PECOM vuelve al ruedo: de 7.000 a 50.000 barriles diarios en menos de un año

La Cuenca del Golfo San Jorge vive un recambio que pocos imaginaban hace cinco años. La salida de YPF de buena parte de sus campos maduros abrió la puerta a operadoras de capital nacional dispuestas a apostar por el petróleo convencional, un negocio que muchos daban por agotado frente al brillo de Vaca Muerta y que hoy vuelve a atraer inversiones.

PECOM es el caso más visible. En la AOG Patagonia 2026, su CEO, Horacio Bustillo, contó cómo la empresa del grupo Pérez Companc pasó, en menos de un año, a ubicarse “entre los principales productores de petróleo del país”. Y lo hizo, remarcó, sin pisar el no convencional.

“Vuelta al ruedo creo que es una buena definición”, aceptó Bustillo cuando el moderador le pidió explicar la transformación. Reconoció que el crecimiento fue muy acelerado, “en algunos sentidos un poco más rápido de lo que quisimos”, y que dentro de la compañía se respira una energía especial por haber regresado a la operación.

Reactivación clave: PECOM apuesta fuerte y reactiva un campo maduro en la Patagonia

El sueño de Luis Pérez Companc

El regreso tiene un nombre propio. Según Bustillo, nace de un sueño del accionista, Luis Pérez Companc, que quiere recuperar algo del PECOM de antes: un grupo con negocios en varios verticales y una presencia muy fuerte en upstream. La compañía había vendido sus activos petroleros a Petrobras en 2003.

La vuelta se apoyó en lo que ya existía. PECOM tiene desde hace más de diez años una plataforma de servicios petroleros con presencia sólida en el mercado, además de su negocio de ingeniería y construcción. Sobre esa base decidió volver a operar yacimientos en 2024, con la compra de áreas que YPF dejaba en Chubut.

El primer paso fue más tímido: El Trébol-Escalante, que llegó a producir unos 7.000 barriles diarios. Este año, en cambio, la empresa vio la oportunidad y decidió invertir unos 900 millones de dólares. El movimiento central fue el ingreso a Manantiales Behr, el área convencional más grande que operaba YPF, hace cinco o seis meses.

Con ese yacimiento, PECOM pasó de 7.000 a unos 30.000 barriles diarios. Con la incorporación de El Corcobo, el bloque al norte del Río Colorado que adquirió a Pluspetrol y a YPF, espera llegar a los 50.000 barriles hacia fin de año. “Vuelta al ruedo de una forma bastante acelerada”, resumió.

Un nicho: crudo viscoso y polímeros

El objetivo inicial fue consolidar una plataforma de 50.000 barriles, un volumen que, según Bustillo, le da a la empresa una presencia relevante en el mercado. Pero la elección de los campos no fue casual: apuntaron a yacimientos con reservas incrementales que puedan desarrollarse con recuperación terciaria.

“Básicamente, crudo viscoso que no haya sido barrido de una forma suficientemente eficiente por la secundaria”, precisó. El Trébol, el complejo Manantiales y El Corcobo comparten ese perfil, y allí la empresa concentra toda su energía con un esquema basado en la inyección de polímeros.

El desafío, admitió, es doble. Por un lado, son campos convencionales donde rige la ortodoxia de siempre: “Eficiencia, eficiencia, eficiencia”. Por el otro, sobre el mismo campo y con los mismos equipos hay que desarrollar nuevas reservas. “Es una estrategia muy de nicho, pero no por eso chica. 50.000 barriles es un buen número”, dijo.

A eso se suma armar prácticamente desde cero una compañía de upstream. “Si pensamos que a principio de año producíamos 7.000 barriles y vamos a terminar en 50.000, es enorme el cambio que hay detrás”, explicó. Todo el andamiaje organizacional sigue, todavía, en obra.

La pelea por el talento

El moderador le planteó el problema que comparten todas las operadoras convencionales: Vaca Muerta se lleva profesionales y compañías de servicios. Bustillo no lo discutió. “Es un agujero negro que absorbe talento”, aceptó, y hasta llevó un código QR para que quien quisiera le acercara referencias laborales.

Aun así, cree que el convencional tiene su propio atractivo y una dinámica distinta. Cuando llegó a PECOM, hace un año, encontró un equipo sólido que ya venía trabajando, aunque no en producción de petróleo. “Fortaleciendo algunos roles, hoy tenemos un equipo muy fuerte que se le anima a esto”, afirmó.

Sobre los colores de la marca, que el moderador extrañaba en su versión azul y oro, Bustillo prefirió no entrar en el juego. “El espíritu del grupo Pérez Companc es honrar el pasado”, dijo, aunque aclaró que no todo lo que funcionó antes va a servir ahora: “Hay mucho para construir”.

Pecom pone el foco en la recuperación terciaria.

Echar raíces antes de crecer

¿Habrá más adquisiciones? “Uno nunca deja de soñar”, respondió. En el grupo, explicó, repiten que no están para gestionar negocios sino para desarrollarlos. Pero su convicción es que los próximos dos años deben dedicarse a construir las raíces de la compañía. “Hemos crecido, pero no nos hemos desarrollado”, resumió.

Para Bustillo, sostener la producción también cuenta como crecimiento. “En un campo en declino, si podemos mantener la producción en 50.000 barriles, eso es crecimiento”, planteó, y destacó el potencial de crecimiento orgánico a partir de la incorporación de reservas. Un salto adicional, dijo, queda para una segunda etapa.

El no convencional, por ahora, lo miran de lejos. “Puede estar en una agenda de futuro, pero hoy el foco es sacar adelante lo que crecimos este año”, señaló. Cuando el moderador le sugirió pedirle ayuda a Adolfo Storni, de Capsa, si alguna vez se animaba con la formación D-129, respondió: “Mucho por aprender, seguro”.

PECOM exportó 714.000 barriles de Escalante a Hawái en su primera venta directa

PECOM completó la carga de 113.500 metros cúbicos de crudo Escalante, equivalentes a unos 714.000 barriles, en el buque Hafnia Galatea. El tanquero partió con destino a Hawái por cuenta de Trafigura.

