Jorge Ávila: “Si encontramos shale oil, la Cuenca del Golfo San Jorge pasa al frente otra vez”

La exploración no convencional en Chubut dejó de ser una promesa de escritorio. “Estamos por el buen camino”, subrayó Jorge Ávila, secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado del Chubut. Hay shale gas en la formación D-129. Ahora falta lo más importante: encontrar petróleo.

“Si eso se encuentra, pasamos al frente otra vez”, dijo el dirigente gremial en diálogo con Petroleros TV. La frase pesa en la Cuenca del Golfo San Jorge, un territorio que durante décadas vivió del convencional y que en los últimos años vio caer equipos, puestos de trabajo y expectativas.

A su lado estaba José Dante Llugdar, titular del Sindicato de Petroleros Jerárquicos de la Patagonia Austral, que prefirió poner el anuncio en perspectiva. “Esto no empezó ayer”, remarcó y recordó que Ávila había adelantado el proyecto años atrás y que la gestión siguió con el gobernador de Chubut, Ignacio Torres. “Lleva trabajo, gestión”, insistió, como para desarmar la idea de un hallazgo repentino.

Qué se encontró en la formación D-129

Detrás del entusiasmo hay datos concretos. Pan American Energy (PAE) reconvirtió Cerro Dragón en una concesión de explotación no convencional después de verificar shale gas en la formación D-129. La compañía detectó intervalos de entre 70 y 150 metros de espesor, a menos de 3500 metros de profundidad, con gas húmedo y una sobrepresión favorable para producir.

En la AOG Patagonia 2026, el CEO de PAE, Marcos Bulgheroni, contó que la operadora ya lleva más de 18 meses extrayendo gas no convencional de esa roca y que prepara un tercer pozo horizontal. Su pronóstico fue directo: está convencido de que en el Golfo San Jorge se desarrollará una nueva cuenca no convencional.

En este sentido, Ávila habló justamente de ese paso y ponderó que el gremio trabaja para poner en marcha el equipo de PAE destinado a los pozos profundos que completarán la etapa no convencional. Y aseguró que los resultados ya dieron señales importantes para producir petróleo y gas con destino a la exportación.

El pedido de un perforador más

La otra mitad de la agenda pasa por el convencional. El sindicato confirmó que el perforador de Manantiales Behr empieza a trabajar, pero Ávila quiere más y planea pedirle a PECOM, que sume un segundo equipo en la zona central.

En la charla se recordó que hace un año la cuenca tenía cinco perforadores en funcionamiento y que pronto superaría los diez. Con el precio del barril en niveles cómodos para las operadoras, Ávila admitió que ya se discute sumar equipos en otros yacimientos de Chubut.

Para el dirigente, la reactivación se mide en nombres propios. Habló de trabajadores a los que les faltan uno o dos años para jubilarse y que ahora pueden llegar tranquilos. “Es el mérito de todo sindicalista”, sostuvo. También mencionó a compañeros de otros sectores que perdieron su puesto y que espera ver de vuelta en la industria petrolera.

Ávila defendió los retiros de los últimos tiempos. Dijo que quienes se fueron cobraron y salieron bien arreglados, y que muchos veteranos eligieron dar un paso al costado para que se quedaran los más jóvenes. Sobre las críticas a los trabajadores petroleros del gremio, fue claro: “La entiendo, no la comparto”.

Llugdar aportó una escena que lo resume. Contó que se cruzó con una mujer que trabajaba en relaciones laborales de una empresa de perforación y que le recordó un consejo de Ávila a los operarios: había que prepararse para el futuro. Hoy, dijo, parte de esa gente formada en Chubut trabaja en otras cuencas.

“Los cambios están, nos guste o no”

Sobre el final, Ávila agradeció la preocupación por su salud y aclaró que se trata de un problema que arrastra hace tiempo. Destacó a la conducción, al cuerpo de delegados y a José Bahamonde, a cargo del proceso electoral del gremio petrolero. Espera volver a la actividad normal en pocos días.

Después habló de tecnología y del futuro de la cuenca. “A nosotros no nos podrán gustar los cambios, pero los cambios están y se van a utilizar, nos guste o no nos guste”, aseguró.

PECOM vuelve al ruedo: de 7.000 a 50.000 barriles diarios en menos de un año

La Cuenca del Golfo San Jorge vive un recambio que pocos imaginaban hace cinco años. La salida de YPF de buena parte de sus campos maduros abrió la puerta a operadoras de capital nacional dispuestas a apostar por el petróleo convencional, un negocio que muchos daban por agotado frente al brillo de Vaca Muerta y que hoy vuelve a atraer inversiones.

PECOM es el caso más visible. En la AOG Patagonia 2026, su CEO, Horacio Bustillo, contó cómo la empresa del grupo Pérez Companc pasó, en menos de un año, a ubicarse “entre los principales productores de petróleo del país”. Y lo hizo, remarcó, sin pisar el no convencional.

“Vuelta al ruedo creo que es una buena definición”, aceptó Bustillo cuando el moderador le pidió explicar la transformación. Reconoció que el crecimiento fue muy acelerado, “en algunos sentidos un poco más rápido de lo que quisimos”, y que dentro de la compañía se respira una energía especial por haber regresado a la operación.

Reactivación clave: PECOM apuesta fuerte y reactiva un campo maduro en la Patagonia

El sueño de Luis Pérez Companc

El regreso tiene un nombre propio. Según Bustillo, nace de un sueño del accionista, Luis Pérez Companc, que quiere recuperar algo del PECOM de antes: un grupo con negocios en varios verticales y una presencia muy fuerte en upstream. La compañía había vendido sus activos petroleros a Petrobras en 2003.

