De los BRICS al petróleo pesado: la batalla global que se juega en Venezuela

La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela sacudió el plano geopolítico. El mundo sumó más incertidumbre y los escenarios se reconfiguran aceleradamente. Rubén Zarate, presidente del Ente Comodoro Conocimiento, sostuvo que Estados Unidos sigue siendo “la potencia con mayor poder militar de la Tierra”, pero advirtió que en términos productivos perdió capacidad frente a China, India y otros países emergentes. Para él, esa pérdida explica por qué hoy Washington recurre principalmente a su fuerza militar como herramienta geopolítica, socavando el derecho internacional.

En diálogo con eolomedia, Zarate afirmó que el mundo atraviesa “la crisis terminal de la globalización” y el agotamiento del modelo surgido tras la Segunda Guerra Mundial. Según describió, el multipolarismo emergente pone en crisis el hegemonismo unilateral que Estados Unidos sostuvo durante décadas.

“Estados Unidos ha decidido acelerar los procesos para terminar definitivamente con la globalización y sus institutiones e iniciar un nuevo proceso en el cual el unilateralismo tome posiciones estratégicas en el mundo”, explicó Zárate, al analizar el trasfondo político y económico de la intervención en Venezuela.

En ese marco, señaló que la ofensiva no se limita a Venezuela. También mencionó el control del Canal de Panamá, el estrecho de Ormuz, el Mar Rojo y el Mar del Norte como parte de una estrategia orientada a dominar rutas logísticas y cadenas de suministro globales, las menciones de Trump sobre Groenlandia se deben leer en ese registro.

Para Zárate, lo que se observa es “un inicio de desestructuración de los organismos de la globalización, como la ONU, entre otros organismos de la diplomacia internacional y de redefinición como la OTAN y otros acuerdos de defensa y seguridad”, que hasta ahora regulaban el sistema internacional. Esa ruptura marca, según afirmó, una nueva etapa en la disputa por el poder global.

El analista advirtió que, para comprender lo que desencadena el conflicto, es necesario bajar del plano político general al nivel de los procesos productivos reales. “Hay que mirar los detalles que hacen a la economía concreta”, afirmó, antes de introducir el factor clave: el petróleo pesado.

El talón de Aquiles de Estados Unidos

Zárate explicó que Estados Unidos posee 138 refinerías, de las cuales el 70% procesa petróleo pesado. “Fueron creadas en los años 50 para usar petróleo pesado y no pueden convertirse rápidamente al petróleo liviano del shale oil que empezó a ser abundante en EEUU”, detalló.

Según indicó, esa limitación técnica genera una paradoja: Estados Unidos exporta petróleo liviano, pero necesita importar petróleo pesado para sostener su sistema de refinación y petroquímica, que es lo que sostiene su industria y funcionamiento como sociedad. “El tiempo de transformación de esas destilerías es muy largo y muy costoso, al menos para las urgencias políticas de Trump”, remarcó.

Canadá (22%), Corea del Sur (8%) y México (7%) son los tres principales proveedores de ese crudo. Sin embargo, Zárate recordó que las políticas arancelarias de Trump trastocaron los precios y encarecieron esas importaciones. “Estados Unidos tiene que importar ocho millones y medio de barriles diarios de petróleo pesado”, subrayó.

Ese escenario, sostuvo, dejó expuesto “un talón de Aquiles” en la política energética estadounidense. La necesidad material de crudo pesado se transformó en un problema estructural para su economía real, poniendo en jaque toda la estrategia de Trump de incrementar la producción, salarios y empleos, con una agresiva política de aranceles.

Frente a esa limitación, Zárate afirmó que la vía más directa que encontró Estados Unidos fue apropiarse del petróleo venezolano. “La manera más directa que encuentra es literalmente robárselo, sacárselo por fuera del derecho internacional. A eso es lo que asistimos estos días”, sostuvo.

Según explicó, Washington anunció la captura de cincuenta millones de barriles venezolanos a un precio inferior al internacional. “Eso va a provocar una baja del costo interno de producción de combustibles y energía en Estados Unidos, abaratando excepcionalemente toda la cadena de valor dominada por ellos”, indicó.

Crecen las exportaciones de crudo de Venezuela.

Petróleo, logística y poder

Zárate afirmó que la decisión de secuestrar a Marduro “no tiene que ver con la democracia, tiene que ver con el petróleo”. Y agregó que Venezuela se convierte en un proveedor inmediato de crudo pesado para sostener la industria estadounidense.

