El segundo buque de Southern Energy traerá divisas por 20.000 millones hasta 2035

La empresa Southern Energy (SESA), integrada por YPF, Pan American Energy, Pampa Energía y Harbor Energy junto con la noruega Golar LNG, presentó en el gimnasio municipal de San Antonio Este el Estudio de Impacto Ambiental del segundo buque licuefactor (MKII) que se instalará en el Golfo San Matías.

El proyecto forma parte del plan para transformar el gas de Vaca Muerta en exportaciones de Gas Natural Licuado (GNL). Según la compañía, demandará una inversión total de 15.000 millones de dólares y generará ingresos estimados en 20.000 millones de dólares hasta 2035, consolidando al país como proveedor energético global.

El buque MKII se construye actualmente en Yantai, China, y su entrega está prevista para diciembre de 2027. Llegará a Río Negro en 2028 y se convertirá en la mayor embarcación industrial que haya operado en aguas argentinas, con 392 metros de eslora y 61 metros de manga.

La estrategia de Southern Energy

El MKII es un metanero que será reconvertido en licuefactor flotante. Tendrá la capacidad de producir 3,5 millones de toneladas anuales de GNL mediante dos trenes de licuefacción de 1,75 MTPA cada uno. Además, podrá almacenar hasta 148.000 metros cúbicos de GNL y cargar embarcaciones metaneras de hasta 180.000 metros cúbicos.

Para operar, el buque consumirá alrededor de 15,6 millones de metros cúbicos de gas natural por año. Según la compañía, la tecnología incorporada le permitirá alcanzar altos niveles de eficiencia, al tiempo que reforzará la seguridad en las operaciones en alta mar.

El proyecto también prevé la llegada del Hilli Episeyo, el primer buque licuefactor de Southern Energy, que estará operativo hacia fines de 2027. Junto con el MKII, ambos sumarán una capacidad conjunta superior a 5,9 MTPA, posicionando a la Argentina en el mapa global del GNL.

SESA recibió el visto bueno para exportar GNL desde Vaca Muerta.

Operación en tándem y logística en tierra

Los dos buques operarán de manera coordinada en el Golfo San Matías. Para ello contarán con el apoyo logístico desde tierra en San Antonio Este y con gasoductos que conectarán directamente con los yacimientos de Vaca Muerta.

Técnicamente, estarán unidos a través de un contrato de instalación de 20 años y usarán un sistema de amarre de punto único de carga. Este sistema permite que las embarcaciones roten 360 grados en función de las condiciones de marea, viento y corrientes marinas.

La diferencia principal entre ambas unidades será la mayor envergadura del MKII, que requerirá un amarre más robusto que el del Hilli Episeyo. Esto responde a sus dimensiones de casi 400 metros de eslora, frente a los 293 metros del primer buque licuefactor.

Impacto global del GNL argentino

Durante la audiencia pública, el project manager de Southern Energy, Marcos Pourteau, destacó que la Argentina cuenta con recursos de gas “cien veces superiores a lo ya producido”. Señaló que la única forma de aprovecharlos es conectarse al mercado internacional mediante exportaciones de GNL.

La inversión de 15.000 millones de dólares incluye la construcción, instalación y operación de la infraestructura, con un promedio de 1.900 empleos directos e indirectos en las distintas fases. La compañía ya cuenta con permiso de exportación y adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).

Southern Energy espera que la aprobación ambiental del MKII habilite la segunda fase de desarrollo en Río Negro. Según Pourteau, este proyecto no solo ampliará la capacidad de exportación del país, sino que también consolidará al Golfo San Matías como hub exportador de GNL.

“Es una oportunidad única para el país”, afirmó el ejecutivo, al destacar que la iniciativa apunta a garantizar divisas, generar empleo y aportar estabilidad energética en un escenario global de transición hacia fuentes más limpias.