Vaca Muerta impulsaría un superávit energético de U$S 10 mil millones

Vaca Muerta se encamina a vivir un año récord de la mano de los proyectos de infraestructura que están camino a finalizarse y ponerle fin a los cuellos de botella a la producción de petróleo y gas. Esos números top permitirán alcanzar un superávit energético.

Según informó Reuters, las proyecciones alcanzarían un saldo positivo del comercio energético que podría ubicarse entre los 8.500 millones y los 10.000 millones de dólares en 2026.

El fortalecimiento de las exportaciones de energía y la reducción de la dependencia del gas importado se consolidaron como objetivos centrales del Gobierno nacional. Estas metas buscan incrementar el ingreso de divisas, reforzar las reservas del Banco Central y mejorar la percepción de los inversores sobre la economía argentina.

Durante 2025, Argentina registró un superávit energético récord de 7.800 millones de dólares, con exportaciones que alcanzaron los 11.100 millones, casi un 13% más que en 2024. En paralelo, las importaciones cayeron un 18%, hasta ubicarse en 3.300 millones de dólares.

El desarrollo de Vaca Muerta fue clave para revertir el déficit energético que había alcanzado casi los 7.000 millones de dólares en 2013. En 2025, la producción de petróleo del yacimiento se ubicó en torno a los 600.000 barriles diarios.

El impacto del shale

“El motor del crecimiento es Vaca Muerta, ya que el resto de las cuencas convencionales se encuentra en declive, con una caída del 4,9% en la producción durante 2025”, afirmó Fernando Bazán, de la consultora Abeceb.

El analista destacó además que las exportaciones de crudo, que representaron el 86% del superávit energético en 2025, seguirán siendo el principal sostén del balance comercial del sector en los próximos años.

En ese contexto, el superávit comercial total del país durante 2025 alcanzó los 11.300 millones de dólares, con una participación creciente del complejo energético dentro del resultado global.

El senador nacional Agustín Monteverde también proyectó una fuerte contribución del sector en los próximos años, impulsada por una mayor capacidad para evacuar la producción desde Vaca Muerta hacia los mercados externos.

“La ampliación de la capacidad de transporte, tanto para petróleo como para gas, va a fortalecer las exportaciones y reducir la dependencia del gas importado. Además, estamos viendo un crecimiento de los envíos no solo en la región, sino también hacia Estados Unidos, que se consolida como principal comprador”, sostuvo.

Empresas apuestan al crecimiento en Vaca Muerta

Las principales compañías del sector continúan invirtiendo en el aumento de la producción petrolera. YPF, junto con Pan American Energy, Pluspetrol, Vista y Pampa Energía, impulsa el proyecto Vaca Muerta Oil Sur, que contempla un oleoducto con capacidad para transportar 550.000 barriles diarios.

La iniciativa incluye además una planta y tanques de almacenamiento en la terminal de Punta Colorada, en Río Negro, y ya aseguró un financiamiento de 2.000 millones de dólares.

En enero, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, afirmó que el proyecto permitirá generar más de 15.000 millones de dólares anuales en exportaciones, consolidando a la Argentina como un proveedor relevante de crudo a nivel internacional.

En el segmento del gas, se incorporó nueva capacidad al sistema troncal de transporte desde Vaca Muerta y avanzan las obras para revertir el gasoducto del norte. Esto permitirá abastecer al norte argentino, reemplazar importaciones desde Bolivia y ampliar las exportaciones hacia Brasil.

En paralelo, el país busca posicionarse como exportador global de gas natural licuado, lo que demandará importantes inversiones en infraestructura para trasladar el gas hasta un puerto atlántico, donde será licuado y embarcado.

A pesar del avance del desarrollo no convencional, los analistas consideran que Argentina todavía necesitará importar gas durante los picos de consumo invernal para garantizar el abastecimiento interno.

“Las principales promesas de un salto significativo en la producción de gas se verán después de 2027”, concluyó Bazán.

Señal de alerta: Shell analiza vender sus activos en Vaca Muerta

Shell evalúa una salida parcial o total de Vaca Muerta en el marco de un reordenamiento global de su portafolio de activos. Según reveló la agencia Reuters, la petrolera anglo-holandesa ya habría contactado a posibles interesados para desprenderse de sus participaciones en la formación no convencional, aunque la operación todavía no está definida.