La vuelta se apoyó en lo que ya existía. PECOM tiene desde hace más de diez años una plataforma de servicios petroleros con presencia sólida en el mercado, además de su negocio de ingeniería y construcción. Sobre esa base decidió volver a operar yacimientos en 2024, con la compra de áreas que YPF dejaba en Chubut.

El primer paso fue más tímido: El Trébol-Escalante, que llegó a producir unos 7.000 barriles diarios. Este año, en cambio, la empresa vio la oportunidad y decidió invertir unos 900 millones de dólares. El movimiento central fue el ingreso a Manantiales Behr, el área convencional más grande que operaba YPF, hace cinco o seis meses.

Con ese yacimiento, PECOM pasó de 7.000 a unos 30.000 barriles diarios. Con la incorporación de El Corcobo, el bloque al norte del Río Colorado que adquirió a Pluspetrol y a YPF, espera llegar a los 50.000 barriles hacia fin de año. “Vuelta al ruedo de una forma bastante acelerada”, resumió.

Un nicho: crudo viscoso y polímeros

El objetivo inicial fue consolidar una plataforma de 50.000 barriles, un volumen que, según Bustillo, le da a la empresa una presencia relevante en el mercado. Pero la elección de los campos no fue casual: apuntaron a yacimientos con reservas incrementales que puedan desarrollarse con recuperación terciaria.

“Básicamente, crudo viscoso que no haya sido barrido de una forma suficientemente eficiente por la secundaria”, precisó. El Trébol, el complejo Manantiales y El Corcobo comparten ese perfil, y allí la empresa concentra toda su energía con un esquema basado en la inyección de polímeros.

El desafío, admitió, es doble. Por un lado, son campos convencionales donde rige la ortodoxia de siempre: “Eficiencia, eficiencia, eficiencia”. Por el otro, sobre el mismo campo y con los mismos equipos hay que desarrollar nuevas reservas. “Es una estrategia muy de nicho, pero no por eso chica. 50.000 barriles es un buen número”, dijo.

A eso se suma armar prácticamente desde cero una compañía de upstream. “Si pensamos que a principio de año producíamos 7.000 barriles y vamos a terminar en 50.000, es enorme el cambio que hay detrás”, explicó. Todo el andamiaje organizacional sigue, todavía, en obra.

La pelea por el talento

El moderador le planteó el problema que comparten todas las operadoras convencionales: Vaca Muerta se lleva profesionales y compañías de servicios. Bustillo no lo discutió. “Es un agujero negro que absorbe talento”, aceptó, y hasta llevó un código QR para que quien quisiera le acercara referencias laborales.

Aun así, cree que el convencional tiene su propio atractivo y una dinámica distinta. Cuando llegó a PECOM, hace un año, encontró un equipo sólido que ya venía trabajando, aunque no en producción de petróleo. “Fortaleciendo algunos roles, hoy tenemos un equipo muy fuerte que se le anima a esto”, afirmó.

Sobre los colores de la marca, que el moderador extrañaba en su versión azul y oro, Bustillo prefirió no entrar en el juego. “El espíritu del grupo Pérez Companc es honrar el pasado”, dijo, aunque aclaró que no todo lo que funcionó antes va a servir ahora: “Hay mucho para construir”.

Pecom pone el foco en la recuperación terciaria.

Echar raíces antes de crecer

¿Habrá más adquisiciones? “Uno nunca deja de soñar”, respondió. En el grupo, explicó, repiten que no están para gestionar negocios sino para desarrollarlos. Pero su convicción es que los próximos dos años deben dedicarse a construir las raíces de la compañía. “Hemos crecido, pero no nos hemos desarrollado”, resumió.

Para Bustillo, sostener la producción también cuenta como crecimiento. “En un campo en declino, si podemos mantener la producción en 50.000 barriles, eso es crecimiento”, planteó, y destacó el potencial de crecimiento orgánico a partir de la incorporación de reservas. Un salto adicional, dijo, queda para una segunda etapa.

El no convencional, por ahora, lo miran de lejos. “Puede estar en una agenda de futuro, pero hoy el foco es sacar adelante lo que crecimos este año”, señaló. Cuando el moderador le sugirió pedirle ayuda a Adolfo Storni, de Capsa, si alguna vez se animaba con la formación D-129, respondió: “Mucho por aprender, seguro”.

PECOM exportó 714.000 barriles de Escalante a Hawái en su primera venta directa

PECOM completó la carga de 113.500 metros cúbicos de crudo Escalante, equivalentes a unos 714.000 barriles, en el buque Hafnia Galatea. El tanquero partió con destino a Hawái por cuenta de Trafigura.

La operación representa la primera colocación directa de producción propia de PECOM en el mercado internacional. Hasta ahora, la compañía vendía el petróleo en boca de pozo a un tercero, que definía el destino de los barriles y capturaba el margen comercial.

El contrato entre San Benito Upstream, sociedad utilizada por el grupo para su negocio upstream, y Trafigura se firmó en julio. La carga se completó poco más de dos meses después.

El Hafnia Galatea tiene bandera de Singapur y fue construido en 2019. Cuenta con unas 110.000 toneladas de porte bruto y capacidad para transportar grandes volúmenes de crudo.

Un cargamento equivalente a 22 días de producción

El volumen permite dimensionar la magnitud de la operación para PECOM. Según datos de la Secretaría de Energía, la compañía operó 161.973 metros cúbicos de petróleo en Chubut durante julio.

El cargamento representa cerca del 70% de ese volumen mensual. En términos de producción, equivale a casi 22 días de extracción de los yacimientos bajo operación de la empresa.

