Vaca Muerta logró el mayor superávit de la balanza comercial de la historia

La balanza energética argentina volvió a marcar un hito en el primer semestre de 2026. El país alcanzó un superávit energético estimado en US$ 6.987 millones, el más alto registrado para una primera mitad de año, impulsado por el crecimiento de la producción de Vaca Muerta, el aumento de las exportaciones y una fuerte caída de las importaciones. Así lo señaló un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

El dato no solo refleja un cambio de tendencia respecto de años anteriores. También confirma el peso que ganó el sector de los hidrocarburos dentro del comercio exterior argentino. Según la entidad, el saldo comercial de la energía creció 87% frente al mismo período de 2025 y alcanzó un registro sin antecedentes para un primer semestre.

La explicación aparece, principalmente, en la expansión de la producción de petróleo y gas. La BCR proyecta que durante 2026 Argentina incrementará un 16% la extracción de petróleo y romperá el récord histórico alcanzado en 1998. En ese escenario, Vaca Muerta ya aporta más del 68% del petróleo y el 67% del gas producido en el país.

Vaca Muerta consolidó su rol como motor de las exportaciones y llevó al país a un superávit comercial histórico

Exportaciones en máximos e importaciones en mínimos

El crecimiento de la producción energética tuvo un impacto directo sobre las ventas externas. Las exportaciones de combustibles y energía habrían pasado de US$ 5.345 millones a más de US$ 8.118 millones durante el primer semestre, lo que representa un incremento cercano al 52%. Además, el sector ya explica más del 15% de las exportaciones argentinas, la mayor participación registrada en dos décadas.

Mientras las exportaciones avanzaron, las importaciones de combustibles siguieron el camino inverso. La Bolsa de Comercio de Rosario proyectó una baja del 29% en dólares respecto del mismo período del año pasado. De concretarse esa estimación, las compras externas del sector caerían al nivel más bajo desde 2007, mientras que su participación dentro de las importaciones totales sería la menor desde 1999.

El informe también analiza el contexto internacional. Durante el semestre, los precios del petróleo estuvieron atravesados por la escalada del conflicto en Medio Oriente, con episodios de tensión vinculados al Estrecho de Ormuz. Sin embargo, la entidad sostiene que el desempeño exportador argentino respondió mucho más al crecimiento de la producción que al efecto de los precios internacionales.

YPF se consolida en Vaca Muerta.

Vaca Muerta explica casi todo el crecimiento

Los números respaldan esa afirmación. De acuerdo con el estudio, el 79% del aumento de las exportaciones energéticas registrado hasta mayo se explicó por mayores cantidades exportadas, mientras que solo el 21% respondió al incremento de los precios internacionales, según datos de comercio exterior del INDEC citados por la BCR.

Para la entidad rosarina, el desempeño de la cuenca neuquina seguirá siendo determinante durante el resto del año. Si las tendencias actuales se mantienen, las exportaciones de energía podrían superar los US$ 14.400 millones al cierre de 2026 y la balanza energética alcanzaría un nuevo récord histórico, con un saldo superior a los US$ 12.000 millones.

El próximo salto dependerá del VMOS

El informe también pone el foco en la infraestructura que acompañará el crecimiento productivo. La Bolsa de Comercio de Rosario destacó que la puesta en marcha del oleoducto VMOS entre Allen y Punta Colorada permitirá ampliar la capacidad de evacuación del crudo de Vaca Muerta. El proyecto prevé incorporar hacia fines de este año unos 190.000 barriles diarios adicionales y avanzar luego hasta una capacidad cercana a 390.000 barriles por día a mediados de 2027. En ese escenario, la entidad proyecta que las exportaciones de energía podrían superar los US$ 18.500 millones durante el próximo año.

VMOS: quiénes invierten, cuánto ganarán y por qué es la obra clave para Vaca Muerta

Hay un número que resume el problema de Vaca Muerta desde hace años: no falta petróleo, falta cómo sacarlo. Ese es exactamente el punto que ataca VMOS, la sigla que en los despachos petroleros ya se pronuncia con naturalidad y que significa Vaca Muerta Oil Sur.

VMOS es una sociedad anónima constituida originalmente por YPF, que hoy funciona como un consorcio estratégico integrado por las principales petroleras del país. Su misión es concreta: construir un oleoducto de 437 kilómetros que una Allen, en Río Negro, con la terminal de exportación de Punta Colorada.

El informe elaborado por los especialistas Débora Aramayo, Santiago Jerez y Bruno Simieli destacan que el trazado no es un detalle menor. Estamos hablando de caños de 30 pulgadas —762 milímetros— capaces de mover volúmenes que hasta hace poco parecían impensados para la Patagonia. En Punta Colorada, además, se levanta una terminal con monoboyas y una playa de tanques que permitirá cargar buques de gran porte.

Con perforación horizontal dirigida, el VMOS conecta Neuquén y Río Negro sin tocar el cauce del río.

