tgs avanza con la Decisión Final de Inversión para su proyecto de NGLs

De la mano de Vaca Muerta, Argentina consolida su apuesta por la exportación energética con uno de los proyectos de infraestructura más importantes de su historia reciente. tgs lidera esta iniciativa estratégica que busca descomprimir los cuellos de botella de la Cuenca Neuquina y potenciar el crecimiento productivo del país a escala internacional.

En este marco, el directorio de tgs aprobó los acuerdos a suscribirse con YPF, Pluspetrol y Chevron, para cubrir más del 80% de la capacidad del proyecto. Asimismo, la compañía mantiene negociaciones avanzadas con otros productores para completar el volumen disponible.

Oscar Sardi, CEO de tgs, señaló: “Es una inversión estratégica de gran relevancia para el desarrollo energético de Argentina. Con una inversión de US$ 3.000 millones, el proyecto permitirá generar exportaciones por aproximadamente US$ 1.200 millones anuales, reafirmando nuestra responsabilidad en el fortalecimiento de la infraestructura productiva del país”.

El proyecto, orientado a la obtención de los líquidos recuperados a partir del procesamiento del gas natural proveniente de la producción de hidrocarburos, contempla la construcción de un gasoducto de segregación de corrientes de gases de aproximadamente 100 km, nuevas instalaciones de Procesamiento de Gas en la Planta Tratayén, la construcción de un poliducto entre Tratayén y Bahía Blanca y de una planta de fraccionamiento y una planta de almacenamiento de productos en Bahía Blanca, como así también, incluye obras complementarias en la terminal marítima para su exportación.

Esta iniciativa resulta clave para resolver uno de los principales cuellos de botella que podrían limitar el desarrollo de Vaca Muerta y consolidar el crecimiento exportador del país. En particular, permitirá viabilizar el aumento de la producción de crudo y adecuar el gas asociado para su transporte a través de los gasoductos troncales y de exportación.

Durante los cuatro años de ejecución de la obra, se estima la generación de aproximadamente 4.000 puestos de trabajo directos y 15.000 indirectos.

Capsa invertirá US$121 millones en Chubut y proyecta un nuevo gasoducto

Capsa-Capex redefinió su estrategia para la Cuenca del Golfo San Jorge con un incremento de su programa de inversiones, la continuidad de equipos de perforación y reparación, además de nuevos proyectos de infraestructura orientados a sostener su producción en Chubut.

El nuevo esquema contempla mantener actividad durante todo el año en distintos yacimientos operados por la compañía. Entre las medidas previstas figura la continuidad de un perforador, dos equipos de workover y un pulling que actualmente opera en el área de Pampa del Castillo.

“Las novedades son que el perforador va a seguir todo el año y va a trabajar en distintos yacimientos (Bella Vista Oeste, Pampa del Castillo–La Guitarra y Pampa del Castillo). También van a mantener dos workover y un equipo de pulling”, señaló Jorge Ávila, secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut.

Más inversión y obras de infraestructura

La compañía había presentado inicialmente un programa de desembolsos por 81 millones de dólares, aunque posteriormente elevó la cifra hasta los 121 millones de dólares. Parte de esos recursos estarán destinados a infraestructura vinculada al almacenamiento y manejo de crudo.

Entre las obras previstas figura la reparación de tanques, un aspecto considerado clave para garantizar capacidad de almacenamiento en los campos maduros de la Cuenca del Golfo San Jorge. La iniciativa representa uno de los puntos más destacados dentro del nuevo esquema de inversiones de la operadora.

“Ellos primero habían presentado un plan de inversión de 81 millones de dólares y lo mejoraron a 121 millones de dólares”, indicó Ávila. También destacó que la reparación de tanques “no se está haciendo hace mucho tiempo” dentro de la actividad convencional.

El proyecto de polímeros y el nuevo gasoducto

El programa también incorpora nuevos proyectos industriales. Entre ellos se encuentra el desarrollo de una planta de polímeros destinada a abastecer áreas operadas por la compañía en la zona central de Chubut. La iniciativa apunta a mejorar procesos de recuperación en yacimientos convencionales.

Según explicó el dirigente sindical, el proyecto contempla sumar nueva materia prima sin modificar las instalaciones históricas existentes. La incorporación de polímeros es una de las tecnologías utilizadas para optimizar la extracción de crudo en campos maduros.

“Van a armar una planta de polímero que abastezca toda el área sin tocar las viejas plantas que antes estaban”, explicó Ávila sobre el proyecto que impulsa Capsa-Capex en la región.

