Crown Point vuelve a perforar en Santa Cruz y busca petróleo en la formación D-129

El flanco norte de Santa Cruz pasó años mirando cómo se apagaban los equipos. La salida de YPF de sus campos maduros, el declino natural de una cuenca centenaria y la atracción que ejerce Vaca Muerta sobre capitales y proveedores dejaron a la región con pocas perforaciones y mucha incertidumbre entre los trabajadores petroleros y las ciudades que viven de esa actividad.

Esta semana, el ruido volvió a escucharse. Crown Point Energía inició una campaña de perforación de tres pozos en Koluel Kayke y Piedra Clavada, en la Cuenca del Golfo San Jorge, con una inversión estimada de USD 7,27 millones. Uno de ellos tendrá un objetivo que puede cambiar el mapa: la formación D-129.

El gobernador Claudio Vidal recorrió el miércoles las áreas junto al ministro de Energía y Minería, Jaime Álvarez, el dirigente petrolero José Llugdar, intendentes de la zona norte y directivos de la operadora. “Hay un pozo que puede marcar la diferencia”, dijo sin rodeos sobre el corazón exploratorio del programa.

 

Un pozo a 2500 metros en busca de la D-129

Ese pozo es el KK-2003, en Koluel Kayke. Además de buscar petróleo en niveles conocidos, tendrá un objetivo exploratorio sobre la D-129, a unos 2500 metros de profundidad. La apuesta se apoya en un antecedente concreto: en el pozo vecino KK-1299, una intervención previa registró aporte de petróleo desde esa formación.

La D-129 es considerada la roca madre de los hidrocarburos de la cuenca y, por eso, el principal candidato para un eventual desarrollo no convencional en el sur. “Sabemos que tiene un gran potencial, pero hasta el momento faltaban inversiones de este tipo que nos permitan hacer un análisis más profundo”, explicó Vidal.

Los otros dos pozos van a lo seguro. El KK-2002, en Koluel Kayke, y el PC-2005, en Piedra Clavada, apuntan al desarrollo de reservas de las formaciones Mina del Carmen y Caleta Olivia. Los trabajos servirán, además, para estudiar la continuidad de la primera en el límite entre ambos yacimientos.

100 metros cúbicos más por día

La campaña se ejecuta con el equipo de perforación SAI 383, de San Antonio Internacional, y forma parte de los compromisos de inversión que Crown Point asumió con la provincia en 2024, el año en que compró ambas concesiones a Pan American Energy por US$12 millones.

La operadora tiene áreas en Tierra del Fuego y Mendoza, y el año pasado sumó El Tordillo, La Tapera y Puesto Quiroga, en Chubut. Con esas compras dejó de ser un actor marginal y pasó a tener un peso propio en el Golfo San Jorge, a ambos lados del límite entre las dos provincias.

El objetivo productivo de esta campaña es claro. “La proyección es que entre los tres sumen 100 metros cúbicos más de petróleo por día”, precisó Álvarez. Son unos 630 barriles diarios adicionales para dos áreas que, al momento de la compra, producían en torno a 3200 barriles.

Para el ministro, la campaña es “la culminación” de un trabajo que muchas veces no se ve: hacer cumplir las inversiones que las empresas tenían previstas en sus contratos. Más producción, dijo, significa más ingresos para la provincia, que después vuelven en salud, educación, infraestructura y seguridad.

El empleo, en el centro de la escena

Según Álvarez, el equipo SAI 383 involucrará de forma directa e indirecta a unos 120 trabajadores. “Todas las comunidades del flanco norte viven y palpitan a través del petróleo”, afirmó. “Que mejore la producción y que se estabilice el empleo, ese es el objetivo que tenemos”, resumió.

Vidal fue más allá. “Esto es lo mejor que le puede pasar a un trabajador petrolero: que Santa Cruz vuelva a perforar”, dijo, y aclaró que no habla solo del personal de base o jerárquico, sino también de quienes trabajan en la obra civil, el transporte y la vigilancia de los yacimientos.

Llugdar, secretario general del Sindicato de Petroleros Jerárquicos de la Patagonia Austral, lo vivió casi como una revancha. “Hace mucho tiempo que no se perforaba”, recordó. “YPF se fue, o nos poníamos a llorar porque YPF se fue o asumíamos el rol que nos toca”, dijo, y mencionó a los vecinos de Caleta Olivia, Pico Truncado y Las Heras.

El dirigente atribuyó la vuelta de los equipos a una decisión política del gobernador. “Si no hubiera una decisión política del Gobernador junto al equipo del Ministro de Energía, esto hubiera sido imposible”, sostuvo, y destacó que CGC también volvió a perforar en la provincia con un equipo propio.

Regalías y la competencia con Vaca Muerta

Detrás de la reactivación hay un esquema de incentivos. La provincia redujo tres puntos las regalías a las operadoras que asumen compromisos de actividad. El beneficio volverá a discutirse en marzo, atado a sostener y crear empleo y a sumar equipos de perforación, workover, pulling y flowline.

Vidal no ocultó contra qué compite. Gran parte de las inversiones del sector se concentra en Vaca Muerta, y las provincias con petróleo convencional necesitan reglas propias para atraer capitales. “La apuesta fuerte es ir a proyectos como este, a la zona D-129, a la actividad no convencional”, afirmó.

El gobernador contó que hay conversaciones con una empresa estadounidense y otra canadiense, y mencionó un proyecto previsto para marzo en Río Deseado Este, con equipos de workover y perforación. También señaló que YPF discute cuestiones contractuales vinculadas a los servicios para Palermo Aike.

Capsa-Capex, del convencional a Vaca Muerta: “Buscamos el litro adicional, ni siquiera el barril”

En la industria petrolera argentina conviven dos mundos que pocas veces se cruzan: el de los yacimientos maduros, que pelean cada barril para que la producción no se caiga, y el de Vaca Muerta, que crece a fuerza de capital y escala. Algunas compañías intentan moverse en los dos al mismo tiempo, con el desafío de no descuidar a ninguno.

