GNL: llegaron 10.000 toneladas de caños al puerto de San Antonio Este

El buque Billion Star (ex Timaru Star) llegó al puerto de San Antonio Este (SAE) con un cargamento de 10.000 toneladas de caños de acero, equivalentes a más de 2.200 unidades. El material está destinado a la construcción del gasoducto asociado al proyecto Argentina FLNG, impulsado por el consorcio Southern Energy, encabezado por Pan American Energy (PAE) junto a YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG.

Según se informó, se trata del primer embarque crítico de tuberías para esta obra de infraestructura estratégica, que permitirá abastecer a las plantas flotantes de licuefacción frente a la costa rionegrina y consolidará a la provincia como eje logístico del GNL argentino.

Material clave para el GNL argentino

Los caños serán utilizados en los tramos terrestres y submarinos del gasoducto que conectará la red troncal de gas con el sistema marítimo a la altura de Fuerte Argentino, donde se proyecta el montaje de las unidades flotantes de licuefacción.

Este gasoducto forma parte de la infraestructura necesaria para que Río Negro se inserte en el mercado global de exportación de Gas Natural Licuado, aprovechando el potencial de producción de Vaca Muerta y generando nuevas cadenas de valor en la provincia.

De acuerdo al cronograma operativo, la descarga de las 10.000 toneladas de caños comenzará el miércoles 26, bajo un plan especial de descarga, acopio y transporte terrestre hacia los futuros frentes de obra del gasoducto.

El operativo involucrará al personal portuario de San Antonio Este, empresas de logística, transporte y servicios vinculados, generando más trabajo portuario y movimiento económico en la región, y reforzando el rol del puerto como nodo estratégico para los grandes proyectos energéticos del país.

El 18 llega al puerto de SAE el barco con caños para el gasoducto del GNL

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, anunció que el 18 de noviembre llegará al puerto de San Antonio Este el barco con materiales destinados al proyecto que permitirá la exportación de Gas Natural Licuado (GNL) desde las costas rionegrinas. El nuevo embarque generará más trabajo portuario y marca otro paso histórico en el desarrollo energético de Río Negro.

El anuncio se realizó tras una reunión que el mandatario mantuvo con representantes del Sindicato de Obreros Portuarios de San Antonio Oeste (SOPSAO), con quienes analizó los avances del proyecto y coordinó la próxima operación de descarga.

Se trata del buque CS Fortune, que transporta 10.000 toneladas de caños de acero (2.209 unidades en total) cargados en Shanghái, China. El material será utilizado para el desarrollo de la primera parte del proyecto Argentina FLNG, impulsado por el consorcio Southern Energy, integrado por Pan American Energy (PAE) y la noruega Golar, que prevé el montaje de un barco factoría frente a la costa rionegrina.

“Con los compañeros del SOPSAO estuvimos hablando de lo que se hizo y con la esperanza fuerte de lo que vamos a hacer. El 18 llega el barco destinado a seguir las obras de petróleo y gas en nuestro puerto, así que estamos analizando cómo los trabajadores del puerto van a llevar adelante su operación”, señaló Weretilneck.

En este marco, el secretario general del SOPSAO, Osvaldo Mendoza, explicó que “este barco traerá los caños para el proyecto de GNL, en una operación que se realizará en el puerto de San Antonio Este, con participación directa de los trabajadores portuarios”.

Weretilneck destacó que “es una gran noticia para San Antonio Este y para los trabajadores del puerto, porque cada embarque significa más empleo local y más movimiento para toda la región. Nuestro puerto es clave en el desarrollo energético del país y en el crecimiento de Río Negro”.

Con este nuevo arribo, Río Negro afianza su protagonismo en la logística y construcción de los grandes proyectos energéticos del país. El primero de los tres desarrollos en marcha es el de Southern Energy, que sumará dos barcos factoría (el Hilli Episeyo en 2027 y el MK2 en 2028), capaces de procesar en conjunto 6 millones de toneladas métricas de GNL por año.

En paralelo, avanzan las etapas 2 (YPF y Shell) y 3 (YPF y ENI) del plan Argentina LNG, ampliando considerablemente la capacidad de producción y exportación. Estos desarrollos consolidan a Río Negro como eje estratégico de la nueva matriz energética nacional y punto clave en la salida del gas argentino al mundo.