Quién pone la plata y quién se queda con la torta

El reparto societario tiene una lógica clara: manda quien más produce. YPF concentra el 25% del consorcio, seguida por Pluspetrol con 17% y PAE con 11%. Vista Energy, Pampa Energía y Chevron tienen 10% cada una, mientras que Shell y Tecpetrol suman 8% cada una y GyP cierra con el 1% restante.

La inversión total ronda los US$ 3.000 millones, y ahí aparece otro dato que no es menor: VMOS fue el primer vehículo de proyecto único en presentarse para acceder a los beneficios del RIGI, el régimen que promete estabilidad normativa por 30 años. El 30% del capital sale del bolsillo de las socias.

El 70% restante llega vía créditos internacionales, con Citi, JP Morgan y Santander como los bancos que financian la obra. Es la clase de estructura que en la city porteña se lee como una señal: si la banca internacional apuesta a treinta años, algo del riesgo país argentino empieza a moverse en otra dirección.

Un cronograma que ya tiene fecha de arranque

Las exportaciones no arrancan de un día para el otro. La etapa inicial está prevista para diciembre de 2026, con una capacidad de 180.000 barriles diarios. Para marzo de 2027 ese número debería subir a 390.000, y recién en el segundo semestre de ese año se llegaría a la capacidad contratada plena: 550.000 barriles por día.

Ese techo, además, no es definitivo. El propio consorcio dejó la puerta abierta para ampliar la capacidad hasta 700.000 barriles diarios si la demanda lo justifica. YPF, Pan American Energy, Vista y Pampa ya comprometieron cerca de 275.000 barriles diarios, y VMOS ofreció opciones a Chevron, Pluspetrol y Shell por otros 230.000.

Lo interesante es leer estos números junto al beneficio impositivo que trae el RIGI: baja de Ganancias del 35% al 25%, amortización acelerada, exención de derechos de importación y de exportación pasados los tres años, y regalías que se negocian entre el 13% y el 17%. Ese combo es, en el fondo, lo que hizo viable el proyecto.

El VMOS completó su última soldadura automática

Lo que está en juego si el barril sostiene los US$ 80

Acá conviene hacer un ejercicio simple. Con un crudo a US$ 80 el barril, un costo de producción de US$ 45, regalías del 15% y el resto de las cargas impositivas, la ganancia neta por barril bajo este esquema queda en US$ 14,25. No suena a fortuna, pero multiplicado por volumen cambia la escala.

En la etapa final, con 550.000 barriles diarios, los ingresos brutos anualizados treparían a US$ 16.060 millones y la ganancia neta rondaría los US$ 2.861 millones. Para YPF, que se queda con la porción más grande, eso implica sumar unos US$ 715 millones anuales solo por este negocio.

Puesto en otra escala: operar VMOS a capacidad plena equivaldría, para YPF, a sumar cerca de un 20% a sus ventas de 2025, que fueron de US$ 18.000 millones. Y el salto en la capacidad de evacuación de crudo argentino sería de más del 18% frente a 2025 y del 20% frente a 2024.

Nadie en el sector duda de que la producción de Vaca Muerta puede crecer más rápido que la infraestructura que la conecta con el mar. Ese desfasaje es, hoy, el verdadero límite. VMOS no resuelve todo, pero sí abre una vía de salida propia, independiente, que hasta hace poco no existía en los planos de nadie.

Cuánto ganó y cuánto perdió el Grupo Techint en las grandes licitaciones de Vaca Muerta

El Grupo Techint cerró los últimos dos años con un resultado parejo en las licitaciones energéticas más relevantes de la Argentina: ganó cuatro y perdió otras cuatro. Un dato que contrasta con la hegemonía que supo tener el holding de Paolo Rocca en el sector durante gran parte de la última década.

El marcador incluye los proyectos de infraestructura más grandes vinculados a Vaca Muerta: oleoductos, gasoductos, ductos de reversión y la provisión de caños de acero sin costura que exige toda esa obra de ingeniería. En conjunto, mueven una cifra que ronda los 5.000 millones de dólares entre lo ganado y lo perdido en apenas dos años.

La paridad numérica esconde, sin embargo, una asimetría de fondo. La derrota más reciente y más costosa, la construcción del gasoducto de Argentina LNG, vale sola más que dos de las cuatro obras que Techint-Sacde logró retener en el mismo período.

BTU busca acelerar con los trabajos en los gasoductos.

 

 

Las cuatro licitaciones que ganó Techint

La más grande de las cuatro fue el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), adjudicado en diciembre de 2024 por 2.500 millones de dólares. Es la obra de infraestructura energética más importante construida en el país en los últimos 50 años y quedó en manos de la UTE Techint-Sacde sin mayores sobresaltos ni competencia real.

En febrero de 2026, Oldelval le adjudicó a Techint E&C la construcción de Duplicar Norte, un ducto de 209 kilómetros valuado en 400 millones de dólares que amplía la capacidad de transporte entre Neuquén y Río Negro. Fue la última gran victoria del holding antes de la seguidilla de derrotas.

