San Matías Pipeline: el primer buque traerá 3.640 caños para la obra clave del GNL

La primera quincena de agosto marcará un nuevo paso para el desarrollo del San Matías Pipeline. El puerto de San Antonio Este recibirá al buque VIGOR OL con 3.640 caños provenientes de India, el primer cargamento de materiales destinado a la construcción del gasoducto que unirá Vaca Muerta con la costa atlántica de Río Negro.

La llegada del carguero también pondrá a prueba una capacidad logística inédita para la terminal rionegrina. Será el primer barco que ingresará bajo la autorización otorgada por la Prefectura Naval Argentina para operar embarcaciones de hasta 200 metros de eslora y 50.000 toneladas de desplazamiento en el Muelle de Ultramar.

Detrás de esa habilitación hubo varios meses de trabajo entre la Secretaría de Puertos, Servicios Portuarios Patagonia Norte y la autoridad marítima. El proceso incluyó estudios técnicos, inspecciones y la adecuación de las condiciones operativas y de seguridad necesarias para recibir buques de mayor tamaño.

El primero de once embarques para abastecer la obra

El VIGOR OL, construido en 2025 y con bandera de Liberia, mide 183 metros de eslora y 31 metros de manga. Zarpó desde India a comienzos de julio y será el primero de una serie de 11 buques que trasladarán caños para el desarrollo del San Matías Pipeline impulsado por Southern Energy SA (SESA).

Una vez finalizada la descarga, los caños serán trasladados a una plazoleta de 20 hectáreas acondicionada dentro del puerto de San Antonio Este. Allí permanecerán acopiados hasta que comience su utilización en los distintos frentes de obra previstos para el tendido del gasoducto.

La llegada de este primer envío representa el inicio de la etapa logística del proyecto. El abastecimiento de materiales será escalonado y acompañará el avance de una infraestructura que demandará miles de tubos y un movimiento constante de embarcaciones durante los próximos meses.

Un puerto que amplía su capacidad logística

La autorización para recibir barcos de mayor porte modifica el perfil operativo del puerto de San Antonio Este. Hasta ahora, las limitaciones de eslora condicionaban el ingreso de determinadas embarcaciones, mientras que la nueva habilitación amplía las posibilidades para atender cargas vinculadas al sector energético.

La decisión responde al crecimiento de los proyectos que se desarrollan sobre la costa rionegrina. En ese contexto, el San Matías Pipeline aparece como una de las obras centrales para conectar la producción de Vaca Muerta con el complejo de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) que se proyecta en el Golfo San Matías.

El gasoducto tendrá una extensión estimada de 471 kilómetros y abastecerá las futuras unidades flotantes de licuefacción previstas por Southern Energy. El proyecto contempla una inversión superior a los 15.000 millones de dólares y busca crear la infraestructura necesaria para incrementar las exportaciones de gas argentino hacia los mercados internacionales.

La llegada de los 3.640 caños será uno de los primeros movimientos visibles de una iniciativa que comienza a tomar forma sobre el territorio. Cada desembarco permitirá completar el suministro de materiales necesarios para la construcción del gasoducto y acompañará el cronograma previsto para una de las obras energéticas más relevantes que se desarrollan actualmente en la Patagonia.

Argentina LNG: antes de fin de mes se define quién provee los caños del gasoducto

Antes de que termine el mes, YPF va a difundir los pliegos de la licitación para la provisión de caños de acero del gasoducto de Argentina LNG, la obra de 527 kilómetros y 48 pulgadas que va a unir Vaca Muerta con Sierra Grande, en Río Negro, junto a sus socias Eni y XRG.

La compulsa llega semanas después de que el consorcio le diera la construcción civil de ambos ductos al grupo que arman Pumpco, la italiana Bonatti y la argentina Contreras Hermanos. La alianza TechintSacde quedó afuera de esa parte del negocio.

Ahora se define la otra pata del proyecto: quién va a fabricar y proveer los tubos. Es la pieza que todavía falta cerrar para completar el esquema industrial de Argentina LNG, después de meses de definiciones sobre la obra civil.

