El breakeven de Vaca Muerta: un pozo tipo necesita un barril que cotice entre 48 y 61 dólares

La consultora Aleph Energy elaboró un informe de evaluación económica que calcula el precio de breakeven del barril de Brent necesario para que un pozo tipo de Vaca Muerta alcance una rentabilidad del 15% en dólares. El estudio analiza cuatro escenarios combinando infraestructura y régimen fiscal, y arroja resultados que van desde los 48 hasta los 61 dólares por barril.

El informe de Aleph Energy utiliza como referencia el promedio del Capítulo IV de 2025 y grafica la Tasa Interna de Retorno en función de la producción acumulada para precios de Brent que van desde los 40 hasta los 120 dólares por barril. Los cuatro escenarios muestran que, incluso con precios intermedios de entre 60 y 70 dólares, la TIR del pozo tipo de Vaca Muerta varía sustancialmente según el régimen impositivo aplicable y la escala del proyecto evaluado.

El análisis toma como referencia un pozo no convencional con 3.000 metros de rama horizontal y 50 fracturas, una producción máxima de 1.028 barriles diarios y una producción acumulada de 1,049 millones de barriles (EUR). La declinación proyectada es del 60% el primer año, 35% el segundo, 30% el tercero, 20% el cuarto y 9% en adelante.

Según el informe, el pozo tipo acumula el 24% de su producción total durante el primer año, lo que concentra buena parte del valor económico del proyecto en sus primeras etapas de vida útil.

DLS sumó dos rigs de alta generación para Vaca Muerta.

El pozo solo: sin RIGI se necesitan 51 dólares por barril

En el escenario stand alone sin RIGI, el informe establece un costo de perforación de 14 millones de dólares más un 10% en facilities propias del pozo e interconexión. Los costos operativos promedio ascienden a 6 dólares por barril, el transporte a 3 dólares y las regalías e ingresos brutos al 15%. Bajo estas condiciones, el impuesto a las ganancias es del 35% y se aplican retenciones a las exportaciones.

Con ese esquema fiscal, el breakeven del pozo tipo —considerando una TIR del 15% en dólares— se ubica en 51 dólares por barril de Brent. La TIR alcanzada a ese precio y con una producción acumulada de 1,05 millones de barriles coincide exactamente con la línea del 15% trazada en el gráfico del informe.

Para Aleph Energy, sin el RIGI el precio mínimo que justifica la inversión en un pozo promedio de Vaca Muerta —tomando como umbral de rentabilidad una tasa del 15% en dólares— ronda los 51 dólares de Brent en el escenario stand alone.

Cuando se incorpora el RIGI al escenario stand alone, el panorama mejora: el impuesto a las ganancias baja al 25% y las retenciones se aplican solo durante los primeros dos años. Eso reduce el breakeven a 48 dólares por barril, una diferencia de 3 dólares respecto del régimen general.

Petroleros paran en Vaca Muerta.

Proyecto completo: la infraestructura adicional eleva el breakeven

El tercer y cuarto escenario incorporan los costos de infraestructura intracuenca: ductos, plantas de tratamiento y reparaciones. Aleph Energy suma un 25% adicional sobre el costo base del pozo para representar estos componentes, lo que eleva significativamente el costo total del proyecto y, en consecuencia, el precio mínimo necesario para que la inversión sea rentable.

La consultora advierte que los ductos intracuenca, las plantas de tratamiento y las reparaciones representan un costo adicional del 25% sobre la inversión inicial del pozo, un factor que modifica de forma sustancial la ecuación económica del proyecto.

En el proyecto completo sin RIGI, el breakeven sube a 61 dólares por barril de Brent, diez dólares por encima del escenario stand alone bajo el mismo régimen fiscal. El esquema impositivo general —ganancias al 35% y retenciones vigentes durante toda la vida del pozo— comprime de manera significativa la rentabilidad del proyecto a precios del crudo por debajo de ese umbral.

Con RIGI y proyecto completo: 57 dólares de Brent

El escenario más favorable para el inversor que contempla infraestructura es el del proyecto completo con RIGI: el breakeven desciende a 57 dólares por barril. La brecha total entre el peor y el mejor escenario —proyecto completo sin RIGI vs. pozo solo con RIGI— es de 13 dólares por barril, lo que ilustra el peso combinado de la fiscalidad y la infraestructura sobre la economía del pozo no convencional.

El crudo perforó los US$80 y se acerca una zona sensible para Vaca Muerta

El precio del petróleo volvió a caer con fuerza y perforó la barrera de los 80 dólares por barril. La baja reavivó un interrogante que sigue de cerca toda la industria: ¿hasta qué punto una corrección más profunda podría afectar las inversiones en Vaca Muerta y los proyectos energéticos en el país?