Desde mayo, ese perímetro incluye Manantiales Behr, uno de los principales activos incorporados por PECOM en la Cuenca del Golfo San Jorge.

La venta directa también modifica la posición comercial de la compañía. PECOM ahora interviene en decisiones vinculadas con el destino, el comprador y el momento de colocación de sus barriles.

El acuerdo con Trafigura contempla ventas para el mercado interno y exportaciones. La primera operación eligió el mercado internacional.

La demanda hawaiana

Hawái concentra una demanda relevante para el crudo argentino. El estado cuenta con una sola refinería operativa, perteneciente a Par Pacific y ubicada en Kapolei, sobre la isla de Oahu.

La planta tiene una capacidad de procesamiento de 94.000 barriles diarios. Durante el primer trimestre de 2026 procesó 89.800 barriles por día, según los resultados informados por la compañía. Con ese ritmo, el cargamento de PECOM representa alrededor de ocho días de procesamiento.

Argentina también tiene una participación importante en el abastecimiento petrolero de las islas. Durante 2025 aportó el 62% del crudo liviano y dulce importado por Hawái, según datos oficiales del estado.

Además, Argentina concentró la totalidad de las importaciones de crudo pesado y dulce. En conjunto, casi seis de cada diez barriles importados por Hawái tuvieron origen argentino. El Escalante, producido en la Cuenca del Golfo San Jorge, es un crudo pesado y de bajo contenido de azufre. Ese perfil permite incorporarlo al esquema de refinación de la planta hawaiana.

La operación llega mientras PECOM amplía su presencia en la cuenca. En agosto de 2024 retomó la producción petrolera mediante la compra a YPF de los clusters El Trébol–Escalante y Campamento Central–Cañadón Perdido.

Luego incorporó Manantiales Behr y acordó con Pluspetrol la compra del 57% de El Corcobo. En poco más de dos años, la compañía pasó de no producir petróleo en el país a colocar directamente parte de su producción en el exterior.

PECOM activará un perforador en Manantiales Behr

El decreto 407, firmado el 22 de abril de este año, es la hoja de ruta de PECOM para Manantiales Behr. El plan de trabajo que presentó el brazo petrolero del Grupo Pérez Companc ante la Secretaría de Trabajo de Chubut junto con el Ministerio de Hidrocarburos. Allí quedó establecido el plan de inversiones que la norma exige para todo el alcance del bloque chubutense.

El Sindicato de Petroleros Privados de Chubut había pedido algo puntual: que el decreto garantizara la movilización de equipos. Esa exigencia terminó plasmada en el texto oficial, según explicó el secretario adjunto del gremio, Carlos Gómez, en diálogo con La Voz del Sindicato.

Según detalló Gómez, el decreto provincial establece que PECOM invertirá 190 millones de dólares en Manantiales Behr durante los primeros 18 meses desde la toma de posición. “Dicho nivel de inversiones se encuentra sustentado en un programa concreto de actividad”, señaló el dirigente sindical en diálogo con La Voz del Sindicato.

Según pudo saber eolomedia, el equipo perforador de Venver se activará a partir del 15 de octubre e incluirá intensa actividad de workover, pulling y flash by. El plan comunicado por la empresa en la asamblea del martes fija además una inversión anual de 110 millones de dólares.

“El costo operativo para mantener Manantiales Behr durante todo el año es casi 300 millones de dólares”, precisó Gómez.

Pecom se quedó con los clústers más productivos de la Cuenca del Golfo San Jorge.

Octubre para PECOM

El programa contempla 22 pozos, tanto productores como inyectores, en un yacimiento que la petrolera busca sostener como su principal activo en Chubut. “También se activan dos equipos de workover, programando casi 92 intervenciones, cuatro equipos de pulling y un equipo de flash by para optimizar la producción de pozos y aumentar la actividad terciaria”, detalló Gómez.

El dirigente remarcó que ese despliegue apunta directamente a la región de Manantiales Behr y sus plantas de polímeros, clave para sostener la recuperación terciaria del yacimiento.

El peso de Manantiales Behr en el país

Los números respaldan la relevancia del reclamo gremial. La recuperación terciaria (EOR) cerró junio en 19.274 bbl/d a nivel nacional, con una suba de 0,5% frente a mayo, según el informe mensual de GtoG Energy Consulting sobre datos de la Secretaría de Energía.

De ese total, Manantiales Behr aportó 9.632 bbl/d en junio, exactamente el 50% de todo el EOR del país, aunque retrocedió 1,5% respecto de mayo. Ningún otro yacimiento se acerca a esa escala: Chachahuén Sur, en Mendoza, quedó segundo con 4.564 bbl/d.

Por operadora, PECOM lidera el ranking nacional con 11.174 bbl/d y el 58% de todo el EOR del país. YPF aparece segunda con 24,6% y Capsa-Capex tercera con 11,4%, muy por debajo del peso que concentra Manantiales Behr.

Por qué los proyectos de recuperación terciaria dejaron de ser una incógnita

La recuperación terciaria (EOR, por sus siglas en inglés) dejó de ocupar un lugar casi experimental en los planes de las petroleras argentinas y empezó a convertirse en una herramienta concreta para extender la vida productiva de los campos maduros. El cambio no ocurrió de un día para otro: fue el resultado de años de pilotos, resultados y aprendizaje operativo.

En diálogo con eolomedia, Gerardo Tennerini, fundador de GtoG Energy, explicó que ese proceso permitió bajar la percepción de complejidad que durante años acompañó a los proyectos de EOR. La experiencia acumulada en distintos yacimientos mostró que, con un buen estudio del subsuelo, existen oportunidades para recuperar petróleo remanente que no fue barrido eficientemente.