Quiénes se juegan la provisión de tubos

En la puja por los caños hay antecedentes recientes que pesan. Tenaris, la tubera del Grupo Techint, perdió la provisión de tubos del gasoducto de Southern Energy frente a oferentes de la India.

Esa derrota no fue menor: según contó el propio Paolo Rocca, el contrato que perdió Tenaris en Southern Energy representaba cerca del 60% del volumen anual del mercado local de caños con costura. Ahora se abre otra oportunidad de ese tamaño.

La sociedad TechintSacde tampoco logró quedarse con la construcción del ducto de Argentina LNG, así que la licitación de los tubos aparece como la próxima chance concreta para que el grupo consiga un lugar en la obra.

Cómo sigue el proceso

Según fuentes del sector, el pliego para la provisión de caños se conocería hacia fin de mes, en línea con lo que había anticipado YPF. Todavía no trascendieron los volúmenes exactos ni el cronograma de entrega que exigirá el consorcio.

En procesos anteriores, este tipo de licitaciones generó tensiones con la industria local: Tenaris quedó afuera frente a oferentes internacionales tanto en el gasoducto de SESA como en la obra civil de Argentina LNG.

El desenlace de esta compulsa se conocerá recién cuando el consorcio adjudique el contrato, algo que en los procesos anteriores del proyecto tomó varias semanas desde la apertura de los pliegos.

GNL: Neuquén promulgó la ley que garantiza estabilidad fiscal por 30 años

La provincia de Neuquén dio un nuevo paso para avanzar con el desarrollo del Gas Natural Licuado (GNL) al promulgar la Ley 3566, que ratifica el acuerdo firmado entre el gobierno provincial e YPF. La norma establece el marco jurídico que acompañará el proyecto exportador, garantiza estabilidad fiscal por hasta 30 años y busca generar condiciones para atraer inversiones vinculadas al RIGI.

Con la promulgación de la ley, el gobernador Rolando Figueroa oficializó el Acta Acuerdo suscripta el 4 de junio con la petrolera de mayoría estatal. La iniciativa apunta a brindar previsibilidad a uno de los proyectos energéticos más ambiciosos del país, destinado a transformar el gas de Vaca Muerta en un producto de exportación con acceso a mercados internacionales.

Estabilidad fiscal para impulsar el proyecto de GNL

La Ley 3566 ratifica un régimen especial de incentivos para el desarrollo del proyecto de GNL, asociado a áreas no convencionales de Vaca Muerta que adhieran al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Entre ellas se encuentran Meseta Buena Esperanza I y II, Aguada Villanueva Norte y Las Tacanas I y II.

La vigencia de esos beneficios estará condicionada al cumplimiento del RIGI, mientras que la Provincia otorgará estabilidad fiscal por un plazo de hasta 30 años posteriores al inicio de cada etapa del proyecto. El objetivo es ofrecer previsibilidad a inversiones que demandan desembolsos multimillonarios y horizontes de desarrollo de varias décadas.

Durante el tratamiento legislativo de la iniciativa, Figueroa había definido el acuerdo como “una oportunidad histórica” para convertir el potencial gasífero de Neuquén en desarrollo económico sostenible. El mandatario sostuvo además que la estabilidad fiscal constituye una herramienta indispensable para atraer capitales de largo plazo.

Figueroa presentó un proyecto para potenciar el GNL y generar empleo e infraestructura.

Inversión en infraestructura y desarrollo regional

El acuerdo también establece que YPF asumirá un compromiso de inversión de 175 millones de dólares en infraestructura. Ese monto podrá ejecutarse mediante la construcción de obras o a través de aportes económicos destinados a proyectos que serán definidos en conjunto con el gobierno provincial.

Según lo previsto, esas inversiones deberán traducirse en mejoras concretas para las comunidades vinculadas a la actividad hidrocarburífera, fortaleciendo la infraestructura, los servicios públicos y las condiciones de vida en las zonas de influencia del desarrollo energético.

La aprobación legislativa y su posterior promulgación representan un paso clave para otorgar seguridad jurídica a una iniciativa considerada estratégica para ampliar la capacidad de exportación del gas argentino y consolidar a Neuquén como el principal polo energético del país.

Un crecimiento mensual de 32,2% en Rincón del Mangrullo y un pozo histórico explicaron gran parte de la recuperación productiva de YPF durante mayo.