Techint-Sacde también ganó dos renglones de la Reversión del Gasoducto Norte, con ofertas cercanas a los 198.000 millones de pesos, y Tenaris se quedó con la provisión de caños para VMOS por 180 millones de dólares, tras vencer a un fabricante indio en esa oportunidad.

Techint y Sacde terminaron la construcción de los 100 KM de la reversión del Gasoducto Norte

Las cuatro que se le escaparon

La derrota más resonante llegó esta semana. El consorcio YPF-ENI-XRG le adjudicó a Pumpco, Bonatti y Contreras Hermanos el gasoducto de Argentina LNG, valuado en 1.200 millones de dólares, tras una oferta un 15% más baja que la de Techint-Sacde.

Antes, la UTE Sicim-Víctor Contreras le había ganado a Techint-Sacde la licitación del gasoducto San Matías, del proyecto de GNL de Southern Energy (SESA), por unos 530 millones de dólares. Techint tampoco se quedó con la planta compresora de esa misma obra.

Tenaris perdió la provisión de caños para ese mismo gasoducto frente a la india Welspun, en un episodio que escaló hasta cruces públicos con el presidente Javier Milei. Y en noviembre pasado, BTU le había ganado a Techint-Sacde el primer renglón de la Reversión del Gasoducto Norte.

Sumando lo confirmado, Techint retuvo obras por al menos 3.080 millones de dólares en los últimos dos años, entre VMOS, Duplicar Norte y los caños de VMOS, además de los pesos de los dos renglones del Gasoducto Norte que sí ganó.

Del otro lado, las licitaciones perdidas suman al menos 1.730 millones de dólares confirmados, entre Argentina LNG y el gasoducto de SESA, sin contar el valor de los caños que se llevó Welspun ni el del renglón de la Reversión del Gasoducto Norte que ganó BTU.

En términos de cantidad, el resultado es parejo. En términos de relevancia estratégica, la pérdida de Argentina LNG pesa más que cualquiera de las victorias: es la obra que define quién construye la puerta de salida del gas de Vaca Muerta hacia el mundo.

Oldelval inició la construcción de Duplicar Norte, un proyecto clave para ampliar el transporte de crudo desde Vaca Muerta hacia Allen con mayor capacidad.

Nuevos jugadores en la cancha

Pumpco, subsidiaria de MasTec y controlada por Jorge Mas, dueño del Inter Miami de Lionel Messi, buscó entrar al mercado argentino durante años sin éxito, con intentos que no prosperaron. Ahora es la empresa que más terreno le ganó a Techint, con dos adjudicaciones en menos de seis meses.

Sicim, Víctor Contreras, Bonatti, Contreras Hermanos y Welspun completan el pelotón de compañías italianas, estadounidenses e indias que le disputan a Techint un negocio que supo manejar casi en soledad. Ninguna había construido antes infraestructura energética de esta escala en el país.

La construcción del gasoducto de Argentina LNG todavía depende de la decisión final de inversión del consorcio YPF-ENI-XRG, esperada para fines de este año o comienzos de 2027. Recién ahí se sabrá si el consorcio ganador empieza a mover maquinaria en el terreno.

Quedan además licitaciones pendientes de definición vinculadas a otros tramos de infraestructura para el proyecto SESA y para eventuales ampliaciones futuras de VMOS, donde Techint-Sacde volverá a competir cuerpo a cuerpo con Pumpco, Bonatti y Sicim por los próximos contratos millonarios del sector energético.

El próximo capítulo de esta pulseada se conocerá recién cuando avancen las obras adjudicadas durante 2026, el año en que el Grupo Techint dejó de ganar casi todo lo que salía a licitación en la industria energética de la Argentina.

Horacio Marín proyectó que Vaca Muerta generará más de 90.000 empleos

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, aseguró que el desarrollo de Vaca Muerta representa una oportunidad histórica para la Argentina al destacar el impacto que tendrá sobre el empleo, la infraestructura y la economía. Lo hizo a través de la segunda publicación de su newsletterMatchpoint” en LinkedIn, donde repasó las proyecciones laborales asociadas al crecimiento de la roca madre.

“El crecimiento de Vaca Muerta no solo está transformando la matriz energética del país, también está impulsando la generación de empleo y es una de las mayores oportunidades de desarrollo económico de las últimas décadas”, afirmó Marín.

Según explicó el ejecutivo, las estimaciones de la industria muestran que el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta podría generar un pico superior a 90.000 nuevos puestos de trabajo, mientras que entre 2027 y 2030 el promedio rondaría los 75.000 empleos adicionales, impulsados tanto por la actividad petrolera como por otros sectores vinculados.

Horacio Marín pronosticó cuánto se espera para el valor del Brent.

Infraestructura, inversiones y efecto multiplicador

Marín sostuvo que el impacto del crecimiento energético excederá ampliamente a las empresas productoras de petróleo y gas y señaló que la expansión de la cadena de valor movilizará inversiones, obras de infraestructura y actividad económica en numerosos rubros que acompañan el desarrollo de los grandes proyectos.