Los futuros del Brent cerraron en 78,96 dólares por barril, mientras que el WTI terminó en 76,05 dólares. La caída se produjo luego de que el mercado comenzara a descontar un posible acuerdo para poner fin al conflicto en Medio Oriente y una eventual reapertura del Estrecho de Ormuz.

En este marco, Daniel Dreizzen, titular de Aleph Energy, sostuvo que el mercado atraviesa un momento de redefinición y que la principal incógnita pasa por determinar si la baja actual es transitoria o el inicio de una nueva etapa para el precio del crudo.

“Baja otro 4% el crudo y perfora la barrera de los 80s ante la expectativa de paz y reapertura de Ormuz. La gran pregunta es si volverá al valor preguerra de 65 dólares por barril o si surgió un nuevo equilibrio geopolítico con una prima de riesgo que llegó para quedarse”, afirmó Dreizzen.

Vaca Muerta ante un escenario de crecimiento.

Vaca Muerta frente a un escenario de menores precios

La caída de las cotizaciones generó atención entre las empresas que desarrollan proyectos en Vaca Muerta, aunque los especialistas remarcan que los niveles actuales todavía resultan atractivos para la actividad. La preocupación aparece si el descenso continúa y se consolida durante varios meses.

En ese sentido, Dreizzen consideró que un Brent cercano a los 80 dólares continúa siendo competitivo para la roca madre, aunque advirtió que una vuelta a los valores previos al conflicto modificaría parte de las ecuaciones económicas del sector.

“Ochenta dólares por barril sigue siendo un precio muy competitivo para invertir en Vaca Muerta. Sesenta y cinco dólares ya se acercan demasiado al breakeven, es decir, al precio de equilibrio para justificar nuevas inversiones”, señaló el consultor.

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Combustibles y proyectos de GNL

Otro de los puntos analizados por Dreizzen fue el impacto que la baja internacional podría tener sobre los combustibles en Argentina. A pesar del retroceso del Brent, el especialista descartó una reducción inmediata en los surtidores.

“Como mínimo durante dos meses los combustibles no bajarán porque todavía hay que compensar el buffer que se generó cuando el Brent se ubicaba cerca de los 95 dólares por barril”, explicó.

El consultor también se refirió a los proyectos vinculados al GNL argentino, considerados estratégicos para transformar al país en un exportador global de energía. Según indicó, la competitividad de estas iniciativas dependerá en gran medida del comportamiento de los mercados internacionales.

“Si el precio internacional del gas volviera a ubicarse por debajo de los 10 dólares por millón de BTU, la necesidad de ganar competitividad en los grandes proyectos argentinos sería mucho más exigente. Allí la eficiencia pasaría a ocupar un lugar central”, sostuvo Dreizzen.

El mercado sigue atento a Ormuz

Para el especialista, el comportamiento del petróleo durante las próximas semanas estará estrechamente vinculado a la evolución del escenario geopolítico. La posible reapertura del Estrecho de Ormuz aparece como uno de los factores decisivos para definir la tendencia de corto plazo.

“Si efectivamente se abre el estrecho, el precio internacional del crudo debería bajar aún más en el corto plazo”, afirmó Dreizzen al analizar un mercado que también observa la situación económica de China, las negociaciones entre Rusia y Ucrania y las perspectivas de la demanda mundial de energía.

GeoPark fortaleció su caja y avanza en Vaca Muerta con un EBITDA que creció 54%

GeoPark arrancó 2026 con una mejora significativa de sus principales indicadores financieros, impulsada por un escenario internacional de mejores precios del petróleo, una mayor eficiencia comercial y un control más estricto de sus costos operativos. La compañía reportó un EBITDA ajustado de US$71,3 millones durante el primer trimestre, lo que representó un crecimiento del 54% frente al cierre de 2025.

La petrolera también avanzó con inversiones en Vaca Muerta, fortaleció su liquidez y consolidó su estructura financiera tras el ingreso de Grupo Gilinski como nuevo socio estratégico. Al mismo tiempo, mantuvo actividad en sus bloques de Colombia y profundizó su estrategia regional de crecimiento.

“Hemos tenido un sólido comienzo de 2026, con un crecimiento significativo en ingresos y EBITDA, respaldado por una ejecución operativa sólida, una mejor estrategia de precios y una gestión de costos disciplinada”, afirmó Felipe Bayon, CEO de GeoPark.

“Durante el trimestre, fortalecimos aún más nuestro balance, aumentamos la liquidez y continuamos avanzando en nuestras prioridades estratégicas, incluyendo la integración de Vaca Muerta y una asignación de capital disciplinada”, agregó.

