Mega busca aumentar 27% su producción de líquidos de gas

Compañía Mega S.A. líder del mercado del midstream de NGLs argentino, presentó un proyecto de inversión por USD 360 millones en el marco del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), destinado a ampliar de manera significativa su capacidad de separación, transporte y fraccionamiento de líquidos (NGLs) asociados al petróleo y gas natural de Vaca Muerta. La iniciativa fue presentada ante el Ministerio de Economía y forma parte del plan estratégico de la compañía.

“El nuevo plan de inversiones que presentamos para su calificación en el RIGI reafirma la solidez de nuestra estrategia y el respaldo permanente de nuestros tres accionistas. Esta iniciativa nos permite seguir ampliando una infraestructura clave para transformar en realidad el enorme potencial de Vaca Muerta y acompañar el desarrollo energético de la Argentina. Con esta inversión consolidamos el compromiso de largo plazo que nos trazamos: impulsar proyectos e infraestructura que agreguen valor al gas natural y a los líquidos asociados, fortalecer la matriz energética nacional y contribuir de manera creciente a la generación de divisas para el país, a través de una operación sostenible, segura y confiable”, afirmó Tomás Córdoba, CEO de Compañía Mega S.A.

El proyecto permitirá incrementar en aproximadamente un 27% la producción total de la compañía, acompañando el crecimiento de la actividad en Vaca Muerta y la mayor disponibilidad de líquidos asociados al gas natural. Del volumen adicional generado, alrededor del 80% estará destinado a los mercados de exportación, principalmente en forma de GLP (propano – butano) y gasolina natural, mientras que el 20% se orientará al mercado interno, fundamentalmente en forma de etano para la industria petroquímica local.

La iniciativa de Compañía Mega

El proyecto prevé un plan de obras de tres años de ejecución (2026–2028) que se desarrollará en cuatro provincias. La iniciativa incluye la construcción de dos nuevas plantas de rebombeo en General Roca (Río Negro) y La Adela (La Pampa), destinadas a incrementar la capacidad de transporte de líquidos del gas natural (NGLs) del poliducto que une la Cuenca Neuquina con Bahía Blanca. Asimismo, contempla nueva infraestructura para el acondicionamiento de gas natural y gas asociado al petróleo crudo en la Planta Separadora Loma La Lata (Neuquén) y un conjunto de adecuaciones complementarias en la Planta Fraccionadora de Bahía Blanca.

Estas obras se ajustan adecuadamente al propósito de acompañar las necesidades de crecimiento de la producción de los recursos hidrocarburíferos de la Cuenca Neuquina, acondicionamiento del gas natural para su inyección a los Sistemas de Transporte, evacuación y monetización de la producción de NGLs en crecimiento.

En términos de producción incremental, el proyecto permitirá incorporar nuevos volúmenes de líquidos del gas natural (NGLs), con una producción adicional estimada superior a 500.000 toneladas anuales, compuesta por etano, propano, butano y gasolina natural. Esta ampliación incrementará de manera significativa la disponibilidad de productos destinados a la exportación.

Una vez finalizado el ciclo de construcción, la compañía estará en condiciones de elevar su capacidad total de producción de NGLs a más de 2,5 millones de toneladas por año, consolidándose como un actor relevante en el desarrollo energético y en la oferta exportadora del país.

Un paso más para la producción de Vaca Muerta

Durante la etapa de construcción, el proyecto tendrá además un impacto significativo en la generación de empleo, con una demanda de picos de 600 puestos de trabajo (directos e indirectos) asociados a toda la cadena de valor que brindará servicios varios y actividades de ingeniería, logística, construcción y provisión de nuevos equipos.

Mega es el único operador en la Argentina de un poliducto dedicado al transporte de líquidos de gas natural (NGLs), que conecta la Cuenca Neuquina con el polo petroquímico y el puerto de aguas profundas de Bahía Blanca. Esta infraestructura integrada permite evacuar de manera eficiente y confiable los líquidos asociados al petróleo y gas natural, asegurando un acondicionamiento óptimo para el consumo del mercado local y la exportación a diferentes países de la región y del mundo.

El proyecto de ampliación incorpora, además, un enfoque tecnológico orientado a mejorar la eficiencia operativa y a ampliar las alternativas de captación de gas y líquidos, fortaleciendo la flexibilidad del sistema y su capacidad de adaptación al crecimiento de la producción hidrocarburífera de Vaca Muerta.

La presentación del proyecto en el marco del RIGI se inscribe en una estrategia de largo plazo orientada a consolidar la competitividad del midstream argentino, promover nuevas inversiones y acompañar el crecimiento sostenido del sistema energético nacional.

El nuevo tren de fraccionamiento de Mega impulsa la industrialización del gas de Vaca Muerta

Mega anunció nuevos avances en la construcción del Nuevo Tren de Fraccionamiento (NTF) en su complejo industrial de Bahía Blanca, que busca ampliar la capacidad productiva y fortalecer el rol del midstream de Vaca Muerta.

