Vaca Muerta impulsa un superávit récord de US$1.090 millones

La combinación entre el avance de Vaca Muerta, el salto del precio internacional del petróleo y el nuevo escenario global marcado por la tensión en Medio Oriente permitió a la Argentina alcanzar en marzo el mayor superávit comercial energético mensual de su historia. El saldo positivo llegó a US$1.090 millones.

El resultado marcó un punto de inflexión para el sector. Las exportaciones energéticas crecieron un 23,2% interanual hasta los US$1.235 millones, mientras que las importaciones se derrumbaron 38,5% y totalizaron apenas US$145 millones, según datos oficiales.

El desempeño de marzo tuvo además impacto directo en el acumulado anual. Gracias al fuerte aporte del tercer mes del año, el primer trimestre de 2026 cerró con un saldo positivo de US$2.405 millones, el mejor registro histórico para ese período.

El petróleo volvió a liderar las ventas externas

La principal locomotora del resultado fue nuevamente el petróleo crudo, que recuperó protagonismo tras varios meses condicionados por valores internacionales más débiles. El cambio de tendencia coincidió con la reciente escalada geopolítica en Medio Oriente.

Sin embargo, analistas del mercado advierten que el efecto pleno de la mejora de precios recién se observará en abril. Esto ocurre porque buena parte de los valores declarados en marzo corresponden a operaciones iniciadas hasta 45 días antes.

En paralelo, también fue determinante el incremento de los volúmenes exportados. Las cantidades vendidas al exterior en energía crecieron 29,1%, una señal de que el empuje no respondió sólo a precios sino también a una mayor producción hidrocarburífera.

GeoPark comenzó a perforar en Vaca Muerta con una inversión de hasta USD 100 millones y apunta a multiplicar su producción en Neuquén.

Qué productos explicaron el récord

En el desglose por rubros, el petróleo explicó la mayor parte del ingreso de divisas con exportaciones por US$710 millones. Le siguieron las naftas, con US$58 millones, y el gas natural, con otros US$54 millones.

El dato confirma la creciente centralidad de Vaca Muerta dentro de la matriz exportadora argentina. La formación no convencional se consolidó como la principal fuente de incremento productivo y como motor de nuevas ventas externas.

Además, la mejora energética gana peso en la macroeconomía local porque permite sumar dólares genuinos, fortalecer reservas y reducir la tradicional dependencia de compras externas en períodos de alta demanda.

Importaciones en baja y expectativa para el invierno

Por el lado de las compras externas, la caída de 38,5% respondió a un descenso de 31% en precios y de 10,2% en cantidades importadas. Ese alivio, sin embargo, podría comenzar a moderarse desde abril.

Durante marzo, las mayores importaciones energéticas fueron de energía eléctrica por US$28 millones. Luego aparecieron el gasoil con US$26 millones, las naftas con US$7 millones y el gas natural gaseoso con US$5 millones.

Especialistas coinciden en que abril todavía mostraría una balanza favorable. Ya en mayo, con la llegada del frío y una mayor necesidad de GNL y combustibles para generación eléctrica, el saldo tendería a achicarse, aunque seguiría en terreno positivo.

Horacio Marín: “Va a ser un año de un petróleo más alto de lo esperado”

El conflicto en Medio Oriente volvió a tensionar el mercado energético global y empujó el precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril. Con la mirada puesta en lo que pasará con los combustibles, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, anticipó que 2026 podría cerrar con valores más altos del crudo respecto de las previsiones iniciales.

Durante una entrevista con El Cronista Stream, el ejecutivo explicó que la compañía sigue de cerca la evolución del mercado internacional, pero advirtió que la compañía no traslada automáticamente las subas del crudo a los surtidores.

En este sentido, Marín detalló que la empresa utiliza una fórmula propia para definir los ajustes, que contempla la estructura de costos de la compañía y la forma en que se adquiere el petróleo, con contratos que normalmente se calculan mediante promedios y no mediante valores spot del mercado internacional.

“Nosotros no trasladamos los precios en forma inmediata. Los hacemos con una fórmula matemática que llamamos moving average. Lo que hacemos es una forma en la cual, teniendo en cuenta nuestra estructura de costos, no trasladar picos y valles o volatilidades al precio en forma inmediata”, explicó.

El directivo remarcó que el objetivo es evitar cambios abruptos en los surtidores cuando el mercado internacional presenta movimientos muy bruscos en pocos días.

“Ayer (por el domingo) se hablaba de 120 dólares y hoy (por este lunes) llegó a 101. Entonces, ¿qué significa? ¿Que aumento el domingo el precio a 120 y el lunes lo bajo a 101? Capaz que mañana (por el martes) está más alto o más bajo, yo no lo sé”, señaló.