Neuquén aprobó la llegada de Geopark a Vaca Muerta.

El Brent impulsó los ingresos

El desempeño de GeoPark estuvo respaldado por una mejora del precio internacional del petróleo. Durante el primer trimestre de 2026, el Brent promedió US$77,9 por barril, favorecido por tensiones geopolíticas y restricciones de oferta que impactaron en el mercado global de crudo.

Ese escenario permitió que la compañía elevara su precio combinado de venta hasta US$60,4 por barril, frente a los US$54,8 registrados durante el cuarto trimestre de 2025. Aunque las coberturas y los diferenciales más amplios de Vasconia limitaron parte de esa mejora, la empresa destacó la efectividad de su estrategia comercial y de gestión de riesgos.

La producción de Colombia y Argentina, excluyendo las desinversiones realizadas en Ecuador y Brasil, aumentó 1% respecto del trimestre previo. Además, los volúmenes de ventas crecieron 8% gracias a la comercialización de producción diferida correspondiente al cierre de 2025.

“Además, la entrada de Grupo Gilinski como socio estratégico a largo plazo marca un hito importante, fortaleciendo nuestra alineación con los accionistas, nuestra posición financiera y brindándonos capacidad adicional para aprovechar oportunidades de crecimiento que generen valor”, sostuvo Felipe Bayon.

Vaca Muerta, entre las prioridades

Durante el trimestre, GeoPark destinó inversiones de capital por US$22 millones, orientadas principalmente al mantenimiento y mejora de producción en el bloque Llanos 34, en Colombia. Allí la compañía ejecutó una campaña integrada de perforación y reacondicionamiento de pozos.

La empresa también avanzó con tareas de perforación en el pozo Bisbita Norte-1, dentro del bloque Llanos 123, y continuó desarrollando infraestructura en las plataformas de Loma Jarillosa Este, uno de sus activos estratégicos en Vaca Muerta.

Según detalló la compañía, las obras en Argentina buscan consolidar las condiciones operativas necesarias para futuras campañas de perforación en la formación neuquina. GeoPark remarcó además que generó un EBITDA equivalente a 3,2 veces sus gastos de capital y alcanzó un retorno sobre el capital empleado del 19%.

“Seguimos bien posicionados para afrontar la volatilidad del mercado y aprovechar las oportunidades que se presenten”, señaló Bayon al analizar el contexto energético y financiero que enfrenta la compañía.

Felipe Bayón es el nuevo CEO de GeoPark.

Más liquidez y menor presión financiera

Uno de los puntos destacados del trimestre fue el fortalecimiento de la posición de caja. Al cierre de marzo, GeoPark contaba con US$274,9 millones en efectivo y equivalentes, impulsados por distintas operaciones financieras y extraordinarias.

Entre ellas sobresalieron los US$107 millones provenientes de la inversión de Grupo Gilinski, además de US$100,3 millones vinculados a la recuperación de fondos en fideicomiso y compensaciones relacionadas con la fallida transacción con Frontera Energy.

La empresa también obtuvo US$65 millones de deuda local para financiar la adquisición de activos de exploración y producción. Aun así, la deuda neta cerró en US$333,1 millones y el ratio de apalancamiento se mantuvo en 1,3 veces EBITDA, un nivel considerado manejable dentro de la industria.

GeoPark ratificó además su política activa de coberturas para protegerse frente a la volatilidad del mercado internacional. Para 2026, la compañía aseguró cobertura sobre aproximadamente 19.000 barriles diarios de producción mediante opciones de tres vías con distintos niveles de protección de precios.

GeoPark avanza con Vaca Muerta.

Dividendos y estrategia regional

El directorio de GeoPark aprobó el pago de un dividendo trimestral en efectivo de US$0,023 por acción, que será abonado el próximo 4 de junio a los accionistas registrados hasta el 20 de mayo de 2026.

La petrolera sostuvo que continuará enfocada en preservar liquidez, sostener disciplina financiera y avanzar en proyectos considerados estratégicos para su crecimiento regional. En ese esquema, Vaca Muerta aparece como uno de los activos centrales dentro de la expansión de la compañía en América Latina.

La empresa destacó que el fortalecimiento financiero alcanzado durante el trimestre le permitirá mantener flexibilidad operativa y aprovechar nuevas oportunidades de inversión en un contexto todavía marcado por volatilidad en los mercados energéticos internacionales.

