Mega puso en marcha del nuevo tren de fraccionamiento en su planta en Bahía Blanca

Compañía Mega avanza en la puesta en marcha del Nuevo Tren de Fraccionamiento (NTF) en su planta de Bahía Blanca. El proyecto estratégico busca ampliar la capacidad productiva y consolidar su posición en la cadena de valor del gas natural y los líquidos asociados de Vaca Muerta.

El desarrollo de esta nueva infraestructura forma parte de un plan de expansión que coincide con el 25° aniversario de la empresa. La inversión, que asciende a 260 millones de dólares, apunta a fortalecer los activos operativos y acompañar el crecimiento sostenido del shale argentino.

Según destacó el CEO Tomás Córdoba, la iniciativa permitirá incrementar significativamente la producción de líquidos. La compañía proyecta un aumento de hasta el 50%, consolidando su rol en la transformación del recurso en productos exportables con mayor valor agregado.

Un salto productivo en Bahía Blanca

La obra del nuevo Tren de Fraccionamiento fue ejecutada bajo modalidad EPC por AESA, empresa vinculada a YPF, y ya ingresó en una etapa decisiva. En los últimos días, la compañía confirmó la finalización del montaje de equipos clave y el inicio de pruebas operativas.

Estos avances marcan el comienzo de la fase de puesta en marcha, un proceso que permitirá validar el funcionamiento del sistema antes de su entrada en operación plena. Desde la empresa señalaron que cada hito refleja la coordinación técnica y el compromiso de los equipos involucrados.

En términos operativos, el nuevo tren permitirá ampliar la capacidad de procesamiento de líquidos del gas natural, especialmente propano, butano y gasolina natural, productos con fuerte demanda en mercados internacionales. En una primera etapa, se espera un incremento cercano al 20% en estos volúmenes.

Mega acelera su expansión en Bahía Blanca y apunta a aumentar 50% la producción de líquidos de gas

El impacto en el midstream de Vaca Muerta

El proyecto se inscribe en un contexto de fuerte crecimiento del midstream, impulsado por la expansión del shale. Actualmente, Mega procesa cerca del 40% del gas de la Cuenca Neuquina, lo que la posiciona como un actor central en el sistema energético.

Especialistas del sector destacan que el aumento de la producción de petróleo tiene un efecto directo sobre la disponibilidad de líquidos recuperables. Por cada incremento significativo en el upstream, crece la necesidad de infraestructura para capturar y procesar esos recursos.

En esa línea, el director de Midstream Gas y GLP de YPF, Pedro Locreille, subrayó que la expansión de capacidad es clave para evitar cuellos de botella y aprovechar el potencial de exportación de los NGLs. Obras como la de Mega aparecen como fundamentales para sostener ese crecimiento.

Exportaciones y generación de divisas

Actualmente, la compañía produce unas 4.800 toneladas diarias de líquidos, que se transportan desde Loma La Lata hasta Bahía Blanca a través de un poliducto de 600 kilómetros. Con el NTF, se sumarán hasta 2.300 toneladas adicionales por día.

El destino principal de este crecimiento será el mercado externo. La empresa ya exporta cerca del 50% de su producción y prevé incrementar su facturación con la nueva capacidad, con un potencial adicional de hasta 250 millones de dólares en distintas etapas del proyecto.

En paralelo, Compañía Mega avanza con una segunda etapa de expansión que fue presentada bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Esta fase contempla desembolsos adicionales por unos 360 millones de dólares para ampliar el sistema integral de procesamiento.

El objetivo es incrementar la capacidad de separación, transporte y fraccionamiento de líquidos del gas natural, en línea con las proyecciones de crecimiento de Vaca Muerta. La iniciativa busca anticiparse a la mayor disponibilidad de recursos y evitar restricciones operativas.

