumentó 50% tras la salida de YPF

La recuperación de Restinga Alí comenzó a mostrar resultados concretos luego de la operación transitoria impulsada por Petrominera Chubut y COPESA. Autoridades provinciales, representantes sindicales y directivos de la compañía recorrieron el área para evaluar los avances alcanzados desde que YPF decidió abandonar la concesión por considerarla económicamente inviable.

La visita fue encabezada por el presidente de Petrominera Chubut, Héctor Millar, junto a integrantes del directorio, el secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut, Jorge Ávila, el ministro de Hidrocarburos, Federico Ponce, y el director ejecutivo de COPESA, Leonardo Pichintiniz.

Durante la recorrida, los participantes coincidieron en destacar la recuperación productiva del área y el sostenimiento de las fuentes laborales. Además, subrayaron que el esquema implementado logró revertir el deterioro operativo que atravesaba el yacimiento tras varios años de postergación de inversiones.

Las obras que permitieron recuperar la producción

La estrategia aplicada en Restinga Alí se centró en la recuperación de pozos y la mejora de la infraestructura de superficie. Para ello se utilizaron equipos de pulling y workover, además de intervenciones específicas destinadas a reactivar perforaciones que permanecían inactivas desde hacía años.

Las tareas también incluyeron trabajos sobre instalaciones clave para la operación diaria. Entre ellas se destacaron la adecuación de la planta de tratamiento de crudo, mejoras en los ductos principales y el reemplazo integral del calentador utilizado en el proceso productivo.

Los resultados comenzaron a reflejarse en los niveles de extracción. La producción pasó de 34 metros cúbicos diarios de petróleo a un promedio de 51 metros cúbicos por día, lo que representa un incremento cercano al 50% respecto de los registros observados a finales del año pasado.

En defensa de los puestos de trabajo

En este marco, Jorge Ávila aseguró que la prioridad fue evitar el cierre definitivo del área y preservar las fuentes laborales cuando YPF decidió retirarse de la concesión.

“Cuando YPF decidió irse y dejar el área porque decía que ya no era económica, nosotros nos plantamos para cuidar a la gente. Nos pusimos a trabajar junto a Petrominera en una operación de emergencia para mantener el yacimiento vivo y asegurar que ningún trabajador se quedara en la calle”, afirmó.

El dirigente sindical también destacó el impacto que tuvieron las obras ejecutadas durante los últimos meses para recuperar la capacidad productiva del yacimiento y revertir el deterioro acumulado en la infraestructura.

“Los resultados están a la vista. Se hicieron trabajos de limpieza profundos en los pozos principales y se cambió por completo el calentador de la planta de procesamiento. Gracias a esa inversión pasamos de producir 34 metros cúbicos diarios a rozar los 51 metros cúbicos en la actualidad”, sostuvo.

La mirada puesta en una licitación de largo plazo

Según explicaron las autoridades, la recuperación operativa modificó las perspectivas sobre el futuro de Restinga Alí. Los nuevos niveles de producción son considerados una señal de que los campos maduros de la Cuenca del Golfo San Jorge pueden seguir siendo viables cuando reciben inversiones y un manejo adecuado.

En ese marco, Petrominera Chubut trabaja en la elaboración de un pliego para una licitación de largo plazo. El objetivo será atraer nuevos operadores mediante condiciones que contemplen la complejidad técnica y los mayores costos asociados a la explotación de un yacimiento costero maduro.

Ávila consideró que el desafío pasa ahora por consolidar ese proceso mediante un esquema que garantice inversiones sostenidas. “Estamos usando sistemas de pistoneo para recuperar petróleo de pozos que permanecían abandonados. El próximo paso es una licitación que reconozca las características particulares del área y permita generar nuevas oportunidades para Comodoro Rivadavia”, señaló.