La vuelta del “barril criollo”: qué implica para provincias y usuarios

El titular de Paspartú, Juan José Carbajales, afirmó que volvió el barril criollo, en referencia a la decisión de YPF de no trasladar el aumento del precio internacional del crudo a los surtidores durante los próximos 45 días. Para el analista, la empresa actuó como un amortiguador nacional en un contexto de tensión internacional y volatilidad petrolera.

“¡Volvió el barril ‘criollo’! YPF abre el paraguas nacional que la Nación no despliega. Las provincias resignan ingresos por menores regalías y los consumidores se verán beneficiados”, consideró el especialista en su cuenta de X.

Una medida nada libertaria

Carbajales explicó que la petrolera aplicó un mecanismo de contención que el Gobierno nacional no desplegó. En ese sentido, sostuvo que la decisión implica que las provincias resignen, al menos temporalmente, ingresos por menores regalías, mientras que los consumidores serán los primeros beneficiados en un escenario de presión inflacionaria creciente.

“Un barril criollo es un ayudín nada libertario para contener la inflación y evitar el desabastecimiento, pero es también un ‘buffer’ que más temprano que tarde puede recuperar su máxima extensión”, destacó.

El especialista amplió su interpretación al indicar que la moderación de precios es también una respuesta directa al salto del barril internacional provocado por el conflicto en Medio Oriente. Según su lectura, la medida opera como un alivio inmediato, pero también como un factor que puede revertirse si el frente externo mantiene su inestabilidad.

“Todo ocurre en medio de una guerra que no tiene un fin cercano y cuyas consecuencias en materia de altos precios no serán sencillas de desandar”, ponderó.

YPF modera los aumentos

Desde la empresa ratificaron que el objetivo es amortiguar el impacto global. Voceros de YPF indicaron que la compañía “modera los aumentos” y que absorberá temporalmente el salto del crudo para sostener el consumo, especialmente en el interior, donde la demanda muestra señales de desaceleración.

La petrolera aclaró que esta política solo abarca la variable asociada al precio del crudo. “Amortiguamos los precios en lo que corresponde al barril internacional”, explicaron, pero recordaron que impuestos o variaciones del tipo de cambio podrían generar actualizaciones si se producen desajustes externos.

YPF y los combustibles: “Desde que empezó la guerra aumentamos un tercio de lo que correspondía”

El conflicto en Medio Oriente sigue presionando los precios internacionales del crudo y el mundo entró en una fuerte volatilidad. Argentina no es ajena a esta situación y Horacio Marín explicó que, pese a las subas de la cotización del Brent, YPF solo aplicó un tercio del ajuste que correspondía.

En diálogo con radio Mitre, el presidente y CEO de la empresa de mayoría estatal, reafirmó que la estrategia está enfocada en proteger al consumidor argentino evitando una corrección abrupta del precio en los surtidores.

Marín subrayó que trasladar el incremento total hubiese generado un impacto inmediato en la inflación y habría sido interpretado como una maniobra oportunista en medio de una crisis internacional.

Asimismo, el ejecutivo describió que la compañía se “congeló” en los valores de febrero, convencida de que el salto internacional sería transitorio y destacó que aplicar un aumento significativo con riesgo de revertirlo semanas después hubiera afectado la credibilidad de la empresa y alimentado la percepción de especulación.

Las razones detrás de la decisión

“Desde que empezó la guerra, YPF aumentó un tercio de lo que tendría que haber aumentado. Nos debemos al consumidor y no podíamos aplicar un ajuste tan grande. Si lo hacíamos y después bajaba, la gente iba a decir: ‘YPF especula’”, subrayó el pope de la empresa.

“Ganar unos millones más en una empresa que factura 20.000 millones de dólares es especulación. No estamos para eso, estamos para hacer lo que le conviene a la gente”, agregó.

Marín explicó que tanto YPF como el resto de las refinadoras actuaron con responsabilidad frente a la volatilidad internacional y reconoció que un traslado directo del Brent habría sido injustificado. “Lo que hicimos fue proteger al consumidor en un momento de enorme incertidumbre”, afirmó.

La visión sobre los precios futuros

Al analizar el escenario internacional, Marín señaló que la suba del Brent después de los ataques a infraestructuras energéticas generó una situación excepcional. Sin embargo, insistió en que YPF no podía responder con aumentos automáticos frente a una escalada cuyo alcance todavía es incierto.

Aunque el petróleo podría estabilizarse a un nivel más alto que antes del conflicto, el CEO indicó que eso no implica correcciones inmediatas en el mercado interno y ponderó que la política de precios de YPF seguirá siendo gradual y basada en criterios técnicos, no en variaciones diarias o semanales del mercado global.

También explicó que cualquier ajuste será analizado con cuidado y que la empresa prefiere evitar “picos bruscos” que afecten el poder adquisitivo y la inflación.