El GNL, una apuesta estratégica para Vaca Muerta

El proyecto de GNL busca agregar valor a la producción de Vaca Muerta, diversificar los mercados de exportación y potenciar la actividad económica a través de nuevas inversiones. Además del complejo de licuefacción, el desarrollo contempla la expansión de infraestructura específica para el transporte del gas.

Entre las obras previstas figura la construcción de un gasoducto dedicado al abastecimiento del complejo exportador, una infraestructura considerada esencial para incrementar la producción, sostener el crecimiento del sector y fortalecer el posicionamiento de Argentina como proveedor de gas natural licuado en el mercado internacional.

YPF recibió la autorización para construir un nuevo gasoducto que unirá áreas clave de Vaca Muerta

La Secretaría de Energía, dependiente del Ministerio de Economía, autorizó a YPF a ejecutar la construcción de un nuevo gasoducto en Neuquén, una obra que permitirá conectar áreas estratégicas de Vaca Muerta mediante una traza que atravesará el Complejo Hidroeléctrico Cerros Colorados.

La autorización quedó formalizada este martes mediante la Resolución 141/2026, publicada en el Boletín Oficial, luego de que la petrolera de mayoría estatal presentara la documentación necesaria para obtener el permiso de inicio de los trabajos.

El proyecto, identificado como “Gasoducto PC LAS a Colector 13 ISTMO”, busca unir las áreas de explotación no convencional La Angostura I y II con la concesión Loma La Lata-Sierra Barrosa, fortaleciendo la infraestructura de transporte asociada al desarrollo de Vaca Muerta.

La ejecución de la obra representa un importante desafío técnico debido a que el tendido deberá atravesar el dique Planicie Banderita y cruzar el área concesionada al Complejo Hidroeléctrico Cerros Colorados, una zona con condiciones operativas especiales.

Presentarán el reporte "Oportunidades para el desarrollo del gas natural en América Latina y el Caribe"

Los controles para la obra de YPF

Por esa razón, la resolución establece que la construcción será supervisada por distintos organismos y entidades. Entre ellos figuran la concesionaria Cerros Colorados Hidroeléctrica Argentina S.A., controlada por Edison Inversiones, y el Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP).

En ese marco, el ORSEP emitió una serie de recomendaciones específicas debido a que algunos sectores del ducto estarán ubicados por debajo de los niveles máximos, tanto ordinarios como extraordinarios, del embalse Mari Menuco, por lo que deberán adoptarse medidas adicionales de seguridad.

La autorización también quedó condicionada al cumplimiento de la Resolución 672/2026 de la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén, que aprobó el Informe Ambiental del proyecto e impuso diversas obligaciones operativas. Entre ellas se incluyen la instalación de válvulas de corte de seguridad en los cruces bajo cuerpos de agua, la contratación de un seguro ambiental con cobertura suficiente y el cumplimiento del cronograma de saneamiento correspondiente al incidente ambiental LLL-401 en el yacimiento Loma La Lata, pendiente desde 2020.

Respecto de este último punto, YPF informó que constituyó una caución juratoria a favor de la concesionaria hidroeléctrica con el objetivo de garantizar el pago de eventuales indemnizaciones derivadas de daños ocasionados durante la ejecución de la obra o de las tareas de recomposición ambiental. Además, la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los Ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC) concluyó que el proyecto no generará impactos significativos sobre el manejo de las aguas, aunque exigió que la compañía extreme las medidas preventivas debido a la alta sensibilidad hídrica del sector donde se desarrollarán los trabajos.

tgs avanza con la Decisión Final de Inversión para su proyecto de NGLs

De la mano de Vaca Muerta, Argentina consolida su apuesta por la exportación energética con uno de los proyectos de infraestructura más importantes de su historia reciente. tgs lidera esta iniciativa estratégica que busca descomprimir los cuellos de botella de la Cuenca Neuquina y potenciar el crecimiento productivo del país a escala internacional.

En este marco, el directorio de tgs aprobó los acuerdos a suscribirse con YPF, Pluspetrol y Chevron, para cubrir más del 80% de la capacidad del proyecto. Asimismo, la compañía mantiene negociaciones avanzadas con otros productores para completar el volumen disponible.