El crecimiento de Vaca Muerta vuelve a presionar al midstream

La actividad en Vaca Muerta volvió a sorprender al marcar niveles históricos durante los primeros meses de 2026. Así lo afirmó Ernesto Díaz, vicepresidente de Rystad Energy para Latinoamérica, quien destacó que la formación “entró en una nueva fase de aceleración” que supera ampliamente las proyecciones realizadas por la consultora en informes previos.

En una publicación en LinkedIn, Díaz explicó que dos indicadores anticipan el crecimiento: los pozos iniciados y las etapas de fractura. Ambos alcanzaron máximos nunca registrados. En marzo se contabilizaron alrededor de 55 pozos spud, mientras que el primer trimestre del año superó las 3.000 etapas de fractura, lo que marca un hito para el shale argentino.

Para el analista, estos valores no representan simples métricas operativas, sino los mejores predictores del aumento de producción futura. Son señales tempranas y altamente confiables de que el desarrollo de la roca madre encara un ciclo de expansión mucho más agresivo que el observado en años anteriores.

Una actividad que se triplica en pocos años

Según datos históricos, la cuenca pasó de perforar entre 10 y 15 pozos mensuales durante 2018 y 2019 a niveles superiores a los 50 pozos por mes en 2026. Para Díaz, esta dinámica implica más que un crecimiento sostenido: se trata de “una multiplicación por tres en menos de cinco años”, con efectos directos en la oferta de petróleo y gas.

La tendencia también se repite en las completaciones. Mientras que hace seis años se realizaban entre 500 y 800 etapas de fractura por mes, el sistema hoy opera en un rango que supera las 2.000 y alcanza picos de más de 3.000. Este salto, en palabras del especialista, implica “una escala brutal en productividad”.

El efecto sobre la curva de producción es prácticamente inmediato. Los pozos perforados hoy impactan entre seis y doce meses después, mientras que las fracturas muestran resultados en un plazo aún más corto. Por eso, Díaz considera que el crecimiento de la producción ya está asegurado para todo 2026 e incluso para 2027.

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Midstream, el nuevo límite del sistema

El vicepresidente de Rystad remarcó que el verdadero desafío ya no está en el upstream. A medida que aumenta la extracción, también crece la producción de gas asociado y líquidos del gas natural (NGLs), lo que tensiona la capacidad disponible para evacuar y procesar los volúmenes incrementales.

En este sentido, la infraestructura de transporte, procesamiento y fraccionamiento se convierte en el principal cuello de botella. La consultora advierte que el sistema está entrando en una etapa donde la escala supera lo que el midstream puede absorber sin nuevas inversiones de magnitud.

Díaz consideró que este escenario redefine la historia de Vaca Muerta, que deja atrás una fase de crecimiento continuo para entrar en un ciclo marcado por la escala y las limitaciones logísticas. Para los inversores, este contexto abre oportunidades muy concretas en segmentos donde la presión ya se percibe con fuerza.

Según sus estimaciones, el nivel actual de actividad permitiría proyectar un crecimiento de entre 30% y 40% en la producción, lo que incrementaría las exigencias sobre la evacuación de gas, la capacidad de procesamiento y la infraestructura de fraccionamiento de NGLs, áreas donde se concentrarán las inversiones estratégicas del próximo ciclo.

Mega busca aumentar 27% su producción de líquidos de gas

Compañía Mega S.A. líder del mercado del midstream de NGLs argentino, presentó un proyecto de inversión por USD 360 millones en el marco del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), destinado a ampliar de manera significativa su capacidad de separación, transporte y fraccionamiento de líquidos (NGLs) asociados al petróleo y gas natural de Vaca Muerta. La iniciativa fue presentada ante el Ministerio de Economía y forma parte del plan estratégico de la compañía.