“Este impacto se extenderá mucho más allá de la industria petrolera. La cadena de valor asociada al desarrollo energético movilizará inversiones, infraestructura y actividad económica en múltiples sectores”, destacó el pope de la empresa de mayoría estatal en su publicación.

El directivo precisó que las operadoras y de servicios petroleros continuarán siendo un motor del crecimiento, con un promedio cercano a 9.000 empleos y picos que podrían alcanzar los 11.000 puestos a medida que aumente el nivel de actividad en los yacimientos.

A ese efecto directo se sumará un importante crecimiento del empleo indirecto. Marín indicó que la demanda de materiales, transporte, logística y servicios de compañías no especializadas impulsará alrededor de 30.000 puestos promedio, con máximos cercanos a 35.000 trabajadores durante los años de mayor expansión.

Uno de los desafíos del crecimiento de Vaca Muerta

Otro de los ejes destacados por Marín fue la formación del capital humano que demandará la expansión de Vaca Muerta. En ese marco recordó que, junto con empresas de toda la industria, se puso en marcha el Instituto Vaca Muerta, iniciativa que busca preparar a los futuros trabajadores del sector.

“El crecimiento de Vaca Muerta requiere formar a los trabajadores que acompañe su desarrollo. Por eso, junto a toda la industria, impulsamos el Instituto Vaca Muerta, con el objetivo de capacitar a 15.000 operarios en los próximos cinco años y formar a 3.000 personas por año”, consideró.

Además, el CEO de YPF destacó que la capacitación es una herramienta central para fortalecer la seguridad operativa y sostuvo que conocer los riesgos, comprender los procesos y trabajar bajo estándares adecuados permite que los trabajadores tomen mejores decisiones y desarrollen sus tareas en condiciones más seguras.

Marín informó que desde el inicio de clases en marzo ya comenzaron 21 grupos con 717 estudiantes. Actualmente funcionan 15 camadas activas con 545 alumnos en cursos de operadores y seguridad operativa en yacimiento, mientras que otras seis promociones ya finalizaron con 145 egresados. Para el resto de 2026, el objetivo es superar los 2.000 estudiantes capacitados.

“Por eso siempre digo que Vaca Muerta representa mucho más que energía. Mi mayor deseo es que, dentro de muchos años, podamos mirar hacia atrás y decir que fuimos la generación que transformó los recursos de la Argentina en trabajo, desarrollo y oportunidades para nuestros nietos“, subrayó Marín en su publicación.

VMOS: el proyecto ya registra un 73% de avance

El Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) ingresa a la ultima parte de su construcción y el shale oil le pondrá fin a los cuellos de botella en la región. Así lo confirmó Daniel González, secretario de Coordinación de Energía y Minería, quien detalló que el proyecto registra un 73% de avance.

En declaraciones radiales, González detalló: “Tenés el oleoducto Vaca Muerta Sur, una obra con un grado avance del 73% que va a permitir a partir de enero empezar a cargar los barcos más grandes de crudo”.

El VMOS representa una inversión estratégica para conectar Vaca Muerta con el Atlántico. Según González, la operatividad plena del sistema cambiará la balanza comercial y remarcó que el ducto es fundamental para alcanzar las metas de exportación de petróleo proyectadas para los próximos años.

Impacto en la exportación de petróleo y divisas

La finalización de las obras permitirá un salto en los ingresos de divisas. “Cuando esté listo ese caño de acá un año y medio estás exportando 14 15.000 millones de dólares por año de petróleo entonces ¿cómo no puede tener eso un impacto positivo?”, subrayó González.

“El RIGI no lo inventó a ese proyecto, pero estaba identificado y no se había hecho. Un proyecto de 3.000 millones que necesitaba un cheque de los bancos de 2.000 y lo primero que dijeron es ‘Listo el cheque está, pero sabes qué condición precedente tiene que tener RIGI’”, detalló.

“Sin RIGI no hay cheque. El RIGI lo que hace y todas las reformas de Milei obviamente es que el ritmo de ese crecimiento cambie completamente. Estamos hablando de un ritmo muchísimo más intenso que va a hacer que estos sectores energía y minería tengan un impacto enorme”, agregó.

Dock Sud fue escenario de una compleja operación logística vinculada al oleoducto VMOS y a la expansión de las exportaciones petroleras.

El financiamiento para el VMOS

La estructura financiera dependía de la seguridad jurídica para liberar fondos bancarios. El secretario explicó que el oleoducto no se habría concretado sin las garantías actuales. La obra avanza ahora gracias a que los inversores cuentan con un marco de previsibilidad que antes no existía.

Sobre la necesidad de incentivos para la inversión en Vaca Muerta, el funcionario señaló: “Le das incentivos porque si no las inversiones no se hacían. Las condiciones de Argentina no lo permitían y los inversores no confiaban plenamente”.

El desarrollo energético, traccionado por el 73% de avance del oleoducto, busca eliminar la restricción externa de divisas. La capacidad de transporte es la pieza faltante para que la producción local llegue a mercados globales y González ponderó que el rumbo económico actual consolida este crecimiento.