El conflicto, según describió, combina una razón global de mediano y largo plazo y una razón coyuntural, de cortísimo plazo. La primera es la disputa entre el unilateralismo hegemónico sostenido por EEUU y el multipolarismo emergente de los BRICS. La segunda es la necesidad concreta de petróleo pesado para la industria petroquímica.

Zárate también advirtió sobre Groenlandia como territorio estratégico. Explicó que el derretimiento del Ártico cambia las rutas logísticas y reduce drásticamente los tiempos de navegación entre Asia y Medio Oriente. Hay que agregarle a eso que se han encontrado riquezas minerales muy importantes, incluido minerales de tierras raras, vitales para las industrias de alta tecnología y fuente de competencia en todo el mundo.

“Eso cambia absolutamente las cadenas de suministro, los accesos a las materias primas y los mercados”, afirmó, al remarcar que la logística y el suministro de recursos estratégicos se convirtió en un factor central de la geopolítica contemporánea.

En ese marco, también sostuvo que no hay que perder de vista la demanda creciente de energía, indispensable para el desarrollo de la inteligencia artificial, la automatización y la robótica. “La economía del conocimiento no se da en el vacío, se da con hardware, con almacenamiento de datos y con muchísima energía”, señaló.

Zárate recordó que Venezuela no es solo petróleo. “Es también coltán y otros minerales estratégicos para la industria electrónica”, explicó, al vincular la intervención con la disputa por insumos clave para la tecnología.

Para el titular de Comodoro Conocimiento, la ofensiva sobre Venezuela marca “la primera batalla formal y material entre el unilateralismo hegemónico que pretende EEUU y el multipolarismo emergente que combina una decena de países, entre ellos China, Rusia, Brasil, India, etc”. Una batalla que, según advirtió, continuará en otros territorios y con otros recursos estratégicos.

YPF redujo un 45% sus costos y alcanzó una producción de 170 mil barriles día

La producción de crudo shale de YPF volvió a marcar un nuevo hito en el tercer trimestre de 2025. La compañía alcanzó los 170 mil barriles diarios, un salto del 35% interanual que la consolida como la principal productora no convencional del país.

Este desempeño permitió que el shale ya represente el 71% del petróleo extraído por YPF, dejando definitivamente atrás el aporte de los campos convencionales, que continúan en un proceso de salida ordenada.

El liderazgo en materia no convencional vino acompañado de una caída significativa en los costos: la extracción se redujo un 45% en un año, hasta llegar a los US$8,8 por barril equivalente, uno de los valores más competitivos de la industria.

YPF y los récords impulsados por eficiencia y tecnología

La compañía destacó que los resultados se apoyan en mejoras constantes en la perforación y la completación de pozos en Vaca Muerta. La velocidad de perforación en sus bloques core hub promedió 337 metros por día, mientras que las fracturas se ejecutaron a un ritmo de 279 etapas por set mensual.

Estas eficiencias permitieron que el shale compense casi en su totalidad el declino convencional, a la vez que refuerzan el enfoque estratégico de la empresa en Vaca Muerta como motor del crecimiento.

Además, el incremento de producción no convencional también redujo la exposición a mayores costos y regalías asociados históricamente al convencional, lo que mejoró la performance operacional del upstream.

YPF acelera en Vaca Muerta.

 

Récord en refinación y más combustibles nacionales

El avance del shale se vio acompañado por un trimestre excepcional en el sistema de refinación. YPF procesó 326 mil barriles diarios, el nivel más alto desde 2009, con una utilización del 97% en sus plantas.

Gracias a ese desempeño, las importaciones de combustibles se redujeron al 1% de las ventas totales, una caída significativa frente a otros períodos. Las ventas internas crecieron impulsadas por mayor demanda de naftas y gasoil en el mercado local.

También sobresalió la operación de la refinería de La Plata, que alcanzó niveles récord de procesamiento y fue distinguida como Refinería del Año en Latinoamérica por el LARTC.

Inversiones destinadas al shale y grandes obras de infraestructura

Del total invertido en el trimestre, 70% se destinó a proyectos no convencionales. Entre ellos, sobresale el desarrollo de VMOS, el oleoducto clave que conectará Vaca Muerta con la costa atlántica, donde se completó con éxito la soldadura de los 440 kilómetros de cañerías.

En cuanto al futuro exportador, Argentina LNG avanzó con fuerza: YPF y ENI aprobaron la inversión técnica de la Fase 3, y ADNOC, la petrolera estatal de Emiratos Árabes Unidos, firmó un acuerdo preliminar para sumarse al proyecto.

Con estas iniciativas, YPF proyecta abrir una nueva etapa en la que el crudo y el gas no sólo abastezcan al país, sino que lo posicionen como un proveedor energético confiable a nivel global.