El plan de Southern Energy para el Hilli Episeyo: gas estacional y luego conexión directa con Vaca Muerta

Las reservas de Vaca Muerta es la clave para el futuro de la matriz energética de la región y el mundo. El gas natural licuado (GNL) es la llave para destrabar el potencial sin explorar de la roca madre y abrir un sinfín de posibilidades para la industria hidrocarburífera. El futuro estará marcado por los buques Hilli Episeyo y MKII.

En este marco, el vicepresidente de Gas Energía y Desarrollo de Negocios de Pan American Energy (PAE), Rodolfo Freyre, explicó que el Hilli Episeyo será abastecido de manera estacional al inicio, pero el objetivo es que a partir de 2028 cuente con un gasoducto dedicado desde la formación neuquina.

Según Freyre, esta etapa de transición permitirá ganar tiempo mientras se completan las obras de infraestructura necesarias para garantizar un suministro estable durante todo el año. “La concepción inicial del Hilli fue usar transporte estacional disponible en el sistema. Eso tenía que durar un momento relativamente corto, para después pasar a una fase de operación continua”, aseguró durante el evento Energía & Minería, organizado por Ambito.

Un mercado que exige competitividad

El directivo resaltó que la clave para que Argentina se posicione como jugador global de GNL está en mejorar la competitividad. Los precios internacionales del petróleo y del gas presentan una volatilidad que obliga a las compañías a trabajar con eficiencia para sostener proyectos de gran escala.

“Comparando 2024 con 2025, los precios internacionales muestran una caída de 80 a 65 dólares por barril. Ese escenario nos exige ser más productivos y eficientes”, señaló Freyre. También recordó que en Estados Unidos, el potencial competidor de Argentina, la actividad de perforación bajó un 10% en el último año, lo que refleja una tendencia mundial de optimización de recursos.

La magnitud de Vaca Muerta aparece como el gran diferencial de Argentina. Solo en 2024 la producción de gas natural alcanzó los 160 millones de metros cúbicos diarios, de los cuales 125 millones provinieron mayormente de la roca madre. “Vaca Muerta no llegó a su techo, ni cerca. Todavía hay un enorme margen para crecer”, afirmó.

Para sostener esa expansión, Freyre destacó la necesidad de un trabajo articulado entre la industria, los gobiernos y los sindicatos. “Lo que nos permitirá colocar productos en el mundo de manera competitiva es la colaboración y el desarrollo de infraestructura de largo plazo, como gasoductos y plantas de licuefacción”, destacó.

SESA recibió el visto bueno para exportar GNL desde Vaca Muerta.

Gas como firma nacional

Otro de los puntos centrales para viabilizar el proyecto del Hilli Episeyo y su continuidad es el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Según Freyre, sin este marco regulatorio sería imposible avanzar con iniciativas como los barcos flotantes de Southern Energy.

“El RIGI es un elemento fundamental porque elimina trabas impositivas y ofrece seguridad jurídica a los clientes internacionales. Por ejemplo, es imposible competir con Estados Unidos si tenemos un 8% de derechos de exportación. El RIGI corrige esa desventaja”, subrayó.

La confianza de los clientes internacionales también depende de la solidez del marco regulatorio y del cumplimiento de permisos ambientales. PAE ya obtuvo todas las aprobaciones necesarias para el Hilli Episeyo y avanza en el proceso del segundo barco, el MK2, tras una audiencia pública realizada recientemente.

“Cuando le contás al cliente que tenés permisos de exportación por 30 años, que contás con estudios ambientales aprobados y con el respaldo del RIGI, te miran distinto. Los contratos de GNL se firman a largo plazo y requieren certezas”, explicó Freyre.

Ducto dedicado para 2028

El plan de Southern Energy contempla que, a partir de 2028, el Hilli Episeyo y el MK2 cuenten con un gasoducto exclusivo desde Tratayén hasta San Antonio Este, en Río Negro. Ese ducto garantizará el suministro estable y permitirá operar los buques de forma continua, sin depender del sistema actual.

“Lo que está claro es que necesitamos el gasoducto sí o sí. El Hilli arrancará en modo estacional durante el verano, pero la idea es que pase al esquema de operación continua en el primer invierno, con gas proveniente directamente de Vaca Muerta”, afirmó Freyre.

