El plan de PECOM para reactivar Cañadón Perdido tras 30 años

Después de más de tres décadas sin nuevas perforaciones, el yacimiento Cañadón Perdido vuelve a ocupar un lugar central en la agenda energética de Chubut. La reactivación, impulsada por PECOM, marca un hito para la Cuenca del Golfo San Jorge y para una región que busca recuperar protagonismo productivo.

El anuncio fue presentado en Comodoro Rivadavia, en el marco de un plan de inversiones que contempla desembolsos por unos 70 millones de dólares en 2026, destinados a la perforación de 32 nuevos pozos. La iniciativa se suma a un esquema más amplio que, considerando gastos operativos, podría alcanzar los 180 millones de dólares.

La reactivación se apoya en un contexto de mayor competitividad para la producción convencional. Entre los factores clave se destacan los incentivos fiscales provinciales, la eliminación de aranceles a la importación de insumos estratégicos y la reducción de derechos de exportación, que mejoraron las condiciones para atraer nuevas inversiones.

El proyecto prevé una primera etapa con la operación del equipo VV51 y la perforación inicial de 28 pozos, combinando inyectores y productores. Los trabajos comenzarán en El Trébol y luego avanzarán hacia Campamento Central y Cañadón Perdido, con foco en la recuperación secundaria mediante inyección de polímeros.

PECOM busca recuperar un bloque histórico

El área registra producción desde fines de la década de 1920. Entre 1928 y 1960 tuvo una etapa de explotación primaria, mientras que en los años noventa se reactivó a través de técnicas de recuperación secundaria. Sin embargo, el abandono progresivo derivó en una fuerte caída productiva durante los últimos años.

Actualmente, el yacimiento cuenta con apenas 27 pozos activos y una producción cercana a los 68 metros cúbicos diarios. Con el nuevo piloto de inyección de polímeros, se espera quintuplicar ese volumen y alcanzar los 400 metros cúbicos por día en el corto plazo, equivalente a unos 2.500 barriles diarios.

De acuerdo con las proyecciones técnicas, los resultados de esta primera fase permitirán avanzar hacia una segunda etapa más ambiciosa. En ese escenario, la producción podría trepar hasta los 600 metros cúbicos diarios, con la perforación de unos 53 pozos adicionales y un desarrollo total cercano a las 80 nuevas perforaciones.

Además del impacto productivo, el proyecto tendrá un fuerte efecto en el empleo local. Se estima la generación de más de 100 puestos de trabajo directos e indirectos, junto con la reactivación de servicios asociados y actividad terciaria en toda la región.

PECOM inicia su campaña de perforación en Cañadón Perdido

Como parte del plan de inversiones previsto para 2026, PECOM puso en marcha el perforador VV 51 de la empresa Venver para dar inicio a la campaña de perforación que reactivara la actividad en Cañadón Perdido, un hito muy importante que demuestra el potencial de áreas marginales de la cuenca a partir del estudio del subsuelo.

El anuncio contó con la visita del gobernador de Chubut, Ignacio Torres; el diputado nacional y secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Chubut, Jorge Ávila; el ministro de Hidrocarburos, Federico Ponce; el Director de Operaciones de Upstream de PECOM, Jorge López Kessler y autoridades provinciales y gremiales.

El yacimiento Cañadón Perdido estuvo en producción primaria desde 1928 a 1960. En al año 1996 comenzó el desarrollo por recuperación secundaria que luego se abandonó en el año 2008 quedando el campo con una producción marginal (200m3/d con 85 pozos). En la actualidad produce 68m3/d con 27 pozos productores.

En la fase 1 del proyecto, el equipo arranca con perforaciones en El Trébol y luego se traslada a Cañadón Perdido donde este año va a perforar 28 pozos (9 inyectores y 19 productores) para conectar una nueva planta del primer piloto de inyección de polímeros. Con este piloto se logrará más que quintuplicar la producción de esta zona, pasando de los actuales 68 m3/d a 400m3/d (2500 bbl/d). Así mismo, el resultado del piloto no solo traerá mayor producción sino que abrirá oportunidades en nuevas zonas del yacimiento, con potencial para alcanzar una producción de 600m3/d (3700bbl/d) en una segunda etapa con el desarrollo completo con 53 pozos adicionales.