De concretarse, la decisión representaría un fuerte impacto simbólico para el desarrollo de Vaca Muerta. Shell fue uno de los primeros grandes jugadores internacionales en apostar por el shale argentino, con su desembarco en 2012. Sin embargo, fuentes citadas por Reuters aclararon que la venta no está garantizada y que la compañía aún podría optar por conservar sus activos. Shell, por el momento, evitó hacer comentarios oficiales.

El posible movimiento se conoce pocas semanas después de que la empresa anunciara su retiro del proyecto Argentina GNL, la iniciativa de exportación de gas natural licuado liderada por YPF. Shell había llegado a tener una participación del 50% en ese desarrollo, del que se bajó formalmente a fines de diciembre de 2025.

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Shell reordena su porfolio

La estrategia responde a un proceso más amplio de reorganización interna impulsado desde la llegada de Wael Sawan como CEO global. En ese marco, Shell viene desprendiéndose de activos para mejorar su rendimiento financiero y equilibrar sus inversiones entre petróleo, gas y energías renovables. En línea con esa política, la compañía también planea abandonar el yacimiento sirio de al-Omar y analiza vender su participación en LNG Canada, según informó Reuters.

En la Argentina, Shell posee activos de peso en Vaca Muerta. Tiene el 90% de participación en los bloques Cruz de Lorena, Sierras Blancas y Coirón Amargo, y un 50% del área Bajada de Añelo, que comparte con YPF. Se trata de áreas estratégicas dentro del núcleo productivo de la Cuenca Neuquina.

La posible salida de Shell contrasta con el buen momento que atraviesa el sector energético local. Esta semana, el Gobierno nacional anunció el mayor superávit de la balanza comercial energética en 33 años, con un saldo positivo de US$ 7.800 millones, impulsado principalmente por el crecimiento de la producción en Vaca Muerta.

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El antecedente: la salida de Argentina GNL

En diciembre de 2025, Shell confirmó su retiro del proyecto Argentina GNL, una iniciativa clave para monetizar el gas de Vaca Muerta mediante exportaciones por hasta US$ 15.000 millones anuales. En su comunicado, la empresa buscó relativizar el impacto de la decisión y explicó que su participación se había limitado a la etapa de pre-FEED, una fase preliminar de evaluación técnica y económica.

“Shell decidió no avanzar con la fase inicial del proyecto”, señaló la compañía, aunque aclaró que continuaba analizando opciones de expansión junto a YPF. Sin embargo, la presión de la petrolera estatal para acelerar los plazos y la incorporación de nuevos socios —la italiana ENI y la emiratí Adnoc— habrían influido en la decisión final.

Ya en noviembre, el CEO de YPF, Horacio Marín, había anticipado públicamente que la salida de Shell no sería un obstáculo para avanzar. “Estamos trabajando para cerrar el acuerdo, pero si no es Shell será otra compañía”, afirmó durante el Forbes Energy Summit.

En paralelo, MidOcean Energy LLC —firma en la que invierte Saudi Aramco— mantiene conversaciones preliminares para sumarse al proyecto, según informó Bloomberg. Incluso el presidente Javier Milei se reunió recientemente con ejecutivos de la compañía en Buenos Aires. JPMorgan, en tanto, está a cargo de estructurar la financiación para atraer unos US$ 14.000 millones, cerca del 70% del capital necesario.

El proyecto contempla la instalación de al menos dos buques de licuefacción flotantes frente a la costa atlántica, con una capacidad conjunta de 12 millones de toneladas anuales, y no se descarta sumar una tercera unidad en una etapa posterior.

Con el impulso de Vaca Muerta, Vista Energy logra un salto del 52% en su EBITDA trimestral

Durante el tercer trimestre de 2025, Vista Energy consolidó su crecimiento en Vaca Muerta gracias a la alta productividad de los pozos en Bajada del Palo Oeste y La Amarga Chica, junto con una estrategia de eficiencia que sigue marcando el pulso del shale argentino.

En ese período, la producción total alcanzó 126.800 barriles equivalentes de petróleo por día (boe/d), lo que representa un aumento del 7% respecto del trimestre anterior y un 74% interanual. Solo la producción de crudo promedió 109.700 barriles diarios, con incrementos similares trimestre a trimestre y año a año.

