Argentina consolida su desembarco en el mercado de GNL

El consorcio Southern Energy South America (SESA) y la compañía alemana SEFE Securing Energy for Europe sellaron en Berlín el contrato definitivo más relevante en la historia de las exportaciones de gas natural licuado (GNL) desde Argentina. La operación compromete la venta de 2 millones de toneladas anuales durante 8 años, con inicio previsto para fines de 2027. Este volumen y plazo superan cualquier acuerdo previo del país en el mercado internacional de GNL.

La firma del Sales and Purchase Agreement (SPA) ocurrió en el AXICA Convention Centre de Berlín. Representaron a SESA: Rodolfo Freyre (Presidente), Marcos Bulgheroni (Group CEO de PAE), Martin Rueda (Director General de Harbour Energy Argentina), Patricio Da Ré (Project Integration Director de YPF), Karl Staubo (CEO de Golar LNG), Federico Petersen (CCO de Golar LNG) y Matías Lacabanne (CCO de SESA). Por SEFE asistieron Frédéric Barnaud (CCO), Dr. Egbert Laege (CEO), Doris Honold (miembro del Consejo de Supervisión), Jean-Manuel Conil-Lacoste (Vicepresidente Ejecutivo de LNG) y Sharif Islam (Vicepresidente de LNG Origination – Atlantic). La embajadora argentina en Alemania, Betina Pasquali de Fonseca, acompañó el acto.

Este contrato definitivo deriva del Heads of Agreement anunciado en diciembre de 2025. En apenas tres meses, las partes pasaron de un acuerdo marco a un compromiso vinculante, lo que refleja la solidez del proyecto y la urgencia europea por diversificar suministros.

El rol del buque Hilli Episeyo y la capacidad total del proyecto

El suministro se realizará principalmente desde el Hilli Episeyo, primer buque de licuefacción que SESA instalará en el Golfo San Matías, provincia de Río Negro. Este FLNG posee una capacidad de 2,45 millones de toneladas anuales. El volumen contratado con SEFE cubre más del 80% de esa producción.

SESA planea operar dos unidades flotantes con capacidad conjunta de 6 millones de toneladas anuales. El segundo buque (MK II) sumará 3,5 millones de toneladas a partir de fines de 2028. Por tanto, el contrato representa más del 30% de la capacidad total futura del proyecto.

Los ingresos generados monetizarán los recursos de Vaca Muerta, la segunda reserva mundial de gas no convencional. El proyecto asegura una fuente genuina de divisas para la balanza externa. Según estimaciones del sector, las exportaciones entre 2027 y 2035 podrían superar los USD 20.000 millones.

SESA comprometió una inversión superior a USD 15.000 millones a lo largo de 20 años de operación. Durante la fase de construcción se crearán 1.900 empleos directos e indirectos, mayoritariamente locales. La operación mantendrá alta participación de proveedores argentinos.

Freyre destacó: “El contrato con SEFE confirma el posicionamiento de Argentina como nuevo proveedor internacional y estratégico de GNL para la diversificación global de fuentes de suministro. Además, constituye un aporte clave para fortalecer la seguridad energética en Europa”.

“Este rápido progreso demuestra que SESA es el socio adecuado para ampliar nuestro portafolio en América del Sur. Con entregas desde 2027, seremos la primera compañía energética alemana en recibir cargamentos argentinos y el primer cliente mundial de GNL de largo plazo del país”, aseguró Barnaud, CCO de SEFE.

Caños, beneficios fiscales y polémica: un informe cuestiona el relato oficial sobre el GNL

El escándalo por los caños del proyecto de GNL de Southern Energy volvió a instalar el debate sobre los costos reales de las obras energéticas. La polémica se originó tras declaraciones del ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, que comparó los costos del Gasoducto Perito Moreno (exGasoducto Néstor Kirchner) y el proyecto de GNL de Southern Energy, señalando una diferencia de 4.000 dólares/tn versus 1.400 dólares/tn respectivamente.

Un informe elaborado por la Fundación Encuentro advirtió sobre la existencia de omisiones metodológicas en la comparación entre proyectos públicos y privados. Según el documento, el debate quedó reducido a cifras aisladas, sin considerar variables clave que inciden directamente en la estructura de costos.

Bajo el nombre “La Falacia del Enfrentamiento: infraestructura pública vs beneficios fiscales”, el trabajo pone el foco en las diferencias entre el Gasoducto Perito Moreno (GPM) y el proyecto de Southern Energy (SESA), señalando que no pueden analizarse bajo los mismos parámetros. La organización cuestiona que se construyó una narrativa simplificada que enfrenta inversión pública con capital privado, sin atender al contexto económico, regulatorio y financiero.