La operación representa la primera colocación directa de producción propia de PECOM en el mercado internacional. Hasta ahora, la compañía vendía el petróleo en boca de pozo a un tercero, que definía el destino de los barriles y capturaba el margen comercial.

El contrato entre San Benito Upstream, sociedad utilizada por el grupo para su negocio upstream, y Trafigura se firmó en julio. La carga se completó poco más de dos meses después.

El Hafnia Galatea tiene bandera de Singapur y fue construido en 2019. Cuenta con unas 110.000 toneladas de porte bruto y capacidad para transportar grandes volúmenes de crudo.

Un cargamento equivalente a 22 días de producción

El volumen permite dimensionar la magnitud de la operación para PECOM. Según datos de la Secretaría de Energía, la compañía operó 161.973 metros cúbicos de petróleo en Chubut durante julio.

El cargamento representa cerca del 70% de ese volumen mensual. En términos de producción, equivale a casi 22 días de extracción de los yacimientos bajo operación de la empresa.

Desde mayo, ese perímetro incluye Manantiales Behr, uno de los principales activos incorporados por PECOM en la Cuenca del Golfo San Jorge.

La venta directa también modifica la posición comercial de la compañía. PECOM ahora interviene en decisiones vinculadas con el destino, el comprador y el momento de colocación de sus barriles.

El acuerdo con Trafigura contempla ventas para el mercado interno y exportaciones. La primera operación eligió el mercado internacional.

La demanda hawaiana

Hawái concentra una demanda relevante para el crudo argentino. El estado cuenta con una sola refinería operativa, perteneciente a Par Pacific y ubicada en Kapolei, sobre la isla de Oahu.

La planta tiene una capacidad de procesamiento de 94.000 barriles diarios. Durante el primer trimestre de 2026 procesó 89.800 barriles por día, según los resultados informados por la compañía. Con ese ritmo, el cargamento de PECOM representa alrededor de ocho días de procesamiento.

Argentina también tiene una participación importante en el abastecimiento petrolero de las islas. Durante 2025 aportó el 62% del crudo liviano y dulce importado por Hawái, según datos oficiales del estado.

Además, Argentina concentró la totalidad de las importaciones de crudo pesado y dulce. En conjunto, casi seis de cada diez barriles importados por Hawái tuvieron origen argentino. El Escalante, producido en la Cuenca del Golfo San Jorge, es un crudo pesado y de bajo contenido de azufre. Ese perfil permite incorporarlo al esquema de refinación de la planta hawaiana.

La operación llega mientras PECOM amplía su presencia en la cuenca. En agosto de 2024 retomó la producción petrolera mediante la compra a YPF de los clusters El Trébol–Escalante y Campamento Central–Cañadón Perdido.

Luego incorporó Manantiales Behr y acordó con Pluspetrol la compra del 57% de El Corcobo. En poco más de dos años, la compañía pasó de no producir petróleo en el país a colocar directamente parte de su producción en el exterior.

PECOM activará un perforador en Manantiales Behr

El decreto 407, firmado el 22 de abril de este año, es la hoja de ruta de PECOM para Manantiales Behr. El plan de trabajo que presentó el brazo petrolero del Grupo Pérez Companc ante la Secretaría de Trabajo de Chubut junto con el Ministerio de Hidrocarburos. Allí quedó establecido el plan de inversiones que la norma exige para todo el alcance del bloque chubutense.

El Sindicato de Petroleros Privados de Chubut había pedido algo puntual: que el decreto garantizara la movilización de equipos. Esa exigencia terminó plasmada en el texto oficial, según explicó el secretario adjunto del gremio, Carlos Gómez, en diálogo con La Voz del Sindicato.

Según detalló Gómez, el decreto provincial establece que PECOM invertirá 190 millones de dólares en Manantiales Behr durante los primeros 18 meses desde la toma de posición. “Dicho nivel de inversiones se encuentra sustentado en un programa concreto de actividad”, señaló el dirigente sindical en diálogo con La Voz del Sindicato.

Según pudo saber eolomedia, el equipo perforador de Venver se activará a partir del 15 de octubre e incluirá intensa actividad de workover, pulling y flash by. El plan comunicado por la empresa en la asamblea del martes fija además una inversión anual de 110 millones de dólares.

“El costo operativo para mantener Manantiales Behr durante todo el año es casi 300 millones de dólares”, precisó Gómez.

Pecom se quedó con los clústers más productivos de la Cuenca del Golfo San Jorge.

Octubre para PECOM

El programa contempla 22 pozos, tanto productores como inyectores, en un yacimiento que la petrolera busca sostener como su principal activo en Chubut. “También se activan dos equipos de workover, programando casi 92 intervenciones, cuatro equipos de pulling y un equipo de flash by para optimizar la producción de pozos y aumentar la actividad terciaria”, detalló Gómez.

El dirigente remarcó que ese despliegue apunta directamente a la región de Manantiales Behr y sus plantas de polímeros, clave para sostener la recuperación terciaria del yacimiento.

El peso de Manantiales Behr en el país

Los números respaldan la relevancia del reclamo gremial. La recuperación terciaria (EOR) cerró junio en 19.274 bbl/d a nivel nacional, con una suba de 0,5% frente a mayo, según el informe mensual de GtoG Energy Consulting sobre datos de la Secretaría de Energía.

De ese total, Manantiales Behr aportó 9.632 bbl/d en junio, exactamente el 50% de todo el EOR del país, aunque retrocedió 1,5% respecto de mayo. Ningún otro yacimiento se acerca a esa escala: Chachahuén Sur, en Mendoza, quedó segundo con 4.564 bbl/d.

Por operadora, PECOM lidera el ranking nacional con 11.174 bbl/d y el 58% de todo el EOR del país. YPF aparece segunda con 24,6% y Capsa-Capex tercera con 11,4%, muy por debajo del peso que concentra Manantiales Behr.