Más ingresos, menor costo y un EBITDA en alza

El EBITDA ajustado de Vista trepó a 472 millones de dólares, un 17% más que en el trimestre previo y un 52% superior en la comparación anual.
El lifting cost, que mide el costo de producción por barril, se ubicó en 4,4 dólares por boe, un 6% menor al de un año atrás, reflejando el impacto de la eficiencia alcanzada en los desarrollos.

Los ingresos totales sumaron 706 millones de dólares, un salto del 16% trimestral y del 53% respecto de 2024. En tanto, las inversiones ascendieron a 351 millones, impulsadas por la puesta en marcha de nuevos pozos. El resultado neto fue de 315 millones de dólares, con un beneficio por acción de 3 dólares.

Proyecciones de crecimiento en Vaca Muerta

De acuerdo con un informe de Fundación Contactos Petroleros, liderada por Luciano Fucello, Vista Energy se perfila como la segunda operadora con mayor actividad en Vaca Muerta durante 2025, con unas 3.100 etapas de fractura proyectadas, equivalentes al 11% del total nacional.

En el Foro Argentino de Inversiones, el CEO de la compañía, Miguel Galuccio, destacó el impacto del desarrollo de Vaca Muerta tanto para la empresa como para el país. “Comenzamos produciendo 24.000 barriles diarios con un EBITDA de 190 millones de dólares; hoy producimos 125.000 y proyectamos cerrar el año con 1.600 millones”, señaló.

El ejecutivo subrayó que Vista ya invirtió más de 6.000 millones de dólares en Argentina, y proyectó que para 2030 el sector energético aportará un superávit de 30.000 millones de dólares a la balanza comercial.

Vaca Muerta representa el 60% de la producción nacional. Pasamos de un déficit energético de 7.000 millones de dólares en 2012 a un superávit estimado de más de 7.000 millones este año, un cambio de 14.000 millones”, remarcó Galuccio.

“Vista se convirtió en el mayor exportador de energía del país”

Miguel Galuccio, fundador, presidente y CEO de Vista Energy, fue el orador central del Foro Argentino de Inversiones organizado por ARCAP. Ante una audiencia de más de mil referentes de venture capital, empresarios y emprendedores, compartió la evolución de Vaca Muerta y el papel decisivo de Vista en el nuevo mapa energético de Argentina.

En su repaso, Galuccio recordó el escenario de 2012. “Argentina era importador de energía. Vaca Muerta era para creyentes. Vista no existía. Y si hablábamos de un barril net zero o de divisas para el país, parecía ciencia ficción”, expresó.

Con el paso de trece años, el panorama se transformó. Argentina alcanzó la condición de exportador estructural y neto de energía. Vaca Muerta es hoy reconocida a nivel global en el sector, y Vista se consolidó como la primera exportadora de crudo del país.

“En 2012 había déficit energético y colas en las estaciones de servicio por falta de combustible. Hoy Vaca Muerta representa el 60% de la producción nacional y contamos con un superávit de 7.000 millones de dólares en la balanza energética”, señaló.

El ejecutivo anticipó que en 2026 Vista producirá un barril net zero y pronosticó que para 2030 la industria energética generará 30.000 millones de dólares positivos para la economía argentina. “No hay fórmula secreta que reemplace el profesionalismo, el talento y la seriedad en lo que hacemos”, afirmó.

En su intervención también repasó el crecimiento de la compañía. “En Vista llevamos más de 6.000 millones de dólares invertidos en el país. Comenzamos con una operación que producía 24.000 barriles diarios con un EBITDA de 190 millones de dólares. Siete años después producimos 125.000 barriles, con un EBITDA de 1.600 millones para este año”, remarcó.

Galuccio subrayó que Vista se consolidó como la mayor productora independiente de petróleo de Argentina, solo detrás de YPF. Además, resaltó la importancia de innovar, atraer talento y ejecutar con agilidad para diferenciarse de las grandes corporaciones del sector.

Por último, invitó a imaginar la posibilidad de replicar el modelo en otros sectores. “Argentina necesita muchos Vistas. Tres en el agro, tres en energía, otros en soluciones naturales. Ese es el camino para diversificar la economía y generar desarrollo sostenido”, concluyó.