La vuelta del “barril criollo”: qué implica para provincias y usuarios

El titular de Paspartú, Juan José Carbajales, afirmó que volvió el barril criollo, en referencia a la decisión de YPF de no trasladar el aumento del precio internacional del crudo a los surtidores durante los próximos 45 días. Para el analista, la empresa actuó como un amortiguador nacional en un contexto de tensión internacional y volatilidad petrolera.

“¡Volvió el barril ‘criollo’! YPF abre el paraguas nacional que la Nación no despliega. Las provincias resignan ingresos por menores regalías y los consumidores se verán beneficiados”, consideró el especialista en su cuenta de X.

Una medida nada libertaria

Carbajales explicó que la petrolera aplicó un mecanismo de contención que el Gobierno nacional no desplegó. En ese sentido, sostuvo que la decisión implica que las provincias resignen, al menos temporalmente, ingresos por menores regalías, mientras que los consumidores serán los primeros beneficiados en un escenario de presión inflacionaria creciente.

“Un barril criollo es un ayudín nada libertario para contener la inflación y evitar el desabastecimiento, pero es también un ‘buffer’ que más temprano que tarde puede recuperar su máxima extensión”, destacó.

El especialista amplió su interpretación al indicar que la moderación de precios es también una respuesta directa al salto del barril internacional provocado por el conflicto en Medio Oriente. Según su lectura, la medida opera como un alivio inmediato, pero también como un factor que puede revertirse si el frente externo mantiene su inestabilidad.

“Todo ocurre en medio de una guerra que no tiene un fin cercano y cuyas consecuencias en materia de altos precios no serán sencillas de desandar”, ponderó.

YPF modera los aumentos

Desde la empresa ratificaron que el objetivo es amortiguar el impacto global. Voceros de YPF indicaron que la compañía “modera los aumentos” y que absorberá temporalmente el salto del crudo para sostener el consumo, especialmente en el interior, donde la demanda muestra señales de desaceleración.

La petrolera aclaró que esta política solo abarca la variable asociada al precio del crudo. “Amortiguamos los precios en lo que corresponde al barril internacional”, explicaron, pero recordaron que impuestos o variaciones del tipo de cambio podrían generar actualizaciones si se producen desajustes externos.

YPF y los combustibles: “Desde que empezó la guerra aumentamos un tercio de lo que correspondía”

El conflicto en Medio Oriente sigue presionando los precios internacionales del crudo y el mundo entró en una fuerte volatilidad. Argentina no es ajena a esta situación y Horacio Marín explicó que, pese a las subas de la cotización del Brent, YPF solo aplicó un tercio del ajuste que correspondía.

En diálogo con radio Mitre, el presidente y CEO de la empresa de mayoría estatal, reafirmó que la estrategia está enfocada en proteger al consumidor argentino evitando una corrección abrupta del precio en los surtidores.

Marín subrayó que trasladar el incremento total hubiese generado un impacto inmediato en la inflación y habría sido interpretado como una maniobra oportunista en medio de una crisis internacional.

Asimismo, el ejecutivo describió que la compañía se “congeló” en los valores de febrero, convencida de que el salto internacional sería transitorio y destacó que aplicar un aumento significativo con riesgo de revertirlo semanas después hubiera afectado la credibilidad de la empresa y alimentado la percepción de especulación.

Las razones detrás de la decisión

“Desde que empezó la guerra, YPF aumentó un tercio de lo que tendría que haber aumentado. Nos debemos al consumidor y no podíamos aplicar un ajuste tan grande. Si lo hacíamos y después bajaba, la gente iba a decir: ‘YPF especula’”, subrayó el pope de la empresa.

“Ganar unos millones más en una empresa que factura 20.000 millones de dólares es especulación. No estamos para eso, estamos para hacer lo que le conviene a la gente”, agregó.

Marín explicó que tanto YPF como el resto de las refinadoras actuaron con responsabilidad frente a la volatilidad internacional y reconoció que un traslado directo del Brent habría sido injustificado. “Lo que hicimos fue proteger al consumidor en un momento de enorme incertidumbre”, afirmó.

