La escasez de petróleo ya es real y Argentina debe moverse rápido con Vaca Muerta

El conflicto de Medio Oriente sacude el mundo. Las repercusiones no se hicieron esperar y el planeta ingresó en una etapa de incertidumbre total. Las alarmas sobre la dinámica del mercado energético se dispararon y se espera que la volatibilidad marque el rumbo debido a escasez de petróleo y gas. Sin embargo, el escenario es ideal para Vaca Muerta.

El vicepresidente de Rystad Energy para Latinoamérica, Ernesto Díaz, sostuvo que el sistema atraviesa una transición hacia una “fase distinta” de la crisis, marcada no solo por precios altos, sino por escasez física de petróleo, lo que tendrá implicancias macroeconómicas profundas.

Esa combinación de tensiones está generando un movimiento global que, a diferencia de otros shocks, excede la volatilidad del barril. Para Díaz, el problema está mutando hacia un escenario de estanflación energética, donde la inflación convive con un debilitamiento del crecimiento y un mercado incapaz de acomodar la oferta.

El especialista remarcó que este fenómeno ya empieza a ser visible en distintas regiones. En su lectura, el epicentro actual se ubica en Asia, donde varios países enfrentan señales claras de estrés energético vinculadas a costos, disponibilidad de combustibles y límites fiscales.

Asia y Europa en alerta por la escasez física

Los primeros impactos concretos aparecen en economías emergentes. Filipinas declaró una emergencia energética, mientras que Tailandia eliminó subsidios que provocaron aumentos inmediatos en los combustibles. Asimismo, Indonesia enfrenta restricciones en el sector petroquímico.

Díaz consideró que se trata de “destrucción de demanda forzada”, un evento que no estaba plenamente incorporado por los mercados.

En paralelo, Europa todavía mantiene un nivel de protección mayor gracias a inventarios equivalentes a 70–90 días de consumo. Sin embargo, Díaz advirtió que el margen es limitado y proyectó que, de mantenerse la tendencia actual, la región podría experimentar “tightness” en cuatro a ocho semanas y una escasez más generalizada entre ocho y doce semanas.

La lectura macro que plantea Rystad Energy es similar a la de otros analistas internacionales: mayor volatilidad financiera, inflación proyectada en torno a 4% para el G20 y un deterioro simultáneo de los principales indicadores manufactureros globales. En este cuadro, la energía vuelve a convertirse en el driver central del ciclo económico.

Las oportunidades para Argentina

En este contexto global, Díaz afirma que la situación abre una ventana estratégica para Argentina, especialmente para el desarrollo y la exportación desde Vaca Muerta. La escasez física de crudo fortalece el valor del petróleo exportable, así como las perspectivas futuras para el LNG, el LPG y el gas regional.

El ejecutivo señaló que el shale argentino deja de ser únicamente una historia de crecimiento y pasa a consolidarse como un “activo crítico” dentro del mapa global de seguridad energética. El posible desbalance entre oferta y demanda internacional aumenta el atractivo de recursos estables y de bajo riesgo geopolítico.

A ese escenario se suma un impulso adicional sobre las decisiones de inversión. Díaz afirmó que los precios altos combinados con riesgos crecientes de disrupción en el suministro mejoran la economía de proyectos midstream, aceleran la necesidad de infraestructura y refuerzan la urgencia de avanzar con un proyecto de GNL argentino competitivo.

Sin embargo, la advertencia apunta a la posibilidad de que Argentina no logre capitalizar esta oportunidad. En este marco, Díaz remarcó que el país debe escalar infraestructura, reducir cuellos de botella locales y garantizar estabilidad regulatoria. “La pregunta ya no es si puede, sino si va a hacerlo a tiempo”, subrayó.

TotalEnergies cambia su estrategia: alerta por la guerra y apuesta al gas y petróleo

El CEO de TotalEnergies, Patrick Pouyanné, advirtió que una prolongación de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán por más de tres o cuatro meses podría generar un riesgo sistémico para la economía global, debido al impacto sobre el suministro energético.