Otro de los ejes centrales del plan será la construcción de un nuevo gasoducto, obra que permitirá ampliar la infraestructura energética y generar nuevas conexiones para distintas áreas productivas dentro de la provincia de Chubut.

La libre importación de polímeros es un viejo pedido del convencional.

El impacto del precio internacional del crudo

El escenario internacional del petróleo también aparece como un factor determinante para el avance de nuevos proyectos. El incremento del precio del barril mejoró las condiciones económicas para sostener inversiones en la cuenca.

En este sentido, Ávila consideró que el contexto actual permite a las operadoras evaluar nuevos desembolsos y sostener actividad en campos maduros que venían atravesando dificultades de rentabilidad durante los últimos años.

“Gracias a que el barril hoy cuesta más de 100 dólares hay un proyecto distinto para incentivar y meter más plata para que tenga rentabilidad la cuenca”, sostuvo el titular de petroleros convencionales.

Víctor Contreras y SICIM ganaron la licitación del gasoducto de SESA

El consorcio conformado por Techint y SACDE recibió un nuevo revés en un proyecto de infraestructura energética. La firma Víctor Contreras junto a la italiana SICIM se quedaron con la licitación del gasoducto del proyecto Southern Energy SA (SESA), encabezado por Pan American Energy (PAE) y YPF, y cuenta con participación de Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. El plan contempla la construcción de un ducto clave para transportar gas desde Vaca Muerta hacia la costa de Río Negro.

La oferta ganadora se quedó con los tres tramos de la obra civil por unos 530 millones de dólares, con una propuesta cerca de un 15% más barata que la presentada por Techint-SACDE. La diferencia económica, estimada en unos 80 millones de dólares, resultó determinante en el proceso.

Competencia de costos en la obra del gasoducto

El resultado de la licitación confirma una tendencia creciente en el negocio de la construcción energética, donde el factor precio comienza a imponerse incluso frente a grandes jugadores tradicionales. La victoria de Víctor Contreras y SICIM marca un cambio en la dinámica competitiva del sector.

En paralelo, la obra de la planta compresora fue adjudicada a la firma neuquina Oilfield Production Services (OPS), controlada por Carlos Pérez. El contrato ronda los 95 millones de dólares y será clave para garantizar el transporte del gas hacia el Golfo San Matías.

La disputa por los caños del proyecto de GNL reabrió el debate sobre apertura económica y protección industrial.

Un nuevo golpe para el grupo Techint

La derrota se suma a un antecedente reciente que ya había impactado en la estrategia del grupo que lidera Paolo Rocca. A comienzos de año, Tenaris, brazo industrial de Techint, perdió la licitación para proveer los caños frente a la compañía india Welspun.

En ese proceso, la oferta de la firma asiática fue significativamente más competitiva, lo que dejó fuera de carrera a la producción local de la planta ubicada en Valentín Alsina. El episodio encendió alertas sobre la presión de precios en la cadena de valor.

Para Techint y SACDE, el escenario marca un contraste con años anteriores, cuando ambas compañías fueron protagonistas en proyectos como el Gasoducto Perito Moreno (exPresidente Néstor Kirchner( y la Reversión del Gasoducto Norte, donde la escala y experiencia jugaron a su favor.

El avance del proyecto Southern Energy

El desarrollo de Southern Energy aparece como uno de los proyectos más firmes para posicionar a la Argentina en el mercado global de Gas Natural Licuado (GNL). La iniciativa incluye la instalación de un buque de licuefacción operado por Golar LNG en la costa de Río Negro.

El cronograma previsto por las compañías establece el inicio de las obras hacia mediados de 2026, mientras que la puesta en marcha y las primeras exportaciones se proyectan para 2028. Se trata de plazos exigentes que obligan a acelerar decisiones de inversión.

El gasoducto para el FLNG tendrá su audiencia en San Antonio Oeste

La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro convocó a audiencia pública por el proyecto “Gasoducto Dedicado TratayénSan Antonio Oeste”. La instancia se realizará el 22 de mayo de 2026 a las 9 en San Antonio Oeste y forma parte del proceso de evaluación de impacto ambiental, garantizando la participación de la comunidad, instituciones y sectores involucrados antes de cualquier definición.

El proyecto prevé el transporte de gas desde Vaca Muerta hasta el Golfo San Matías, asegurando el abastecimiento para iniciativas productivas de gran escala, lo que posiciona a Río Negro como un actor clave en el mapa energético nacional. Esto se traduce en más oportunidades laborales, crecimiento de la actividad económica y fortalecimiento de las economías regionales.