Petróleo caro y tensión global: qué efectos puede tener la guerra en la economía

La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a colocar a la energía en el centro de la economía global. En pocos días, la tensión militar entre Estados Unidos, Israel e Irán comenzó a reflejarse en los precios del petróleo, el gas y en la reacción de los mercados financieros internacionales.

El fenómeno no solo responde a la incertidumbre geopolítica. También tiene un efecto directo sobre los costos de producción, la inflación y las decisiones de política monetaria en las principales economías. Según advierte el consultor energético Daniel Dreizzen, el conflicto ya se transformó en un shock económico con impacto global.

En un informe publicado por la consultora Aleph Energy, el especialista explica que la dinámica entre guerra y mercados es cada vez más directa. Los precios de la energía reaccionan rápidamente y ese movimiento termina influyendo en el desarrollo y la duración de los conflictos.

“La escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán pasó rápidamente de ser un episodio geopolítico a un shock económico, impactando en pocos días en los mercados energéticos, financieros y en el riesgo soberano”.

“La suba del petróleo y del gas provocada por la guerra encarece la energía y el transporte, elevando los costos de producción en toda la economía y generando presiones inflacionarias”.

El informe detalla que ese encarecimiento energético se traslada a toda la actividad económica. La presión inflacionaria obliga a los bancos centrales a reaccionar con tasas de interés más altas, una decisión que termina afectando el crédito, la inversión y el crecimiento económico en distintas regiones del mundo.

Petróleo, gas y mercados bajo presión

Uno de los focos principales del impacto está en el mercado petrolero. Los ataques a infraestructura energética y a buques en el Golfo Pérsico generaron restricciones en el tránsito por el Estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo que se comercializa globalmente.

Ese riesgo logístico elevó nuevamente el precio del Brent por encima de los 100 dólares por barril. El mercado incorporó una fuerte prima geopolítica ante la posibilidad de nuevas interrupciones en el suministro energético global, un escenario que históricamente dispara volatilidad en los mercados.

La tensión también se trasladó al mercado de gas natural. En particular, las exportaciones de GNL desde Qatar sufrieron alteraciones por la situación en el Golfo, lo que generó subas de precios y mayor volatilidad en los mercados asiáticos y europeos, principales destinos del gas licuado.

Los mercados financieros tampoco quedaron al margen del impacto. Las principales bolsas del mundo registraron caídas iniciales frente al aumento de la incertidumbre global, con Asia entre las regiones más afectadas por la expectativa de energía más cara y menor crecimiento económico.

Rubén Zárate analizó la intervención de Estados Unidos en Venezuela y afirmó que el conflicto revela una disputa global por energía, rutas estratégicas y control del petróleo pesado.

El impacto desigual en petroleras y en Argentina

El informe también analiza cómo reaccionaron las principales compañías energéticas frente al nuevo escenario. Las petroleras internacionales mostraron comportamientos diferentes según su perfil de negocio y su exposición al comercio global de crudo y gas natural licuado.

Entre las grandes compañías, TotalEnergies registró subas más pronunciadas que Chevron. La diferencia se explica, según el análisis, por la mayor exposición de las empresas europeas al trading internacional de crudo y GNL, un segmento que suele beneficiarse en contextos de volatilidad y disrupciones logísticas.

En el caso argentino, la reacción del mercado también fue dispar. Vista registró una fuerte suba en su cotización bursátil, impulsada por su perfil de productor de shale oil y su orientación exportadora desde Vaca Muerta.

YPF, en cambio, tuvo un comportamiento opuesto. El informe señala que el mercado descuenta el riesgo de que el Estado no traslade completamente el aumento internacional del crudo a los precios de los combustibles, además de considerar que su estructura de negocios —con fuerte peso en refinación y comercialización— puede sufrir cuando sube el petróleo.

“Esta combinación de mayor inflación y menor crecimiento económico también termina condicionando la duración del conflicto: para Estados Unidos, un petróleo demasiado alto alimenta la inflación y complica la política monetaria, por lo que tiene incentivos a evitar una guerra prolongada que altere el suministro energético global”.

“Para Irán, en cambio, mantener la tensión en el Golfo y en las rutas petroleras es una forma de generar presión económica internacional y elevar el costo del conflicto para Occidente”.

Una oportunidad para los proyectos marginales de Vaca Muerta

La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a sacudir al mercado energético global. Las tensiones en torno al Golfo Pérsico y el temor a interrupciones en rutas clave de transporte de crudo impulsaron el precio del petróleo a niveles que no se veían desde hace años. El Brent superó los 100 dólares por barril y llegó a rozar los 109 dólares en los últimos días.