La visión sobre los precios futuros

Al analizar el escenario internacional, Marín señaló que la suba del Brent después de los ataques a infraestructuras energéticas generó una situación excepcional. Sin embargo, insistió en que YPF no podía responder con aumentos automáticos frente a una escalada cuyo alcance todavía es incierto.

Aunque el petróleo podría estabilizarse a un nivel más alto que antes del conflicto, el CEO indicó que eso no implica correcciones inmediatas en el mercado interno y ponderó que la política de precios de YPF seguirá siendo gradual y basada en criterios técnicos, no en variaciones diarias o semanales del mercado global.

También explicó que cualquier ajuste será analizado con cuidado y que la empresa prefiere evitar “picos bruscos” que afecten el poder adquisitivo y la inflación.

Petróleo caro y tensión global: qué efectos puede tener la guerra en la economía

La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a colocar a la energía en el centro de la economía global. En pocos días, la tensión militar entre Estados Unidos, Israel e Irán comenzó a reflejarse en los precios del petróleo, el gas y en la reacción de los mercados financieros internacionales.

El fenómeno no solo responde a la incertidumbre geopolítica. También tiene un efecto directo sobre los costos de producción, la inflación y las decisiones de política monetaria en las principales economías. Según advierte el consultor energético Daniel Dreizzen, el conflicto ya se transformó en un shock económico con impacto global.

En un informe publicado por la consultora Aleph Energy, el especialista explica que la dinámica entre guerra y mercados es cada vez más directa. Los precios de la energía reaccionan rápidamente y ese movimiento termina influyendo en el desarrollo y la duración de los conflictos.

“La escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán pasó rápidamente de ser un episodio geopolítico a un shock económico, impactando en pocos días en los mercados energéticos, financieros y en el riesgo soberano”.

“La suba del petróleo y del gas provocada por la guerra encarece la energía y el transporte, elevando los costos de producción en toda la economía y generando presiones inflacionarias”.

El informe detalla que ese encarecimiento energético se traslada a toda la actividad económica. La presión inflacionaria obliga a los bancos centrales a reaccionar con tasas de interés más altas, una decisión que termina afectando el crédito, la inversión y el crecimiento económico en distintas regiones del mundo.

Petróleo, gas y mercados bajo presión

Uno de los focos principales del impacto está en el mercado petrolero. Los ataques a infraestructura energética y a buques en el Golfo Pérsico generaron restricciones en el tránsito por el Estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo que se comercializa globalmente.

Ese riesgo logístico elevó nuevamente el precio del Brent por encima de los 100 dólares por barril. El mercado incorporó una fuerte prima geopolítica ante la posibilidad de nuevas interrupciones en el suministro energético global, un escenario que históricamente dispara volatilidad en los mercados.

La tensión también se trasladó al mercado de gas natural. En particular, las exportaciones de GNL desde Qatar sufrieron alteraciones por la situación en el Golfo, lo que generó subas de precios y mayor volatilidad en los mercados asiáticos y europeos, principales destinos del gas licuado.

Los mercados financieros tampoco quedaron al margen del impacto. Las principales bolsas del mundo registraron caídas iniciales frente al aumento de la incertidumbre global, con Asia entre las regiones más afectadas por la expectativa de energía más cara y menor crecimiento económico.

Rubén Zárate analizó la intervención de Estados Unidos en Venezuela y afirmó que el conflicto revela una disputa global por energía, rutas estratégicas y control del petróleo pesado.

El impacto desigual en petroleras y en Argentina

El informe también analiza cómo reaccionaron las principales compañías energéticas frente al nuevo escenario. Las petroleras internacionales mostraron comportamientos diferentes según su perfil de negocio y su exposición al comercio global de crudo y gas natural licuado.

Entre las grandes compañías, TotalEnergies registró subas más pronunciadas que Chevron. La diferencia se explica, según el análisis, por la mayor exposición de las empresas europeas al trading internacional de crudo y GNL, un segmento que suele beneficiarse en contextos de volatilidad y disrupciones logísticas.

En el caso argentino, la reacción del mercado también fue dispar. Vista registró una fuerte suba en su cotización bursátil, impulsada por su perfil de productor de shale oil y su orientación exportadora desde Vaca Muerta.

