Petróleo caro y tensión global: qué efectos puede tener la guerra en la economía

La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a colocar a la energía en el centro de la economía global. En pocos días, la tensión militar entre Estados Unidos, Israel e Irán comenzó a reflejarse en los precios del petróleo, el gas y en la reacción de los mercados financieros internacionales.

El fenómeno no solo responde a la incertidumbre geopolítica. También tiene un efecto directo sobre los costos de producción, la inflación y las decisiones de política monetaria en las principales economías. Según advierte el consultor energético Daniel Dreizzen, el conflicto ya se transformó en un shock económico con impacto global.

En un informe publicado por la consultora Aleph Energy, el especialista explica que la dinámica entre guerra y mercados es cada vez más directa. Los precios de la energía reaccionan rápidamente y ese movimiento termina influyendo en el desarrollo y la duración de los conflictos.

“La escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán pasó rápidamente de ser un episodio geopolítico a un shock económico, impactando en pocos días en los mercados energéticos, financieros y en el riesgo soberano”.

“La suba del petróleo y del gas provocada por la guerra encarece la energía y el transporte, elevando los costos de producción en toda la economía y generando presiones inflacionarias”.

El informe detalla que ese encarecimiento energético se traslada a toda la actividad económica. La presión inflacionaria obliga a los bancos centrales a reaccionar con tasas de interés más altas, una decisión que termina afectando el crédito, la inversión y el crecimiento económico en distintas regiones del mundo.

Petróleo, gas y mercados bajo presión

Uno de los focos principales del impacto está en el mercado petrolero. Los ataques a infraestructura energética y a buques en el Golfo Pérsico generaron restricciones en el tránsito por el Estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo que se comercializa globalmente.

Ese riesgo logístico elevó nuevamente el precio del Brent por encima de los 100 dólares por barril. El mercado incorporó una fuerte prima geopolítica ante la posibilidad de nuevas interrupciones en el suministro energético global, un escenario que históricamente dispara volatilidad en los mercados.

La tensión también se trasladó al mercado de gas natural. En particular, las exportaciones de GNL desde Qatar sufrieron alteraciones por la situación en el Golfo, lo que generó subas de precios y mayor volatilidad en los mercados asiáticos y europeos, principales destinos del gas licuado.

Los mercados financieros tampoco quedaron al margen del impacto. Las principales bolsas del mundo registraron caídas iniciales frente al aumento de la incertidumbre global, con Asia entre las regiones más afectadas por la expectativa de energía más cara y menor crecimiento económico.

Rubén Zárate analizó la intervención de Estados Unidos en Venezuela y afirmó que el conflicto revela una disputa global por energía, rutas estratégicas y control del petróleo pesado.

El impacto desigual en petroleras y en Argentina

El informe también analiza cómo reaccionaron las principales compañías energéticas frente al nuevo escenario. Las petroleras internacionales mostraron comportamientos diferentes según su perfil de negocio y su exposición al comercio global de crudo y gas natural licuado.

Entre las grandes compañías, TotalEnergies registró subas más pronunciadas que Chevron. La diferencia se explica, según el análisis, por la mayor exposición de las empresas europeas al trading internacional de crudo y GNL, un segmento que suele beneficiarse en contextos de volatilidad y disrupciones logísticas.

En el caso argentino, la reacción del mercado también fue dispar. Vista registró una fuerte suba en su cotización bursátil, impulsada por su perfil de productor de shale oil y su orientación exportadora desde Vaca Muerta.

YPF, en cambio, tuvo un comportamiento opuesto. El informe señala que el mercado descuenta el riesgo de que el Estado no traslade completamente el aumento internacional del crudo a los precios de los combustibles, además de considerar que su estructura de negocios —con fuerte peso en refinación y comercialización— puede sufrir cuando sube el petróleo.

“Esta combinación de mayor inflación y menor crecimiento económico también termina condicionando la duración del conflicto: para Estados Unidos, un petróleo demasiado alto alimenta la inflación y complica la política monetaria, por lo que tiene incentivos a evitar una guerra prolongada que altere el suministro energético global”.