Oscar Sardi, CEO de tgs, señaló: “Es una inversión estratégica de gran relevancia para el desarrollo energético de Argentina. Con una inversión de US$ 3.000 millones, el proyecto permitirá generar exportaciones por aproximadamente US$ 1.200 millones anuales, reafirmando nuestra responsabilidad en el fortalecimiento de la infraestructura productiva del país”.

El proyecto, orientado a la obtención de los líquidos recuperados a partir del procesamiento del gas natural proveniente de la producción de hidrocarburos, contempla la construcción de un gasoducto de segregación de corrientes de gases de aproximadamente 100 km, nuevas instalaciones de Procesamiento de Gas en la Planta Tratayén, la construcción de un poliducto entre Tratayén y Bahía Blanca y de una planta de fraccionamiento y una planta de almacenamiento de productos en Bahía Blanca, como así también, incluye obras complementarias en la terminal marítima para su exportación.

Esta iniciativa resulta clave para resolver uno de los principales cuellos de botella que podrían limitar el desarrollo de Vaca Muerta y consolidar el crecimiento exportador del país. En particular, permitirá viabilizar el aumento de la producción de crudo y adecuar el gas asociado para su transporte a través de los gasoductos troncales y de exportación.

Durante los cuatro años de ejecución de la obra, se estima la generación de aproximadamente 4.000 puestos de trabajo directos y 15.000 indirectos.

Capsa invertirá US$121 millones en Chubut y proyecta un nuevo gasoducto

Capsa-Capex redefinió su estrategia para la Cuenca del Golfo San Jorge con un incremento de su programa de inversiones, la continuidad de equipos de perforación y reparación, además de nuevos proyectos de infraestructura orientados a sostener su producción en Chubut.

El nuevo esquema contempla mantener actividad durante todo el año en distintos yacimientos operados por la compañía. Entre las medidas previstas figura la continuidad de un perforador, dos equipos de workover y un pulling que actualmente opera en el área de Pampa del Castillo.

“Las novedades son que el perforador va a seguir todo el año y va a trabajar en distintos yacimientos (Bella Vista Oeste, Pampa del Castillo–La Guitarra y Pampa del Castillo). También van a mantener dos workover y un equipo de pulling”, señaló Jorge Ávila, secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut.

Más inversión y obras de infraestructura

La compañía había presentado inicialmente un programa de desembolsos por 81 millones de dólares, aunque posteriormente elevó la cifra hasta los 121 millones de dólares. Parte de esos recursos estarán destinados a infraestructura vinculada al almacenamiento y manejo de crudo.

Entre las obras previstas figura la reparación de tanques, un aspecto considerado clave para garantizar capacidad de almacenamiento en los campos maduros de la Cuenca del Golfo San Jorge. La iniciativa representa uno de los puntos más destacados dentro del nuevo esquema de inversiones de la operadora.

“Ellos primero habían presentado un plan de inversión de 81 millones de dólares y lo mejoraron a 121 millones de dólares”, indicó Ávila. También destacó que la reparación de tanques “no se está haciendo hace mucho tiempo” dentro de la actividad convencional.

El proyecto de polímeros y el nuevo gasoducto

El programa también incorpora nuevos proyectos industriales. Entre ellos se encuentra el desarrollo de una planta de polímeros destinada a abastecer áreas operadas por la compañía en la zona central de Chubut. La iniciativa apunta a mejorar procesos de recuperación en yacimientos convencionales.

Según explicó el dirigente sindical, el proyecto contempla sumar nueva materia prima sin modificar las instalaciones históricas existentes. La incorporación de polímeros es una de las tecnologías utilizadas para optimizar la extracción de crudo en campos maduros.

“Van a armar una planta de polímero que abastezca toda el área sin tocar las viejas plantas que antes estaban”, explicó Ávila sobre el proyecto que impulsa Capsa-Capex en la región.

Otro de los ejes centrales del plan será la construcción de un nuevo gasoducto, obra que permitirá ampliar la infraestructura energética y generar nuevas conexiones para distintas áreas productivas dentro de la provincia de Chubut.

La libre importación de polímeros es un viejo pedido del convencional.