YPF, en cambio, tuvo un comportamiento opuesto. El informe señala que el mercado descuenta el riesgo de que el Estado no traslade completamente el aumento internacional del crudo a los precios de los combustibles, además de considerar que su estructura de negocios —con fuerte peso en refinación y comercialización— puede sufrir cuando sube el petróleo.

“Esta combinación de mayor inflación y menor crecimiento económico también termina condicionando la duración del conflicto: para Estados Unidos, un petróleo demasiado alto alimenta la inflación y complica la política monetaria, por lo que tiene incentivos a evitar una guerra prolongada que altere el suministro energético global”.

“Para Irán, en cambio, mantener la tensión en el Golfo y en las rutas petroleras es una forma de generar presión económica internacional y elevar el costo del conflicto para Occidente”.

Una oportunidad para los proyectos marginales de Vaca Muerta

La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a sacudir al mercado energético global. Las tensiones en torno al Golfo Pérsico y el temor a interrupciones en rutas clave de transporte de crudo impulsaron el precio del petróleo a niveles que no se veían desde hace años. El Brent superó los 100 dólares por barril y llegó a rozar los 109 dólares en los últimos días.

El alza del crudo se trasladó rápidamente a los mercados internacionales de combustibles y generó una nueva ola de incertidumbre en la economía global. Las preocupaciones se concentran especialmente en el posible impacto que tendría un bloqueo del Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.

En este marco, el vicepresidente para América Latina de la consultora Rystad Energy, Ernesto Díaz, publicó un análisis en LinkedIn en el que advierte que el mercado petrolero está enviando señales más complejas de lo que sugieren los titulares.

“El Brent superó los US$100 por barril esta semana. Esto todos lo ven, pero hay tres capas de análisis que los titulares no están alcanzando”, consideró.

El analista aseguró que uno de los factores que limita una escalada sostenida del precio del petróleo es que el mercado global todavía arrastra un excedente de oferta estructural que existía incluso antes de la crisis en Medio Oriente.

“El mercado petrolero en 2026 venía con un excedente estructural de 2,6 millones de barriles por día antes del conflicto. Incluso con el Estrecho de Ormuz bloqueado esa sobreoferta no desaparece”, explicó.

Asimismo, Díaz señaló que incluso en escenarios de conflicto prolongado el mercado tendería a acercarse al equilibrio sin entrar en un déficit sostenido. “En un escenario de conflicto de dos meses, el excedente se reduce a unos 1,4 millones de barriles diarios; en cuatro meses, a unos 0,9 millones”, afirmó.

Pluspetrol avanza en Vaca Muerta

La señal que favorece al shale fuera de Medio Oriente

Más allá del comportamiento del precio del petróleo, Díaz identificó otro indicador que considera clave para entender el nuevo escenario energético global: el diferencial entre el Brent y el WTI.

El analista destacó que el spread entre ambos marcadores internacionales se redujo de forma abrupta en pocos días, lo que reflejaría un cambio en la demanda global de crudo.

“El diferencial Brent-WTI colapsó de US$7 por barril el miércoles a apenas US$2 el viernes ante la compra masiva de WTI como sustituto del crudo Murban asiático”, explicó.

“El mercado está enviando una señal clara: el crudo americano y por extensión el latinoamericano y africano se vuelve estratégicamente más valioso cuando Oriente Medio se cierra”, agregó.

Vaca Muerta sigue creciendo.

Qué puede pasar con Vaca Muerta

En este sentido, Díaz planteó que el nuevo escenario energético podría funcionar como un acelerador para el desarrollo de Vaca Muerta. “Con Brent en US$100 o más, los proyectos de shale oil en Vaca Muerta que antes eran marginales entran en zona de retorno atractivo. El breakeven promedio de la formación está bien por debajo de estos niveles”, afirmó.

“Esto puede activar nuevos proyectos, nuevas licitaciones y más actividad de fusiones y adquisiciones”, añadió.

Díaz también señaló que la reorganización de los flujos globales de crudo, impulsada por sanciones y tensiones geopolíticas, abre una oportunidad para países que pueden ofrecer suministro estable.