Capsa – Capex es una de ellas. Su gerente general, Adolfo Storni, repasó en la AOG Patagonia 2026, cómo una operadora que nació hace 49 años en el convencional del Golfo San Jorge terminó con pozos en Vaca Muerta, una central térmica, parques renovables y una planta de hidrógeno.

La historia arranca en Diadema, al norte de Comodoro Rivadavia, un yacimiento que había sido de Shell. “Producía 140 metros cúbicos y después de 49 años hoy produce 1600”, contó Storni. Sobre el dicho “el modelo Capsa“, aseguró que “lo inventaron los vecinos”.

El modelo Capsa: buscar el litro adicional

En la cuenca se habla del modelo Capsa para describir una forma de trabajar basada en austeridad, eficiencia, control de costos, capital humano e innovación, al punto de tener patentes propias. “A esta altura buscamos el litro adicional, ni siquiera el metro ni el barril”, resumió el ejecutivo.

Operar yacimientos de 80, 90 y 100 años les dio un know-how que después llevaron a la cuenca neuquina, en Neuquén y Río Negro. La obsesión, explicó, es el costo operativo: “En este momento todas las empresas son buenas; cuando el barril vale 60, muchas sufren, se estresan”.

La lógica es fácil de enunciar y difícil de sostener. En el convencional, el declino es fuerte y varía según cada campo. “Si no invertís, se te cae la producción, te termina aumentando el costo unitario, tenés menos flujo y mayores problemas”, describió Storni, que asegura que la compañía trabajó décadas para no entrar en ese círculo.

El encarecimiento de los pozos complica la ecuación. En Chubut, recordó, los pozos someros eran muy baratos, pero su costo se duplicó en los últimos diez años, en buena medida por el volumen de agua que hay que levantar. Con precios bajos, dijo, hoy son más rentables las reparaciones que un pozo nuevo.

Agua, hidrógeno y polímeros en Diadema

Storni no esquiva la ironía cuando describe su negocio. “A veces exagero y digo que estamos en el negocio del agua, y que tenemos un subproducto muy chiquito que es el petróleo”, bromeó. Mover miles de metros cúbicos de agua por día los obligó a volverse obsesivos con la eficiencia energética.

En Diadema generan su propia energía con gas propio, gas comprado, gas que intercambian con YPF e hidrógeno que se mezcla con gas natural. La planta de Hychico, la unidad de renovables del grupo, funciona desde 2009 junto al que Storni definió como el primer parque eólico privado del país.

Allí también opera el primer almacenamiento subterráneo de gas de la Argentina, fruto de un acuerdo con YPF que lleva más de 20 años. Por la diferencia de consumo y de precios entre invierno y verano, Storni lo ve como un negocio “muy interesante” y espera que Capsa lo opere desde fines del año próximo.

La empresa también fue pionera en recuperación terciaria. “La primera planta de polímeros la hicimos nosotros”, recordó. Después YPF llevó la técnica a Manantiales Behr, que hoy opera Pecom. Con proveedores, además, impulsaron el uso de bombas electrosumergibles, una tecnología que en esos años no era habitual en la cuenca.

El salto a Vaca Muerta

El no convencional, admitió, es otro negocio: las buenas prácticas se trasladan en lo cultural, pero no tanto en lo técnico. Storni agradeció la ayuda de Tecpetrol, su vecino, y reconoció que ningún plan actual sería posible “sin los tres que estuvieron antes”, junto a las compañías de servicios y los transportistas.

La diferencia también está en el financiamiento. “El convencional se autofinancia”, explicó, mientras que en Vaca Muerta llegar a un flujo positivo lleva años. Por eso Capex sumó socios en Agua del Cajón, Trafigura y SLB, y salió al endeudamiento con bancos y obligaciones negociables, en el mercado local e internacional.

En Agua del Cajón, en Neuquén, ya tienen nueve pozos conectados y acaban de perforar tres más. Todavía no alcanzaron el esquema factoría, que esperan lograr recién en 2028. En Río Negro sumaron una concesión nueva donde prevén empezar el año próximo. “El crecimiento de producción de petróleo vendrá por el no convencional”, anticipó.

Un portafolio más equilibrado

En el convencional, la meta es mantener o crecer levemente, y el salto podría venir de nuevos yacimientos. “No hemos tenido la suerte de comprar ninguno, pero no le tenemos miedo a ningún yacimiento de la Argentina. Sabemos que podemos mejorar la secundaria y la terciaria y bajar los costos”, afirmó.

Hoy el petróleo explica dos tercios de los resultados del grupo y, sumado a la central térmica, llega al 75%. El resto busca su lugar: además del no convencional, la compañía tiene un proyecto solar en San Luis y se prepara para construir otro en Neuquén, junto a la usina de Agua del Cajón.

Storni tampoco descartó seguir ampliando la generación térmica cuando se den las condiciones. En el panel se mencionó además la formación D-129, que debe su nombre a un pozo perforado hace décadas en Diadema y que hoy Pan American Energy explora en Chubut con objetivo no convencional.

PAE reveló que produce shale gas en Cerro Dragón hace casi dos años

La AOG Patagonia 2026 dejó claro desde el primer día que Neuquén ya no es solo la capital de Vaca Muerta, sino la vidriera donde la industria muestra lo que viene. La séptima edición reunió a más de 300 empresas en el Espacio DUAM, la abrió Javier Milei y tuvo una particularidad: no todos los anuncios hablaron de la cuenca neuquina.

Uno de ellos llegó desde el sur. En el panel de CEOs del martes, Marcos Bulgheroni, group CEO de Pan American Energy (PAE), contó algo que la compañía no había hecho público: hace más de un año y medio que produce shale gas en Cerro Dragón, el yacimiento más emblemático de la cuenca del Golfo San Jorge.

