Efecto Vaca Muerta: Otamerica acumula 107 buques operados en Puerto Rosales

La terminal Rosa Negra de Otamerica en Puerto Rosales superó el centenar de operaciones y ya registra 107 buques atendidos desde su puesta en marcha, consolidándose como el principal nodo de exportación del crudo proveniente de Vaca Muerta.

El buque número 100 en operar en esta infraestructura fue el Aqua Legacy, un petrolero de 250 metros de eslora que cargó petróleo argentino con destino a Estados Unidos. El cargamento tuvo como destino el complejo de refinerías del área de San Francisco, específicamente la zona de Richmond, California, uno de los centros de refinación más relevantes de la costa oeste norteamericana.

La terminal que redefinió la escala de Puerto Rosales

Estas operaciones forman parte de la nueva etapa que atraviesa Puerto Rosales, impulsada por la terminal Rosa Negra, inaugurada por Otamerica en junio de 2025 con una inversión cercana a los 600 millones de dólares.

El proyecto incluyó la construcción de un muelle offshore ubicado a unos 2.000 metros de la costa, diseñado para operar buques petroleros de gran porte, junto con nuevas instalaciones de almacenamiento, bombeo y servicios logísticos. La infraestructura está habilitada para recibir buques tipo Panamax, Aframax y Suezmax de hasta 160.000 toneladas, con sistemas modernos de carga y calado adecuado.

La expansión también contempló la incorporación de seis tanques de almacenamiento de 50.000 metros cúbicos cada uno, llevando la capacidad total de la terminal a 780.000 m³, complementada con una nueva estación de bombeo y una subestación eléctrica.

 

 

Un hub logístico al servicio de Vaca Muerta

El desarrollo de la terminal está directamente ligado al crecimiento de la producción petrolera de Vaca Muerta y al incremento de los volúmenes transportados hasta la costa bonaerense a través del sistema de oleoductos de Oldelval.

Con esta infraestructura, Puerto Rosales dejó de operar principalmente con buques de menor porte para convertirse en un hub de exportación de crudo con capacidad para despachar entre 20 y 25 petroleros por mes hacia distintos mercados internacionales. Las cargas que parten desde el sur de la provincia de Buenos Aires tienen como destino refinerías de Estados Unidos, Europa, África y Asia, en un esquema orientado a aprovechar el crecimiento del shale oil argentino y ampliar su presencia en el comercio energético global.

La tercera posición del muelle, en construcción

La expansión de la terminal continúa. El plan de desarrollo contempla tres posiciones de amarre en el muelle offshore, de las cuales dos ya se encuentran operativas, mientras que la tercera está actualmente en construcción.

Una vez finalizada, esta nueva posición permitirá aumentar la capacidad de operaciones simultáneas y mejorar la eficiencia del sistema de carga, acompañando el crecimiento sostenido de los envíos de petróleo desde la Cuenca Neuquina.

El proyecto integral apunta a consolidar a Puerto Rosales como uno de los principales puertos petroleros de la Argentina, integrando producción, almacenamiento y exportación en un corredor logístico que conecta directamente a Vaca Muerta con los mercados internacionales.

Cómo son los buques que instalarán las monoboyas del VMOS

La empresa noruega DOF Group ASA será la encargada de instalar las monoboyas del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y escribir un nuevo capítulo en la industria hidrocarburífera de la región. El proyecto consolidará a Punta Colorada como un verdadero polo exportador.

La elección de DOF no es casual. La compañía, con sede en Noruega, cuenta con una extensa trayectoria en servicios offshore y en operaciones complejas en aguas profundas. Su flota incluye embarcaciones diseñadas para tareas de instalación, anclaje y soporte, claves para proyectos de infraestructura vinculados al petróleo y al gas.

Dentro de este esquema, dos buques cumplen un rol central en el despliegue previsto para el VMOS: el Skandi Hera y el Skandi Patagonia. Ambas unidades forman parte del portafolio de la empresa y fueron seleccionadas por sus capacidades técnicas y operativas, que permiten afrontar trabajos de alta exigencia en entornos marítimos complejos.

Las características de los gigantes noruegos

El Skandi Hera pertenece a la categoría de buques AHTS, especializados en manejo de anclas, remolque y apoyo a plataformas. Construido en 2013, posee una eslora cercana a los 94 metros y una potencia que le permite desarrollar tareas de gran porte. Su capacidad de tracción y su equipamiento lo convierten en una pieza clave para operaciones offshore.

