La pelea por los tubos del GNL reaviva el debate sobre la industria nacional

La licitación para proveer caños de acero al proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) de SESA se convirtió en el centro de una disputa que trascendió el plano empresarial y llegó al debate político. Tenaris, del Grupo Techint, perdió el contrato frente a un proveedor indio, pese a haber igualado su precio, y su presidente, Paolo Rocca, salió a explicar públicamente su postura.

El proceso involucró la provisión de 137 mil toneladas de tubos de 36 pulgadas con recubrimiento anticorrosivo, un insumo clave para la infraestructura del proyecto. La adjudicación definía cerca del 60% del volumen anual del mercado argentino de tubos con costura, lo que convirtió a la licitación en una de las más relevantes del sector en los últimos años.

Según explicó Rocca en una carta, Tenaris presentó una oferta inicial de 2.090 dólares por tonelada, alineada con valores internacionales y con los costos operativos locales. Tras conocer una propuesta más baja de origen indio, la empresa decidió reducir su precio un 24% para igualarla, aun sabiendo que no sería rentable.

Pese a ese esfuerzo, SESA resolvió adjudicar el contrato al proveedor extranjero, en el marco de sus reglas internas. La decisión generó cuestionamientos públicos y abrió un debate sobre el rol de la industria nacional en proyectos estratégicos, en un contexto de apertura comercial y competencia internacional creciente.

Energía Argentina puso en marcha el llamado a licitación para el suministro de caños de la segunda etapa del GPNK.

EL GNL y el impacto del mercado global del acero

Rocca enmarcó el conflicto dentro de un escenario mundial marcado por una fuerte sobrecapacidad siderúrgica. Según planteó, varios países asiáticos impulsan exportaciones a precios muy bajos, muchas veces subsidiadas, lo que genera distorsiones en el comercio internacional y presiona sobre los mercados más abiertos, como el argentino.

El empresario señaló que, frente a este fenómeno, las principales economías occidentales adoptaron medidas defensivas. Estados Unidos, Europa, México, Canadá, Brasil e incluso India aplican aranceles, cuotas y salvaguardas para frenar el ingreso de acero considerado desleal, con el objetivo de proteger sectores estratégicos.

Como consecuencia de estas restricciones, una parte importante del excedente asiático se redirige hacia países con menos barreras comerciales. Rocca advirtió que esta dinámica expone a la industria local a una competencia desigual, que dificulta sostener inversiones, empleo calificado y desarrollo tecnológico en el largo plazo.

En ese sentido, recordó que el reciente acuerdo entre Argentina y Estados Unidos incluye compromisos para combatir prácticas no orientadas al mercado y revisar subsidios distorsivos. Para Techint, estos lineamientos deberían reflejarse en políticas concretas que permitan equilibrar apertura y protección productiva.

Inversiones, competitividad y diálogo con el Gobierno

En su carta, Rocca también destacó los avances macroeconómicos del actual gobierno, como la reducción de la inflación, el equilibrio fiscal y la baja del riesgo país. Reconoció además el respaldo internacional y el resultado favorable en las elecciones legislativas, que fortalecieron el rumbo económico.

Sin embargo, advirtió que las empresas continúan enfrentando una elevada carga tributaria, altos niveles de informalidad y tensiones en el mercado laboral. Estos factores, sostuvo, reducen la competitividad frente a competidores internacionales que operan con menores costos y mayores incentivos estatales.

En ese contexto, remarcó el compromiso inversor del Grupo Techint en el país. Detalló desembolsos por 1.400 millones de dólares en 2024, 1.600 millones en 2025 y proyectos por 2.400 millones en marcha para 2026, orientados principalmente al desarrollo industrial y energético.

Rocca señaló que Tenaris exporta actualmente cerca del 70% de su producción desde Campana, lo que refleja su integración al mercado global. Para sostener ese perfil, consideró clave mantener un diálogo fluido entre el sector privado y el Gobierno sobre políticas comerciales y reformas estructurales.

Hacia adelante, el empresario sostuvo que la construcción de industrias competitivas requiere inversión sostenida, recursos humanos calificados, innovación tecnológica y compromiso con las comunidades. En ese marco, reafirmó que el Grupo Techint continuará apostando por la Argentina, como lo hace desde hace más de ocho décadas.