El impacto del precio internacional del crudo

El escenario internacional del petróleo también aparece como un factor determinante para el avance de nuevos proyectos. El incremento del precio del barril mejoró las condiciones económicas para sostener inversiones en la cuenca.

En este sentido, Ávila consideró que el contexto actual permite a las operadoras evaluar nuevos desembolsos y sostener actividad en campos maduros que venían atravesando dificultades de rentabilidad durante los últimos años.

“Gracias a que el barril hoy cuesta más de 100 dólares hay un proyecto distinto para incentivar y meter más plata para que tenga rentabilidad la cuenca”, sostuvo el titular de petroleros convencionales.

Víctor Contreras y SICIM ganaron la licitación del gasoducto de SESA

El consorcio conformado por Techint y SACDE recibió un nuevo revés en un proyecto de infraestructura energética. La firma Víctor Contreras junto a la italiana SICIM se quedaron con la licitación del gasoducto del proyecto Southern Energy SA (SESA), encabezado por Pan American Energy (PAE) y YPF, y cuenta con participación de Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. El plan contempla la construcción de un ducto clave para transportar gas desde Vaca Muerta hacia la costa de Río Negro.

La oferta ganadora se quedó con los tres tramos de la obra civil por unos 530 millones de dólares, con una propuesta cerca de un 15% más barata que la presentada por Techint-SACDE. La diferencia económica, estimada en unos 80 millones de dólares, resultó determinante en el proceso.

Competencia de costos en la obra del gasoducto

El resultado de la licitación confirma una tendencia creciente en el negocio de la construcción energética, donde el factor precio comienza a imponerse incluso frente a grandes jugadores tradicionales. La victoria de Víctor Contreras y SICIM marca un cambio en la dinámica competitiva del sector.

En paralelo, la obra de la planta compresora fue adjudicada a la firma neuquina Oilfield Production Services (OPS), controlada por Carlos Pérez. El contrato ronda los 95 millones de dólares y será clave para garantizar el transporte del gas hacia el Golfo San Matías.

La disputa por los caños del proyecto de GNL reabrió el debate sobre apertura económica y protección industrial.

Un nuevo golpe para el grupo Techint

La derrota se suma a un antecedente reciente que ya había impactado en la estrategia del grupo que lidera Paolo Rocca. A comienzos de año, Tenaris, brazo industrial de Techint, perdió la licitación para proveer los caños frente a la compañía india Welspun.

En ese proceso, la oferta de la firma asiática fue significativamente más competitiva, lo que dejó fuera de carrera a la producción local de la planta ubicada en Valentín Alsina. El episodio encendió alertas sobre la presión de precios en la cadena de valor.

Para Techint y SACDE, el escenario marca un contraste con años anteriores, cuando ambas compañías fueron protagonistas en proyectos como el Gasoducto Perito Moreno (exPresidente Néstor Kirchner( y la Reversión del Gasoducto Norte, donde la escala y experiencia jugaron a su favor.

El avance del proyecto Southern Energy

El desarrollo de Southern Energy aparece como uno de los proyectos más firmes para posicionar a la Argentina en el mercado global de Gas Natural Licuado (GNL). La iniciativa incluye la instalación de un buque de licuefacción operado por Golar LNG en la costa de Río Negro.

El cronograma previsto por las compañías establece el inicio de las obras hacia mediados de 2026, mientras que la puesta en marcha y las primeras exportaciones se proyectan para 2028. Se trata de plazos exigentes que obligan a acelerar decisiones de inversión.

El gasoducto para el FLNG tendrá su audiencia en San Antonio Oeste

La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro convocó a audiencia pública por el proyecto “Gasoducto Dedicado TratayénSan Antonio Oeste”. La instancia se realizará el 22 de mayo de 2026 a las 9 en San Antonio Oeste y forma parte del proceso de evaluación de impacto ambiental, garantizando la participación de la comunidad, instituciones y sectores involucrados antes de cualquier definición.

El proyecto prevé el transporte de gas desde Vaca Muerta hasta el Golfo San Matías, asegurando el abastecimiento para iniciativas productivas de gran escala, lo que posiciona a Río Negro como un actor clave en el mapa energético nacional. Esto se traduce en más oportunidades laborales, crecimiento de la actividad económica y fortalecimiento de las economías regionales.