A través de un posteo en su cuenta de LinkedIn, la empresa informó que alcanzó dos hitos fundamentales en el proyecto. Por un lado, finalizó el montaje del último equipo del proceso productivo. Por otro, concretó la primera puesta en marcha de una unidad, como parte de las pruebas previas a su entrada en servicio.

Desde la compañía destacaron que estos avances marcan el ingreso en una etapa decisiva para completar la construcción del NTF. “Entramos en una etapa decisiva para completar la construcción y avanzar con la puesta en marcha. Cada progreso refleja el compromiso y la coordinación de nuestros equipos”, señalaron en la publicación.

El nuevo tren de fraccionamiento forma parte del plan de expansión industrial que Mega ejecuta en Bahía Blanca, orientado a acompañar el crecimiento del gas no convencional. Actualmente, la empresa procesa cerca del 40% del gas de la Cuenca Neuquina y cumple un rol estratégico dentro del plan 4×4 impulsado por YPF.

La ampliación, que ya supera el 70% de avance, representa un salto estructural para el complejo. Permitirá incrementar la capacidad de separación de etano, propano, butano y gasolina natural, productos fundamentales para el mercado petroquímico y para la generación de divisas a través de exportaciones.

El impacto del NTF en el desarrollo del midstream

El director Midstream Gas y GLP de YPF, Pedro Locreille, también destacó la importancia de este tipo de proyectos para acompañar el ritmo del shale. “El crecimiento de la producción de petróleo en Vaca Muerta no solo impulsa el upstream: también genera un impacto directo en el midstream”, posteó en su cuenta de LinkedIn.

“Un dato clave: por cada incremento de 200.000 barriles/día de producción de crudo, se habilita del orden de 1 millón de toneladas por año de GLP recuperable”, agregó y explicó que este escenario pone en primer plano la necesidad de ampliar la capacidad de procesamiento.

“Esto pone en primer plano la importancia de ampliar la capacidad de procesamiento de gas para superar los cuellos de botella operativos incrementando la oferta de GLP y otros NGLs”, subrayó Locreille en su publicación, en referencia directa a obras como la que ejecuta Mega en Bahía Blanca.

En el marco del Energy Day organizado por Econojournal, el CEO de Mega, Tomás Córdoba, detalló que la compañía produce actualmente unas 4.800 toneladas diarias de líquidos. Ese volumen llega tras el acondicionamiento en Loma La Lata y un transporte por poliducto de 600 kilómetros.

La obra del NTF demandará una inversión total de 260 millones de dólares y permitirá incorporar 2.300 toneladas adicionales por día. La primera fase, prevista para 2025, sumará 850 toneladas diarias, mientras que la segunda etapa, proyectada para 2026, completará la ampliación.

Acompañar el crecimiento de Vaca Muerta

El proyecto incluye el montaje de equipos de gran porte fabricados por AESA, como la columna debutanizadora y la torre deetanizadora. Ambos componentes forman parte central del nuevo tren y resultan clave para aumentar la eficiencia del proceso de separación de líquidos.

Mega ya ejecutó cerca de 180 millones de dólares en esta primera etapa y evalúa una inversión adicional para ampliar el sistema de transporte desde Neuquén. Esa obra permitiría asegurar el abastecimiento del NTF y demandaría entre 24 y 26 meses de ejecución.

En materia comercial, la empresa prevé destinar todo el crecimiento productivo a exportaciones, ya que el mercado local se encuentra plenamente abastecido. Actualmente factura unos 600 millones de dólares anuales, con una participación externa cercana al 50%.

Con la nueva capacidad, Mega podría sumar 100 millones de dólares adicionales en exportaciones en el corto plazo y otros 150 millones una vez completado el tren. Córdoba también proyectó un potencial de hasta 7.000 toneladas adicionales en el mediano plazo.

De los BRICS al petróleo pesado: la batalla global que se juega en Venezuela

La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela sacudió el plano geopolítico. El mundo sumó más incertidumbre y los escenarios se reconfiguran aceleradamente. Rubén Zarate, presidente del Ente Comodoro Conocimiento, sostuvo que Estados Unidos sigue siendo “la potencia con mayor poder militar de la Tierra”, pero advirtió que en términos productivos perdió capacidad frente a China, India y otros países emergentes. Para él, esa pérdida explica por qué hoy Washington recurre principalmente a su fuerza militar como herramienta geopolítica, socavando el derecho internacional.

En diálogo con eolomedia, Zarate afirmó que el mundo atraviesa “la crisis terminal de la globalización” y el agotamiento del modelo surgido tras la Segunda Guerra Mundial. Según describió, el multipolarismo emergente pone en crisis el hegemonismo unilateral que Estados Unidos sostuvo durante décadas.

“Estados Unidos ha decidido acelerar los procesos para terminar definitivamente con la globalización y sus institutiones e iniciar un nuevo proceso en el cual el unilateralismo tome posiciones estratégicas en el mundo”, explicó Zárate, al analizar el trasfondo político y económico de la intervención en Venezuela.