“Hoy estamos produciendo shale gas. No se sabe, no se anuncia, no se dice, pero es la realidad. Hace más de 18 o 20 meses que estamos produciendo”, dijo frente a un auditorio que, hasta ese momento, venía escuchando hablar de GNL y de exportaciones.

El shale llega a Cerro Dragón: PAE ya perforó su primer horizontal y evalúa nuevos pozos.

“Estamos en el Vaca Muerta de 2007”

Lo que sale de esos pozos es gas húmedo, y el ejecutivo no lo presentó como un hallazgo cerrado. “Abre una posibilidad muy interesante, pero todavía no es suficiente”, admitió. Y eligió una comparación que en la sala se entendió enseguida: “Estamos en Vaca Muerta en 2007, 2008, 2009”.

El punto de partida fue la formación D-129, conocida durante décadas como la roca generadora de la cuenca. PAE estudió presión, temperatura y contenido orgánico, y avanzó primero con un pozo vertical y después con uno horizontal. En abril de 2025, junto al gobernador Ignacio Torres, la empresa ya había confirmado la presencia de shale gas en el área.

Aquel pozo exploratorio tenía una rama lateral de 1.500 metros y 25 etapas de fractura, según informó entonces la compañía. El plan piloto contempla cinco pozos y una inversión de US$250 millones. Además, el área se reconvirtió en una concesión no convencional por 35 años, con la posibilidad de sumar otros diez.

El tercer pozo y una rama lateral de 2.000 metros

Los resultados todavía no conforman a la empresa. “Estamos produciendo, pero la productividad no es la que nosotros quisiéramos”, reconoció Bulgheroni. La respuesta fue acelerar: el tercer pozo ya está perforado y de él se sacaron coronas para estudiar la roca en detalle.

Con esa información, los equipos técnicos rediseñaron el pozo. El próximo paso es una rama lateral de 2.000 metros, más larga que las anteriores. “Son todos los muchachos los que diseñaron”, aclaró el ejecutivo, que durante todo el panel evitó quedarse con el crédito de cada avance.

Más allá de las dudas sobre la productividad, Bulgheroni habló con seguridad del futuro del Golfo San Jorge. “Estoy convencido de que va a aparecer una nueva cuenca no convencional. No hay duda de eso”, afirmó. Y se adelantó a la comparación obvia: “No va a ser Vaca Muerta, ni mejor ni peor. No importa”.

Para el CEO, la cuenca chubutense tendrá condiciones propias, del mismo modo que Permian no se parece a la formación neuquina. También recordó que Vaca Muerta arrancó con pozos verticales, mucho antes de los desarrollos horizontales que hoy sostienen los récords de producción del país.

La Cuenca del Golfo San Jorge frente a una nueva oportunidad. Chubut recibirá nuevas inversiones con Cerro Dragón como punta de lanza.

Drones e inteligencia artificial en un yacimiento maduro

El shale es la tercera pata de un plan más amplio para Cerro Dragón, un yacimiento maduro que PAE no quiere dejar declinar. Que sea maduro, planteó, no significa quedarse quieto. El desafío de estos años fue cambiar “prácticamente la filosofía” con la que la compañía encara el desarrollo del área.

La primera pata es tecnológica. El yacimiento tiene unos 6.000 activos para monitorear, entre ellos 4.200 pozos productores. Antes se controlaban con patrullas y camionetas que recorrían el campo. “Eso hoy ya no lo podemos pagar. Guste o no guste, no lo podemos pagar”, dijo.

Hoy vuelan casi 20 drones que todos los días toman fotos térmicas y convencionales. Las imágenes van a un sistema de inteligencia artificial que, con agentes y algoritmos, detecta fallas, pérdidas y oportunidades para mejorar la producción. Después interviene una persona. “Son 500 fotos por día, un número así absurdo”, describió.

La recuperación terciaria (EOR) dejó de ser una incógnita para las compañías.

Polímeros para recuperar 50 millones de barriles

La segunda pata es la recuperación terciaria. Cerro Dragón es un yacimiento de secundaria que mueve, según dijo, más de un millón y medio de barriles de líquido por día. El agua empuja el petróleo, pero hasta cierto punto. Los polímeros cambian la viscosidad y permiten barrer lo que queda en la roca.

El proyecto ya está aprobado: US$1.200 millones, 22 plantas de polímeros, unos 100 pozos nuevos y cientos de intervenciones. Hay dos o tres pilotos en producción que ya muestran incrementos. “Nuestro objetivo es capturar al menos 50 millones de barriles de petróleo”, precisó.

GNL flotante y la cadena de valor del gas

Antes de hablar del sur, Bulgheroni repasó el proyecto de GNL flotante que PAE comparte con YPF, Pampa, Harbour y Golar. “Hace cuatro o cinco años veníamos diciendo que había que hacer algo, que tenía que ser nacional, liderado por YPF, y que todas las empresas tenían que estar metidas”, recordó.

Elegir un barco flotante como el Hilli, explicó, les dio ventaja en el time to market y bajó las suspicacias de socios, compradores y financistas en un país “que no tenía ninguna historia de esto”. La geopolítica hizo el resto: que Europa deje de comprarle gas a Rusia posiciona a la Argentina como proveedor confiable.

Con el gas que sobra, planteó, el país pasa de la escasez a la abundancia y queda obligado a pensar la cadena de valor. Mencionó los fertilizantes y, sobre todo, los data centers. “En cualquier análisis de una fuente de energía para este tipo de proyectos, el gas va a ser central”, sostuvo.

La Patagonia, agregó, suma tierra, agua y gas en abundancia, lejos de los conflictos que cambiaron el mapa global. “No tenés el problema de la gente que no quiere”, dijo, y pidió que la Argentina piense esa oportunidad “no solo desde el punto de vista privado”.