“El mundo está reorganizando sus cadenas de suministro energético. Argentina tiene una ventana geopolítica única como proveedor confiable y no OPEP”, subrayó.

YPF anunció que no habrá “cimbronazos” en el precio de los combustibles

La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a sacudir al mercado energético global. En los últimos días, el precio del crudo se disparó y el Brent volvió a superar la barrera de los 100 dólares por barril, acercándose a los 109 dólares. La reacción del mercado responde a lo que pasa con el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del comercio marítimo global de crudo.

Cuando el mercado percibe riesgo sobre ese punto logístico clave, el precio del barril suele reaccionar de forma inmediata. Tal como analizó la consultora GtoG ENERGY, “el alza no responde a un crecimiento estructural de la demanda, sino a la incorporación de una prima geopolítica vinculada a la incertidumbre sobre la oferta”.

Este movimiento en la cotización del Brent tiene efectos directos en la economía argentina. Con un mercado interno cada vez más alineado a los precios internacionales, el salto del barril de petróleo vuelve a poner bajo la lupa qué ocurrirá con el valor de las naftas y el gasoil en los surtidores.

La posición de YPF

En su cuenta X, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, publicó un mensaje para llevar tranquilidad frente a la volatilidad del mercado petrolero y el impacto que podría tener en el precio de los combustibles.

El pope de la empresa de mayoría estatal planteó que YPF busca evitar reacciones bruscas frente a los movimientos del mercado internacional. “Entiendo la incertidumbre que genera la volatilidad del precio internacional del petróleo, por eso creo importante reafirmar nuestra posición”, expresó el CEO de la compañía.

 

En esa línea, el ejecutivo sostuvo que la petrolera buscará evitar saltos abruptos en los valores de los combustibles. “YPF no va generar cimbronazos en los precios de los combustibles, somos prudentes y estamos honrando nuestro compromiso honesto con los consumidores”, aseguró.

Medidas para evitar cimbronazos

El directivo explicó que la empresa trabaja con un sistema de micropricing, una metodología que permite analizar la evolución del mercado de manera constante para ajustar los precios de forma gradual.

“Trabajamos con una estrategia de micropricing para ir analizando los precios día a día, semana a semana”, indicó Marín.

Además, señaló que el sistema de “moving average” permite suavizar las variaciones del mercado internacional. Según explicó, esa herramienta busca amortiguar los picos de subas o bajas del petróleo y trasladarlos de forma más gradual al mercado local.

“Mediante el sistema de moving average podremos atenuar picos de aumento y bajas dando mayor previsibilidad a los consumidores”, afirmó el titular de YPF.

En su mensaje, Marín también hizo referencia al contexto global que atraviesa el mercado petrolero. Según explicó, la volatilidad que se observa actualmente responde principalmente a la incertidumbre geopolítica y no a un cambio estructural en la demanda energética.

“La volatilidad y la incertidumbre no genera valor real sino especulación de corto plazo y nosotros buscamos ser confiables en el tiempo”, sostuvo.

Petróleo barato y ruido geopolítico: el combo que amenaza el plan de Vaca Muerta

La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela volvió a introducir un factor de incertidumbre en el mercado energético internacional. Para Juan José Carbajales, consultor y exsubsecretario de Hidrocarburos de la Nación, los efectos no serán inmediatos, pero sí relevantes para Vaca Muerta.

“Venezuela fue un gran productor de hidrocarburos, de petróleo en particular”, recordó Carbajales al analizar el contexto regional. En diálogo con Radio Con Vos, el especialista explicó que el país caribeño contaba con reservas probadas que permitían una producción sostenida, con infraestructura y mercados consolidados.

Durante años, Venezuela produjo alrededor de 3,5 millones de barriles diarios, un volumen comparable al de Brasil en la actualidad. Sin embargo, esa capacidad se fue deteriorando de manera sostenida. “Eso fue declinando, pasó después a dos millones, esto durante 15 o 20 años del chavismo”, señaló.