“El que se registraran algunos éxitos muy contundentes, con incremento de producción del 30% a 40%, hizo que se ponga más foco en lo que es la recuperación terciaria”, ponderó el especialista.

Pecom pone el foco en la recuperación terciaria.

Del agua al polímero

La recuperación secundaria ya tiene un desarrollo importante en Argentina, particularmente en la Cuenca del Golfo San Jorge y la Cuenca Neuquina. El mecanismo consiste en inyectar agua coproducida para sostener la presión del reservorio y barrer parte del petróleo residual, aunque el agua puede desplazarse demasiado rápido por la formación.

El problema aparece cuando esa movilidad del agua impide un barrido eficiente del petróleo que quedó atrapado en la roca. Allí entran las técnicas de recuperación terciaria. En Argentina, la alternativa que logró mayor desarrollo es la inyección de polímeros, una tecnología que modifica el comportamiento del agua dentro del reservorio.

“La inyección de polímero es una tecnología madura que puede integrarse en una secundaria existente, y en este sentido no necesita cosas extraordinarias para aplicarse, y si está aplicada en el reservorio que todavía tiene un residual por recuperar, tiene posibilidades de ser un proyecto de muy buenas características”, consideró Tennerini.

La lógica de la inyección de polímeros es relativamente directa: aumentar la viscosidad del agua para reducir su movilidad dentro de la formación. De esa manera, el fluido puede realizar un barrido más eficiente y mejorar el desplazamiento del petróleo que con la inyección convencional de agua podría quedar sin producir. El objetivo es obtener petróleo incremental.

En los últimos años, esa experiencia se acumuló en distintos proyectos de EOR en Argentina. Manantiales Behr se convirtió en uno de los casos más importantes, mientras que Diadema, operado por Capsa, y El Corcobo, desarrollado por Pluspetrol, construyeron experiencias previas que permitieron entender mejor el comportamiento de la técnica en campos maduros.

“No es más que generar un aumento de la viscosidad en el agua y al perder movilidad dentro del reservorio, genera mejores barridos y puede empujar o mover el petróleo que está en la roca de manera más eficiente”, afirmó el especialista.

Los proyectos que marcaron el camino

La evolución de la recuperación terciaria también se puede seguir a través de los proyectos que fueron ganando escala. Manantiales Behr, que durante años estuvo bajo operación de YPF y ahora es expandido por PECOM, fue uno de los desarrollos más relevantes de los últimos seis o siete años en Argentina.

Antes de ese salto ya existían experiencias consolidadas. Diadema, de Capsa, mostró un comportamiento estable y una recuperación destacada, mientras que El Corcobo, de Pluspetrol, desarrolló durante años un esquema de inyección de polímeros con resultados que ayudaron a validar la tecnología para otros campos maduros.

Después apareció Chachahuén Sur, otro proyecto que desde 2022 y 2023 mostró un crecimiento relevante de la producción. Más recientemente, PECOM comenzó a expandir sus desarrollos en El Trébol, mientras que Pan American Energy avanzó con pilotos en Cerro Dragón y analiza una expansión de la recuperación terciaria.

“Chachahuén Sur también es un proyecto muy bueno que desde 2022/2023 ha demostrado un incremento importante de producción. Y lo más reciente son los desarrollos que están expandiendo PECOM en El Trébol y los pilotos y, posiblemente, desarrollo a gran escala de Cerro Dragón en PAE”, aseguró.

La sucesión de proyectos de recuperación terciaria permitió acumular información sobre los reservorios, las instalaciones necesarias y la operación diaria. Esa experiencia también ayudó a que las compañías entendieran que no todos los proyectos requieren soluciones extraordinarias y que la inyección de polímeros puede adaptarse a determinadas condiciones sin transformar por completo la infraestructura existente.

Para Tennerini, uno de los cambios más importantes estuvo relacionado con la percepción sobre la complejidad del EOR. Durante los primeros desarrollos existía la idea de que se necesitaban condiciones de operación muy exigentes, incluso en aspectos como la calidad del agua requerida para preparar e inyectar el polímero. La experiencia fue modificando esa mirada.

“Había como una sensación de que era muy complejo hacer un proyecto de recuperación terciaria, como que los requisitos eran muy específicos. Y bueno, todo eso con el aprendizaje y viendo modelos de operación que en el mundo se estaban aplicando, se bajó un poco esa sensación”, aseveró.

Una curva distinta a la de Vaca Muerta

La comparación entre la curva de aprendizaje del EOR y la que atravesó Vaca Muerta tiene un límite importante. En el shale, las empresas fueron estandarizando perforaciones, fracturas y diseños de pozos hasta convertir el desarrollo en una operación cada vez más repetible. En recuperación terciaria, en cambio, cada campo presenta condiciones particulares que obligan a estudiar el subsuelo.

El primer paso es determinar si existe suficiente petróleo residual como para justificar la inversión. Después hay que conocer cómo se distribuye ese petróleo dentro de la formación y si las características de la roca permiten que el polímero pueda mejorar el barrido. No alcanza, por lo tanto, con replicar una receta aplicada exitosamente en otro yacimiento.

“Se necesita un modelo y un estudio específico del subsuelo para saber si existe un petróleo residual que valga la pena inyectar polímeros y si se dan las características para poder que el polímero barra el petróleo remanente“, ponderó.

Esa diferencia explica por qué la recuperación terciaria no tiene una curva de aprendizaje idéntica a la de Vaca Muerta. El conocimiento acumulado sirve para reducir riesgos y mejorar los diseños, pero no elimina la necesidad de estudiar cada yacimiento. La estrategia depende de las propiedades de la roca, los fluidos y la distribución del petróleo remanente.