PAE batió un récord con casing drilling: llegó a 3005 metros en un pozo en la Cuenca del Golfo San Jorge

Pan American Energy (PAE) alcanzó los 3005 metros de profundidad con casing drilling en el pozo PE-1057 de la cuenca del Golfo San Jorge. Según la compañía, es la mayor profundidad registrada con esta tecnología y una de las mayores del mundo en pozos en tierra. La perforación estuvo a cargo del equipo PAE-003.

El récord fue anunciado mediante la cuenta de LinkedIn de la compañía, que atribuyó el récord de perforación a que ingeniería, geología y operaciones trabajaron “de manera alineada, segura y eficiente”, y cerró con un agradecimiento a los equipos.

La marca tiene peso para la cuenca. En 2017, según un trabajo de ingenieros de la compañía publicado en Petrotecnia, el pozo más profundo perforado por PAE con este método llegaba a 2616 metros. El PE-1057 estiró ese límite casi 400 metros.

Una cañería que perfora y queda

En el convencional, el trépano baja en la punta de una columna de barras. Cada vez que se completa un tramo hay que sacarla entera, bajar la cañería de revestimiento y cementarla. Con casing drilling, la propia cañería hace girar el trépano y queda instalada en el pozo cuando se llega al fondo.

En los campos maduros, la diferencia es concreta. Los actores de la industria describen a la cuenca como un campo maduro de areniscas en capas con distinto grado de agotamiento, muchas sostenidas con inyección de agua, donde la técnica permitió terminar pozos de alto riesgo con pérdidas de circulación y reservorios dañados.

 

El ahorro está en las maniobras. Con la cañería siempre cerca del fondo, no hace falta sacar y bajar herramientas, las arcillas pasan menos tiempo expuestas y el roce contra las paredes ayuda a sellar fisuras. En un sector analizado en 2017, los pozos que demandaban 27 días pasaron a perforarse en 9.

La técnica también tiene un costo que no se ve en los días ahorrados. Como el pozo queda entubado mientras se perfora, no se pueden correr los perfiles a pozo abierto, las mediciones que usan los geólogos para leer las capas y decidir dónde punzar. Además, el método no sirve para cualquier pozo ya que los resultados dependen del diseño y de la geología.

El plan de PAE para Cerro Dragón

El récord coincide con la apuesta de PAE por Cerro Dragón, el mayor yacimiento convencional del país. El área produce unos 70.000 barriles diarios de crudo y 9 millones de metros cúbicos de gas, y su concesión se extiende hasta 2047.

La compañía presentó al RIGI un proyecto de recuperación terciaria por unos 1200 millones de dólares. Contempla 22 plantas de inyección de polímeros, 100 pozos productores e inyectores, la intervención de otros 600 y nuevas instalaciones de superficie, además de exportaciones por 18 millones de barriles.

Capetrol: la cronología de una petrolera que entró al Plan Gas y terminó perdiendo su área en Chubut

En poco más de tres años, Capetrol pasó de anunciar una ambiciosa campaña gasífera en la Cuenca del Golfo San Jorge a enfrentar un concurso de acreedores y la pérdida de una de sus áreas históricas ¿Cómo llegó a esta situación y qué fue lo pasó para que un decreto provincial le quitará uno de sus activos estratégicos?

Todo comenzó cuando Hugo Cabral, abogado con más de tres décadas de trayectoria en la industria del Oil & Gas, dejara Capsa para fundar Capetrol. La compañía creció de a poco y bajo el impulso del desprendimiento de activos por parte de YPF, entre entre 2017 y 2019, tomó la explotación de tres yacimientos: Sarmiento, Río Mayo y José Segundo.

Esos tres bloques se convertirían en el centro de la estrategia de crecimiento de la compañía y en el epicentro del conflicto que hoy la tiene bajo la lupa del Gobierno del Chubut y del Sindicato de Petroleros Privados.

La apuesta del Plan Gas

Tal como informó +e, en abril de 2023, Capetrol anunció una campaña gasífera en Chubut con el objetivo de afianzar sus activos y desarrollar un plan de inversión en los tres bloques que operaba en la cuenca.

En el área Sarmiento, donde ya se habían hecho tareas de exploración con workovers, la empresa detectó buen potencial hidrocarburífero y proyectó un paquete de perforación junto a una planta de tratamiento y un gasoducto que inyectaría gas al sistema de Camuzzi.

Esa campaña se enmarcó en el Plan Gas de la gestión de Alberto Fernández: en noviembre de 2023, una resolución de la Secretaría de Energía adjudicó formalmente a Capetrol los volúmenes de gas natural que la compañía había concursado, sellando su ingreso al programa nacional de incentivos.

Cuando las inversiones no llegaban

Acceder al Plan Gas implicaba cumplir con un cronograma de inversiones exigente. Entre 2024 y 2025 esa exigencia empezó a mostrarse cada vez más difícil de sostener para una compañía del tamaño de Capetrol.

El propio Sindicato de Petroleros Privados de Chubut fue advirtiendo que la empresa mostraba señales de estrés financiero mientras intentaba avanzar con las obras comprometidas en Sarmiento y Río Mayo.

Esa tensión entre lo que exigía el programa y lo que la compañía podía efectivamente ejecutar terminó filtrándose a los sueldos de los trabajadores, que empezaron a recibir pagos recortados o directamente demorados.

La compra de Enap Sipetrol

En medio de esas dificultades, Hugo Cabral encaró otro movimiento de escala mayor: se asoció con el fondo estadounidense Xtellus Capital Partners para crear Oblitus International. Así lo informó Econojournal.

En febrero de 2025, Oblitus acordó pagar 41 millones de dólares por activos de la chilena Enap Sipetrol: el campo offshore Magallanes, en Santa Cruz, y el 50% del área Campamento Central, en Chubut, cuyo otro 50% pertenece a PECOM.

Mientras esa operación avanzaba, los trabajadores de Capetrol ya cobraban sueldos recortados. Terminaron quedándose en sus casas percibiendo lo que la empresa pudiera depositarles, hasta que la compañía presentó el concurso de acreedores.