Durante su participación en CERAWeek en Houston, el ejecutivo explicó que la mayor preocupación no radica únicamente en el mercado de petróleo, sino en el abastecimiento de combustibles refinados, que enfrenta tensiones adicionales.

Según detalló, la situación se agravó por la decisión de China de restringir exportaciones de diésel, gasolina y jet fuel, con el objetivo de garantizar el suministro interno. Esta medida generó un escenario crítico en regiones como el Sudeste Asiático, donde el acceso a combustibles comienza a volverse insostenible.

Impacto en el comercio energético global

El conflicto en Oriente Medio ya provocó daños en infraestructura energética clave y afectó la circulación marítima en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado (GNL) a nivel mundial.

Las tensiones en esta vía de transporte llevaron el flujo de crudo y GNL a niveles cercanos a la paralización, encendiendo alertas en los mercados internacionales.

En paralelo, TotalEnergies reafirmó su estrategia de diversificación, con inversiones en electricidad, energías renovables y generación a partir de gas natural, impulsadas por el crecimiento de la demanda energética asociada a la inteligencia artificial.

En ese marco, la compañía firmó acuerdos de largo plazo para abastecer con energía solar a los centros de datos de Google en Texas, y también un contrato a 15 años para suministrar electricidad renovable desde su parque solar en Ohio.

Giro hacia el petróleo y el gas en EE.UU.

Sin embargo, en el mercado estadounidense, TotalEnergies decidió redirigir su estrategia. La compañía acordó reasignar cerca de 1.000 millones de dólares desde proyectos de offshore wind hacia el desarrollo de petróleo y gas.

La decisión se enmarca en el contexto de políticas impulsadas por el gobierno de Donald Trump, orientadas a fortalecer la producción de combustibles fósiles y limitar el avance de la energía eólica offshore.

Como parte del acuerdo, Estados Unidos reembolsará a TotalEnergies los fondos invertidos en concesiones eólicas, mientras que la compañía se comprometió a no desarrollar nuevos proyectos en ese segmento dentro del país.

En paralelo, la empresa invertirá cerca de 928 millones de dólares en 2026 para expandir el proyecto Rio Grande LNG en Texas, además de avanzar en el desarrollo de petróleo convencional en el Golfo de Estados Unidos y en la producción de shale gas.

Pouyanné remarcó que la energía eólica offshore no es actualmente la alternativa más competitiva en términos de costos en el mercado estadounidense, reforzando el giro hacia el oil & gas en un contexto de creciente incertidumbre energética global.

La guerra en Medio Oriente encarece el gas y presiona las tarifas

El abastecimiento de GNL para la generación eléctrica en el invierno argentino enfrenta un escenario más complejo de lo previsto. La escalada del conflicto en Medio Oriente impulsó los precios internacionales del gas licuado y alteró las previsiones oficiales, lo que terminará impactando en las tarifas durante los meses de mayor consumo.

El cambio de contexto encuentra al Gobierno nacional en pleno proceso de redefinición del esquema de importaciones. A diferencia de años anteriores, cuando la compra de cargamentos era realizada por ENARSA con financiamiento estatal, ahora la estrategia apunta a que una empresa privada asuma el costo inicial y luego comercialice el gas en el mercado interno.

Este esquema había sido diseñado en un escenario internacional más estable. Sin embargo, pese al fuerte aumento de precios, la administración decidió sostener el plan original, al menos en esta primera etapa del proceso licitatorio.

La dependencia de importaciones sigue siendo un factor clave. A pesar del crecimiento de la producción en Vaca Muerta, las limitaciones en la infraestructura de transporte impiden cubrir toda la demanda invernal. Por ese motivo, el país deberá recurrir nuevamente a la compra de cargamentos de GNL.