“El nuevo plan de inversiones que presentamos para su calificación en el RIGI reafirma la solidez de nuestra estrategia y el respaldo permanente de nuestros tres accionistas. Esta iniciativa nos permite seguir ampliando una infraestructura clave para transformar en realidad el enorme potencial de Vaca Muerta y acompañar el desarrollo energético de la Argentina. Con esta inversión consolidamos el compromiso de largo plazo que nos trazamos: impulsar proyectos e infraestructura que agreguen valor al gas natural y a los líquidos asociados, fortalecer la matriz energética nacional y contribuir de manera creciente a la generación de divisas para el país, a través de una operación sostenible, segura y confiable”, afirmó Tomás Córdoba, CEO de Compañía Mega S.A.

El proyecto permitirá incrementar en aproximadamente un 27% la producción total de la compañía, acompañando el crecimiento de la actividad en Vaca Muerta y la mayor disponibilidad de líquidos asociados al gas natural. Del volumen adicional generado, alrededor del 80% estará destinado a los mercados de exportación, principalmente en forma de GLP (propano – butano) y gasolina natural, mientras que el 20% se orientará al mercado interno, fundamentalmente en forma de etano para la industria petroquímica local.

La iniciativa de Compañía Mega

El proyecto prevé un plan de obras de tres años de ejecución (2026–2028) que se desarrollará en cuatro provincias. La iniciativa incluye la construcción de dos nuevas plantas de rebombeo en General Roca (Río Negro) y La Adela (La Pampa), destinadas a incrementar la capacidad de transporte de líquidos del gas natural (NGLs) del poliducto que une la Cuenca Neuquina con Bahía Blanca. Asimismo, contempla nueva infraestructura para el acondicionamiento de gas natural y gas asociado al petróleo crudo en la Planta Separadora Loma La Lata (Neuquén) y un conjunto de adecuaciones complementarias en la Planta Fraccionadora de Bahía Blanca.

Estas obras se ajustan adecuadamente al propósito de acompañar las necesidades de crecimiento de la producción de los recursos hidrocarburíferos de la Cuenca Neuquina, acondicionamiento del gas natural para su inyección a los Sistemas de Transporte, evacuación y monetización de la producción de NGLs en crecimiento.

En términos de producción incremental, el proyecto permitirá incorporar nuevos volúmenes de líquidos del gas natural (NGLs), con una producción adicional estimada superior a 500.000 toneladas anuales, compuesta por etano, propano, butano y gasolina natural. Esta ampliación incrementará de manera significativa la disponibilidad de productos destinados a la exportación.

Una vez finalizado el ciclo de construcción, la compañía estará en condiciones de elevar su capacidad total de producción de NGLs a más de 2,5 millones de toneladas por año, consolidándose como un actor relevante en el desarrollo energético y en la oferta exportadora del país.

Un paso más para la producción de Vaca Muerta

Durante la etapa de construcción, el proyecto tendrá además un impacto significativo en la generación de empleo, con una demanda de picos de 600 puestos de trabajo (directos e indirectos) asociados a toda la cadena de valor que brindará servicios varios y actividades de ingeniería, logística, construcción y provisión de nuevos equipos.

Mega es el único operador en la Argentina de un poliducto dedicado al transporte de líquidos de gas natural (NGLs), que conecta la Cuenca Neuquina con el polo petroquímico y el puerto de aguas profundas de Bahía Blanca. Esta infraestructura integrada permite evacuar de manera eficiente y confiable los líquidos asociados al petróleo y gas natural, asegurando un acondicionamiento óptimo para el consumo del mercado local y la exportación a diferentes países de la región y del mundo.

El proyecto de ampliación incorpora, además, un enfoque tecnológico orientado a mejorar la eficiencia operativa y a ampliar las alternativas de captación de gas y líquidos, fortaleciendo la flexibilidad del sistema y su capacidad de adaptación al crecimiento de la producción hidrocarburífera de Vaca Muerta.

La presentación del proyecto en el marco del RIGI se inscribe en una estrategia de largo plazo orientada a consolidar la competitividad del midstream argentino, promover nuevas inversiones y acompañar el crecimiento sostenido del sistema energético nacional.