Además, el informe remarca que las cifras difundidas por el Ministerio de Economía de la Nación se basaron en información parcial. Al tratarse de un proyecto privado y confidencial, no existen documentos públicos que permitan validar técnicamente las condiciones reales del contrato de Southern Energy.

YPF contratará barcos de GNL.

GNL: precios internacionales, impuestos y logística

Uno de los principales puntos del análisis es la evolución del precio internacional del acero. La Fundación Encuentro señala que entre 2022 y 2025 se registró una caída cercana al 35%, producto de la normalización posterior al conflicto entre Rusia y Ucrania, lo que impactó directamente en los costos de producción.

El informe destaca que el GPM fue licitado en un contexto de alta volatilidad, con insumos energéticos y siderúrgicos en niveles históricos. En cambio, el proyecto de Southern Energy se adjudicó cuando los precios ya se habían estabilizado, lo que explica gran parte de la diferencia en los valores por tonelada.

Otro aspecto central es el régimen fiscal. La iniciativa de SESA opera bajo el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), que incluye exenciones impositivas, estabilidad tributaria y beneficios cambiarios. En tanto, el GPM tributó bajo el esquema general, aportando impuestos nacionales, provinciales y municipales.

Además, el informe sostiene que, si ambos proyectos hubieran compartido el mismo marco fiscal, el costo del gasoducto se habría reducido de manera significativa. Bajo condiciones equivalentes, la brecha entre ambas iniciativas sería considerablemente menor, desarmando el argumento basado exclusivamente en la eficiencia operativa.

La logística también aparece como una variable determinante. El valor del GPM incluye traslado, almacenamiento y entrega en múltiples puntos del país. En el caso del proyecto de GNL, no está claro si el precio informado corresponde a entrega en puerto o en obra, lo que puede representar hasta un 25% del costo total.

A esto se suma la diferencia en proveedores. Mientras el GPM fue adjudicado a Techint, con producción local, el proyecto de SESA recayó en Welspun, una firma internacional con otra estructura de costos y financiamiento.

La disputa por los caños del proyecto de GNL reabrió el debate sobre apertura económica y protección industrial.

Impacto económico y debate pendiente

Otro de los puntos que aborda el informe subraya que la comparación de Caputo omite el impacto económico generado por la infraestructura pública. El GPM permitió reducir importaciones, mejorar la balanza energética y generar superávit fiscal, con beneficios directos para el Estado y los consumidores.

Según los datos recopilados, en su primer año de operación la obra permitió ahorrar miles de millones de dólares en compras externas de energía. Además, contribuyó a consolidar el superávit energético de 2024, el más alto en casi dos décadas.

El informe también advierte sobre el llamado “subsidio fiscal implícito” del RIGI. Las exenciones impositivas, especialmente en el impuesto a las Ganancias, representan un costo para el Estado que no suele incorporarse en los análisis comparativos tradicionales.

De acuerdo con las estimaciones, si el proyecto de SESA genera utilidades sostenidas durante tres décadas, el beneficio fiscal acumulado podría superar los mil millones de dólares en valor presente. Este monto, sostiene la Fundación, debería considerarse como parte del costo real del emprendimiento.

Para la Fundación, la discusión no se limita al precio de los caños, sino al modelo de desarrollo energético que se busca consolidar. Infraestructura pública y project finance privado responden a lógicas distintas, con riesgos, objetivos y beneficiarios diferentes.

El documento subraya que una evaluación responsable debe incorporar contexto internacional, tratamiento impositivo, logística, impacto macroeconómico y retorno social. Sin estos elementos, cualquier comparación resulta incompleta y puede inducir a interpretaciones erróneas.

Argentina cerrará la mayor exportación de GNL con Alemania por U$S 7.000 millones

La próxima semana se formalizará un acuerdo que marcará un hito para las exportaciones energéticas del país, al concretar la mayor venta de gas natural licuado (GNL) de Argentina al mercado internacional, tanto por volumen como por plazo.

Según informó +e, el contrato será suscripto entre Southern Energy (SESA) y SEFE (Securing Energy for Europe), firma energética controlada por el Gobierno Federal de Alemania.

Southern Energy está integrada por un consorcio estratégico conformado por PAE (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%), en una alianza que apunta a posicionar al país como exportador relevante de GNL.

