EEUU podría ser la herramienta de Techint para denunciar antidumping

La licitación por la compra de tubos para el proyecto de GNL (gas natural licuado) desde Río Negro generó una gran controversia en la industria hidrocarburífera. La empresa Welspun desplazó al Grupo Techint para la distribución de los caños que llevará el gas de Vaca Muerta a las costas de Río Negro.

El contrato para la compra de tubos de 36 pulgadas entre Southern Energy (SESA) y Welspun se firmó el 23 de diciembre. Según informó La Nación, la empresa india presentó una propuesta un 45% inferior a lo que ofertó Techint. Sin embargo, desde el holding de Paolo Rocca destacaron que la propuesta “era competitiva con el precio internacional en condiciones de competencia leal”.

Desde Techint consideran que los precios ofertados por Welspun podrían no reflejar todos los costos asociados a una operación de importación y que, en ese marco, analizan recurrir a las autoridades para que se investigue si hubo dumping.

En tanto, desde la firma india niegan cualquier práctica desleal y afirman que la decisión se tomó por precio y cumplimiento técnico.

Paolo Rocca le pidió al Gobierno equilibrar la cancha.

Welspun en el centro de la escena

La disputa por los caños del proyecto de GNL tuvo repercusión a nivel internacional. El tema tampoco pasó desapercibido en la presentación de resultados de Tenaris y en conversación con los inversores.

El propio Paolo Rocca fue quien explicó cómo fue el proceso de licitación para los tubos para el proyecto de producción de GNL en Argentina. “El proyecto es llevado a cabo por una empresa privada que, digamos, incluye a diferentes accionistas, pero es una empresa privada. Hicieron una terna, una terna muy abierta para todos. Y básicamente, perdemos la licitación porque eran más altos que el postor más bajo. El postor, como decías, era una empresa india. Cosas como esta pasan, obviamente”, subrayó el CEO del Grupo Techint.

Rocca también sostuvo que el holding no cambió su postura sobre las sospechas de antidumping por parte de Welspun. “Ahora lo que estamos haciendo, estamos analizando la oferta para ver si esta es una oferta que está siguiendo la práctica comercial o está expuesta a un caso antidumping potencialmente planteado por nosotros”, aseguró.

“Por el momento, no tomamos una decisión. Solo estamos estudiando la condición, la condición del mercado local para la empresa india, la condición de los precios de esto porque creemos que esto es importante”, advirtió.

La disputa por los caños del proyecto de GNL reabrió el debate sobre apertura económica y protección industrial.

El aliado de Techint

En este sentido, el ejecutivo manifestó que el acuerdo entre Argentina y Estados Unidos brindará mejores herramientas para facilitar y legitimar el análisis y eventual reclamo por dumping.

“Recordamos que la Argentina había firmado un acuerdo con los Estados Unidos en el que ambas partes se comprometen a abordar las prácticas comerciales desleales en ambos países. Es lógico que los Estados Unidos avancen o introduzcan de cerca esto en la relación con diferentes regiones, diferentes áreas. Y esto es parte del acuerdo, el acuerdo de inversión de comerciante recíproco entre Argentina. Así que pensamos que debería haber un buen ambiente para analizar la situación específica de esta oferta y esta licitación”, consideró.

Techint advierte que “con Vaca Muerta no alcanza” y pide frenar el avance de China

El Grupo Techint encendió todas las alarmas durante el ProPymes 2025. Con una mirada cruda sobre la economía global, los directivos del conglomerado industrial advirtieron que Argentina enfrenta una amenaza estructural: el avance de las importaciones chinas en un mundo que se está cerrando aceleradamente.

El diagnóstico fue unánime. Tanto Paolo Rocca como los ejecutivos Javier Martínez Álvarez y Martín Berardi remarcaron que el país no puede confiar exclusivamente en su capacidad energética. En ese sentido, lanzaron la frase que marcó el encuentro: “Con Vaca Muerta no alcanza”. El potencial petrolero y gasífero es clave, pero insuficiente para generar empleo masivo y desarrollo sostenible.

Los expositores plantearon que la Argentina deberá definir con urgencia una estrategia para proteger su estructura industrial y aprovechar la reconfiguración global de cadenas de valor, especialmente ante el nuevo choque comercial entre Occidente y China.

La advertencia de Techint: la industria argentina enfrenta un “peligro existencial” por China

Javier Martínez Álvarez, vicepresidente institucional del Grupo Techint, fue categórico al describir el nuevo escenario mundial. Explicó que las tensiones geopolíticas llevaron a Estados Unidos, Canadá, México y Europa a aplicar aranceles del 50% y hasta 100% contra productos chinos, en niveles no registrados desde la década del ’60.