Las condiciones de la convocatoria

La convocatoria a audiencia pública no es un hecho aislado, sino parte de una política sostenida de gestión concreta que prioriza el control, la planificación y la participación ciudadana en cada proyecto estratégico. A través de estos mecanismos, el Gobierno de Río Negro garantiza que cada avance productivo se realice con reglas claras y en beneficio de los rionegrinos.

Las personas interesadas en participar podrán inscribirse hasta 72 horas antes de la audiencia, con exposiciones de hasta cinco minutos, asegurando un espacio plural y abierto donde todas las voces puedan ser escuchadas.

Asimismo, el formulario de inscripción, el Estudio de Impacto Ambiental y el expediente completo se encuentran disponibles para su consulta en la página web de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, garantizando el acceso a la información pública y la participación informada de la comunidad.

Un gasoducto para el GNL

El proyecto “Gasoducto Dedicado Tratayén – San Antonio Oeste” se vincula al desarrollo del sistema FLNG en el Golfo San Matías, impulsado por Southern Energy S.A., que contempla la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción para la producción de gas natural licuado (GNL).

Las unidades Hilli Episeyo y MKII contarán con una capacidad de producción de 2,4 y 3,5 millones de toneladas anuales, respectivamente.

Con el objetivo de garantizar el abastecimiento continuo de gas natural, se prevé la construcción de un gasoducto dedicado que conectará los yacimientos de Vaca Muerta con el Golfo San Matías.

El gasoducto tendrá una capacidad de transporte de 28 millones de metros cúbicos diarios y una extensión aproximada de 472,5 km, de los cuales 29 km se desarrollan en la provincia de Neuquén y 443,5 km en la provincia de Río Negro, constituyendo una obra de carácter interprovincial que vinculará la zona de Tratayén con las instalaciones ubicadas en San Antonio Oeste.

Los interesados en obtener más información e inscribirse pueden hacerlo en el siguiente link: https://bit.ly/4vlTJBx

Vaca Muerta mueve los hilos del poder energético

La irrupción del shale volvió a alterar el reparto de poder en el mercado energético mundial. Ese cambio, que en Estados Unidos llegó de la mano del auge del Permian, también impulsó un proceso profundo en la Argentina, gracias al desarrollo de Vaca Muerta.

El salto en la producción petrolera de los últimos años permitió atravesar crisis internacionales con un nivel de resiliencia inédito. En este marco, el consultor energético Daniel Gerold sostuvo que el país ingresó en una etapa donde la seguridad energética ya no depende únicamente del precio del barril.

En diálogo con Ahora Play, Gerold remarcó que la disponibilidad de shale no figuraba en ninguna proyección hace apenas dos décadas, pero su desarrollo transformó las posibilidades económicas del país y lo reposicionó frente a shocks internacionales.

Vaca Muerta y el nuevo equilibrio energético

Para Gerold, la clave está en observar el paralelismo con el proceso norteamericano. El consultor recordó que Estados Unidos, durante gran parte del siglo XX, dependió estructuralmente de las importaciones de crudo. La revolución del shale cambió todo.

“La irrupción del shale, que en Argentina es de Vaca Muerta y en Estados Unidos es de múltiples cuencas, el principal es Permian, hizo que un país históricamente importador hoy sea exportador neto y que se haya convertido en el primer productor del mundo. La Argentina no tiene esa escala, pero crece de forma sostenida e importante”, aseveró.

Ese crecimiento local comenzó a ser tangible a partir de 2021 cuando la explotación de recursos no convencionales se volvió rentable incluso con valores moderados del barril. Desde entonces, la rentabilidad solo mejoró, lo que consolidó un salto productivo decisivo.

“Desde 2021 el shale argentino es económico a precios razonables, y con valores más altos es aún más competitivo. A diferencia de crisis pasadas, como la de 1973, hoy el país no está mal parado. En la guerra de Ucrania, pese al dolor global, la situación fue mucho menos grave”, consideró.

Loma Campana llegó a los 100 mil barriles diarios.