Según Carbajales, la combinación de la reformulación de PDVSA y el embargo internacional terminó de impactar en el nivel de actividad. “Hoy está en un poquito más de un millón [de barriles por día] o ahí rondando”, precisó, al trazar una comparación directa con la meta productiva de Argentina.

En ese marco, descartó una recuperación acelerada. “Pensar que Venezuela va a inmediatamente hacer nuevamente un gran exportador nos lleva a un mediano plazo, no vamos a ver efectos inmediatos”, afirmó.

Incertidumbre geopolítica y precios internacionales

Para Carbajales, el principal impacto en el corto plazo es la incertidumbre. “La única certeza que tenemos es que hay un conflicto geopolítico”, advirtió. Ese escenario, explicó, nunca es positivo para los mercados, ya que agrega volatilidad y dudas sobre la evolución de la oferta y los precios.

El especialista remarcó que el esquema político en Venezuela aún no está claro. “No está claro cómo va a ser el esquema político de la transición y nada de eso puede beneficiar en el corto plazo a los niveles de producción y de precios internacionales”, sostuvo.

En ese contexto, explicó que la continuidad del embargo y la falta de crecimiento productivo podrían sostener los precios en el corto plazo. Sin embargo, el panorama cambia si Venezuela logra estabilizar su producción. “Si la producción venezolana se estabiliza y puede tener un repunte, ahí sí en el mediano plazo vamos a ver otra causal de sobreoferta de crudos”, alertó.

Esa sobreoferta, según Carbajales, ya se refleja en el mercado. “Hace que sistemáticamente en los últimos años, año y medio, dos años, el precio del Brent descienda. Hoy está a menos de 60 dólares”, indicó.

Ese nivel de precios genera preocupación para Vaca Muerta. “Eso no es una buena noticia para Vaca Muerta, para los planes de inversión de las compañías”, enfatizó.

Al referirse a los costos, citó al presidente de YPF: “Dijo que el shale de Vaca Muerta, los pozos no convencionales, son rentables a 45 dólares”. No obstante, advirtió sobre las implicancias de ese umbral. “Puede ser rentable para mantener la producción, pero no para ampliar los volúmenes de inversión”.

YPF rompió una nueva marca en la perforación de Vaca Muerta.

Vaca Muerta, GNL y el riesgo de largo plazo

Carbajales advirtió que una baja de precios sostenida podría ralentizar el crecimiento de la actividad. “Si se diera esa baja del precio, los planes de inversión van a ralentizarse”, sostuvo. En ese escenario, los objetivos productivos se correrían en el tiempo. “Llegar a ese millón, millón y medio de barriles (…) ya no va a ser en el corto plazo, sino 2030”.

El impacto también alcanzaría a los proyectos de gas natural licuado. “Indirectamente los planes de exportación de GNL (…) también podrían sufrir cierta demora en los cronogramas”, explicó, en referencia a los buques licuefactores previstos para operar desde 2027.

Desde la mirada de Estados Unidos, Carbajales remarcó que el objetivo es económico. “Los recursos naturales nos tienen que servir a nuestra estrategia de América primero y a bajar los costos de los combustibles en Estados Unidos”, citó al analizar la política energética norteamericana.

Esa estrategia puede tener efectos contradictorios para Argentina. “Podrá ser una buena noticia para los consumidores (…) pero no es una buena noticia para la industria en general, que tiene planes agresivos de inversión”, advirtió.

Más allá de los precios, Carbajales puso el foco en un factor menos visible. “Algo que valoran los inversores de Argentina es que la producción no pasa por ningún estrecho”, explicó, al destacar la estabilidad logística y geopolítica del país.

Sin embargo, alertó que ese activo comienza a ponerse en duda. “Tener a la mayor potencia mundial agrediendo a un país de Sudamérica militarmente le agrega un costado que Argentina no tenía”, sostuvo.

Ese ruido regional, concluyó, puede afectar la confianza de largo plazo. “Es ponerle un signo de interrogación a algo de las pocas cosas que Argentina tenía para ofrecer” cuando sale al mundo a vender su petróleo y su gas.