Según estimaciones del sector, durante el invierno serán necesarios más de 20 barcos para garantizar el abastecimiento energético. Ese volumen permitirá compensar el déficit entre la producción local y el consumo en los picos de demanda.

El cronograma oficial prevé que ENARSA reciba las ofertas el próximo 6 de abril y adjudique la operación el 21 del mismo mes. La empresa que resulte ganadora deberá asegurar la provisión de los cargamentos y asumir el riesgo de precio, con la posibilidad de trasladarlo posteriormente a los usuarios.

En el contexto actual, el encarecimiento del GNL implicaría un costo adicional cercano a los US$ 500 millones. Desde el punto de vista macroeconómico, ese impacto se vería parcialmente compensado por mayores ingresos derivados de la suba del precio internacional del petróleo.

No obstante, ese equilibrio en las cuentas públicas no evita el efecto directo sobre los consumidores. El incremento en los costos del gas se reflejará en las facturas de energía, en un contexto en el que también incide el encarecimiento del crudo.

En este marco, la Secretaría de Energía introdujo modificaciones en los períodos tarifarios. A través de una resolución reciente, estableció que el período invernal se extenderá del 1 de mayo al 30 de septiembre, lo que permitirá trasladar el mayor costo del gas a las tarifas durante los meses de mayor consumo.

El 60% del mercado de GNL está cambiando: la infraestructura digital decide quién lidera

Un nuevo ciclo de inversión en Gas Natural Licuado (GNL) está cobrando impulso, pero la ventana hacia el éxito es estrecha y solo los actores más rápidos triunfarán.

Esta aceleración está siendo impulsada por los cambios globales en la seguridad energética. En un mundo afectado por la volatilidad de las cadenas de suministro y la geopolítica cambiante, el gas natural licuado se ha convertido en una fuente energética crucial, ayudando a amortiguar las perturbaciones de la oferta al tiempo que permite la descarbonización al desplazar al carbón y otros combustibles con alto contenido de carbono.

La reciente inestabilidad cerca del Estrecho de Ormuz -por donde fluye aproximadamente el 20% del petróleo mundial y volúmenes significativos de GNL- no hizo más que poner de relieve esta vulnerabilidad. Las tarifas de transporte se dispararon más del 50% intermensual tras las interrupciones regionales, lo que puso de manifiesto la fragilidad de la infraestructura energética tradicional y generó impactos de costes en las economías sensibles a los precios.

Estados Unidos lidera actualmente las exportaciones mundiales de GNL, seguido de Australia y Catar, que juntos abastecen alrededor del 60 % del mercado global. Se espera que la capacidad de licuefacción estadounidense supere los 16 mil millones de pies cúbicos por día para 2026. Desde 2019, Estados Unidos ha representado más de la mitad de todas las decisiones finales de inversión (FID) en licuefacción de GNL a nivel mundial, con Catar contribuyendo con cerca del 20%.

En toda la industria, la expansión del GNL está atrayendo más de 90 mil millones de dólares en capital, a medida que los operadores se esfuerzan por implementar un nuevo suministro. Las FID están en auge y se prevé que un aumento repentino de la capacidad de licuefacción llegue al mercado entre 2026 y 2028.

Pero el juego del GNL se basa tanto en el tiempo como en el volumen. “Llegar al primer cargamento lo más rápido posible es crucial; es entonces cuando comienzan los ingresos”, es una opinión compartida por todo el sector.

El gas del buque Hilli Episeyo saldrá del sistema actual.

Velocidad es igual a valor

En el sector del GNL, el tiempo realmente es dinero. Una planta de licuefacción moderna puede costar fácilmente entre 30 y 40 mil millones de dólares y su construcción puede tardar entre tres y cinco años. Una vez en funcionamiento, cada semana de retraso puede costar decenas de millones de dólares.

Los accionistas y las juntas directivas lo entienden. Sin embargo, a pesar de décadas de experiencia en la ejecución de megaproyectos, los retrasos en los plazos siguen siendo la norma.