YPF logró un nuevo récord en el fracking de Vaca Muerta.

Cómo impacta el conflicto en el precio del petróleo

El CEO de YPF explicó que uno de los factores centrales que hoy observa el mercado energético es la situación del estrecho de Ormuz donde cualquier interrupción en ese punto genera efectos directos sobre la oferta global de crudo y termina presionando los precios internacionales.

“El estrecho de Ormuz te da la idea de que cuando se afecta el abastecimiento mundial, que es más o menos el 15%, los precios reaccionan. Cuando retirás ese volumen del mercado, todos empiezan a pelear por una escasez”, describió.

Consultado sobre las perspectivas para el resto del año, Marín sostuvo que el contexto internacional podría sostener precios más elevados del petróleo respecto de lo que se proyectaba inicialmente.

“Yo creo que sí, también por la guerra. Va a ser un año de petróleo más alto. Igual es muy difícil establecer el valor del precio del petróleo”, afirmó.

El mercado según Marín

El ejecutivo recordó que incluso las grandes compañías internacionales tienen dificultades para anticipar la evolución del mercado energético global. “Una de las petroleras más grandes del mundo tiene más de 200 economistas y nadie puede predecir el precio del petróleo”, aseveró.

En ese marco, explicó que la compañía se preparó para operar incluso en escenarios de precios bajos, con el objetivo de evitar cambios bruscos en los planes de inversión.

“Vos te tenés que preparar siempre para precios bajos para que la compañía no sufra cambios de inversiones, que son muy nefastos para todos”, sostuvo.

“Si esto queda con precios de 100 por tres meses, seguramente vamos a tener un precio de gasoil y de nafta mucho más alto como lo tiene todo el mundo”, agregó.

Asimismo, aclaró que cualquier ajuste dependerá de cómo el precio internacional vaya impactando en la estructura de costos de la compañía. “Nosotros vamos viendo semana a semana, día a día, todas las cosas. A medida que ese precio vaya afectando, vamos a ir viendo cómo lo vamos a trasladar a los precios”, explicó.

Una oportunidad para los proyectos marginales de Vaca Muerta

La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a sacudir al mercado energético global. Las tensiones en torno al Golfo Pérsico y el temor a interrupciones en rutas clave de transporte de crudo impulsaron el precio del petróleo a niveles que no se veían desde hace años. El Brent superó los 100 dólares por barril y llegó a rozar los 109 dólares en los últimos días.

El alza del crudo se trasladó rápidamente a los mercados internacionales de combustibles y generó una nueva ola de incertidumbre en la economía global. Las preocupaciones se concentran especialmente en el posible impacto que tendría un bloqueo del Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.

En este marco, el vicepresidente para América Latina de la consultora Rystad Energy, Ernesto Díaz, publicó un análisis en LinkedIn en el que advierte que el mercado petrolero está enviando señales más complejas de lo que sugieren los titulares.

“El Brent superó los US$100 por barril esta semana. Esto todos lo ven, pero hay tres capas de análisis que los titulares no están alcanzando”, consideró.

El analista aseguró que uno de los factores que limita una escalada sostenida del precio del petróleo es que el mercado global todavía arrastra un excedente de oferta estructural que existía incluso antes de la crisis en Medio Oriente.

“El mercado petrolero en 2026 venía con un excedente estructural de 2,6 millones de barriles por día antes del conflicto. Incluso con el Estrecho de Ormuz bloqueado esa sobreoferta no desaparece”, explicó.

Asimismo, Díaz señaló que incluso en escenarios de conflicto prolongado el mercado tendería a acercarse al equilibrio sin entrar en un déficit sostenido. “En un escenario de conflicto de dos meses, el excedente se reduce a unos 1,4 millones de barriles diarios; en cuatro meses, a unos 0,9 millones”, afirmó.

Pluspetrol avanza en Vaca Muerta

La señal que favorece al shale fuera de Medio Oriente

Más allá del comportamiento del precio del petróleo, Díaz identificó otro indicador que considera clave para entender el nuevo escenario energético global: el diferencial entre el Brent y el WTI.

El analista destacó que el spread entre ambos marcadores internacionales se redujo de forma abrupta en pocos días, lo que reflejaría un cambio en la demanda global de crudo.

“El diferencial Brent-WTI colapsó de US$7 por barril el miércoles a apenas US$2 el viernes ante la compra masiva de WTI como sustituto del crudo Murban asiático”, explicó.

“El mercado está enviando una señal clara: el crudo americano y por extensión el latinoamericano y africano se vuelve estratégicamente más valioso cuando Oriente Medio se cierra”, agregó.