Con energía de Vaca Muerta, Argentina cerró 25 meses seguidos con superávit comercial

El superávit de la balanza comercial argentina en 2025 tuvo un protagonista silencioso pero decisivo: Vaca Muerta. El yacimiento neuquino consolidó su rol como plataforma exportadora y permitió que el complejo energético se transformara en uno de los pilares del resultado positivo del comercio exterior, en un contexto de alta competencia internacional.

En diciembre, la balanza comercial registró un saldo favorable de USD 1.892 millones, resultado de exportaciones por USD 7.448 millones e importaciones por USD 5.556 millones. Detrás de esos números, el sector energético aportó un volumen creciente de divisas, apalancado en la expansión productiva y logística de los desarrollos no convencionales.

Las exportaciones de combustibles y energía mostraron un aumento significativo en cantidades, aun cuando los precios internacionales retrocedieron. Ese comportamiento refleja un cambio estructural: la Argentina ya no depende únicamente de los ciclos de precios, sino que comienza a sostener sus ventas externas sobre una base productiva más sólida y diversificada.

Vaca Muerta explica gran parte de ese proceso. El aumento sostenido de la producción de petróleo y gas permitió no solo abastecer el mercado interno, sino también generar excedentes exportables. La mayor disponibilidad de crudo liviano y gas natural posicionó al país como un proveedor regional confiable, con capacidad de responder a la demanda estacional y a contratos de mediano plazo.

Este nuevo perfil exportador tuvo un impacto directo sobre la balanza comercial. Durante años, la energía fue sinónimo de déficit por la necesidad de importar combustibles. En 2025, el escenario se revirtió: la energía pasó a ser una fuente neta de dólares, reduciendo la presión sobre las cuentas externas y fortaleciendo la estabilidad macroeconómica.

Vaca Muerta como eje del nuevo superávit

El peso de Vaca Muerta en el superávit no se limita a los números mensuales. La formación neuquina actúa como un vector de transformación del comercio exterior, al integrar producción, transporte e industrialización. Oleoductos, gasoductos y terminales portuarias comenzaron a articular un esquema exportador con mayor previsibilidad.

La balanza comercial energética también muestra un efecto multiplicador. Cada incremento en las exportaciones reduce la necesidad de importar combustibles y, al mismo tiempo, mejora el resultado global del intercambio. Esa doble contribución explica por qué el sector se convirtió en uno de los principales aliados del superávit comercial argentino en 2025.

En el acumulado anual, las exportaciones totales crecieron 9,3% interanual, mientras que las importaciones avanzaron 24,7%. Aun así, el país logró cerrar el año con un saldo positivo superior a los USD 11.000 millones. Sin el aporte de Vaca Muerta, ese resultado habría sido sensiblemente menor.

El desempeño de la formación neuquina también fortaleció la posición de la Argentina frente a sus socios comerciales. Chile, Brasil y otros mercados regionales aumentaron su participación como destinos de los envíos energéticos, consolidando un corredor exportador que gana relevancia en la estrategia geopolítica del país.

Techint advierte que “con Vaca Muerta no alcanza” y pide frenar el avance de China

El Grupo Techint encendió todas las alarmas durante el ProPymes 2025. Con una mirada cruda sobre la economía global, los directivos del conglomerado industrial advirtieron que Argentina enfrenta una amenaza estructural: el avance de las importaciones chinas en un mundo que se está cerrando aceleradamente.

El diagnóstico fue unánime. Tanto Paolo Rocca como los ejecutivos Javier Martínez Álvarez y Martín Berardi remarcaron que el país no puede confiar exclusivamente en su capacidad energética. En ese sentido, lanzaron la frase que marcó el encuentro: “Con Vaca Muerta no alcanza”. El potencial petrolero y gasífero es clave, pero insuficiente para generar empleo masivo y desarrollo sostenible.

Los expositores plantearon que la Argentina deberá definir con urgencia una estrategia para proteger su estructura industrial y aprovechar la reconfiguración global de cadenas de valor, especialmente ante el nuevo choque comercial entre Occidente y China.