Tennerini señaló que los proyectos de EOR todavía requieren un nivel de modelado del subsuelo particularmente detallado. En Vaca Muerta existe también un fuerte trabajo geológico y de ingeniería, pero la escala industrial permite avanzar sobre una lógica más repetitiva de perforación, fractura y producción. En campos maduros, el desafío es encontrar dónde queda el petróleo recuperable.

“En los de recuperación terciaria todavía es un poco más complejo el modelado y la estrategia a encarar, y depende de cada campo específicamente, así que no hay como una curva de aprendizaje en ese sentido”, subrayó el especialista.

Manantiales Behr: el bloque que explica uno de cada dos barriles de recuperación terciaria

El paso hacia proyectos modulares

La experiencia acumulada sí está generando un cambio en la forma de diseñar los proyectos de recuperación terciaria. En lugar de intentar extender una misma estrategia sobre todo un campo desde el comienzo, las compañías están avanzando hacia desarrollos modulares, concentrados primero en las zonas donde las condiciones ofrecen mayores probabilidades de obtener petróleo incremental.

La idea es reducir el riesgo de masificar un proyecto de EOR antes de conocer cómo responderá cada sector del reservorio. Una zona puede tener excelentes condiciones para el barrido con polímeros y otra, dentro del mismo campo, presentar resultados mucho más débiles. Esa heterogeneidad del reservorio puede cambiar de manera importante el valor económico del proyecto.

“Se está migrando a hacer los proyectos de manera modular, que es ir barriendo pequeñas zonas de las mejores o las que tengan mejores propiedades o donde se espere que tenga mayor petróleo residual”, afirmó.

Ese enfoque permite que la recuperación terciaria avance sobre una superficie más acotada, mida resultados y luego incorpore nuevas áreas. La estrategia busca evitar inversiones demasiado grandes en sectores que podrían no responder como se esperaba. Para las operadoras, el aprendizaje deja de estar concentrado únicamente en la tecnología y pasa también por seleccionar mejor dónde utilizarla.

PECOM relanza Manantiales Behr.

La modularidad también cambia la manera de mirar los campos maduros. En lugar de considerar al yacimiento como una unidad homogénea, las empresas pueden identificar zonas con distintas oportunidades de recuperación y ordenar las inversiones según su potencial. El objetivo es concentrar primero los recursos donde el petróleo remanente y las propiedades del reservorio justifiquen el desarrollo.

“Se trata de ir más a la malla, al punto, a recuperar, y eso sí es una estrategia que se está viendo y la están siguiendo todas las compañías acá en Argentina“, aseveró.

El avance de la recuperación terciaria en Argentina queda así asociado a una combinación de resultados, conocimiento y una forma diferente de diseñar los proyectos. La inyección de polímeros es la técnica que concentra hoy la mayor cantidad de desarrollos, mientras otras alternativas, como los surfactantes y los métodos térmicos, permanecen en etapas más acotadas o específicas.

Los proyectos que ya demostraron resultados funcionan como referencia para una industria que busca extender la producción de yacimientos maduros. Manantiales Behr, Diadema, El Corcobo, Chachahuén Sur y los nuevos desarrollos de El Trébol y Cerro Dragón forman parte de esa evolución, mientras las compañías avanzan sobre las zonas con mejores condiciones para recuperar el petróleo que todavía permanece en la roca.

YPF vendió dos clústers en Mendoza por U$S 405 millones y PECOM volvió a quedarse con una parte

YPF notificó a la CNV dos operaciones el mismo día. La empresa de mayoría estratal vendió participaciones en siete concesiones mendocinas por una suma que ronda los 405 millones de dólares, sin contar el ajuste de precio al cierre.

La primera venta es el clúster Chachahuén, integrado por el 70% de las concesiones Chachahuén Sur y Cerro Morado Este, y el 100% de Puesto Hernández y Chihuido de la Sierra Negra, del lado mendocino. Ahí se metieron Energía Mendocina S.A. y Compañía Andina de Petróleo y Gas S.A.

La letra chica del comunicado detalla cómo se reparten esas cuatro concesiones entre los dos compradores: en Chachahuén Sur y Cerro Morado Este, 40% queda para Compañía Andina y 30% para Energía Mendocina. En Puesto Hernández y Chihuido de la Sierra Negra, la división es 50 y 50 entre ambas firmas.

La producción detrás de Chachahuén

Durante el segundo trimestre de este año, la porción de YPF en Chachahuén produjo cerca de 10.000 barriles diarios de petróleo y 0,03 millones de metros cúbicos por día de gas natural. Son los números que la compañía usó para justificar el valor de la operación ante el regulador.

El precio acordado fue de 200 millones de dólares, con fecha efectiva al 1 de junio de 2026. Igual que en cualquier venta de este tipo, todavía falta que se cumplan las condiciones precedentes habituales, y al monto final habrá que sumarle el IVA y el ajuste de precio que corresponda al cierre.

La cesión no fue solo de las concesiones: el comunicado aclara que también se transfirieron los ductos y el stock de materiales que estaban en los almacenes asociados a esos activos. Es un detalle que suele pasar desapercibido, pero que en operaciones de este tamaño representa infraestructura real y logística ya instalada.

Mendoza reconfigura su mapa petrolero.

Mendoza No Operado, la segunda pata de la venta

La otra operación tiene un nombre que empieza a sonar conocido en el sector: San Benito Upstream S.A.U. se quedó con el clúster Mendoza No Operado, que incluye el 30,01% de la concesión CNQ-7 Gobernador Ayala y el 50% de CNQ-7A y Jagüel Casa de Piedra, entre Mendoza y La Pampa.