Del déficit al superávit energético en tiempo récord

La comparación con el pasado cercano deja al descubierto la magnitud del proceso. En 2022, la Argentina registró un déficit energético de entre 4000 y 5000 millones de dólares, principalmente por las importaciones de GNL, gasoil y otros combustibles. Para el Banco Central, aquello implicó un drenaje de reservas que complicó toda la macroeconomía.

Gerold recordó incluso un diálogo directo con el entonces presidente de la entidad, quien le consultó cómo enfrentar la necesidad crítica de destinar 2000 millones de dólares mensuales a la importación de gas en pleno invierno. Según el especialista, la respuesta era tan simple como dura: no había alternativas, porque no importar hubiese significado un colapso económico.

Pero la historia cambió rápidamente. La construcción del Gasoducto Perito Moreno (exNéstor Kirchner), sumada al aumento de la producción en Vaca Muerta, permitió reducir importaciones en un 80% y fortalecer la balanza comercial del sector.

“El año pasado el saldo energético fue positivo en 7000 u 8000 millones de dólares. Es un cambio extraordinario en solo tres años, explicado por la caída de las importaciones y el aumento de las exportaciones de petróleo, propano, butano y algo de gas”, destacó.

Un recurso estratégico, pero no inmune a los efectos globales

Aunque la Argentina esté mejor posicionada, Gerold advirtió que la economía local igual deberá enfrentar las consecuencias de un ciclo alcista en los precios de los combustibles y los alimentos. Los aumentos internacionales del maíz y el trigo, señaló, podrían trasladarse con fuerza a toda la cadena productiva.

También subrayó que este contexto exige comprender que los precios locales aún no reflejan la totalidad del shock externo. Por eso, aunque la disponibilidad de shale mitigue parte del impacto, el país sigue siendo sensible a la volatilidad global.

Asimismo, manifestó que el Gobierno hoy cuenta con más herramientas para amortiguar estos golpes: mayor recaudación por retenciones, impuesto a las ganancias, regalías provinciales y un margen de maniobra fiscal ampliado por el superávit energético.

Vista sigue marcando el rumbo del shale.

Los efectos fiscales y la estrategia oficial

Gerold ponderó en que existe un beneficio concreto en recaudación, tanto para Nación como para las provincias productoras. Sin embargo, expresó dudas sobre el uso que el Gobierno hará de esos recursos.

“Hay un margen adicional y hay ahorros fiscales y de divisas que se están destinando a otros aspectos. Hay más recaudación por derechos de exportación, más impuesto a las ganancias y más regalías. Pero no estoy seguro de que el Gobierno utilice esto para compensar el shock”, subrayó.

Los nuevos ganadores del mercado energético

En lo que respecta al mapa global, Gerold reconoció que Estados Unidos atraviesa una situación privilegiada. Su consolidación como primer exportador mundial de GNL y su capacidad para abastecer a Europa le otorgan un peso estratégico enorme en el escenario internacional.

“Estados Unidos es uno de los grandes ganadores de esta situación. Su economía está sólida, produce volúmenes récord y exporta más gas natural licuado que Qatar. Además, tiene proyectos en expansión y abastece a toda Europa. El poder de Estados Unidos en materia energética es muy grande”, remarcó.

Rusia también aparece como un actor fortalecido, mientras que el sudeste asiático y Europa figuran entre los principales perdedores. Para América Latina, el impacto es dispar: algunos países exportadores como Brasil, Venezuela, Colombia y la propia Argentina emergen como beneficiarios relativos del shock global.

Caños, beneficios fiscales y polémica: un informe cuestiona el relato oficial sobre el GNL

El escándalo por los caños del proyecto de GNL de Southern Energy volvió a instalar el debate sobre los costos reales de las obras energéticas. La polémica se originó tras declaraciones del ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, que comparó los costos del Gasoducto Perito Moreno (exGasoducto Néstor Kirchner) y el proyecto de GNL de Southern Energy, señalando una diferencia de 4.000 dólares/tn versus 1.400 dólares/tn respectivamente.

Un informe elaborado por la Fundación Encuentro advirtió sobre la existencia de omisiones metodológicas en la comparación entre proyectos públicos y privados. Según el documento, el debate quedó reducido a cifras aisladas, sin considerar variables clave que inciden directamente en la estructura de costos.