El sindicato denuncia mala fe

Para el gremio, la secuencia no fue casual. “Ha estado trabajando de alguna manera de mala fe. Al momento que estaba dejando de pagar salarios, estaba ofreciendo compras”, cuestionó Carlos Gómez, secretario adjunto del Sindicato.

Además, Gómez marcó una contradicción: la empresa negociaba junto a PECOM la operación de Campamento Central mientras arrastraba un concurso y deudas de regalías y canon con la provincia, algo que el propio gobernador Ignacio Torres terminó conociendo durante una recorrida por El Trébol.

Esto generó que el gremio intime a la operadora a que deposite los salarios de agosto ante la falta de respuestas. El conflicto derivó en una audiencia en la Secretaría de Trabajo de Comodoro Rivadavia donde se reunieron las partes más el ministro de Hidrocarburos de Chubut, Federico Ponce.

El desenlace: el decreto que le saca Sarmiento

Sin embargo, el panorama no entregó novedades positivas para Capetrol. El 18 de septiembre, el Boletín Oficial de Chubut publicó el Decreto 1393, que declara la caducidad de la concesión del área Sarmiento en manos de Capetrol y ordena revertirla, con pozos, equipos e instalaciones, a favor de Petrominera Chubut S.E.

El decreto intima a la empresa a entregar en diez días hábiles un inventario detallado y toda la documentación técnica y ambiental del yacimiento, y aclara que la reversión no exime a Capetrol de las sanciones que pudieran corresponderle.

Qué oportunidades abre la nueva regla para exportar en Vaca Muerta y el Golfo San Jorge

La Argentina dio un nuevo paso para flexibilizar las exportaciones de petróleo. A través de la Resolución 166/2026, la Secretaría de Energía simplificó el procedimiento y creó un registro único para las operaciones. El cambio elimina trámites anteriores y deja atrás el esquema de oferta previa obligatoria al mercado interno. El nuevo escenario para Vaca Muerta y el convencional.

Para Gerardo Tennerini, fundador de la consultora GtoG Energy, la medida no representa una liberación de exportaciones absoluta, sino un cambio en la forma de gestionarlas. El punto central, explicó, es que las compañías ya no tienen que atravesar previamente todo el proceso de colocación de producción dentro del mercado argentino.

“La medida del Gobierno no es que libere las exportaciones, sino que simplifica y hace operativo ese principio, que ya existía para exportar. Antes de la resolución, primero la operadora tenía que poner a disposición del mercado interno la producción que pensaba vender. Con este cambio, solo deberá presentar una notificación de exportación“, dijo en diálogo con eolomedia.

El nuevo esquema se apoya en una notificación de exportación y mantiene la posibilidad de que el Estado formule objeciones vinculadas con el abastecimiento. La normativa también creó el Registro de Operaciones de Exportación y derogó tres resoluciones anteriores, entre ellas una de 1994 y otra de 2017.

YPF se consolida en Vaca Muerta.

Un cambio pensado para una industria con más excedentes

El cambio regulatorio llega en un momento en que la producción de petróleo de Vaca Muerta modificó la ecuación del mercado argentino. El crecimiento de la Cuenca Neuquina generó mayores volúmenes disponibles y obligó a mirar cada vez más hacia los mercados internacionales para absorber esos excedentes.

Tennerini explicó que antes de la modificación una compañía debía demostrar que había ofrecido su producción al mercado local y que no existían compradores suficientes. Recién después podía avanzar con la exportación. Ahora, el procedimiento apunta a que esa instancia sea mucho más directa.

“Con los excedentes que hay de producción y el incremento que tiene la Cuenca Neuquina con Vaca Muerta, eso se ha agilizado y el cambio es que el operador directamente puede negociar una venta en el exterior y notificarla, sin tener que atravesar primero el mecanismo de oferta obligatoria al mercado interno”, subrayó.

En la práctica, el especialista observa un cambio de lógica para las empresas petroleras. La compañía comunica que tiene una operación de venta externa y, si no aparece una objeción de la Secretaría de Energía, dentro del procedimiento establecido, puede avanzar. La Secretaría de Energía conserva la potestad de intervenir cuando existan razones vinculadas con la seguridad del suministro.

La lectura de Tennerini es que el nuevo esquema apunta a darle mayor dinamismo a una industria que necesita colocar volúmenes crecientes fuera del país. Para el fundador de GtoG Energy, el objetivo no pasa solamente por exportar más, sino por permitir que las compañías tengan una alternativa comercial más sencilla cuando existe producción que en el mercado interno no tiene comprador.

“En ese sentido es un poco agilizar el proceso y que se haga más dinámico y darles esa posibilidad a las operadoras. Se tiene una mirada más exportadora“, subrayó.

El impacto sobre el Golfo San Jorge y las otras cuencas

El efecto de la nueva normativa no será igual en todas las cuencas petroleras argentinas. La posibilidad concreta de aprovechar el nuevo esquema está atada, entre otros factores, a la infraestructura disponible para sacar el crudo hacia los mercados internacionales. Allí aparece una diferencia importante entre la Cuenca Neuquina, el Golfo San Jorge y la Cuenca Cuyana.

La Cuenca del Golfo San Jorge, que durante décadas fue la principal productora de petróleo del país, conserva una ventaja para Tennerini: tiene acceso a infraestructura que permite llevar producción hasta el Atlántico. Esa condición puede adquirir mayor importancia si los volúmenes disponibles vuelven a superar la demanda doméstica.

“La otra cuenca, la más importante de Argentina, es la Cuenca del Golfo de San Jorge, que ha sido la mayor productora hasta hace muy poco. También, seguramente, con sus excedentes de producción, van a poder exportarlo, ya que cuenta con una ventaja concreta: su infraestructura permite colocar crudo en el mercado externo“, aseveró.