Las condiciones de la convocatoria

La convocatoria a audiencia pública no es un hecho aislado, sino parte de una política sostenida de gestión concreta que prioriza el control, la planificación y la participación ciudadana en cada proyecto estratégico. A través de estos mecanismos, el Gobierno de Río Negro garantiza que cada avance productivo se realice con reglas claras y en beneficio de los rionegrinos.

Las personas interesadas en participar podrán inscribirse hasta 72 horas antes de la audiencia, con exposiciones de hasta cinco minutos, asegurando un espacio plural y abierto donde todas las voces puedan ser escuchadas.

Asimismo, el formulario de inscripción, el Estudio de Impacto Ambiental y el expediente completo se encuentran disponibles para su consulta en la página web de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, garantizando el acceso a la información pública y la participación informada de la comunidad.

Un gasoducto para el GNL

El proyecto “Gasoducto Dedicado Tratayén – San Antonio Oeste” se vincula al desarrollo del sistema FLNG en el Golfo San Matías, impulsado por Southern Energy S.A., que contempla la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción para la producción de gas natural licuado (GNL).

Las unidades Hilli Episeyo y MKII contarán con una capacidad de producción de 2,4 y 3,5 millones de toneladas anuales, respectivamente.

Con el objetivo de garantizar el abastecimiento continuo de gas natural, se prevé la construcción de un gasoducto dedicado que conectará los yacimientos de Vaca Muerta con el Golfo San Matías.

El gasoducto tendrá una capacidad de transporte de 28 millones de metros cúbicos diarios y una extensión aproximada de 472,5 km, de los cuales 29 km se desarrollan en la provincia de Neuquén y 443,5 km en la provincia de Río Negro, constituyendo una obra de carácter interprovincial que vinculará la zona de Tratayén con las instalaciones ubicadas en San Antonio Oeste.

Los interesados en obtener más información e inscribirse pueden hacerlo en el siguiente link: https://bit.ly/4vlTJBx

Vaca Muerta mueve los hilos del poder energético

La irrupción del shale volvió a alterar el reparto de poder en el mercado energético mundial. Ese cambio, que en Estados Unidos llegó de la mano del auge del Permian, también impulsó un proceso profundo en la Argentina, gracias al desarrollo de Vaca Muerta.

El salto en la producción petrolera de los últimos años permitió atravesar crisis internacionales con un nivel de resiliencia inédito. En este marco, el consultor energético Daniel Gerold sostuvo que el país ingresó en una etapa donde la seguridad energética ya no depende únicamente del precio del barril.

En diálogo con Ahora Play, Gerold remarcó que la disponibilidad de shale no figuraba en ninguna proyección hace apenas dos décadas, pero su desarrollo transformó las posibilidades económicas del país y lo reposicionó frente a shocks internacionales.

Vaca Muerta y el nuevo equilibrio energético

Para Gerold, la clave está en observar el paralelismo con el proceso norteamericano. El consultor recordó que Estados Unidos, durante gran parte del siglo XX, dependió estructuralmente de las importaciones de crudo. La revolución del shale cambió todo.

“La irrupción del shale, que en Argentina es de Vaca Muerta y en Estados Unidos es de múltiples cuencas, el principal es Permian, hizo que un país históricamente importador hoy sea exportador neto y que se haya convertido en el primer productor del mundo. La Argentina no tiene esa escala, pero crece de forma sostenida e importante”, aseveró.

Ese crecimiento local comenzó a ser tangible a partir de 2021 cuando la explotación de recursos no convencionales se volvió rentable incluso con valores moderados del barril. Desde entonces, la rentabilidad solo mejoró, lo que consolidó un salto productivo decisivo.

“Desde 2021 el shale argentino es económico a precios razonables, y con valores más altos es aún más competitivo. A diferencia de crisis pasadas, como la de 1973, hoy el país no está mal parado. En la guerra de Ucrania, pese al dolor global, la situación fue mucho menos grave”, consideró.

Loma Campana llegó a los 100 mil barriles diarios.

Del déficit al superávit energético en tiempo récord

La comparación con el pasado cercano deja al descubierto la magnitud del proceso. En 2022, la Argentina registró un déficit energético de entre 4000 y 5000 millones de dólares, principalmente por las importaciones de GNL, gasoil y otros combustibles. Para el Banco Central, aquello implicó un drenaje de reservas que complicó toda la macroeconomía.

Gerold recordó incluso un diálogo directo con el entonces presidente de la entidad, quien le consultó cómo enfrentar la necesidad crítica de destinar 2000 millones de dólares mensuales a la importación de gas en pleno invierno. Según el especialista, la respuesta era tan simple como dura: no había alternativas, porque no importar hubiese significado un colapso económico.