Proyecciones para el desarrollo de Vaca Muerta

La mejora en la evacuación es prioridad de la gestión. González vinculó el avance del VMOS con la expansión de áreas: “Las inversiones se están dando fuerte en Vaca Muerta. Este proyecto de Rincón de Aranda, gracias al RIGI, es más grande de lo que estaban pensando hacer inicialmente”.

La meta es que energía y minería alcancen una balanza comercial de 50.000 millones de dólares. El aporte del Vaca Muerta Oil Sur es central para superar las exportaciones del agro.

El compromiso de inversión bajo el régimen alcanza casi los 150.000 millones de dólares. Las empresas deben desembolsar el 40% del monto mínimo requerido en los primeros dos años. El monitoreo del 73% de avance asegura el cumplimiento del cronograma para iniciar las cargas de crudo.

VMOS: San Antonio Este recibió los caños para la obra que cambiará las exportaciones

El Puerto de San Antonio Este inició esta semana la descarga y acopio de 721 tubos de acero destinados al ducto marino del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).

Los caños, fabricados por SIAT/Tenaris y con revestimiento especializado de Socotherm, permanecerán acopiados en un predio de 10 hectáreas dentro del Puerto de San Antonio Este, operado por Patagonia Norte hasta su traslado a Punta Colorada.

Del total de materiales recibidos, 658 tubos cuentan con revestimiento de hormigón, una condición clave para su futura instalación offshore. Esta infraestructura formará parte del sistema submarino que conectará la terminal de Punta Colorada con las monoboyas de exportación ubicadas mar adentro.

Río Negro, puerta de salida de la energía argentina

La llegada de estos materiales representa un nuevo avance del proyecto VMOS, una de las obras energéticas más importantes del país y central para el futuro productivo de Río Negro.

El ducto marino permitirá vincular la infraestructura costera con el sistema de carga offshore, desde donde operarán buques de gran porte para la exportación de crudo hacia mercados internacionales.

Este nuevo movimiento portuario consolida el rol estratégico de San Antonio Este y de la Región Atlántica dentro de la nueva etapa energética de la provincia. No se trata solo de una operación logística: es parte de una transformación que genera empleo, movimiento económico y nuevas oportunidades para Río Negro.

Los trabajos del VMOS

Hay que recordar que el VMOS completó una etapa determinante en sus obras submarinas frente a las costas de Punta Colorada. Con el arribo del segundo cargamento de equipamiento y la colocación de cadenas y anclas en el lecho marino, la iniciativa cierra una fase crítica del sistema de fondeo que sostendrá las monoboyas destinadas a la carga de crudo para exportación.

El gobierno de Río Negro destacó el avance como un hito estratégico para la provincia y para el país. La instalación offshore forma parte de una infraestructura pensada para operar en altamar con buques de gran porte, transformando a Punta Colorada en el principal punto de salida de la producción hidrocarburífera argentina hacia los mercados internacionales.

El sistema de fondeo no es un componente menor. Las cadenas y anclas instaladas en el fondo del mar son las estructuras que fijarán las monoboyas en posición permanente, garantizando condiciones operativas seguras para la carga de crudo en mar abierto. Sin esta base submarina, la operación de exportación no tiene punto de apoyo.

La fase offshore demanda tecnología de última generación, embarcaciones especializadas y equipos técnicos con capacitación específica para trabajar en entornos marinos de alta exigencia. La campaña prevé la participación de más de 120 técnicos y especialistas y contempla casi 250 días de trabajo en total. Se trata de una operación de escala mayor, con lógica industrial propia y requerimientos que trascienden lo que la región costera de Río Negro movilizó históricamente.

VMOS: Dock Sud despachó 721 tubos con destino a Río Negro

El Consorcio de Gestión del Puerto Dock Sud fue escenario de una operación logística de gran envergadura vinculada al oleoducto VMOS (Vaca Muerta Oil Sur), que busca ampliar la capacidad de transporte y exportación de crudo de Vaca Muerta.

En la terminal portuaria se cargaron 721 tubos de acero a bordo del buque MV Athanasia, de los cuales 658 contaban con revestimiento de hormigón. Los materiales forman parte de la infraestructura offshore que se instalará en Punta Colorada, Río Negro.

“Esta operación demuestra el valor estratégico de Dock Sud dentro de la cadena logística que acompaña el desarrollo energético argentino. Nuestro puerto aporta infraestructura, conectividad y capacidad operativa para proyectos que son fundamentales para el crecimiento del país”, señaló la presidenta del Consorcio, Mónica Litza.

Industria, logística y energía

Los tubos, provistos por Tenaris, arribaron inicialmente a Dock Sud en una operación que involucró más de 10.100 toneladas de materiales. Una vez en el puerto, fueron almacenados en la zona fiscalizada de Loginter.

Parte del material fue trasladado luego a la planta de Socotherm, en Escobar, donde recibió un revestimiento especial de hormigón antes de regresar a Dock Sud para su embarque final.