“Para Irán, en cambio, mantener la tensión en el Golfo y en las rutas petroleras es una forma de generar presión económica internacional y elevar el costo del conflicto para Occidente”.

Paolo Rocca proyectó que la perforación en Vaca Muerta acelerará en el segundo semestre

Paolo Rocca proyectó lo que será este año para Argentina y, en especial, para Vaca Muerta. El CEO del Grupo Techint consideró que la industria ya cuenta con el financiamiento disponible, pero el salto en el shale recién se reflejará en mayor perforación durante la segunda mitad de 2026.

En su diálogo con inversores durante la presentación de resultados de Tenaris, el ejecutivo describió un escenario donde conviven avances financieros, prudencia inversora y procesos de consolidación empresarial.

“Después de las elecciones (de medio término) en Argentina, la confianza en la comunidad inversora está aumentando. Incluso las compañías de petróleo y gas han podido financiar más de 4 mil millones de dólares”, afirmó Rocca. Sin embargo, aclaró que esos fondos todavía no se transformaron plenamente en actividad, debido a los riesgos que persisten en el país.

En este sentido, el CEO del Grupo Techint remarcó que el proceso fue “relativamente gradual” y más lento de lo previsto hace un año. “La oportunidad está ahí, pero el nivel de riesgo del país se mantuvo más alto de lo que estimábamos”, sostuvo el ejecutivo, en una referencia directa a las condiciones financieras, regulatorias y macroeconómicas que condicionan las decisiones de inversión.

Paolo Rocca le pidió al Gobierno equilibrar la cancha.

Un despegue que se proyecta hacia fines de 2026

Vaca Muerta vive una etapa donde las empresas locales ganan terreno, por lo que las adquisiciones y fusiones absorbieron capital que, en una segunda etapa, recién comenzará a canalizarse hacia nuevos proyectos de perforación y desarrollo en la roca madre.

“Después de esta consolidación, la inversión se pondrá en funcionamiento en el desarrollo. Gradualmente, en este campo, la perforación aumentará”, destacó.

Asimismo, Rocca recordó que la reducción de operaciones en el sur del país reconfiguró el mapa productivo. “Se ha cerrado la operación en el sur. Así que la clave y el núcleo de todo será Vaca Muerta”, subrayó.

Como viene sucediendo en los últimos años, el shale concentrará la mayor parte de las inversiones futuras, tanto en perforación como en infraestructura y servicios. Esa centralidad explica también el interés por ampliar la capacidad operativa vinculada al fracking y a los ductos.

“Estamos trayendo un conjunto adicional de fracking porque anticipamos un aumento hacia fin de año”, detalló Rocca.

Paolo Rocca proyectó cómo será el año de Vaca Muerta.

Servicios, CapEx y una estrategia prudente

El CEO del Grupo Techint también se refirió a la recuperación del negocio de servicios petroleros en Argentina, impulsado por el fracking y las obras de infraestructura. Durante el primer trimestre, estos segmentos mostraron una mejora relevante en ingresos y márgenes, en línea con una reactivación progresiva del mercado.

En cuanto a las inversiones propias, el directivo señaló que el gasto de capital para 2026 será similar al de 2025 o incluso levemente inferior. “Mirando el pronóstico, vemos algo más bajo, aunque durante el año puede surgir una nueva necesidad”, aseveró.

Rocca dejó en claro que hay proyectos específicos que obligan a revisar presupuestos, especialmente en contextos de expansión productiva. Esa lógica se aplica también a Argentina, donde el grupo mantiene una estrategia gradual.

“Tal vez al final estaremos cerca del nivel de hoy”, resumió Rocca al hablar del CapEx. En ese marco, el ejecutivo ponderó que el verdadero impacto del financiamiento conseguido recién se reflejará cuando la inversión se traduzca en más pozos, más equipos y más producción, un proceso que todavía requiere tiempo.