Pero la historia cambió rápidamente. La construcción del Gasoducto Perito Moreno (exNéstor Kirchner), sumada al aumento de la producción en Vaca Muerta, permitió reducir importaciones en un 80% y fortalecer la balanza comercial del sector.

“El año pasado el saldo energético fue positivo en 7000 u 8000 millones de dólares. Es un cambio extraordinario en solo tres años, explicado por la caída de las importaciones y el aumento de las exportaciones de petróleo, propano, butano y algo de gas”, destacó.

Un recurso estratégico, pero no inmune a los efectos globales

Aunque la Argentina esté mejor posicionada, Gerold advirtió que la economía local igual deberá enfrentar las consecuencias de un ciclo alcista en los precios de los combustibles y los alimentos. Los aumentos internacionales del maíz y el trigo, señaló, podrían trasladarse con fuerza a toda la cadena productiva.

También subrayó que este contexto exige comprender que los precios locales aún no reflejan la totalidad del shock externo. Por eso, aunque la disponibilidad de shale mitigue parte del impacto, el país sigue siendo sensible a la volatilidad global.

Asimismo, manifestó que el Gobierno hoy cuenta con más herramientas para amortiguar estos golpes: mayor recaudación por retenciones, impuesto a las ganancias, regalías provinciales y un margen de maniobra fiscal ampliado por el superávit energético.

Vista sigue marcando el rumbo del shale.

Los efectos fiscales y la estrategia oficial

Gerold ponderó en que existe un beneficio concreto en recaudación, tanto para Nación como para las provincias productoras. Sin embargo, expresó dudas sobre el uso que el Gobierno hará de esos recursos.

“Hay un margen adicional y hay ahorros fiscales y de divisas que se están destinando a otros aspectos. Hay más recaudación por derechos de exportación, más impuesto a las ganancias y más regalías. Pero no estoy seguro de que el Gobierno utilice esto para compensar el shock”, subrayó.

Los nuevos ganadores del mercado energético

En lo que respecta al mapa global, Gerold reconoció que Estados Unidos atraviesa una situación privilegiada. Su consolidación como primer exportador mundial de GNL y su capacidad para abastecer a Europa le otorgan un peso estratégico enorme en el escenario internacional.

“Estados Unidos es uno de los grandes ganadores de esta situación. Su economía está sólida, produce volúmenes récord y exporta más gas natural licuado que Qatar. Además, tiene proyectos en expansión y abastece a toda Europa. El poder de Estados Unidos en materia energética es muy grande”, remarcó.

Rusia también aparece como un actor fortalecido, mientras que el sudeste asiático y Europa figuran entre los principales perdedores. Para América Latina, el impacto es dispar: algunos países exportadores como Brasil, Venezuela, Colombia y la propia Argentina emergen como beneficiarios relativos del shock global.

Caños, beneficios fiscales y polémica: un informe cuestiona el relato oficial sobre el GNL

El escándalo por los caños del proyecto de GNL de Southern Energy volvió a instalar el debate sobre los costos reales de las obras energéticas. La polémica se originó tras declaraciones del ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, que comparó los costos del Gasoducto Perito Moreno (exGasoducto Néstor Kirchner) y el proyecto de GNL de Southern Energy, señalando una diferencia de 4.000 dólares/tn versus 1.400 dólares/tn respectivamente.

Un informe elaborado por la Fundación Encuentro advirtió sobre la existencia de omisiones metodológicas en la comparación entre proyectos públicos y privados. Según el documento, el debate quedó reducido a cifras aisladas, sin considerar variables clave que inciden directamente en la estructura de costos.

Bajo el nombre “La Falacia del Enfrentamiento: infraestructura pública vs beneficios fiscales”, el trabajo pone el foco en las diferencias entre el Gasoducto Perito Moreno (GPM) y el proyecto de Southern Energy (SESA), señalando que no pueden analizarse bajo los mismos parámetros. La organización cuestiona que se construyó una narrativa simplificada que enfrenta inversión pública con capital privado, sin atender al contexto económico, regulatorio y financiero.

Además, el informe remarca que las cifras difundidas por el Ministerio de Economía de la Nación se basaron en información parcial. Al tratarse de un proyecto privado y confidencial, no existen documentos públicos que permitan validar técnicamente las condiciones reales del contrato de Southern Energy.

YPF contratará barcos de GNL.