El alza del crudo se trasladó rápidamente a los mercados internacionales de combustibles y generó una nueva ola de incertidumbre en la economía global. Las preocupaciones se concentran especialmente en el posible impacto que tendría un bloqueo del Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.

En este marco, el vicepresidente para América Latina de la consultora Rystad Energy, Ernesto Díaz, publicó un análisis en LinkedIn en el que advierte que el mercado petrolero está enviando señales más complejas de lo que sugieren los titulares.

“El Brent superó los US$100 por barril esta semana. Esto todos lo ven, pero hay tres capas de análisis que los titulares no están alcanzando”, consideró.

El analista aseguró que uno de los factores que limita una escalada sostenida del precio del petróleo es que el mercado global todavía arrastra un excedente de oferta estructural que existía incluso antes de la crisis en Medio Oriente.

“El mercado petrolero en 2026 venía con un excedente estructural de 2,6 millones de barriles por día antes del conflicto. Incluso con el Estrecho de Ormuz bloqueado esa sobreoferta no desaparece”, explicó.

Asimismo, Díaz señaló que incluso en escenarios de conflicto prolongado el mercado tendería a acercarse al equilibrio sin entrar en un déficit sostenido. “En un escenario de conflicto de dos meses, el excedente se reduce a unos 1,4 millones de barriles diarios; en cuatro meses, a unos 0,9 millones”, afirmó.

Pluspetrol avanza en Vaca Muerta

La señal que favorece al shale fuera de Medio Oriente

Más allá del comportamiento del precio del petróleo, Díaz identificó otro indicador que considera clave para entender el nuevo escenario energético global: el diferencial entre el Brent y el WTI.

El analista destacó que el spread entre ambos marcadores internacionales se redujo de forma abrupta en pocos días, lo que reflejaría un cambio en la demanda global de crudo.

“El diferencial Brent-WTI colapsó de US$7 por barril el miércoles a apenas US$2 el viernes ante la compra masiva de WTI como sustituto del crudo Murban asiático”, explicó.

“El mercado está enviando una señal clara: el crudo americano y por extensión el latinoamericano y africano se vuelve estratégicamente más valioso cuando Oriente Medio se cierra”, agregó.

Vaca Muerta sigue creciendo.

Qué puede pasar con Vaca Muerta

En este sentido, Díaz planteó que el nuevo escenario energético podría funcionar como un acelerador para el desarrollo de Vaca Muerta. “Con Brent en US$100 o más, los proyectos de shale oil en Vaca Muerta que antes eran marginales entran en zona de retorno atractivo. El breakeven promedio de la formación está bien por debajo de estos niveles”, afirmó.

“Esto puede activar nuevos proyectos, nuevas licitaciones y más actividad de fusiones y adquisiciones”, añadió.

Díaz también señaló que la reorganización de los flujos globales de crudo, impulsada por sanciones y tensiones geopolíticas, abre una oportunidad para países que pueden ofrecer suministro estable.

“El mundo está reorganizando sus cadenas de suministro energético. Argentina tiene una ventana geopolítica única como proveedor confiable y no OPEP”, subrayó.

YPF anunció que no habrá “cimbronazos” en el precio de los combustibles

La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a sacudir al mercado energético global. En los últimos días, el precio del crudo se disparó y el Brent volvió a superar la barrera de los 100 dólares por barril, acercándose a los 109 dólares. La reacción del mercado responde a lo que pasa con el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del comercio marítimo global de crudo.

Cuando el mercado percibe riesgo sobre ese punto logístico clave, el precio del barril suele reaccionar de forma inmediata. Tal como analizó la consultora GtoG ENERGY, “el alza no responde a un crecimiento estructural de la demanda, sino a la incorporación de una prima geopolítica vinculada a la incertidumbre sobre la oferta”.

Este movimiento en la cotización del Brent tiene efectos directos en la economía argentina. Con un mercado interno cada vez más alineado a los precios internacionales, el salto del barril de petróleo vuelve a poner bajo la lupa qué ocurrirá con el valor de las naftas y el gasoil en los surtidores.

La posición de YPF

En su cuenta X, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, publicó un mensaje para llevar tranquilidad frente a la volatilidad del mercado petrolero y el impacto que podría tener en el precio de los combustibles.

El pope de la empresa de mayoría estatal planteó que YPF busca evitar reacciones bruscas frente a los movimientos del mercado internacional. “Entiendo la incertidumbre que genera la volatilidad del precio internacional del petróleo, por eso creo importante reafirmar nuestra posición”, expresó el CEO de la compañía.