En ese marco, señaló que la ofensiva no se limita a Venezuela. También mencionó el control del Canal de Panamá, el estrecho de Ormuz, el Mar Rojo y el Mar del Norte como parte de una estrategia orientada a dominar rutas logísticas y cadenas de suministro globales, las menciones de Trump sobre Groenlandia se deben leer en ese registro.

Para Zárate, lo que se observa es “un inicio de desestructuración de los organismos de la globalización, como la ONU, entre otros organismos de la diplomacia internacional y de redefinición como la OTAN y otros acuerdos de defensa y seguridad”, que hasta ahora regulaban el sistema internacional. Esa ruptura marca, según afirmó, una nueva etapa en la disputa por el poder global.

El analista advirtió que, para comprender lo que desencadena el conflicto, es necesario bajar del plano político general al nivel de los procesos productivos reales. “Hay que mirar los detalles que hacen a la economía concreta”, afirmó, antes de introducir el factor clave: el petróleo pesado.

El talón de Aquiles de Estados Unidos

Zárate explicó que Estados Unidos posee 138 refinerías, de las cuales el 70% procesa petróleo pesado. “Fueron creadas en los años 50 para usar petróleo pesado y no pueden convertirse rápidamente al petróleo liviano del shale oil que empezó a ser abundante en EEUU”, detalló.

Según indicó, esa limitación técnica genera una paradoja: Estados Unidos exporta petróleo liviano, pero necesita importar petróleo pesado para sostener su sistema de refinación y petroquímica, que es lo que sostiene su industria y funcionamiento como sociedad. “El tiempo de transformación de esas destilerías es muy largo y muy costoso, al menos para las urgencias políticas de Trump”, remarcó.

Canadá (22%), Corea del Sur (8%) y México (7%) son los tres principales proveedores de ese crudo. Sin embargo, Zárate recordó que las políticas arancelarias de Trump trastocaron los precios y encarecieron esas importaciones. “Estados Unidos tiene que importar ocho millones y medio de barriles diarios de petróleo pesado”, subrayó.

Ese escenario, sostuvo, dejó expuesto “un talón de Aquiles” en la política energética estadounidense. La necesidad material de crudo pesado se transformó en un problema estructural para su economía real, poniendo en jaque toda la estrategia de Trump de incrementar la producción, salarios y empleos, con una agresiva política de aranceles.

Frente a esa limitación, Zárate afirmó que la vía más directa que encontró Estados Unidos fue apropiarse del petróleo venezolano. “La manera más directa que encuentra es literalmente robárselo, sacárselo por fuera del derecho internacional. A eso es lo que asistimos estos días”, sostuvo.

Según explicó, Washington anunció la captura de cincuenta millones de barriles venezolanos a un precio inferior al internacional. “Eso va a provocar una baja del costo interno de producción de combustibles y energía en Estados Unidos, abaratando excepcionalemente toda la cadena de valor dominada por ellos”, indicó.

Crecen las exportaciones de crudo de Venezuela.

Petróleo, logística y poder

Zárate afirmó que la decisión de secuestrar a Marduro “no tiene que ver con la democracia, tiene que ver con el petróleo”. Y agregó que Venezuela se convierte en un proveedor inmediato de crudo pesado para sostener la industria estadounidense.

El conflicto, según describió, combina una razón global de mediano y largo plazo y una razón coyuntural, de cortísimo plazo. La primera es la disputa entre el unilateralismo hegemónico sostenido por EEUU y el multipolarismo emergente de los BRICS. La segunda es la necesidad concreta de petróleo pesado para la industria petroquímica.

Zárate también advirtió sobre Groenlandia como territorio estratégico. Explicó que el derretimiento del Ártico cambia las rutas logísticas y reduce drásticamente los tiempos de navegación entre Asia y Medio Oriente. Hay que agregarle a eso que se han encontrado riquezas minerales muy importantes, incluido minerales de tierras raras, vitales para las industrias de alta tecnología y fuente de competencia en todo el mundo.

“Eso cambia absolutamente las cadenas de suministro, los accesos a las materias primas y los mercados”, afirmó, al remarcar que la logística y el suministro de recursos estratégicos se convirtió en un factor central de la geopolítica contemporánea.

En ese marco, también sostuvo que no hay que perder de vista la demanda creciente de energía, indispensable para el desarrollo de la inteligencia artificial, la automatización y la robótica. “La economía del conocimiento no se da en el vacío, se da con hardware, con almacenamiento de datos y con muchísima energía”, señaló.

Zárate recordó que Venezuela no es solo petróleo. “Es también coltán y otros minerales estratégicos para la industria electrónica”, explicó, al vincular la intervención con la disputa por insumos clave para la tecnología.

Para el titular de Comodoro Conocimiento, la ofensiva sobre Venezuela marca “la primera batalla formal y material entre el unilateralismo hegemónico que pretende EEUU y el multipolarismo emergente que combina una decena de países, entre ellos China, Rusia, Brasil, India, etc”. Una batalla que, según advirtió, continuará en otros territorios y con otros recursos estratégicos.