Este es un ejemplo de un campo muy maduro (prácticamente abandonado) en el cual, luego de estudios integrados de subsuelo y eligiendo la estrategia de desarrollo correcta, se va a lograr revitalizar y re-desarrollar con una potencial actividad de 80 pozos nuevos.

PECOM, retomó su rol como operadora y productora de petróleo y gas en noviembre de 2024, con el objetivo de construir una plataforma sólida de crecimiento en upstream, con foco en yacimientos maduros y en el despliegue de capacidades de optimización de activos, eficiencia operativa y recuperación terciaria.

Recientemente ha acordado con YPF la adquisición del yacimiento Manantiales Behr, el segundo yacimiento convencional más grande del país, con una producción diaria del orden de los 25.000 barriles de petróleo por día, lo que le permitirá, operar un total de más de 35.000 bbl/d.

Comodoro le reclama a YPF el pago del pasivo ambiental y la paz social en Chubut está en duda

La disputa por el pasivo ambiental que deja YPF en Comodoro Rivadavia llegó a su punto más alto. El municipio se mantiene firme en su decisión de que la empresa de mayoría estatal se haga cargo de una deuda por el pasivo ambiental que hay en el clúster Campamento Central – Cañadón Perdido. El Sindicato de Petroleros Privados de Chubut sostiene que esta medida pone en jaque la inversión de Pecom, que queda en el medio de esta disputa.

Quien salió con los tapones de punta fue Jorge Ávila. El titular de gremio de petroleros convencionales destacó que el lunes habrá un plenario de comisión directiva y delegados en carácter urgente donde se estará informando los pasos seguir por un posible paro de actividad para el martes. El objetivo de la convocatoria es establecer medidas para reclamarle al jefe comunal, Othar Macharashvili,  que firme la adhesión al decreto de autorización del traspaso del clúster Campamento Central- Cañadón Perdido.

En este sentido, el dirigente gremial consideró que la decisión del municipio obstaculiza las inversiones y pone en riesgo la producción y los puestos de trabajo. “El Municipio impide el traspaso, condicionando una inversión de 30 millones de dólares a realizarse en 2025”, cuestionó Ávila.

“Con esto peligra la estabilidad laboral de más de 300 empleos directos afectados al área y es la primera vez en más de 10 años que un Intendente rompe la paz social, que tanto ha costado construir en la región para garantizar los puestos de trabajo de la principal actividad económica de la ciudad”, agregó.

“Al suspenderse la actividad, se amenaza la producción del yacimiento, la cual a través de las regalías aporta mensualmente más de un millón de dólares, dinero que se distribuye entre la provincia y sus municipios”, subrayó.

“La deuda de YPF no va a frenar las operaciones de Pecom”

Por su parte, Macharashvili aclaró que la compañía del Grupo Pérez Companc no tiene impedimentos para iniciar sus operaciones cuando lo considere necesario.

“Hay una deuda que está vigente, en concepto de un canon por cada pozo ubicado en el ejido urbano, y si bien hubo un acuerdo para eximir del pago, el mismo sigue vigente y fue aprobado recientemente en la Ordenanza Tributaria Anual 2025, por lo que corresponde que YPF cancele la deuda acumulada desde 2014”, sostuvo el intendente de Comodoro Rivadavia.

Macharashvili afirmó, además, que “la deuda que se le reclama a YPF no va a frenar el proceso de traspaso ni el inicio de operaciones de Pecom”, señalando que en este contexto, “vamos a hacer todo lo que sea necesario para recuperar esta acreencia que corresponde al municipio”, ya que se pautaron esos fondos para la realización de obras en la ciudad.

En cuanto al acuerdo firmado por el traspaso de áreas entre YPF y Pecom, Macharashvili señaló que la operación de traspaso no se verá afectada por el reclamo del municipio.

“De hecho ya hemos certificado que en diciembre la empresa Enap pagó al municipio más de 600 millones de pesos, que era la parte que le correspondía por el acuerdo transaccional, y hemos entregado esa certificación. Pero lo que está pendiente de pago es el canon, que ha estado vigente todos estos años y que no fue abonado”, añadió.

“Pecom ha accedido a estas áreas porque quiere volver a ser operador petrolero, con expectativas de crecimiento. Nadie puede pensar que porque el municipio reclame lo que le corresponde se pueda poner en riesgo todo el acuerdo”, resaltó el jefe comunal.