 

En esa línea, el ejecutivo sostuvo que la petrolera buscará evitar saltos abruptos en los valores de los combustibles. “YPF no va generar cimbronazos en los precios de los combustibles, somos prudentes y estamos honrando nuestro compromiso honesto con los consumidores”, aseguró.

Medidas para evitar cimbronazos

El directivo explicó que la empresa trabaja con un sistema de micropricing, una metodología que permite analizar la evolución del mercado de manera constante para ajustar los precios de forma gradual.

“Trabajamos con una estrategia de micropricing para ir analizando los precios día a día, semana a semana”, indicó Marín.

Además, señaló que el sistema de “moving average” permite suavizar las variaciones del mercado internacional. Según explicó, esa herramienta busca amortiguar los picos de subas o bajas del petróleo y trasladarlos de forma más gradual al mercado local.

“Mediante el sistema de moving average podremos atenuar picos de aumento y bajas dando mayor previsibilidad a los consumidores”, afirmó el titular de YPF.

En su mensaje, Marín también hizo referencia al contexto global que atraviesa el mercado petrolero. Según explicó, la volatilidad que se observa actualmente responde principalmente a la incertidumbre geopolítica y no a un cambio estructural en la demanda energética.

“La volatilidad y la incertidumbre no genera valor real sino especulación de corto plazo y nosotros buscamos ser confiables en el tiempo”, sostuvo.

Petróleo barato y ruido geopolítico: el combo que amenaza el plan de Vaca Muerta

La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela volvió a introducir un factor de incertidumbre en el mercado energético internacional. Para Juan José Carbajales, consultor y exsubsecretario de Hidrocarburos de la Nación, los efectos no serán inmediatos, pero sí relevantes para Vaca Muerta.

“Venezuela fue un gran productor de hidrocarburos, de petróleo en particular”, recordó Carbajales al analizar el contexto regional. En diálogo con Radio Con Vos, el especialista explicó que el país caribeño contaba con reservas probadas que permitían una producción sostenida, con infraestructura y mercados consolidados.

Durante años, Venezuela produjo alrededor de 3,5 millones de barriles diarios, un volumen comparable al de Brasil en la actualidad. Sin embargo, esa capacidad se fue deteriorando de manera sostenida. “Eso fue declinando, pasó después a dos millones, esto durante 15 o 20 años del chavismo”, señaló.

Según Carbajales, la combinación de la reformulación de PDVSA y el embargo internacional terminó de impactar en el nivel de actividad. “Hoy está en un poquito más de un millón [de barriles por día] o ahí rondando”, precisó, al trazar una comparación directa con la meta productiva de Argentina.

En ese marco, descartó una recuperación acelerada. “Pensar que Venezuela va a inmediatamente hacer nuevamente un gran exportador nos lleva a un mediano plazo, no vamos a ver efectos inmediatos”, afirmó.

Incertidumbre geopolítica y precios internacionales

Para Carbajales, el principal impacto en el corto plazo es la incertidumbre. “La única certeza que tenemos es que hay un conflicto geopolítico”, advirtió. Ese escenario, explicó, nunca es positivo para los mercados, ya que agrega volatilidad y dudas sobre la evolución de la oferta y los precios.

El especialista remarcó que el esquema político en Venezuela aún no está claro. “No está claro cómo va a ser el esquema político de la transición y nada de eso puede beneficiar en el corto plazo a los niveles de producción y de precios internacionales”, sostuvo.

En ese contexto, explicó que la continuidad del embargo y la falta de crecimiento productivo podrían sostener los precios en el corto plazo. Sin embargo, el panorama cambia si Venezuela logra estabilizar su producción. “Si la producción venezolana se estabiliza y puede tener un repunte, ahí sí en el mediano plazo vamos a ver otra causal de sobreoferta de crudos”, alertó.

Esa sobreoferta, según Carbajales, ya se refleja en el mercado. “Hace que sistemáticamente en los últimos años, año y medio, dos años, el precio del Brent descienda. Hoy está a menos de 60 dólares”, indicó.

Ese nivel de precios genera preocupación para Vaca Muerta. “Eso no es una buena noticia para Vaca Muerta, para los planes de inversión de las compañías”, enfatizó.

Al referirse a los costos, citó al presidente de YPF: “Dijo que el shale de Vaca Muerta, los pozos no convencionales, son rentables a 45 dólares”. No obstante, advirtió sobre las implicancias de ese umbral. “Puede ser rentable para mantener la producción, pero no para ampliar los volúmenes de inversión”.

YPF rompió una nueva marca en la perforación de Vaca Muerta.