“Se acabaron los tres años de silencio”: así Crown Point volvió perforar en Puesto Quiroga

El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, destacó la reactivación de la industria hidrocarburífera provincial durante una recorrida por el área Puesto Quiroga, donde la empresa Crown Point Energía retomó las tareas de perforación tras más de tres años.

Acompañaron al mandatario el ministro de Hidrocarburos, Federico Ponce; los secretarios generales del Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut, Jorge Ávila, y del Sindicato Petrolero Jerárquico de la Patagonia Austral, José Lludgar; el vicepresidente de Crown Point, Eduardo Oliver, y el gerente general de la empresa, Mauricio Orue.

Tal como adelantó eolomedia, el equipo de perforación, activo desde el miércoles pasado, ya superó los 1.500 metros de profundidad y avanza hacia un objetivo final de 3.600 metros en su primer pozo. El programa contempla la perforación de ocho pozos anuales, con una inversión promedio de 4.8 millones de dólares por cada uno.

Las áreas, anteriormente operadas por Tecpetrol, fueron cedidas a Crown Point Energía mediante la autorización otorgada por el Decreto Provincial N.º 1419/2025.

Chubut, motor energético del país

Torres señaló que “tiempo atrás, todas las partes decidimos juntarnos y pensar de qué manera, inteligentemente, podíamos hacer que esta área esté en manos de quien quisiera invertir”, y remarcó que “se hicieron muchas gestiones importantes, teniendo en cuenta que se trata de una cuenca madura que naturalmente tiende al declive, lo cual nos obliga a ser creativos”.

“Esto también implica hacer lo que hicieron dos grandes dirigentes petroleros como los presentes en este momento, que miraron a la cara a los trabajadores del sector y les dijeron la verdad, comprometiéndose a ponerle el pecho a situaciones difíciles. Porque cuando el barril estaba a 120 dólares y esta era una cuenca incipiente, eran todas buenas noticias”, expresó.

El gobernador destacó además la conformación de una Mesa de Competitividad, la eliminación de aranceles a los polímeros y de retenciones, y el compromiso asumido por las empresas de reinvertir ese alivio fiscal en la Cuenca del Golfo San Jorge.

“Lo más importante es que muchos de los agoreros de la desgracia que hoy se quejan por YPF, estuvieron aplaudiendo en Comodoro Rivadavia cuando salió el precio sostén del barril. Aplaudían la estafa más grande en la historia de nuestra Nación al trabajo chubutense, porque al petróleo nunca más se lo pagó lo que valía”, sostuvo.

En ese sentido, Torres señaló que “la gestión más importante que se hizo fue el capítulo de Hidrocarburos de la Ley de Bases, en el cual, junto a Jorge ‘Loma’ Ávila como diputado nacional, logramos eliminar el precio sostén, y hoy nuestro petróleo se paga lo que vale”.

“Hoy tenemos el 90% de los perforadores convencionales de toda la Argentina, gracias a que el petróleo chubutense se paga lo que vale: más de 100 dólares. Y esas son las gestiones que hay que reivindicar; no son discusiones aburridas, sino importantes, que tenemos que dar entre los gremios y quienes gobernamos la provincia”, puntualizó.

Asimismo, afirmó que “es muy fácil zapatear y trabar todo, pero esta provincia y este país van a salir adelante trabajando, siendo más competitivos para que vengan más inversiones”. Y concluyó: “Hacer política es generar los consensos necesarios para que la provincia salga adelante, podamos generar más trabajo y defender, en todo momento, el trabajo chubutense”.

Defensa del empleo

Por su parte, Ávila agradeció las gestiones realizadas por el gobernador y sostuvo que “se tomaron decisiones con la gente a la cabeza para defender los puestos de trabajo y generar oportunidades”.

“La empresa cumplió con los compromisos que tenía, volvimos a activar la producción y todo el personal está presente, con mucho esfuerzo”, destacó el dirigente, quien agregó que “hubo grandes sacrificios por parte de nuestro sindicato, pero también corazón, coraje y valentía para defender cada puesto laboral”.

Asimismo, el titular del Sindicato Petrolero Jerárquico de la Patagonia Austral, José Lludgar, indicó que “no es casualidad la presencia del gobernador en este momento, porque la semana pasada, después de tres años de hacerlo en otra provincia, la empresa volvió a perforar en Chubut“.

“Esto no ocurre por arte de magia, sino a raíz del trabajo y el compromiso de todas las partes”, agregó.

Inversiones para fortalecer la actividad

Con la reactivación de la perforación por parte de Crown Point y los compromisos de inversión formalizados por las operadoras, Chubut busca consolidar la estabilidad del empleo petrolero, ralentizar el declino natural de una cuenca madura y fortalecer su rol como polo energético nacional.

En ese marco, la Provincia acordó con Crown Point una inversión de 45 millones de dólares para el primer año de actividad. El programa incluye ocho nuevos pozos, 24 intervenciones de reacondicionamiento —workover— y otras acciones orientadas a recuperar la producción de las áreas, luego de una década de desinversión y caída productiva.

A este esquema se suma el plan de inversiones de PECOM en las áreas El Trébol, Escalante y Cañadón Perdido, anteriormente operadas por YPF. La compañía prevé desembolsar 190 millones de dólares durante los primeros 18 meses: 60 millones de dólares este año y el resto en 2027.

El programa contempla 28 pozos (19 productores y 9 inyectores), intervenciones con equipos de workover y pulling, y la expansión de proyectos de recuperación terciaria mediante plantas de polímeros.

La articulación entre la Provincia, los sindicatos y las empresas del sector apunta a garantizar inversiones, sostener las fuentes de trabajo y recuperar la producción de la Cuenca del Golfo San Jorge.

Capetrol se declaró en concurso de acreedores en Chubut: sueldos impagos y sospechas de mala fe

Hace apenas tres años Capetrol se mostraba como una de las apuestas fuertes del Golfo San Jorge. Hoy la misma empresa que prometía perforar pozos de gas en Sarmiento y Río Mayo enfrenta un concurso de acreedores, sueldos impagos y un choque directo con el Sindicato de Petroleros Privados de Chubut.