Ese paquete de activos, donde YPF nunca fue operador, produjo durante el segundo trimestre unos 7.000 barriles diarios de petróleo y 0,04 millones de metros cúbicos por día de gas. El precio pactado ascendió a 205 millones de dólares, con fecha efectiva retroactiva al 1 de enero de 2026.

Al igual que en Chachahuén, la transacción incluyó la cesión de ductos y de los materiales almacenados en los activos vendidos, y quedó sujeta a las mismas condiciones precedentes habituales. También aquí corresponde adicionar el IVA y el eventual ajuste de precio al momento del cierre definitivo.

Quién es San Benito, la mano derecha de PECOM

San Benito Upstream es la sociedad relacionada con la que PECOM, la petrolera del grupo Pérez Companc, viene armando buena parte de sus compras desde que decidió volver al negocio de la producción de crudo convencional.

Meses atrás, ese mismo consorcio ya había protagonizado una de las operaciones más comentadas del año: la compra de Manantiales Behr, el mítico bloque chubutense que YPF operaba y que terminó pasando a manos de PECOM Servicios Energía y San Benito Upstream por unos 410 millones de dólares.

Con ese antecedente fresco, la aparición de San Benito en Mendoza no sorprende demasiado a quienes siguen de cerca al sector. El patrón se repite: YPF se desprende, San Benito compra, y el grupo Pérez Companc suma barriles a un portafolio convencional que crece a un ritmo que pocos anticipaban hace un año.

Las dos ventas de Mendoza se enmarcan en lo que la compañía llama Plan 4×4, la estrategia con la que viene achicando su presencia en campos convencionales para concentrar plata e ingeniería en Vaca Muerta. El propio comunicado lo dice sin vueltas: el objetivo es maximizar el valor para la compañía, sus accionistas e inversores.

Manantiales Behr: el bloque que explica uno de cada dos barriles de EOR

La recuperación terciaria (EOR, por sus siglas en inglés) cerró junio en 19.274 bbl/d, con una suba de 0,5% frente a mayo y de 7,9% respecto de junio de 2025, según el informe mensual de GtoG Energy Consulting sobre datos de la Secretaría de Energía. El nivel se mantiene cerca de su récord histórico.

De ese total, Manantiales Behr solo, el bloque que PECOM opera en Chubut, aportó 9.632 bbl/d en junio. Es exactamente el 50% de todo el EOR que se produce en el país, aunque el bloque retrocedió 1,5% respecto de mayo.

Ningún otro yacimiento se acerca a esa escala. Chachahuén Sur, en Mendoza, quedó segundo con 4.564 bbl/d (23,7% del total), pero cayó 3,3% mensual. Entre Manantiales Behr y Chachahuén Sur concentran casi tres cuartas partes de toda la terciaria argentina.

Manantiales Behr, una meta en EOR

Detrás de los dos líderes aparece Diadema, con 2.189 bbl/d y una suba de 7% mensual, seguido por Escalante-El Trébol, que sumó 1.542 bbl/d con el mayor crecimiento del mes: 14,6%. Son los dos bloques que más ganaron terreno en junio.

El resto del ranking lo completan Anticlinal Grande-Cerro Dragón (873 bbl/d, +6,5%), El Tordillo (283 bbl/d, +11,5%) y Chihuido de la Sierra Negra (184 bbl/d, -2,6%). Los Perales-Las Mesetas casi desapareció del mapa: apenas 6 bbl/d, un derrumbe de 72,6% mensual.

Por operadora, el peso de Manantiales Behr también explica el liderazgo de PECOM, que suma 11.174 bbl/d y el 58% de todo el EOR nacional. YPF quedó segunda, con 24,6%, y Capsa-Capex tercera, con 11,4% del total.

Chubut, el corazón de la técnica

A nivel provincial, Chubut concentra el 75,3% de toda la producción por recuperación terciaria del país, con 14.520 bbl/d. Casi todo ese volumen corresponde a la cuenca del Golfo San Jorge, que sola explica el 75,4% del EOR nacional.

Mendoza es el segundo polo, con 24,6% del total y 4.748 bbl/d, asociados a la cuenca Neuquina. Santa Cruz, en cambio, prácticamente no aporta: apenas 6 bbl/d, la marca más baja de todo el relevamiento mensual.

La lectura de GtoG Energy sobre este esquema es directa: el podio terciario se reordena en torno a PECOM. Con Manantiales Behr, El Trébol y la próxima incorporación de El Corcobo, ese operador pasará a explicar cerca del 60% del EOR nacional.

Lo que viene: más escala, menos actores

El informe también marca un riesgo. El segmento gana escala pero pierde diversidad: cada vez son menos las operadoras y los bloques que sostienen la producción por recuperación terciaria en el país, un fenómeno que se profundizó durante el primer semestre de 2026.

La producción acumulada del año llega a 3,45 millones de barriles, con Chubut aportando el 75% y Mendoza el 25% restante. Las Cuencas Golfo San Jorge y Neuquina concentran hoy toda la actividad de EOR en Argentina.

Hubo un gran ganador en el ranking petrolero de junio y no fue Loma Campana

La producción de petróleo de Argentina volvió a marcar un récord en junio, pero el dato más llamativo del informe de la Secretaría de Energía no estuvo en la cima del ranking. Mientras Loma Campana conservó el primer lugar, el bloque Bajo del Choique – La Invernada protagonizó el mayor crecimiento mensual y se convirtió en la gran ganadora del período.