El entendimiento prevé el envío de 2 millones de toneladas anuales durante un período de ocho años. De acuerdo con estimaciones preliminares y en función de la evolución de los precios internacionales, la operación podría generar ingresos superiores a los USD 7.000 millones, fortaleciendo el ingreso de divisas y contribuyendo a la seguridad energética europea.

YPF creó una empresa subsidiaria para impulsar el GNL.

El inicio de las operaciones en Río Negro

Los embarques comenzarán hacia fines de 2027, cuando entre en funcionamiento el primer buque de licuefacción que Southern Energy instalará en el Golfo San Matías, en la provincia de Río Negro. Se trata de una etapa clave para la consolidación del proyecto en el sur del país.

El volumen comprometido representa más del 80% de la capacidad productiva inicial, estimada en 2,45 millones de toneladas anuales, y más del 30% de la capacidad total proyectada cuando el emprendimiento opere con ambas unidades flotantes.

El plan integral de Southern Energy busca insertar definitivamente a la Argentina en el mercado global de GNL a partir de 2027. En ese marco, la compañía ratificó inversiones superiores a los USD 15.000 millones a lo largo de dos décadas de operación continua.

Más allá del impacto macroeconómico, la iniciativa en el Golfo San Matías contempla la generación de unos 1.900 puestos de trabajo directos e indirectos, con fuerte participación local y regional. Asimismo, se espera una activa integración de proveedores y empresas de servicios.

Los términos finales del contrato quedarán establecidos en un acuerdo definitivo de compraventa que se firmará en los próximos meses, una vez concluidas las instancias técnicas, financieras y regulatorias pendientes.

El MKII de Southern Energy producirá 3,5 millones de toneladas de GNL al año y consolidará al Golfo San Matías como hub exportador.

Garantías del gobierno alemán

En paralelo, el gobierno federal alemán confirmó que analiza otorgar garantías para préstamos vinculados al proyecto de GNL en Río Negro. Estas coberturas buscan reducir los riesgos políticos y económicos, facilitando el acceso al financiamiento internacional para el desarrollo de la infraestructura.

Las garantías, conocidas como UFK, se aplican a proyectos considerados estratégicos. En caso de incumplimiento, el Estado asume parte de las pérdidas, trasladando respaldo al sistema financiero y, en última instancia, a los contribuyentes.

Si bien no se informó públicamente quién solicitó la cobertura, fuentes oficiales indicaron que se trata de una etapa preliminar. El objetivo es evaluar la viabilidad técnica y económica antes de asumir compromisos definitivos.

El interés alemán se explica por la necesidad de reemplazar progresivamente el gas ruso y consolidar nuevas rutas de abastecimiento. En los últimos años, la Unión Europea aceleró la búsqueda de proveedores confiables fuera de Eurasia.

En ese contexto, el proyecto argentino aparece como una alternativa competitiva. El gas será transportado desde Vaca Muerta hasta Punta Colorada, donde se instalarán dos terminales flotantes para su licuefacción y posterior exportación.

Río Negro y los detalles del acuerdo con YPF.

Argentina avanza en el GNL

Desde el gobierno alemán aclararon que la solicitud de garantías no fue impulsada por el comprador, sino por entidades financieras interesadas en participar del financiamiento. En la misma línea, SEFE señaló que no promovió directamente el pedido.

El análisis se desarrolla en paralelo a los debates internos sobre criterios ambientales. Durante la gestión de Robert Habeck se había incorporado una evaluación climática específica para este tipo de respaldos. Sin embargo, bajo la conducción de Katherina Reiche, esas directrices fueron puestas en revisión.

El objetivo es compatibilizar las metas climáticas con las necesidades de seguridad energética. Para Alemania, el GNL argentino representa una fuente estable en un escenario de transición, además de un puente hacia el desarrollo futuro del hidrógeno, aprovechando infraestructuras y vínculos comerciales de largo plazo.

Marín quiere que las licitaciones del gasoducto de GNL sean transmitidas por YouTube

Vaca Muerta vive una etapa de fuerte expansión marcada por el crecimiento de las exportaciones y los proyectos de infraestructura en marcha. El gas natural licuado (GNL) es la gran meta de la industria para para monetizar a gran escala los recursos no convencionales de la Cuenca Neuquina.

La ampliación de oleoductos y gasoductos es un paso fundamental para que sueño exportador se convierta en una realidad. Sin embargo, la proyecto de Southern Energy abrió una discordia entre Techint y el Gobierno nacional por el avance de Welspun. Según se informó, la compañía india presentó una oferta un 45% inferior a lo que ofertó el holding de Paolo Rocca.