“Se ha intimado a Capetrol para que deposite el salario de agosto, y que explique de qué manera va a revertir este cuadro de situación”, sostuvo el secretario adjunto del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut, Carlos Gómez, en diálogo con La Voz del Sindicato.

El origen de este derrumbe se remonta a abril de 2023, cuando Capetrol lanzó una campaña gasífera en las áreas de Río Mayo, José Segundo y Sarmiento, con la promesa de instalar un gasoducto y una planta de tratamiento para inyectar gas al sistema de Camuzzi.

Ese proyecto se montó sobre el Plan Gas de la gestión de Alberto Fernández.”Capetrol es una empresa histórica que tuvo el apoyo del sindicato para acceder al incentivo del programa del Plan Gas de Nación”, recordó el dirigente gremial sobre el origen del vínculo.

La compra de los activos de ENAP

Pero cumplir con las inversiones que exigía ese incentivo terminó siendo una carga imposible entre 2024 y 2025. En paralelo, Hugo Cabral sumó otro capítulo ambicioso: se asoció con el fondo estadounidense Xtellus Capital Partners para crear Oblitus International, que en febrero de 2025 acordó pagar 41 millones de dólares por activos de la chilena Enap Sipetrol.

Entre esos activos estaba el 50% del área Campamento Central, en Chubut. Gómez marcó la contradicción de fondo: “Al momento de entrar a operar con PECOM el área de Campamento Central – Cañadón Perdido, no puede estar operando un yacimiento habilitado por un decreto del gobernador y, por el otro lado, no poder pagar los sueldos habiendo presentado un concurso”.

Mientras negociaba esa compra millonaria, la empresa ya arrastraba sueldos recortados. Los trabajadores debieron quedarse en sus casas cobrando lo que Capetrol pudiera depositarles, hasta que la compañía terminó presentando el concurso de acreedores que hoy tiene en vilo a decenas de familias petroleras.

El sindicato denuncia “mala fe”

Para el gremio, la conducta de la empresa no fue un simple traspié financiero. Gómez fue tajante: “Ha estado trabajando de alguna manera de mala fe. Al momento que estaba dejando de pagar salarios, estaba ofreciendo compras, más allá de que tuviera capitales asociados del exterior”, cuestionó el dirigente sindical.

El propio gobernador de Chubut, Ignacio Torres, tomó nota del conflicto durante una recorrida por El Trébol. “El día que fuimos a ver con el Gobernador cómo empezaba la perforación en El Trébol, el propio secretario general (Jorge Ávila) le transmitió al gobernador (porque el gobernador preguntó: ‘¿Y el resto de las inversiones en Campamento Central y Cañadón Perdido cómo viene?’). PECOM le dijo: ‘Vamos a ver qué es lo que va a decir nuestro socio’. ¿Y quién es? Es Capetrol. Es decir, el gobernador toma conocimiento del rol de Capetrol y resulta que Capetrol le debe regalías, canon, etcétera, a la provincia”, detalló Gómez.

“Nosotros como sindicato estamos haciendo frente con nuestro abogado y los contadores al concurso para defender los intereses de nuestros compañeros trabajadores”, explicó el secretario adjunto de petroleros convencionales que reconoció lo difícil que resulta pelear en un expediente judicial mientras los sueldos siguen sin caer en las cuentas.

La audiencia de este viernes terminó en un cuarto intermedio. Apenas terminó la audiencia, el sindicato trasladó todo el panorama al ministro de Hidrocarburos de Chubut, Federico Ponce, delegado local de la Secretaría de Trabajo en Comodoro Rivadavia, para que el Estado provincial tenga el expediente completo antes del próximo encuentro. Se pidió reprogramarla para la semana próxima, con la participación del ministro de Hidrocarburos, Federico Ponce, representantes de Capetrol y Jorge Ávila.

Por qué los proyectos de recuperación terciaria dejaron de ser una incógnita

La recuperación terciaria (EOR, por sus siglas en inglés) dejó de ocupar un lugar casi experimental en los planes de las petroleras argentinas y empezó a convertirse en una herramienta concreta para extender la vida productiva de los campos maduros. El cambio no ocurrió de un día para otro: fue el resultado de años de pilotos, resultados y aprendizaje operativo.

En diálogo con eolomedia, Gerardo Tennerini, fundador de GtoG Energy, explicó que ese proceso permitió bajar la percepción de complejidad que durante años acompañó a los proyectos de EOR. La experiencia acumulada en distintos yacimientos mostró que, con un buen estudio del subsuelo, existen oportunidades para recuperar petróleo remanente que no fue barrido eficientemente.

“El que se registraran algunos éxitos muy contundentes, con incremento de producción del 30% a 40%, hizo que se ponga más foco en lo que es la recuperación terciaria”, ponderó el especialista.

Pecom pone el foco en la recuperación terciaria.

Del agua al polímero

La recuperación secundaria ya tiene un desarrollo importante en Argentina, particularmente en la Cuenca del Golfo San Jorge y la Cuenca Neuquina. El mecanismo consiste en inyectar agua coproducida para sostener la presión del reservorio y barrer parte del petróleo residual, aunque el agua puede desplazarse demasiado rápido por la formación.

El problema aparece cuando esa movilidad del agua impide un barrido eficiente del petróleo que quedó atrapado en la roca. Allí entran las técnicas de recuperación terciaria. En Argentina, la alternativa que logró mayor desarrollo es la inyección de polímeros, una tecnología que modifica el comportamiento del agua dentro del reservorio.

“La inyección de polímero es una tecnología madura que puede integrarse en una secundaria existente, y en este sentido no necesita cosas extraordinarias para aplicarse, y si está aplicada en el reservorio que todavía tiene un residual por recuperar, tiene posibilidades de ser un proyecto de muy buenas características”, consideró Tennerini.

La lógica de la inyección de polímeros es relativamente directa: aumentar la viscosidad del agua para reducir su movilidad dentro de la formación. De esa manera, el fluido puede realizar un barrido más eficiente y mejorar el desplazamiento del petróleo que con la inyección convencional de agua podría quedar sin producir. El objetivo es obtener petróleo incremental.