El especialista planteó que una mayor posibilidad de colocar crudo afuera podría generar otro efecto: acercar los valores que reciben las empresas en el mercado interno a los precios internacionales. Esa convergencia de precios podría mejorar los ingresos de las compañías y, al mismo tiempo, generar más dólares provenientes de las ventas externas.

En el caso de la Cuenca Cuyana, el escenario es diferente. Hoy no cuenta con una salida exportadora directa al exterior que permita aprovechar de manera inmediata el nuevo procedimiento. Por eso, Tennerini considera que el eventual beneficio llegaría de manera indirecta, si el mercado argentino avanza hacia una mayor convergencia entre los precios internos y externos.

“La Cuenca Cuyana, que hoy no tiene una salida exportadora directa, no tendría hoy una mejora inmediata. Pero si convergen los precios, también en el mediano plazo seguramente pueda obtener algún beneficio”, agregó.

La infraestructura, entonces, aparece como una de las claves para aprovechar el nuevo marco. Las cuencas que tienen acceso a terminales marítimas o conexiones internacionales cuentan con una ventaja concreta. La expansión de los oleoductos vinculados con Vaca Muerta busca justamente ampliar esa capacidad y permitir que una mayor parte de la producción pueda llegar a los mercados externos.

Con el arribo de 721 tubos revestidos para uso offshore, el proyecto VMOS continúa avanzando en la infraestructura que permitirá ampliar las exportaciones de Vaca Muerta.

El VMOS y el salto exportador de Vaca Muerta

En ese escenario, el desarrollo del VMOS adquiere una importancia particular para la Cuenca Neuquina. La ampliación de la capacidad de evacuación permitirá que el crecimiento productivo de Vaca Muerta tenga una salida acorde con los volúmenes que se esperan para los próximos años, especialmente si la demanda doméstica no alcanza para absorberlos.

Tennerini marcó que la diferencia entre las cuencas está directamente relacionada con la posibilidad física de exportar. La salida marítima, en particular, permite conectar la producción argentina con compradores internacionales y reduce las restricciones que aparecen cuando el petróleo queda limitado a la demanda local.

“Las cuencas que tienen la posibilidad de exportar su crudo son las que tienen salida. Hoy la salida de exportaciones por el mar, hay alguna salida a Chile, pero mayoritariamente o gran porcentaje es por el mar, en el Atlántico”, aseguró.

El nuevo procedimiento también se inscribe en una política energética más amplia que busca reducir obstáculos para las exportaciones de hidrocarburos. La Resolución 166/2026 establece que los productos alcanzados deberán registrarse y mantiene un mecanismo de objeción estatal asociado al abastecimiento interno.

Para la industria petrolera, el desafío no termina en conseguir una autorización de exportación. La disponibilidad de oleoductos, terminales, almacenamiento y capacidad portuaria será determinante para convertir la mayor flexibilidad regulatoria en barriles efectivamente vendidos en el exterior. Allí el VMOS y otros proyectos de infraestructura tendrán un papel central.

El shale gas cada vez más cerca de Brasil.

Gas: el cuello de botella sigue siendo la infraestructura

Fuera del alcance específico de la Resolución 166/2026, el escenario que enfrenta el gas argentino tiene algunas similitudes, pero también una diferencia importante respecto del petróleo. La producción de Vaca Muerta tiene potencial para generar excedentes, aunque la infraestructura gasífera necesaria para transportarlos hacia otros mercados todavía debe acompañar ese crecimiento.

Tennerini planteó que la industria del gas avanza detrás del petróleo porque requiere obras de gran escala. Gasoductos, plantas de tratamiento, instalaciones de licuefacción y sistemas de transporte internacional son parte de una infraestructura que demanda tiempo y grandes inversiones antes de que el recurso pueda convertirse en exportaciones sostenidas.

“El crudo va un poco adelante del gas. Las dificultades o la infraestructura es la que está faltando para soportar ese tipo de proceso dentro de lo que es la venta de gas”, manifestó.

El especialista también señaló que existen proyectos importantes en marcha y otros en desarrollo que apuntan precisamente a resolver esa limitación. En ese esquema aparecen las exportaciones hacia Chile y Brasil, pero también los proyectos de GNL, que podrían ampliar de manera significativa el mercado disponible para el gas producido en la Argentina.

“Va a haber un excedente seguramente de gas en el futuro en Argentina y los proyectos de GNL, todo lo que tiene YPF en cartera, es una apuesta fuerte a que gran parte del gas que se produzca en Argentina va a alimentar o va a ser exportado al mundo”, afirmó.

Manantiales Behr: el bloque que explica uno de cada dos barriles de EOR

La recuperación terciaria (EOR, por sus siglas en inglés) cerró junio en 19.274 bbl/d, con una suba de 0,5% frente a mayo y de 7,9% respecto de junio de 2025, según el informe mensual de GtoG Energy Consulting sobre datos de la Secretaría de Energía. El nivel se mantiene cerca de su récord histórico.

De ese total, Manantiales Behr solo, el bloque que PECOM opera en Chubut, aportó 9.632 bbl/d en junio. Es exactamente el 50% de todo el EOR que se produce en el país, aunque el bloque retrocedió 1,5% respecto de mayo.

Ningún otro yacimiento se acerca a esa escala. Chachahuén Sur, en Mendoza, quedó segundo con 4.564 bbl/d (23,7% del total), pero cayó 3,3% mensual. Entre Manantiales Behr y Chachahuén Sur concentran casi tres cuartas partes de toda la terciaria argentina.

Manantiales Behr, una meta en EOR

Detrás de los dos líderes aparece Diadema, con 2.189 bbl/d y una suba de 7% mensual, seguido por Escalante-El Trébol, que sumó 1.542 bbl/d con el mayor crecimiento del mes: 14,6%. Son los dos bloques que más ganaron terreno en junio.

