El repunte de perforación en Permian pone presión sobre Vaca Muerta

Durante tres años, la historia del mercado de rigs en Estados Unidos fue una sola: eficiencia. La cantidad de equipos activos en el Permian cayó 29% desde diciembre de 2022, pero la producción de petróleo igual subió 18%. Menos equipos, más barriles.

“Nadie mantuvo caliente el equipamiento marginal”, consideró Nicolás Ziperovich, director de Lumina Energy, sobre esos años, en los que nadie se ocupó de mantener operativos los equipos que no eran estrictamente necesarios para sostener esa eficiencia.

Permian dio vuelta el mercado

Esa lógica se quebró de golpe. Según relata el directivo de Lumina Energy, esta semana las principales perforadoras terrestres de Estados Unidos coincidieron en el mismo diagnóstico sobre el estado del negocio.

Patterson-UTI pasó de 92 equipos en el segundo trimestre a una proyección de 100 para el tercero, con contratos nuevos entre 10% y 15% por encima de los precios de comienzos de año. H&P, por su parte, elevó su proyección para Norteamérica a un rango de entre 138 y 144 rigs.

Precision Drilling saltó de 32 a 42 equipos entre abril y junio, el nivel más alto desde 2023, mientras Ensign suma un rig por mes y compró Citadel para sumar seis equipos más en Permian. El propio H&P lo describió como el pasaje de un mercado con miedo al sobreabastecimiento a uno que se está ajustando rápidamente.

Por qué la reactivación de equipos ya no es barata

El dato central del posteo no es la suba en sí, sino su costo. Según cita Ziperovich de un análisis de Rystad Energy, los primeros 15 a 25 equipos que un operador reactiva casi no requieren capital adicional: son los que quedaron mejor conservados.

El problema aparece después de ese primer tramo. Tres años de “hacer más con menos” llevaron a desprenderse de todo lo que no fuera equipamiento Tier-1. Lo que queda para reactivar ahora, explica, es la porción más cara y compleja del parque de equipos disponible.

“En conversaciones con contratistas de rigs de las últimas semanas, el número que hoy me están cotizando para dejar un equipo verdaderamente listo se acerca a los US$15 millones”, sostuvo Ziperovich en su cuenta de LinkedIn, aclarando que se trata de información directa de sus propios contactos en la industria, no de datos públicos.

Esa cifra representa un salto fuerte frente al costo habitual hasta hace poco. “Es un cambio de escala respecto de los US$4 a 8 millones que eran normales hasta hace poco”, señala, y agrega que varios de sus contactos coincidieron, sin que se lo preguntara, en que ese número sigue en alza.

El impacto directo sobre Vaca Muerta

Los rigs terrestres no se trasladan entre continentes con facilidad, así que un equipo del Permian no va a terminar operando en Neuquén. Pero sí compiten por el mismo capital y por la misma cadena de proveedores: caños de perforación, top drives, bombas y cuadrillas especializadas.

Ahí está, para Ziperovich, el verdadero riesgo para la Argentina. Si un equipo no queda reservado pronto para Vaca Muerta, el costo de dejarlo listo podría acercarse mucho más a los US$15 millones que a los 4 u 8 millones que hoy siguen presupuestando por default varias operadoras locales.

Cada rig que las perforadoras del Permian reactivan para su propia demanda es un equipo menos disponible o más caro para el resto del mercado, Vaca Muerta incluida.

Marín quiere que las licitaciones del gasoducto de GNL sean transmitidas por YouTube

Vaca Muerta vive una etapa de fuerte expansión marcada por el crecimiento de las exportaciones y los proyectos de infraestructura en marcha. El gas natural licuado (GNL) es la gran meta de la industria para para monetizar a gran escala los recursos no convencionales de la Cuenca Neuquina.

La ampliación de oleoductos y gasoductos es un paso fundamental para que sueño exportador se convierta en una realidad. Sin embargo, la proyecto de Southern Energy abrió una discordia entre Techint y el Gobierno nacional por el avance de Welspun. Según se informó, la compañía india presentó una oferta un 45% inferior a lo que ofertó el holding de Paolo Rocca.

En este sentido, Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, planteó la necesidad de avanzar hacia un sistema de licitación más transparente para la compra de caños del gasoducto del proyecto de Argentina LNG.

“Van a participar todas las empresas que quieran y si la licitación la ganan, la ganan, y si la pierden, la pierden. Es la vida. Pero que no pongan un 30% encima”, sostuvo Marín en diálogo con Infobae.

El directivo explicó que la intención es evitar cuestionamientos posteriores y negociaciones informales. “Yo personalmente me gustaría hacerlo público. Que abramos los sobres, lo vean todos, por YouTube, que sea transparente. Que no nos enteremos después que alguien corrigió o renegoció”, afirmó.

Transparencia en compras

Marín comparó el modelo que busca implementar con experiencias previas en su carrera. “Cuando tenía 25 años compré un pliego, fui a una licitación con escribano, con todos los números claros. Eso es lo que quiero: una planilla igual para todos, que coticen lo que queremos nosotros, no lo que quieren ellos”, destacó.

Según el titular de YPF, este esquema permitiría ordenar el proceso de contratación, reducir suspicacias y mejorar la competitividad. La apertura de sobres en actos públicos y la estandarización de los criterios técnicos forman parte de un enfoque que apunta a reforzar la credibilidad institucional en proyectos estratégicos.

YPF logra un nuevo récord.

Las inversiones en Vaca Muerta

Asimismo, Marín detalló el plan de expansión de la actividad en Vaca Muerta, basado en el aumento del número de equipos de perforación. “Este año ya empezamos a levantar rigs. Hoy tenemos 12 y vamos a tener entre 16 y 17 a fin de año. Cada uno implica unas 100 personas directas y hasta 500 con los indirectos”, explicó.

El pope de la empresa de mayoría estatal reconoció que existen limitaciones operativas vinculadas a la infraestructura de transporte. “Todavía no están los oleoductos, entonces no tengo forma. Estamos invirtiendo capital que no podemos hacer trabajar del todo, pero lo vamos metiendo a medida que avanzan las obras”, indicó, en referencia a los desafíos logísticos.

En materia financiera, Marín destacó el salto en el nivel de inversiones. “El año pasado fueron alrededor de 4.500 millones de dólares y este año vamos a estar más cerca de los 6.000. En Vaca Muerta vamos a pasar los 4.000 millones”, afirmó, al comparar esas cifras con operaciones mucho menores en otras compañías.

Para dimensionar el peso de YPF en el sector, agregó: “A veces leo que una empresa consiguió 50 millones de dólares y es gran noticia. Nosotros estamos en los 4.000. Es otra escala”.