Según su análisis, China dejó de impulsar su economía a través del sector inmobiliario y volcó ese poder hacia la manufactura. Ese giro produjo un enorme exceso de capacidad que ahora busca colocar en mercados abiertos como el argentino. El resultado es una lluvia de bienes industriales a precios imposibles de igualar.

El impacto ya se siente. Argentina acumula un déficit de 16.000 millones de dólares con China en manufacturas industriales. A su vez, las importaciones de acero indirecto —embutidas en productos terminados como electrodomésticos, silos o estructuras metálicas— se duplicaron frente al período 2017-2019. La participación china en ese segmento pasó del 18% al 32%.

Martín Berardi, presidente ejecutivo de Ternium Argentina, calificó este fenómeno como un proceso de “primarización acelerada” del continente. Si América Latina no actúa, advirtió, terminará reducida a proveer recursos naturales mientras pierde densidad industrial.

“Con Vaca Muerta no alcanza”: por qué la energía no puede sostener el desarrollo

El segundo mensaje estructural del ProPymes 2025 estuvo centrado en la matriz exportadora argentina. Martínez Álvarez detalló que el país apenas exporta 1.000 dólares per cápita en recursos naturales, frente a los 7.000 de Canadá y los 14.000 de Australia. Aun con un horizonte optimista —oleoducto VMOS funcionando, minería expandida y Vaca Muerta en máxima capacidad— ese número subiría solo a 2.000 dólares en 2030.

Berardi reforzó la conclusión: esa cifra no es suficiente para sostener un país con 47 millones de habitantes ni para generar empleo formal de calidad. La riqueza del subsuelo puede mejorar la balanza comercial, pero no construye por sí sola un entramado industrial capaz de absorber mano de obra.

De allí surgió el planteo central del evento: Argentina necesita una estrategia industrial alineada con Occidente, con defensa comercial activa contra las prácticas de dumping de China y con una estructura impositiva y laboral modernizada.

Un mundo en guerra comercial y una oportunidad para la industria argentina

Los ejecutivos del Grupo Techint destacaron que, mientras China se consolida como el 35% de la manufactura global, Estados Unidos busca proveedores alternativos para abastecer a su industria. El cierre del mercado norteamericano al gigante asiático abre una ventana inédita para países que puedan integrarse confiablemente en cadenas de suministro occidentales.

Martínez Álvarez sostuvo que Argentina debe abandonar la “inocencia estratégica” y definir con claridad su inserción internacional. Según su visión, elegir a China como socio implica primarizar la economía, mientras que Estados Unidos ofrece la posibilidad de reconstruir la industria local.

En energía, descartó la idea de que ambos países compitan directamente con Argentina. Recordó que el petróleo es un commodity y que, en el caso del gas, el país puede convertirse en un proveedor seguro para Europa ante la inestabilidad de Rusia y Medio Oriente.

Sin embargo, remarcó que esta oportunidad podría perderse si las importaciones desleales erosionan la capacidad productiva local antes de que la economía esté en condiciones de integrarse competitivamente al mundo.

El rebote económico, las tensiones de precios y la amenaza importadora

Berardi ofreció un panorama detallado del mercado interno. En 2024, el consumo de acero cayó 32%, y aunque se espera un rebote para 2025 y 2026, todavía está lejos de una fase real de crecimiento. La construcción —clave para la demanda de productos largos— aún arrastra una caída del 49%.

En paralelo, las importaciones de acero embutido siguen creciendo, presionadas por la competencia china. Para Techint, este choque podría poner en riesgo miles de empleos y la viabilidad de proveedores nacionales que forman parte de la cadena ProPymes.

La conclusión fue directa: si Argentina no aplica medidas defensivas similares a las de Estados Unidos y Europa, la industria quedará expuesta a una competencia imposible de sostener.

El aporte de Vaca Muerta y la visión de Tecpetrol

Ricardo Markous, CEO de Tecpetrol, reforzó la visión del sector energético. Proyectó que Argentina podría alcanzar un millón de barriles por día en dos años y 1,5 millones hacia 2030, apoyado en yacimientos como Los Toldos II Este.

Sin embargo, también coincidió en que el país debe prepararse para escenarios de precios bajos y trabajar en innovación permanente. “El escenario es complejo. Vamos a tener que trabajar para ser competitivos”, afirmó durante el encuentro.

Markous proyectó que, si se concretan los planes de GNL, la balanza comercial energética podría superar los 30.000 millones de dólares en 2035. Pero advirtió que el desafío es no quedarse en los récords de exportación, sino construir un entramado industrial sostenible.