La operación articuló a distintos actores industriales, logísticos y energéticos: Tenaris en la provisión de materiales, Loginter en el acopio y estiba, Socotherm en el proceso industrial especializado y Arendal en la coordinación logística y el transporte marítimo

Los materiales serán trasladados hasta San Antonio Este, desde donde serán instalados mediante una embarcación especializada como parte de la infraestructura submarina del proyecto VMOS.

“El desarrollo necesita infraestructura, inversión y articulación entre el sector público y el sector privado. Esta operación refleja precisamente esa capacidad de trabajo conjunto”, agregó Litza.

El impacto del VMOS

La iniciativa contempla la construcción de un oleoducto de 437 kilómetros entre Allen y Punta Colorada, junto con infraestructura de almacenamiento y carga offshore para operar buques de gran porte. Con una inversión estimada en USD 3.000 millones, el desarrollo aparece como una de las obras energéticas más importantes actualmente en marcha en Argentina.

El proyecto es desarrollado por un consorcio integrado por YPF, Vista, Pan American Energy (PAE), Pampa Energía, Chevron, Pluspetrol, Shell y Tecpetrol.

La infraestructura permitirá transportar crudo desde Vaca Muerta hasta una nueva terminal exportadora sobre la costa atlántica de Río Negro, preparada para operar buques tipo VLCC (Very Large Crude Carriers).

En su etapa inicial, el sistema podrá transportar entre 180.000 y 190.000 barriles diarios. Luego escalará progresivamente hasta un rango de entre 550.000 y 700.000 barriles por día.

La terminal portuaria en construcción en Punta Colorada es uno de los nodos centrales del proyecto. Allí se concentrará el almacenamiento y despacho del crudo destinado a mercados internacionales.

El plan contempla la construcción de seis tanques de almacenamiento con capacidad total cercana a 720.000 metros cúbicos, además de infraestructura offshore con monoboyas conectadas mediante ductos submarinos.

Ese esquema permitirá realizar operaciones de carga en mar abierto y operar buques de gran escala para exportación de petróleo.

 

Mindlin: “Es injusto decir que la energía genera poco empleo”

La industria energética atraviesa una etapa de expansión impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta, la construcción de nueva infraestructura y la puesta en marcha de proyectos destinados a incrementar las exportaciones. En este marco, el presidente de Pampa Energía, Marcelo Mindlin, aseguró que el sector tendrá un papel central en la generación de empleo y divisas durante los próximos años.

Durante su exposición en el 12° Latam Economic Forum, el empresario sostuvo que el potencial de Vaca Muerta todavía está lejos de agotarse y destacó que la roca madre se encuentra en una fase temprana de desarrollo en comparación con las principales cuencas de Estados Unidos.

“Vaca Muerta tiene el 15% de las reservas que tenía el shale de Estados Unidos, sin embargo, solamente hemos perforado el 4% de los pozos. Esto quiere decir que está en un estado mucho más temprano de desarrollo y tiene todavía un potencial enorme para seguir creciendo”, afirmó Mindlin.

Según explicó, los resultados obtenidos hasta ahora muestran niveles de productividad que superan a muchos de los desarrollos no convencionales que se registraron en América del Norte. Esa condición, señaló, constituye uno de los principales atractivos para sostener nuevas inversiones en el sector energético.

 

El crecimiento de la producción

La producción de hidrocarburos registró un crecimiento sostenido durante los últimos años. Mindlin recordó que Argentina producía alrededor de 1,2 millones de barriles equivalentes por día en 2020 y que actualmente ese volumen asciende a 1,6 millones.

El ejecutivo indicó que las proyecciones de la industria apuntan a alcanzar los 2,6 millones de barriles equivalentes diarios hacia 2030, una meta que requerirá importantes desembolsos en infraestructura para acompañar el incremento de la producción.

“En el 2020 Argentina producía 1,2 millones de barriles equivalentes; hoy ya estamos en 1,6 millones y las proyecciones indican que para el 2030 tendríamos que estar llegando a 2,6 millones”, sostuvo.

Entre los proyectos que mencionó aparecen el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la ampliación de la capacidad de transporte de gas mediante obras de TGS, iniciativas vinculadas a la producción de fertilizantes y desarrollos para la extracción de líquidos asociados al gas.

Mindlin también destacó el avance de los proyectos de GNL, que involucran a varias compañías del sector y que podrían convertir a Argentina en exportador de gas natural licuado a partir de los próximos años. Según describió, se trata de inversiones de gran escala que requieren largos períodos de maduración, pero que tendrán un impacto significativo sobre la economía nacional.

Pampa Energía inició su exportación de gas a Brasil.

El impacto de las exportaciones

El presidente de Pampa Energía consideró que el desarrollo energético permitirá modificar de manera profunda la balanza comercial del país. En ese sentido, proyectó una reversión del déficit energético registrado pocos años atrás.

“Pasaremos de 4.000 o 5.000 millones de dólares negativos en 2022 a un superávit de 24.000 millones de dólares en 2030. Estaríamos generando en Vaca Muerta otro sector similar al campo en su capacidad de generar dólares de exportación”, señaló.

