tgs avanza con la Decisión Final de Inversión para su proyecto de NGLs

De la mano de Vaca Muerta, Argentina consolida su apuesta por la exportación energética con uno de los proyectos de infraestructura más importantes de su historia reciente. tgs lidera esta iniciativa estratégica que busca descomprimir los cuellos de botella de la Cuenca Neuquina y potenciar el crecimiento productivo del país a escala internacional.

En este marco, el directorio de tgs aprobó los acuerdos a suscribirse con YPF, Pluspetrol y Chevron, para cubrir más del 80% de la capacidad del proyecto. Asimismo, la compañía mantiene negociaciones avanzadas con otros productores para completar el volumen disponible.

Oscar Sardi, CEO de tgs, señaló: “Es una inversión estratégica de gran relevancia para el desarrollo energético de Argentina. Con una inversión de US$ 3.000 millones, el proyecto permitirá generar exportaciones por aproximadamente US$ 1.200 millones anuales, reafirmando nuestra responsabilidad en el fortalecimiento de la infraestructura productiva del país”.

El proyecto, orientado a la obtención de los líquidos recuperados a partir del procesamiento del gas natural proveniente de la producción de hidrocarburos, contempla la construcción de un gasoducto de segregación de corrientes de gases de aproximadamente 100 km, nuevas instalaciones de Procesamiento de Gas en la Planta Tratayén, la construcción de un poliducto entre Tratayén y Bahía Blanca y de una planta de fraccionamiento y una planta de almacenamiento de productos en Bahía Blanca, como así también, incluye obras complementarias en la terminal marítima para su exportación.

Esta iniciativa resulta clave para resolver uno de los principales cuellos de botella que podrían limitar el desarrollo de Vaca Muerta y consolidar el crecimiento exportador del país. En particular, permitirá viabilizar el aumento de la producción de crudo y adecuar el gas asociado para su transporte a través de los gasoductos troncales y de exportación.

Durante los cuatro años de ejecución de la obra, se estima la generación de aproximadamente 4.000 puestos de trabajo directos y 15.000 indirectos.

Del gas a la industria: cómo será la planta clave del proyecto Argentina LNG

La planta de fraccionamiento en tierra constituye uno de los componentes centrales del proyecto Argentina GNL y cumple un rol clave en la cadena de valor asociada al procesamiento y exportación de gas natural. Su función principal será el tratamiento de los líquidos y gases asociados provenientes de la producción no convencional, permitiendo su separación y acondicionamiento para distintos usos industriales y comerciales.

La instalación se ubicará en la provincia de Río Negro y estará conectada mediante un poliducto de 22 pulgadas que correrá en paralelo al gasoducto desde Neuquén hasta la zona costera. Este sistema tendrá una capacidad estimada de transporte de hasta 15.000 toneladas diarias, lo que representa un incremento sustancial respecto de los niveles actuales de producción y traslado de líquidos del país.

El ducto permitirá el traslado continuo de gas rico y condensados hacia la planta, donde se realizará su fraccionamiento y estabilización. Este proceso facilitará tanto la exportación como el abastecimiento a mercados internos, optimizando la logística y reduciendo la dependencia de instalaciones ubicadas en otras regiones.

La planta de mayor escala en el país

De acuerdo con las especificaciones técnicas preliminares, la obra será la planta fraccionadora de mayor capacidad instalada en la Argentina. En sus instalaciones se separarán productos como propano, butano y gasolinas naturales, insumos fundamentales para la industria petroquímica, el sector energético y distintas cadenas productivas vinculadas al consumo industrial y residencial.

El diseño contempla unidades de separación, sistemas de almacenamiento, infraestructura de carga y descarga, y equipamiento de control y seguridad industrial. Estas características permitirán operar con altos volúmenes y estándares acordes a normativas internacionales en materia ambiental y operativa.

El proyecto se inscribe en una estrategia orientada a ampliar la capacidad de procesamiento en origen, reduciendo cuellos de botella en el transporte y fortaleciendo la integración entre producción, tratamiento y exportación. En este sentido, el gobernador Alberto Weretilneck sostuvo que la provincia debe avanzar hacia etapas posteriores al transporte primario, incorporando procesos industriales vinculados al gas y sus derivados.

Operación de largo plazo e impacto económico

A diferencia de obras de infraestructura con plazos acotados, la planta está diseñada para operar durante toda la vida útil del proyecto Argentina GNL, estimada en aproximadamente 30 años. Este horizonte implica una demanda sostenida de servicios técnicos, mantenimiento, logística, transporte, seguros e insumos industriales.

Durante su fase de construcción se prevé la participación de múltiples contratistas y proveedores especializados, mientras que en la etapa operativa se requerirá personal calificado en procesos, instrumentación, seguridad y gestión ambiental. Asimismo, se espera una expansión de actividades indirectas asociadas a la cadena de suministros.

Desde el punto de vista macroeconómico, la instalación contribuirá a mejorar la capacidad exportadora del país y a diversificar los productos derivados del gas natural. En declaraciones públicas, Weretilneck señaló que el gas, el petróleo y la minería tendrán un rol central en la estructura exportadora futura, en un contexto de búsqueda de mayor estabilidad en el ingreso de divisas.

Integración con el sistema del Golfo San Matías

La planta forma parte de un esquema integral que incluye gasoductos dedicados, poliductos y buques de licuefacción. Este conjunto de obras apunta a consolidar un corredor energético desde Vaca Muerta hasta la costa atlántica, con salida al mercado internacional.

En particular, el sistema estará vinculado al área del Golfo San Matías, donde se concentrarán las operaciones marítimas de carga y exportación. La infraestructura terrestre permitirá estabilizar y acondicionar los productos antes de su traslado a las unidades flotantes de licuefacción.

Desde una perspectiva técnica, la planta cumple la función de nodo intermedio entre la producción y la exportación, reduciendo pérdidas, mejorando la calidad del producto final y facilitando la trazabilidad operativa. Su incorporación permitirá una mayor previsibilidad en los flujos de gas y líquidos, aspecto clave para contratos de largo plazo.