GNL: precios internacionales, impuestos y logística

Uno de los principales puntos del análisis es la evolución del precio internacional del acero. La Fundación Encuentro señala que entre 2022 y 2025 se registró una caída cercana al 35%, producto de la normalización posterior al conflicto entre Rusia y Ucrania, lo que impactó directamente en los costos de producción.

El informe destaca que el GPM fue licitado en un contexto de alta volatilidad, con insumos energéticos y siderúrgicos en niveles históricos. En cambio, el proyecto de Southern Energy se adjudicó cuando los precios ya se habían estabilizado, lo que explica gran parte de la diferencia en los valores por tonelada.

Otro aspecto central es el régimen fiscal. La iniciativa de SESA opera bajo el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), que incluye exenciones impositivas, estabilidad tributaria y beneficios cambiarios. En tanto, el GPM tributó bajo el esquema general, aportando impuestos nacionales, provinciales y municipales.

Además, el informe sostiene que, si ambos proyectos hubieran compartido el mismo marco fiscal, el costo del gasoducto se habría reducido de manera significativa. Bajo condiciones equivalentes, la brecha entre ambas iniciativas sería considerablemente menor, desarmando el argumento basado exclusivamente en la eficiencia operativa.

La logística también aparece como una variable determinante. El valor del GPM incluye traslado, almacenamiento y entrega en múltiples puntos del país. En el caso del proyecto de GNL, no está claro si el precio informado corresponde a entrega en puerto o en obra, lo que puede representar hasta un 25% del costo total.

A esto se suma la diferencia en proveedores. Mientras el GPM fue adjudicado a Techint, con producción local, el proyecto de SESA recayó en Welspun, una firma internacional con otra estructura de costos y financiamiento.

La disputa por los caños del proyecto de GNL reabrió el debate sobre apertura económica y protección industrial.

Impacto económico y debate pendiente

Otro de los puntos que aborda el informe subraya que la comparación de Caputo omite el impacto económico generado por la infraestructura pública. El GPM permitió reducir importaciones, mejorar la balanza energética y generar superávit fiscal, con beneficios directos para el Estado y los consumidores.

Según los datos recopilados, en su primer año de operación la obra permitió ahorrar miles de millones de dólares en compras externas de energía. Además, contribuyó a consolidar el superávit energético de 2024, el más alto en casi dos décadas.

El informe también advierte sobre el llamado “subsidio fiscal implícito” del RIGI. Las exenciones impositivas, especialmente en el impuesto a las Ganancias, representan un costo para el Estado que no suele incorporarse en los análisis comparativos tradicionales.

De acuerdo con las estimaciones, si el proyecto de SESA genera utilidades sostenidas durante tres décadas, el beneficio fiscal acumulado podría superar los mil millones de dólares en valor presente. Este monto, sostiene la Fundación, debería considerarse como parte del costo real del emprendimiento.

Para la Fundación, la discusión no se limita al precio de los caños, sino al modelo de desarrollo energético que se busca consolidar. Infraestructura pública y project finance privado responden a lógicas distintas, con riesgos, objetivos y beneficiarios diferentes.

El documento subraya que una evaluación responsable debe incorporar contexto internacional, tratamiento impositivo, logística, impacto macroeconómico y retorno social. Sin estos elementos, cualquier comparación resulta incompleta y puede inducir a interpretaciones erróneas.

EEUU podría ser la herramienta de Techint para denunciar antidumping

La licitación por la compra de tubos para el proyecto de GNL (gas natural licuado) desde Río Negro generó una gran controversia en la industria hidrocarburífera. La empresa Welspun desplazó al Grupo Techint para la distribución de los caños que llevará el gas de Vaca Muerta a las costas de Río Negro.

El contrato para la compra de tubos de 36 pulgadas entre Southern Energy (SESA) y Welspun se firmó el 23 de diciembre. Según informó La Nación, la empresa india presentó una propuesta un 45% inferior a lo que ofertó Techint. Sin embargo, desde el holding de Paolo Rocca destacaron que la propuesta “era competitiva con el precio internacional en condiciones de competencia leal”.

Desde Techint consideran que los precios ofertados por Welspun podrían no reflejar todos los costos asociados a una operación de importación y que, en ese marco, analizan recurrir a las autoridades para que se investigue si hubo dumping.

En tanto, desde la firma india niegan cualquier práctica desleal y afirman que la decisión se tomó por precio y cumplimiento técnico.

Paolo Rocca le pidió al Gobierno equilibrar la cancha.

Welspun en el centro de la escena

La disputa por los caños del proyecto de GNL tuvo repercusión a nivel internacional. El tema tampoco pasó desapercibido en la presentación de resultados de Tenaris y en conversación con los inversores.