En los últimos años, esa experiencia se acumuló en distintos proyectos de EOR en Argentina. Manantiales Behr se convirtió en uno de los casos más importantes, mientras que Diadema, operado por Capsa, y El Corcobo, desarrollado por Pluspetrol, construyeron experiencias previas que permitieron entender mejor el comportamiento de la técnica en campos maduros.

“No es más que generar un aumento de la viscosidad en el agua y al perder movilidad dentro del reservorio, genera mejores barridos y puede empujar o mover el petróleo que está en la roca de manera más eficiente”, afirmó el especialista.

Los proyectos que marcaron el camino

La evolución de la recuperación terciaria también se puede seguir a través de los proyectos que fueron ganando escala. Manantiales Behr, que durante años estuvo bajo operación de YPF y ahora es expandido por PECOM, fue uno de los desarrollos más relevantes de los últimos seis o siete años en Argentina.

Antes de ese salto ya existían experiencias consolidadas. Diadema, de Capsa, mostró un comportamiento estable y una recuperación destacada, mientras que El Corcobo, de Pluspetrol, desarrolló durante años un esquema de inyección de polímeros con resultados que ayudaron a validar la tecnología para otros campos maduros.

Después apareció Chachahuén Sur, otro proyecto que desde 2022 y 2023 mostró un crecimiento relevante de la producción. Más recientemente, PECOM comenzó a expandir sus desarrollos en El Trébol, mientras que Pan American Energy avanzó con pilotos en Cerro Dragón y analiza una expansión de la recuperación terciaria.

“Chachahuén Sur también es un proyecto muy bueno que desde 2022/2023 ha demostrado un incremento importante de producción. Y lo más reciente son los desarrollos que están expandiendo PECOM en El Trébol y los pilotos y, posiblemente, desarrollo a gran escala de Cerro Dragón en PAE”, aseguró.

La sucesión de proyectos de recuperación terciaria permitió acumular información sobre los reservorios, las instalaciones necesarias y la operación diaria. Esa experiencia también ayudó a que las compañías entendieran que no todos los proyectos requieren soluciones extraordinarias y que la inyección de polímeros puede adaptarse a determinadas condiciones sin transformar por completo la infraestructura existente.

Para Tennerini, uno de los cambios más importantes estuvo relacionado con la percepción sobre la complejidad del EOR. Durante los primeros desarrollos existía la idea de que se necesitaban condiciones de operación muy exigentes, incluso en aspectos como la calidad del agua requerida para preparar e inyectar el polímero. La experiencia fue modificando esa mirada.

“Había como una sensación de que era muy complejo hacer un proyecto de recuperación terciaria, como que los requisitos eran muy específicos. Y bueno, todo eso con el aprendizaje y viendo modelos de operación que en el mundo se estaban aplicando, se bajó un poco esa sensación”, aseveró.

Una curva distinta a la de Vaca Muerta

La comparación entre la curva de aprendizaje del EOR y la que atravesó Vaca Muerta tiene un límite importante. En el shale, las empresas fueron estandarizando perforaciones, fracturas y diseños de pozos hasta convertir el desarrollo en una operación cada vez más repetible. En recuperación terciaria, en cambio, cada campo presenta condiciones particulares que obligan a estudiar el subsuelo.

El primer paso es determinar si existe suficiente petróleo residual como para justificar la inversión. Después hay que conocer cómo se distribuye ese petróleo dentro de la formación y si las características de la roca permiten que el polímero pueda mejorar el barrido. No alcanza, por lo tanto, con replicar una receta aplicada exitosamente en otro yacimiento.

“Se necesita un modelo y un estudio específico del subsuelo para saber si existe un petróleo residual que valga la pena inyectar polímeros y si se dan las características para poder que el polímero barra el petróleo remanente“, ponderó.

Esa diferencia explica por qué la recuperación terciaria no tiene una curva de aprendizaje idéntica a la de Vaca Muerta. El conocimiento acumulado sirve para reducir riesgos y mejorar los diseños, pero no elimina la necesidad de estudiar cada yacimiento. La estrategia depende de las propiedades de la roca, los fluidos y la distribución del petróleo remanente.

Tennerini señaló que los proyectos de EOR todavía requieren un nivel de modelado del subsuelo particularmente detallado. En Vaca Muerta existe también un fuerte trabajo geológico y de ingeniería, pero la escala industrial permite avanzar sobre una lógica más repetitiva de perforación, fractura y producción. En campos maduros, el desafío es encontrar dónde queda el petróleo recuperable.

“En los de recuperación terciaria todavía es un poco más complejo el modelado y la estrategia a encarar, y depende de cada campo específicamente, así que no hay como una curva de aprendizaje en ese sentido”, subrayó el especialista.

Manantiales Behr: el bloque que explica uno de cada dos barriles de recuperación terciaria

El paso hacia proyectos modulares

La experiencia acumulada sí está generando un cambio en la forma de diseñar los proyectos de recuperación terciaria. En lugar de intentar extender una misma estrategia sobre todo un campo desde el comienzo, las compañías están avanzando hacia desarrollos modulares, concentrados primero en las zonas donde las condiciones ofrecen mayores probabilidades de obtener petróleo incremental.

La idea es reducir el riesgo de masificar un proyecto de EOR antes de conocer cómo responderá cada sector del reservorio. Una zona puede tener excelentes condiciones para el barrido con polímeros y otra, dentro del mismo campo, presentar resultados mucho más débiles. Esa heterogeneidad del reservorio puede cambiar de manera importante el valor económico del proyecto.

“Se está migrando a hacer los proyectos de manera modular, que es ir barriendo pequeñas zonas de las mejores o las que tengan mejores propiedades o donde se espere que tenga mayor petróleo residual”, afirmó.

Ese enfoque permite que la recuperación terciaria avance sobre una superficie más acotada, mida resultados y luego incorpore nuevas áreas. La estrategia busca evitar inversiones demasiado grandes en sectores que podrían no responder como se esperaba. Para las operadoras, el aprendizaje deja de estar concentrado únicamente en la tecnología y pasa también por seleccionar mejor dónde utilizarla.