Los proyectos se enfrentan a dificultades derivadas de los plazos de entrega de los equipos, la disponibilidad de mano de obra calificada y los procesos regulatorios, factores que en gran medida escapan al control directo de los operadores. Pero el riesgo de ejecución también se deriva de la gestión interna de los proyectos.

Más a menudo de lo que parece, surgen retrasos controlables en la forma en que los equipos de ingeniería, construcción y operaciones trabajan juntos.

Estados Unidos sufre una caída en sus exportaciones de GNL

Dónde fallan los proyectos y cómo la infraestructura digital lo soluciona

El punto más débil del GNL suele esconderse en las brechas entre departamentos, en particular entre ingeniería, adquisiciones, construcción (EPC) y operaciones.

La construcción de GNL actual sigue estando fuertemente impulsada por EPC. Sin embargo, la incompatibilidad de los datos de ingeniería, la información aislada de los activos y la falta de contexto operativo obligan habitualmente a los equipos a dedicar meses a conciliar información en lugar de aumentar la producción. Este tipo de escenario suele resultar en retrabajo, retrasos en la estabilización y pérdida de valor.

Pero en la tensa carrera actual por el primer gas, estas ineficiencias ya no son viables. Para competir en un mercado comprimido, los operadores están recurriendo a plataformas de datos unificadas y gemelos digitales como infraestructura de ejecución central.

Los operadores están creando una “única fuente de información veraz” que abarca el diseño, la construcción y las operaciones. Los modelos de ingeniería, los marcos de activos y los datos operativos en tiempo real se conectan desde el principio, lo que permite a los equipos colaborar con la misma información durante todo el ciclo de vida del proyecto.

El enfoque transforma los resultados de forma práctica. Las decisiones de diseño se basan en el contexto operativo. El progreso de la construcción contribuye directamente a la preparación para la puesta en marcha. Los equipos de operaciones obtienen activos con datos estructurados, modelos validados y visibilidad en tiempo real, en lugar de carpetas y hojas de cálculo obsoletas.

Río Negro suma apoyo para que la planta de GNL se instale en el Golfo San Matias.

Digitalización en acción

La empresa brasileña AP Consultoria e Projetos es un ejemplo de cómo se puede mejorar estructuralmente la velocidad de ejecución. Esta firma multidisciplinaria de EPC adoptó plataformas de ingeniería unificadas para abordar los cuellos de botella que habitualmente obstaculizan la ejecución de los proyectos de capital.

Al igual que muchas empresas EPC, se enfrentaba a datos fragmentados, poca visibilidad entre disciplinas, iteraciones de diseño lentas y largas entregas, todo lo cual prolongaba los plazos de entrega.

Al trasladar los flujos de trabajo de ingeniería a la nube, AP Consultoría creó un entorno de datos único y compartido donde los equipos de ingeniería civil, mecánica, de tuberías e instrumentación podían trabajar en paralelo en lugar de secuencialmente.

Esta colaboración en tiempo real redujo la falta de comunicación y permitió que las disciplinas posteriores comenzaran a trabajar antes, acortando así los plazos generales del proyecto.

La introducción de la IA y el aprendizaje automático en tareas de diseño complejas también tuvo un impacto directo en la velocidad de lanzamiento al mercado. El diseño de soportes de tuberías se automatizó utilizando modelos de IA entrenados con experiencia histórica en ingeniería. Esto redujo el tiempo de análisis de soportes de tuberías en 90 % y el tiempo de revisión del análisis de tensiones en 60 %, eliminando una importante fuente de retrasos.

Una documentación más rápida, menos revisiones de diseño y menos retrabajos permitieron que los proyectos avanzaran con mayor fluidez desde el diseño hasta la fase de construcción.

AP Consultoría pudo entregar los proyectos a sus clientes con mayor rapidez, lo que permitió una puesta en marcha más temprana, ingresos más rápidos y mejores resultados comerciales.