YPF redujo un 45% sus costos y alcanzó una producción de 170 mil barriles día

La producción de crudo shale de YPF volvió a marcar un nuevo hito en el tercer trimestre de 2025. La compañía alcanzó los 170 mil barriles diarios, un salto del 35% interanual que la consolida como la principal productora no convencional del país.

Este desempeño permitió que el shale ya represente el 71% del petróleo extraído por YPF, dejando definitivamente atrás el aporte de los campos convencionales, que continúan en un proceso de salida ordenada.

El liderazgo en materia no convencional vino acompañado de una caída significativa en los costos: la extracción se redujo un 45% en un año, hasta llegar a los US$8,8 por barril equivalente, uno de los valores más competitivos de la industria.

YPF y los récords impulsados por eficiencia y tecnología

La compañía destacó que los resultados se apoyan en mejoras constantes en la perforación y la completación de pozos en Vaca Muerta. La velocidad de perforación en sus bloques core hub promedió 337 metros por día, mientras que las fracturas se ejecutaron a un ritmo de 279 etapas por set mensual.

Estas eficiencias permitieron que el shale compense casi en su totalidad el declino convencional, a la vez que refuerzan el enfoque estratégico de la empresa en Vaca Muerta como motor del crecimiento.

Además, el incremento de producción no convencional también redujo la exposición a mayores costos y regalías asociados históricamente al convencional, lo que mejoró la performance operacional del upstream.

YPF acelera en Vaca Muerta.

 

Récord en refinación y más combustibles nacionales

El avance del shale se vio acompañado por un trimestre excepcional en el sistema de refinación. YPF procesó 326 mil barriles diarios, el nivel más alto desde 2009, con una utilización del 97% en sus plantas.

Gracias a ese desempeño, las importaciones de combustibles se redujeron al 1% de las ventas totales, una caída significativa frente a otros períodos. Las ventas internas crecieron impulsadas por mayor demanda de naftas y gasoil en el mercado local.

También sobresalió la operación de la refinería de La Plata, que alcanzó niveles récord de procesamiento y fue distinguida como Refinería del Año en Latinoamérica por el LARTC.

Inversiones destinadas al shale y grandes obras de infraestructura

Del total invertido en el trimestre, 70% se destinó a proyectos no convencionales. Entre ellos, sobresale el desarrollo de VMOS, el oleoducto clave que conectará Vaca Muerta con la costa atlántica, donde se completó con éxito la soldadura de los 440 kilómetros de cañerías.

En cuanto al futuro exportador, Argentina LNG avanzó con fuerza: YPF y ENI aprobaron la inversión técnica de la Fase 3, y ADNOC, la petrolera estatal de Emiratos Árabes Unidos, firmó un acuerdo preliminar para sumarse al proyecto.

Con estas iniciativas, YPF proyecta abrir una nueva etapa en la que el crudo y el gas no sólo abastezcan al país, sino que lo posicionen como un proveedor energético confiable a nivel global.

“Si no llegan más empresas, Vaca Muerta no podrá sostener su ritmo de desarrollo”

Daniel Gerold, director de G&G Energy Consultants, trazó un panorama detallado sobre la situación actual de la industria petrolera argentina. Su diagnóstico fue claro: el potencial de Vaca Muerta es enorme, pero el desarrollo solo podrá sostenerse si ingresan más empresas y capitales al negocio.

“No me preocupa que algunas empresas se vayan, porque muchas veces responde a estrategias globales. Lo que me preocupa es que lleguen pocas o que no llegue ninguna”, afirmó Gerold en el marco del evento “Democracia y Desarrollo / La Energía del Futuro” organizado por Clarín.

Para el consultor, las condiciones para atraer nuevos actores están directamente ligadas a la agilidad de las aprobaciones, la generación de oportunidades de negocio y un entorno que transmita estabilidad.

Menor reinversión en Vaca Muerta

Gerold recordó que desde el 2 de abril —fecha que vinculó con el “liberation day” en Estados Unidos y la aplicación de nuevos derechos de importación— el precio internacional del petróleo ha bajado de forma sostenida. Mientras tanto, en Argentina los costos de operación subieron entre 50% y 60% desde noviembre de 2023, medidos al tipo de cambio del momento.