El resto del ranking lo completan Anticlinal Grande-Cerro Dragón (873 bbl/d, +6,5%), El Tordillo (283 bbl/d, +11,5%) y Chihuido de la Sierra Negra (184 bbl/d, -2,6%). Los Perales-Las Mesetas casi desapareció del mapa: apenas 6 bbl/d, un derrumbe de 72,6% mensual.

Por operadora, el peso de Manantiales Behr también explica el liderazgo de PECOM, que suma 11.174 bbl/d y el 58% de todo el EOR nacional. YPF quedó segunda, con 24,6%, y Capsa-Capex tercera, con 11,4% del total.

Chubut, el corazón de la técnica

A nivel provincial, Chubut concentra el 75,3% de toda la producción por recuperación terciaria del país, con 14.520 bbl/d. Casi todo ese volumen corresponde a la cuenca del Golfo San Jorge, que sola explica el 75,4% del EOR nacional.

Mendoza es el segundo polo, con 24,6% del total y 4.748 bbl/d, asociados a la cuenca Neuquina. Santa Cruz, en cambio, prácticamente no aporta: apenas 6 bbl/d, la marca más baja de todo el relevamiento mensual.

La lectura de GtoG Energy sobre este esquema es directa: el podio terciario se reordena en torno a PECOM. Con Manantiales Behr, El Trébol y la próxima incorporación de El Corcobo, ese operador pasará a explicar cerca del 60% del EOR nacional.

Lo que viene: más escala, menos actores

El informe también marca un riesgo. El segmento gana escala pero pierde diversidad: cada vez son menos las operadoras y los bloques que sostienen la producción por recuperación terciaria en el país, un fenómeno que se profundizó durante el primer semestre de 2026.

La producción acumulada del año llega a 3,45 millones de barriles, con Chubut aportando el 75% y Mendoza el 25% restante. Las Cuencas Golfo San Jorge y Neuquina concentran hoy toda la actividad de EOR en Argentina.

Marcos Bulgheroni anticipó que PAE buscará inversores para el shale de Cerro Dragón

Vaca Muerta es una realidad, pero el shale no empieza ni termina en la Cuenca Neuquina. Las fronteras no convencionales se extienden a lo largo de cuatro regiones donde cada una presenta sus particularidades. El Golfo San Jorge, por historia y músculo, se presenta como uno de los polos para ampliar el mapa de la industria petrolera.

En el marco del evento “Democracia y Desarrollo – El Nuevo Mapa Geopolítico Global y sus Implicancias para la Argentina”, el CEO de Pan American Energy, Marcos Bulgheroni, comparó el presente de Vaca Muerta con el del shale estadounidense en 2008, cuando la producción inició una curva de crecimiento exponencial. Según el directivo, la formación neuquina atraviesa hoy ese mismo punto de inflexión.

“Ya desrisqueamos, ya tenemos los oleoductos y los gasoductos troncales. Ahora lo que tenemos que hacer como industria es pozo, pozo y pozo”, planteó el ejecutivo para analizar el futuro del desarrollo no convencional en el país y los desafíos que enfrenta la industria de los hidrocarburos.

Más allá de Vaca Muerta

El directivo de PAE introdujo una advertencia central en su discurso sobre el rumbo de la industria petrolera argentina. Para Bulgheroni, el foco excluyente en una sola cuenca limita el potencial real del país en materia de hidrocarburos no convencionales.

“No le estamos haciendo un servicio a la industria si solo nos concentramos en Vaca Muerta. Estados Unidos tiene una docena de cuencas no convencionales, cada una con su economía y sus ventajas”, sostuvo en el marco del evento organizado por Clarín.

El ejecutivo recordó que Estados Unidos desarrolló de manera sucesiva distintas formaciones de shale: primero Marcellus, con gas y líquidos; después Haynesville, de gas seco, y más tarde Eagle Ford. Cada cuenca generó especializaciones propias dentro de la industria energética norteamericana.

Asimismo, Bulgheroni ponderó que puede aplicarse en la Argentina, donde existen al menos tres cuencas adicionales con potencial no convencional todavía sin explotar de manera intensiva. El desarrollo de Vaca Muerta no debería, advirtió, eclipsar esas otras oportunidades geológicas.

La visión de Marcos Bulgheroni para el Golfo San Jorge

Tal como viene informando eolomedia, PAE ya avanza en la exploración de una formación D-129 y renombrada como Aurora Austral. “Nosotros en Pan American lo estamos haciendo solos, por ahora. Si hay alguno acá que quiere ayudar, encantado de la vida”, afirmó Bulgheroni.

La compañía lleva perforados tres pozos exploratorios y confirmó que la roca posee condiciones petrofísicas compatibles con un desarrollo no convencional. El proceso, según el directivo, todavía está en una etapa temprana de aprendizaje técnico y operativo.

“Prefiero un pozo de treinta millones de dólares que no sirve para nada, pero aprendiste. Eso es necesario para tener, el año que viene, la suficiente información”, explicó Bulgheroni sobre la curva de aprendizaje que atraviesa la petrolera en el Golfo San Jorge.

El shale llega a Cerro Dragón: PAE ya perforó su primer horizontal y evalúa nuevos pozos.

Socios internacionales para el shale del sur

El CEO adelantó que la compañía buscará inversores extranjeros para acompañar el desarrollo de un nuevo polo shale, en un movimiento que apunta a replicar parte del esquema que potenció a Vaca Muerta en los últimos años.

“Yo no solo creo, sino que estoy poniendo plata para que esto sea así. Podamos abrirnos al mundo y buscar socios, esperemos que en Estados Unidos, para atraer inversión”, remarcó Bulgheroni durante su exposición.

Bulgheroni fue cauto respecto del potencial productivo de la cuenca y evitó adelantar resultados antes de tiempo. La compañía ya cuenta con un barco de GNL para exportar gas, lo que suma una ventaja logística adicional al proyecto.

El directivo defendió además la llegada de más compañías a las cuencas argentinas como motor de desarrollo de infraestructura energética y de transferencia de conocimiento técnico entre operadoras del sector.