Vaca Muerta sigue creciendo.

Qué puede pasar con Vaca Muerta

En este sentido, Díaz planteó que el nuevo escenario energético podría funcionar como un acelerador para el desarrollo de Vaca Muerta. “Con Brent en US$100 o más, los proyectos de shale oil en Vaca Muerta que antes eran marginales entran en zona de retorno atractivo. El breakeven promedio de la formación está bien por debajo de estos niveles”, afirmó.

“Esto puede activar nuevos proyectos, nuevas licitaciones y más actividad de fusiones y adquisiciones”, añadió.

Díaz también señaló que la reorganización de los flujos globales de crudo, impulsada por sanciones y tensiones geopolíticas, abre una oportunidad para países que pueden ofrecer suministro estable.

“El mundo está reorganizando sus cadenas de suministro energético. Argentina tiene una ventana geopolítica única como proveedor confiable y no OPEP”, subrayó.

YPF anunció que no habrá “cimbronazos” en el precio de los combustibles

La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a sacudir al mercado energético global. En los últimos días, el precio del crudo se disparó y el Brent volvió a superar la barrera de los 100 dólares por barril, acercándose a los 109 dólares. La reacción del mercado responde a lo que pasa con el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del comercio marítimo global de crudo.

Cuando el mercado percibe riesgo sobre ese punto logístico clave, el precio del barril suele reaccionar de forma inmediata. Tal como analizó la consultora GtoG ENERGY, “el alza no responde a un crecimiento estructural de la demanda, sino a la incorporación de una prima geopolítica vinculada a la incertidumbre sobre la oferta”.

Este movimiento en la cotización del Brent tiene efectos directos en la economía argentina. Con un mercado interno cada vez más alineado a los precios internacionales, el salto del barril de petróleo vuelve a poner bajo la lupa qué ocurrirá con el valor de las naftas y el gasoil en los surtidores.

La posición de YPF

En su cuenta X, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, publicó un mensaje para llevar tranquilidad frente a la volatilidad del mercado petrolero y el impacto que podría tener en el precio de los combustibles.

El pope de la empresa de mayoría estatal planteó que YPF busca evitar reacciones bruscas frente a los movimientos del mercado internacional. “Entiendo la incertidumbre que genera la volatilidad del precio internacional del petróleo, por eso creo importante reafirmar nuestra posición”, expresó el CEO de la compañía.

 

En esa línea, el ejecutivo sostuvo que la petrolera buscará evitar saltos abruptos en los valores de los combustibles. “YPF no va generar cimbronazos en los precios de los combustibles, somos prudentes y estamos honrando nuestro compromiso honesto con los consumidores”, aseguró.

Medidas para evitar cimbronazos

El directivo explicó que la empresa trabaja con un sistema de micropricing, una metodología que permite analizar la evolución del mercado de manera constante para ajustar los precios de forma gradual.

“Trabajamos con una estrategia de micropricing para ir analizando los precios día a día, semana a semana”, indicó Marín.

Además, señaló que el sistema de “moving average” permite suavizar las variaciones del mercado internacional. Según explicó, esa herramienta busca amortiguar los picos de subas o bajas del petróleo y trasladarlos de forma más gradual al mercado local.

“Mediante el sistema de moving average podremos atenuar picos de aumento y bajas dando mayor previsibilidad a los consumidores”, afirmó el titular de YPF.

En su mensaje, Marín también hizo referencia al contexto global que atraviesa el mercado petrolero. Según explicó, la volatilidad que se observa actualmente responde principalmente a la incertidumbre geopolítica y no a un cambio estructural en la demanda energética.

“La volatilidad y la incertidumbre no genera valor real sino especulación de corto plazo y nosotros buscamos ser confiables en el tiempo”, sostuvo.

Horacio Marín: “Nos preparamos para un escenario de precios más bajos”

YPF avanza con una estrategia diseñada para atravesar un contexto internacional incierto, marcado por la volatilidad del precio del petróleo y los cambios geopolíticos que pueden alterar el equilibrio del mercado energético. Así lo dejó en claro su presidente y CEO, Horacio Marín, en diálogo con El Cronista.

Lejos de transmitir preocupación, Marín sostuvo que la compañía de mayoría estatal trabaja con supuestos conservadores y márgenes de seguridad que le permiten sostener su plan de inversiones aun con precios del crudo por debajo de los niveles actuales.

Nos preparamos para un escenario de precios más bajos”, afirmó el ejecutivo, al explicar cómo YPF construye su presupuesto y toma decisiones de largo plazo sin quedar atrapada en la coyuntura.