La advertencia de Techint: la industria argentina enfrenta un “peligro existencial” por China

Javier Martínez Álvarez, vicepresidente institucional del Grupo Techint, fue categórico al describir el nuevo escenario mundial. Explicó que las tensiones geopolíticas llevaron a Estados Unidos, Canadá, México y Europa a aplicar aranceles del 50% y hasta 100% contra productos chinos, en niveles no registrados desde la década del ’60.

Según su análisis, China dejó de impulsar su economía a través del sector inmobiliario y volcó ese poder hacia la manufactura. Ese giro produjo un enorme exceso de capacidad que ahora busca colocar en mercados abiertos como el argentino. El resultado es una lluvia de bienes industriales a precios imposibles de igualar.

El impacto ya se siente. Argentina acumula un déficit de 16.000 millones de dólares con China en manufacturas industriales. A su vez, las importaciones de acero indirecto —embutidas en productos terminados como electrodomésticos, silos o estructuras metálicas— se duplicaron frente al período 2017-2019. La participación china en ese segmento pasó del 18% al 32%.

Martín Berardi, presidente ejecutivo de Ternium Argentina, calificó este fenómeno como un proceso de “primarización acelerada” del continente. Si América Latina no actúa, advirtió, terminará reducida a proveer recursos naturales mientras pierde densidad industrial.

“Con Vaca Muerta no alcanza”: por qué la energía no puede sostener el desarrollo

El segundo mensaje estructural del ProPymes 2025 estuvo centrado en la matriz exportadora argentina. Martínez Álvarez detalló que el país apenas exporta 1.000 dólares per cápita en recursos naturales, frente a los 7.000 de Canadá y los 14.000 de Australia. Aun con un horizonte optimista —oleoducto VMOS funcionando, minería expandida y Vaca Muerta en máxima capacidad— ese número subiría solo a 2.000 dólares en 2030.

Berardi reforzó la conclusión: esa cifra no es suficiente para sostener un país con 47 millones de habitantes ni para generar empleo formal de calidad. La riqueza del subsuelo puede mejorar la balanza comercial, pero no construye por sí sola un entramado industrial capaz de absorber mano de obra.

De allí surgió el planteo central del evento: Argentina necesita una estrategia industrial alineada con Occidente, con defensa comercial activa contra las prácticas de dumping de China y con una estructura impositiva y laboral modernizada.

Un mundo en guerra comercial y una oportunidad para la industria argentina

Los ejecutivos del Grupo Techint destacaron que, mientras China se consolida como el 35% de la manufactura global, Estados Unidos busca proveedores alternativos para abastecer a su industria. El cierre del mercado norteamericano al gigante asiático abre una ventana inédita para países que puedan integrarse confiablemente en cadenas de suministro occidentales.

Martínez Álvarez sostuvo que Argentina debe abandonar la “inocencia estratégica” y definir con claridad su inserción internacional. Según su visión, elegir a China como socio implica primarizar la economía, mientras que Estados Unidos ofrece la posibilidad de reconstruir la industria local.

En energía, descartó la idea de que ambos países compitan directamente con Argentina. Recordó que el petróleo es un commodity y que, en el caso del gas, el país puede convertirse en un proveedor seguro para Europa ante la inestabilidad de Rusia y Medio Oriente.

Sin embargo, remarcó que esta oportunidad podría perderse si las importaciones desleales erosionan la capacidad productiva local antes de que la economía esté en condiciones de integrarse competitivamente al mundo.

El rebote económico, las tensiones de precios y la amenaza importadora

Berardi ofreció un panorama detallado del mercado interno. En 2024, el consumo de acero cayó 32%, y aunque se espera un rebote para 2025 y 2026, todavía está lejos de una fase real de crecimiento. La construcción —clave para la demanda de productos largos— aún arrastra una caída del 49%.

En paralelo, las importaciones de acero embutido siguen creciendo, presionadas por la competencia china. Para Techint, este choque podría poner en riesgo miles de empleos y la viabilidad de proveedores nacionales que forman parte de la cadena ProPymes.

La conclusión fue directa: si Argentina no aplica medidas defensivas similares a las de Estados Unidos y Europa, la industria quedará expuesta a una competencia imposible de sostener.