En el mismo lapso, el precio del crudo cayó entre 25% y 30%. “La actividad sigue siendo rentable, pero las empresas generan menos fondos. Y cuando hay menos fondos, se necesita más financiamiento. Ahí está el cuello de botella”, explicó.

Según el especialista, el shale exige reinversión constante hasta alcanzar una meseta de producción. Si el precio del barril cae, las compañías deben invertir más para sostener su ritmo, pero tienen menos recursos disponibles. “Es el dilema central de este negocio”, subrayó.

SLB se va del convencional y se enfoca en Vaca Muerta.

Un problema financiero

El consultor enfatizó que la cuestión del financiamiento no es solo un asunto local, sino un factor de competitividad internacional. “Si vamos a exportar petróleo, gas natural o GNL, competimos con países que tienen tasas de interés mucho más bajas que las nuestras”, advirtió.

Aunque parte de las inversiones requieren dólares, gran parte necesita pesos para perforar pozos y construir oleoductos y gasoductos. Sin embargo, señaló que enormes sumas circulan en instrumentos de corto plazo, como las LeCAP, sin canalizarse hacia proyectos productivos de largo plazo.

“Si hay 120 billones de pesos, unos 95 mil millones de dólares equivalentes, dando vueltas a 30 días, el desafío es que eso vaya a inversión productiva. No en pesos, sino dólar-linked más una tasa razonable”, sugirió. Como referencia, mencionó el modelo estadounidense, que cuenta con incentivos fiscales para quienes invierten en infraestructura energética, reduciendo significativamente la carga tributaria.

Impacto en las cuencas

Gerold advirtió que la menor disponibilidad de fondos ya se refleja en la actividad: “En Vaca Muerta la actividad está bajando y va a caer un poco más. En las cuencas convencionales, como el Golfo San Jorge, la crisis es mucho más severa, con una caída del 70% en el número de equipos en operación”.

En cuanto al marco político, consideró que Vaca Muerta cuenta con consenso social y apoyo transversal en la dirigencia, pero la confrontación interna puede desalentar inversiones. “Un inversor en Houston, Nueva York, Londres o París se pregunta qué pasa si este gobierno no gana. Esa es una duda que existe”, planteó.

Recordó que parte de los avances actuales tienen su origen en gestiones anteriores, como el gasoducto que permitió alcanzar los 120 millones de metros cúbicos diarios en Neuquén. Para fortalecer la confianza, propuso incluir voces opositoras en debates sobre el desarrollo energético, de manera de demostrar que las políticas para Vaca Muerta tienen continuidad más allá de los cambios de gobierno.

Brent Energía y Servicios alcanzó las 10 mil fracturas en Vaca Muerta

Brent Energía y Servicios, unidad de negocio del Grupo Murchison, consolida el crecimiento de sus operaciones en el área de Vaca Muerta al alcanzar las 10.000 etapas bombeadas, en el marco de su trabajo de logística de la arena de fractura, un importante insumo para la industria del Oil & Gas.

Desde su nacimiento como startup, Brent Energía y Servicios ha marcado hitos con soluciones innovadoras. La implementación del sistema Sand Cube revolucionó la logística de la arena de fractura, optimizando procesos y mejorando la seguridad operativa.

Además, en noviembre de 2022, en colaboración con Vista Energy y SLB (Schlumberger), Brent participó en la primera etapa de estimulación hidráulica con arena húmeda en Argentina, realizada en el PAD 41 del bloque Bajada del Palo Oeste. Este hito representó un avance significativo en la optimización de las operaciones relacionadas con la provisión de insumos estratégicos, una solución que contribuye a reducir el impacto ambiental y mejorar la eficiencia operativa.

El empuje de Brent

Actualmente, se mantiene en un proceso continuo de investigación y desarrollo para seguir impulsando tecnologías que potencien la industria del Oil & Gas. Y con este logro reafirma el compromiso con este sector estratégico para la economía del país:

  • 10.000 etapas bombeadas: un logro que refleja la solidez operativa y el aporte al sector.
  • Más de 2.500.000 toneladas de arena movilizadas.
  • Reducción de emisiones mediante la implementación de arena húmeda.