Argentina LNG: YPF, Eni y XRG avanzan hacia la inversión final para exportar gas al mundo

Una ventana cada vez más estrecha

El sector del GNL entra en una década crítica con miles de millones de dólares en juego.

Con la entrada simultánea de gran capacidad en funcionamiento en los próximos dos años, existe una oportunidad limitada para que las empresas con mayor capacidad se vean recompensadas con contratos a largo plazo y precios premium.

Las empresas que consideran la tecnología digital como infraestructura esencial, al mismo nivel que las plantas y equipos físicos, avanzarán con mayor rapidez y protegerán el valor para los accionistas. En este entorno único, la rapidez en la entrega del primer cargamento marca la diferencia entre monetizar el capital y ponerlo en riesgo.

Horacio Marín: “Va a ser un año de un petróleo más alto de lo esperado”

El conflicto en Medio Oriente volvió a tensionar el mercado energético global y empujó el precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril. Con la mirada puesta en lo que pasará con los combustibles, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, anticipó que 2026 podría cerrar con valores más altos del crudo respecto de las previsiones iniciales.

Durante una entrevista con El Cronista Stream, el ejecutivo explicó que la compañía sigue de cerca la evolución del mercado internacional, pero advirtió que la compañía no traslada automáticamente las subas del crudo a los surtidores.

En este sentido, Marín detalló que la empresa utiliza una fórmula propia para definir los ajustes, que contempla la estructura de costos de la compañía y la forma en que se adquiere el petróleo, con contratos que normalmente se calculan mediante promedios y no mediante valores spot del mercado internacional.

“Nosotros no trasladamos los precios en forma inmediata. Los hacemos con una fórmula matemática que llamamos moving average. Lo que hacemos es una forma en la cual, teniendo en cuenta nuestra estructura de costos, no trasladar picos y valles o volatilidades al precio en forma inmediata”, explicó.

El directivo remarcó que el objetivo es evitar cambios abruptos en los surtidores cuando el mercado internacional presenta movimientos muy bruscos en pocos días.

“Ayer (por el domingo) se hablaba de 120 dólares y hoy (por este lunes) llegó a 101. Entonces, ¿qué significa? ¿Que aumento el domingo el precio a 120 y el lunes lo bajo a 101? Capaz que mañana (por el martes) está más alto o más bajo, yo no lo sé”, señaló.

YPF logró un nuevo récord en el fracking de Vaca Muerta.

Cómo impacta el conflicto en el precio del petróleo

El CEO de YPF explicó que uno de los factores centrales que hoy observa el mercado energético es la situación del estrecho de Ormuz donde cualquier interrupción en ese punto genera efectos directos sobre la oferta global de crudo y termina presionando los precios internacionales.

“El estrecho de Ormuz te da la idea de que cuando se afecta el abastecimiento mundial, que es más o menos el 15%, los precios reaccionan. Cuando retirás ese volumen del mercado, todos empiezan a pelear por una escasez”, describió.

Consultado sobre las perspectivas para el resto del año, Marín sostuvo que el contexto internacional podría sostener precios más elevados del petróleo respecto de lo que se proyectaba inicialmente.

“Yo creo que sí, también por la guerra. Va a ser un año de petróleo más alto. Igual es muy difícil establecer el valor del precio del petróleo”, afirmó.

El mercado según Marín

El ejecutivo recordó que incluso las grandes compañías internacionales tienen dificultades para anticipar la evolución del mercado energético global. “Una de las petroleras más grandes del mundo tiene más de 200 economistas y nadie puede predecir el precio del petróleo”, aseveró.

En ese marco, explicó que la compañía se preparó para operar incluso en escenarios de precios bajos, con el objetivo de evitar cambios bruscos en los planes de inversión.

“Vos te tenés que preparar siempre para precios bajos para que la compañía no sufra cambios de inversiones, que son muy nefastos para todos”, sostuvo.

“Si esto queda con precios de 100 por tres meses, seguramente vamos a tener un precio de gasoil y de nafta mucho más alto como lo tiene todo el mundo”, agregó.