En este sentido, Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, planteó la necesidad de avanzar hacia un sistema de licitación más transparente para la compra de caños del gasoducto del proyecto de Argentina LNG.

“Van a participar todas las empresas que quieran y si la licitación la ganan, la ganan, y si la pierden, la pierden. Es la vida. Pero que no pongan un 30% encima”, sostuvo Marín en diálogo con Infobae.

El directivo explicó que la intención es evitar cuestionamientos posteriores y negociaciones informales. “Yo personalmente me gustaría hacerlo público. Que abramos los sobres, lo vean todos, por YouTube, que sea transparente. Que no nos enteremos después que alguien corrigió o renegoció”, afirmó.

Transparencia en compras

Marín comparó el modelo que busca implementar con experiencias previas en su carrera. “Cuando tenía 25 años compré un pliego, fui a una licitación con escribano, con todos los números claros. Eso es lo que quiero: una planilla igual para todos, que coticen lo que queremos nosotros, no lo que quieren ellos”, destacó.

Según el titular de YPF, este esquema permitiría ordenar el proceso de contratación, reducir suspicacias y mejorar la competitividad. La apertura de sobres en actos públicos y la estandarización de los criterios técnicos forman parte de un enfoque que apunta a reforzar la credibilidad institucional en proyectos estratégicos.

YPF logra un nuevo récord.

Las inversiones en Vaca Muerta

Asimismo, Marín detalló el plan de expansión de la actividad en Vaca Muerta, basado en el aumento del número de equipos de perforación. “Este año ya empezamos a levantar rigs. Hoy tenemos 12 y vamos a tener entre 16 y 17 a fin de año. Cada uno implica unas 100 personas directas y hasta 500 con los indirectos”, explicó.

El pope de la empresa de mayoría estatal reconoció que existen limitaciones operativas vinculadas a la infraestructura de transporte. “Todavía no están los oleoductos, entonces no tengo forma. Estamos invirtiendo capital que no podemos hacer trabajar del todo, pero lo vamos metiendo a medida que avanzan las obras”, indicó, en referencia a los desafíos logísticos.

En materia financiera, Marín destacó el salto en el nivel de inversiones. “El año pasado fueron alrededor de 4.500 millones de dólares y este año vamos a estar más cerca de los 6.000. En Vaca Muerta vamos a pasar los 4.000 millones”, afirmó, al comparar esas cifras con operaciones mucho menores en otras compañías.

Para dimensionar el peso de YPF en el sector, agregó: “A veces leo que una empresa consiguió 50 millones de dólares y es gran noticia. Nosotros estamos en los 4.000. Es otra escala”.

Southern Energy aseguró ventas de GNL por U$S 7.000 millones a Alemania

Southern Energy avanzó en la internacionalización del gas argentino tras alcanzar un acuerdo histórico con la estatal alemana SEFE para la exportación de Gas Natural Licuado (GNL). El consorcio SESA integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG selló un compromiso comercial de largo plazo que marca un punto de inflexión en la estrategia exportadora de Vaca Muerta.

La operación implica la venta de 2 millones de toneladas anuales de GNL durante ocho años. Los envíos comenzarán a fines de 2027, cuando el primer buque de licuefacción esté operativo en el Golfo San Matías, en la provincia de Río Negro. Se trata del mayor contrato de exportación de GNL firmado por Argentina tanto en volumen como en duración, y coloca al país en una posición más relevante dentro del abastecimiento energético europeo.

Según estimaciones del consorcio, el valor total del acuerdo podría superar los USD 7.000 millones, sujeto a la evolución de los precios internacionales. Además de aportar divisas en un período prolongado, el compromiso garantiza demanda sostenida para el gas producido en Vaca Muerta y consolida su rol como plataforma para el desarrollo exportador.

Un contrato que marca un antes y un después

El acuerdo, enmarcado en un “Heads of Agreement”, representa un paso clave para la estrategia global de SESA. El consorcio prevé que las exportaciones desde Río Negro sean el puntal para consolidar a Argentina como proveedor confiable en un mercado que busca diversificar sus fuentes de abastecimiento tras la crisis energética en Europa.

El buque “Hilli Episeyo”, pieza central del proyecto, será el primero de los dos barcos de licuefacción que Southern Energy instalará en la zona. La venta comprometida con SEFE representa más del 80% de su capacidad anual, estimada en 2,45 millones de toneladas. Con la llegada del segundo buque, la capacidad total del proyecto alcanzará las 6 millones de toneladas anuales.