El propio Paolo Rocca fue quien explicó cómo fue el proceso de licitación para los tubos para el proyecto de producción de GNL en Argentina. “El proyecto es llevado a cabo por una empresa privada que, digamos, incluye a diferentes accionistas, pero es una empresa privada. Hicieron una terna, una terna muy abierta para todos. Y básicamente, perdemos la licitación porque eran más altos que el postor más bajo. El postor, como decías, era una empresa india. Cosas como esta pasan, obviamente”, subrayó el CEO del Grupo Techint.

Rocca también sostuvo que el holding no cambió su postura sobre las sospechas de antidumping por parte de Welspun. “Ahora lo que estamos haciendo, estamos analizando la oferta para ver si esta es una oferta que está siguiendo la práctica comercial o está expuesta a un caso antidumping potencialmente planteado por nosotros”, aseguró.

“Por el momento, no tomamos una decisión. Solo estamos estudiando la condición, la condición del mercado local para la empresa india, la condición de los precios de esto porque creemos que esto es importante”, advirtió.

La disputa por los caños del proyecto de GNL reabrió el debate sobre apertura económica y protección industrial.

El aliado de Techint

En este sentido, el ejecutivo manifestó que el acuerdo entre Argentina y Estados Unidos brindará mejores herramientas para facilitar y legitimar el análisis y eventual reclamo por dumping.

“Recordamos que la Argentina había firmado un acuerdo con los Estados Unidos en el que ambas partes se comprometen a abordar las prácticas comerciales desleales en ambos países. Es lógico que los Estados Unidos avancen o introduzcan de cerca esto en la relación con diferentes regiones, diferentes áreas. Y esto es parte del acuerdo, el acuerdo de inversión de comerciante recíproco entre Argentina. Así que pensamos que debería haber un buen ambiente para analizar la situación específica de esta oferta y esta licitación”, consideró.

Del gas a la industria: cómo será la planta clave del proyecto Argentina LNG

La planta de fraccionamiento en tierra constituye uno de los componentes centrales del proyecto Argentina GNL y cumple un rol clave en la cadena de valor asociada al procesamiento y exportación de gas natural. Su función principal será el tratamiento de los líquidos y gases asociados provenientes de la producción no convencional, permitiendo su separación y acondicionamiento para distintos usos industriales y comerciales.

La instalación se ubicará en la provincia de Río Negro y estará conectada mediante un poliducto de 22 pulgadas que correrá en paralelo al gasoducto desde Neuquén hasta la zona costera. Este sistema tendrá una capacidad estimada de transporte de hasta 15.000 toneladas diarias, lo que representa un incremento sustancial respecto de los niveles actuales de producción y traslado de líquidos del país.

El ducto permitirá el traslado continuo de gas rico y condensados hacia la planta, donde se realizará su fraccionamiento y estabilización. Este proceso facilitará tanto la exportación como el abastecimiento a mercados internos, optimizando la logística y reduciendo la dependencia de instalaciones ubicadas en otras regiones.

La planta de mayor escala en el país

De acuerdo con las especificaciones técnicas preliminares, la obra será la planta fraccionadora de mayor capacidad instalada en la Argentina. En sus instalaciones se separarán productos como propano, butano y gasolinas naturales, insumos fundamentales para la industria petroquímica, el sector energético y distintas cadenas productivas vinculadas al consumo industrial y residencial.

El diseño contempla unidades de separación, sistemas de almacenamiento, infraestructura de carga y descarga, y equipamiento de control y seguridad industrial. Estas características permitirán operar con altos volúmenes y estándares acordes a normativas internacionales en materia ambiental y operativa.

El proyecto se inscribe en una estrategia orientada a ampliar la capacidad de procesamiento en origen, reduciendo cuellos de botella en el transporte y fortaleciendo la integración entre producción, tratamiento y exportación. En este sentido, el gobernador Alberto Weretilneck sostuvo que la provincia debe avanzar hacia etapas posteriores al transporte primario, incorporando procesos industriales vinculados al gas y sus derivados.

Operación de largo plazo e impacto económico

A diferencia de obras de infraestructura con plazos acotados, la planta está diseñada para operar durante toda la vida útil del proyecto Argentina GNL, estimada en aproximadamente 30 años. Este horizonte implica una demanda sostenida de servicios técnicos, mantenimiento, logística, transporte, seguros e insumos industriales.

Durante su fase de construcción se prevé la participación de múltiples contratistas y proveedores especializados, mientras que en la etapa operativa se requerirá personal calificado en procesos, instrumentación, seguridad y gestión ambiental. Asimismo, se espera una expansión de actividades indirectas asociadas a la cadena de suministros.