“Yo no compito con YPF solo, yo compito con Shell, yo compito con Exxon, yo compito con GeoPark. Toda empresa petrolera que se precie quiere que vengan más empresas a trabajar en la cuenca. Vaca Muerta no es lo único, y hay para todos los gustos y todos los sabores”, destacó Bulgheroni.

Chubut: los gremios meten presión por la minería

La profunda crisis que atraviesa la industria petrolera en Chubut volvió a poner en agenda el debate sobre la minería como alternativa productiva. En los últimos dos años, la baja en la actividad dejó miles de trabajadores sin empleo, migración de empresas y cierre de históricas pymes.

En ese contexto, distintas organizaciones sindicales comenzaron a manifestar públicamente la necesidad de habilitar la actividad minera en Chubut. Consideran que el desarrollo de nuevos proyectos permitiría amortiguar el impacto social provocado por la caída del petróleo.

El reclamo se fortaleció tras las declaraciones del presidente Javier Milei, quien en la apertura de sesiones del Congreso de la Nación afirmó que “la minería se desplegará por toda la Cordillera generando cientos de miles de puestos de trabajo”.

Las palabras del mandatario fueron interpretadas por los gremios como una señal política favorable a la expansión del sector. Para los dirigentes sindicales, ese respaldo nacional debe traducirse ahora en decisiones concretas a nivel provincial.

Este lunes, el Sindicato de Petroleros Privados de Chubut y el Sindicato de Camioneros se movilizarán hacia Rawson. El objetivo es exigirle al gobernador Ignacio Torres que habilite el debate sobre la actividad minera.

Alerta permanente en Chubut

Días atrás, el Sindicato de Petroleros realizó un plenario de comisión directiva y cuerpo de delegados para analizar la situación laboral en la provincia.

Durante el encuentro, los dirigentes destacaron la caída de la recaudación provincial producto del retroceso en la producción y exportación de crudo. Según plantearon, esta situación obliga a buscar nuevas fuentes de actividad económica.

En ese marco, se resaltaron gestiones vinculadas a la reducción de impuestos a la exportación de petróleo, que generarían ingresos por más de 220 millones de dólares. Para el gremio, esos fondos deberían destinarse a promover empleo y desarrollo productivo.

Los dirigentes también remarcaron la necesidad de avanzar en un estatuto minero que permita regular la actividad. Consideran que, ante el agotamiento de los yacimientos maduros, la extracción de minerales aparece como una alternativa viable.

La minería exige acuerdos para evitar conflictos entre las provincias.

La postura de los camioneros y el reclamo provincial

El secretario general de Camioneros, Jorge Taboada, reforzó el reclamo al advertir sobre la crisis económica regional. “De la actividad petrolera quedó poco y nada”, sostuvo, y anticipó que no habrá una recuperación inmediata.

Según el dirigente, la provincia enfrenta un escenario complejo, con sectores tradicionales en retroceso. También cuestionó la derogación de la ley minera durante la gestión de Mariano Arcioni, a quien responsabilizó por frenar alternativas laborales.

Taboada afirmó que la minería es una “necesidad” para generar empleo formal bajo convenios colectivos. Si bien destacó el potencial del turismo, advirtió que no alcanza para absorber la demanda laboral existente.

La movilización del lunes tendrá como eje central la habilitación de la actividad minera y la reapertura del debate político. Los gremios buscan que el Gobierno provincial asuma un rol activo en la reconversión productiva.

De Comodoro Rivadavia a Hawai: así se concretó la exportación de crudo de Vaca Muerta y Chubut

El Puerto de Comodoro Rivadavia volvió a posicionarse como un punto clave de la logística energética nacional tras concretar una nueva exportación de petróleo crudo mediante un buque tipo Suezmax. La operación se realizó desde la monoboya de Caleta Córdova y tuvo como destino el mercado internacional, integrando producción de Vaca Muerta y de la Cuenca del Golfo San Jorge.

La maniobra estuvo a cargo del tanquero de bandera griega “María”, una embarcación de gran porte con más de 275 metros de eslora, preparada para transportar volúmenes significativos de hidrocarburos. El buque participó de una operación exportadora que combinó shale neuquino con petróleo convencional.

El proceso de carga se inició en Puerto Rosales, en la provincia de Buenos Aires, donde el petrolero incorporó cerca de 100.000 toneladas de crudo Medanito. Se trata de una variedad liviana y dulce, altamente valorada por refinerías del exterior por su calidad y facilidad de procesamiento.

Tras completar esa primera etapa, la embarcación continuó su recorrido hacia el sur del país. Frente a las costas de Comodoro Rivadavia, el Suezmax arribó a la monoboya de Caleta Córdova para sumar aproximadamente 40.000 toneladas de crudo Escalante, procedente de los campos de la Cuenca del Golfo San Jorge.

En los últimos años, Caleta Córdova se consolidó como una infraestructura estratégica para la operatoria de buques de gran porte. Su capacidad para atender embarcaciones tipo Suezmax y trabajar con tanques segregados permite ejecutar maniobras de alta complejidad técnica sin afectar la calidad de los distintos crudos embarcados.

La utilización de compartimentos independientes resulta clave para evitar mezclas entre calidades y cumplir con los estándares comerciales exigidos por el mercado internacional. Este sistema facilita el acceso a refinerías de alta complejidad, que demandan especificaciones precisas en la materia prima.

Operada por empresas especializadas, la monoboya forma parte de un esquema logístico-portuario que en los últimos años movilizó millones de toneladas de hidrocarburos. Este entramado posiciona al Puerto de Comodoro Rivadavia como un actor central dentro del mapa exportador energético argentino.

Con la carga completa, el buque “María” tiene previsto iniciar su travesía hacia Estados Unidos, con destino probable en refinerías de la costa oeste, entre ellas la planta de Par Hawaii Refining, que ya recibió crudo argentino en operaciones anteriores.