PECOM relanza Manantiales Behr.

La modularidad también cambia la manera de mirar los campos maduros. En lugar de considerar al yacimiento como una unidad homogénea, las empresas pueden identificar zonas con distintas oportunidades de recuperación y ordenar las inversiones según su potencial. El objetivo es concentrar primero los recursos donde el petróleo remanente y las propiedades del reservorio justifiquen el desarrollo.

“Se trata de ir más a la malla, al punto, a recuperar, y eso sí es una estrategia que se está viendo y la están siguiendo todas las compañías acá en Argentina“, aseveró.

El avance de la recuperación terciaria en Argentina queda así asociado a una combinación de resultados, conocimiento y una forma diferente de diseñar los proyectos. La inyección de polímeros es la técnica que concentra hoy la mayor cantidad de desarrollos, mientras otras alternativas, como los surfactantes y los métodos térmicos, permanecen en etapas más acotadas o específicas.

Los proyectos que ya demostraron resultados funcionan como referencia para una industria que busca extender la producción de yacimientos maduros. Manantiales Behr, Diadema, El Corcobo, Chachahuén Sur y los nuevos desarrollos de El Trébol y Cerro Dragón forman parte de esa evolución, mientras las compañías avanzan sobre las zonas con mejores condiciones para recuperar el petróleo que todavía permanece en la roca.

YPF vendió dos clústers en Mendoza por U$S 405 millones y PECOM volvió a quedarse con una parte

YPF notificó a la CNV dos operaciones el mismo día. La empresa de mayoría estratal vendió participaciones en siete concesiones mendocinas por una suma que ronda los 405 millones de dólares, sin contar el ajuste de precio al cierre.

La primera venta es el clúster Chachahuén, integrado por el 70% de las concesiones Chachahuén Sur y Cerro Morado Este, y el 100% de Puesto Hernández y Chihuido de la Sierra Negra, del lado mendocino. Ahí se metieron Energía Mendocina S.A. y Compañía Andina de Petróleo y Gas S.A.

La letra chica del comunicado detalla cómo se reparten esas cuatro concesiones entre los dos compradores: en Chachahuén Sur y Cerro Morado Este, 40% queda para Compañía Andina y 30% para Energía Mendocina. En Puesto Hernández y Chihuido de la Sierra Negra, la división es 50 y 50 entre ambas firmas.

La producción detrás de Chachahuén

Durante el segundo trimestre de este año, la porción de YPF en Chachahuén produjo cerca de 10.000 barriles diarios de petróleo y 0,03 millones de metros cúbicos por día de gas natural. Son los números que la compañía usó para justificar el valor de la operación ante el regulador.

El precio acordado fue de 200 millones de dólares, con fecha efectiva al 1 de junio de 2026. Igual que en cualquier venta de este tipo, todavía falta que se cumplan las condiciones precedentes habituales, y al monto final habrá que sumarle el IVA y el ajuste de precio que corresponda al cierre.

La cesión no fue solo de las concesiones: el comunicado aclara que también se transfirieron los ductos y el stock de materiales que estaban en los almacenes asociados a esos activos. Es un detalle que suele pasar desapercibido, pero que en operaciones de este tamaño representa infraestructura real y logística ya instalada.

Mendoza reconfigura su mapa petrolero.

Mendoza No Operado, la segunda pata de la venta

La otra operación tiene un nombre que empieza a sonar conocido en el sector: San Benito Upstream S.A.U. se quedó con el clúster Mendoza No Operado, que incluye el 30,01% de la concesión CNQ-7 Gobernador Ayala y el 50% de CNQ-7A y Jagüel Casa de Piedra, entre Mendoza y La Pampa.

Ese paquete de activos, donde YPF nunca fue operador, produjo durante el segundo trimestre unos 7.000 barriles diarios de petróleo y 0,04 millones de metros cúbicos por día de gas. El precio pactado ascendió a 205 millones de dólares, con fecha efectiva retroactiva al 1 de enero de 2026.

Al igual que en Chachahuén, la transacción incluyó la cesión de ductos y de los materiales almacenados en los activos vendidos, y quedó sujeta a las mismas condiciones precedentes habituales. También aquí corresponde adicionar el IVA y el eventual ajuste de precio al momento del cierre definitivo.

Quién es San Benito, la mano derecha de PECOM

San Benito Upstream es la sociedad relacionada con la que PECOM, la petrolera del grupo Pérez Companc, viene armando buena parte de sus compras desde que decidió volver al negocio de la producción de crudo convencional.

Meses atrás, ese mismo consorcio ya había protagonizado una de las operaciones más comentadas del año: la compra de Manantiales Behr, el mítico bloque chubutense que YPF operaba y que terminó pasando a manos de PECOM Servicios Energía y San Benito Upstream por unos 410 millones de dólares.

Con ese antecedente fresco, la aparición de San Benito en Mendoza no sorprende demasiado a quienes siguen de cerca al sector. El patrón se repite: YPF se desprende, San Benito compra, y el grupo Pérez Companc suma barriles a un portafolio convencional que crece a un ritmo que pocos anticipaban hace un año.

Las dos ventas de Mendoza se enmarcan en lo que la compañía llama Plan 4×4, la estrategia con la que viene achicando su presencia en campos convencionales para concentrar plata e ingeniería en Vaca Muerta. El propio comunicado lo dice sin vueltas: el objetivo es maximizar el valor para la compañía, sus accionistas e inversores.

Manantiales Behr: el bloque que explica uno de cada dos barriles de EOR

La recuperación terciaria (EOR, por sus siglas en inglés) cerró junio en 19.274 bbl/d, con una suba de 0,5% frente a mayo y de 7,9% respecto de junio de 2025, según el informe mensual de GtoG Energy Consulting sobre datos de la Secretaría de Energía. El nivel se mantiene cerca de su récord histórico.

De ese total, Manantiales Behr solo, el bloque que PECOM opera en Chubut, aportó 9.632 bbl/d en junio. Es exactamente el 50% de todo el EOR que se produce en el país, aunque el bloque retrocedió 1,5% respecto de mayo.