Los datos oficiales muestran que la producción de petróleo alcanzó los 896.322 barriles por día, un incremento del 0,35% respecto de mayo y del 15,82% frente al mismo mes del año pasado. Si se suma la gasolina estabilizada, el volumen supera los 913.000 barriles diarios, una nueva marca para la industria argentina.

La Cuenca Neuquina volvió a explicar casi todo ese crecimiento. En junio produjo 699.839 barriles diarios, también un récord histórico, con una mejora mensual del 0,68% y un avance interanual del 24,58%. El desempeño confirmó, una vez más, el peso que tiene Vaca Muerta sobre la producción nacional.

YPF busca ser la empresa más eficiente del mundo.

El área que sorprendió en junio

Aunque Loma Campana, operada por YPF, siguió siendo el principal bloque productor del país con 85.733 barriles diarios, su producción cayó un 2,92% respecto de mayo. También se mantuvo en el segundo lugar La Amarga Chica, con 82.655 barriles diarios, aunque en este caso registró un crecimiento del 5,77%.

El gran protagonista del mes fue Bajo del Choique-La Invernada, el desarrollo operado por Pluspetrol, que elevó su producción un 38,94% en apenas un mes hasta alcanzar 39.840 barriles diarios. Ese salto fue, por amplio margen, el mayor registrado entre las diez áreas más productivas de Argentina.

El resto de los principales bloques mostró comportamientos más moderados. Bandurria Sur produjo 59.897 barriles diarios, aunque retrocedió un 6,08%, mientras Bajo del Palo Oeste, de Vista Energy, alcanzó 57.690 barriles diarios, con una leve baja mensual del 0,88%.

Vaca Muerta arrancó 2026 con un récord histórico de fracturas y máxima actividad

Cambios dentro del top 10

El ranking de junio mantuvo prácticamente la misma composición que el mes anterior, aunque dejó un movimiento. El Trapial Este, operado por Chevron, volvió a ubicarse entre las diez áreas más productivas del país con 23.042 barriles diarios, desplazando a Rincón de Aranda, que descendió al puesto 11.

Otro de los bloques que mostró un crecimiento relevante fue La Calera, también operado por Pluspetrol, que incrementó su producción un 9,27% hasta los 31.526 barriles diarios, consolidando el avance de la compañía dentro de los desarrollos no convencionales de la Cuenca Neuquina.

Entre los primeros puestos también apareció La Angostura Sur I, de YPF, con 42.015 barriles diarios y un crecimiento mensual del 3,86%, mientras que Anticlinal Grande-Cerro Dragón, operado por Pan American Energy, produjo 57.272 barriles diarios y prácticamente mantuvo estable su nivel de extracción.

La Cuenca del Golfo San Jorge firmará este domingo el acuerdo de paz social.

Las dos áreas convencionales que siguen dando pelea

Más allá del dominio de Vaca Muerta, el informe volvió a dejar un dato que se repite desde hace varios meses. Dentro de las diez áreas con mayor producción del país continúan figurando únicamente dos desarrollos convencionales de la Cuenca del Golfo San Jorge: Anticlinal Grande-Cerro Dragón y Manantiales Behr.

El bloque operado por PECOM produjo 24.430 barriles diarios durante junio y se ubicó en el noveno lugar del ranking nacional, aunque registró una baja mensual del 1,10%. Junto con Cerro Dragón, sigue siendo la excepción en un listado cada vez más dominado por los desarrollos shale de la Cuenca Neuquina.

Chubut espera inversiones por más de U$S 880 millones: Cerro Dragón concentra el grueso del capital

Chubut comienza a dejar atrás el cimbronazo de la reconfiguración de su matriz petrolera. Los bloques que pusieron en venta YPF y Tecpetrol ya cuentan con nuevos operadores y la parte norte de la Cuenca del Golfo San Jorge se prepara para una nueva etapa.

Según los planes presentados ante la Secretaría de Energía de la Nación y analizados por eolomedia, las compañías comprometieron desembolsos que superan los 880 millones de dólares para este 2026. La mayor parte de los fondos estará destinada a sostener y desarrollar la producción en áreas maduras de la región.

El ranking continúa encabezado por Pan American Energy (PAE), que proyecta invertir U$S 553,12 millones entre actividades de exploración y explotación. Sin embargo, el segundo lugar queda ahora para PECOM, que suma inversiones por U$S 177,42 millones al incorporar los U$S 110 millones previstos para Manantiales Behr.

Más atrás aparecen Compañías Asociadas Petroleras (CAPSA) y CAPEX, consideradas como un mismo grupo para este análisis, con inversiones proyectadas por U$S 100,84 millones. El cuarto lugar corresponde a Crown Point Energía, con un programa de desembolsos por U$S 49,97 millones.

El shale llega a Cerro Dragón: PAE ya perforó su primer horizontal y evalúa nuevos pozos.

Cerro Dragón sigue concentrando la mayor apuesta

La principal inversión individual continúa siendo la prevista por PAE para Anticlinal Grande-Cerro Dragón, donde la compañía proyecta desembolsar U$S 499,59 millones. El mítico bloque de la Cuenca del Golfo San Jorge es uno de los diez bloques más productivos del país y concentra una parte sustancial de la producción petrolera de Chubut.

La empresa también contempla inversiones por U$S 48,65 millones en otros bloques. En Cerro Tortuga-Las Flores prevé invertir U$S 28,18 millones en explotación y U$S 20,47 millones en exploración continuando con su plan no convencional, mientras que en Chulengo destinará U$S 4,33 millones y en Anticlinal Funes otros U$S 540 mil.

La magnitud de los desembolsos refleja el peso que mantiene Cerro Dragón dentro de la estrategia de desarrollo de la compañía y dentro de la estructura productiva de la Cuenca del Golfo San Jorge, que sigue siendo uno de los principales polos petroleros del país.