Durante la firma participaron ejecutivos de todas las compañías que integran el consorcio. Entre ellos estuvieron Marcos Bulgheroni, CEO de PAE; Santiago Martínez Tanoira, vicepresidente ejecutivo de Gas y Energía de YPF; Horacio Turri, vicepresidente ejecutivo de Exploración y Producción de Pampa Energía; Martín Rueda, managing director de Harbour Energy Argentina; y Federico Petersen, chief commercial officer de Golar LNG.

Rodolfo Freyre, chairman de Southern Energy, destacó la trascendencia del acuerdo al afirmar que permitirá concretar la primera exportación a gran escala de GNL desde Argentina, un paso decisivo para expandir el desarrollo de las reservas gasíferas nacionales. Desde SEFE, Frédéric Barnaud remarcó que este es el primer contrato de GNL de la compañía con un proveedor sudamericano, lo que refuerza su estrategia de diversificación geográfica y la seguridad energética del continente.

Un proyecto estratégico para Río Negro y para Argentina

Southern Energy confirmó que la inversión total estimada del proyecto supera los USD 15.000 millones. El objetivo es operar durante al menos veinte años desde la costa rionegrina, en un esquema que combina infraestructura flotante, logística marítima y contratos de mediano y largo plazo.

Entre 2027 y 2035, el consorcio proyecta exportaciones superiores a los USD 20.000 millones. La ejecución del proyecto también generará alrededor de 1.900 empleos directos e indirectos en la etapa de construcción, con un fuerte enfoque en proveedores locales y mano de obra de Río Negro.

GNL: llegaron 10.000 toneladas de caños al puerto de San Antonio Este

El buque Billion Star (ex Timaru Star) llegó al puerto de San Antonio Este (SAE) con un cargamento de 10.000 toneladas de caños de acero, equivalentes a más de 2.200 unidades. El material está destinado a la construcción del gasoducto asociado al proyecto Argentina FLNG, impulsado por el consorcio Southern Energy, encabezado por Pan American Energy (PAE) junto a YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG.

Según se informó, se trata del primer embarque crítico de tuberías para esta obra de infraestructura estratégica, que permitirá abastecer a las plantas flotantes de licuefacción frente a la costa rionegrina y consolidará a la provincia como eje logístico del GNL argentino.

Material clave para el GNL argentino

Los caños serán utilizados en los tramos terrestres y submarinos del gasoducto que conectará la red troncal de gas con el sistema marítimo a la altura de Fuerte Argentino, donde se proyecta el montaje de las unidades flotantes de licuefacción.

Este gasoducto forma parte de la infraestructura necesaria para que Río Negro se inserte en el mercado global de exportación de Gas Natural Licuado, aprovechando el potencial de producción de Vaca Muerta y generando nuevas cadenas de valor en la provincia.

De acuerdo al cronograma operativo, la descarga de las 10.000 toneladas de caños comenzará el miércoles 26, bajo un plan especial de descarga, acopio y transporte terrestre hacia los futuros frentes de obra del gasoducto.

El operativo involucrará al personal portuario de San Antonio Este, empresas de logística, transporte y servicios vinculados, generando más trabajo portuario y movimiento económico en la región, y reforzando el rol del puerto como nodo estratégico para los grandes proyectos energéticos del país.

El 18 llega al puerto de SAE el barco con caños para el gasoducto del GNL

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, anunció que el 18 de noviembre llegará al puerto de San Antonio Este el barco con materiales destinados al proyecto que permitirá la exportación de Gas Natural Licuado (GNL) desde las costas rionegrinas. El nuevo embarque generará más trabajo portuario y marca otro paso histórico en el desarrollo energético de Río Negro.

El anuncio se realizó tras una reunión que el mandatario mantuvo con representantes del Sindicato de Obreros Portuarios de San Antonio Oeste (SOPSAO), con quienes analizó los avances del proyecto y coordinó la próxima operación de descarga.

Se trata del buque CS Fortune, que transporta 10.000 toneladas de caños de acero (2.209 unidades en total) cargados en Shanghái, China. El material será utilizado para el desarrollo de la primera parte del proyecto Argentina FLNG, impulsado por el consorcio Southern Energy, integrado por Pan American Energy (PAE) y la noruega Golar, que prevé el montaje de un barco factoría frente a la costa rionegrina.

“Con los compañeros del SOPSAO estuvimos hablando de lo que se hizo y con la esperanza fuerte de lo que vamos a hacer. El 18 llega el barco destinado a seguir las obras de petróleo y gas en nuestro puerto, así que estamos analizando cómo los trabajadores del puerto van a llevar adelante su operación”, señaló Weretilneck.