Según datos técnicos de la flota de DOF, el Skandi Hera cuenta con una fuerza de tiro superior a las 300 toneladas, además de sistemas de posicionamiento dinámico que garantizan estabilidad durante maniobras delicadas. Estas características resultan fundamentales para la instalación y el mantenimiento de estructuras como las monoboyas del proyecto.

Por su parte, el Skandi Patagonia es un buque multipropósito con perfil submarino, diseñado para trabajos de buceo, inspección y soporte técnico. Fue construido en el año 2000 y combina capacidades de remolque con equipamiento para tareas bajo el mar, incluyendo campana de buceo, grúas y sistemas de posicionamiento.

Con una eslora de más de 93 metros y capacidad para alojar a casi 60 personas, el Skandi Patagonia está preparado para operaciones prolongadas. Su diseño le permite intervenir tanto en instalaciones como en tareas de mantenimiento, lo que amplía su valor estratégico dentro de proyectos de largo plazo como el VMOS.

Un aliado con visión global

La instalación de monoboyas es una etapa crítica para habilitar la carga directa de petróleo en buques de gran porte, reduciendo costos logísticos y mejorando la competitividad de las exportaciones provenientes de Vaca Muerta.

Desde el punto de vista operativo, la combinación entre el Skandi Hera y el Skandi Patagonia permite cubrir distintas fases del proyecto. Mientras uno se enfoca en el posicionamiento, anclaje y remolque, el otro aporta soporte técnico, inspección submarina y asistencia especializada durante el montaje.

Este esquema integrado busca minimizar riesgos y optimizar tiempos. En proyectos offshore, cada jornada cuenta, y contar con embarcaciones versátiles reduce la necesidad de sumar terceros actores. Para DOF, además, implica consolidar su presencia en el mercado sudamericano y ampliar su cartera de contratos.

Además, la participación de una firma con experiencia global también aporta previsibilidad al desarrollo del VMOS.

La noruega DOF instalará las monoboyas del VMOS

La empresa noruega DOF Group ASA fue adjudicada para ejecutar la instalación de las dos monoboyas del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una obra clave para el nuevo esquema de exportación del shale oil desde la costa de Río Negro hacia los principales mercados internacionales.

Según informó la compañía a la Bolsa de Oslo, el contrato fue calificado como “sustancial”, con un valor estimado de entre 25 y 50 millones de dólares. El proyecto contempla operaciones offshore en dos campañas durante 2026, previstas para el segundo trimestre y el período comprendido entre el tercer y cuarto trimestre del año.

Las tareas incluyen la preinstalación de amarres, la instalación de colectores de extremo de tubería, el montaje de bobinas de unión, la conexión de los sistemas y el precomisionamiento de dos boyas tipo CALM. Además, se sumarán servicios de buceo y gestión integral de la construcción.

Según informó Argenports, los buques especializados Skandi Hera y Skandi Patagonia serán los encargados de realizar las tareas que se extenderán durante 250 días en aguas argentinas. La empresa también aportará servicios de ingeniería, logística, gestión de proyectos y supervisión técnica desde su división submarina de América del Norte.

La obra se desarrollará frente a las costas de Punta Colorada, en cercanías de Sierra Grande, donde se concentra una parte fundamental de la infraestructura portuaria vinculada al VMOS. Desde allí se habilitará la carga directa de buques petroleros de gran porte en mar abierto.

VMOS: una pieza central del esquema exportador

La instalación de las monoboyas permitirá conectar los ductos submarinos con los buques tanque sin necesidad de ingresar a puertos tradicionales, lo que ampliará de manera significativa la capacidad logística del sistema. Esta modalidad resulta clave para sostener el crecimiento sostenido de la producción no convencional de Vaca Muerta.

Desde la compañía destacaron que los preparativos ya están en marcha y que el proyecto contará con una coordinación integral entre equipos locales e internacionales. La ejecución offshore estará liderada por la unidad regional de DOF, con soporte técnico permanente durante las distintas etapas operativas.

El desembarco de DOF en el VMOS consolida la participación de contratistas globales en proyectos estratégicos de la Argentina. La firma cuenta con amplia experiencia en sistemas de amarre, infraestructura submarina, tendido de líneas flexibles y ejecución de obras complejas en entornos marítimos exigentes.

Los trabajos adjudicados se apoyan en estudios previos realizados durante 2025 por el buque Fugro Resilience, reconvertido en Noruega por el astillero Ulstein Verft. Estas tareas permitieron analizar el lecho marino y definir las ubicaciones más seguras para las boyas.

Las investigaciones geotécnicas se desarrollaron bajo supervisión de la Prefectura Naval Argentina, en un área ubicada entre cinco y nueve kilómetros mar adentro. Los relevamientos fueron determinantes para garantizar la estabilidad y seguridad de las futuras instalaciones.