Chubut advierte que tiene la última opinión en el caso de Manantiales Behr.

PECOM apuesta fuerte por Manantiales Behr

La incorporación de Manantiales Behr a la cartera de PECOM cambia el mapa de Chubut. La compañía del Grupo Pérez Companc prevé destinar U$S 110 millones a uno de los tanques del convencional, una cifra que la posiciona como la segunda operadora con mayor nivel de desembolsos previstos para 2026.

A ese monto se suman los U$S 67,42 millones declarados ante la Secretaría de Energía para las áreas que actualmente opera en la provincia. Dentro de ese esquema, Campamento Central-Cañadón Perdido concentra inversiones por U$S 55,36 millones, mientras que Escalante-El Trébol recibirá otros U$S 12,06 millones.

La estrategia de la compañía apunta a fortalecer su presencia en algunos de los principales activos maduros de Chubut, en un contexto en el que las operadoras buscan sostener niveles de producción mediante programas de desarrollo, optimización operativa y recuperación secundaria.

CAPSA-CAPEX y Crown Point completan el cuadro de Chubut

Tomadas en conjunto, CAPSA y CAPEX proyectan inversiones por U$S 100,84 millones. El principal destino de esos recursos será el área Diadema, donde se prevén desembolsos por U$S 74,10 millones para actividades de explotación. El bloque es uno de los símbolos de la recuperación terciaria.

Por su parte, CAPEX invertirá U$S 17,40 millones en Pampa del Castillo-La Guitarra y otros U$S 4,65 millones en Bella Vista Oeste. También figuran partidas para Km 20, con U$S 3,90 millones, además de inversiones menores en Sindicato, Mina Reserva y Solano.

En tanto, Crown Point informó inversiones por U$S 49,97 millones, distribuidas entre El Tordillo, que recibirá U$S 33,07 millones, lo que marcará la activación de un perforador luego de tres años. Además, Puesto Quiroga recibirá U$S 16,90 millones. A ellas se suma Colhué Huapi S.A., que proyecta destinar U$S 500 mil al área Estancia La Escondida, completando un panorama que busca llevar un poco de previsibilidad para Chubut.

“PECOM puede liderar la producción convencional de Argentina”

La Cuenca del Golfo San Jorge busca dejar atrás la traumática salida de YPF. La llegada de nuevos jugadores busca revitalizar el mapa petrolero de la región y terminar con la incertidumbre que se adueñó de uno de los polos más productivos del país hace más de dos años. Y PECOM es uno de los players que genera expectativas en Chubut.

En este marco, el secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut, Jorge Ávila, aseguró que el brazo petrolero del holding Pérez Companc tiene condiciones para convertirse en el principal productor de petróleo convencional de Argentina si continúa ampliando su presencia operativa en la región.

“Hay muy pocas compañías que hoy se animan a invertir en la Cuenca del Golfo San Jorge y PECOM es una de ellas. Eso es importante porque vuelve una empresa que históricamente dejó un gran recuerdo entre los trabajadores petroleros”, señaló el dirigente gremial en diálogo con La Voz del Sindicato.

Asimismo, el dirigente gremial remarcó que la compra de activos estratégicos posicionó rápidamente a la empresa dentro del mapa petrolero y subrayó el potencial productivo de las áreas adquiridas y el nivel de inversión previsto podrían ubicar a la operadora entre las más importantes del país.

“Después de la compra de Manantiales Behr, creo que se han quedado con la mejor parte de la industria petrolera. Dentro de poco puede llegar a ser el segundo productor o incluso el primero productor de petróleo si sigue invirtiendo en la región”, afirmó.

PECOM acelera inversiones en Chubut

El dirigente sindical explicó que la compañía ya comenzó a desplegar nuevos equipos y servicios en distintos bloques de la provincia y destacó la incorporación de unidades de Pulling, Flush-By y perforadores que permitirán ampliar la actividad en campos convencionales.

Para el gremio, este movimiento representa una señal positiva en medio de la preocupación por la caída natural de producción que afecta a la cuenca. “Creo que estamos mirando la inversión que va a hacer y eso ayudará a que todo escale. Tiene un potencial tremendo si sigue apostando e invirtiendo porque eso nos va a ayudar a mantener el trabajo y el empleo de nuestros trabajadores”, consideró.

El sindicalista también vinculó el crecimiento de PECOM con el desafío de garantizar continuidad laboral en una región que busca sostener su protagonismo frente al avance del shale neuquino y ponderó que las nuevas inversiones permiten mantener expectativas de recuperación para el convencional.

Además, valoró que la empresa haya puesto el foco en áreas históricas de la cuenca, particularmente en Manantiales Behr, uno de los bloques más emblemáticos de Chubut. Allí, la compañía analiza nuevos desarrollos orientados a mejorar los niveles de extracción.

Pecom pone el foco en la recuperación terciaria.

 

 Polímeros y recuperación de petróleo pesado

Otro de los puntos destacados por Ávila fue la implementación de plantas de polímeros para incrementar la producción de petróleo pesado. El dirigente explicó que esta tecnología se volvió central para mejorar la recuperación en campos maduros de la cuenca.

“Las plantas de polímero son una gran ayuda para el petróleo duro y pesado que tiene la cuenca. El polímero ayuda a ablandar el crudo y sacarlo con mayor producción, como ya lo están haciendo distintas operadoras”, subrayó el dirigente gremial.

Pan American Energy, Capsa y Pecom avanzan en estrategias similares para potenciar la recuperación secundaria y terciaria y desde el sindicato consideran que estas herramientas serán claves para sostener la actividad convencional.