Desde el punto de vista macroeconómico, la instalación contribuirá a mejorar la capacidad exportadora del país y a diversificar los productos derivados del gas natural. En declaraciones públicas, Weretilneck señaló que el gas, el petróleo y la minería tendrán un rol central en la estructura exportadora futura, en un contexto de búsqueda de mayor estabilidad en el ingreso de divisas.

Integración con el sistema del Golfo San Matías

La planta forma parte de un esquema integral que incluye gasoductos dedicados, poliductos y buques de licuefacción. Este conjunto de obras apunta a consolidar un corredor energético desde Vaca Muerta hasta la costa atlántica, con salida al mercado internacional.

En particular, el sistema estará vinculado al área del Golfo San Matías, donde se concentrarán las operaciones marítimas de carga y exportación. La infraestructura terrestre permitirá estabilizar y acondicionar los productos antes de su traslado a las unidades flotantes de licuefacción.

Desde una perspectiva técnica, la planta cumple la función de nodo intermedio entre la producción y la exportación, reduciendo pérdidas, mejorando la calidad del producto final y facilitando la trazabilidad operativa. Su incorporación permitirá una mayor previsibilidad en los flujos de gas y líquidos, aspecto clave para contratos de largo plazo.

Los detalles del acuerdo entre Southern Energy y SEFE

Southern Energy firmó un mega acuerdo con la compañía estatal alemana SEFE (Securing Energy for Europe) para exportar GNL (gas natural licuado) por 8 años. El convenio ratifica el rol que tendrá el shale gas en el futuro y Rodolfo Freyre, vicepresidente de Gas y Energía de Pan American Energy (PAE), detalló los fundamentos técnicos, comerciales y estratégicos que permitieron cerrar el primer contrato de venta de GNL a largo plazo.

El acuerdo forma parte del proyecto que permitirá exportar gas de Vaca Muerta desde Río Negro, con un desarrollo que incluye dos barcos, nuevas conexiones gasíferas y un gasoducto dedicado de casi 500 kilómetros.

En el marco del Energy Day, organizado por EconoJournal, el también Chairman de Southern Energy, sostuvo que el entendimiento alcanzado con la alemana fue posible por el potencial argentino y por la credibilidad operativa que encontró el comprador. “¿Cómo convencimos a SEFE de firmar esto? Primero con mucho trabajo, pero quizás me parece que lo importante acá es cómo se posiciona Argentina como nuevo proveedor de GNL en el mundo”, afirmó.

Europa fue determinante en este proceso. Tras la crisis derivada de la dependencia del gas ruso, los países del bloque aceleraron la diversificación de proveedores. Para el directivo, ese nuevo mapa energético abrió una oportunidad para un país que nunca había exportado GNL desde su propio sistema. “Argentina es un nuevo punto al mundo de ofrecer LNG. No existía”, remarcó.

El MKII de Southern Energy producirá 3,5 millones de toneladas de GNL al año y consolidará al Golfo San Matías como hub exportador.

Europa y la confianza en el proyecto argentino

Freire explicó que SEFE no es un comprador casual y que la relación previa con el barco licuefactor fue un punto decisivo. “Hoy ellos son los actuales off-takers, o sea, son los compradores del gas del Hilli, del primer barco, en Camerún. Lo conocen al barco, están confiados con la operación”, dijo.

Esa familiaridad con la tecnología fue clave. SEFE opera el Hilli Episeyo desde hace casi ocho años, lo que reduce la incertidumbre técnica para el futuro proyecto argentino. A eso se sumó el interés europeo por contar con nuevas fuentes de abastecimiento sin los riesgos geopolíticos presentes en otras regiones productoras.

Freyre destacó que Argentina ofrece un entorno estable para un proyecto de largo plazo. “Ayudó también a Argentina como punto nuevo de acceso al mercado de GNL, una zona que no tiene los riesgos que por ahí tienen geopolíticos que pueden tener otras zonas”, señaló.

A pesar de la complejidad de este tipo de acuerdos, la negociación avanzó con mayor velocidad de lo habitual. Según el ejecutivo, “cada acuerdo de estos lleva muchísimo tiempo, son acuerdos complejos, de mucha plata y muchos riesgos”, pero aún así lograron completarlo en poco más de un año desde el inicio de las conversaciones.

La rapidez general del proyecto también sorprendió a la compañía. “Empezamos en octubre del 2023 con un primer Teams con la gente de Golar, hicimos toda la permisología, obtuvimos el segundo RIGI, el permiso ambiental para los dos barcos y el permiso de exportación de GNL por 30 años”, repasó.