Vaca Muerta y Chubut, juntas en una nueva exportación de petróleo a Estados Unidos

El petróleo argentino volverá a llegar al mercado de los Estados Unidos mediante una operación de exportación que combina producción no convencional de Vaca Muerta con crudo convencional del sur del país. La maniobra integra dos cuencas clave y pone en evidencia la creciente sofisticación logística del esquema exportador nacional.

El embarque se concretará a través de un buque petrolero de gran porte que unificará cargamentos provenientes de la provincia de Neuquén y de Chubut. Se trata de una exportación marítima que refuerza el posicionamiento del crudo argentino en destinos internacionales de alta demanda.

De acuerdo a información a la que accedió Argenports, la operatoria estará a cargo del buque María, un tanquero de bandera griega clasificado como Suezmax. La nave posee una eslora de 275 metros y se encuentra actualmente operando en la terminal de Puerto Rosales, uno de los principales puntos de salida del petróleo de Vaca Muerta.

En ese puerto bonaerense, el buque está cargando cerca de 100 mil toneladas de crudo Medanito, la variedad liviana y de bajo contenido de azufre que se produce en la formación no convencional neuquina. Finalizada esa etapa, el petrolero continuará su recorrido hacia el sur del país.

La siguiente escala será la monoboya de Caleta Córdova, ubicada en las cercanías de Comodoro Rivadavia. Allí, mediante las instalaciones que opera la empresa Termap, se sumarán aproximadamente 40 mil toneladas de crudo Escalante, proveniente de los yacimientos convencionales de la Cuenca del Golfo San Jorge.

Fuentes vinculadas a la operación indicaron que, una vez completada la carga total, el buque María iniciará su travesía rumbo a los Estados Unidos con un calado estimado de 15,70 metros. Si bien no fue confirmado oficialmente el destino final, la opción más firme es Hawái, donde la refinería Par Hawaii Refining ya ha recibido petróleo argentino en años recientes.

Logística con carga segregada

La viabilidad de esta operación se sustenta en la capacidad técnica del buque para transportar distintos tipos de crudo en forma simultánea. Los petroleros de este tipo cuentan con múltiples tanques independientes que permiten mantener separados productos con diferentes características físico-químicas.

Según su configuración, estas naves pueden disponer de hasta 12 segregaciones, cada una con sistemas propios de carga y descarga. Esta modalidad se volvió cada vez más habitual en las exportaciones argentinas, especialmente en aquellas que integran petróleo de distintas cuencas productivas.

Dos calidades de crudo complementarias

El Medanito se caracteriza por ser un crudo liviano y dulce, con alta gravedad API y bajo contenido de azufre. Es la variedad más demandada del país debido a su elevado rendimiento en la obtención de naftas y destilados livianos, tanto para el mercado interno como para la exportación.

El Escalante, en cambio, presenta una mayor densidad y un contenido de azufre superior. Aunque suele comercializarse con descuentos frente a los crudos livianos, continúa siendo estratégico para sostener la actividad en los yacimientos maduros del Golfo San Jorge y para diversificar la canasta exportadora argentina.

Un antecedente que marcó el camino

La carga del buque María tiene como antecedente inmediato una operación similar realizada meses atrás en la misma monoboya de Caleta Córdova. En esa oportunidad, el Suezmax Seaways Pecos completó un embarque cercano a las 40 mil toneladas con destino también al mercado estadounidense.

Aquella maniobra combinó crudo de Vaca Muerta y de Chubut, consolidando la experiencia operativa de la terminal patagónica en la atención de buques de gran porte. Desde 2020, la monoboya operada por Termap ya movilizó cerca de 40 millones de toneladas de petróleo, convirtiéndose en un nodo clave de la logística energética nacional.

“Por primera vez, los recursos naturales de la Patagonia se industrializan en la región”

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, destacó que la firma del convenio con YPF se inscribe en una estrategia de largo plazo que posiciona a la provincia como una de las principales provincias exportadoras de gas y petróleo del país, y remarcó que el impacto de estos proyectos alcanzará a toda la Patagonia.

“El desarrollo energético no es solo para la costa atlántica. Es trabajo, oportunidades y actividad económica para todos los rionegrinos, vivan donde vivan”, afirmó el mandatario.

Weretilneck explicó que el proceso iniciado hace más de dos años ya se expresa en obras concretas, con inversiones en marcha y plazos definidos. “No estamos hablando de promesas. Antes de fin de año Río Negro y Neuquén van a estar exportando petróleo desde el mar rionegrino, y en los próximos años se sumará la exportación de gas natural licuado”, señaló.