La referencia no es menor. En un contexto donde distintos analistas internacionales proyectan presiones bajistas sobre el precio del petróleo, YPF decidió anticiparse y ajustar su estructura financiera para no comprometer su hoja de ruta.

Según explicó Marín, el precio que utiliza la compañía para planificar sus números surge de un promedio de estimaciones internacionales. “Tomamos un precio de 63 dólares porque usamos el promedio de consultoras internacionales”, señaló.

Ese valor funciona como base, pero no como un límite rígido. El CEO dejó en claro que una eventual baja adicional no alteraría de forma sustancial el rumbo de la empresa.

Si el petróleo está a 55 dólares, no nos cambia mucho el escenario”, afirmó, al remarcar que YPF ya conoce con precisión el impacto que cada variación del crudo tiene sobre su resultado operativo.

YPF logró un nuevo récord en Vaca Muerta.

Un presupuesto defensivo y foco en el largo plazo

Uno de los puntos centrales del mensaje de Marín fue la preparación interna de YPF frente a un ciclo de precios más bajos. El ejecutivo explicó que la empresa mide con detalle la sensibilidad de sus números ante cada movimiento del barril.

Por cada 10 dólares que baja el petróleo, nosotros ya sabemos cuánto se mueve el EBITDA”, sostuvo. Esa información, remarcó, permite tomar decisiones anticipadas y evitar sobresaltos.

En ese marco, YPF avanzó con operaciones que funcionan como un colchón financiero. Marín explicó que algunas desinversiones y ventas de activos se pensaron también como una forma de proteger el balance frente a un contexto adverso.

Nos sirve como colchón para un año que pueda tener bajos precios”, explicó, al referirse a esas decisiones estratégicas.

El CEO insistió en que la clave está en no sobrerreaccionar ante el corto plazo. Para Marín, la industria petrolera se define por ciclos largos y no por movimientos coyunturales.

El desarrollo no se define por el ruido coyuntural del precio”, afirmó, al defender la lógica de inversión sostenida en Vaca Muerta.

Desde su mirada, incluso si el mercado atraviesa una etapa de debilidad, el escenario de mediano y largo plazo sigue siendo favorable. “En 2030 y 2031 va a haber un gap grande entre oferta y demanda que debería llevar a precios altos tanto en petróleo como en gas”, anticipó.

Ese desbalance, explicó, es el que justifica continuar con proyectos de gran escala, aun cuando el contexto actual muestre señales de enfriamiento.

Venezuela, el factor geopolítico y la comparación con Vaca Muerta

Uno de los interrogantes que sobrevuelan al mercado es el posible impacto de Venezuela en la oferta global, en caso de un cambio político que facilite su regreso pleno como exportador de crudo. Marín abordó el tema con cautela y relativizó su efecto inmediato.

Puede presionar el precio, pero más por expectativa que por realidad”, señaló, al analizar el posible retorno de Venezuela al mercado internacional.

El CEO de YPF habló desde la experiencia personal. “Yo trabajé en Venezuela antes de venir acá y la verdad que está muy dejada y lleva su tiempo reconstruirla”, afirmó.

Marín explicó que no se trata solo de decisiones políticas, sino de limitaciones técnicas y operativas. En ese punto, comparó el crudo venezolano con el potencial argentino.

La Faja del Orinoco tiene 10 grados API, es más pesado que el agua”, describió. Ese tipo de petróleo, explicó, implica mayores costos y complejidades operativas.

Tiene mucho costo operativo y necesita mucha inversión”, agregó, al remarcar que la recuperación de la producción venezolana no sería inmediata.

Frente a ese escenario, dejó una frase que resume su visión comparativa: “No sé si Vaca Muerta no es mejor que la Faja del Orinoco”.

La estrategia de Marín

Para el pope de la empresa de mayoría estatal, aun cuando Venezuela logre recuperar parte de su producción, su aporte será gradual. “Será otro lugar del mundo que ayudará a cubrir el gap, pero no de manera inmediata”, sostuvo.

En ese contexto, Vaca Muerta aparece como una ventaja competitiva clara para la Argentina, tanto por calidad del recurso como por la escala de las inversiones ya en marcha.

El mensaje de Marín combina prudencia y ambición. Por un lado, YPF se prepara para atravesar un escenario de precios más bajos sin alterar su equilibrio financiero. Por otro, sostiene una visión de crecimiento basada en el potencial exportador del país.

La clave, según el CEO, es sostener una mirada de largo plazo y evitar decisiones defensivas que frenen el desarrollo. “Las compañías grandes miran el largo plazo, miran la robustez del proyecto”, remarcó.