Asimismo, aclaró que cualquier ajuste dependerá de cómo el precio internacional vaya impactando en la estructura de costos de la compañía. “Nosotros vamos viendo semana a semana, día a día, todas las cosas. A medida que ese precio vaya afectando, vamos a ir viendo cómo lo vamos a trasladar a los precios”, explicó.

YPF anunció que no habrá “cimbronazos” en el precio de los combustibles

La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a sacudir al mercado energético global. En los últimos días, el precio del crudo se disparó y el Brent volvió a superar la barrera de los 100 dólares por barril, acercándose a los 109 dólares. La reacción del mercado responde a lo que pasa con el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del comercio marítimo global de crudo.

Cuando el mercado percibe riesgo sobre ese punto logístico clave, el precio del barril suele reaccionar de forma inmediata. Tal como analizó la consultora GtoG ENERGY, “el alza no responde a un crecimiento estructural de la demanda, sino a la incorporación de una prima geopolítica vinculada a la incertidumbre sobre la oferta”.

Este movimiento en la cotización del Brent tiene efectos directos en la economía argentina. Con un mercado interno cada vez más alineado a los precios internacionales, el salto del barril de petróleo vuelve a poner bajo la lupa qué ocurrirá con el valor de las naftas y el gasoil en los surtidores.

La posición de YPF

En su cuenta X, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, publicó un mensaje para llevar tranquilidad frente a la volatilidad del mercado petrolero y el impacto que podría tener en el precio de los combustibles.

El pope de la empresa de mayoría estatal planteó que YPF busca evitar reacciones bruscas frente a los movimientos del mercado internacional. “Entiendo la incertidumbre que genera la volatilidad del precio internacional del petróleo, por eso creo importante reafirmar nuestra posición”, expresó el CEO de la compañía.

 

En esa línea, el ejecutivo sostuvo que la petrolera buscará evitar saltos abruptos en los valores de los combustibles. “YPF no va generar cimbronazos en los precios de los combustibles, somos prudentes y estamos honrando nuestro compromiso honesto con los consumidores”, aseguró.

Medidas para evitar cimbronazos

El directivo explicó que la empresa trabaja con un sistema de micropricing, una metodología que permite analizar la evolución del mercado de manera constante para ajustar los precios de forma gradual.

“Trabajamos con una estrategia de micropricing para ir analizando los precios día a día, semana a semana”, indicó Marín.

Además, señaló que el sistema de “moving average” permite suavizar las variaciones del mercado internacional. Según explicó, esa herramienta busca amortiguar los picos de subas o bajas del petróleo y trasladarlos de forma más gradual al mercado local.

“Mediante el sistema de moving average podremos atenuar picos de aumento y bajas dando mayor previsibilidad a los consumidores”, afirmó el titular de YPF.

En su mensaje, Marín también hizo referencia al contexto global que atraviesa el mercado petrolero. Según explicó, la volatilidad que se observa actualmente responde principalmente a la incertidumbre geopolítica y no a un cambio estructural en la demanda energética.

“La volatilidad y la incertidumbre no genera valor real sino especulación de corto plazo y nosotros buscamos ser confiables en el tiempo”, sostuvo.

Más de 20 pymes quedaron fuera del negocio petrolero en la Cuenca del Golfo San Jorge

Las pequeñas y medianas empresas (pymes) de servicios petroleros atraviesan uno de los momentos más complejos de los últimos años en la Cuenca del Golfo San Jorge. La salida de grandes operadoras, los cambios en los contratos y la reconfiguración productiva impactaron de lleno en la actividad. El escenario se traduce en menor demanda, incertidumbre laboral y dificultades financieras.

La transición que comenzó tras la salida de YPF y el avance de nuevos operadores dejó a muchas pymes en una situación vulnerable. La pérdida de volumen, el retraso en los pagos y la renegociación de contratos se volvieron parte del día a día para decenas de firmas locales.