El volumen comprometido en los contratos de Southern Energy alcanza los 6 millones de toneladas de GNL anuales por 30 años, lo que equivale a 9 TCF de gas. En comparación, Argentina cuenta con recursos estimados en 300 TCF. “Estamos en una fase inicial. El desafío es no dejar esos recursos bajo tierra y convertirlos en valor para todos los argentinos”, enfatizó.

A medida que la Argentina se inserta en el mercado global del GNL, la mirada internacional comienza a cambiar. “El interés por un nuevo polo de exportación es muy alto. Argentina aparece como un proveedor confiable y con ventajas geopolíticas frente a otras regiones del mundo”, consideró Freyre.

El segundo buque de Southern Energy traerá divisas por 20.000 millones hasta 2035

La empresa Southern Energy (SESA), integrada por YPF, Pan American Energy, Pampa Energía y Harbor Energy junto con la noruega Golar LNG, presentó en el gimnasio municipal de San Antonio Este el Estudio de Impacto Ambiental del segundo buque licuefactor (MKII) que se instalará en el Golfo San Matías.

El proyecto forma parte del plan para transformar el gas de Vaca Muerta en exportaciones de Gas Natural Licuado (GNL). Según la compañía, demandará una inversión total de 15.000 millones de dólares y generará ingresos estimados en 20.000 millones de dólares hasta 2035, consolidando al país como proveedor energético global.

El buque MKII se construye actualmente en Yantai, China, y su entrega está prevista para diciembre de 2027. Llegará a Río Negro en 2028 y se convertirá en la mayor embarcación industrial que haya operado en aguas argentinas, con 392 metros de eslora y 61 metros de manga.

La estrategia de Southern Energy

El MKII es un metanero que será reconvertido en licuefactor flotante. Tendrá la capacidad de producir 3,5 millones de toneladas anuales de GNL mediante dos trenes de licuefacción de 1,75 MTPA cada uno. Además, podrá almacenar hasta 148.000 metros cúbicos de GNL y cargar embarcaciones metaneras de hasta 180.000 metros cúbicos.

Para operar, el buque consumirá alrededor de 15,6 millones de metros cúbicos de gas natural por año. Según la compañía, la tecnología incorporada le permitirá alcanzar altos niveles de eficiencia, al tiempo que reforzará la seguridad en las operaciones en alta mar.

El proyecto también prevé la llegada del Hilli Episeyo, el primer buque licuefactor de Southern Energy, que estará operativo hacia fines de 2027. Junto con el MKII, ambos sumarán una capacidad conjunta superior a 5,9 MTPA, posicionando a la Argentina en el mapa global del GNL.

SESA recibió el visto bueno para exportar GNL desde Vaca Muerta.

Operación en tándem y logística en tierra

Los dos buques operarán de manera coordinada en el Golfo San Matías. Para ello contarán con el apoyo logístico desde tierra en San Antonio Este y con gasoductos que conectarán directamente con los yacimientos de Vaca Muerta.

Técnicamente, estarán unidos a través de un contrato de instalación de 20 años y usarán un sistema de amarre de punto único de carga. Este sistema permite que las embarcaciones roten 360 grados en función de las condiciones de marea, viento y corrientes marinas.

La diferencia principal entre ambas unidades será la mayor envergadura del MKII, que requerirá un amarre más robusto que el del Hilli Episeyo. Esto responde a sus dimensiones de casi 400 metros de eslora, frente a los 293 metros del primer buque licuefactor.

Impacto global del GNL argentino

Durante la audiencia pública, el project manager de Southern Energy, Marcos Pourteau, destacó que la Argentina cuenta con recursos de gas “cien veces superiores a lo ya producido”. Señaló que la única forma de aprovecharlos es conectarse al mercado internacional mediante exportaciones de GNL.

La inversión de 15.000 millones de dólares incluye la construcción, instalación y operación de la infraestructura, con un promedio de 1.900 empleos directos e indirectos en las distintas fases. La compañía ya cuenta con permiso de exportación y adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).

Southern Energy espera que la aprobación ambiental del MKII habilite la segunda fase de desarrollo en Río Negro. Según Pourteau, este proyecto no solo ampliará la capacidad de exportación del país, sino que también consolidará al Golfo San Matías como hub exportador de GNL.

“Es una oportunidad única para el país”, afirmó el ejecutivo, al destacar que la iniciativa apunta a garantizar divisas, generar empleo y aportar estabilidad energética en un escenario global de transición hacia fuentes más limpias.