En este marco, el secretario general del SOPSAO, Osvaldo Mendoza, explicó que “este barco traerá los caños para el proyecto de GNL, en una operación que se realizará en el puerto de San Antonio Este, con participación directa de los trabajadores portuarios”.

Weretilneck destacó que “es una gran noticia para San Antonio Este y para los trabajadores del puerto, porque cada embarque significa más empleo local y más movimiento para toda la región. Nuestro puerto es clave en el desarrollo energético del país y en el crecimiento de Río Negro”.

Con este nuevo arribo, Río Negro afianza su protagonismo en la logística y construcción de los grandes proyectos energéticos del país. El primero de los tres desarrollos en marcha es el de Southern Energy, que sumará dos barcos factoría (el Hilli Episeyo en 2027 y el MK2 en 2028), capaces de procesar en conjunto 6 millones de toneladas métricas de GNL por año.

En paralelo, avanzan las etapas 2 (YPF y Shell) y 3 (YPF y ENI) del plan Argentina LNG, ampliando considerablemente la capacidad de producción y exportación. Estos desarrollos consolidan a Río Negro como eje estratégico de la nueva matriz energética nacional y punto clave en la salida del gas argentino al mundo.

YPF y ENI sellan un acuerdo histórico para impulsar el megaproyecto Argentina LNG

En un paso clave para el futuro energético del país, YPF y la italiana ENI firmarán este viernes el acuerdo de ingeniería final del megaproyecto Argentina LNG, la etapa previa a la decisión final de inversión (FID). El acto se realizará en la Torre de Puerto Madero, con la presencia de Horacio Marín, presidente de la petrolera nacional, y Claudio Descalzi, titular de la compañía europea.

El acuerdo marca un avance decisivo en el desarrollo del proyecto que busca transformar el potencial de Vaca Muerta en un polo exportador de gas natural licuado (GNL). La iniciativa contempla la construcción de buques flotantes de licuefacción (FLNG) y un gasoducto troncal de dimensiones inéditas, con el fin de transportar el gas neuquino hasta la costa rionegrina, donde será procesado y exportado.

Dos buques FLNG y una inversión millonaria

Durante su reciente visita a Milán, Marín mantuvo reuniones con la constructora china Wison, donde se definieron detalles técnicos para acelerar la construcción de dos unidades FLNG en asociación con ENI. Cada buque tendrá una capacidad de 6 millones de toneladas anuales (MTPA) y requerirá una inversión de 3.000 millones de dólares.

Las proyecciones indican que ambos buques podrían entrar en operación entre 2029 y 2030, instalados sobre la costa de Río Negro, lo que permitirá a la Argentina ingresar al mercado global del gas licuado con una estructura exportadora propia. Además, el acuerdo habilitaría el acceso a financiamiento chino y costos de producción más competitivos.

En paralelo, YPF mantiene conversaciones con la surcoreana Samsung para sumar un tercer buque flotante, lo que ampliaría la capacidad total de exportación y consolidaría el posicionamiento del país como proveedor de GNL en el hemisferio sur.

La infraestructura más ambiciosa del país

El megaproyecto Argentina LNG contempla una inversión total de 25.000 millones de dólares en infraestructura, incluyendo el transporte de gas desde Neuquén hasta la costa atlántica, donde será licuado para su exportación. A este monto se sumará una inversión similar en Vaca Muerta destinada a sostener la producción y ampliar la capacidad extractiva.

Uno de los hitos más relevantes será la construcción de un gasoducto de 48 pulgadas, el más grande en la historia del país, con una capacidad de transporte de 75 a 100 millones de metros cúbicos diarios, equivalente a toda la producción actual de Neuquén.

Este ducto se complementará con el gasoducto de 36 pulgadas, a cargo del consorcio Southern Energy, cuya licitación se lanzará este año y prevé el inicio de obras en 2026. Ambas infraestructuras conformarán el sistema que abastecerá de gas al complejo exportador y garantizará la continuidad del flujo energético.

Acuerdos internacionales y demanda asegurada

Desde hace un año, YPF viene cerrando acuerdos preliminares con offtakers internacionales para asegurar la demanda de LNG argentino. Las negociaciones incluyen compradores de Estados Unidos, Italia, Corea del Sur, Japón, India y Alemania, consolidando una red global de clientes que dará sustentabilidad al negocio a largo plazo.