Para Mindlin, uno de los principales efectos de este proceso será la diversificación de las fuentes de ingreso de divisas. Según explicó, una mayor participación de las exportaciones energéticas permitiría reducir la dependencia histórica de los resultados de las campañas agrícolas y fortalecer la estabilidad macroeconómica.

El empresario también hizo referencia al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y destacó el volumen de iniciativas presentadas hasta el momento. De acuerdo con su exposición, existen proyectos por más de 104.000 millones de dólares que podrían impulsar nuevas etapas de crecimiento en distintas ramas de la actividad energética.

Sierra Chata, uno de los bloques más productivos de gas en Vaca Muerta.

La discusión sobre el empleo en el sector energético

Hacia el final de su presentación, Mindlin se refirió a uno de los cuestionamientos habituales que enfrenta la industria respecto de su capacidad para generar puestos de trabajo. El ejecutivo rechazó esa visión y vinculó el desarrollo energético con la creación de empleo en diferentes actividades asociadas.

“Es imposible que toda esta inversión no genere empleo. Es una descripción muy injusta decir que la energía genera poco empleo; el petróleo, el gas y la electricidad están invirtiendo una barbaridad y generando miles de puestos de trabajo”, afirmó.

En la misma línea, sostuvo que el avance de Vaca Muerta, las obras de transporte, los proyectos industriales y las inversiones vinculadas al gas están impulsando nuevas oportunidades laborales en distintas regiones del país.

Vaca Muerta está transformando el país”, subrayó el presidente de Pampa Energía durante su participación en el Latam Economic Forum.

VMOS avanza en Punta Colorada con el inicio de las obras submarinas

La construcción del proyecto VMOS (Vaca Muerta Oil Sur) sumó una nueva etapa con la llegada del primer cargamento de cadenas y anclas destinadas a las futuras instalaciones offshore en Punta Colorada, sobre la costa atlántica de Río Negro. El operativo marca el inicio de las obras submarinas que formarán parte del sistema de exportación de crudo proveniente de Vaca Muerta.

Frente a Sierra Grande ya se encuentra operando el buque especializado Skandi Hera, encargado de las tareas iniciales en el mar. La embarcación participa de un complejo despliegue logístico que permitirá instalar la infraestructura necesaria para el funcionamiento de las futuras terminales de carga en altamar.

La llegada de estos equipos representa un paso relevante dentro del cronograma previsto para el desarrollo del oleoducto VMOS, una obra diseñada para ampliar la capacidad de evacuación y exportación de petróleo desde la cuenca neuquina hacia los mercados internacionales.

 

Comenzó la instalación de la infraestructura offshore

Según informó YPF, la carga fue preparada en Puerto Quequén y está compuesta por cadenas y anclas que serán colocadas en el lecho marino mediante embarcaciones especializadas de la firma noruega DOF Group ASA, contratada para ejecutar las tareas submarinas.

La infraestructura permitirá asegurar la posición de dos monoboyas que integrarán el sistema de carga de petróleo en alta mar. Estas estructuras serán un componente central del esquema logístico previsto para exportar producción de Vaca Muerta desde la costa rionegrina.

De acuerdo con los datos difundidos por la compañía, la primera campaña incluyó el traslado de seis anclas del tipo High Holding Power, de aproximadamente 42 toneladas cada una, junto con seis cadenas de fondeo de 400 metros de longitud y cerca de 72 toneladas por unidad.

Una operación de gran escala técnica

Las tareas previstas demandarán la participación de más de 120 técnicos y especialistas durante alrededor de 250 días. El operativo involucra embarcaciones de apoyo, equipamiento de posicionamiento submarino y sistemas de instalación diseñados para trabajar en condiciones marítimas complejas.

YPF también indicó que en las próximas semanas se realizará una segunda campaña logística con materiales de características similares. El objetivo es completar el conjunto de elementos necesarios para el sistema de fondeo de las monoboyas proyectadas frente a Punta Colorada.

El avance de esta etapa se enmarca dentro del desarrollo integral del VMOS, considerado uno de los principales proyectos de infraestructura energética vinculados al crecimiento de la producción de petróleo no convencional en Vaca Muerta.

Puerto Quequén se suma a Vaca Muerta con una operación clave para el proyecto VMOS

Punta Colorada y el esquema exportador

La iniciativa busca convertir a Punta Colorada en uno de los puntos de salida para las exportaciones de crudo argentino. La ubicación estratégica sobre la costa atlántica permitirá operar buques de gran porte y ampliar la capacidad logística disponible para la industria hidrocarburífera.

El desarrollo de esta infraestructura también genera expectativas en sectores vinculados a los servicios petroleros, la actividad portuaria, la logística y la contratación de proveedores asociados a las distintas etapas de construcción y operación del proyecto.