En diálogo con eolomedia, Héctor Boris Mansilla, vicepresidente de la Cámara de Empresas Regionales de Servicios Petroleros de la Cuenca del Golfo San Jorge, analizó el presente del sector, las consecuencias del cambio de operadores y las perspectivas para las empresas regionales.

Reconfiguración de la cuenca y concentración empresaria

“El formato que se dio en Chubut con la salida de YPF, también se repitió en Santa Cruz Norte. Eso generó una concentración con dos aristas: por un lado, una actividad sobredimensionada y, por otro, la necesidad de un ajuste que, más allá de cómo se haga, era inevitable”, afirmó el empresario.

Según Mansilla, este proceso no solo impactó en Chubut, sino también en Santa Cruz, especialmente en la zona norte, que mantiene un vínculo productivo directo con Comodoro Rivadavia. La reorganización del mapa petrolero redujo el margen de maniobra de muchas empresas.

Uno de los efectos más visibles fue la revisión de costos impulsada por algunas operadoras, que solicitaron una baja en las tarifas de los servicios tras asumir áreas maduras.

“Los contratos y los estándares de calidad y seguridad que tenía YPF quedaron un poco en el camino. Se incorporaron empresas con otro nivel de prestación. Algunas todavía no tienen la actualización como operadores, pero fueron seleccionadas de contratos que se distribuyeron en forma proporcional desde YPF”.

El dirigente explicó que, en varios casos, las nuevas operadoras respetaron los acuerdos originales mientras avanzaban en negociaciones más acordes a sus planes de inversión. Sin embargo, aclaró que ese comportamiento no fue uniforme y que depende, en gran medida, de la estrategia de cada compañía.

“Hay operadoras que rescindieron contratos, otras que no se manifestaron y algunas que directamente no solicitaron servicios. También se retrasaron pagos. Estamos buscando un piso real para saber cuál va a ser la actitud frente al desafío de aumentar la producción”.

Jorge Ávila sostuvo que se terminaron los despidos en Chubut.

Más de 20 pymes fuera del sistema

La incertidumbre contractual se convirtió en una de las principales preocupaciones del sector. La falta de definiciones claras dificulta la planificación, afecta la inversión en equipos y limita la posibilidad de sostener el empleo.

Mansilla estimó que el impacto se refleja en el cierre de empresas y en la pérdida de capacidades técnicas acumuladas durante décadas. A su entender, el número de firmas afectadas creció en paralelo a la reconfiguración productiva.

“Arrancamos con quince empresas y ahora, sumando lo que incide en Santa Cruz Norte, podemos hablar fácilmente de 22 afectadas. Y no solo son empresas: nadie habla de los profesionales, técnicos y oficiales especializados que sostuvieron estas firmas y que hoy pagan un alto costo”.

El dirigente remarcó que, más allá de la atención puesta en los trabajadores sindicalizados, existe una franja de personal calificado que quedó fuera del debate público. Ingenieros, supervisores y técnicos especializados enfrentan un escenario de escasas oportunidades laborales en la región.

El Trébol es una de las áreas que genera expectativa entre las empresas.

La alternativa de migrar hacia Vaca Muerta apareció como una opción para algunas compañías tras la pandemia. Sin embargo, el proceso no resultó sencillo y estuvo condicionado por barreras técnicas y regulatorias en Neuquén.

“El cambio de operadores fue un golpe certero para la economía de las compañías que crecieron con YPF y PAE. Son muy pocas las que pudieron emigrar a Neuquén, porque el no convencional requiere otra estructura y otras condiciones para trabajar”.

Para Mansilla, la dinámica del shale demanda mayor escala, inversiones más elevadas y una logística distinta, lo que deja afuera a muchas pymes tradicionales del convencional. Frente a esa realidad, varias empresas optaron por reducir su actividad y esperar una recomposición del mercado.