El aporte de Vaca Muerta y la visión de Tecpetrol

Ricardo Markous, CEO de Tecpetrol, reforzó la visión del sector energético. Proyectó que Argentina podría alcanzar un millón de barriles por día en dos años y 1,5 millones hacia 2030, apoyado en yacimientos como Los Toldos II Este.

Sin embargo, también coincidió en que el país debe prepararse para escenarios de precios bajos y trabajar en innovación permanente. “El escenario es complejo. Vamos a tener que trabajar para ser competitivos”, afirmó durante el encuentro.

Markous proyectó que, si se concretan los planes de GNL, la balanza comercial energética podría superar los 30.000 millones de dólares en 2035. Pero advirtió que el desafío es no quedarse en los récords de exportación, sino construir un entramado industrial sostenible.

Daqing Knutsen: el buque de mayor porte en cargar petróleo de Vaca Muerta para China

Puerto Rosales vive un punto de inflexión. La terminal Rosa Negra, operada por OTAMERICA, se afianza como una pieza estratégica en la salida del petróleo neuquino hacia mercados internacionales.

La reciente operación del buque Daqing Knutsen, un Suezmax de 279 metros de eslora, confirmó la capacidad del puerto para integrarse a las principales rutas energéticas globales.

Según informó Argenports, el tanquero ingresó a Rosales en la noche del lunes 20. Tras las maniobras de practicaje y amarre, comenzó la conexión de mangueras y el proceso de carga. Fueron poco más de 39 horas de operación continua hasta su partida, registrada el miércoles 22 a las 13:05, sin demoras ni contratiempos técnicos o climáticos.

Aunque inicialmente se informó que el destino sería Estados Unidos, fuentes consultadas por Argenports.com precisaron que la carga de crudo fue dirigida hacia China. Para los analistas del sector, la fluidez y precisión de la operación reflejan el salto de escala que alcanzó Rosales gracias a su moderna terminal petrolera.

El petróleo de Vaca Muerta ya llega a Asia

El crudo embarcado proviene de los yacimientos de Vaca Muerta, transportado mediante oleoductos hasta los tanques de almacenamiento del puerto.

Esta exportación a China ratifica una tendencia clara: el shale argentino dejó de abastecer exclusivamente al mercado interno o a refinerías regionales, y se proyecta como jugador del comercio energético internacional.

El movimiento marca un avance económico y geopolítico relevante. Argentina demuestra que puede colocar su petróleo no convencional en mercados lejanos, sin intermediarios y con una logística eficiente a gran escala.

 

 

La terminal Rosa Negra fue diseñada para operar con buques de gran calado. Cuenta con un muelle offshore, líneas de bombeo de alta presión, tanques de almacenamiento de gran volumen y conexión directa a la red de oleoductos, lo que permite completar operaciones de carga en tiempos reducidos y con altos estándares de seguridad.

Esa combinación de infraestructura, personal capacitado y previsibilidad operativa posiciona a Rosales como un puerto competitivo frente a terminales internacionales. La visión estratégica de FSC Maritime, encargada de la operatoria para LBH Argentina, también resultó determinante.

“No es solo un récord, es trabajo en equipo”

“Para nosotros, en FSC Maritime, no es solo un récord: es el reflejo del trabajo en equipo, la planificación y la confianza que nuestros clientes depositan en nosotros. Estamos muy felices de haber formado parte de esta operación y de acompañar a nuestros clientes en cada desafío”, afirmaron voceros de la compañía a Argenports.

Hasta hace pocos años, Puerto Rosales era considerado un complemento de Bahía Blanca. Hoy se transformó en una terminal clave para las exportaciones de crudo de Vaca Muerta, con un crecimiento sostenido en volumen y relevancia. Cada embarque genera divisas, empleo local y demanda de servicios logísticos, astilleros, remolcadores y transporte especializado.

OTAMERICA ya planifica una nueva etapa de expansión: más tanques de almacenamiento, mayor capacidad de bombeo, equipamiento eléctrico propio y una tercera posición en el muelle para recibir más buques de gran porte. Puerto Rosales ya no es una promesa: es el punto donde Vaca Muerta se conecta con el mundo. El Daqing Knutsen, que partió rumbo a China cargado de crudo argentino, simboliza ese salto histórico.