Mientras avanzan las obras terrestres y marítimas, la instalación de las futuras monoboyas aparece como uno de los hitos técnicos más relevantes del cronograma. Con el inicio de los trabajos submarinos, el proyecto continúa sumando etapas para completar la conexión entre la producción de Vaca Muerta y los mercados internacionales.

Vaca Muerta: la paradoja del boom petrolero y la caída de la actividad en Añelo

La expansión de Vaca Muerta volvió a mostrar cifras récord de producción de petróleo y gas durante los últimos meses. Sin embargo, en Añelo, el principal centro operativo de la Cuenca Neuquina, cámaras empresarias y referentes sindicales advirtieron que el crecimiento de la actividad no se está traduciendo en una mayor demanda de empleo ni en más contratos para proveedores regionales.

CEISA, CEIPA, la delegación neuquina de UOCRA y la Municipalidad de Añelo convocaron a una reunión para analizar el escenario que atraviesan las empresas locales. El encuentro se realizará en el Hotel Shale y buscará definir medidas frente a la caída de obras y la menor contratación de trabajadores de la región.

La convocatoria fue firmada por Raúl Martín, presidente de CEISA; Cristian Bergese, titular de CEIPA; el intendente Fernando Banderet; y Juan Carlos Levi, secretario adjunto de UOCRA Neuquén. En el documento difundido por las entidades se menciona una “disminución de la demanda laboral” y una “escasez de obras” en distintos sectores vinculados al desarrollo energético.

Récord de producción y reclamos de las pymes neuquinas

El planteo de las cámaras empresarias surge en un contexto de fuerte expansión de la producción no convencional. Según datos difundidos por CEISA, Neuquén superó los 610 mil barriles diarios de petróleo, impulsada por un crecimiento interanual del shale oil superior al 32%. Actualmente, más del 95% del crudo neuquino y cerca del 69% del petróleo argentino provienen de la formación.

En paralelo, la producción de gas natural también mantiene niveles elevados. Las entidades empresarias señalaron que la extracción supera los 101 millones de metros cúbicos diarios, mientras que los costos de producción continúan entre los más competitivos de la región. En ese escenario, las cámaras consideran que el crecimiento de la actividad no tuvo un correlato equivalente en la contratación de proveedores locales.

Las organizaciones empresarias también destacaron el avance de obras estratégicas para el transporte de hidrocarburos, como el oleoducto VMOS impulsado por YPF hacia Punta Colorada y el gasoducto San Matías. Según sostienen, estos proyectos consolidan el potencial exportador de Vaca Muerta, aunque reclaman una mayor integración del entramado productivo regional.

“Observamos que, pese a este crecimiento extraordinario y al aumento sustancial de la rentabilidad del sector, no se ha producido un incremento proporcional en la contratación de empresas locales”, expresó CEISA en un comunicado difundido antes de la reunión prevista en Añelo.

El impuesto a las Ganancias sigue preocupando a los gremios petroleros.

El cuestionamiento al esquema de contrataciones

Uno de los principales reclamos del sector empresario y sindical apunta al modelo de contratación que aplican las operadoras petroleras. Según indicaron, firmas provenientes de provincias como Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Chubut ganaron participación en obras y servicios que históricamente eran desarrollados por empresas neuquinas.

Desde las cámaras aclararon que no buscan restringir la competencia, aunque advirtieron sobre diferencias estructurales que afectan la competitividad de las pymes locales. Entre los factores mencionados aparece el impacto del esquema laboral de la denominada “Zona II”, que incrementa los costos operativos para las compañías radicadas en Neuquén.

Juan Carlos Levi sostuvo que el problema no se limita a la reducción de obras, sino también al origen de las empresas contratadas. En declaraciones radiales, el dirigente gremial afirmó que muchas compañías llegan con personal propio desde otras provincias, reduciendo las oportunidades laborales para trabajadores de Añelo y otras localidades de la región.

Según datos de UOCRA, actualmente hay más de 100 trabajadores desocupados en Añelo. La situación también alcanza a localidades como San Patricio del Chañar, Centenario, Vista Alegre, Senillosa y Plottier, donde parte de la actividad vinculada a obras de infraestructura permanece paralizada desde el año pasado.

El impacto económico y los pedidos al sector público

Además del efecto sobre el empleo, las entidades locales sostienen que la contratación de empresas externas también reduce el movimiento económico en Añelo. Según señalaron, muchas compañías operan con campamentos propios o alojan a sus trabajadores fuera de la localidad, limitando el impacto sobre comercios, alquileres y servicios de la zona.

Frente a este escenario, las cámaras empresarias solicitaron a los gobiernos provincial y municipal medidas orientadas a fortalecer a los proveedores regionales. Entre las propuestas plantearon incentivos fiscales, reducción de tasas comerciales y programas específicos de promoción para empresas neuquinas vinculadas a la actividad hidrocarburífera.

El pedido también incluyó una mayor previsibilidad por parte de las operadoras. Las entidades reclamaron acceso a información sobre futuros programas de abastecimiento y requerimientos de servicios, con el objetivo de permitir que las empresas locales puedan planificar inversiones, generar alianzas y ampliar capacidades operativas.