Ningún otro yacimiento se acerca a esa escala. Chachahuén Sur, en Mendoza, quedó segundo con 4.564 bbl/d (23,7% del total), pero cayó 3,3% mensual. Entre Manantiales Behr y Chachahuén Sur concentran casi tres cuartas partes de toda la terciaria argentina.

Manantiales Behr, una meta en EOR

Detrás de los dos líderes aparece Diadema, con 2.189 bbl/d y una suba de 7% mensual, seguido por Escalante-El Trébol, que sumó 1.542 bbl/d con el mayor crecimiento del mes: 14,6%. Son los dos bloques que más ganaron terreno en junio.

El resto del ranking lo completan Anticlinal Grande-Cerro Dragón (873 bbl/d, +6,5%), El Tordillo (283 bbl/d, +11,5%) y Chihuido de la Sierra Negra (184 bbl/d, -2,6%). Los Perales-Las Mesetas casi desapareció del mapa: apenas 6 bbl/d, un derrumbe de 72,6% mensual.

Por operadora, el peso de Manantiales Behr también explica el liderazgo de PECOM, que suma 11.174 bbl/d y el 58% de todo el EOR nacional. YPF quedó segunda, con 24,6%, y Capsa-Capex tercera, con 11,4% del total.

Chubut, el corazón de la técnica

A nivel provincial, Chubut concentra el 75,3% de toda la producción por recuperación terciaria del país, con 14.520 bbl/d. Casi todo ese volumen corresponde a la cuenca del Golfo San Jorge, que sola explica el 75,4% del EOR nacional.

Mendoza es el segundo polo, con 24,6% del total y 4.748 bbl/d, asociados a la cuenca Neuquina. Santa Cruz, en cambio, prácticamente no aporta: apenas 6 bbl/d, la marca más baja de todo el relevamiento mensual.

La lectura de GtoG Energy sobre este esquema es directa: el podio terciario se reordena en torno a PECOM. Con Manantiales Behr, El Trébol y la próxima incorporación de El Corcobo, ese operador pasará a explicar cerca del 60% del EOR nacional.

Lo que viene: más escala, menos actores

El informe también marca un riesgo. El segmento gana escala pero pierde diversidad: cada vez son menos las operadoras y los bloques que sostienen la producción por recuperación terciaria en el país, un fenómeno que se profundizó durante el primer semestre de 2026.

La producción acumulada del año llega a 3,45 millones de barriles, con Chubut aportando el 75% y Mendoza el 25% restante. Las Cuencas Golfo San Jorge y Neuquina concentran hoy toda la actividad de EOR en Argentina.

Hubo un gran ganador en el ranking petrolero de junio y no fue Loma Campana

La producción de petróleo de Argentina volvió a marcar un récord en junio, pero el dato más llamativo del informe de la Secretaría de Energía no estuvo en la cima del ranking. Mientras Loma Campana conservó el primer lugar, el bloque Bajo del Choique – La Invernada protagonizó el mayor crecimiento mensual y se convirtió en la gran ganadora del período.

Los datos oficiales muestran que la producción de petróleo alcanzó los 896.322 barriles por día, un incremento del 0,35% respecto de mayo y del 15,82% frente al mismo mes del año pasado. Si se suma la gasolina estabilizada, el volumen supera los 913.000 barriles diarios, una nueva marca para la industria argentina.

La Cuenca Neuquina volvió a explicar casi todo ese crecimiento. En junio produjo 699.839 barriles diarios, también un récord histórico, con una mejora mensual del 0,68% y un avance interanual del 24,58%. El desempeño confirmó, una vez más, el peso que tiene Vaca Muerta sobre la producción nacional.

YPF busca ser la empresa más eficiente del mundo.

El área que sorprendió en junio

Aunque Loma Campana, operada por YPF, siguió siendo el principal bloque productor del país con 85.733 barriles diarios, su producción cayó un 2,92% respecto de mayo. También se mantuvo en el segundo lugar La Amarga Chica, con 82.655 barriles diarios, aunque en este caso registró un crecimiento del 5,77%.

El gran protagonista del mes fue Bajo del Choique-La Invernada, el desarrollo operado por Pluspetrol, que elevó su producción un 38,94% en apenas un mes hasta alcanzar 39.840 barriles diarios. Ese salto fue, por amplio margen, el mayor registrado entre las diez áreas más productivas de Argentina.

El resto de los principales bloques mostró comportamientos más moderados. Bandurria Sur produjo 59.897 barriles diarios, aunque retrocedió un 6,08%, mientras Bajo del Palo Oeste, de Vista Energy, alcanzó 57.690 barriles diarios, con una leve baja mensual del 0,88%.

Vaca Muerta arrancó 2026 con un récord histórico de fracturas y máxima actividad

Cambios dentro del top 10

El ranking de junio mantuvo prácticamente la misma composición que el mes anterior, aunque dejó un movimiento. El Trapial Este, operado por Chevron, volvió a ubicarse entre las diez áreas más productivas del país con 23.042 barriles diarios, desplazando a Rincón de Aranda, que descendió al puesto 11.

Otro de los bloques que mostró un crecimiento relevante fue La Calera, también operado por Pluspetrol, que incrementó su producción un 9,27% hasta los 31.526 barriles diarios, consolidando el avance de la compañía dentro de los desarrollos no convencionales de la Cuenca Neuquina.

Entre los primeros puestos también apareció La Angostura Sur I, de YPF, con 42.015 barriles diarios y un crecimiento mensual del 3,86%, mientras que Anticlinal Grande-Cerro Dragón, operado por Pan American Energy, produjo 57.272 barriles diarios y prácticamente mantuvo estable su nivel de extracción.

La Cuenca del Golfo San Jorge firmará este domingo el acuerdo de paz social.

Las dos áreas convencionales que siguen dando pelea

Más allá del dominio de Vaca Muerta, el informe volvió a dejar un dato que se repite desde hace varios meses. Dentro de las diez áreas con mayor producción del país continúan figurando únicamente dos desarrollos convencionales de la Cuenca del Golfo San Jorge: Anticlinal Grande-Cerro Dragón y Manantiales Behr.