Vaca Muerta, GNL y el riesgo de largo plazo

Carbajales advirtió que una baja de precios sostenida podría ralentizar el crecimiento de la actividad. “Si se diera esa baja del precio, los planes de inversión van a ralentizarse”, sostuvo. En ese escenario, los objetivos productivos se correrían en el tiempo. “Llegar a ese millón, millón y medio de barriles (…) ya no va a ser en el corto plazo, sino 2030”.

El impacto también alcanzaría a los proyectos de gas natural licuado. “Indirectamente los planes de exportación de GNL (…) también podrían sufrir cierta demora en los cronogramas”, explicó, en referencia a los buques licuefactores previstos para operar desde 2027.

Desde la mirada de Estados Unidos, Carbajales remarcó que el objetivo es económico. “Los recursos naturales nos tienen que servir a nuestra estrategia de América primero y a bajar los costos de los combustibles en Estados Unidos”, citó al analizar la política energética norteamericana.

Esa estrategia puede tener efectos contradictorios para Argentina. “Podrá ser una buena noticia para los consumidores (…) pero no es una buena noticia para la industria en general, que tiene planes agresivos de inversión”, advirtió.

Más allá de los precios, Carbajales puso el foco en un factor menos visible. “Algo que valoran los inversores de Argentina es que la producción no pasa por ningún estrecho”, explicó, al destacar la estabilidad logística y geopolítica del país.

Sin embargo, alertó que ese activo comienza a ponerse en duda. “Tener a la mayor potencia mundial agrediendo a un país de Sudamérica militarmente le agrega un costado que Argentina no tenía”, sostuvo.

Ese ruido regional, concluyó, puede afectar la confianza de largo plazo. “Es ponerle un signo de interrogación a algo de las pocas cosas que Argentina tenía para ofrecer” cuando sale al mundo a vender su petróleo y su gas.

YPF redujo un 45% sus costos y alcanzó una producción de 170 mil barriles día

La producción de crudo shale de YPF volvió a marcar un nuevo hito en el tercer trimestre de 2025. La compañía alcanzó los 170 mil barriles diarios, un salto del 35% interanual que la consolida como la principal productora no convencional del país.

Este desempeño permitió que el shale ya represente el 71% del petróleo extraído por YPF, dejando definitivamente atrás el aporte de los campos convencionales, que continúan en un proceso de salida ordenada.

El liderazgo en materia no convencional vino acompañado de una caída significativa en los costos: la extracción se redujo un 45% en un año, hasta llegar a los US$8,8 por barril equivalente, uno de los valores más competitivos de la industria.

YPF y los récords impulsados por eficiencia y tecnología

La compañía destacó que los resultados se apoyan en mejoras constantes en la perforación y la completación de pozos en Vaca Muerta. La velocidad de perforación en sus bloques core hub promedió 337 metros por día, mientras que las fracturas se ejecutaron a un ritmo de 279 etapas por set mensual.

Estas eficiencias permitieron que el shale compense casi en su totalidad el declino convencional, a la vez que refuerzan el enfoque estratégico de la empresa en Vaca Muerta como motor del crecimiento.

Además, el incremento de producción no convencional también redujo la exposición a mayores costos y regalías asociados históricamente al convencional, lo que mejoró la performance operacional del upstream.

YPF acelera en Vaca Muerta.

 

Récord en refinación y más combustibles nacionales

El avance del shale se vio acompañado por un trimestre excepcional en el sistema de refinación. YPF procesó 326 mil barriles diarios, el nivel más alto desde 2009, con una utilización del 97% en sus plantas.

Gracias a ese desempeño, las importaciones de combustibles se redujeron al 1% de las ventas totales, una caída significativa frente a otros períodos. Las ventas internas crecieron impulsadas por mayor demanda de naftas y gasoil en el mercado local.

También sobresalió la operación de la refinería de La Plata, que alcanzó niveles récord de procesamiento y fue distinguida como Refinería del Año en Latinoamérica por el LARTC.

Inversiones destinadas al shale y grandes obras de infraestructura

Del total invertido en el trimestre, 70% se destinó a proyectos no convencionales. Entre ellos, sobresale el desarrollo de VMOS, el oleoducto clave que conectará Vaca Muerta con la costa atlántica, donde se completó con éxito la soldadura de los 440 kilómetros de cañerías.

En cuanto al futuro exportador, Argentina LNG avanzó con fuerza: YPF y ENI aprobaron la inversión técnica de la Fase 3, y ADNOC, la petrolera estatal de Emiratos Árabes Unidos, firmó un acuerdo preliminar para sumarse al proyecto.

Con estas iniciativas, YPF proyecta abrir una nueva etapa en la que el crudo y el gas no sólo abastezcan al país, sino que lo posicionen como un proveedor energético confiable a nivel global.