Con el acuerdo con ENI y el avance en la ingeniería final, el proyecto Argentina LNG entra en su fase más concreta. Si las proyecciones se cumplen, el país podría duplicar su producción de gas y transformarse en un actor relevante del mercado mundial de GNL hacia el final de la década.

El megaproyecto no solo promete cambiar la escala de Vaca Muerta, sino también redefinir el papel de la Argentina en la geopolítica energética internacional.

El plan de Southern Energy para el Hilli Episeyo: gas estacional y luego conexión directa con Vaca Muerta

Las reservas de Vaca Muerta es la clave para el futuro de la matriz energética de la región y el mundo. El gas natural licuado (GNL) es la llave para destrabar el potencial sin explorar de la roca madre y abrir un sinfín de posibilidades para la industria hidrocarburífera. El futuro estará marcado por los buques Hilli Episeyo y MKII.

En este marco, el vicepresidente de Gas Energía y Desarrollo de Negocios de Pan American Energy (PAE), Rodolfo Freyre, explicó que el Hilli Episeyo será abastecido de manera estacional al inicio, pero el objetivo es que a partir de 2028 cuente con un gasoducto dedicado desde la formación neuquina.

Según Freyre, esta etapa de transición permitirá ganar tiempo mientras se completan las obras de infraestructura necesarias para garantizar un suministro estable durante todo el año. “La concepción inicial del Hilli fue usar transporte estacional disponible en el sistema. Eso tenía que durar un momento relativamente corto, para después pasar a una fase de operación continua”, aseguró durante el evento Energía & Minería, organizado por Ambito.

Un mercado que exige competitividad

El directivo resaltó que la clave para que Argentina se posicione como jugador global de GNL está en mejorar la competitividad. Los precios internacionales del petróleo y del gas presentan una volatilidad que obliga a las compañías a trabajar con eficiencia para sostener proyectos de gran escala.

“Comparando 2024 con 2025, los precios internacionales muestran una caída de 80 a 65 dólares por barril. Ese escenario nos exige ser más productivos y eficientes”, señaló Freyre. También recordó que en Estados Unidos, el potencial competidor de Argentina, la actividad de perforación bajó un 10% en el último año, lo que refleja una tendencia mundial de optimización de recursos.

La magnitud de Vaca Muerta aparece como el gran diferencial de Argentina. Solo en 2024 la producción de gas natural alcanzó los 160 millones de metros cúbicos diarios, de los cuales 125 millones provinieron mayormente de la roca madre. “Vaca Muerta no llegó a su techo, ni cerca. Todavía hay un enorme margen para crecer”, afirmó.

Para sostener esa expansión, Freyre destacó la necesidad de un trabajo articulado entre la industria, los gobiernos y los sindicatos. “Lo que nos permitirá colocar productos en el mundo de manera competitiva es la colaboración y el desarrollo de infraestructura de largo plazo, como gasoductos y plantas de licuefacción”, destacó.

SESA recibió el visto bueno para exportar GNL desde Vaca Muerta.

Gas como firma nacional

Otro de los puntos centrales para viabilizar el proyecto del Hilli Episeyo y su continuidad es el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Según Freyre, sin este marco regulatorio sería imposible avanzar con iniciativas como los barcos flotantes de Southern Energy.

“El RIGI es un elemento fundamental porque elimina trabas impositivas y ofrece seguridad jurídica a los clientes internacionales. Por ejemplo, es imposible competir con Estados Unidos si tenemos un 8% de derechos de exportación. El RIGI corrige esa desventaja”, subrayó.

La confianza de los clientes internacionales también depende de la solidez del marco regulatorio y del cumplimiento de permisos ambientales. PAE ya obtuvo todas las aprobaciones necesarias para el Hilli Episeyo y avanza en el proceso del segundo barco, el MK2, tras una audiencia pública realizada recientemente.

“Cuando le contás al cliente que tenés permisos de exportación por 30 años, que contás con estudios ambientales aprobados y con el respaldo del RIGI, te miran distinto. Los contratos de GNL se firman a largo plazo y requieren certezas”, explicó Freyre.

Ducto dedicado para 2028

El plan de Southern Energy contempla que, a partir de 2028, el Hilli Episeyo y el MK2 cuenten con un gasoducto exclusivo desde Tratayén hasta San Antonio Este, en Río Negro. Ese ducto garantizará el suministro estable y permitirá operar los buques de forma continua, sin depender del sistema actual.

“Lo que está claro es que necesitamos el gasoducto sí o sí. El Hilli arrancará en modo estacional durante el verano, pero la idea es que pase al esquema de operación continua en el primer invierno, con gas proveniente directamente de Vaca Muerta”, afirmó Freyre.