“Los que estamos en la franja de las pymes vemos que llegó el momento en que los yacimientos maduros tienen que vivir de lo que producen. Tarde o temprano van a recurrir a empresas con mejor precio, calidad y seguridad. Si los números no cierran, van a entender que el objetivo es producir y hacerlo rentable”, subrayó.

Cuáles son las causas de los cortes de gas

El atraso en la conclusión de obras clave, una deficiente programación de compras y un invierno anticipado formaron un combo perfecto para que la Argentina atraviese un nuevo invierno con problemas en el suministro de gas.

Cuando el grueso de la población confiaba en que la construcción del gasoducto desde Vaca Muerta era la solución definitiva, apareció una situación climática anómala y se multiplicaron los problemas.

Ante la coyuntura el Gobierno declaró la preemergencia energética lo que disparó el corte de suministro a los usuarios con contratos interrumpibles.

Consultado por NA, el ex secretario de Energía Daniel Montamat describió un panorama complicado para los próximos meses.

“Se anticipó el invierno y estamos demandando unos 140 m3 por día al duplicarse la demanda residencial que es de 70/80 m3”, detalló, al tiempo que aclaró que “el sector industrial está en semi recesión en las distintas partes del país porque si no hubiera trepado más”.

Montamat señaló que desde el “lado de la oferta tenemos el problema que Bolivia nos está mandando menos gas y deberíamos haber empezado antes las obras de reversión del gasoducto del Norte para inyectar el gas de Vaca Muerta. Esas obras han empezado, pero no van a estar para el invierno, con lo cual se van a sentir las restricciones en la zona norte del país”.

Añadió que el gasoducto “Neuba III (que trae el gas de Vaca Muerta) está iniciado y terminado en una primera etapa y está transmitiendo 11 millones de m3 por día y debería estar transportando el doble”.

A su vez, también marcó que “hay una demora en las obras de comprensión para que por el mismo caño entre a pasar más gas”.

Montamat indicó que por una mala programación “se importaron 20 barcos de GNL y posiblemente se hayan tenido que haber importado más”.

El especialista señaló que “en resumen, se anticipó el invierno, creció a la demanda y hay que despejar cuellos de botella. Gas hay, pero está faltando logística y un poco de articulación y programación”, remató.

Sin gas para el invierno

Un diagnóstico similar realizó Emilio Apud, quien también ocupó el cargo de secretario de Energía, pero con especial énfasis en los errores que se produjeron con la construcción del Gasoducto Néstor Kirchner.

Tras enumerar sus discrepancias por la construcción y el manejo de la empresa ENARSA durante el invierno pasado, Apud remarcó a esta agencia que “el gasoducto se inauguró cinco veces y está por la mitad”.

El exfuncionario también puntualizó que por el ducto circulan sólo 11 millones m3 cuando debieran transportarse 22 millones m3.

“El invierno llegó antes y el Gobierno tenía prevista importaciones de 20 barcos y ahora pidió 10 más, pero mientras tanto para que las centrales eléctricas no sustituyan todo el gas por gas oil que es más cinco veces más caro, entonces se recurre a cortarle el gas a quienes tienen abastecimiento interrumplible”, añadió.

Si bien admitió que el heredó una situación complicada, Apud consideró que “este Gobierno también se durmió un poco en los laureles ya que tendría que haber evaluado acelerar los pagos a las firmas que están haciendo las plantas compresoras para contar con 10 millones m3 más diarios porque en última instancia, lo que se le estaba adeudando para que continuaran con los trabajos era del orden de los U$S 35/40 millones que no es nada en comparación con lo que cuesta la importación de gas o de gasoil”.

Por su parte, la ex subsecretaria de planificación energética y directora de la Fundación Encuentro, Cecilia Garibotti afirmó que “el año pasado nos aseguramos con el Gasoducto Presidente Néstor Kirchner podamos abastecer al país con gas local, que se tenía que complementar con plantas compresoras y con la reversión del Gasoducto Norte, pero todas estas obras las frenó el gobierno actual”.