“Este hito es el resultado de nuestro compromiso con la innovación y la eficiencia operativa. Seguiremos consolidando soluciones tecnológicas para aportar al crecimiento de la industria”, afirmó Sebastián Pérez, Gerente General de Brent Energía y Servicios.

El rol de la arena de fractura en la industria

En los reservorios no convencionales de Vaca Muerta, la extracción de hidrocarburos requiere técnicas de estimulación hidráulica. Una “etapa bombeada” es una fase del proceso en la que se inyecta un gran volumen de fluido y arena a alta presión para fracturar la roca y liberar los hidrocarburos atrapados.

Brent desarrolló tecnología propia para abastecer arena de manera segura y eficiente, con volúmenes promedio de 250 toneladas de arena por etapa de fractura, a un ritmo de trabajo de aproximadamente 10 etapas por día.

La incorporación de arena húmeda en los procesos de fractura representa un importante progreso para la industria. Su implementación elimina la necesidad de secado con hornos a gas, optimizando la logística y la operación en los yacimientos no convencionales. Con su experiencia y capacidad operativa, Brent Energía y Servicios ha desempeñado un rol clave en el desarrollo de esta tecnología en Argentina, reafirmando su compromiso con la eficiencia y la mejora continua.

Con el respaldo del Grupo Murchison, Brent sigue consolidándose en el sector energético no solo con soluciones innovadoras en la logística de última milla y operación en pozo para arena de fractura, sino también con servicios especializados de izaje y manipulación de cargas. Estos servicios incluyen la planificación y coordinación de maniobras, la movilización y montaje de equipos, la ejecución de izajes de cargas pesadas y la manipulación y estiba en locación; todo bajo los más altos estándares de seguridad internacional.

Compromiso con la comunidad

Además, la responsabilidad social es un eje central de las operaciones de Brent. A través de diversas iniciativas, la empresa colabora con organizaciones locales y educativas -como la Fundación Otras Voces, Fundación Cimientos y Fundación Voces Vitales, entre otras- en programas orientados a la formación, la inclusión y el bienestar de la comunidad.

Entre sus principales acciones se destacan el impulso al empleo local mediante prácticas profesionalizantes, el apoyo a la educación a través de becas para estudiantes en situación de vulnerabilidad y la promoción de hábitos saludables en las escuelas.

“La apuesta de Brent Energía y Servicios no es solo al fortalecimiento de la industria sino también al desarrollo conjunto de la comunidad donde operamos, tanto en lo económico como en lo social”, aseveró Sebastián Pérez, Gerente General de Brent Energía y Servicios.

EIA prevé alza del 5% en producción petrolera de EEUU

La Administración de Información de Energía (EIA) pronosticó que la producción petrolera de Estados Unidos aumentará cerca de un 5% en 2023, mientras que la demanda de combustible crecerá un 1%, al tiempo que recortó sus estimaciones para los precios del Brent y del crudo estadounidense.
La producción de crudo se incrementará en un 5,1%, hasta los 12,53 millones de barriles diarios (bpd) en 2023, y un 1,3% el año siguiente, hasta los 12,69 millones de bpd, dijo la EIA en su informe Perspectivas Energéticas a Corto Plazo.
El consumo total de petróleo subirá casi un 1%, a 20,5 millones de bpd en 2023, y un 1,4% en 2024, a 20,8 millones de bpd, según la EIA.
El crecimiento de la demanda energética contribuirá a equilibrar el mercado mundial del petróleo entre el tercer trimestre de 2023 y el primero de 2024, señaló.
En el último informe, la EIA rebajó las previsiones de los precios al contado del referencial internacional Brent y del West Texas Intermediate estadounidense (WTI).
Ahora prevé que los precios al contado del Brent se sitúen en un promedio de 78,65 dólares por barril en 2023, frente a los 85,01 dólares previos. El precio promedio del WTI será de 73,62 dólares, frente a los 79,24 dólares anteriores.
Según la EIA, los precios al por menor de la gasolina durante la temporada alta de viajes del verano boreal de este año rondarán los 3,40 dólares por galón, un 20% menos que en el mismo periodo del año anterior.