El bloque operado por PECOM produjo 24.430 barriles diarios durante junio y se ubicó en el noveno lugar del ranking nacional, aunque registró una baja mensual del 1,10%. Junto con Cerro Dragón, sigue siendo la excepción en un listado cada vez más dominado por los desarrollos shale de la Cuenca Neuquina.

Petroleros quiere que la CEOPE abandone Chubut

La crisis petrolera en Chubut ya no golpea únicamente a la perforación o la producción. Ahora el foco está puesto en las operaciones especiales, un segmento que perdió a buena parte de sus principales compañías y que atraviesa un proceso de achicamiento que, según el Sindicato de Petroleros Privados, amenaza con dejar sin trabajo a decenas de operarios.

En ese escenario, el secretario general del gremio, Jorge Ávila, sostuvo que la CEOPE dejó de representar una salida para la Cuenca del Golfo San Jorge y afirmó que prefiere que los servicios pasen directamente a manos de las operadoras.

“Nosotros lo que podemos es que la CEOPE se vaya. No me interesa tenerla en una situación tan difícil. Prefiero que lo hagan las operadoras. Prefiero que lo haga Pan American, CAPSA o PECOM“, afirmó Ávila en diálogo con La Voz del Sindicato.

Menos empresas y más incertidumbre

El dirigente sindical describió un escenario que viene deteriorándose desde hace varios años y recordó la salida de Halliburton, Weatherford y Calfrac, mientras que ahora se suma la decisión de Expro de abandonar Comodoro Rivadavia. Para el gremio, cada empresa que deja la Cuenca reduce aún más las posibilidades de sostener el empleo.

“Hoy tenemos, no sé si llegamos a 10 empresas de operaciones especiales en la Cuenca. Si seguimos perdiendo empresas, lo único que hacemos es rifar quién se va y quién se queda”, sostuvo Ávila al describir la situación que atraviesa uno de los sectores más castigados de la industria.

Además, el secretario general reveló que Expro ya notificó oficialmente su salida y que esa decisión deja un nuevo frente abierto para el sindicato, que ahora busca reubicar a los trabajadores afectados antes de que se pierdan puestos laborales.

“Expro ya notificó que se va. Ahí hay 28 personas para sacar. Si nosotros no tenemos cómo ubicar esos 28 compañeros, ya empezamos a perder trabajadores”, aseveró.

Jorge Ávila pidió mantener los puestos de trabajo en Chubut.

La discusión por el modelo de trabajo

Para Ávila, la crisis también obliga a revisar un esquema laboral que durante años funcionó con elevados niveles de horas extras, adicionales y francos acumulados, pero que hoy, con una actividad mucho menor, dejó de ser sostenible para muchas empresas.

El dirigente recordó que hubo compañías donde los trabajadores llegaron a acumular hasta cinco años de vacaciones sin tomar y que los traslados terminaban generando jornadas con adicionales del 140%, 160% o hasta el 180%. A su entender, esa realidad ya no puede repetirse.

“No podemos seguir sosteniendo una actividad que genera sueldos altos para unos y bajos para otros. Hay que demostrar que eso terminó y que tenemos que encontrar un camino que nos sirva a todos”, consideró.

Ávila insistió en que la prioridad dejó de ser mantener esquemas salariales extraordinarios y pasó a ser la preservación del empleo y explicó que la caída de la perforación redujo drásticamente la demanda de servicios especiales y muchas bases operativas prácticamente dejaron de trabajar.

Operadoras en lugar de empresas de servicios

El sindicalista planteó que las propias operadoras podrían asumir las tareas que actualmente realizan las compañías de operaciones especiales. Desde su mirada, ese camino permitiría evitar nuevas quiebras y abrir una negociación distinta para sostener los puestos de trabajo.

“Las empresas de operaciones especiales están dejando el servicio y las que quieren hacerlo son las propias operadoras. Entonces no van a quedar empresas de operaciones especiales. ¿Con quién vamos a discutir después?”, se preguntó.

Ávila fue todavía más allá y aseguró que, si las empresas continúan funcionando bajo los costos actuales, muchas no podrán sobrevivir. En ese caso, advirtió, el conflicto dejará de ser salarial para convertirse directamente en un problema de pérdida de empleo.

“Si seguimos así vamos a fundir todas las empresas. Y los que se van a quedar sin trabajo son los trabajadores. Hoy la prioridad es defender lo que tenemos.”

La tecnología también cambió la industria

Otro de los cambios que mencionó el dirigente tiene que ver con la incorporación de nuevas tecnologías en los equipos petroleros. Según explicó, muchas tareas que antes requerían un importante esfuerzo físico hoy se realizan mediante sistemas mecanizados, modificando la organización del trabajo.

Ese proceso, indicó, también cambió el perfil de quienes ingresan a la actividad. Incluso recordó que, durante la reubicación del personal de Calfrac, varias mujeres fueron incorporadas a equipos donde años atrás era impensado desempeñarse.

“Hoy el trabajo cambió. Antes había que poner el hombro durante doce horas. Ahora la actividad se maneja con grúas y con otra tecnología. Eso hizo que muchas tareas sean distintas.”

Ávila señaló que el sindicato tuvo que gestionar nuevas oportunidades laborales para trabajadores que provenían de operaciones especiales y terminaron desempeñándose en equipos de workover o pulling, muchas veces en funciones completamente diferentes a las que realizaban anteriormente.

Una negociación que recién empieza

Para el gremio, el desafío inmediato pasa por evitar que la crisis continúe expulsando empresas de la Cuenca. La preocupación ya no está solamente en las compañías que cerraron, sino también en aquellas que sobreviven con contratos de corto plazo o con dificultades para afrontar sus costos operativos.

“Hay empresas que ya están changueando, que consiguieron un contrato por un mes y ni siquiera tienen plata para pagarlo. Nosotros tenemos que ver cómo defendemos la cantidad de trabajadores que todavía quedan dentro de la industria”, sostuvo Ávila.