El volumen comprometido en los contratos de Southern Energy alcanza los 6 millones de toneladas de GNL anuales por 30 años, lo que equivale a 9 TCF de gas. En comparación, Argentina cuenta con recursos estimados en 300 TCF. “Estamos en una fase inicial. El desafío es no dejar esos recursos bajo tierra y convertirlos en valor para todos los argentinos”, enfatizó.

A medida que la Argentina se inserta en el mercado global del GNL, la mirada internacional comienza a cambiar. “El interés por un nuevo polo de exportación es muy alto. Argentina aparece como un proveedor confiable y con ventajas geopolíticas frente a otras regiones del mundo”, consideró Freyre.

El segundo buque de Southern Energy traerá divisas por 20.000 millones hasta 2035

La empresa Southern Energy (SESA), integrada por YPF, Pan American Energy, Pampa Energía y Harbor Energy junto con la noruega Golar LNG, presentó en el gimnasio municipal de San Antonio Este el Estudio de Impacto Ambiental del segundo buque licuefactor (MKII) que se instalará en el Golfo San Matías.

El proyecto forma parte del plan para transformar el gas de Vaca Muerta en exportaciones de Gas Natural Licuado (GNL). Según la compañía, demandará una inversión total de 15.000 millones de dólares y generará ingresos estimados en 20.000 millones de dólares hasta 2035, consolidando al país como proveedor energético global.

El buque MKII se construye actualmente en Yantai, China, y su entrega está prevista para diciembre de 2027. Llegará a Río Negro en 2028 y se convertirá en la mayor embarcación industrial que haya operado en aguas argentinas, con 392 metros de eslora y 61 metros de manga.

La estrategia de Southern Energy

El MKII es un metanero que será reconvertido en licuefactor flotante. Tendrá la capacidad de producir 3,5 millones de toneladas anuales de GNL mediante dos trenes de licuefacción de 1,75 MTPA cada uno. Además, podrá almacenar hasta 148.000 metros cúbicos de GNL y cargar embarcaciones metaneras de hasta 180.000 metros cúbicos.

Para operar, el buque consumirá alrededor de 15,6 millones de metros cúbicos de gas natural por año. Según la compañía, la tecnología incorporada le permitirá alcanzar altos niveles de eficiencia, al tiempo que reforzará la seguridad en las operaciones en alta mar.

El proyecto también prevé la llegada del Hilli Episeyo, el primer buque licuefactor de Southern Energy, que estará operativo hacia fines de 2027. Junto con el MKII, ambos sumarán una capacidad conjunta superior a 5,9 MTPA, posicionando a la Argentina en el mapa global del GNL.

SESA recibió el visto bueno para exportar GNL desde Vaca Muerta.

Operación en tándem y logística en tierra

Los dos buques operarán de manera coordinada en el Golfo San Matías. Para ello contarán con el apoyo logístico desde tierra en San Antonio Este y con gasoductos que conectarán directamente con los yacimientos de Vaca Muerta.

Técnicamente, estarán unidos a través de un contrato de instalación de 20 años y usarán un sistema de amarre de punto único de carga. Este sistema permite que las embarcaciones roten 360 grados en función de las condiciones de marea, viento y corrientes marinas.

La diferencia principal entre ambas unidades será la mayor envergadura del MKII, que requerirá un amarre más robusto que el del Hilli Episeyo. Esto responde a sus dimensiones de casi 400 metros de eslora, frente a los 293 metros del primer buque licuefactor.

Impacto global del GNL argentino

Durante la audiencia pública, el project manager de Southern Energy, Marcos Pourteau, destacó que la Argentina cuenta con recursos de gas “cien veces superiores a lo ya producido”. Señaló que la única forma de aprovecharlos es conectarse al mercado internacional mediante exportaciones de GNL.

La inversión de 15.000 millones de dólares incluye la construcción, instalación y operación de la infraestructura, con un promedio de 1.900 empleos directos e indirectos en las distintas fases. La compañía ya cuenta con permiso de exportación y adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).

Southern Energy espera que la aprobación ambiental del MKII habilite la segunda fase de desarrollo en Río Negro. Según Pourteau, este proyecto no solo ampliará la capacidad de exportación del país, sino que también consolidará al Golfo San Matías como hub exportador de GNL.

“Es una oportunidad única para el país”, afirmó el ejecutivo, al destacar que la iniciativa apunta a garantizar divisas, generar empleo y aportar estabilidad energética en un escenario global de transición hacia fuentes más limpias.