SESA recibió el visto bueno para exportar GNL desde Vaca Muerta.

Southern Energy y una inversión de más de U$S 1.000 millones

La iniciativa fue originalmente concebida como un proyecto estacional, apoyado en una conexión al Gasoducto San Martín y en una derivación offshore de cinco kilómetros. Los caños para ese primer tramo llegaron recientemente al puerto de San Antonio Este y comenzarán a instalarse en los próximos meses.

El Hilli Episeyo, entrará en operación a mediados de 2027, con una capacidad de procesamiento cercana a los 11 millones de metros cúbicos por día. Para el MKII, segundo barco que está previsto para 2028, la disponibilidad de gas por red no será suficiente. Por eso la alianza avanza con infraestructura adicional.

“Requiere un gasoducto dedicado. Estamos en el proceso de licitación de un gasoducto desde Tratayén hacia San Antonio Este, son más o menos 480 kilómetros, más de mil millones de dólares de inversión”, confirmó el Chairman de Southern Energy, . Ese nuevo ducto será el corazón del sistema de abastecimiento que permitirá sostener el proyecto durante décadas.

Según el directivo, esta infraestructura será determinante para convertir la exportación de GNL en un negocio continuo y no estacional. Al mismo tiempo, forma parte de un diseño de largo plazo que busca reforzar la seguridad energética nacional mientras habilita un nuevo flujo de divisas.

Southern Energy venderá gas durante ocho años a Alemania.

GNL argentino como la clave del futuro

El entendimiento con SEFE no solo garantiza volumen para el primer barco, sino que también fortalece la estructura financiera del proyecto. “Tener un contrato, si bien es un tercio de la capacidad, ya empezar a mostrarle a los bancos que vos tenés un off-taker y un off-taker de calidad es importante para la financiación”, afirmó.

Freyre explicó que Southern Energy encaró este desarrollo de manera inversa a lo habitual. “Partimos este proyecto al revés de lo que se hace un proyecto tradicional. Acá hicimos toda la vuelta inversa, y lo que nos faltaba era tener algún contrato de ventas de GNL”, dijo. El acuerdo con la alemana funciona como un catalizador del cierre financiero.

El ejecutivo adelantó que aún queda por comercializar un volumen significativo: tres millones de toneladas para el segundo barco. Esa búsqueda se iniciará, según anticipó, durante el primer semestre del próximo año. También mantendrán un porcentaje spot para capturar oportunidades de corto plazo.

Freyre confesó que esperaba otro perfil de comprador para el primer contrato. “Mi apuesta hubiese sido que el primer cliente iba a ser asiático, pero me equivoqué. Terminó siendo el europeo”, reconoció. Sin embargo, aclaró que el interés de Asia sigue vigente y será central en la siguiente etapa comercial.

GNL: llegaron 10.000 toneladas de caños al puerto de San Antonio Este

El buque Billion Star (ex Timaru Star) llegó al puerto de San Antonio Este (SAE) con un cargamento de 10.000 toneladas de caños de acero, equivalentes a más de 2.200 unidades. El material está destinado a la construcción del gasoducto asociado al proyecto Argentina FLNG, impulsado por el consorcio Southern Energy, encabezado por Pan American Energy (PAE) junto a YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG.

Según se informó, se trata del primer embarque crítico de tuberías para esta obra de infraestructura estratégica, que permitirá abastecer a las plantas flotantes de licuefacción frente a la costa rionegrina y consolidará a la provincia como eje logístico del GNL argentino.

Material clave para el GNL argentino

Los caños serán utilizados en los tramos terrestres y submarinos del gasoducto que conectará la red troncal de gas con el sistema marítimo a la altura de Fuerte Argentino, donde se proyecta el montaje de las unidades flotantes de licuefacción.

Este gasoducto forma parte de la infraestructura necesaria para que Río Negro se inserte en el mercado global de exportación de Gas Natural Licuado, aprovechando el potencial de producción de Vaca Muerta y generando nuevas cadenas de valor en la provincia.

De acuerdo al cronograma operativo, la descarga de las 10.000 toneladas de caños comenzará el miércoles 26, bajo un plan especial de descarga, acopio y transporte terrestre hacia los futuros frentes de obra del gasoducto.

El operativo involucrará al personal portuario de San Antonio Este, empresas de logística, transporte y servicios vinculados, generando más trabajo portuario y movimiento económico en la región, y reforzando el rol del puerto como nodo estratégico para los grandes proyectos energéticos del país.