Bajo el nombre “La Falacia del Enfrentamiento: infraestructura pública vs beneficios fiscales”, el trabajo pone el foco en las diferencias entre el Gasoducto Perito Moreno (GPM) y el proyecto de Southern Energy (SESA), señalando que no pueden analizarse bajo los mismos parámetros. La organización cuestiona que se construyó una narrativa simplificada que enfrenta inversión pública con capital privado, sin atender al contexto económico, regulatorio y financiero.

Además, el informe remarca que las cifras difundidas por el Ministerio de Economía de la Nación se basaron en información parcial. Al tratarse de un proyecto privado y confidencial, no existen documentos públicos que permitan validar técnicamente las condiciones reales del contrato de Southern Energy.

YPF contratará barcos de GNL.

GNL: precios internacionales, impuestos y logística

Uno de los principales puntos del análisis es la evolución del precio internacional del acero. La Fundación Encuentro señala que entre 2022 y 2025 se registró una caída cercana al 35%, producto de la normalización posterior al conflicto entre Rusia y Ucrania, lo que impactó directamente en los costos de producción.

El informe destaca que el GPM fue licitado en un contexto de alta volatilidad, con insumos energéticos y siderúrgicos en niveles históricos. En cambio, el proyecto de Southern Energy se adjudicó cuando los precios ya se habían estabilizado, lo que explica gran parte de la diferencia en los valores por tonelada.

Otro aspecto central es el régimen fiscal. La iniciativa de SESA opera bajo el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), que incluye exenciones impositivas, estabilidad tributaria y beneficios cambiarios. En tanto, el GPM tributó bajo el esquema general, aportando impuestos nacionales, provinciales y municipales.

Además, el informe sostiene que, si ambos proyectos hubieran compartido el mismo marco fiscal, el costo del gasoducto se habría reducido de manera significativa. Bajo condiciones equivalentes, la brecha entre ambas iniciativas sería considerablemente menor, desarmando el argumento basado exclusivamente en la eficiencia operativa.

La logística también aparece como una variable determinante. El valor del GPM incluye traslado, almacenamiento y entrega en múltiples puntos del país. En el caso del proyecto de GNL, no está claro si el precio informado corresponde a entrega en puerto o en obra, lo que puede representar hasta un 25% del costo total.

A esto se suma la diferencia en proveedores. Mientras el GPM fue adjudicado a Techint, con producción local, el proyecto de SESA recayó en Welspun, una firma internacional con otra estructura de costos y financiamiento.

La disputa por los caños del proyecto de GNL reabrió el debate sobre apertura económica y protección industrial.

Impacto económico y debate pendiente

Otro de los puntos que aborda el informe subraya que la comparación de Caputo omite el impacto económico generado por la infraestructura pública. El GPM permitió reducir importaciones, mejorar la balanza energética y generar superávit fiscal, con beneficios directos para el Estado y los consumidores.

Según los datos recopilados, en su primer año de operación la obra permitió ahorrar miles de millones de dólares en compras externas de energía. Además, contribuyó a consolidar el superávit energético de 2024, el más alto en casi dos décadas.

El informe también advierte sobre el llamado “subsidio fiscal implícito” del RIGI. Las exenciones impositivas, especialmente en el impuesto a las Ganancias, representan un costo para el Estado que no suele incorporarse en los análisis comparativos tradicionales.

De acuerdo con las estimaciones, si el proyecto de SESA genera utilidades sostenidas durante tres décadas, el beneficio fiscal acumulado podría superar los mil millones de dólares en valor presente. Este monto, sostiene la Fundación, debería considerarse como parte del costo real del emprendimiento.

Para la Fundación, la discusión no se limita al precio de los caños, sino al modelo de desarrollo energético que se busca consolidar. Infraestructura pública y project finance privado responden a lógicas distintas, con riesgos, objetivos y beneficiarios diferentes.

El documento subraya que una evaluación responsable debe incorporar contexto internacional, tratamiento impositivo, logística, impacto macroeconómico y retorno social. Sin estos elementos, cualquier comparación resulta incompleta y puede inducir a interpretaciones erróneas.