Exportar desde la Patagonia

En ese marco, el mandatario rionegrino recordó el avance del proyecto VMOS (Vaca Muerta Oil Sur), que ya supera el 50% de ejecución y contempla la construcción de una terminal exportadora en Sierra Grande. “Esta obra moviliza mano de obra, empresas y servicios en distintos puntos de la provincia, desde la cordillera hasta la costa”, destacó.

El gobernador también se refirió a los proyectos de GNL (gas natural licuado) en desarrollo, tanto el liderado por Pan American Energy (PAE) como el recientemente firmado con YPF y ENI. “Estos proyectos implican gasoductos, plantas, logística y servicios que atraviesan Río Negro de punta a punta. Eso significa empleo directo e indirecto en cada región”, sostuvo.

Asimismo, Weretilneck subrayó la integración regional con Neuquén. “La producción en Vaca Muerta también genera trabajo para los rionegrinos: hay trabajadores, proveedores y empresas de nuestra provincia que participan de esta cadena de valor. El crecimiento es compartido”, remarcó.

El avance de los proyectos

Weretilneck afirmó que uno de los ejes centrales de la política provincial es agregar valor en origen. “Por primera vez, los recursos naturales de la Patagonia se industrializan en la región. No solo exportamos energía: generamos empleo, conocimiento y nuevas oportunidades productivas para toda la provincia”, indicó.

Además, el mandatario destacó que la llegada de inversiones de esta magnitud responde a un rumbo claro. “Nadie invierte miles de millones de dólares ni se compromete a 30 años si no hay reglas claras. Río Negro ofrece estabilidad política, seguridad jurídica y previsibilidad, y eso se traduce en trabajo y desarrollo para todos los rionegrinos”, aseveró.

VMOS acelera las obras tras completar las soldaduras automáticas

El Oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) atraviesa una nueva etapa decisiva. La obra insignia para ampliar la capacidad de transporte y exportación del petróleo argentino completó la última soldadura automática en línea regular, pero el trabajo continúa con múltiples frentes activos que aceleran su avance hacia la puesta en marcha prevista para fines de 2026.

El hito se alcanzó en el ingreso a la Terminal Portuaria de Punta Colorada, donde se almacenará el crudo que llegará desde Allen para su exportación. Con esta tarea concluida, el equipo de la UTE Techint – Sacde deja atrás la fase de soldaduras automáticas en los 437 kilómetros del ducto, pero mantiene el foco en las obras civiles, hidráulicas y de montaje industrial que restan ejecutar.

El VMOS a toda marcha

En la cabecera de bombeo de Allen, el ritmo no se detiene. Allí se realizan movimientos de suelo, montaje de tanques, fundaciones eléctricas y el prefabricado de cañerías y drenajes. Estas tareas permitirán poner en funcionamiento la infraestructura responsable de impulsar el crudo desde el corazón de Río Negro hacia la costa atlántica.

A la par, en la estación de bombeo de Chelforó (EB1) se trabaja en bases premoldeadas, pórticos eléctricos, bandejas de conducción y fundaciones para la sala técnica. Las obras de hormigón muestran progresos constantes y se completan soldaduras de ajuste esenciales para dar continuidad al sistema de transporte.

En los tramos iniciales del oleoducto, entre Allen y Chelforó, ya finalizaron las pruebas hidráulicas y hoy avanza el soplado de fibra óptica y los empalmes de cañería. En el tramo Chelforó–Punta Colorada se ultiman permisos y preparativos para su fase constructiva final, incluido el cruce del río Negro, que será ejecutado una vez autorizada la traza definitiva.

Punta Colorada concentra el mayor despliegue

La mayor parte de la actividad actual se concentra en Punta Colorada, en pleno Golfo San Matías. Allí se construyen seis tanques de 120.000 metros cúbicos cada uno, fundamentales para almacenar la producción de Vaca Muerta antes de la carga a buques de gran porte. Dos de ellos ya completaron sus estructuras principales, mientras los restantes avanzan en protección catódica, impermeabilización y montaje de domos.

El predio también suma caminos internos, drenajes y servicios, además de las monoboyas mar adentro que permitirán exportar petróleo argentino desde Río Negro al mundo.

Con una inversión estimada en USD 2.000 millones, VMOS contempla cuatro estaciones de bombeo, 28 válvulas de bloqueo y una capacidad inicial de 390.000 barriles por día, ampliable a 550.000 en 2027. Su grado de avance ronda hoy el 38%, según lo informado por la compañía.